NOTA: Tenía muchos errores el capítulo así que tuve que editarlo, no cambia ni nada.

Disclaimer: Los personajes de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.

N/A: Esta historia pertenece al grupo de Facebook Harmony (Harry y Hermione),del álbum Ideas Donadas y fue donada por Saphira Bjartskular.

Resumen: Hermione no supera su pánico a las alturas. Es algo que puede más que ella. Harry es un experto en esta materia y en un acto desinteresado, le propone a su amiga darle clases para ayudarla a superar ese problema. En su compañía, Harry descubrirá un nuevo temor: perderla.


Tras finalizar la tercera clase de vuelo a inicios de octubre, las clases fueron temporalmente suspendidas, dado que Harry cargaba con otras responsabilidades, Hermione no se quedaba atrás, ya que tenía muchos deberes que hacer y sus rondas de prefecta los separaba.

Además de que Hermione sabía de otras responsabilidades más complicadas de las cuáles hacerse cargo: las clases con Dumbledore, que eran muy importantes e interesantes; los entrenamientos de Quidditch para el primer partido de la temporada y los cambios que tuvo que hacer tras el altercado que sufrió Katie Bell.

Clases por el día, clases con Dumbledore en la tarde y los entrenamientos en la noche. No había mucho tiempo disponible para El Elegido, así que Hermione no refutó y acepto, mejor para ella, así no se subiría a ese horrendo monstruo que en cualquier momento podía tirarla.

Hermione se encontró con Luna y le saludo.


Harry miró que de su equipo solamente faltaban dos personas: Dean y Ginny. ¿Dónde estarían metidos esos dos? Ordenó a Ron que fuese a buscarlos, su amigo replicó, pero obedeció. Se montó sobre su escoba y se dio cuenta de dos personas que estaban sobre las gradas. Resopló enojado, esperaba seriamente que no fueran chicos de otras casas que intentará conocer el modo de entrenar. Cuando llegó hasta lo más alto, se sorprendió de ver a Hermione ahí con Luna.

Hacía días que no conversaba mucho con ella, más bien desde que finalizaron aquella última clase. Y en clase de pociones, donde Harry continuaba usando y usaría el libro del príncipe hasta el final de curso, la castaña le dejó de dirigir la palabra en los siguientes días.

—No deberían estar aquí —dijo muy seriamente Harry, trataba de que su felicidad interna no lo delatara. ¡Estaba muy contento de tenerla cerca de nuevo!—. Es solo para los jugadores, además puedes ser una soplona e ir a decírselo a los de Slytherin.

—Por supuesto, me reuniré con Draco Malfoy en el séptimo piso —terminó diciendo sarcásticamente. Harry no replicó—. Además vine a ver como entrenan de noche. Y Luna quería venir. Nos escabullimos, ¿sabes? Y todo lo que haces es corrernos. Deberías agradecerme por romper las reglas.

—Hola Harry —interrumpió alegremente Luna—. ¿Ese es Dean? Nunca pensé que él fuese un jugador. ¿Entonces es real lo de tus preferencias?

—¡No! —Respondió de inmediato Harry—. Claro que no, me parece muy buen jugador, ya lo verás ese día. El día en que tenga preferencias será cuando use a Hermione como reemplazo de alguien.

Tras decir esas palabras, Harry vio que Hermione optaba por una mirada horrorizada y la desviaba a todos lados. Harry estaba seguro que Hermione se sonrojo. Sonrió.


Hermione se quedó sola después de un rato, parecía que nadie notaba su presencia y eso que los jugadores pasaban por su lado y la miraban, pero dejó de importarle al poco tiempo.

Observó a Ron que no jugaba del todo mal ahora que era el guardián. El confundus que le realizó a Cormac, desde la distancia sin que nadie la viera, funcionó muy bien para la autoestima de Ron. Recordó la primera vez que le vio jugar y los insultos que recibió, cuando por fin hizo que ganará la copa, no presenció ese momento, aún recordaba a su amigo como les recriminaba no estar para él ese día.

Harry miraba desde una gran distancia al equipo practicar, era bueno, pero le faltaba más autoridad en su voz para que al instante le prestarán la atención necesario. No sucedía eso con ella, Hermione entendió de inmediato a lo que se refería Harry, pero por supuesto eran solo ellos dos, era una enorme diferencia.

Se mordió los labios al recordar las veces en que Harry pasó sus manos por detrás de su espalda, siempre que tenían contacto era tomados de la mano, ella se enganchaba a su brazo o Harry le pasaba el brazo por los hombros, era una sensación extraña y no se engañaba, le gustaba realmente.

No se dio cuenta que la práctica terminó, hasta que escuchó gritos más abajo y aplausos, luego todos iniciaron a retirarse por completo. Hermione caminó por los asientos vacíos para dirigirse a las escaleras, encontraría a sus amigos en los vestidores, no era la primera vez que iba ahí.

Pasaron meros segundos antes de que viera a Ron, éste pasó a su lado sin dirigirle la palabra y, sin querer, la golpeó con el brazo al pasar a su lado. Hermione iba a replicarle cuando Ginny pasó corriendo y gritando a su hermano, nuevamente fue empujada. La castaña frunció el ceño al ver a los hermanos peleados y al instante continuó su camino hasta la entrada de los vestidores, se encontró con Dean quien le sonrió, pero no le habló. Encontró a Harry quién se estaba retirando las rodilleras y coderas.

—¿Ron y Ginny te han causado problemas? —Preguntó Hermione cruzándose de brazos.

Harry no le sonrió, incluso le miró ceñudo. Eso extraño a la castaña, espero la respuesta pero no hubo ninguna.

—¿Ocurre algo?

—Sí —Le dio la espalda—, resulta que Ginny dijo algo muy interesante lo que ha provocado los celos de Ron. Te advierto que probablemente no te dirigirá la palabra en los siguientes días.

—¿Qué dijo?

Harry se dio la vuelta y la observo. Hermione pude sentir su mirada, era pesada y era como si quisiera leerla, como si usará la legeremancia. ¿Qué fue lo que dijo su amiga para que sus dos amigos parecieran tan molestos con ella? ¡Ella era la que se enojaba! Y siempre que sus amigos le daban la espalda era por un motivo que ella causaba. Por primera vez no supo de qué hablaba.

¿Por qué Harry la miraba de ese modo?

—Habla con Ginny.


La pelirroja la evito, siempre se escabulle con las mejillas sonrojadas, como lo predijo Harry, Ron la buscaba únicamente para pelear por algo que ella no tenía conocimiento, aunque se daba la idea de lo que debía ser. Pero no quería creer que Ginny la hubiese traicionado de ese modo, no, ella le dijo que nunca lo revelaría.

En las siguientes clases no hablo con sus amigos, no les paso sus apuntes cuando ellos le hablaron por conveniencia. Así que se recluyó con Neville, quien ahora era su pareja en las clases de Herbología.

La mañana del primer partido de Quidditch se sentó al lado de Harry e inició a leer El Profeta, no le gustaba la situación que ocurría y tenía tanto que contar a sus amigos, pero su orgullo no le permitió hablar. Hasta que escuchó y vio como Harry le entregaba a Ron el Felix Felicis, se horrorizo. ¡Harry no debía utilizarla de ese modo! Aunque replicó, fue ignorado por éste.

El partido duró un buen rato, el frío era terrible ese día y por supuesto que Gryffindor ganó por una gran ventaja gracias a su Rey Weasley.

Por primera vez en días, Harry le sonrió desde la distancia.


Harry le mostró la botellita que contenía el Felix Felicis.

—Él sólo creyó beberla —susurró Hermione mirando de reojo al pelirrojo.

—Sí —Harry volvió a guardarse la botellita.

Los gritos se volvieron eufóricos al momento en que Lavender Brown se colgó del cuello de Ron y lo beso frente a todos. Harry también aplaudió por la emoción antes de sentir que Hermione se estaba alejando. La siguió a paso lento y silencioso, la encontró en el aula vacía más cercana.

Desde hace semanas tuvo el terrible pensamiento de que Hermione y Ron se gustaban, no le agrado demasiado, así que en aquellos momentos evitó dejar a sus amigos solos, por razones que él continuaba desconociendo, aunque eso no era muy difícil ya que no se hablaban. En su pecho sintió una punzada al imaginarse que su mejor amiga podría estar enamorada del pelirrojo.

Apenas entró al aula y vio a Hermione recargarse en el escritorio.

No sabía que decirle, Hermione no lloraba, sonreía forzadamente. ¿Se estaba haciendo la fuerte?

Iban a romper varias reglas, eso no importaba. Perderían puntos, tampoco importaba, estaba seguro que Hermione los recuperaría con participaciones en clase. Iba a recibir reprimendas por parte de la castaña, las toleraría el día de mañana, no ahora. Se acercó hasta ella y le extendió la mano. Hermione dudó, pero la coloco encima.

—Vamos a volar.


N/A II: Tuve que poner algunas referencias, no quería en verdad, pero necesitaba algo para continuar escribiendo, jaja. Así que listo, adiós al "enamoramiento" de Ron. No sé preocupen, ¿Eh? Ya estamos en lo que es Octubre así que no falta mucho para llegar a navidad. Hay unos problemitas con la amistad de Harry y Hermione, pero ya verán como la recuperan mediante algunos métodos divertidos. No me gusta el sexto libro así que es hermoso ignorar tantas discusiones.

¡Gracias por continuar leyendo, chicas! Y por dejar sus comentarios, las apreció demasiado.

¡Espero que el capítulo sea de su agrado!