Hoooooooola a todos!Uf, por culpa de los exámenes no he escrito durante un buen tiempo. Espero que este mes tenga más tiempo para escribir. Bueno, respecto al capítulo de hoy, no se como sentirme: por el lado bueno, este capítulo es uno de los que más me ha gustado escribir y creo que el más largo de todos. Por otro lado, aún no quería publicarlo por una buena razón: en este capítulo aparece "cierto" personaje de Detective Conan que, si estais al dia con la serie, la reconoceréis enseguida. Como no ha aparecido su nombre ni su identidad, parte del capítulo está hecho a partir de conjeturas mias que probablemente explicaré en el próximo. Cuando se sepa su nombre o identidad, cambiaré los fallos de este capítulo (como indicar su nombre con una interrogación), no sin antes avisaros en los capítulos siguientes. Después de decir esto, que comience el capítulo!
Capítulo 17: Los informantes
-A que te refieres?-preguntaba Shiho confundida-Como que lo habías planeado?
-Obviamente, lo que debíamos obtener en esta primera fase era "protección". El objetivo era conseguir que nuestros rehenes estén a salvo durante un periodo de tiempo, mientras que nosotros utilizaremos ese tiempo para hacer la segunda fase. Y lo hemos conseguido.
-Y que me dices de los padres de los chicos?-preguntaba Shiho-Ellos no se habían involucrado en nada de esto.
-De eso ya me he encargado-decía Marc-He simulado la voz del profesor y les he llamado para decirles que estaríais fuera durante dos días en el campo. Además, les he ofrecido ir a unas aguas termales lejos de Tokyo, para que así no sospechasen nada y no les localizase la Organización. En el viaje estarán acompañados por un amigo de nuestro camarada, por lo que estarán bien protegidos. A quienes no he invitado son a Kogoro Mouri y a su hija Ran, ya que la Organización ya les echó el ojo hace tiempo, y sería peligroso. Pero sé que Mouri tiene una reunión con la policía japonesa, y Ran está vigilada. Así que no te preocupes.
-Entonces… Ellos están a salvo?-preguntaba la chica.
-Bueno, hasta que nos veamos las caras. Entonces, ya les querrán cortar la cabeza. Por tanto, tenemos un día y medio para que tanto tú como Luffy recuperen sus verdaderos poderes y puedan ir a rescatarles.
-Te estás equivocando. Yo no soy ese tipo de asesina de la que tú hablas. Es más, no tengo los poderes que tú dices.
-Vale pues te daré dos pruebas de que tienes nanomachines en tu cuerpo. La primera es que tú cuerpo acumula electricidad estática constantemente. Eso lo causan los nanomachines para poder estar más o menos activos y no poder apagarse del todo.
-Eso no demuestra nada!-decía Haibara-Mucha gente lo tiene.
-Bién, pues te diré una cosa. Tal como te dejé, no serías ahora capaz de sacar tus nanomachines. Pero si tuvieras un ataque de ansiedad o un impacto emocional muy fuerte, se activarían pero se descontrolarían, ya que tu mente estaría inestable. Así que dime: alguna vez en estos tres años te sucedió algo anormal cuando estuviste emocionalmente inestable.
-Pues claro que n…!
-Seguro?-le decía serio Marc a Shiho.
Al ver su cara, Shiho recordó cierto momento de su vida que le afectó profundamente, y una imagen vaga de lo que sucedió ese día.
-Eso…no pudo ser real!-decía Shiho cogiéndose del brazo nerviosa tras recordar ese momento como si una pesadilla se tratase.
-Si te pasó, entonces no puedes negarlo. Además, aunque no tengas tús poderes, ya habrás notado que no has perdido tús habilidades de asesina.
-Que habilidades!?
-La capacidad de calmarse en un momento crítico, la de pensar y encontrar una solución al problema, la habilidad con el cuchillo de cocina, … Sí no fuera porque te has confiado antes de tiempo, te habría salido redondo aquella jugada-le reconocía Marc.
-Eso no significa nada.-se excusaba Shiho.
-Y me podrías explicar cómo supiste que aquella bala no te iba a dar en la sien?-le preguntaba Marc sobre aquel momento contra Vodka.
-Eso…-intentaba decir Shiho-Fue sólo suerte.
-Claro que no!-le convencía él-Tú sabías que, al rejuvenecer, ibas a esquivarlo sí o sí. Eso es porque supiste la dirección de la bala. Al igual que detectas siempre a los hombres de negro, no es por un olor cómo tú lo llamas, es porque detectas su fuerte aura peligrosa. Eso es lo que puede hacer el Haki.
-Haki?-preguntaba ella anodada-Yo no tengo esa cosa.
-La tienes. Aunque la hayas olvidado a usar, no desaparece. Está siempre contigo.
-No se de lo que me hablas. Ahora mismo tengo muchas preguntas para ti. Pero me gustaría que me contestarás sobre esto.
Y se sacó del bolsillo lo que aún no había perdido. La caja misteriosa que le entregó el día anterior esa persona.
-Quiero que me digas cómo se abre esto-le exigía ella.
-Joder, aún no has aprendido a usarlo!?-decía Marc agotado-Sí te dí incluso las instrucciones.
-Pero si no se entiende nada. Parece hecho por un crío de primaria.
-Iba dirigido a alguien que hace menos de un día lo era-le devolvía Marc.
-Me da igual, ahora solo quiero que me lo enseñes!
-Para que? Para que obtengas algo de poder e ir directamente contra ellos para salvar a tus amigos? Así no van las cosas, pequeña-le hacía ver Marc.
-Por favor, dímelo!-le pedía ella, luego dirigiendo su mirada al suelo-Sí puedo salvarlos con este poder, entonces…!
Justo cuando iba a decir algo, la puerta de la habitación del hotel se abrió.
-Luego te lo contaré-le decía Marc-Pero antes déjame que te presente a mis amigos, que me han ayudado a vigilaros durante algún tiempo.
-Que amigos?-preguntaba Shiho sorprendida-Quienes nos estaban vigilando?
El primero en entrar en la sala era alguien que le sonó a la chica a primera vista. Era Luffy, el juguete que conoció ayer, sacándose la capucha del abrigo que la cubría.
-Ahhh, que bueno estaba todo!-exclamaba Luffy lleno.
Luego vió que, al lado de Marc, estaba Shiho.
-Oh, Shiho!-exclamaba de alegría Luffy-Por fin te has recuperado! Menos mal, con lo herida que estabas…
-Herida?-preguntaba extrañada.
Pero entonces recordó los dos balazos que sufrió contra Gin.
-Es verdad-decía sorprendida-Sí me había herido de gravedad. Cómo es posible que ahora esté bien?
-Ah, eso es porque cuando llegaste te practicamos los primeros auxilios y te mantuvimos estable. Y Plue, aquí presente, tiene poderes de sanación.
-Gracias…-decía Ai con un afecto incomprendido, ya que no sabía si eran amigos o enemigos aún.
-Además, tus nanomachines de tu interior te han sanado las heridas a un ritmo increíble.-le decía Marc.
-Que es imposible que tenga esas cosas en mi interior-seguía diciendo ella.
-Por cierto, espero que no hayas comido demasiado-le decía Marc a Luffy.
-No me ignores!-se quejaba Shiho.
-Claro que no!-se defendía Luffy-No he comido tanto.
-A decir verdad, se ha comido todo lo que había en el buffet libre y el restaurante nos ha dado una denuncia por haberle agotado las existencias-decía una voz femenina que entraba en la habitación.
-Que se aguanten!-exclamaba Marc-Si pone buffet libre, es por algo! Por un precio justo, puedes comer lo que te de la gana.
Pero al ver a la chica, Shiho se sorprendió al reconocerla.
-Espera, tú no eres…?-decía Shiho asombrada de verla ahí.
-Hola, Haibara!-le saludaba alegremente mostrando su diente canino la chica de 17 años de cabello negro ondulado corto con ojos de bolsa, que llevaba una cazadora y un sombrero.
-Su nombre es Masumi Sera-le presentaba Marc-Seguro que ya la conociste en el Bell Tree Express.
-Que hace ella aquí!?-preguntaba dudosa, ya que aún no confiaba en ella del todo.
-Ella es una de nuestras informantes. Se infiltró por parte nuestra para así controlaros y saber vuestras acciones y avances con la Organización.
-Espera, ella también estaba involucrada en todo esto?
-Por supuesto. Y , obviamente, conocía ya vuestras verdaderas identidades.-le explicaba Marc-Lastima que no acabases tú entrenamiento para así tenerlo todo acabado.
-Como que entrenamiento?-preguntaba Shiho.
-La entrenamos para que tuviera más conocimientos de lucha e inteligencia, haciendo que fuera una espía perfecta.
-Pero cuándo me enteré de que mi hermano murió, no pude resistirlo más y me vine a Japón sin su permiso.
-Lo que hiciste fue una insensatez!-le regañaba Marc-Menos mal que la enviamos a ella, o a saber dónde estarías ahora.
-Tranquilo, tranquilo, ya me he disculpado con vosotros.-se defendía ella queriendo calmar la situación.
-Entonces,… no estaba preparada?-preguntaba Shiho.
-Sí, se le podría haber escapado algunos detalles-comentaba Marc cómo si fuera lo más normal del mundo.
-Y lo dices cómo si fuera lo más normal del mundo?-preguntaba ella absorta-Podría haber puesto a los niños en peligro!
-Es igual de preocupadiza e insegura que su padre. Supongo que de tal palo tal astilla. Cof, Cof…-decía otra voz femenina que entraba tosiendo en la habitación.
Cuando Shiho la vió, no la reconocío. Era una chica de uno años, de cabello claro rizado, que llevaba como atuendo una camisa blanca con rayas horizontales, una fina chaqueta y una gorra. Enseguida se fijó que tenía los ojos muy parecidos a Sera.
Las dos se quedaron sin decir nada durante unos segundos. Hasta que una excéntrica reacción rompió el silencio.
-SIIIIIIIIIIIIII!-celebrava Marc todo emocionado, con cámara en mano-Lo que habíamos esperado durante tanto tiempo, por fin se reúnen cara a cara estas dos científicas! Igual de silenciosas, igual de raras, igual de increíbles! Y yo, Marc, registraré este épico momento con mi cámara!
-De dónde se ha sacado Marc-san esa cámara?-se preguntaba Sera.
-No lo sé, a veces creo que tiene un bolsillo mágico para sacar cualquier cosa-le respondía Luffy sin tener ni idea.
-Puedes parar de grabar?-le pedía la chica algo molesta-Sabes que odio que me registren en una foto o video.
-Claro que no!-le replicaba Marc-He estado esperando durante mucho tiempo este encuentro. Y nada va a hacer que cambié de opinión.
-Ni siquiera que te queme los mangas que te compraste ayer?-le amenazaba ella.
-Vale, ya lo dejó-decía Marc lanzando la cámara tras rendirse.
-Y tú… quien eres?-le preguntaba Shiho a la chica.
-Ya me viste cuándo eras un bebé, a ver si me recuerdas.-le contestaba de forma burda.
-Que te crees, que la niña tenía memoria fotográfica?-le replicaba Marc, dirigiéndose despúes a Shiho-Te la presento. Ella es Mary, una de los Gokagaku.
-Los… Gokagaku?-preguntaba Shiho.
-Sí, los "cinco científicos". Era el nombre del grupo conformado por las mentes más brillantes que trabajaron en el proyecto Nanomachine. Ella, junto a mí y la doctora Tearju Lunatique, somos los que aún seguimos con vida. Los otros dos eran tus padres.
-Tú no hacías casi nada respecto a las investigaciones-le respondía Mary-Tú solo eras la cobaya en muchos de los experimentos.
-Un respeto hacía esos animales, que sacrifican sus vidas para el bién de las personas!-defendía Marc- Pero por lo menos hice más experimentos que tú, novatilla.
-Pero no puede ser-les decía Shiho-Si ella es una niñ…
-Ejem!-le cortaba Marc, mientras que con la mano derecha la alzaba y bajaba unas cuantas veces encima de la cabeza de Mary.
-Ella también se ha tomado la APTX4869!?-exclamaba sorprendida Shiho, al enterarse que había una tercera infectada.
-Correcto!-le felicitaba Marc-Al escaparse Sera, hicimos que se la tomará para que así entrara en Japón y la localizara sin que la Organización se diera cuenta, ya que es buscada.
-Al principio no quería, ya que fingí mi muerte años atrás para que no me localizarán y así vivir una vida en paz, pero con la gravedad del asunto, no me dieron más opción.-le contaba ella.
-Pero no me negarás que te encantó el resultado.-le decía Marc burlón- Ahora, siendo una niña, ya puedes ocultar tus 60 añitos…
-Que tengo 45 años, estúpido.
-Sí, eso es lo que dicen todas cuando no lo aparentan.
Al oír aquel comentario sobre su edad, le cogió del cuello a Marc.
-Ohhh, así que crees que soy una abuela, eh?-le decía mostrando una sonrisa falsa que en realidad escondía rabia- Y que me dices tú, viviendo millones de años y ser aún un chiquillo de 15 años? Crees que puedes fingir una edad tan avanzada?
-Tú lo que pasa es que tienes celos de alguien que puede conservar esta linda cara. Venga, dilo ya, oo-ba-cha…
Y antes de que terminara la palabra más odiada por una mujer, le estrujó el cuello con tal fuerza que le costaba respirar.
-Decías?-le preguntaba con una sonrisa infantil sádica.
-Vale, vale, me reitero…!-contestaba cómo podía Marc.
-Tu madre da miedo-le contaba Luffy a Sera.
-Sí, es rara verla enfadada. Pero cuando lo está, no hay quien la paré-le decía Sera un poco atemorizada.
-Espera… Es tú madre!?-exclamaba Shiho con tanta sorpresa suelta por ahí.
Sera le contestaba moviendo la cabeza diciendo que sí.
-Y no solo eso, también es tu tía-le decía Marc ahogándose.
-Mi tía!?-exclamaba alucinada Shiho-Pero que me estáis contando!?
Mientras, ? ya había terminado de estrangular a Marc.
-Ahhhhh…-exclamaba aliviado Marc-Casi muero…
-Pero si toda mi familia está muerta!-decía Shiho-Como es posible!?
-Me hice la muerta, recuerdas?-le decía Mary
-Y si tú eras de mi familia, porque jamás contactaste conmigo!?-le reiteraba Shiho-Estuve sola y pensando que no tenía familia. Merecía saber la verdad!
Después de estar unos segundos en silencio, ella le respondió:
-Hace tres años, ya te expliqué el porqué-le decía ella-Así que no hace falta que te lo vuelva a decir.
Shiho no sabía que decir. Aunque era de su familia, la trataba de forma bastante fría. Pero no le preguntó más sobre ello.
-Y que? Ya me darás la neo-APTX4869?-le preguntaba Mary-Me gustaría volver ya a mi cuerpo original.
-Que aún no puedes-le contestaba Marc mientras se recomponía- No hasta que acabemos.
-Ne…Neo-APTX4869!?-se cuestionó Shiho al oír eso-Que demonios es eso?
-Ah, verás…-le respondía Marc- eso es una versión contraria a la APTX, que conseguimos crear cuando estabas con nosotros. Lo que hace es acelerar el crecimiento de las células de las personas. Para un rejuvenecido por la droga, este sería su antídoto. Pero para una persona normal, en vez de rejuvenecer, se envejece.
-Y entonces, la que hice en mi casa…?-preguntaba Shiho al estar confundida.
-Eso sólo era la APTX4869-le aclaraba Marc-No me pedísteis el antídoto.
-Entonces, cuando destruiste esa cápsula delante de Kudo…era una farsa?
-No. Aquello era un antídoto a medias. Es verdad que tú serías parte de la cura, ya que tus nanomachines pueden curar los otros.
-Espera…yo puedo hacer que volvamos a la normalidad!?-decía ella sorprendida.
-Pero solo con tu sangre no se cura nada. Tienes que controlarlo por ti misma para poder hacerlo. Solo hice aquello para darle una lección al crío de las gafas y reirme en su cara.
-Ya veo…-decía ella- Pero una cosa: esa fórmula, la de la Neo-Aptx, funciona?
-Claro! Tuvimos algunos problemas al crearla, pero la conseguimos casi completarla antes de separarnos. Es más, "alguien" la utilizó y parece que ha funcionado medianamente.
-Y quien es esa persona?-preguntaba Shiho.
Sin palabras, los tres señalaron con el dedo a Sera, que le indicaba con el signo de la paz quien fue la cobaya.
-Qu-Qu-QUEEEEEEEEEEEEEEEE!?-gritaba sorprendida Shiho.
Unos minutos de recuperación después…
-Usaste esa neo-APTX4869 y viajaste sola hasta Japón con un pasaporte falso!?-decía sorprendida-Si te hubieran descubierto, estarías ahora en problemas!
-Jeje!-sonreía picarona Sera.
-Y menos mal que fuiste lista y también te llevaste el antídoto, o sino todo se iba al garete!-se quejaba Marc.
-Se que os desobedecí aquella vez, pero tenía que hacerlo fuera como fuera-se disculpaba Sera-Con lo de Shu-nii, me pusé furiosa cuando me prohibisteis que fuera a investigarlo y a no hacer nada. Además, quería volver a reencontrarme con los únicos amigos que pude tener aquí.
-A que te refieres?
-Yo, de muy pequeña, sabía que no era cómo los demás. Al contrario que los otros niños, que comenzaban a leer cuentos, yo ya leía novelas del Barón nocturno y de Sherlock Holmes, ya que eran histórias muy interesantes. También resolvía fáciles equaciones que dejaban boquiabiertos a los mayores. "Esta niña es un portento", "Es un genio que nace cada 100 años", "Ella puede cambiar el mundo". Eran algunas de las frases que recuerdo que decían las personas que me visitaban. Pero yo lo único que quería era hacer lo mismo que los demás niños normales, divertirme como ellos.
Mientras lo contaba, su madre se quedaba en silencio sin decir nada.
-Y al irme a Estados Unidos, comenzó una nueva vida para mi. Intenté hacer amigos en la escuela, pero…
FLASHBACK
En el patio de una escuela, hace 3 años…
-Hola chicos, puedo jugar con vosotros a fútbol?-preguntaba animada una Sera de 14 años a otros de su edad.
-Anda, es la rarita…-decía preocupado uno de ellos en voz baja.
-Que hacemos?-preguntaba otro.
Finalmente, uno de los chicos dio un paso adelante y dijó:
-No te queremos con nosotros! Eres muy rara!
Eso sorprendió a la pequeña.
-Bueno, puede que me gusten algunas cosas que a vosotros no, pero si me conocierais mejor…-les intentaba convencer sin perder la sonrisa.
-Callate!-le gritaba el chico, lanzándole una manzana en su cabeza.-Y no nos preguntes nunca más, niña rara!
Con esa reacción, Sera se quedó con una cara de desilusión y desconcertamiento.
FIN DEL FLASHBACK
-Aunque tenía a mis dos hermanos y a mi madre, que eran muy amables conmigo, no pude tener ningún amigo allí-continuaba relatando Sera- En la hora del recreo, siempre me encontraba sola bajo un árbol con mi libro. Eso hizó que me sumiera en una decepción que ocultaba con una falsa sonrisa, maldiciendo haber nacido cómo una rarita.
Shiho estaba escuchando atentamente la história de esa chica que había sufrido tanto.
-Pero por suerte, un día conocí a Marc y me cambió la vida para mejor, ya que me recordó que aquí aún me quedaban mis amigos-relataba ella mientras recordaba la primera vez que se encontró con él y su sonrisa.
-Solo te dijé que no eras rara, sinó especial.-le decía Marc- Eras mucho mejor que cualquiera de los otros niños. Eras única en todos los sentidos, y lo sabes.
-No solo hiciste eso. Tú me entrenaste y me ayudaste para que mi misión de infiltración fuera un éxito. No solo para cumplirla, sinó para que pudiera reencontrarme con Ran-chan y Conan-kun después de 10 años, y conocer a tanta gente como Sonoko-chan, Kogoro-san,... Es por eso que jamás te podré agradecer todo lo que has hecho por mí.
-Hala, tampoco te pases.
-Incluso con el antídoto, fui una adulta por un tiempo!-cambiaba de repente Sera.
-No lo digas de esa manera-decía avergonzado Marc-Además, no creo que esté completada…
-Porque lo dices?-preguntaba Luffy-No era completamente una adulta?
-Sí, pero aunque pudiera haber crecido en todas esas partes…
Y se fijó en la única parte que no funcionó.
-…nunca supe si le crecieron los pechos!-lamentaba Marc llorando.
-Y eso que tiene que ver?-preguntaba molesta Mary.
-Oh, vamos!-se quejaba Marc-Que estas dos-decía molesto mientras le tocaba el seno de Sera con la mano derecha-debían heredar algo de las tuyas, que las tenías bastante grandes. Es más-seguía mientras a la vez tocaba el seno de Mary con la mano izquierda-las que tienes en tu estado actual son casi iguales a la de ella.
Al instante, Sera le dio una brutal patada en el costado derecho del abdomen que derribó a Marc al instante, dejándolo en el suelo. Luego, su madre le dio un pisotón encima de su cabeza.
-Maldito pervertido!-gritaba ruborizada Sera.
-Vuelve a tocarle de esa manera a mi hija y juró que te dejaré sin hijos!-le amenazaba Mary.
-Si solo era una observación, nada pervertido!-exclamaba Marc siendo apalizado en el suelo-Perdonenme, señoras!
Entonces Shiho le dijó a Sera:
-Yo… comprendo lo que sentiste.
Sera se sorprendió al oírlo, mientras su madre aún apalizaba a Marc.
-Cuando estudié en América, no tenía ningún amigo. Siempre estaba sola en la hora del almuerzo. La única compañía que tuve era la de mi hermana, que me visitaba cada cierto tiempo. Por eso, cuando ella murió, me quedé sola en el mundo. Por suerte, conocí a Kudo-kun y a los niños, y me ayudaron. Por desgracia, no me llegó tan antes cómo a ti.
-En eso te equivocas-le decía Marc, reincorporándose y teniendo la huella del zapato de Mary en la cara-Cuando conociste a Luffy, ya cambiamos todo aquello. Pero al olvidarlo todo volvió a cero.
-Entonces,… yo no estuvé sola?
-No. A partir de los 15 o 16, ya estabas envuelta con amigos.
Shiho lo oía como si fuera falso. Pero sí era cierto, eso la reconfortaría.
-Bueno, pues ahora que las has visto a ellas dos, déjame presentarte al tercero, que acaba de llegar justo ahora.
-El tercero? Sí no ha venido nadie más con vosotros?-aclaraba Shiho.
-Venga va, sal ya-le decía misteriosamente al suelo
…
-Tranquilo, que no se asustará.-le decía Marc.
De repente, parte del suelo se volvió de color negro y de él salió la extraña criatura. Al verlo, Shiho se asustó un poco.
-Que… es él?-preguntaba algo preocupada.
-Ah, él es Darkrai!-le respondía Luffy-Fue un amigo nuestro hace tres años!
-Era tú acompañante. Le ayudaste hace tiempo y él prometió ayudarte durante toda su vida. Pero al borrar los recuerdos, él tuvo que separarse de tí. Pero tiempo después le pedí que te vigilase. Se unió a tu sombra y te ha vigilado desde entonces.
-Él ha sido mi sombra!? Desde cuanto tiempo!?
-Durante dos años, ha permanecido a tu lado.-le revelaba Marc a Shiho, que se quedó sorprendida.
-Pero entonces… porque nunca ha aparecido en situaciones de riesgo?-preguntaba Shiho-Cuando era atacada o en problemas, porque no hacia nada?
-Porque se lo prohibí-le contestaba Marc-Le prohibí que apareciera delante tuyo excepto sí ya no quedaba más alternativa. Él tiene la capacidad de saber si a una persona le queda poco tiempo de vida. Es por eso que siempre confiaba en Kudo o los otros para que te rescatarán. Pero deberías saber que él ha pasado por la peor parte.
Ese comentario hizó que quedará desconcertada.
-Él te quiere mucho, y no te quería ver sufrir. Pero por mi culpa, ha estado atado de pies y manos, viendo cómo te hacían daño y sin poder hacer nada. La peor parte fue cuando los hombres de negro te dispararon en la terraza de ese hotel. Estabas a punto de morir y él sufriendo por no poder ayudarte. Si no fuera por Kudo, él hubiera aparecido. Es por eso que, al ver que no había más opción, le he dejado libre de su compromiso y te ha ayudado al enfrentarte a ellos.
Al oír esa historia, Shiho se sintió realmente sorprendida. Al ver a Darkrai, se fijó que llevaba unos vendajes. Era la prueba de los disparos que había recibido.
-Yo no te conozco-le decía Shiho-Pero me has salvado la vida y posiblemente la de los otros, ya que has evitado que me vieran muerta antes de que acabarán con ellos. Aún a costa de tú vida, has protegido a alguien tan idiota como yo. Así que…
Y de repente, Shiho abrazó a aquella criatúra que le debería dar miedo, pero sabía que era bueno.
-…gracias por todo lo que has hecho por mí-le agradecía ella con una sonrisa.
No se podía ver mucho cuando Darkrai expresaba una emoción, pero se podía ver como, al sentir ese calor tan reconfortante, había olvidado su maltrato en el pasado y contento de haber vuelto con esa chica.
-Por cierto, que tal ha ido la inspección?-le preguntaba Marc a Darkrai después de ese agradecimiento.
Entonces Darkrai le entregó un trozo de papel que enseguido el chico leyó.
-Ya veó…-soltaba Marc-Así que han capturado a Ran, eh?
-Ella también!?-exclamaba preocupada Shiho.
-Como es posible!?-preguntaba Sera también preocupada.
-Según pone, dos de los matones de la Organización han ido a por ella y Sonoko. Solo se llevaron a ella.
-Y Sonoko-chan? Que le ha pasado!?
-Por suerte, Tooru Amuro ha ido a rescatarlas, pero sin éxito. Al menos ha evitado que la cogieran a Sonoko.
-Espera! Ese no es…-decía Shiho preocupada.
-Sí. El hombre que tu conoces por el nombre en clave Bourbon-le confirmaba Marc.
-Que demonios hace un hombre como él traicionando a la Organización!?-se questionaba Shiho en voz alta.
-Por que será…?-decía Marc con una misteriosa sonrisa, ocultando algo de seguro.
-Los chicos, Hakase, y ahora esa chica!-decía Shiho preocupada-Y todo por mi culpa! Si no fuera por mí, todo esto no hubiera pasado.
-Y que vas a hacer ahora?-le preguntaba Marc.
Entonces ella vió a esos cinco. Esos cinco. Cuatro de ellos que los había conocido en menos de 24 horas, Tres de ellos que no parecían humanos. Dos afectados como ella. Normalmente alguien diría que "no" a estar con alguien como ellos. Pero…ella no pensaba del mismo modo.
-Que ellos supieran cosas de mí que ni yo misma sabía… sus acciones que pudieran parecer idiotas pero que me ayudaron…Sus poderes abrumadores…Y esa insistencia en protegerme con sus vidas…
"Sé que ellos pueden ser la luz que estabamos esperando todos, la necesária para acabar con la organización."
Al recordar la frase de su hermana, Shiho supo que decir.
-Yo... aunque ustedes digan que les conozco, yo a ustedes no. Puede que lo que digaís sea verdad o mentira, però...
A partir de allí, sus mejillas estaban cubiertas de lágrimas.
-...No quiero ver morir a mis amigos!-les decía llorando-Ellos ahora lo són todo para mi, y no quiero perder a nadie más en mi vida! Se que será egoista, però les pido que salvéis a mis amigos y acabéis con la organización! Les daré lo que sea, dinero, avances científicos, incluso mi vida! Pero por favor salvenles!
Al acabar, ella estaba derrumbada en el suelo aún llorando. Nadie dijó nada. Hasta que alguién le respondió.
-Eres una idiota, Shiho-le decía Luffy sonriendo-Lo ibamos a hacer de todas maneras.
-Eh?-decía Shiho extrañada.
-Ya les hemos declarado la guerra, así que no tenemos más opción.-le decía Marc sonriente.
-Voy a rescatar a Ran-chan, así que iré con todo!-decía emocionada Sera.
-No tengo nada que ver con esos amigos, pero no me gusta que la Organización se salga con la suya-decía Mary, con cara molesta.
Darkrai movió la cabeza, aceptandolo.
-Pero quiero que sepas algo más-le decía Luffy acercandose a Shiho.
Y tocó su frente con la de ella.
-Que además de ellos, también te rescataremos a tí de la Organización.-le decía sonriente Luffy.
-Vale!-exclamaba en lágrimas.
-Bien, querías aprender a usar la caja, verdad?-le decía Marc-Pues secate esas lágrimas y preparate para que te lo enseñe. Después, comenzaremos la segunda parte del plan.
-De acuerdo-decía ella secandose las lágrimas, haciendo una sonrisa de alegria que muchas veces no se veía en su cara.
...
En un lugar oscuro...
-Uhmmm...-murmuraba Conan Conan al despertarse.
Vió entonces dónde se encontraba. Estaba todo negro. No se veía nada.
-Donde...estamos?-se preguntaba él.
