Capítulo VII:
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COSAS DE LA VIDA
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Falso príncipe, querido sapo
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―Vamos, Tenten― Me dijo Neji mientras apretaba mi seno derecho con su mano.
Sentí su respiración en mi cuello. Tenía muchas ganas de estar con él pero tenía más miedo que me dejara después de hacerlo.
―Si pero aquí no―
―Bien― Bufo rodando los ojos ―Vamos a dar una vuelta― Menciono con una media sonrisa ―Esta fiesta es una mierda―
Estábamos en la casa de Sasori festejando la victoria de su primer partido.
―Está bien, vamos― Acabe aceptando.
Neji me tomo de la mano y nos dirigimos a su coche. El Hyuga manejo unos minutos en silencio, yo lo único que escuchaba era mi corazón. Se detuvo unos minutos mas tarde frente a la playa. Se quito el cinturón de seguridad, yo hice lo mismo y lo siguiente que sentí fueron sus labios. Me besó brusco y apretó con fuerza uno de mis senos.
Me dolía más que excitarme pero no sabía como decirle que no me gustaba sin que se enojara. Nunca nadie me había tocado así. No sabía como debía sentirme pero lo único que sabía es que no quería tener mi primera vez allí.
―Neji, espera―
―Tranquila. No pasará nada, lo prometo― Me besó despacio y guio mi mano hacia su entrepierna.
Yo pude notar lo duro que estaba. Baje la cremallera de sus pantalones y observe su miembro erguido. El sonrió de lado al ver como lo miraba y posiciono mi mano alrededor de su pene. Me enseñó el ritmo que quería. Yo lo hice. Unos minutos después sentí el tibio liquido en mi mano.
El resoplo tirando la cabeza hacia atrás y se acomodo los pantalones.
―En la guantera hay pañuelos―
Yo me limpie la mano con ellos. Que experiencia de mierda. Sonreí cuando arranco el coche fingiendo que me había gustado ese patético encuentro sexual y me llevó a mi casa.
Llevábamos cerca de tres meses saliendo. Sabía que Neji no era virgen y también sabía que ya quería pasar de nivel. Lo que no sabía era que era lo que yo quería.
Quería a Neji. Me gustaba desde niña. Pero ahora, al conocerlo ya no me agradaba tanto. Era muy serio, poco cariñoso y las únicas veces que demostraba algo semejante a cariño era en estos encuentros sexuales de mierda.
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Sentía mucho frio pero estaba transpirando, me dolía la cabeza y sentía un martilleo en mis oídos. Observe por la ventana, noche encapotada, pronto llovería. Di media vuelta y observe a Lee dormido en el sillón.
Me levanté intentando no despertarlo. No lo logre.
― ¿Qué haces?― Pregunto.
―Me voy, pronto amanecerá y mis padres se van a preocupar― Le dije mientras me colocaba su sudadera verde sobre mi vestido.
Ahora recuerdo Naruto me había dejado en casa de Lee luego del baile de navidad.
Pasé al baño y me lave la cara para quitarme el maquillaje corrido y observe las ojeras violáceas bajo mis ojos rojos e hinchados. Cuando llegue a mi casa mis padres aún dormían. Destape una cerveza y me senté en el cordón de la vereda de mi casa aun con el vestido puesto y los zapatos. Lo único que me abrigada era la sudadera de Lee.
Flash back
―Tenten― Dijo mi nombre a modo de reproche.
―Me gustas mucho― Le confesé.
El sonrió orgulloso. Y yo acabe aceptando ir esa noche a un motel luego de cenar. En cuanto ingresamos quise irme.
―¿ Te gusta? Esta tiene yacusi ― Dijo mientras abría el grifo y templaba el agua.
La habitación era completamente roja. La cama redonda. El espejo en el techo. La bañera en una esquina. Que lugar tan horrible para perder mi virginidad. Pero deje de prestarle atención al lugar cuando escuche el sonido del corcho al salir de la botella de chandon. Neji sirvió dos copas y las dejó a un lado del yacusi.
― Ven― Me llamo.
Tome su mano y el me beso. Mucho más tierno y dulce. Se alejo unos pasos y se quito la camisa. Yo observe embobada su abdomen y el río por lo bajo haciéndome sentir una tonta.
― Eres hermosa ―
De seguro había estado con mujeres mucho más hermosas. Pero ahora estaba conmigo. Me ayudó a quitarme la ropa y nos metimos en el yacusi. El agua estaba templada y pequeñas burbujas se habían formado a los costados de la bañera. El Hyuga tomó las copas alcanzándome una.
― Salud ―
Yo la tome de prisa juntando valentía.
―Neji, me duele― Me queje.
Estaba sentada sobre el. Podía sentir todo su pene dentro de mi. El no se movió en su lugar se recostó sobre los azulejos del yacusi yo me acomode mejor sintiendo como entraba aun mas profundo.
―Ya pasará―
El siguió sin moverse sólo observando mi rostro. Levantó su mano derecha y la apoyo sobre mi mejilla yo voltee el rostro y bese la palma de su mano. Apoye mis manos en sus hombros y comencé a cabalgarlo mientras sentía el agua caliente a mi alrededor. El gimió cerrando los ojos y supe que lo que estaba haciendo, le gustaba.
A la mañana siguiente me llevó a mi casa, me dejo ese mismo día.
End flash back
Comenzó a llover. No quería entrar a mi casa pero sabía que en cualquier momento alguno de mis padres se despertaría y me vería allí sentada en la vereda. Entre despacio a mi cuarto y me fui acercando a la cama, mi cuerpo se movía solo.
Jamás estuve segura que Neji me quisiera. Siempre pensé que solo quería sacarse las ganas conmigo. Lo comprobé cuando me dejo al otro día de hacerlo por primera vez. Pero jamás pensé que sería tan cruel como para grabarme chupándosela y divulgar el video por todo el instituto.
Flas back
―Neji― Susurre.
― Arrodíllate―
Yo le hice caso. Aún no me había podido entregar a él pero sabía que si no le daba algo me dejaría.
Que patética.
Me arrodille frente él. Estábamos en mi cuarto un jueves después de clases. Mis padres estaban trabajando. Era la primera vez que le hacía sexo oral a alguien. El se bajo la cremallera y su miembro se alzo frente a mis ojos respire profundo y lo metí en mi boca. Lo sentí suspirar mientras lo chupaba y sus dedos se enredaron en mi cabello marcando el ritmo que quería que siguiera.
― Sonríe ―
― No. No― Lo rete levantándome del suelo y él bajo el móvil.
― Lo borraré luego. Lo prometo― Murmuró aún con los pantalones abajo y acaricio mi mejilla con cariño ― Es solo para mi― Susurro antes de besarme ― Como tu―
Yo acepte. Acepte que me grabara mientras se la chupaba.
End flash back
―Tenten, amor― Llamo mi madre entrando en mi dormitorio.
Yo tenia las cortinas cerradas, estaba tapada hasta la cabeza, no me había ni quitado la ropa de anoche.
―¿Qué pasa?―
―Ya esta el almuerzo ―
Quise decirle que no tenia hambre pero eso solo ocasionaría muchas preguntas incomodas que no tenia ni ganas de responder. Asique me levante, me duche y salí con mi mejor cara a almorzar con mi familia.
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―Vamos Tontona es hora de salir―
Yo la observe unos minutos. Tenia el cabello muy corto y demasiado maquillaje. Pero quitando eso Sakura parecía igual que siempre.
―No quiero― Le dije volviéndome a arropar entre las mantas.
Ella rechisto y me las quito con fuerza.
―Tenemos cosas que hacer―
― ¿Qué cosas?―
―Pues hundirte en la mísera no― Me regañó, se sentó a mi lado ya mas tranquila y suspiro ―No puedes quedarte aquí para siempre―
Eso era lo único que yo quería hacer.
Pero acabe aceptando. Todos alguna vez nos hemos grabado teniendo un encuentro sexual. Mi desgracia fue haberlo echo con el idiota de Neji Hyuga. Mire a Sakura con una sonrisa confusa al ver esa hermosa camioneta frente a mi casa, ella solo sonrió orgullosa y subió de piloto.
― ¿A quien se la robaste?― Pregunté divertida mientras me ponía el cinturón de seguridad.
―Fue un regalo― Fue su simple respuesta.
Más tarde ese día mientras almorzábamos en Subway ella me contó que se la dio su padre. También me conto quien era su padre y lo que pensaba hacer con eso ahora.
― ¿Hizashi Hyuga?―
Ella solo asintió. Sakura y Neji eran medios hermanos.
¿Cómo podían ser hermanos? ¿Cómo podía ser Sakura hermana de alguien como el?
Flash back
―Atiende― Susurre mientras sentía el pitido del otro lado de la línea.
Le había mandado veinte mensajes ese día.
― ¿Qué quieres?― Atendió.
―Soy yo―
―Ya sé―
¿Para que carajos lo había llamado?
―Ya no quiero verte― Murmuró ante mi silencio.
Eso ya lo sabía. Lo que quería saber era porque.
― ¿Por que?― Susurre y el bufo fastidiado del otro lado de la línea telefónica.
―Porque ya no me interesas―
Corto.
End flash back
Que idiota.
Le había entregado mi virginidad a un tipo que no solo no me quería sino que tampoco era capaz de sentir un mínimo de respeto hacia mi. Y lo peor no era eso. Lo peor era que le di mi virginidad a alguien que ni siquiera me gustaba.
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