Hooooooola a todos! Aquí tenemos el segundo capítulo que saco hoy! ATENCIÓN, SI NO HAS LEIDO EL ANTERIOR, NO SIGAS LEYENDO Y MIRATE EL ANTERIOR. Bueno, pues aquí continuo con las curiosidades:
4. El nombre de Bomber se lo puse en honor al personaje de videojuegos.
5. Los capítulos de mi historia los escribo 6 meses antes de publicarlos. Así, si al seguir escribiendo quiero cambiar algo, tengo tiempo para hacerlo. Además, así dejo un margen de espacio entre la redacción y la publicación.
6. La razón por la que no he puesto nombre a los hombres del SWAT lo descubriréis al final del capítulo.
Dicho las curiosidades, que comience el capítulo y siga esta lucha!
Capítulo 24: Héroe anónimo
En el edificio de la policía…
-Cómo está la situación?-preguntaba James preocupado.
-Mal, señor!-le informaba el director operativo desde el hotel-Según nuestros hombres, han muerto ya 17 de los nuestros.
-Cómo es eso posible!?-exclamaba Megure-Más de la mitad de sus hombres han caído ya!?
-Imposible, si son del SWAT!-afirmaba Matsumoto, que no se lo podía creer.
-Probablemente el tal Bomber les ha hecho algo-decía Shiratori.
-Pero que ha hecho!?-decía Mouri mirando el monitor-Lo único que hemos visto ha sido un cúmulo de explosiones en cadena.
-Oye, tú sabes de que puede tratar?-le preguntaba Shiho a Marc-Si lo sabes, podrías ayudarlos.
-Crees que nos harían caso?-le cuestionaba Marc-Aún no se fían de nosotros. Además, ninguna indicación que fuera a decirles, les podría servir de mucho. Ese Bomber es bastante diferente a los criminales que ellos conocen…
…
Mientras, en el hotel Hyde Pride…
-General, que ha sucedido!?-preguntaba angustiado el joven al verlo.
-El moreno nos ha atacado y nos ha dejado en estas condiciones-le explicaba el general herido-Ese hombre es muy peligroso!
-Maldito seas!-gritaba uno de los soldados del 3er piso-Cómo te has atrevido!?
-Vas a pagarlas!-gritaba otro muy enfadado.
Cinco de ellos se dirigieron hacía Bomber y sus camaradas.
-No lo hagáis!-gritaba el general.
-Vaya, vaya, así que queréis que os escarmiente más, eh?-decía Bomber con una sonrisa en la cara.
Al instante, cogió tres de los objetos circulares que llevaba colgando y los lanzó con las manos hacía los soldados.
-Cuidado, puede ser un artefacto explosivo!-advertía uno de ellos.
-Rápido, tirad hacía atrás!-ordenaba uno de los soldados-Los que no tengan tiempo, cúbranse con los escudos!
Tres de ellos se iban a retirar, mientras otros dos se iban a proteger. Al verlo, Bomber soltó una sonrisa en su cara.
Al tocar el suelo los objetos, tres explosiones en cadena engulleron a los agentes, los cuales se desintegraron o ya sólo quedaban restos de ellos. Sus compañeros lo observaron con terror en sus caras.
-Bohahahaha, ingenuos!-se carcajeaba Bomber, disfrutando del espectáculo.
-Que demonios ha sido eso!?-preguntaba el joven con miedo en su rostro.
-Son explosivos que se accionan al contactar con el suelo o con cualquier superficie-le comentaba el general-Serían como minas antipersonas, pero de mano y con mucha más potencia. Lo que no entiendo es cómo puede cogerlas y lanzarlas sin que puedan explotarles en su cara.
-Eso te lo puedo contestar yo, Ossan-le respondía Bomber mostrando en sus manos un artilugio extraño-Esto es un mecanismo creado por mí. Cubre las yemas del dedo con un mineral especial que, al tocar estos explosivos, puedo cogerlos sin que me exploten en la cara. Ahora que os he revelado mi secreto, es hora de que lo hagáis vosotros. Decidnos la localización de ese Marc y su grupito, y no os haremos sufrir demasiado.
-Así que aunque lo dijéramos, igualmente nos mataría?-decía asustado el joven-No, yo no quiero morir aún!
-Es verdad que el enemigo que tenemos es muy peligroso, y que probablemente no ganemos esta batalla-le decía el general honestamente-Pero por lo menos intentaré evitar que mueran más hombres bajo mi mando.
El general se levantó con las fuerzas que le quedaban e intentó caminar lo máximo que podía.
-Que dos más vengan conmigo-les decía-Eso sí, no les aseguro que puedan vivir.
-Señor, iré con usted a dónde vaya!-le contestaba uno de los hombres.
-Yo también, señor!-le respondía otro.
-Chicos, esto es lo que vamos a hacer-les ordenaba el general-Que los que vengan conmigo distraigan al enemigo para que así los otros escapen y esperen la ayuda de refuerzos.
-Que!?-exclamaba sorprendido el joven-Quiere morir protegiéndonos!? Ni hablar, no voy a dejarlo así!
-Tienes que hacer lo que te diga…-le decía el general.
-No si eso significa dejarle morir!-le decía el joven.
-Tú no entiendes nada!-le regaño con enfado-Un niñato como tú no puede entender aun lo que significa perder a alguien bajo tu mando!
Esas duras palabras amedrentaron al chico, el cual no pudo responderle.
-Vámonos!-decía el general a sus hombres-Y vosotros, iros ahora!
Los pocos soldados que quedaban se iban retirando con prisas.
-Una retirada? Que cobardes!-expresaba Bomber-Bueno chicos, os dejó a vosotros a los que quedan.
-De acuerdo, señor!-decían sus subordinados, cargando sus armas.
-A la carga!-gritaba el general.
Los tres hombres avanzaron hacía ellos, y les respondieron con disparos. Hubo un fuego cruzado constante entre los dos bandos.
-Vámonos!-gritaba uno de los soldados en retirada.
El amigo del joven también se retiraba, pero se detuvo al ver a su compañero quieto.
-Pero que haces!?-le decía él-Muévete!
Él estaba ahí quieto viendo el tiroteo. Vio como los dos hombres cayeron rápidamente, y el general sufría en sus carnes los disparos.
-Yo…yo…No puedo dejarlo de esta manera!
Y con esa declaración, se dirigió hacia ellos.
-Pero que haces!?-exclamaba sorprendido su amigo por tal acción.
-Qué demonios hace ese inconsciente!?-decía uno de los soldados, que era rechoncho.
-Es que acaso quiere morir!?-decía el otro, de cabello rubio.
En el campo de batalla, el tiroteo había parado por el momento. En el suelo, estaba el general malherido.
-Mierda!-se lamentaba el general-No he podido ni siquiera acabar con uno de ellos!
-Reza lo que sepas, vejestorio!-le decía uno de los subordinados de Bomber a punto de acabar con él.
-Aaaaaaaaaahhhh!
Quien gritaba de esa manera era el joven soldado. Gracias a aquello, desvió la atención del terrorista, que estaba a punto de disparar. Por suerte, el joven fue más rápido y le dio un disparo fatal en la cabeza que acabó con el terrorista.
-Pero qué demonios haces, mocoso!?-decía preocupado el general-No te dije antes que te fueras!? Lárgate antes de que te maten!
-Lo siento, pero no me voy a ir sin usted-le contestaba el joven.
-Es que acaso no lo entiendes!?-le decía el general enfadado-No sabes lo duro que es para mí que mueran mis hombres!?
-Se lo que siente, general-le decía el joven- Sacrificarse para salvar a sus subordinados. Pero es que usted no ha pensado en lo duro que es para ellos saber que su jefe se sacrificara por ellos y no pudieron hacer nada para hacerlo!? Yo no quiero sentir eso! Así que regáñeme o gríteme lo que quiera, pero dígamelo cuando salgamos vivos de esta!
Esa declaración sorprendió al general, viniendo de un novato. Pero algo fijó su mirada.
-Cuidado!-le gritaba el general, empujando al joven con fuerza.
Al instante, una explosión impacto en él, recibiendo el ataque de lleno. El pobre hombre perdió parte de su estómago y quemaduras alrededor de él.
-General!-gritaba afectado el joven.
-Oh, qué bonito discurso!-decía Bomber aplaudiendo lentamente tras lanzar el explosivo-El subordinado se queda con el jefe hasta el final. Mejor para mí, os podre matar a los dos. Bohahaha!
El joven arrastró al malherido general a un lugar cubierto de los disparos.
-No se muera, general!-gritaba con lágrimas en los ojos, intentando tapar la herida con sus manos-No ahora! Mierda, mierda, mierda! Por insensato, he provocado su muerte! Yo…yo…
El general le cogió la mano.
-Tú no tienes la culpa, mocoso-le decía con una voz lenta el general-Has hecho lo que tenías que hacer. Además, cuando la situación se ha agravado, yo… ya sabía que moriría hoy.
-No lo haga, por favor!-le gritaba el joven-Si sobrevive, le dejaré que me regañe todos los días! Lo que sea, menos dejarnos!
-Si era tan duro contigo, era para endurecerte más y prepararte para que un viejales como yo no tuviera que preocuparse por ti-le revelaba el general con una sonrisa-Pero ya veo que te has vuelto más fuerte de lo que pensaba. Me alegro.
-No me dejé ahora, por favor!-le suplicaba el joven.
-Escúchame, quiero pedirte un último favor-le decía el general mientras su voz se apagaba-Sí no hacemos nada, ese criminal matará a más gente hasta que acabe con su misión. Así que te dejo al cargo del equipo. No importa si os quedáis a luchar u os retiréis. Sé que tú harás lo correcto.
-Yo!?-reaccionaba sorprendido el chico-No seré capaz, no sirvo para esto!
-Claro que lo harás bien-decía el general con una última sonrisa-Te lo dejo en tus manos, mocoso.
Después de esa muestra de afecto, el cuerpo del general ya no se movió más. El joven soldado lloraba en silencio.
-Rápido, escapemos de aquí o nos matarán!-decía uno de los soldados, que era bastante musculoso.
-Ah, ah, de eso nada!-decía Bomber, que lanzo dos de sus bombas.
Los soldados se apartaron de ellas. Pero no sabían que no iba dirigidas a ellos, sino a la escalera que conectaba el cuarto con el quinto piso. Cuando la bomba explotó, las escaleras se destruyeron.
-Oh, no!-lamentaba el musculoso.
-Han cortado todos los accesos!-decía otro agente, que tenía una apariencia de regio.
-Ahora ya no podremos salir de aquí!-exclamaba asustado el regordete.
El amigo del joven soldado veía la escena con preocupación.
El musculoso, al darse cuenta de la situación, se dirigió hacia el joven y le propinó un puñetazo en la cara. Nuestro soldado no reaccionó.
-Oye, oye!-decía el amigo, intentando calmar la situación.
-Maldito seas, niñato!-le gritaba el musculoso, cogiéndolo por el cuello de -Por tú culpa vamos a morir aquí! Y todo por salvar a ese decrépito viejo!
Al oírlo, el joven puso cara de enfado y le propinó un puñetazo en la cara. Aunque los dos tuvieran diferente complexión, el que dio al joven dolió más. Sus compañeros se quedaron en silencio observando.
-El general sacrificó su vida por las nuestras!-le respondía cogiéndolo ahora él de la camisa del cuello-Me importa un bledo si me pegas, pero ni se te ocurra insultar a ese hombre!
El otro se quedó amedrentado sin poder responderle. El joven le soltó la camisa y se dirigió a sus compañeros.
-Chicos, lo primero que quiero pediros es disculpas. Por mi culpa, nos hemos quedado aquí atrapados, entre la espada y la pared. Lo siguiente que os quiero decir os parecerá egoísta, pero quiero que me ayudéis a acabar con Bomber. Ese hombre posiblemente matará a más gente inocente. Por tanto, debemos detenerlo, como hombres de la ley.
-Pero es muy poderoso-le comentaba su amigo-Además, aún tiene a 3 hombres más con él.
-Tengo un plan para acabar con ellos-les decía a sus compañeros-Pero solo funcionara si colaboramos todos. Así que por favor, confiad en mí.
La expresión decidida de ese joven convenció a los otros soldados, que lo aceptaron moviendo la cabeza.
…
En el edificio de la policía…
-Así que al final solo serán cinco contra esos cuatro, eh?-decía Matsumoto viendo la situación a través de la pantalla.
-Es su fin, jamás podrán contra ese hombre!-decía angustiado Yamamura.
-No seas tan cenizo, hombre!-le criticaba Kogoro-Ten un poco de confianza en ellos!
-Mouri-kun tiene razón-decía James, observando los movimientos de los soldados-Creo que están preparando ellos mismos la estrategia para acabar con ese hombre y su grupo.
-Espero que acaben con el tío-bomba ese!-decía Luffy a su grupo con ganas de ver a ese villano derrotado.
Marc estaba en silencio observando la situación.
…
Volviendo al hotel Hyde Pride…
-Eooooh, vais a salir ya o qué?-preguntaba de lejos Bomber-Sed inteligentes y entregaos para que así vuestras vidas acaben más pronto.
-Señor, no creo que con eso les convenza-le observaba uno de sus subordinados.
-Y que les puedo decir!?-le contaba Bomber-No me revelan la localización de ese Marc, y además se cargan a uno de los nuestros! Sabes lo que cuesta encontrar a gente de mano barata que se quiera dedicar al comercio de armas!? Bueno, por lo menos no le tendremos que pagar esta semana.
Bomber notó que alguien se movía y al girarse vio a dos soldados dirigiéndose a él: esos eran el joven y el regio. Iban caminando lentamente, con armas en mano, pero sin apuntar.
-Bueno, por fin hacéis algo de caso-decía Bomber alegrado de verlos-Pero aún os faltan dos o tres soldados, verdad? Dónde están?
No recibieron respuesta.
…
En el edificio de la policía…
-Que!? Se están rindiendo!?-exclamaba sorprendido Chiba.
-En que están pensando?-decía Shiratori
…
Volviendo al hotel Hyde Pride…
-Que, no me vais a responder?-les cuestionaba Bomber, sin recibir respuesta-Pues seréis los primeros en morir!
Les lanzó dos de sus bombas hacia ellos, que se quedaron quietos hasta que el joven gritó:
-Ahora!
Al recibir la orden, el rechoncho y el amigo del joven salieron de su escondite y dispararon a la vez. Sus balas chocaron con las bombas de Bomber, que rebotaron y se dirigieron hacía los subordinados de ese hombre.
-Pero qué!?-exclamaba sorprendido Bomber.
Dos de sus subordinados recibieron las bombas, que explotaron.
-Vamos allá!-gritaba el joven.
Él y el regio ahora iban corriendo hacía los tres criminales que quedaban, con el rechoncho y el amigo cubriéndoles la retaguardia.
-No os quedéis parados, atacad!-les mandaba enfadado Bomber.
Una nueva lluvia constante de balazos hubo en el campo de batalla. Los dos bandos atacaron con lo que pudieron. El rechoncho murió al recibir dos balas en el pecho. Mientras avanzaban, el regio cayó por una bala en la cabeza.
-Oh, no!-lamentaba el joven viendo el cuerpo de ese agente.
-Muere!-gritaba uno de los subordinados de Bomber, que aprovecho la baja de guardia del joven.
El joven estaba indefenso, y sin tiempo a reaccionar. Iba a morir… si no fuera porque, de repente, apareció el agente musculado, que acabó con el criminal.
-Tú!?-reaccionaba asombrado al ver el hombre que le había salvado la vida.
-No te quedes ahí parado y corre, niñato!-le gritaba el agente.
El chico, sorprendido, siguió corriendo.
-Gracias!-le agradecía sin mirar la vista atrás.
El musculado siguió disparando sin parar. Por desgracia, recibió un disparo fatal.
Por el último subordinado, el chico no tuvo que preocuparse. Su amigo se encargó de acabar con él de tres balazos.
-Adelante, ve!-le decía su amigo, con una sonrisa que mostraba su confianza en él.
Pero entonces vio que una de las bombas de Bomber se dirigía hacia él. Impacto en él, dejándole malherido.
-Noooooo!-lamentaba el joven.
-Maldito seas!-gritaba cabreado Bomber-No te creas superior a mí! Toma esto! Quintuple Bomb!
Lanzó cinco bombas hacía el chico. Pero él no vaciló y siguió hacía Bomber.
-Si corro muy rápido, la onda expansiva de las bombas no llegará hasta mi!-pensó el joven.
Siguió corriendo, y en cuanto las bombas tocaron el suelo, comenzó una cadena de explosiones. El chico siguió corriendo. Por desgracia, la última bomba llegó hasta él, y le destruyó la pierna derecha.
-Maldición!-lamentaba el joven.
-Este ha sido tu final, niñato!-decía con gusto Bomber.
-Ahora no puedo rendirme!-pensaba mientras caya-Todas las esperanzas de mis compañeros y del general están puestas en mí. No debo fallarles por nada del mundo! No puedo caer! No puedo caer! No puedo caer!
El chico, sorprendentemente, apoyó su pierna izquierda sobre el suelo. Con toda la fuerza que tenía, se impulsó hacía delante y llegó hasta su objetivo: delante de Bomber.
-Pero qu…!?-decía Bomber sorprendido por ese movimiento.
-Aaaaaaaaaaaahhh!
Con dos disparos en el estómago, el chicó remató a Bomber. Para acabar, se puso encima de él, con la escopeta apuntándole en la cabeza.
-Hemos ganado nosotros!-le concluía el joven a Bomber.
Su compañero, aun estando malherido, sonrió de alegría por la victoria.
…
En el edificio de la policía…
-Bien, lo han conseguido!-decía Takagi emocionado.
Todos los inspectores estaban de enhorabuena. Habían podido capturar al peligroso Bomber.
-Ha sido increíble-reconocía Yui.
-Buahhh!-lloraba Yamamura-Estos hombres són geniales!
-Tampoco es para llorar!-le decía Kogoro.
-Genial, lo han podido atrapar!-celebraba Luffy.
Pero no todo era alegría. Marc aún no soltaba ninguna expresión de satisfacción.
-Oye, porque estás poniendo esa cara?-le preguntaba extrañada Sera.
-Es verdad-le decía Mary-Alguien como tú ya habría sacado fuegos artificiales.
-Pues si ya me conoces, sabrás que es porque esto aún no ha acabado-le respondía Marc.
-Pero si han derrotado a ese hombre-le decía Shiho-Ya más no puede hacer.
-Eso es lo que temo. Que, por quedarse acorralado, haga lo que yo creo que podría hacer en una situación tan desesperada.
…
En el hotel Hyde Pride…
-Cuando lleguen más refuerzos, te conduciremos a la prisión, maldito criminal!-le decía el joven, sin moverse por miedo a que hiciera otro movimiento.
Pero lo que vio en la cara de Bomber le extraño a la vez que le sorprendió: era una sonrisa de satisfacción.
-Bohahahaha! Bohahahaha!-reía de una manera psicópata Bomber.
-De que te ríes, desgraciado!?-decía el joven apuntándole.
-Jamás pensé que me podrían acorralar de esta manera-reconocía Bomber-Pero no me iré al otro mundo sin dar antes un último gran espectáculo!
-Ya no puedes hacer nada más!-le razonaba el joven-Estás completamente inmovilizado y herido. Así que no te resistas!
-Para accionar mi bomba más poderosa y destructiva no me hace falta moverme-le decía Bomber.
-Tu bomba más potente!?-exclamaba el joven-Donde demonios está!?
-Está justo encima de ti, niñato-le respondía con una sonrisa de satisfacción.
El chico, temeroso, miró hacia abajo y se previó lo peor.
-No me digas que…!?
-Exacto: el objeto circular de mi pecho es la bomba!-le revelaba Bomber-Su poder de destrucción hace que las otras bombas no parezcan nada. No tendréis tiempo de escapar, porque el radio de la bomba es tan grande que devorará todo el edificio! Yo moriré, pero os vendréis al menos conmigo, jodidos maderos!
-Mierda!-lamentaba el amigo del joven, con un puñetazo en el suelo-Con lo que nos hemos esforzado, y todo quedará en nada! Maldición!
-No va a quedar en nada, amigo-le hablaba el joven, con una calma inusual estando tan cerca de las puertas de la muerte-Hemos conseguido derrotar a una banda criminal, además de ayudar a nuestros amigos de la ley. Probablemente nadie nos recuerde, pero sabrán lo que hicimos por ellos.
Su amigo quedó impresionado por aquellas profundas palabras de su compañero.
-Ah, sí, por cierto…
-Morid todooooooos!-gritaba Bomber.
-…tendremos que dejar lo del ramen para otro día, vale?-le decía con una sonrisa, antes de ser engullido por la luz que se creaba alrededor de él.
A menudo los héroes son desconocidos-Benjamin Disraeli
La explosión engulló por completo al hotel. Todo lo que había en ella, no importará si eran muebles, paredes o personas, quedó desintegrado por el poder de esa bomba. Después de la gran explosión, quedó un gran cráter envuelto por unas llamas gigantescas. De lo otro, no quedó ni rastro.
…
En el edificio de la policía…
Todos se quedaron impactados. De la alegría, dejó paso a un completo silencio. Todos anonadados, por aquel trágico final. Nadie dijo nada. El único que hizo algo fue Marc, llevándose uno de los Chupa-chups de su dispensador a la boca, y diciendo:
-Y ahora, después de esto, vamos a ponernos manos a la obra?-decía con una expresión de molestia e ira-O vamos a dejar que más héroes como ellos mueran?
