Hola, hola otra vez :) primero que todo quiero agradecer a todos quienes se pasaron a leer, comentar o agregar la historia en sus favorites o follows! No se imaginan lo infinitamente feliz que me hacen 3!

Hoy les traigo el 6 capitulo, que como vimos en el anterior, traera el inicio de la busqueda de los horrocrux! La verdad esto de describir ese estilo de situaciones es algo completamente nuevo, y reconozco que me costo mucho hacerlo u.u por eso me demore. Pero trate de hacerlo lo mejor posible y tratando de mantener el estilo que he llevado en la historia. Para leer el cap, les recomiendo como fondo musical Love in the dark de Adele :) no es para ningun momento especifico, solo de fondo :)

Por supuesto nada me pertenece, todo es de la gran J.K Rowling :)

Muchas gracias de nuevo y disfruten el capi :)


Entro con el corazón martillando en su pecho. El edificio apenas se mantenía en pie. En sus años mozos, un orfanato muggle. A su rededor, se veía el paso de los años y el avance de las tecnologías muggles. Pero el solo podía darle un significado a ese asqueroso lugar… la oportunidad de iniciar la destrucción ansiada de aquel monstruo que había amargado su vida desde que apenas tenia un misero año de vida. Mantuvo su paso seguro y su varita en alto. Escuchaba el eco de su corazón en sus oídos.

Repaso a quienes eran sus compañeros aquella noche. A su izquierda, Ron caminaba seguro y confiado. Una sonrisa imperceptible asomo por su rostro. Su amigo, su hermano, había crecido mucho en los últimos años. No solo físicamente, sino como persona, y no podía sentirse mas orgulloso de el. Ya no era el insensible con falta de tacto y cerebro del que todos se burlaban.

A su derecha, siempre a su derecha, su querida Hermione. Un dolor se acomodo en su pecho al pensar en ella. La lastima afloraba por su piel. No había nada en ella que evocara a la joven sabelotodo, enérgica y vivida de sus años en Hogwarts. Estaba vacía, completamente destruida. Y eso lo destruía a el. Llevaba años muriendo lentamente, pero hoy veía un mínimo de esperanza al tener a Malfoy con ella. Pero ni con Malfoy, ni con el, ni con nadie, Hermione reviviría del dolor que sentía en lo profundo de su alma. Estaba completa y absolutamente quebrada.

Tras de si, Ginny y Blaise. Ginny, la pelirroja de sus sueños, a la que había amado con locura, seguía firme a su lado. Pero no estaba sola. Blaise parecía su sombra, se debía a ella, la adoraba como si de una diosa se tratase. Y aunque dolía, porque aun dolía, sentía la felicidad brotando por los poros de la pálida piel de la joven, haciéndolo sentir feliz contra todo pronostico. Y ahí estaban ambos, protegiendo su espalda, acompañándolo hasta el fin del mundo de ser necesario. Y por eso la amaba, porque jamas, en su vida dejaría de amarla.

Y al final de la pequeña comitiva, Draco Malfoy. Slytherin, mortifago, sangre pura y acerrimo enemigo desde el 1° de septiembre de 1991. Aun así, ahí estaba. Varita en alto, dispuesto a defenderlo, a defender a todos los que estaban en esa habitación. Había entendido con el paso del tiempo que daría su vida por Hermione. Y por todo lo que Hermione amaba. Y una pizca de culpa lo embargaba al recordar como había instado a su amiga a entregarlo, seguro de que el había sentenciado a muerte a sus padres. Y que equivocado había estado. Y hoy lo sabia, porque entendía el amor profundo y verdadero que el rubio sentía por la castaña. Pero de igual manera sentía lastima por el. Una lastima anticipada. Porque a Draco Malfoy lo movía la pequeña semilla de su amor con Hermione. Porque Draco ansiaba el final de la guerra y el inicio de su nueva vida con su mujer y su hijo. Dios protegiera al mundo cuando se enterara de la verdad…

El crujir del techo lo hizo detenerse. Y tras de el, se detuvieron todos, alerta. Miro a su alrededor. La oscuridad reinaba en el lugar, apenas desplomada por los suaves lumus que emanaban de sus varitas. El techo volvió a crujir esta vez con mayor fuerza. Una vez. Dos veces. Tres veces. Y en aquel momento, ya no era capaz de contar los crujidos. No era capaz de contar los pasos.

- Harry – murmuro Ron con voz estrangulada. Cuando movió sus ojos esmeralda a su amigo, vio lo pálido que estaba. Siguió la mirada de Ron y sintió que cada vello en su cuerpo se erizaba.

Un niño, Tom Riddle, lo observaba desde una puerta. Tenia en sus manos la pequeña caja de artículos robados. Y una sonrisa malévola en su rostro.

Draco fue el primero en avanzar al niño, quien lo miro con el entrecejo fruncido, entre sorpresa y molestia. Aguanto la respiración cuando Malfoy simplemente atravesó al niño. Era un recuerdo. ¿Que mas podría haber sido Harry? Se pregunto estúpidamente en su cabeza. Pero no podía negar que ese niño le causaba escalofríos.

- ¿Se quedaran ahí toda la noche? - pregunto el rubio comenzando a subir unas viejas, y a punto de desplomarse, escaleras. Con temor, las chicas fueron las primeras en seguirlo. Luego Blaise, el mismo y por ultimo Ron.

Cuando llegaron al piso superior, la cicatriz comenzó a arderle como los mil demonios. Tanto que cayo bramando en el sucio piso. Hermione y Ginny corrieron a su encuentro, sosteniéndolo.

- Harry – hablaba la dulce voz de Hermione, ayudándolo a calmar el dolor que sentía.

Pero no paraba de doler. Escocia. Ardía. Quemaba su piel. Se quito los anteojos y enterró su rostro entre sus manos. Nadie se movía. Se seguía escuchando el crujir del piso. Y lo alteraba. Cayo en desesperación.

- Weasley, Blaise, tenemos que movernos. Potter no se parara de ahí – bramo Draco empezando a buscar la que había sido la habitación de Voldemort.

- No podemos dejarlo ahí -

- No lo dejaremos, Hermione y Weasley se quedaran con el – apenas podía mantener los ojos abiertos. Su cabeza se estaba abriendo, sabia que se estaba abriendo.

- Ha...hagan lo que dice – alcanzo a expresar antes de caer desmayado…


Maldito Potter. Tendría que haber imaginado que su señor tomaría precauciones con respecto al muchacho. Claro que no dejaría que se acercara a su alma, a estar un paso mas cerca de destruirlo. Avanzo varita en mano, hartado con la situación. Voldemort le había hablado de aquel lugar. Le había hablado de lo que había significado en su vida. Y entendía cuanto lo odiaba. Era un lugar repugnante. Entro en la que había sido su habitación. Un cuartucho de mala muerte, de apenas dos por dos, con una cama de hierro, un velador y un armario viejo. Era todo. No había mas. Voldemort no había tenido mas en su infancia. Recordó cuando hablaba de aquel lugar, y del momento en que Dumbledore había acudido a buscarlo. Cuando había entendido que tenia ascendencia mágica. Cuando el viejo sin querer les había arruinado la vida a todos.

- Aquí no hay nada – murmuro Weasley con su característica temerosa voz.

Pero el sabia que tenia que estar ahí. ¿Donde mas? Llevo su mente a aquellas noches en que, por algún momento, escuchaba las historias del hombre. Rebobino en su cabeza. Y lo entendió. Salio corriendo de la habitación, con el corazón latiendo rápido y el pecho apretándose por la falta de aire. Volvió hasta donde Potter descansaba dormido en el regazo de Hermione.

- Levantalo – obligo a Blaise y la comadreja. - ¡Rápido!

Haciéndole caso, sacaron a Potter del lugar. El joven mago comenzó a removerse en los brazos de sus amigos, comenzando a gritar desesperado. Avanzo a paso firme hasta el lugar donde Harry había estado recostado y obligo a Hermione y Ginny a alejarse. La imagen del niño Tom Riddle volvió a aparecer frente a el.

- Ni lo pienses – murmuro el niño acariciando la caja entre sus manos. Ignorándolo lanzo un bombarda al piso, el que se hizo añicos. - Te lo advertí

Y en ese momento, todo se volvió negro…


Sentía la angustia correr por su sangre, oprimiéndole el pecho. Harry lanzaba gritos que le desgarraban el alma, acariciándose la cabeza con brutalidad. Deberían haberlo imaginado. No deberían haberlo dejado acercarse siquiera. Miro a sus compañeros, reflejándose en ellos la angustia que ella misma sentía. Se estremeció el piso a sus pies cuando Draco lanzo el bombarda. Pero se estremeció su interior cuando vio el vació en el rostro del joven. Sus ojos estaban completamente negros. Recorrió con la mirada desde Ginny, pasando por ella misma, hasta enfocarse en Harry recostado junto a Blaise. ¿Que demonios?

No tuvieron tiempo de pensar demasiado. El rubio se lanzo sobre Ginny, atrapando su delicado cuello entre sus manos, asfixiandola. - ¡Draco! - bramo lanzándose sobre el. Apenas alcanzo a agarrarse de su espalda y fue lanzada con tal brutalidad contra la pared, que estuvo segura que algo se rompió en su interior. Con la cabeza dándole vueltas, diviso a Ron atrapando a Draco del cuello, mientras Blaise le daba un bruto puñetazo en el rostro. Pero no parecía reaccionar.

Se levanto como pudo y corrió hasta Ginny, tirada en el piso, al parecer, desmayada. Por merlín, que estuviese desmayada. Cuando iba llegando a la pelirroja, el cuerpo de Ron la golpeo haciéndola caer. Esta vez segura que se había roto la mano. Vio como Draco caminaba hacia Harry, con la decisión en su rostro. Blaise era lo único que se interponía en el camino. Draco alzo la varita y apunto a su mejor amigo. El corazón se le detuvo. Tenia que detenerlo.

- Desmaius – grito con todas sus fuerzas. Impacto al rubio, pero no cayo desmayado. Sentía el terror apoderarse de sus entrañas. Lanzo un par de hechizos mas, dándose cuenta que no tenían efecto alguno. Demonios. Pensó levantándose y echando a correr se abalanzo sobre el. Con el impulso que había tomado, logro derrumbarlo.

- ¡Hermione! - grito Blaise cuando la vio ser aplastada por el sly.

- ¡El piso Blaise! ¡El piso! - grito a duras penas. Sostuvo a Draco del cuello, aplastada por su cuerpo. De a poco sentía que empezaba a faltarle el aire…


¿Que mierda había en el piso? Corrió lo mas rápido que pudo y se lanzo al agujero que había quedado luego del bombarda, sin pensarlo demasiado. Cayo un par de metros, y se golpeo con fuerza contra el frio piso de piedra. Solo había oscuridad alrededor. "Lumus", susurro observando el lugar. Parecía una mazmorra. Camino con el estomago revuelto. Sentía la angustia en cada célula de su cuerpo. Ginny. La pelirroja era lo único que daba vueltas en su cabeza en aquel momento. Si Draco… si le había hecho daño lo mataría con sus propias manos. Una lagrima deslizo de sus castaños ojos, ansiando poder encontrarse con todos sanos y salvos.

Echo a correr por un largo pasillo, dejando que las lagrimas escaparan de sus ojos, que su corazón latiera con fuerza, que su estomago deseara salir de su cuerpo, que sus piernas flaquearan y sus pulmones dejaran de expandirse. El pasillo parecía jamas acabar. Y supo que tenia problemas cuando escucho el eco de una caída en el piso. Draco.

Corrió mas fuerte hasta que se encontró frente a una puerta de madera. Intento abrirla sin demasiado éxito. - Alohomora – susurro abriéndose la puerta frente a el. Dio un paso inseguro. No sabia con que se encontraría ahí dentro. No sabia que tendría que enfrentar. Por merlín, necesitaba a Hermione y a Ginny… necesitaba a Draco no poseído. Entro con cautela y sintió su corazón resquebrajarse al darse cuenta lo que escondía el interior de la habitación.

Parecía una sala de torturas muggles. Cadenas colgadas de las paredes. Una camilla de hierro en el centro. Látigos. Navajas. Un par de mazos. Merlín. ¿Que había pasado ahí dentro? Aun habían rastros de sangre seca, aun después de todos esos años. Mas lagrimas brotaron de sus ojos, y no pudo evitarlo. Comenzó a vomitar y a gemir. Lloraba y temblaba. Demonios. ¿Que tan quebrado podía estar Voldemort después de haber vivido ahí?

Los pasos de Draco corriendo hasta el lo alertaron. Necesitaba moverse. Necesitaba encontrar el maldito horrocrux. Recorrió el lugar agitado. ¿Donde demonios podría haber escondido un horrocrux? ¡Por la mismísima mierda! Los pasos de Draco se sentían cada vez mas cerca y no tendría tiempo de reaccionar. No podía ser su fin. No podía perderse el resto de la aventura. No podía perderse el resto de su vida con su pelirroja. Cerro la puerta tras de si. Respiro profundo calmando su interior. Tenia que cumplir con la misión, sin dejar que nada lo perturbase. No por nada es un Slytherin.

Parado en el centro de la gran habitación recorrió nuevamente el lugar con sus castaños ojos. Solo habían elementos de tortura. Y un estante. Un estante. Se acerco al momento en que los puños de Draco comenzaban a golpear la puerta. Tenia que apresurarse. Tenia que estar ahí. Era lo único que no encajaba en ese lugar. Observo a través de las mamparas de vidrio. Copas. Cientos de copas. Todas iguales. La copa de hufflepuff. Tomo una de las sillas que había cerca de la pared y rompió con fuerza el vidrio, lanzando trozos de este en todas direcciones. Los golpes en la puerta se incrementaban. Puños. Patadas. La desesperación crecía en su interior. ¿Como sabría cual? Eran todas iguales. Por mil demonios. Tomo todas las malditas copas y las metió en el pequeño bolso que Hermione había hecho para cada uno. Tendrían que averiguarlo en el camino. La cuestión era como salir de ahí. Draco estaba poseído del otro lado de la puerta. Enfoco su mente intentando aparecerse, pero como había imaginado era imposible.

Dejo que su cabeza trabajara a toda velocidad. Tenia clara una sola cosa. Draco no tenia conciencia de su varita o de la magia. Esa era su única ventaja. De pronto los golpes se detuvieron y las voces de Ron y Hermione se escucharon del otro lado. Por merlín. Que salieran vivos de esa. Escuchaba la voz de Hermione entregando instrucciones a Weasley y los gritos de Draco. La curiosidad lo estaba matando.

- ¡Blaise sal ahora! - grito Hermione. Esa mujer era un fiera. No se lo pensó dos veces. Abrió la puerta y salio corriendo sin siquiera mirar lo que estaba ocurriendo. Tenia que salir de ahí. Tenia que encontrar a Potter y la maldita espada para así destruir el maldito horrocrux. Pero no alcanzo a correr demasiado cuando el grito ahogado de Hermione lo hizo detenerse. Volteo sobre su eje y de forma imperceptible las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos…


Bueno, eso ha sido todo por hoy. no es muy largo, y ha quedado una incognita... ¿Que ha pasado entre Ron, Draco y Hermione? Algo nos debe decir que Blaise haya derramado sus lagrimas...! ¿Que creen ustedes? Espero que les haya gustado y si es asi, un poquito mas abajo pueden dejar su review :) y si tienen alguna critica, tambien son bienvenidas para ir mejorando :) Muchas gracias por pasar a leer y nos vemos en el siguiente :) 3!