Hoooooola a todos! Aquí os traigo el segundo capítulo del doble capítulo que sacaba hoy. Si no habéis visto el primero, id para atrás.

Antes de empezar, quería hablar sobre lo de Amuro y Elena. El pasado que he hecho es algo inventado a partir de lo poco que han sacado de su pasado. Por suerte, Gosho Aoyama dijo en la entrevista con fans que os hable el mes pasado que dentro de poco en el manga ya aparecería la relación entre esos dos, algo que deseo con ganas de verlo.

Antes de comenzar, si encontráis la palabra Anata, significa querido o amado en japonés. Dicho todo esto, disfrutad del final de la segunda gran batalla de esta guerra. Que empiece el capítulo!

Capítulo 35: Quebrando la coraza

-Que vas a destrozar mi caparazón?-decía sonriendo Abitonero-Acaso te refieres a que vas a destrozar mi Golden Ball!? Que insensato!

-Estan ustedes dos listos?-le preguntaba Rei a sus dos compañeros.

-Sí!-le decían ellos.

Al instante, Camel y Jodie se fueron corriendo cada uno en una dirección. Camel decidió ir a la izquierda, mientras que Jodie a la derecha.

-Ya veo-pensaba Abitonero-Cada uno de los dos va en direcciones contrarias, ya que mis armas delanteras solo puedo apuntar a un objetivo. Pero creo que no han pensado que cuento con el mejor armamento en mi poder!

A la primera persona que apuntó fue a Jodie. Por suerte, ella se dio cuenta de que iba a dispararle, y se puso a cubierto en otro contenedor.

-Buf, por poco que no lo cuento!-decía ella.

-Otra vez te vas a esconder en un contenedor?-decía Abitonero-Creo que ya es hora de dejarse de jueguecitos.

De repente, se sacó un mini-misil, y lo lanzó hacía Jodie. El misil tuvo la suficiente potencia para volar el contenedor. Esta vez, Jodie no salió del todo bien. Aunque no perdió la vida, recibió un gran golpe en la pierna que la dejó incapacitada para moverse bien.

-Ugh! La pierna…!-decía Jodie herida en el suelo.

-Jodie-san!-gritaba preocupado Camel-Maldito, no te dejaré que le hagas más daño!

Camel comenzó a disparar hacía la Golden Ball.

-Estúpido, ya te he dicho que nada de eso hará algún efecto!-decía Abitonero, girándose hacia Camel.

Comenzó a disparar, y dos de sus balas le dieron en el pecho de Camel. Cayó al suelo desangrándose.

-Cameeeeeel!-gritaba asustada Jodie.

-Bah, no era más que un cabeza-hueca ese hombre-opinaba Abitonero-Bueno, ahora ya puedo encargarme de ti.

Camel veía desde el suelo como la Golden Ball se acercaba cada vez más a Jodie.

-Demonios…no puedo moverme-decía Camel con voz baja herido.

Abitonero y su Golden Ball se pusieron delante de Jodie, apuntándola con sus armas.

-Menuda panda de fracasados!-se reía Abitonero-Al final vuestro plan se ha ido por los suelos. Y por cierto, dónde está vuestro compañero, aquel que no paraba de hacerse el creído? Seguro que, al ver todo mi potencial, habrá salido corriendo por patas, abandonándoos a los dos. Pero no huirá, ya que por haberme molestado tanto lo mataré sin miramientos, al igual que lo haré ahora contigo.

Y Abitonero estaba a punto de dispararle, pero Jodie hizo algo que le extrañó: sonrió.

-Y tú ahora porque sonríes?-le preguntaba Abitonero-Es que has perdido la cabeza?

-No, es por pensar que alguien como él saldría huyendo sin conseguir su objetivo.

-AAAAAAAAAAAHHHH!

Después de oírse ese grito, Abitonero notó un golpe en la parte trasera de la Golden Ball.

-Y ahora que!?-decía alarmado Abitonero.

Abitonero encendió una de las cámaras que tenía la Golden Ball para observar a los enemigos que pudiese tener atrás. Al hacerlo, se sorprendió al ver a Rei cogiéndose de la esfera.

-Tú!?-exclamaba Abitonero-Pero qué demonios estás haciendo!?

Abitonero se fijó que Rei se estaba cogiendo a una pequeña ranura que había en la esfera, y que tiraba hacía atrás con fuerza.

-Acaso…ese imbécil pretende abrir la compuerta con la fuerza bruta!?-decía alarmado Abitonero-No te voy a dejar!

Abitonero comenzó a girar la Golden Ball para lanzar a Rei. Pero él se mantenía firme y seguía cogido de la ranura.

-Sí te creías que me iba a ir sin darte un puñetazo en la cara, estás bastante equivocado, niñato malcriado!-le decía con una sonrisa.

-Ja, no celebres aún, desgraciado!-le decía Abitonero con confianza-Crees que podrás abrir la compuerta!? No te hagas aún ilusiones!

-Ngggggggh!

Rei, con todas sus fuerzas, comenzó a tirar hacia atrás con todas sus fuerzas. De tanto esfuerzo, la comenzó a mover.

-Oye, no me digas que es capaz?-decía Abitonero, con cara asustada y saliéndole el moquillo por la nariz.(Ponganle una cara Buggy al sujeto y se lo imaginarán)

Rei consiguió al menos abrir unos diez centímetros de la compuerta, y Abitonero podía verle parte de su cara.

-Te veoooooo…!-le decía Rei, con una sonrisa sádica combinada con las venas que se le habían formado de tanta fuerza.

Abitonero se cagó encima cuando le vio.

-Maldito seas!-gritaba asustado-Lárgate ya de aquí!

Abitonero cogió una pistola plateada que llevaba con él y apuntó a Rei. Rei, al ver que le iba a dar en la cara, tuvo que esquivarlo, pero eso le conllevó a soltarse de la bola.

El chico cayó al suelo y la bola paró de dar vueltas.

-Uf, menos mal!-decía más aliviado Abitonero, y recuperando la compostura-Por un segundo, has hecho que tuviese miedo, pero ya no volverá a pasar!

Abitonero apuntó sus armas a Rei, e iba a comenzar a disparar.

-Ja, vuestro último plan ha fallado!-les decía Abitonero-Ahora ya es hora de que muráis!

Pero al oír aquello, Amuro sonrió y le dijó:

-Al contrario. El plan ha sido un éxito.

Justo cuando Abitonero estaba desconcertado, comenzó a oír un extraño sonido.

-Fruuuuuuu…

Al oir aquello, comenzó a girarse lentamente, y con horror en sus ojos, vio lo que provocaba ese sonido.

-U-u-u-u-Una panteraaaaaaa!?-gritaba asustado Abitonero al ver a un felino de color negro, con ojos amarillos y llamas violetas saliendo de su cuerpo, estar a poca distancia de él.

-Eso es, esa es la…Espera, como decía que se llamaba?-decía Rei, mirando un papel que iba junto a la caja-Ah, sí, Pantera di nebula!

-Pe-pe-pe-pero como demonios ha entrado este bicho!?-decía asustado Abitonero.

-Hm, no te has dado cuenta?-le decía Rei-He abierto la caja que lo contenía justo cuando había un resquicio en tu defensa.

-No me digas…que no habías abierto la compuerta para que tú entraras, sino para meter a este bicho!?-decía Abitonero, dándose cuenta demasiado tarde.

Mientras, desde fuera, se podían oír los gritos de miedo de Abitonero.

-Good job!-le felicitaba Jodie-Ya lo hemos acorralado!

-Sí, pero no me iré de aquí contento hasta haberle partido la cara a ese pavo!-decía Rei, crujiéndose los nudillos.

-Pero entonces, como lo vas a sacar de la bola?-le preguntaba Camel, que no podía moverse.

-Muy fácil-le decía sonriendo Rei-Según la nota, esa pantera le permite expandir varias cosas. Así que, voy comandarle lo siguiente…

Rei encendió su anillo, y la pantera recibió la orden.

-Fuuuuuuu!

Las llamas que le salían comenzaron a hacerse más grandes.

-No, para, no quiero morir siendo chamuscado!-le imploraba Abitonero, cuando de repente se dio cuenta de algo-Espera un momento, si no me estoy quemando.

Aunque no recibiese herida alguna, si notó que había algo extraño. Vio que las paredes que le envolvían se hacían cada vez más amplias, y que todo comenzaba a vibrar.

-Y-y ahora que sucede!?-decía Abitonero, con el nivel de pánico al máximo.

-He hecho que la presión del interior de la bola aumente hasta que las paredes no soporten la tensión acumulada y se destruya. Básicamente, voy a explotar tú cacharro como si inflase un globo hasta petarlo

-Noooooooo…!-decía Abitonero, mientras se sentía apretujado cada vez más por la presión.

-Cuidado, va a explotar!-advertía Jodie al ver que la Golden Ball ya no lo iba a soportar.

Y tal y como dijo Jodie, aquella bola explotó en cien pedazos. Las piedras preciosas salían volando, la maquinaria quedó desechada e incluso oro de gran calidad se hundían en el fondo del agua. De aquella máquina, no quedó ni rastro.

-Buen trabajo!-le decía Amuro a su caja arma mientras se le acercaba.

-Fuuuuuu!-decía aquella pantera antes de volver a su caja.

Mientras Rei seguía avanzando, podía ver lo desesperado y ansioso que estaba Abitonero.

-Mi-mi-mi máquina!-lamentaba Abitonero, que estaba algo herido tras la explosión-Mi adorada máquina! Los tres-cientos millones que me costó se han ido al garete!

-Parece que ahora ya no hay nadie quien te pueda salvar-decía Amuro sonriendo-Así que prepárate para la paliza que te voy a dar antes de que te arresten.

A Abitonero le entró el miedo en el cuerpo. Pero entonces pensó en algo que hizo que sacase una pequeña sonrisa.

-Ah, sí?-le decía Abitonero-Pues entonces tendré que hacer lo mismo que el idiota de Bomber.

Cuando Jodie vio que iba a pulsar el botón que tenía en el bastón, se asustó al pensar lo que iba a hacer.

-Cuidado, se va a autoinmolar!-le gritaba Jodie a Rei.

-Tsk!-decía nervioso Rei-Mierda, tengo que quitarle ese bastón antes que lo pulsé!

Rei se dirigió rápidamente hacía Abitonero para conseguir el bastón. Pero al acercarse, Abitonero soltó una risa maligna y le soltó:

-Caíste, bobo!

Sacó su pistola plateada y le metió dos tiros en el pecho, cerca de sus órganos vitales.

-Amuroooooo!-gritaba Jodie, preocupada por vez primera por aquel que antes consideraba su enemigo.

Rei cayó en el suelo, desangrándose y lamentándose de haber caído en tal truco.

-Imbécil, te creías que iba a tirar mi vida así de simple!?-le decía sonriendo Abitonero-Yo no soy como el tonto de Bomber, pero al menos me ha servido para engañarte!

Abitonero iba hacía Rei, mientras recargaba su pistola.

-Para mí, mi vida es lo más preciado que hay!-le expresaba Abitonero-No importa si mis aliados mueren, haré que ellos me protejan! Porque alguien como yo es mejor que un sucio perro vagabundo como tú!

Tras recargar, le apuntó y le dijó:

-Ya es hora de que te vayas al otro mundo, idiota!

Pero antes de que le disparara, Camel disparó hacia el bastón y Jodie hacia la pistola.

-Que!?-exclamaba molesto Abitonero-Aún os quedaban balas!?

-Veeeee!-le gritaba Jodie a Rei.

Abitonero se giró y se quedó impactado al ver que Rei, a pesar de sangrar por culpa de los disparos, se levantaba.

-Maldito, aún sigues con vida!?-exclamaba Abitonero asustado.

-Aunque la única cosa que comparto con un idiota como tú es la prioridad de seguir con vida, jamás seré tan retorcido como tú-le decía Rei-Y sabes porque?

Mientras, se acercaba a Abitonero de forma amenazadora.

-No-no-no te acerques…-le imploraba Abitonero.

-Mientras que un chaval de alta cuna como tú sigue vivo por puro egoísmo y sin que te importe alguien…

Dio un salto hacia delante y mientras lo hacía, recordaba a varia gente. Gente que le conocía como Conan, Ran, Mouri, Sonoko, Azusa. Gente con la que trabajaba como sus hombres y Vermouth. Y gente que ya no podía estar con él como Wataru, Scotch y Elena.

-…YO SIGO VIVO POR LA GENTE QUE ME AYUDÓ Y A LA QUE LE IMPORTO!

Rei, con un puñetazo en toda la cara, lanzó a Abitonero hacía el suelo. Abitonero quedó K.O. al instante, y con la marca del puñetazo en la cara. Tras el puñetazo, Amuro se le quedó mirando unos segundos.

-Yes!-celebraba Jodie por la victoria-Good job!

Rei la vio y sonrió unos segundos. Pero luego, cayó desplomándose al suelo.

-Oh, no!-decía preocupada Jodie.

A causa de la herida en la pierna, Jodie tuvo que arrastrarse hacia Amuro. Cuando estuvo a su lado, le tomó el pulso.

-Jodie-san, está bien!?-le preguntaba Camel, que también estaba preocupado.

-Sí-le decía Jodie, con los ojos lagrimosos-Sigue con vida.

-Maldita mujer del FBI…

Jodie se giró al ver que quien le increpaba era Rei con un hilo de voz.

-No te preocupes por mi salud y llama ya a tus hombres para que atrapen a estos imbéciles.

-Pero que maleducado!-le recriminaba Jodie-Me preocupo por ti y te metes conmigo!? Cierra el pico, o perderás más sangre! Voy a llamar ahora mismo a una ambulancia!

Mientras Amuro la veía, pensó:

-Parece que, al final, he tenido que romper el caparazón que me alejaba de todos para poder ganar. Parece que, al final, tuviste razón, Hell's angel. Mejor dicho…Elena.

-Y esa sonrisa?-le preguntaba Jodie al ver el rostro de su cara.

-Cierra el pico!-le decía molesto Rei.

BATALLA EN EL PUERTO:

POLICÍA VS CRIMINALES-VICTORIA DE LA POLICÍA

AMURO, JODIE Y CAMEL VS ABITONERO Y SUS HOMBRES-VICTORIA DE LOS TRES AGENTES DE LA LEY.

En el mar…

Brrrrr…Brrrrrr…

-Y ese sonido?-preguntaba Luffy.

-Ah, ese es mi móbil-le decía Akai, que lo buscó en su bolsillo y se lo puso en la oreja-Aquí Akai.

-Oh, Akai-kun, menos mal que has contestado!-le decía James-Está Marc contigo?

-Sí, por?

-Podrías poner el teléfono en altavoz?-le pedía James-Es urgente!

-De acuerdo-le decía Akai mientras ponía el modo altavoz.

-Hola James-le saludaba Marc-Ya tan pronto habéis acabado con los enemigos que iban a por vosotros? Me esperaba que durasen algo más.

-Aún no han llegado, pero tenemos un problema más gordo entre manos!-les decía preocupado James.

-Algo más gordo?-decía extrañado Luffy.

Mientras, en la fortaleza Rosanegra, en el piso superior.

-Señor, vengo a informar de dos temas graves!-le decía uno de los hombres de negro a Joker-El primero es que hemos perdido el contacto con el señor Abitonero y el grupo que se encontraba en el puerto!

Al oírlo, Conan, Agase, los chicos y Rena sonrieron al saber que había una amenaza menos.

-Qué bien!-decía Mitsuhiko en voz baja.

-Ya vienen a rescatarnos!-decía contenta Ayumi.

-Bueno, tampoco es que esperase mucho de ese engreído ricachón-opinaba Joker, que no le afectó en lo más mínimo esa pérdida-Y la otra noticia cuál es? Ha caído otro grupo o alguien importante?

-Es algo mucho peor!-le informaba el hombre de negro-Hace unos minutos, nuestros radares detectaron a un grupo de objetos que se movían lentamente hacia nosotros. Cuando hemos podido obtener imágenes visuales, nos hemos quedado petrificados.

-Y de que se trata?-preguntaba Joker.

-Le pondremos el video en directo, señor-le decía el hombre de negro.

Al ponerlo en pantalla, todos los de la sala se quedaron atónitos al verlo.

-Pero…que?-decía sin palabras Conan.

-Va en serio?-decía Rena al verlo.

-Parece que ya han sacado la caballería-decía un poco preocupado Gin.

-Anata…-decía preocupada Vermouth, mirando a Joker.

-Así que van a por todas, eh?-decía Joker, que curiosamente era el único que sonreía en esa sala.

En la pantalla se podían apreciar quince helicópteros de las JASF, tres buques de guerra y lo que impactó a todos: un portaaviones nuclear.

Al verlo, el miedo y la preocupación se extendio por todos los criminales de aquella sala.

-Pe-pe-pero qué demonios!?-exclamaba aterrado uno de los criminales.

-Oye, nadie me había hablado de esto!-gritaba otro.

-Puede que venzamos a los helicópteros y a los buques de guerra, pero es imposible que hundamos un portaaviones!-decía otro.

-Vamos a morir todos!-gritaba desesperado uno de los criminales.

Precisamente a ese criminal, Joker le disparó en la sien. Todos le miraron asustados.

-El próximo que se vuelva a quejar, le enseñaré yo mismo lo que es el infierno-decía con cara molesta y aterradora.

Enseguida, todos se callaron. Nadie tuvo el valor de replicarle.

-Entonces, todo ese ejercito son de los nuestros?-preguntaba Genta.

-No lo creo-le decía Conan-Marc dijó que su grupo y el de la policía nos iban a rescatar. Si ese ejercito fuera de los nuestros, no deberían llevar tanto armamento si saben que hay rehenes en su interior.

-Entonces, estás diciendo que…-decía preocupado Mitsuhiko.

-Sí, probablemente tienen la misión de destrozar esta fortaleza, incluidos todos nosotros-suponía Conan.

-Oh, no!-decía preocupada Ayumi.

-Entonces, nosotros también estamos en problemas!-decía Agase preocupado.

En el mar…

-Uau, cuantos barcos!-alucinaba Luffy al ver la flota a través de un catalejo que le había prestado Marc-Y ese tan grande parece la unión de tres buques de la Marina!

-Cómo es que la flota y la JASF han entrado en acción, James!?-preguntaba Marc-Ellos no entraban en nuestros planes!

-Verás, justo cuando os fuisteis, el ministerio de defensa de Japón nos contactó para hablar sobre la situación que se estaba viviendo-le explicaba Matsumoto-Cuando nos hablaron sobre que nos iban a dejar fuera de cualquier operación en esta lucha, no tuvimos más remedio que explicarles nuestro plan. Pero entonces…

FLASHBACK

En las oficinas del edificio de la policía, hará unos 25 minutos…

-Entonces, quieren que les dejemos esto a nosotros?-le preguntaba uno de los consejeros del ministerio en el altavoz.

-Correcto-le intentaba convencer Matsumoto-Si nuestro plan es un éxito, evitaremos que haya más víctimas.

-Aunque nos diga eso, no vamos a fiarnos de ustedes-les explicaba otro de los consejeros-No creemos que ustedes tengan la capacidad suficiente para acabar con esta amenaza.

-Además, ustedes planearon la operación de los SWAT y miren como acabó-les contó otro de los consejeros.

-Pero aún no conocíamos la gravedad de la situación!-decía James-Además, el hombre con el que hemos cooperado nos puede ayudar de verdad en esta situación.

-Y de quien se trata, se puede saber?-preguntaba el ministro de defensa de Japón.

James dudó de decir su nombre. Pero tras ver las caras de preocupación, decidió dar un nombre.

-Marc, señor.

Al oir ese nombre, todos los consejeros comenzaron a murmurar de preocupación. Unos segundos después, el ministro habló.

-Señores, tengo ahora mismo al primer ministro al teléfono. Estaba hablando conmigo cuando, al oír el nombre de la persona que acaban de mencionar, me ha pedido urgentemente hablar con ustedes. Les voy a pasar con él.

Al oír aquello, todos se pusieron muy nerviosos. Unos segundos más tarde, una voz seria y recta habló por el teléfono.

-Hola. Hablo con el señor Matsumoto, el señor Kuroda y el señor James?

-Es usted, primer ministro?-preguntaba Matsumoto.

-Sí-les contestaba el ministro-Pero tienen agallas por pronunciar con tanta libertad ese nombre, y mucho más por aliarse con el considerado peor criminal de la historia de la humanidad.

-No teníamos más opción, señor-le decía Matsumoto-El enemigo cuenta con un poder más allá de lo inimaginable. Aceptamos su colaboración ya que podríamos tener una posibilidad de acabar con esa Organización.

-Aliarse con una amenaza como la suya solo significa que no están demostrando la suficiente justicia que debería tener un cuerpo como el suyo-les explicaba el primer ministro-Por ello, daré permiso para que el escuadrón especial del ejército comience el ataque a esa fortaleza.

-Espere un momento!-le pedía Megure-Unos niños y amigos nuestros están ahí atrapados! Estamos haciendo todo lo posible para recuperarlos!

-Señor, cree que por esa minucia vamos a detenernos?-les decía con sequedad y sin miramientos el primer ministro-Si para acabar con tal amenaza hay que sacrificar algunas vidas, pues que así sea.

Al oir aquello, todos se quedaron mudos al pensar que la justicia se había pasado de la raya.

-Por cierto, que sepan que, tras acabar contra esa Organización, hablaremos sobre sus futuros-les amenazaba el primer ministro-A los del FBI, también hablaré con sus respectivos superiores. No hace falta decir que veo un futuro muy negro en ustedes. Dicho todo, me despido de ustedes. No hagan nada y quédense donde están. Adiós.

El primer ministro colgó el teléfono, y todo el mundo que estaba en la sala.

FIN DEL FLASHBACK

-Entonces, van a atacarla aunque haya civiles?-decía Akai, que intentaba mantener la serenidad aunque la situación era crítica.

-Pero qué clase de personas son!?-exclamaba indignado Luffy-Esos tíos me sacan de quicio!

-Y no solo eso…-decía Marc, también molesto-Acaban de enviar a más gente de la que creían a la tumba.

-Porqué dices eso?-preguntaba Kuroda.

-Esos imbéciles se creen que con toda esa flota de barcos y helicópteros podrán acabar con la fortaleza, y puede ser cierto-decía Marc-Pero no saben que ahí hay un hombre que es capaz de acabar con todos ellos.

En la fortaleza Rosanegra…

-Vermouth, como Rum aún no ha llegado, te dejó a ti al mando de la fortaleza-le decía Doflamingo.

-Vale, pero…-decía extrañada ella.

-A dónde va, jefe?-le preguntaba Gin.

-Como esa flota va a ser un problema, y nuestros invitados van a tardar más de lo que había previsto, voy a dar un paseo-le decía Joker con una sonrisa muy sádica y sacando la lengua-Además, me irán bien para calentar!