¡He vuelto después de tanto sin actualizar! La verdad que word me eliminase los tres siguientes capítulos me desmotivó demasiado. Pero por fin se me ha pasado y creo que este ha quedado incluso mejor que el original que tenía planteado. De todas formas, espero que lo disfrutéis. Hasta más ver (No será muy tarde que actualice, ultimamente estoy on fire escribiendo)

Copyright: Himaruya y sus mierdas.


A través del cristal, pudo ver el porqué de la tardanza de Gilbert:

Se había quedado charlando con la vendedora, una joven de aspecto agradable y simpático. Lo que más llamaba la atención de ella eran las flores de color naranja vivo que adornaban su pelo. No podía escucharles desde allí, pero parecía que se estaban riendo.

Entró en la tienda, hastiado. Se había quedado esperando fuera un montón de tiempo, y estos dos charlando como si nada. El ruido de las campanitas de la entrada los hizo callar.

"Vais a tardar mucho o… "

Vash no pudo terminar la pregunta ya que Gilbert le había tomado por los hombros y acercado al mostrador.

"Mira, mira Liz, este es Vash, lo rescaté el otro día en la nieve. Había una gran tormenta y llovía granizaba y nevaba"

-"Mentira sólo nevaba" -Dijo Vash para sus adentros

"Entonces yo, el gran y asombroso Gilbert pude salvarle de aquel peligro a él y a su… amigo."

Vash tosió y musitó: "Compañero".

La chica se echó a reír:

"Eso es lo que te hubiera gustado que pasase, Gil"

Acto seguido, Vash le quitó la mano de su hombro. Normalmente le habría apartado de forma brusca, pero no quería parecer un maleducado con la señorita.

"Parece que a alguien no le gusta que le toquen" Dijo sonriendo.

"Pff, déjalo, mi amigo es un aburrido. Yo si que soy asombroso"

"Deja tratar a todo el mundo así, yo no soy tu amigo ni tu colega" -Pensó Vash muy irritado.

"Esperad, antes de iros."

Liz sacó un pequeño bombón y se lo dio a Vash.

"Acepta esto como regalo de bienvenida"

Este esbozó una pequeña sonrisa de agradecimiento.

Ya de vuelta, Gilbert le preguntó si le gustaban los pastelillos de arándanos, ya que a él le encantaban y por eso siempre que podía iba allí a comprar uno.

"Los que hace Liz están riquísimos ya verás"

"Parece una mujer muy agradable"

"Cómo se nota que no la conoces cuando está enfadada. Todavía tengo pesadillas con esa sartén suya…" Dijo, con un escalofrío recorriéndole la espalda.

Pasaron las horas, y Vash se estaba empezando a preocupar, Roderich aún no había despertado.

A veces se movía, haciendo pensar que si despertaría, pero no eran más que movimientos puramente inconscientes. Tenía una fiebre alta, que bajaba muy lentamente.

Aquella noche, volvió a nevar de forma muy intensa, y el aullido de los lobos se escuchaba claramente.

Entonces, un grito desgarrador despertó tanto a Vash como a Gilbert, procedente de la habitación de Roderich.

Al entrar en el cuarto, vieron que la cama estaba vacía, y varios objetos estaban tirados por el suelo. Un rayo iluminó la habitación, dejando ver una figura que les observaba, escondido en un rincón


Creo que me ha salido un pelín corto pero bueno, intentaré apañármelas para seguir subiendo cuando pueda. Como siempre, espero que te haya gustado o al menos entretenido leerlo.