Hola otra vez! Me demore bastante en actualizar este capitulo, por dos motivos... 1. porque en realidad estaba en algo asi como un bloqueo... me costo demasiado tener una idea de lo que queria de este capitulo... y 2. porque estoy hasta el cuello de cosas y no me alcanza el tiempo :( pero hice mi mayor esfuerzo en este capitulo, que podriamos considerarlo mas de transicion, con un poquito de historia y algo mas... Espero les guste jiji
Para este capitulo les recomiendo la cancion Like a funeral de Erick Jonasson,que les recomiendo colocar desde que empiecen a leer el capitulo!
Por supuesto muchas gracias a todos quienes pasaron, leyeron, comentaron o nos agregaron a favoritos, les doy las muchisimas gracias! Espero que les guste el capitulo y me lo hagan saber!
Todo personaje pertenece a J.K. Rowling!
Hundió su nariz en su cuello, aspirando aquel aroma que tanto había ansiado por semanas. La estrechó entre sus brazos y dejo que ella sollozara en su pecho. Habían sido semanas sin verse. Habían sido semanas de extrañarla como un loco. Se separo lo suficiente para que sus labios alcanzaran los de ella. Dios, se sentía en casa. El simple roce de su piel lo hacia estremecer. Con su lengua pidió el permiso para introducirse con toda la confianza en los confines de su boca. El sabor dulce lo golpeo en el centro del pecho. Su corazón latía fuerte, sus manos aferradas a su cintura sudaban, y en un segundo entro en un espiral de emociones. Ella tembló entre sus brazos, aun respondiéndole el beso. Se separo y la observo detenidamente. Estaba mas pálida, sus hermosos ojos estaban rojos de tanto llorar y de alguna forma se las arreglaba para evitar mirarlo a los ojos.
- ¿Qué pasa? – pregunto alejándose de ella y tomando asiento en el pequeño sillón en medio de la sala. Se habían encontrado donde siempre. En la pequeña casa que había comprado en las afueras de Londres. Una pequeña casa solo para ellos. Era su pequeña burbuja.
- Nada…
- No me mientas, algo te pasa – con su palma sobre el sillón, la invito a tomar asiento a su lado. Ella, sin embargo, se quedo de pie en el mismo lugar, abrazándose a si misma, negando con su cabeza.
- ¿Por qué tardaste tanto en volver? – aquella pregunta y aquella actitud lo tomo por sorpresa. Ella sabia porque tardaba en volver. Cada vez le era mas difícil escabullirse de los pequeños campos de concentración que había hecho Voldemort para sus secuaces. Y mas difícil era, si el mago mas oscuro de todos los tiempos te quería con el a cada instante. Y eso era algo que ella sabia.
- ¿A que viene tu pregunta? Sabes porque – se puso de pie y camino hasta el pequeño bar. Tomo un vaso y se lo sirvió a tope de whisky de fuego. había tenido semanas agotadoras, y lo único que había anhelado a cada segundo, había sido a ella. Y ahora que estaban ahí, al fin juntos, y algo pasaba.
- ¿Dónde fuiste? –
- Se clara, dime que mierda quieres saber. No tengo tiempo ni ganas para tus jueguitos de preguntas Granger – comenzaba a molestarse. Bebió un largo sorbo, sintiendo como el liquido quemaba en su interior, acariciándole dolorosamente. Ella entrecerró los ojos, y se mordió el labio.
- Quiero saber donde demonios estuviste todas estas semanas ¡Fueron 3 semanas!
- ¿Qué importa cuanto fue? Ya estoy aquí – dejo el vaso sobre la mesa del bar y camino hasta ella, dispuesto a abrazarla y besarla hasta perder la conciencia de sus acciones. Pero cuando llegaba a ella, la joven muchacha lo esquivo.
- ¿Sabes que mis padres fueron asesinados hace 2 semanas? – diablos. La información lo golpeo duro. Su corazón se estrujo en su pecho y de pronto sintió lastima por la mujer que amaba. Sabia cuanto amaba ella a sus padres. Sabia cuanto había sufrido por alejarlos de ella… para mantenerlos a salvo. Pero habían muerto. A pesar de todos sus esfuerzos, habían muerto. Intento acercarse de nuevo a ella, pero volvió a esquivarlo. La frustración lo recorrió y cerro los puños con fuerza.
- Lo lamento – no sabia que mas decir. No era bueno con las palabras. Nunca lo había sido. No sabia lo que era el amor de familia. No entendía lo que era sufrir la perdida de aquellos a quienes se ama, porque el aun la tenía a su lado.
- ¿Lo lamentas? – de pronto su expresión muto. Ya no había pena en sus ojos, no había fragilidad brotando de su cuerpo. De pronto la rabia se apodero de todo su ser. Sus ojos llameaban y comenzaba a tomar color.
- Claro que lo lamento, se cuan importante eran ellos para ti – no entendía que estaba pasando con ella. Podía entender que estaba pasando por una situación difícil, pero él no tenía la culpa.
- ¿Dónde estuviste estas semanas?
- ¿Qué…? – comenzaba a entender. – Tú… tú crees… ¿Qué demonios pasa por tu cabeza Granger? –
- ¡Eres y siempre seras un mortífago, por amor de dios! – estallo comenzando a llorar. En un movimiento ágil, lo apunto con su varita. - ¡Dime donde demonios estuviste estas semanas! – las lagrimas salían brutalmente por sus castaños ojos. Su mano en la que mantenía su varita temblaba. Y el de pronto se sintió desolado. Ella, la mujer que mas amaba en el mundo, la única persona por la que era capaz de dar su vida, lo acusaba de haber sido parte de la muerte de sus padres. El corazón se le destruyo. Su estomago se contrajo y se sintió débil. Las dudas que ella estaba teniendo, eran una puñalada en el centro de su alma
- Esto es demasiado – se dio media vuelta. No podía verla así, de pie frente a el, apuntándolo con su varita, desbordando odio por cada poro de su piel, acuchillándolo con sus ojos. No podía quedarse ahí. Camino a la chimenea dispuesto a dejarla sola. Quizás si pensaba…
- ¡No des un paso mas! ¡Bombarda!– el hechizo paso rozando su cabeza directo a la chimenea que quedo hecha añicos. Rápidamente se dio vuelta y saco su varita dispuesto a defenderse - ¡Si te vas...!
- ¡No me quedare aquí, mientras tú dudas de mi!
- ¡Tú sabias donde estaban! ¡Te lo dije porque confié en ti! – grito ella acercándose rápidamente. Su varita se clavo en su pecho, pero no dolía. No había dolor mas grande que las dudas de ella.
- ¡Como diablos crees que podría habérselos dicho! ¡Vete a la mierda! – si no podía irse por red flu, tendría que salir y aparecerse. Pero antes de moverse, la joven se lanzo con todas sus fuerzas sobre el, golpeando su pecho con sus puños, gritando y llorando brutalmente. Sentía el palpitar doloroso de su corazón. Verla así. Las dudas, el dolor, la incertidumbre. No podía verla así. Tomo sus muñecas y la contuvo entre sus brazos, mientras ella solo lloraba. Hipaba y se removía. – Mírame
Ella negó y se zafo de su abrazo. – Dime que tú no fuiste… dímelo por favor – llorando cayo de rodillas, cubriéndose el rostro con las manos. Con el corazón en la mano, se arrodillo a su lado y la abrazo.
- Jamas podría haber hecho algo así Hermione – las lagrimas se agolparon en sus grises ojos, conmovido por la situación. Podía ser un mortífago. Podía ser el peor mortífago que pisara la tierra, pero tenía solo una debilidad en su vida… ella. – Eres mi vida, y no podría hacer nada que te dañara – le dio un corto beso en los labios, traspasando en ese beso todos los sentimientos que lo inundaban en aquel momento. Ella respondió aun entre llantos. No importaban las dudas de ella, no importaba el odio que sentía en el fondo de su ser porque el era un mortífago… no importaba si al final del día ella lo besaba de aquella manera.
- Perdóname… - murmuro ella al separarse del beso, entre sollozos. Entrecerró los ojos y volvió a abrazarla.
Tardo en entender el significado de aquellas palabras. Lo entendió cuando la puerta se abrió de par en par, entrando al menos 5 personas varita en alto. Volvió sus ojos a ella y comprendió. El sonido de su corazón rompiéndose en mil pedazos retumbo en la habitación. Ella solo lloraba y se aferraba a el. Intento zafarse, pero ella parecía pegada a su túnica. Miro a quienes permanecían parados, simplemente apuntándolo. Lloro. No importo que fuera un Malfoy llorando frente a desconocidos. Estaba sintiendo el dolor mas grande de su vida. había sido traicionado por la mujer que amaba. Respirando dolorosamente, tomo de sus muñecas y la lanzo con fuerza al piso, poniéndose de pie rápidamente y apuntando con su varita.
- No lo hagas difícil Malfoy – hablo la voz profunda del ministro que acababa de hacer ingreso a la pequeña casa. Volvió su mirada a ella, tirada en el piso, llorando, convulsionando de tanto llorar. Sintió lastima por ella.
Analizo sus opciones. No había. Simplemente estaba perdido. La chimenea destruida, la casa con un hechizo de antiaparicion, y la puerta bloqueada. Podría derribar a los 5 que lo apuntaban, pero Kingsley era otro cuento. Hasta ahí había llegado. había sido derrotado, vendido por el amor de su vida. Que irónica resultaba ser la vida a veces. Que mas daba. Las fuerzas para mantenerse con vida las había obtenido de ella, siempre de ella. Pero ahora, no había nada. Solo el recuerdo tortuoso de lo que alguna vez había sido un buen momento en su vida.
Lentamente, abrió sus dedos y dejo caer su varita. Y mientras su varita tocaba el piso, sus ojos se conectaron con los marrones de Hermione Granger. – No lo hice, jamas lo habría hecho… -
- Draco Malfoy, quedas detenido por ser un mortífago activo. Se evaluaran todos los delitos que has cometido bajo este titulo – hablo una joven mujer que aun lo apuntaba, mientras otro lanzaba cuerdas a sus manos.
Y saliendo de la pequeña casa, dejo su corazón detrás, con aquella mujer que sin querer le había dado los mejores años de su vida y al mismo tiempo lo había destruido
Despertó agitado por los recuerdos. Ese momento, aquel doloroso momento se repetía una y otra vez en sus sueños. Y como cada noche despertaba bañado en sudor y lagrimas. El corazón se le partía cada vez que volvía a aquel día.
Se levanto secándose las lagrimas y el sudor. Necesitaba agua. Necesitaba despejar su mente. Camino hasta la pequeña cocina en la tienda, tomo un vaso y lo colmo de agua. De un sorbo lo bebió completo. Lleno sus pulmones de aire, calmando su interior poco a poco. Aun dolía su alma cuando recordaba la noche en que Hermione Granger lo había entregado al ministerio, la noche en que lo había condenado a muerte. Pero aun así, aun con todo el daño que le había hecho, aun cuando por su culpa había vivido los peores dos años de su vida… la amaba. Y jamas, pasara lo que pasara, dejaría de amarla. Nunca en su vida creyó que podría llegar a sentir algo tan fuerte y poderoso, jamas creyó que existiría algo realmente indestructible. Dejo el vaso sobre la mesa y salio de la tienda. Hacia frió, pero el golpe lo ayudo a calmarse. El silencio de la noche resultaba ser abrumador, pero resultaba ser todo lo que necesitaba para calmar su destruido interior. Tomo asiento un una gran piedra junto al lago y cerro los ojos.
Cada día de su vida recordaría todo lo que había vivido con ella. Cada día de su vida se odiaría a si mismo por haberse enamorado y haberse cegado con aquella mujer. Su vida podría haber sido increíblemente mas fácil sino hubiese caído rendido a sus pies. Podría haber mantenido su conciencia a raya… ¿A quien quería engañar? En ella había encontrado vida, había aprendido a disfrutar cada segundo, cada latido de su corazón. Había odiado ser mortifago, y mas aun cuando se había dado cuenta que implicaría en algún punto dañarla a ella. Y así había sido. Si, ella lo había entregado en bandeja de plata, pero entendía lo difícil que podía resultar confiar para ella. Se golpeo mentalmente. Siempre lograba justificar lo que había hecho. Siempre lograba justificar cada vez que había destruido su corazón con sus inseguridades. Maldita fuese la obsesión que tenía con Hermione Granger.
El crujir de las ramas en el suelo lo hizo volver a la mas dura realidad. No se digno a ver quien seria el que le haría compañía. No importaba. - ¿Que haces fuera tan temprano?
Miro a su viejo amigo y solo respondió encogiéndose de hombros. El moreno tomo asiento a su lado aspirando profundamente. Lo miro de reojo y sintió nostalgia de los años tranquilos que habían vivido en Hogwarts, cuando la vida se enfocaba en hacerle la vida imposible a los demás, creerse los reyes del mundo, conquistar chicas e irse de fiesta en fiesta. En esos momentos la vida era vida. Hoy simplemente existía. Odiando a la mujer que amaba por haberlo alejado de su hijo, deseando que el final de esa maldita guerra llegara lo mas rápido posible para poder tener entre sus brazos a su pequeño Abraxas. El y solo el resultaba ser su única motivación para estar ahí en esa oscura y fría noche.
- Draco, te estoy hablando – se puso de pie ignorando a Blaise. No tenía ganas de hablar con nadie en ese momento. - ¡Ey!
- No tengo ganas de hablar ahora Zabini – el joven moreno se levanto y lo alcanzo antes de entrar a la tienda.
- ¿Cuando dejaras de ignorarme? Te dije que trate de ir a verte durante mucho tiempo pero… -
- ¿Pero que? Te enredaste entre las bragas de la pelirroja y te olvidaste que tu mejor amigo… ¡Tu mejor amigo se estaba pudriendo en una puta cárcel y encima lo iban a matar! - aun le dolía pensar en que todos aquellos que habían significado algo en su vida, lo habían abandonado en el momento mas doloroso. habían resultado ser unos malditos egoístas.
- Y te pido disculpas, se que debí haber estado ahí para ti, se que debería haberte acompañado. Pero han pasado 3 semanas desde que volviste y has sido incapaz de hablar conmigo, incapaz de perdonarme… no seas tan orgulloso por Salazar – miro a otro lado intentando ignorar sus palabras. En el fondo sabia que tenía razón, en el fondo sabia que no podia odiarlo por siempre. Blaise siempre había sido de las pocas personas que lo había entendido y lo había apoyado en cada descabellada locura.
- Fuiste un maldito hijo de puta – extendió su mano a modo de tregua, pero Blaise fue mas rapido y lo atrapo en un fornido abrazo. Se entrego al abrazo que su mejor amigo, su hermano, le estaba entregando. Se sintio reconfortado, reconectandose con cada pequeño detalle de su antigua vida.
- Tu eres un maldito hijo de puta todo el tiempo – se separaron y sonrieron abiertamente. Volvieron a la piedra junto al lago y tomaron asiento en silencio, disfrutando de lo poco de normalidad que entregaba una pequeña reconciliacion. - Y tienes a Potter en tus manos
una sonrisa se dibujo en sus labios. tenía al grandisimo niño que vivio comiendo de su mano. No tenían mas opcion que confiar ciegamente en el, y aprovecharia hasta el mas minimo segundo. Volvio a escuchar las ramas crujir, y esta vez, ambos voltearon. Hermione salia abrazada con su bata de polar, el cabello desordenado y bostezando. Se quedo mirandola fijamente. Su corazón instantaneamente comenzo a trotar. Sus labios inmediatamente comenzaron a hormiguear por besarla. Diablos. Estaba absolutamente perdido en ella, y no había forma de alejarla de lo mas profundo de su corazón
- ¿Que hacen despiertos tan temprano? - volvio su mirada al lago y se desconecto de lo que Blaise y ella hablaban. Maldito fuese cada segundo que tuviese que pasar viajando por el mundo con ella. Casi podria sobrevivir con Potter y la comadreja, y aguantaba a la comadreja menor porque era la novia de Blaise. Pero ella, ella representaba la tentacion mas absoluta de su vida. Dormir en una cama junto a la suya, saber que detras de las suave y delicadas cortinas que separaban su habitacion yacia desnuda luego de un baño, hacia que le hormiguearan las manos dolorosamente. Le destruia no poder amarla a libertad, como tanta veces había hecho. Un vacio se formo en su estomago al recordar cada vez que la había hecho suya, cada vez que había marcado su piel a punta de besos. Conocia cada minimo detalle de su cuerpo, amaba perderse entre sus pechos, entre sus piernas, deleitandose con el sabor de su piel, con el roce de su cabello, con el aroma de su cuerpo sudoroso. Respiro profundo y cerro los ojos, recreando las imagenes en su cabeza. Asi había sobrevivido 2 años. A punta de recuerdos.
- Draco… - trago con dificultad y volvio su mirada a ella. Blaise ya había desaparecido dentro de la tienda. Sus ojos conectaron. Bendita electricidad que le recordaba que aun estaba vivo.
- ¿Que? -
- Harry quiere saber hacia donde tenemos que ir ahora – la muchacha se abrazaaba a si misma. El frio era desgarrador y apenas se aguantaba con toneladas de ropa encima. Para el claro, el frio no era nada, había dejado de sentirlo a semanas de estar en azkaban.
- Al norte, alla hay un pequeño pueblo donde podremos descansar – se levanto dispuesto a entrar a la tienda finalmente. Necesitaban empacar rapido si querian aprovechar el dia para llegar antes del anochecer al pueblo.
- Draco… - se detuvo en el mismo instante en que ella dijo su nombre. Maldito fuese el poder que tenía sobre el. La sintio acercarse, hasta que finalmente tomo su mano entre las suyas pequeñas. El estremecimiento en todo su cuerpo lo hizo marearse. Cerro los ojos y dejo que hablara - ¿Volveras a hablarme siquiera? - volveria a hablarle, besarla, acariciarla…
- Ya hablamos lo que teníamos que hablar, ahora solo terminemos con esto – se solto de su agarre, pero ella fue mas rapida y se interpuso justo en la entrada.
- Mira, estaremos quien sabe cuanto tiempo viajando juntos, y me estoy volviendo loca viéndote caminar por ahí, saber que estas a un paso de mi… no puedo con esto. Y se que tu tampoco – hablo tan rápido que tuvo que esforzarse por entenderla. Su corazón dio un par de alegres saltos. No estaba solo en aquel desesperado sentimiento.
Busco sus ojos. Vio como se mordió el labio nerviosa. Con sus dedos acaricio las manos suaves y delicadas de ella. No despego sus ojos de ella, no alejo sus manos. Simplemente se mantuvo anclado a ella, atraído por todo lo que ella era en su vida…
al diablo con todo. Se lanzo arrebatador hasta sus labios, acariciándolo con desolada necesidad. Ella no se hizo de rogar. Abrió su boca y dejo que sus lenguas se encontraran y se acariciaran como si el mundo estuviese a punto de acabarse. Llevo sus manos a su cintura y la aferro como un loco. Ella llevo sus manos con delicadeza hasta su cuello, entregándose a aquel beso que habían ansiado desde que el había vuelto. Demasiados minutos, demasiadas horas, demasiados días, demasiadas semanas… necesitaba mas, la necesitaba completamente. Camino con ella hasta acorrarla contra un árbol. Abandono sus labios, dejando que los suyos bajaran por su cuello, lamiendo cada recodo de piel a la vista, hundiéndose en el inicio de sus pechos. Ella solo jadeaba, solo acariciaba sus cabellos volviéndolo loco. Diablos. Como había extrañado acariciarla. Sus manos se movieron hasta el nudo de su bata, abriendola con desesperacion. Debajo un camiso blanco de encaje le seco la boca. Sus pechos estaban ahi, dispuestos para el. Sus piernas quedaban casi por completo descubiertas. Se abalanzo sobre los erectos pezones que asomaban por la tela y sus manos se movieron hasta el inicio de sus muslos, deleitandose con su suavidad. Podria morir en ese preciso momento. Estaba muriendo un poco a cada segundo. Ella llevo sus manos hasta el final de su camiseta, metiendo sus manos bajo esta, acariciandole la espalda, rasguñando su piel.
- Hmm… - maldijo internamente a quien osaba interrumpirlos en ese momento. Ella lo alejo instantaneamente.
- Harry… - maldito san Potter.
- Tenemos que partir – el moreno de ojos verde esmeralda volvio sobre sus pasos, dejandolos solos de nuevo. Y el ansiaba poder retomar lo que habían estado haciendo, pero la conocia muy bien.
- Vamos, tenemos que irnos – y que bien la conocia. Maldijo nuevamente a Potter y se dispuso a entrar.
- Esto no quedara asi – volvio a besarla cuando paso por su lado.
Si tendría que recorrer los 5 continentes en busca de los malditos Horrocruxes que le devolverían a su hijo, al menos podría disfrutar los meses que estaría a su lado. A la mierda su orgullo. La deseaba, la necesitaba, la amaba… la tendría a como de lugar. El viaje apenas comenzaba...
Y eso ha sido todo por hoy. Como han visto es un capitulo de transicion, donde vemos el momento en que Hermione entrega a Draco, pensando que el habia participado de la muerte de sus padres! Mujer bruta jaja pero es entendible, si al final de cuentas, se enamoro de un mortifago po! Y al final de todo vemos y entendemos que ha empezado la busqueda de los horrocruxes, que como les dije anteriormente, son los mismos, pero donde estan es lo que sera la novedad. Empezaron el viaje y como sabemos, todos juntos huele a desastre! Espero les haya gustado y que si es asi pasen a dejar su review! nos vemos en el proximo capitulo!
