Hooooooooooola a todos! Uf, hoy voy a comentar bastante en el prólogo antes de este capítulo, pero bueno, es necesario.

Lo primero y más importante: Aunque no pueda subir capítulo dentro de 15 días, e de enero subiré doble capítulo. Así podré remontar lo que aún me falta por subir debido a la acumulación de trabajo que tengo actualmente.

Lo segundo es ya más random, pero interesante a comentar: Gosho Aoyama, creador de Detective Conan, fue hace poco a un evento en Singapur y respondió a preguntas muy jugosas de los fans. No es que sean muy spoiler si habéis llegado hasta esta parte de la historia, pero si no lo queréis ver, saltad al siguiente párrafo. De entre todo lo que dijo, me quedo con tres preguntas (aunque adoré que dijera que tenía planeado darle a Haibara/Shiho un final feliz volviéndose una buena persona al final de la serie (se lo merece la pobre)). La primera fue que reveló que Akemi y Akai eran primos (afirmando la conexión entre las dos famílias y rompiendo la pareja mientras la chica que se lo había preguntado gritaba un "nooooooooooo" desconsolada XD). La segunda fue la más impactante y más comentada en Internet. Según Aoyama, el tiempo que ha pasado desde el principio de la serie hasta la actualidad, 975 capítulos después, es…6 meses. Lo sé, puede parecer imposible, pero es lo que dijo. Cuando empecé esta serie, puse que empezaba aproximadamente un año y pocos meses desde el principio, porque así habría más diferencia temporal. Pero 6 meses!? Eso significaría que se encuentra 1 muerto por día, los niños se van de excursión cada tres días, Heiji y Kid aparecen cada fin de semana y en tres semanas encontronazo con la Organización! Yo cambio cosas en la historia para que sea fiel a la serie original, pero esta vez no lo voy a hacer ya que parece imposible y esperaré a que Aoyama rectifique en una próxima entrevista. La tercera la diré en el próximo capítulo.

Por último, decir que estoy ansioso para que llegué el viernes y ver el Episode One! (Para los que no lo sepáis, sacarán un especial de televisión de una hora y media que será un remake del primer episodio de Detective Conan pero introduciendo escenas y personajes conocidos en él que no aparecieron ni en el manga y el anime, y todo dirigido por Aoyama, por lo que es 100% canon. Y aparecerán todos, incluyendo Shiho como una de los que tendrá más protagonismo! HYPE!). Y ahora, que comienze el capítulo!

Capítulo 33: vs Abitonero

-Venga, seguid remando!-les animaba Marc a sus acompañantes-Si no nos damos prisa, no llegaremos a tiempo!

-Si vamos así es por culpa de tu tacañería, Marc!-se quejaba Luffy-Jooooo, yo ya tengo ganas de luchar!

Mientras, Akai miraba hacia atrás hacía el puerto, el cual ya se habían alejado mucho.

-No te preocupes por tus compañeros-le decía Marc- Ese tal Abitonero no creo que sea de los más poderosos entre los que se han traido. No son unos pringados, sabrán arreglárselas. Además, tienen a Rei con ellos.

-Es verdad, hay algo que me gustaría preguntarte-le decía Akai-De que conoces exactamente a Rei-kun? Cuando estuvisteis hablando, dijiste algo sobre su pasado, no?

-Bueno, solo me encontré algunas veces con él, cuando aún era un crio-le decía Marc-Pero no me apegué tanto con él. La única persona con la cual se sentía bien era ella.

-"Ella"?-preguntaba Akai.

Mientras, Marc miraba hacia el puerto.

-Espero que ese chaval le haga caso al menos una vez sobre lo que le dijo…

Volviendo al puerto…

Allí el tiroteo aún seguía. Aunque eran solo tres, se las apañaban con el grupo de mafiosos de Abitonero.

-Camel, cuál es la situación!?-le preguntaba Jodie escondiéndose detrás de un contenedor junto a su compañero.

-Yo he podido herir a dos-le decía Camel-Contando los otros dos que has acabado, solo nos faltan seis tiradores además de su jefe.

-Eh, germano!-le gritaba Amuro a Camel- Suma cinco a la lista de eliminados!

-Has acabado con tantos a pesar de estar en desventaja!?-se sorprendía Jodie.

-A mí me enseñaron a disparar en el menor tiempo posible contra enemigos en pleno tiroteo. No sé qué os enseñaron en vuestras academias del FBI, pero hacedlo mejor si quereis salir con vida.

A Jodie no le gustó el comentario que le dijo Amuro.

-Mierda, mierda, mierda!-exclamaba nervioso y molesto Abitonero-Mis objetivos se escapan y encima, tres polis nos están eliminando a la mayoría de mis miembros! Esto es indignante!

-No se preocupe, padre!-le decía uno de los mafiosos-Ahora mismo les tenemos acorralados en ese contenedor!

-Al menor movimiento, les acribillaremos a balazos!-le decía otro.

Los tres, arrinconados, tenían pocas posibilidades de escapar.

-En que estás pensando, Jodie-san?-le preguntaba Camel.

-Tengo un plan para poder salir de aquí-le decía Jodie-Pero necesitaré que hagáis lo que yo os diga.

Y cuando decía eso, lo hacía mirando sobretodo a Amuro.

-Deja ya de mirarme de esa manera!-le decía enfadado Amuro por la desconfianza de Jodie-Está bien, haced lo que sea!

-Estad bien atentos!-decía uno de los mafiosos.

De repente, uno de ellos vio algo de color negro moviéndose a gran velocidad.

-Ahí hay uno!-gritaba el mafioso, mientras lo acribillaba a balazos.

Cuando hizo unos 17 disparos, de repente se fijó que aquello solo era una prenda de vestir.

-Ha lanzado su chaqueta al aire!?-decía sorprendido el mafioso.

Aprovechando el desconcierto de su enemigo, Jodie le disparó y acabó con él.

-Ahí están!-gritaba uno de los tres mafiosos que quedaban-A por ellos!

-Bueno, al menos ya hemos derrotado a uno-decía Camel.

-Sí-decía Jodie-Ahora el plan es que apunten hacia el lado derecho del contenedor, mientras ustedes dos les disparan por el lado izquierdo. Así podremos salir de aquí. Ahora…

-AAAAAAAAAAAHHHHHH!

Quien gritaba de aquella manera era Amuro, que salía por el lado izquierdo a toda pastilla hacia adelante.

-Pero que hace!?-reaccionaba Jodie.

-No tenía que salir!-pensaba Camel-Aún es muy pronto!

-Ahí está uno de ellos!-gritaba un mafioso al verlo, mientras todos le ponían en su objetivo.

Inmediatamente, Amuro le disparó a dos de ellos, mientras esquivaba las balas del tercero.

-No hace falta perder el tiempo con estos tíos!-pensaba Amuro, mientras se fijaba su objetivo-Mientras acabé con su líder, la batalla estará decidida!

Mientras, el tercero de los mafiosos vio que Jodie tenía la guardia baja.

-Ya eres mía!-le gritaba el mafioso, mientras Jodie se giraba con cara de pánico.

Por suerte para ella, su compañero fue más rápido y acabó con él de dos disparos.

-Gracias, Camel!-le decía aliviada Jodie-Me has salvado la vida!

-Sí…-decía él-Pero casi no lo contamos.

-Ese maldito…-decía Jodie mientras miraba enfadada a Amuro-No solo nos ha desobedecido, sino que ha puesto nuestras vidas en peligro!

Mientras, Amuro ya estaba a punto de llegar hacia Abitonero.

-Maldición!-decía nervioso Abitonero-Han acabado con todos mis hombres!? Imposible!

-Ahora tú vas a ser el próximo en caer!-le amenazaba Amuro, apuntándole para no fallar el blanco.

-Te crees que no tendría un as en la manga?-le preguntaba con sonrisa maliciosa.

Movió la piedra brillante que complementaba el pomo de su bastón, y pulsó un botón rojo que había en él. De repente, los tres notaron un pequeño temblor.

-Que ha sido eso!?-se preguntaba Amuro en voz alta.

-De repente, Amuro noto que algo estaba tapando los pocos rayos de sol que había ese día. Al ver al cielo, vio alarmado que algo caía del cielo justo donde se encontraba él.

-Mier…!

Por suerte, aquello no le aplastó, gracias a que se movió rápidamente. Pero el impacto del objeto hizo que saliera por los aires y se chocará de espaldas contra uno de los contenedores.

-Gah!-decía Amuro dolorido.

-Oye, estás bien!?-le preguntaba Camel.

-Menuda locura la que has hecho!-le reñía Jodie-Casi nos matas a todos!

-Dejando eso a un lado…-decía preocupado Camel-Que demonios ha sido eso!?

Había provocado una gran humareda, pero poco después, cuando se despejó, aquel objeto relucía tanto que ya era imposible no fijarse en ello.

Era una gran esfera cubierta de oro, de 3.5x3.5 metros aproximadamente. Estaba recubierta por joyas preciosas de todo tipo (rubíes, zafiros, esmeraldas,…). En la parte frontal, había grabado con pequeños diamantes una gran A mayúscula.

-Qué demonios es esa cosa esférica!?-decía extrañada Jodie al verlo.

-Lo que estáis viendo ante vuestros ojos es la arma más apropiada para un jefe de la mafia como yo!-decía orgulloso-Es el producto creado gracias a mis mejores investigadores y forjadores. Yo la llamó "Golden Ball"!

Una compuerta se abrió en la Golden Ball, y Abitonero entró en ella. Al instante, volvió a cerrarse.

-Maldición, se ha encerrado dentro de esa cosa!-decía Jodie.

-Entonces, tendremos que disparar hasta dar con él en su interior!-pensaba Camel en voz alta, sacando la pistola.

-Vuestros esfuerzos serán inútiles, señores.

Quien decía aquello era Abitonero con un altavoz. Él estaba sentado de forma acomodada en el sillón del interior de la esfera, con todos los controles delante suyo.

-Esta esfera está recubierta con tres capas del oro más duro y resistente que existe!-les explicaba Abitonero-Además, tiene incrustado las gemas más duras que hay, por lo que tardaréis una eternidad en hacer un solo agujero en él.

-Así que me estás diciendo que, al igual que una tortuga, te has encerrado en tú caparazón y estarás ahí dentro hasta que pase el peligro?-le decía Amuro que, a pesar de estar herido, se reía-Puede que tardemos lo nuestro en traspasar eso, pero no podrás escapar de aquí tan a la ligera!

-Te veo bastante confiado y prepotente, chaval!-le decía Abitonero sonriendo-Pero, como he dicho antes, esto es una arma. Y no creas que lo único que hace es protegerme!

Abitonero pulsó un botón azul, y desde el exterior, se pudo ver como salían de los laterales dos ametralladoras recubiertas de oro.

-Mierda, va a atacarnos!-decía alarmado Camel.

-Pongámonos a cubierto!-decía Jodie, señalando el contenedor en el que se habían escondido antes.

Rápidamente, se escondieron en la parte trasera del contenedor.

-Creéis que allí estaréis seguros?-preguntaba confiado Abitonero-La calidad y superioridad de mis armas hacen que las de mis hombres queden en nada.

Inmediatamente comenzó a ametrallar a discreción. Lo que ni todas las balas de sus hombres habían podido agujerear, Abitonero hacía pequeños boquetes en unos 20 segundos.

-Ahora son ustedes los que están atrapados!-sonreía de satisfacción Abitonero-En unos minutos su escondite quedará reducido a escombros, y moriréis acribillados! Bi to to to!

Mientras Abitonero seguía con la destrucción, el grupo estaba nervioso ante la situación.

-Maldición, el plan se ha ido a la porra!-lamentaba Jodie dando un golpe a la pared del contenedor-Es imposible que derrotemos a esa maquinaria!

-Y el tal Marc no os dio ninguna de esas cajas raras!?-le preguntaba Amuro.

-No, a ninguno de los dos-le decía Jodie-Creo que James sí que obtuvo la suya, pero no está con nosotros.

-Menudo par de idiota!s-les recriminaba Amuro-No podíais haber pensado antes en traeros a alguien que si pudiera!?

-Si vinimos fue por culpa tuya, recuerdas!?-le decía enfadada Jodie-Además, si vas tan de listo, dinos alguna manera de salir de aquí con vida!

A partir de ahí, Amuro estaba en una encrucijada. Sin contactos, tiempo y armamento, era imposible derrotar a la máquina de Abitonero. No tenía nada que pudiera servirle. Pero de repente, recordó algo. Del bolsillo de su pantalón, sacó la caja-arma que le había entregado antes Marc.

-Eso no es…una de esas cajas!?-preguntaba extrañado Camel.

Al verla, recordó las palabras de Marc:

"Deja ya de pelear por ti mismo y haz caso a lo que te dijo Elena"

Después, empezó a recordar una parte de su pasado que no quería rememorar…

FLASHBACK

Hace aproximadamente veinte años…

En un parque infantil de Tokyo, estaban reunidos cinco chavales de 9 años riéndose, y otro de su misma edad más pequeño de altura estaba en el suelo. Se podía ver que le habían pegado los otros.

-Por favor, os lo pido, dejadme en paz!-les pedía llorando el chico pequeño.

-Pues entonces, danos la carta tan rara que has conseguido!-le exigía uno de los mini-matones.

-Eso, ninguno de nosotros la hemos podido obtener, y un pringado como tú va y la consigue-le decía otro-Es injusto que tú la tengas!

-No os la puedo dar!-les decía el chico pequeño-Esta carta la conseguí gracias a los pocos ahorros que mi madre consiguió! Es muy importante para mí!

-Que vas a tener tú de importante?-se burlaba otro de los chavales, que iba a volver a pegarle-Alguien tan diminuto como tú no puede contra alguien tan grande como yo!

Pero antes de que pudiera pegarle, alguien le dio un puñetazo en la cara, que hizo que retrocediera.

-Ay!-se quejaba el chaval.

-Bully!-gritaba su nombre uno de sus amigos, que lo ayudaba a levantarse-Estás bien!?

-Y por ser grande ya eres fuerte?-se reía el improvisado en la escena-Pues parece que te ha dolido el puñetazo que te he dado.

-Maldito!-gritaba enfadado Bully-Tú quién demonios eres!?

El que les había plantado cara era un chico de su misma edad, de piel morena, cabello rubio y ojos azules, que llevaba una camisa roja y unos pantalones cortos beis. Ese era Furuya Rei con 9 años.

-Solo soy alguien que busca a fuertes para demostrarles que soy mejor que ellos-se presentaba Rei a los mini-matones.

-Maldito creído!-le decía uno de ellos-No creas que vas a salir impune de esta!

-Y tú, que demonios haces aún aquí?-preguntaba Rei.

-Eh?-decía extrañado el chico pequeño al ver que le hablaba.

-Lárgate ya de una vez a tú casa, maldito llorica!-le gritaba enfadado Amuro-Un debilucho como tú sobra en este lugar!

El chico, asustado, se fue corriendo.

-Buaaaaaaahhh!-lloraba de miedo mientras huía.

-Bién, ahora que nos hemos deshecho de lo innecesario, que tal si empezamos ya?-preguntaba sonriendo Rei.

-A por él!-gritaban los cinco mini-matones.

-Venid cuando queráis!

Cinco minutos después…

En ese tiempo, el resultado quedó totalmente claro.

-Sí que ha aguantado este-decía Bully, con heridas en la cara.

-Pero es un completo estúpido-decía uno de sus amigos, también herido-Mira que enfrentarse él solo a nosotros cinco.

-Parece que, al final, era solo un prepotente-decía otro de ellos, también herido-Perro ladrador, poco mordedor.

En el suelo de arena estaba, tumbado y bastante herido, Amuro. Aun peleando con ganas, no derrotó a los mini-matones.

En ese momento, comenzaron a caer las primeras gotas de lluvia.

-Mierda, va a comenzar a llover!-decía alarmado uno de los chicos.

-Será mejor que nos pongamos a recubierto, antes de que nos caiga el chaparrón encima!-les decía otro de ellos.

En ese momento, cuando se fueron, se olvidaron por completo del chaval al que habían apalizado hace tan solo unos instantes. La lluvia comenzó a caer, y él seguía sin moverse.

-Mierda, no soy capaz de hacer nada por mí mismo-decía frustrado Rei, mientras las gotas de lluvia caían sobre él, uniéndose con las lágrimas.

Y siguió totalmente quieto en el mismo lugar durante unos segundos. De repente, alguien con un paraguas se detuvo delante suyo. Amuro vio por unos segundos el rostro de la mujer.

-Un…ángel…?-decía Amuro mientras se desmayaba.

-Creo que te has confundido, pequeño-le decía con una sonrisa maliciosa la misteriosa mujer con gafas-Puede que sea un ángel, pero yo ya fui desterrada al infierno hace mucho.