Disclaimer: Los personajes de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.

N/A: Esta historia pertenece al grupo de Facebook Harmony (Harry y Hermione), del álbum Ideas Donadas y fue donada por Saphira Bjartskular.

Resumen: Hermione no supera su pánico a las alturas. Es algo que puede más que ella. Harry es un experto en esta materia y en un acto desinteresado, le propone a su amiga darle clases para ayudarla a superar ese problema. En su compañía, Harry descubrirá un nuevo temor: perderla.

Por favor, lean la nota al final.


—Por un momento creí que Ron, Ginny, Lavender, Luna y los otros no se irían —Hermione sonrió ante el comentario de Harry, giró la cabeza para buscar que no hubiera rastro de nadie. ¿Por qué era tan paranoica en ese aspecto? Antes de iniciar cualquier clase Harry daba una ronda, ya debería acostumbrarse que siempre quedaban ellos dos—. ¿Preparada para entrenar?

—Ahora no dices lista —Hermione se cruzó de brazos.

—Lista ya eres —Harry le guiño un ojo y Hermione se sonrojo con fuerza. ¡Harry nunca le había hecho ese guiño!—. Quiero continuar avanzando para ver si ya eres tan buena como para atrapar la snitch, el tiempo se nos acaba.

—Cualquiera puede atraparla a esa pelota dorada.

Harry frunció el ceño y le dijo:

—Se llama Snitch Dorada —corrigió Harry—. Y en ese caso iré por ella para que…

—¡Aún no estoy lista para ese momento! —Bufó molesta y Harry no pudo evitar carcajearse por la actitud de Hermione.

—Dijiste que…

—Corrección: Cualquiera que juegue Quidditch es capaz de atraparla.

—Draco Malfoy no ha sido capaz de atraparla en todas las veces que ha jugado como buscador de Slytherin y mira que me han hecho jugadas muy sucias para intentar hacerse de ella.

—Ya entendí, ya entendí que no cualquiera, ¿entrenamos? ¿O vas a seguir peleando conmigo?

—Hoy te voy a dar un tour por Hogwarts.

—Ya lo conozco…

—Pero no lo conoces desde una altura inimaginable

—Desde una gran altura lo he hecho, te recuerdo que desde un hipogrifo, un thestral…

—Pero no desde una escoba —Interrumpió—. Y eso es toda una diferencia. ¿Recuerdas la torre de Astronomía? Cuando presentamos los TIMOS me gustó mucho la vista a pesar de que era de noche y que ocurrió aquello con Umbridge.

—Una mujer despreciable, por un momento creí que la Profesora McGonagall…

—Lo sé —Harry le rodeo con su brazo los hombros y la apegó más a él—. Hagrid tuvo que huir, pudo ser llevado a Azkaban de nuevo, tantos errores cometidos ese año, tanto peligro, creo que ha sido el año más difícil que he cursado…

—Lo fue para todos, Harry —Hermione hizo una mueca por el recuerdo—, pero divertido cuando tuvimos que engañar a Umbridge, quebrar reglas, estábamos unidos para todo…

—Cuando confiabas en mí sin chistar —murmuró Harry sin pensar.

Hermione lo miró sorprendida por el comentario, algo en su interior se desató: furia.

—Siempre he confiado en ti.

—Estos últimos meses nos hemos separado mucho, has desconfiado de mí en ocasiones, me has ignorado, pero nos hemos unido más que nunca por las clases, sin ellas, estoy seguro que nuestra amistad se hubiera terminado desde inicio de curso.

—Yo jamás permitiría que nuestra amistad se perdiera. He desconfiado de ti sí, pero me has impulsado a ello utilizando y haciendo trampa en clases, te pedí que usaras ese libro porque pudo y puede ser peligroso, crees más en ese libro que…

—¿En ti? —Harry arqueó una ceja—. Hermione, tienes que entender que todo lo que dice ese libro y sus apuntes son ciertos, si lo revisaras, si leyeras su contenido descubrirás tantos hechizos que dudo que Snape nos enseñe y ya quedo demostrado que los apuntes son correctos, es irónico, ¿sabes? Que un libro tenga las correcciones que los autores del libro de pociones. Sigues celosa por el primer lugar…

—Eso no tiene que…

—Yo no te quería quitar tu primer lugar —murmuró cabizbajo—, sí, sí quiero mejorar mucho en clases sobre todo en esa, sabes que quiero ser Auror. Y debo estar preparado, no voy a dejar de utilizar el libro, pero quiero que hagamos las paces de una vez y un trato.

—¿Qué trato?

—Te lo diré antes de vacaciones de navidad.


—A veces imaginó en cómo es que mi padre volaba, cuáles eran sus técnicas, como hacía sus planeaciones —Le dijo Harry a Hermione cuando ambos estuvieron en la torre de Astronomía—. Si llego a traer a mi mamá aquí… ellos se odiaban; bueno mi mamá lo odiaba más que nada por cómo era, mi papá le coqueteaba en cada oportunidad que tuvo. Sirius y Remus me dijeron que papá inicio a cambiar y maduró, pero aún no comprendo qué fue lo que hizo para que mi mamá lo volteara a ver.

—Y que se casará con él —completó Hermione con una sonrisa—. Siempre han dicho que del odio al amor solo hay un paso, me parece la cosa más cliché que se usa en todos lados.

—Es como si me dijeras que como Malfoy me odia y yo a él terminaremos enamorados —Ambos amigos comenzaron a reír ante la absurda idea—. O que Ron y tu…

—Oh no, no, no, no —siguió repitiendo Hermione y moviéndose a otro lado—. Eso nunca. Sé que Ron y yo no nos llevamos del todo bien, que nos peleamos a momentos, pero no es lo que yo quiero. Y además de que no funcionará.

—¿Y qué es lo que quieres, Hermione?

¡Honestamente! No estamos en tiempos de pensar en el amor o en alguna relación —No iba a revelarle nada, se iba a quedar callada de que le gustaba, tenía que evadir su pregunta y dar respuestas que no lo hicieran sospechar que ella sentía algo por él. ¿Se arrepentiría más adelante por mentirle?—. Bien para los que disfrutan del momento y se dejan llevar, eso no está en mis planes, no ahora.

Harry sintió una opresión en el estómago ante lo que acababa de escuchar, trato de no verse afectado por las palabras de la castaña y desvió su mirada a otro lado. No, no debía pensar de ese modo en su amiga. Hermione le acababa de demostrar que no sentía nada por algún chico o que se sentía atraída. ¿Debía sentirse al menos aliviado por ese hecho?

Harry también desvió los pensamientos sobre sentirse enamorado, la experiencia con Cho Chang fue desagradable para él, por supuesto él no estaba preparado para que su primera cita y relación fallará como lo hizo. Se dijo que no quería a una mujer que llorará por cualquier cosa más bien que no llorará, que fuera fuerte, buena en los deportes, divertida, alguien perfecta… estaba seguro que existía esa mujer y estaba en Hogwarts. Pero, ¿Qué eso no era muy superficial?

Toda persona y criatura tenía derecho a llorar, no todos eran perfectos en realidad muchos tenían defectos por muy pequeños que fuesen, eran fuertes por fuera pero débiles por dentro; no siempre serías perfectos en los deportes, los accidentes ocurrían en todo momento e incluso te podrían incapacitar y jamás volver a practicar lo que te gustaba, claro que esto no siempre sucedía en el mundo mágico, aquí siempre tenían cura para todo; no todas las personas eran alegres y divertidas en todos momentos, la tristeza siempre estaba presente.

—Ni en los míos —Le dijo Harry a Hermione—. Si logramos sobrevivir a esta guerra, a todo, seguro que habrá tiempo para pensar en una relación futura.

—¿Y si te dieran la opción de enamorarte ahora? —Hermione tomó todo su valor de Gryffindor y se enfrentó al oji-verde—, ¿Si una persona en especial que te quisiera como algo más, en estos momentos, la aceptarías?

¿Enamorarse ahora? ¿Justo cuando tenía que saber quién era el Príncipe Mestizo, descubrir el modo de demostrarle a Dumbledore que Draco Malfoy llevaba la marca en su brazo, pero sobre todo, ahora que iba conociendo la historia de Lord Voldemort? ¿A sabiendas de que muy pronto iba a estar involucrado en una posible guerra?

La respuesta era sí…

No quería perderse de esa experiencia mágica, tener la sensación de que tenía más motivos para luchar y vencer a Voldemort. ¿Pero quién? Honestamente, Harry ha pensado que eso no va a suceder ese año, la única que ha atraído su atención tiene un novio y quiénes parecen que nunca despegan sus bocas a menos que se los pidas.

Y en primer lugar estaba Hermione, la amiga con la que convivía tanto y se sentía tan a gusto.

A veces pasaba las noches antes de dormir pensando en que de verdad, si no estuvieran las clases, Hermione se hubiera alejado de él y es algo que no quería. Le dolía el pecho en pensar que llevaba una relación como la que nació con Ron en cuarto curso. Por eso tenía ese trato, ese trato que su amiga no iba a rechazar, al diablo Ronald, lo había elegido en ocasiones pasadas, ahora Hermione merecía esa oportunidad.

—No —Hermione pudo ver el destello de enojo en sus preciosos ojos verdes y ella sintió como si algo dentro se quebrará—. Porque no me querrían por lo que soy yo, este año mucha gente me quiere por ser El Elegido, ser el Capitán de Quidditch, por ser simplemente Harry Potter. Yo no quiero un amor superficial.

Hermione lo abrazó y apoyó su cabeza en su pecho, Harry la recibió gustoso y recargó su cabeza en el hombro de su amiga, suspirando el olor a canela que ella desprendía.


—¿Desde hace cuánto tiempo llevas usando pociones para que tu cabello sea más liso? —Le preguntó Harry a Hermione cuando iban acercándose al campo de Quidditch.

Harry iba abrazado a la cintura de Hermione, mientras ella mantenía toda su concentración en llegar al campo. Era la tercera ocasión en que volaba a una altura que sobrepasaba su límite, pero la vista era tan bonita. Podía ver a lo lejos el gran bosque prohibido, el lago, los terrenos del castillo. Inclusive sentía que no estaba muy lejos de las nubes, recordaba que cuando era pequeña pensaba que cuando llovía era porque ahí habitaban personitas que lloraban y el mundo pagaba por su tristeza, pero las que alcanzaba a ver estaban solas.

—Después del baile de Navidad en cuarto —respondió—. Estoy enojada contigo porque nunca me dijiste que tan horrendo era mi cabello.

—Si te lo hubiera dicho, me habrías dejado de hablar —se defendió.

—Ya, pero nada te costaba decirme un comentario alentador.

—¿Te cuento un secreto? —La vio que asentía—. En el baile de los tres magos, no te reconocí, me preguntaba en dónde estabas aquella noche, pensaba que te encontrarías en tu habitación llorando, que nos habías mentido y que en realidad no tenías pareja y luego inicie a ver a las parejas de los demás campeones y fue cuando te reconocí, sinceramente creí que ahí harías tu gran cambio. Ya sabes, como en las películas muggles donde la chica nerd se transforma en la chica hermosa y todos caen a sus pies —¿Indirectamente la llamó hermosa? No pudo seguir pensando ya que él siguió hablado—, pero al día seguiste como si nada y tu cabello regresó a la normalidad. Seguiste siendo tú.

—¿En verdad prestaste esa atención en mí? —Preguntó Hermione sorprendida y frenó en seco.

—Sí —respondió Harry frunciendo el ceño—. ¿Por?

—Por nada, siempre quiero controlar mi cabello, pero se niega, por eso opte por iniciar a amarrarlo. En una ocasión mi madre me dijo que me lo cortaría para las fotos en la escuela, ya sabes esas que nos toman a final de año —Harry asintió—. Te juró que después de que me tomaron mi foto, al día siguiente mi cabello creció como por arte de magia y mis rizos volvieron más largos que nunca.

—¿Todos habremos pasado por esa situación? Mis tíos me raparon mi cabello también, me refiero a TODO al día siguiente ya tenía mi cabello normal, como si la máquina de rapar nunca hubiera pasado por mi cabeza.

—Jamás hubiéramos imaginado que años después descubriríamos que éramos magos.


Harry bajó primero de la escoba y tomó la mano de Hermione para ayudarla a descender, ella negó con la cabeza y cuando sus pies tocaron el suelo la escoba cayó al piso. Hermione se agachó para tomarla y se la tendió a Harry.

—Has mejorado, Hermione —Dijo con sinceridad—. Has volado más alto de lo que esperaba; ya mantienes más control sobre la escoba, ya no tiemblas como al principio ni tampoco cierras los ojos y murmuras: voy a morir, voy a morir, Merlín ayúdame.

—¡Harry! —Hermione se llevó sus manos a su rostro y trató de ocultar su sonrojo y evitó que Harry la viera sonreír. ¿Cómo es que a Harry ya no se le pasaban esos pequeños detalles?

—Ahora vamos a las cocinas, si nos permiten el paso, muero de hambre.


NOTA: La referencia a la de la nube llorando es una referencia a un corto de Pixar, llamado "La nube y la cigüeña" estaba recordándolo, cuando de pronto ya lo había escrito, jaja. Es precioso ese corto, espero que en alguna ocasión pasada lo hayan visto y si no han tenido la ocasión, pueden verlo ahora XD.

Nos estamos acercando al final de la historia. Ya se habrán dado cuenta que no he tomado las cosas de los libros y tampoco hice alguna referencia a lo que ha sucedido, más bien me he desviado. Pero para no sentirnos desorientadas, (al menos yo), estamos llegando a lo que sería el capítulo 15 que es "El Juramento Inquebrantable". Sí, ya sé que al finalizar el capítulo catorce es donde Hermione llora, pero aquí en el fic yo alargué ese hueco de tiempo y me ha servido para continuar.

Nos acercamos a la última clase, la fiesta de Slughorn y el final. Juró que en el siguiente trataré de desarrollar mucho mejor a la clase de Hermione. Alargar y hacer conversaciones de Harry y Hermione, me sigue ayudando a no perderme, les juró que a veces no sé ni como continuar. Espero que les guste. Muchas gracias a las que siguen dejando reviews y lamentó no haberlos respondido, pero en está ocasión lo haré.

¡Nos estamos leyendo!