Hoooooooooooola a todos! Aquí os traigo el nuevo capítulo! Desgraciadamente, tengo una mala noticia, así que aquellos que me seguís normalmente, estaréis interesados. Si pensáis que es algo relacionado con acabar este fanfic, podéis relajaros, no lo voy a dejar a medias. El problema es otro, que probablemente algunos de vosotros os identificaréis con él. Estoy en las semanas de exámenes finales, y tanto estudio me deja muchísimo poco tiempo para escribir los capítulos. Es por ello que, el día que saldría el próximo capítulo, el 4 de junio, no saldrá un nuevo capítulo, sino que la próxima entrega será el 19. Originalmente, en ese día pretendía hacer capítulo doble para celebrar un año desde que empecé la historia. Pero por ese motivo los sacaré el 19. Así, llenará el vacío de un mes de espera. Espero que lo comprendáis, y esperéis pacientemente hasta dentro de un mes. Dicho todo esto, que comience el capítulo!

Capítulo 22: El plan de captura

En un hospital de Tokyo…

-Shina, ve a visitar al paciente de la habitación 287 para darle la cena-decía una de las enfermeras.

-De acuerdo-decía la joven infermera, entusiasta de ayudar al paciente.

Al llegar a la habitación, abrió la puerta con la cena en un carrito.

-Siento la demora, pero aquí está la cena!-decía ella contenta.

Pero después de ver la habitación, necesito hacer una pregunta a su compañera.

-Oye, seguro que hay alguien ingresado en esta habitación?-preguntaba la chica al ver la habitación vacia.

-No hay nadie?-preguntaba extrañada la otra-Que raro. Ayer ingresaron a un hombre joven que recibió un accidente y le operaron inmediatamente. Bueno, probablemente le hayan trasladado a otra habitación.

Mientras las dos mujeres se iban, se podía ver que algunos tubos estaban desenchufados, además de que en la mesita habían unos vendajes y el sobre de una carta abierto y vacio en su interior.

En el edificio del departamento de policía de la prefectura de Tokyo… (joder, que largo es el nombre. Mejor lo llamamos el edificio de la policía)

A través de una ventanilla, Heiji y Kazuha (que habían podido entrar con éxito dentro del edificio) observaban lo que sucedía en la sala.

-De que están hablando?-preguntaba Kazuha intentando entender y ver algo en ese diminuto campo de visión.

-Shhhh!-le decía Heiji con dedo en boca-Calla o nos descubrirán!

-Bien, vamos a comenzar con lo que ha sucedido recientemente-comentaba el locutor, mientras mostraba un mapa de Japón con números en él-En menos de una semana, una gran cantidad de prisioneros fueron liberados. En el mapa podemos ver la cantidad de presos fugados por prefectura. Hemos calculado que fueron entre 100 y 200, como mínimo.

-Mouri-kun, no te duermas!-le advertía Megure al verle cerrando los ojos.

-Ah, perdón!-decía él.

-Ahora, pasaremos a las siguientes imágenes-decía el locutor, cambiando a unas fotos de celdas-En ellas, podemos ver algunas de las celdas que contenían a los prisioneros. Como podéis ver, las cerraduras ni los barrotes fueron forzados. Y según los prisioneros que se encontraban en las celdas contiguas, vieron una extraña luz de color azul por segundos. Cuando se fue, ellos volvieron a verlas, y se encontraron con las celdas vacias. Todos dicen lo mismo.

-Mhhh…que extraño-decía Takagi rumiando.

-Es muy difícil saber que ocurrió realmente-decía Sato.

-Como todos ustedes viven en diferentes prefecturas, era casi imposible conectarlos algo a ellos o algún conocido de alguna manera-seguía el locutor-Pero hemos dado con algo-Todos fueron capturados gracias a las deducciones del detective Mouri.

-Así que pensamos en llamarte-le decía Matsumoto-Si tú los atrapaste, sabrás como piensan. Venga, dinos que piensas de esto.

Todas las miradas se centraron en Kogoro. El pobre hombre se puso nervioso al tener que dar una respuesta a todos que podía decir, con tan poca y extraña información?

-Pues, pues…-decía él sin saber que decir.

Pero entonces, la bombilla se le encendió al instante.

-Ya lo tengo!-decía él confiado-Los criminales usaron una luz hipnótica!

-EH?-se preguntaban todos los que lo veían.

-Todos dijeron que vieron una luz azul antes de que los prisioneros escaparan-explicaba Kogoro-Pues estoy seguro que usaron una luz que dejó en un estado inconsciente a todos, tanto a los prisioneros como a los guardias. Luego, los culpables, infiltrados como guardias o prisioneros, abrieron las puertas y los sacaron. Finalmente, cuando el efecto pasó, todos despertarían de su estado y se encontrarían con las celdas vacías. Así es como lo hicieron!

(Silencio incomodo)

-Ese estúpido…-decía Heiji llevándose la mano a la cara, al igual que otros en la reunión.

-Mouri-kun, cree usted que algo así pueda existir?-le preguntaba Shiratori con conciencia.

-Ehmm… bueno, era una posibilidad…-decía Kogoro, dándose cuenta de que a lo mejor no era la mejor de las respuestas.

-Pero esa es una muy buena teoría!-le decía Yamamura, que era el único que le apoyaba-Probablemente esté cada vez más cerca de la verdad!

-Hm, que patético!-se reía Elom al igual que los otros hombres de la CIA-Confíar en una estúpida teoría como esa. En canvio, nosotros tenemos algo mejor: la identidad del culpable.

Al oír aquello, todos se giraron hacía ese hombre.

-Sabéis quién lo hizo?-preguntaba Megure sorprendido.

-Por supuesto-les contestaba orgulloso Elom- Lo hemos descubierto mientras tomábamos el vuelo hacía Tokyo. Poned en la pantalla el video que les enviaremos.

En la pantalla, se veía el vídeo de una cámara en una zona cercana a un bosque.

-Pero si eso es…-reconocía Ginshiro al instante.

-Una cámara de la prisión de Osaka!-exclamaba furioso Heizo, que se levantó del asiento-Que significa esto!?

-Es obvio. Hemos hackeado el sistema informático de su prisión y hemos tenido acceso a todos los detalles. También hemos hecho lo mismo con todas las prisiones de Japón. Necesitabamos tener toda la información que pudiéramos tener a nuestra mano para atraparlos.

-Habéis hackeado todos los sistemas sin nuestro permiso!?-exclamaba enfadado Matsumoto.

-No podéis hacer eso!-exclamaba Takagi también enfadado-Todo eso le pertenece a la justicia japonesa!

-Pues claro que podemos-se defendía Elom con su sonrisa-Nosotros somos quienes de verdad protegemos a toda la gente. Y no importan los métodos que se usen para conseguirlo. Así que no se quejen, detectives de pacotilla, si yo he sido el primero de ustedes en encontrar algo en este enrevesado caso.

Los otros detectives, refunfuñados y maldiciendo en silencio a Elom, se volvieron a sentar en sus puestos.

-Observen este trozo grabado por la cámara-les decía Elom poniendo el play.

En él, no se veía nada raro aparte del muro de la prisión y los árboles cercanos a él. Pero, de repente, se vio una pequeña figura encapuchada que saludaba a la cámara. A continuación, apareció otra persona dándole un mamporro en la cabeza. Al hacerlo, los dos comenzaron a recriminarse hasta que se comenzaron a dar de tortazos.

-Pero quienes son esos estúpidos?-se preguntaban los policías a ellos mismos viendo a esos hombres.

Finalmente, el más alto cogía del cuello y se llevaba al pequeño hacia un rango fuera del rango de visión de la cámara. Allí fue cuando Elom paró el vídeo para acercar el rostro del alto.

-Al ver a este hombre, los de la CIA hemos podido reconocerlo-les contaba Elom-Aun estando encapuchado y sin verle el rostro, creemos que puede ser cierto hombre.

A continuación, puso en la pantalla un cartel Wanted bastante viejo y arrugado.

-Un cartel de "Se busca"?-preguntaba Kansuke al ver algo tan antiguo.

Jodie, al ver la foto del cartel, reconoció al hombre de la foto. Estaba encapuchado, pero lo confirmó nada mas ver su sonrisa.

-James, no es el chico de las gafas de ayer!?-le decía Jodie en voz baja.

James cerró los ojos para luego volver a abrirlos

-Sí, es él…-le decía a Jodie-En verdad, cuando me contaron las circunstancias por primera vez, inmediatamente pensé que la única persona que podía hacerlo era él.

-Y porque no nos lo dijiste!?-le preguntaba Jodie.

-Ayer no era el momento para hablar de aquello-le explicaba James-Además, él no es el tipo de persona que haga algo así como así.

-A que te refieres?-le preguntaba Jodie confusa.

-Él no es del tipo de criminal que tú piensas, Jodie-kun-le contaba a Jodie-Sí lo hubieras conocido como yo, lo sabrías. Aun teniendo una parte de personalidad que ni yo soy capaz de comprender, él no es el ser despiadado y cruel que hablan. Al menos, eso creo yo

Aún confusa, escuchó lo que iba a decir Elom.

-Este criminal se le conoce por diferentes alias, pero nosotros le llamamos por su apodo "The hooded", el encapuchado. Es un criminal muy peligroso, más que cualquiera que hayan visto ustedes antes-les advertía Elom.

Todos se quedaron un poco inquietos por la advertencia.

-En cuanto sepamos su paradero, atraparemos a esa rata-les decía sonriendo Elom-Aunque no creo que ya lo sepáis.

-En realidad, sabemos la localización del criminal-revelaba James.

Todos se sorprendieron al oír aquello, incluyendo Elom.

-Como demonios lo habéis podido conseguir!?-exclamaba Elom en busca de respuestas.

-Digamos que un contacto nuestro consiguió ponerle un localizador a nuestro hombre-explicaba James ocultando la identidad de Conan, mientras sacaba las gafas-En el punto dónde señale las gafas, estará allí.

Elom se quedó mirándole, celoso por haberle quitado parte de la gloria.

-Buen trabajo, James-san!-le contestaba Matsumoto-Ahora nos dirigiremos hacia ellos.

-No creo que sea la mejor idea-les decía James-Con sólo nosotros no haremos mucho. Es mejor que llamen al SWAT para que se encarguen ellos. Nosotros monitorearemos el ataque desde aquí.

-Cree usted que hace falta que les llamemos?-preguntaba Kuroda.

-Creanme, ellos nos pueden ir muy bién en una situación como esta-les decía firmemente James.

-De acuerdo, haremos caso de tu consejo, James-le decía Kuroda, fiándose de él.

-Grácias-le agradecía James.

-Bién, llamad al SWAT para que se preparen!-declaraba Kuroda-Vamos a atrapar a ese hombre sea como sea!

-De acuerdo!-exclamaban todos para luego moverse para prepararse.

-Que raro…-se quedaba pensativo Kogoro-Juraría que las gafas del anciano son parecidas a las del mocoso.

-Porque no nos dejás ir, James?-le preguntaba Jodie.

-Para que vuelva a suceder lo mismo que ayer?-le decía James.

Al recordarlo, Jodie recordó cómo el chico la vapuleó.

-Pero esta vez será diferente!-exclamaba Jodie-Le vamos a capturar de verdad!

-Crees que será posible?-le cuestionaba James-Jodie-kun, mi objetivo no es atraparlo, sino alejarlo de aquí para que no persiga al chico y a Sherry. Además, si tengo que atrapar a un criminal sacrificando a mis hombres, prefiero que él huya y que ellos estén a salvo.

Al oír aquello, Jodie se quedó sorprendida. No le replicó nada a su jefe. Luego, James se dirigió a Elom.

-Creek, la rata que quieres atrapar se llama Marc-le decía James-Por lo menos llámale por su nombre.

-Bah, a quién le importa eso?-le decía Elom chulo-Todos son criminales que no merecen ser llamados por ningún apelativo más que el de "ratas" de alcantarilla.

James se le quedó mirando durante unos segundos.

Unos 15 minutos después, la rápida acción del SWAT hizo que se plantaran en un instante en el Hotel Hyde Pride.

-Atención, que todo el mundo evacué el hotel!-gritaba uno de los agentes del SWAT por el megáfono.

Al instante, la gente que se encontraba dentro de él iba evacuando con alguna que otra prisa.

-Bufff, otro día más de trabajo-decía un chico joven de 25 años de cabello castaño, con ganas de terminar su ardua tarea.

-Tranquilo, cuando acabemos esto nos vamos a tomar un buen plato de ramen-le contestaba su compañero alto de ojos cerrados.

-Eso espero-decía el joven un poco más animado-Pero espero que no nos dé demasiado la brasa el comandante.

-Que has dicho, canijo?-le contestaba el comandante, un hombre de 40 años con barba de pocos días y que parecía haber estado en todas las guerras que podían haber y salir victorioso.

-Co-comandante!?-exclamaba el joven sorprendido-Que casualidad verle por aquí.

-Menos cháchara y más currar!-les decía a sus subordinados-Preparaos para el asalto!

-De acuerdo, señor!-le decían los dos.

Luego, los hombres comenzaron a entrar dentro del edificio, armados con metralletas y con escudos.

-Cuál es el plan?-preguntaba el director operativo a James por teléfono.

-Según nos han informado hace poco, uno de los botones del hotel, el pequeño que lo acompañaba fue visto junto a dos chicas entrar en la habitación 403 de la 4ª planta. Así que dividid el número de agentes entre la 3ª ,4ª y 5ª planta. Así, sin intentan huir, no les daremos tiempo a escapar.

-Bién. Colocaré a 10 hombres en cada una de esas plantas. Y que haremos para atraparlo?

-No debemos atrapar al objetivo directamente-decía sobtadamente James.

-Cómo!?-exclamaba sorprendido el director-Y que quiere que hagamos!?

-Si van a por él, se lidiará de todos ellos en un instante. En cambio, si atrapamos a uno de sus compañeros, se dará cuenta de que están en peligro y probablemente se rinda para poder salvarlos.

-Cree usted que eso sucederá?-preguntaba extrañado el director.

-Estoy seguro que si-le decía confiado James.

-Esta bién,me fiaré de usted-decía el director a James para luego dirigirse a los agentes-Atención! Que 10 hombres se repartan entre la planta 3ª, la 4ª y la 5ª! Cuando veáis a uno de los amigos del sospechoso, arrestadlos de inmediato!

-De acuerdo!-gritaban los agentes.

El chico joven y su amigo se quedaron en la 3ª planta. El comandante fue a la 4ª planta con otros 9 hombres. Llegaron hacia la habitación.

-Estamos delante de la habitación del objetivo-le transmitía el comandante al director-Cuáles son las ordenes?

-Usad el ariete cuando acabe la cuenta atrás y entrad con todas vuestras fuerzas-les decía el director.

Todos esperaron, con arma en mano, a que sus compañeros usaran el ariete policial para entrar y acabar con esto. La tensión estaba a flor de piel.

3,2,1,…

-Alto en nombre de la ley!-gritaba con fuerza el comandante tras abrir la puerta con el ariete.

Mientras se introducían en la habitación, todos estaban apuntando hacía cualquier movimiento que fuera sospechoso. Pero se quedaron con un par de narices cuándo vieron el interior.

La habitación, aparte del mobiliario y la cama, parecía no haber sido usada en semanas. Ni rastro del objetivo.

-Informando, el sujeto no se encuentra aquí-informaba el comandante.

-Cómo que no están!?-exclamaba furioso el director-La señal indica que se encuentran ahí!

-Pues no hay nada-decía el comandante-Es más, a excepción de dos abrigos usados, no hay ni ropa ni objetos personales. Es como si nadie hubiera vivido aquí.

-Demonios!-exclamaba el director golpeando la mesa.

Volviendo al edificio de la policía…

-No están!?-exclamaba sorprendida Jodie.

-No dijiste que tu contacto le puso un localizador!?-le preguntaba Kogoro.

-Ja, el tiro te ha salido por la culata!-se partía Elom-Lo has fingido para que te llevaras todo el mérito, verdad?

-James!?-le preguntaba Jodie al ver que la operación fue un fracaso.

-Como es posible?-se preguntaba a si mismo James-Si tenían el localizador, significaba que no lo habían descubierto. Y si Marc lo hubiera encontrado, se hubiera desecho de él. No tiene sentido. Aquí sucede algo…

-Que ha pasado, que ha pasado?-preguntaba Kazuha empujando a Heiji para ver a través de la ventanilla.

-No me empujes, que yo también quiero ver!-le decía Heiji mientras Kazuha le empujaba la cara.

Pero al ser apartado, pudo ver a un grupo de personas dirigiéndose a la sala.

-Espera, esa chica no es…?-decía Heiji sorprendido al reconocer a "esa persona" del grupo.

-Está bien-mandaba Matsumoto-Retirá…

Pero antes de que pudiera terminar, el muro de la pared se destruyó por completo, dejando un gran boquete.

-Pero qué!?-exclamaba uno de los inspectores.

-Que ha sucedido!?-exclamaba Megure.

-Una explosión!?-decía Yui nerviosa.

-No, esto no es obra de un artefacto explosivo-le decía Komei-Sino, hubiéramos oído el ruido de la explosión.

-Me estás diciendo que lo han abierto con la fuerza bruta!?-exclamaba Kansuke-Quien demonios ha sido!?

-Todos a la armas!-exclamaba Kuroda.

Al instante, todos apuntaron hacía el boquete. Kogoro y Yamamura estaban temblando de miedo.

-Vislumbró una silueta!-gritaba Shiratori.

Eran cuatro personas. Una de ellas dio un paso al frente, y con los brazos en alto exclamó:

-Genial, ya hemos llegado!-exclamaba ilusionado Luffy.

-Pero si es…!-decía sorprendida Jodie.

-El hombre que acompañaba al sujeto!-exclamaba Sato.

-Pero porqué demonios rompe la pared en vez de abrir la puerta!?-exclamaba alucinada Shiho en un segundo plano con Plue en brazos.

-Dejalo, todos los locos son excéntricos e idiotas por igual-concluía Mary.