Hooooola a todos! Siento deciros esto, pero tengo malas noticias. Por un lado, hoy solo os puedo traer un capítulo, no dos para compensar el que no pude colgar hace 15 días. Por otro lado, tampoco os podré traer otro hasta dentro de un mes. Sé que es duro, pero el estudio me está quitando mucho tiempo. En Navidad, espero ya que pueda nivelarlo un poco para normalizarlo. Disculpas y gracias por aceptarlo. Bién, pues empezemos el nuevo capítulo para quitar un poco el é empiece el capítulo!
Capítulo 32: Abitonero Carreno
Los tres ya estaban en el parking, listos para irse.
-Y bien, como vamos hacía esa cosa en el mar?-preguntaba Luffy.
-Primero nos iremos al puerto a coger nuestra embarcación-le decía Luffy-Para ello, usaremos nuestro increíble medio de transporte, totalmente renovado!
Y allí estaba, el fiel Ferrari que, aunque estuviera totalmente vendado y lleno de parches, "parecía" listo para partir.
-Otra vez en el burro!?-se quejaba Luffy-Pero si está totalmente herido! Está para el arrastre!
-Pero eso le ha hecho aún más fuerte, e irá a por todas!-decía Marc, que parecía bastante falso.
-Oíd, tengo el Subaru aquí aparcado, si queréis vamos con él-sugería Akai.
-Ja, como si quisiéramos ir así!-decía sonriendo Marc-Luffy es mi amigo, y no me fallaría, verdad?
-Venga, vámonos!-decía impaciente Luffy, al lado del Subaru mientras Akai lo abria-Tengo ganas de patearles el culo!
Marc se quedó frustrado al ver la "traición" de su amigo.
-Bueno, al menos mi Ferrari me será fiel hasta el final, verdad?-decía Marc buscando algún apoyo.
Mientras, Ferrari se estaba comiendo un saco de alfalfa y no le dedicaba la mínima atención.
…
-Pues que te jodan!-le decía Marc enfadado soltándole una peineta-Ahora ya no eres uno de mis animales preferidos!
Y con el cabreo encima, se subió al Subaru y se fueron hacía el puerto.
-Ya se van, eh?-decía Jodie mirándolos desde las ventanas.
-Esperemos que tengan éxito-le decía Camel, que estaba a su lado.
-Ay, dios! No, no, no, no! A ver, como era…?
Jodie y Camel se giraron para ver quien estaba tan angustiado. Era Eisuke en el ordenador.
-Pero que estás haciendo aquí!?-preguntaba un poco desconcertado Camel.
-Donde se ha ido él!?-preguntaba nerviosa Jodie.
-Se refieren a Amuro-san?-decía Eisuke-De repente, me llamó y me dio unos consejos básicos sobre hackear para que yo continuará con su trabajo. Al parecer, tenía que hacer algo importante.
-Algo importante!?-decía extrañado Camel-En un momento como este?
De repente, Jodie tuvo una intuición. Se fue hacía las ventanas, y pudo ver como salía un RX-7 de color blanco del parking, yendo a gran velocidad en la misma dirección que el Subaru.
-Mierda, lo sabía!-decía molesta Jodie-Camel, vámonos!
-De…de acuerdo-decía Camel.
-Ah, mierda, me he vuelto a despistar!-decía angustiado Eisuke para mantenerlo todo bajo control, mientras esos dos se iban.
James, al verlos salir de esa manera, quiso hablar con ellos.
-Pero a dónde vais tan apresurados?-les preguntaba James-Si debemos estar en guardia!
-Señor, creo que Bourbon intenta algo contra Shuu y esos dos!-le informaba Jodie.
-En que te basas para decir eso!?-le preguntaba James ante tal acusación.
-Le hemos visto salir con su coche hacía el puerto, justo donde iban ellos-le decía Jodie-Sé que es de mal gusto decir algo como esto, pero no me fío de ese hombre. Tal vez se haya hecho pasar por nuestro aliado para que así nos pueda atacar cuando menos nos lo esperemos. Además, Shuu nos dijo que ese hombre le tenía rencor, y Marc dijo algo sobre una venganza. Probablemente querrá aprovechar este momento para cumplirla.
-Está bien, id vosotros dos-decía James ante la insistencia de Jodie-Pero solo actuad si hace algo sospechoso, de acuerdo?
-Ok, James!-le decía Jodie yéndose corriendo junto a Camel.
…
Unos veinte minutos habían pasado entre la salida de los tres desde el edificio de la policía. Ahora nos vamos hacia la parte costera, a donde se celebraba el evento. Allí, ya se veía quien era los que tenían más ventaja.
-Ahhhhh!-gritaban los agentes enemigos ante el poder de nuestro bando.
-Mierda, que cojones están usando!?-gritaba uno de ellos-Eso no es normal!
-Eh, morralla!-les gritaba Kansuke junto a su caja-arma al lado-Cerrad el pico y rendíos!
Su caja arma era el Coyote di tormenta, un coyote de llamas rojas. Lanzó llamas rojas por su boca, las cuales acababan con lo que se le cruzaba en medio, y los agentes salían volando.
-Vaya con estas armas!-decía contento Kansuke-Sí que tienen poder!
-Ten un poco más de cuidado-le decía Komei-Yendo de forma tan loca, al final acabarás también con los nuestros.
-Cierra el pico!-le respondía Kansuke molesto.
-Tiene razón, Kan-chan!-le decía una ocupada Uehara-Ya estamos aquí bastante ocupados con los heridos!
Ella estaba usando su Columbidi di sereno, una paloma blanca con llamas de color amarillo, para curar las heridas que tenían los aliados. Le ayudaba Fumimaro, que tenía de caja-arma una Scoiattolo di sereno, una ardilla de color marrón con llamas blancas, es decir, con el mismo atributo que ella.
-Joder!-se quejaba Kansuke-Y entonces como quieres que acabemos con ellos!?
-A veces no hace falta usar la violencia para acabar con los enemigos-le decía Komei poniéndose en marcha-Basta con usar una buena estrategia.
De repente, los cinco enemigos que estaban delante suyo comenzaban a moverse muy lentamente.
-Pe..ro… que… su…ce…de?-decía uno de ellos con la voz ralentizada.
-Mi…cuer…po…va…muy…len…to…-decía otro también con la voz ralentizada.
-En eso consiste el poder de mi Fagiano di piogga-le decía Komei mientras a su lado estaba un faisán con llamas azules saliendo de su cuerpo-Relaja los músculos de vuestros cuerpos, y al ir vuestro cuerpo más lento que la acción de vuestro cuerpo, tenéis la sensación que vais ralentizados. Por favor, encárguese usted, Tsuyoshi-keibu.
El inspector Tsuyoshi, con su pistola, redujo y atrapó a los criminales con suma facilidad.
-Bien, parece que tenemos controlado la situación-decía Tsuyoshi mientras esposaba a los criminales.
-Pero hay algo extraño-decía Komei-Según lo que obtuvimos sobre su plan, dijeron que uno de los cabecillas se encontraba aquí. Pero parece que nadie era lo suficientemente fuerte como para enfrentarnos. Me pregunto dónde estará.
-Tranquilo, seguro que habrá huido con el rabo entre las piernas tras vernos en acción!-le decía Kansuke sonriendo.
Mientras dejamos a ese grupo que tenía la situación controlada, nos vamos hacía un área cercana de la bahía.
Ahí, estaban Marc, Luffy y Akai, en el puerto, listos para embarcar.
-Y bien, cuál de ellas es?-preguntaba Akai al ver tantos barcos.
-A ver, déjame recordar…-decía Marc recordando la posición de su embarcación-Era la primera de la izquierda…Ah, sí, era esta!
Allí estaba amarrado una pequeña barca de madera, la cual cabían tres personas como máximo, o se hundía.
-Ahhhh, que recuerdos!-decía Luffy sonriendo-Me recuerda a la primera barca que usé al empezar mi aventura!
-Es una broma, verdad?-decía Akai sin creérselo al verla.
-No, es lo más económico que he encontrado-le decía Marc-Siempre he pensado que, en cualquier aventura o situación, se debe utilizar el mínimo de dinero posible, ya que así es más interesante.
-Sí, claro, y luego te gastas demasiado en tus mangas y figuritas!-le recordaba Luffy.
-Y también en tu carne, maldito pozo sin fondo!-le decía Marc molesto-Ahora, ven y ayúdame a desatar los nudos.
-Vaaaaaleeee…-decía Luffy, agotado de hacer cosas aburridas.
-Pero tú estás loco!?-le decía Akai nervioso-Como quieres que vayamos a una fortaleza armada hasta los dientes con esta pequeña barca!? Nos bombardearan al instante!
-En vez de preocuparte por eso, encárgate de los que están detrás nuestro si no es molestia-le decía Marc, que estaba ocupado.
-Detrás nuestro!? De que estás hablando!?-decía confuso Akai.
De repente, Akai oyó como detrás suyo recargaban unas pistolas. Akai se giró y les apuntó con su rifle. Eran diez hombres, vestidos con trajes de color blanco y rosas rojas en sus pechos.
-Quienes sois vosotros!?-decía alarmado Akai-Sois de la organización!?
-Te equivocas, bambino-le decía alguien que se abría entre los hombres de negro-Es verdad que estamos en el mismo bando, pero yo no les sigo el juego.
El hombre que apareció en medio de ellos era un chaval de 18 años, redondete y con cara de chulito, que se apoyaba en un bastón hecho de oro. Tenía el pelo moreno y ojos negros. Llevaba un traje negro muy caro, una rosa blanca en el pecho y un bombín.
-Si he venido a Japón, es por otro objetivo-le decía el chaval sonriendo.
-Otro objetivo!?-decía extrañado Akai-Cual!?
-Aunque no me interesa la conquista de Japón, he venido porque he encontrado los objetivos que había estado buscando todo este tiempo-decía el chaval, señalándolos con el dedo-Y me refiero a ustedes dos, bambinos.
Luffy y Marc, extrañados, pararon de desatar nudos al ver que eran los señalados.
-Por fin, después de tres años, podré cumplir mi venganza-decía el chaval, quitándose el bombín para presentarse-Prepárense, porque sufrirán la ira de la persona más aterradora que hay. A mi, el gran Abitonero Carreno!
Al oír aquel aterrador nombre, Marc y Luffy tenían que hacer una pregunta muy importante:
-Quien dices que eras?-decían a la vez.
…
-Como que quién soy!?-decía Abitonero nervioso-Debéis de haberos atemorizado al escuchar mi apellido!
-Te suena de algo este tío, Marc?-le preguntaba Luffy.
-Ni puñetera idea-le decía Marc-Tú no le hagas caso y sigue ayudándome, que estos nudos marineros son difíciles de verdad.
-Como que no me recordáis!?-decía Abitonero más nervioso-Por vuestra culpa, mi familia casi se fue al garete!
-Y que te hicimos, si puede saberse?-le preguntaba Marc sin interesarse en lo más mínimo.
-Vosotros, malditos asesinos, acabasteis con la vida del anterior capo de nuestra familia y mi amado padre, el gran Abitobianco Carreno!
-Uhmmm…-intentaba recordar Marc-Ah, sí, ya me acuerdo! Fue aquel caso relacionado con la Cosa Nostra! Creo que tú padre era uno de los objetivos a acabar.
-Aquel caso?-decía Luffy, recordándolo un poco-Pues yo no me acuerdo del tío que menciona.
-No importa, fue un caso bastante normal, y el tío ese no era la gran cosa-decía Marc mientras volvía a concentrarse en lo suyo-Maldita sea, como se desenredaban estos nudos!?
El pobre Abitonero se sentía un poco marginado al no ser el centro de atención de sus objetivos.
-No me toméis a broma!-decía cabreado-Por la voluntad de mi padre, juro que acabaré con vosotros y recuperaré el orgullo de mi familia!
-Ay que pesados sois los italianos, con lo de las vendettas!-decía cansado Marc-Un pringado como tú debería volverse a Estados Unidos o a Italia, y quedarse calladito mientras se come sus espaguetis! Ahora cállate, que no me dejas concentrarme!
-Grrrr, malditos chavales!-decía enfurecido, para ahora dirigirse a sus hombres-Atacad a mi señal!
-Aleluya, por fin los hemos desenredamos!-celebraba Marc-Como nos han costado los desgraciados!
-Ahora no te preocupes por eso!-le decía alarmado Akai-Tenemos un problema mucho más grande ahora!
-Fuego a discreción!-gritaba Abitonero.
Pero antes de que pudieran, alguien disparó a las manos de tres de los mafiosos, y todos se giraron.
-Quién ha disparado a mis chicos!?-gritaba Abitonero.
Se pudo ver a tres personas apuntando con una pistola. Dos de ellas eran Jodie y Camel. Pero a quién desconcertó a todos era el tercero: era Rei.
-Vaya, entiendo que lo hayan hecho esos dos, pero no me lo esperaba de él-decía Marc sorprendido apuntando a
-Ustedes!?-gritaba Akai sorprendido-Que hacen aquí!?
-Hemos venido hasta aquí porque pensábamos que él os iba a preparar una trampa, pero…-decía Jodie, ahora sin nada que poder decir tras aquella acción.
Akai miró a Rei, que apuntaba hacía Abitonero y sus hombres.
-Que cojones estáis haciendo ahí parados!?-les gritaba Rei enfadado-Iros ya de una vez!
-Porque haces esto?-le preguntaba Akai.
-Tuve un duro pasado, vale!?-le decía Rei-Cuando era apaleado por otros niños, ella me curaba todos los días y me ayudaba. Y cuando desapareció, me afecto muchísimo. Luego, después de unirme a la policía secreta e infiltrarme en la Organización, perdí a mi amigo Scotch tras ser revelada su identidad.
-Respecto a eso…-le quiso decir Akai.
-Lo sé, joder!-le dijó Rei-Tras haberlo examinado el caso otra vez recientemente, supe que no le mataste, sino que se suicidó! Pero te eché la culpa a ti y a todos por su muerte, sin darme cuenta de que yo también tuve parte de culpa. Y luego, mis hombres acaban siendo eliminados por esos hermanos asesinos. Todos tienen en común una cosa: la Organización me los arrebató, y nunca pedí ayuda a alguien para que los derrotáramos, sino que lo quería hacer todo yo solo. Pero tal y como van las cosas, parece que yo estaba equivocado todo este tiempo. Así que solo me queda hacer una cosa.
Y levantada la pistola, le espetó:
-Encargarme de estos estúpidos estorbos y confiar en vosotros para que acabéis con esos bastardos!
Los del FBI no se esperaban tal decisión de alguien a quien tildaron de enemigo hasta hace unos minutos.
-Oooooooooh, que bonito!-decía un Marc emocionado-Dejas a un lado tú venganza y tu rivalidad para que así tengamos éxito! Aprende algo de él, maldito niño mimado!
-Qué has dicho!?-decía muy molesto Abitonero.
-Tú cierra el pico!-le gritaba avergonzado Rei-Iros ya de una vez! Y recordad de acabar con esos hermanos de mi parte!
-De acuerdo-le decía sonriendo Akai.
-Déjame a mí también que les dé un puñetazo también!-decía Luffy motivado-O al menos a uno de ellos!
-Lo que sea, largaos de una vez!-les decía Amuro encargándoselo a los dos.
-No nos vamos a quedar aquí quietos!-decía Jodie, que junto a Camel estaban al lado de Amuro apuntando hacía Abitonero-Si es por Shuu, nosotros también lucharemos!
-No quiero luchar junto a vosotros!-decía indignado Amuro.
-Aún más molestias?-decía furioso Abitonero-Malditos, acabaré con todos vosotros!
-Eh, Rei!
Quien le llamó por su verdadero nombre e hizo que Amuro se girará fue Marc, que estaba ya en la barca junto a Luffy y Akai. Le lanzó una arma-caja de color violeta.
-Sé que eres fuerte, pero déjame que te dé un consejo si quieres salir viva de esta.
Y con cara seria le dijo:
-Deja ya de pelear de verdad por ti mismo y haz caso a lo que te dijo Elena.
Y con aquella frase, se giró y se dirigió a los de la barca.
-Adelante, vámonos!-les decía Marc entusiasmado-Coged un remo cada uno y empezad a moverlo!
-No va ni con velas!?-decía indignado Akai-Que horrible embarcación!
-Atacad!-gritaba Abitonero a sus hombres.
Vamos!-gritaba Jodie, que estaba con Camel y Amuro atacándolos.
Y en medio de los tiroteos, nuestros tres héroes se fueron remando hacía su destino final, Rosanegra.
