Hoooooooola a todos! Aquí os traigo el doble capítulo que prometí! Eso sí, desgraciadamente no he podido avanzar mucho la historia por dos motivos. El primero es que el ordenador que uso para escribir mis historias estaba en reparación, y los exámenes y proyectos me han ralentizado un montón. Así que lo siento, pero no habrá nuevo capítulo hasta dentro de un mes, entendedlo por favor. Lo bueno ha sido que he podido ver el especial ONE de Detective Conan, y pondré mi opinión abajo. ALERTA DE SPOILER, SI NO QUIERES LEERLO SALTA AL TERCER PÁRRAFO.

El especial me gusto mucho, la verdad. Pudo mostrar cosas que no pudimos ver en su tiempo y dar más protagonismo a personajes que no se ven mucho (Gin y el porque nos encanta como villano, Korn y el momento divertido de la noria, primer encuentro entre Sonoko y Makoto, como Ran ganó el campeonato de karate, etc.). Lo único que me dejó con un poquiiito de mal sabor fue la poca aparición de Shiho. No me quejo para nada de lo que apareció, fue lo que más me encantó del especial y estaba genial, como por ejemplo cuando estaba trabajando en un laboratorio de tecnología punta y no tiene una mísera cafetera (a menos que conozca la receta del mejor café del mundo), su visita a la casa de Sinichi, la maravillosa foto de ella y Akemi, la posibilidad de que cuando soltó el gruñido después de obtener el ratón rejuvenecido fuese para contener las lágrimas al cumplir el sueño de sus padres (sé que esta es muy rara, pero si fuese así me encantaría), la posibilidad de alguien en la Organización además de Vermouth que conozca el secreto de la APTX (me refiero a la persona que Shiho llamó),etc. Lo que me refiero es que, apareciendo en la portada del especial, me hubiera gustado que apareciese en más trozos que solo en todo el prólogo y el epílogo. Si hubiesen cambiado las escenas de los primeros casos de Conan recopiladas (que las vi innecesarias excepto la muerte de Akemi, que le dieron la animación que realmente merecía tras el fracaso que hicieron los del anime, buscadlo si no sabéis de que hablo) por momentos como un encuentro casual entre Agasa y Shiho (para que así él la hubiese reconocido cuando la recogió en la lluvia) o un momento Akemi-Shiho además de la cita del café conocida por todos, realmente hubiese amado el especial. Pero no voy a quejarme, ya que otros personajes favoritos por la gente tuvieron poca estrella en él. Solo diré que agradezco a Aoyama y los creadores del especial por haberlo hecho tan bien y hacernos disfrutar de una muy buena remasterización con la aparición de Shiho, que casi no sale nunca la pobre ni mucho de su pasado.

Dicho todo esto, disfrutad ahora con el primer capítulo. Que empiece ya!

Capítulo 34: El consejo del ángel

CONTINUACIÓN DEL FLASBACK

-Nghhhhhhh…-decía Rei mientras se despertaba.

Antes de tener la visión más clara, sabía que había algo raro. No notaba el suelo arenoso del parque, ni tampoco lo mojado que debería estar después de estar bajo la lluvia un buen rato. Cuando pudo ver, vio que estaba en un lugar amueblado, con todo tipo de fármacos, vendas e instrumentos quirúrgicos.

-Estoy…en una enfermería?-se preguntaba Rei mientras se levantaba.

Al hacerlo, vio a una mujer, vestida con una bata médica y con gafas que estaba de espaldas. La mujer se giró y al verlo, puso una sonrisa enigmática.

-Vaya, ya te has despertado-decía la mujer-Me alegro que estés bien.

-Dónde estoy?-preguntaba el pequeño Rei.

-Estás en la casa de un amigo mío-le contaba ella-Has tenido suerte de que pasara cerca de dónde te encontré.

Enseguida, Rei vio que le había vendado y le había puesto tiritas en donde le habían herido los gamberros de antes.

-Por supuesto, aún no estás curado del todo-le explicaba ella-Será mejor que reposes, y me digas el teléfono de sus padres para que les puedas llamar y te recojan.

Pero Rei ya no le estaba escuchando. Se estaba abrochando la camisa.

-Espera, ya te vas?-preguntaba extrañada la mujer-Si aún no te encuentras bien.

-Déjame en paz!-le contestó de mala manera Rei.

Inmediatamente, salió de la casa sin despedirse. La mujer observó al niño irse sin decir nada.

Unos dos días más tardes…

En una farmacia de la ciudad, la mujer salía de ella con varios productos cuando oyó cierta conversación.

-Madre mía, la juventud de hoy en día!-le contaba una mujer cuarentona de casa a otra-Iba paseando cerca del parque que está a cinco manzanas, y he visto a un grupo de chicos pegando a uno más débil que ellos.

-Oh, dios, que desgracia!-le decía la otra mujer-Y que le ha pasado?

-Pues los otros les iban a machacar, pero otro chico de su misma edad apareció, y comenzó a pegarles. No creo que fuera amigo del otro, ya que le insultó a despecho.

-Madre mía, así que otro delincuente!-expresaba la otra mujer-Y que pasó al final?

-Pues, como conocía a uno de los chicos, llamé por teléfono a su madre, y ella y las otras madres vinieron a regañarles y luego se fueron. Aunque no recuerdo si vino algún familiar del chaval que se enfrentó a ellos.

Cuando lo oyó, ella se quedó pensando durante unos segundos.

Unos minutos más tarde…

La mujer con gafas estaba en el parque, mirando de frente uno de los bancos. Allí estaba sentado Rei con severas heridas.

-Y ahora tú que quieres!?-decía enfadado y frustrado Rei.

-Nada, parece que nos hemos vuelto a encontrar-le decía sonriendo enigmáticamente la mujer.

-No te dije ya que me dejarás en paz!?-le decía molesto Rei, que se intentaba levantar como podía.

Pero, al cabo de unos segundos de levantarse e irse, se cayó y volvió a quedarse inconsciente.

-Uf, que remedio…-suspiraba la mujer con gafas.

Más tarde, Rei se despertó. Al aclarar su vista, lo reconoció. La pequeña enfermería, los instrumentos médicos, los medicamentos,… Incluso la mujer de las gafas, que le acababa de vendarle.

-Otra vez me has traído aquí!?-decía enfadado el pequeño Rei.

-De nada por curarte las heridas-decía la mujer al no oír el típico "gracias señora por haberme curado".

-Ya te he dicho que yo…!

Pero al intentar irse de la camilla, notó un gran dolor en el estómago.

-Ugh!-se quejaba Rei.

-Después de la paliza que te dieron el otro día, lo único que ha provocado esta nueva pelea es empeorar tú condición-le decía la mujer-Será mejor que te quedes aquí por unos días.

-No quiero quedarme aquí!-protestaba Rei-Quiero irme ya!

-Pues, aunque lo digas, tendrás que hacerlo, Rei-kun.

El chico se sorprendió cuando le llamó por su nombre.

-Como…es que sabes mi nombre!?

-Bueno, mientras tú estabas durmiendo, le he pedido a un amigo mío que preguntara por ti a las personas del vecindario-le explicaba la mujer-Le hablaron sobre un chico llamado Furuya Rei, el cual perdió a sus padres hará unos cinco años, fue recogido en un orfanato cercano, y no para de meterse en peleas con chicos de su misma edad.

-Tsk!-decía molesto Rei cuando oyó sobre su pasado-Y porqué alguien como tú me ha investigado!?

-Bueno, tenía curiosidad por saber quién era mi paciente-le decía ella, girándose hacía la mesita-Ya sabes, por antiguas lesiones, enfermedades, alergias, orígenes,…

-Y para que, para reírte de mí!?-decía enfadado Amuro, para luego soltar una sonrisa-Ah, ya lo sé porque! Puedo ver que, teniendo esta pequeña enfermería en una casa, serás rica, no!?

-Bueno, mis padres tienen un poco de fortuna guardada-le comentaba ella-Además de que yo y mis compañeros de trabajo tenemos un puesto algo importante en nuestro trabajo.

-Ja, lo que yo decía!-se mofaba Amuro siendo algo creído en ese momento-Tú te crees mucho mejor que yo, verdad? Eres rica, y yo pobre. Tienes padres, y yo apenas los recuerdo a los míos. Como tienes más que yo, quieres restregármelo en la cara. Estoy seguro de que por dentro te estarás partiendo por ser afortunada y rica y tener unos padres que te amen en vez de estar sola como yo…

Pero Amuro borró esa sonrisa de su cara cuando, en un segundo, la mujer estaba delante suyo, y un bisturí peligrosamente cerca de su cuello.

-No vuelvas a mencionar eso otra vez en mi presencia, te queda claro?-le decía ella con rostro de mosqueo, y comenzando a hacerle un poco de sangre a Rei con el bisturí en el cuello.

-Qu-qué ha pasado!?-pensaba Rei, que ahora estaba alarmado y en pánico-No me he dado cuenta de su ataque! Además, su expresión es distinta a la de antes! Quién demonios es esta mujer!?

-Muy bién, calladito estás más guapo-decía la mujer sonriendo de manera enigmática, y apartando el bisturí de Rei.

Pero al dejar el bisturí en la mesa, se hizó un pequeño corte en la mano.

-Ah…ah…Aiiiii!-expresaba la mujer, que perdía la calmada compostura que tenía antes.

Y, al tirarse atrás, resbaló con un rollo de vendas, que hizo que ella cayera junto a todos los instrumentos que había por allí. Al instante, todo estaba por el suelo, y ella cubierta por algunos rollos de vendas.

-Ay, que daño me he hecho!-decía ella medio-llorando.

-Pero…qué demonios!?-alucinaba Rei en su mente-Primero se ve calmada y misteriosa, y ahora es una patán llorona!? No me digas que…

Unos minutos más tarde…

-Uh, te has dado cuenta, eh?-suspiraba resignada la mujer-Es que soy un poco patosa, y finjo que soy seria para que no me vean como un bicho raro.

-Menuda estúpida eres-le decía Amuro-Así lo único que haces es dar una mala impresión de algo que no eres en realidad.

-No es lo mismo contigo, Rei-kun?-le decía ella sonriendo.

-A que te refieres?-decía Amuro.

-La gente te ve como un bravucón, alguien que no para de buscar peleas para demostrar que eres el más fuerte-le decía la mujer sonriendo-Pero sé lo que haces en realidad. Todos aquellos a los que te enfrentas siempre son bravucones que se meten con chicos más débiles que ellos. Tú verdadera intención es protegerlos, concentrando la atención de ellos para que así los maltratados puedan escapar.

-E-e-eso no es verdad!-le negaba Rei, aunque su cara roja de vergüenza decía todo lo contrario.

-No te diré que sea una estupidez, pero déjame contarte algo-le explicaba ella-Aunque lo que hagas sea bastante heroico, esa actitud distante que tienes hace que asustes incluso a los que salvas. Por eso, aunque sigas con lo mismo, al final acabarás lesionado, y ni siquiera yo te podré ayudar.

-Y por qué te preocupas por mí?-le decía mosqueado Rei.

-Porque me recuerdas en parte a mí-le explicaba ella-Debido a algunos motivos del pasado, me volví una persona cerrada y callada para la gente. Pero, tras conocer a esos dos, me di cuenta de que estaba yendo por el camino erróneo. Aunque no soy aún del todo abierta, por lo menos puedo sentirme yo misma otra vez. Así que por ello, te diré un consejo.

Y tocándole el dedo en su nariz, le dijo con una sonrisa:

-Si quieres tener una vida feliz, confía y lucha junto a gente a la que de verdad consideras como amigos.

Amuro se quedó unos momentos embobado por la sonrisa de esa mujer y sus ojos. Pero después, se ruborizó y se iba molesto.

-No…no me digas lo que tengo que hacer!-le decía nervioso.

Y se iba a ir por la puerta, como la última vez, pero se detuvo, y sin mirarle a la cara, le dijo a la mujer.

-La próxima vez que quede herido…iré a verte, te queda claro?

-De acuerdo-le decía ella.

Y Amuro se fue rápidamente.

-Menudo elemento nos has metido en casa-le decía la voz de un hombre que estaba detrás de la mujer.

-Has escuchado lo que he dicho?-decía ella.

-Solo una parte-le respondía el hombre sonriendo-Pero ese chico no sé si te hará caso. He oído que es bastante peligroso y no hace caso a nadie, como un perro salvaje.

-Solo es un chico que, debido a lo que ha vivido, prefiere la soledad que estar en compañía. Puede que pasen años, incluso décadas, pero estoy seguro de que él, algún día, podrá contar con amigos que le aprecien, y podrá vivir realmente feliz.

-Mph!-se reía el hombre-Me encanta cuando sacas a la luz ese carácter dulce que tienes.

-C-cállate!-le decía ella ruborizada.

-Por cierto, Marc ya está listo para nuevas pruebas-le informaba el hombre.

-Ah sí?-decía ella emocionada, siguiendo al hombre hasta el interior de la casa-Cual vamos a probar hoy.

-El de hoy sería un objeto de descargas eléctricas-le contaba el hombre-Quiero probarlo a 20000 volts, pero él me ha dicho que lo rebajemos a 10000, o sino sufre calambre todo el día.

-Ponlo en 15000 y no le digas nada-le bromeaba la mujer sonriendo mientras seguían hablando.

FIN DEL FLASHBACK

-Eh, oye!

Rei volvió en si al oír las palabras de Jodie.

-Vas a hacer algo o te vas a quedar quieto como un pasmarote?-le decía ella.

Rei volvió a ver la caja que tenía entre sus manos, y tomó una decisión.

-Escúchenme bien ustedes dos-les decía Rei-Tengo un plan que probablemente nos ayude a acabar con ese tío. Pero necesitaré su ayuda, de acuerdo?

-Primero no haces caso del nuestro y ahora quieres que te hagamos caso a ti!?-decía furibunda Jodie-Crees que vamos a confiar en ti!?

-Yo tampoco querría hacer esto si quisiera, te queda claro!?-le gritaba Rei molesto-Pero he recordado las palabras de cierta persona que probablemente tuviese razón. Puede que sea tozudo y cerrado a la hora de luchar, pero me he dado cuenta de que yo solo no puedo ganar todas las batallas. Lo mismo va para vosotros. Así que, a mi pesar, lucharé junto a ustedes! Por tanto, haced lo mismo, si queréis salir de aquí con vida!

Los dos se quedaron sorprendidos por aquella declaración de Rei, que quiso ser el primero en hacer la vista gorda en su relación. Los dos se miraron entre sí, y moviendo la cabeza, decidieron hacerlo.

-Oíd, ya no os queda mucho para que vuestro escondite queda reducido a escombros, así que dejaos matar y así no sufriréis-se burlaba Abitonero.

-Creo que te equivocas, pringado-le decía Rei mirando la caja que llevaba-Es hora de que saquemos la tortuga de su caparazón.