Disclaimer: El universo de Harry Potter pertenece a la maravillosa J.K. Rowling, yo simplemente utilizo los personajes con fines de entretenimiento.

N/A: Esta historia pertenece al grupo de Facebook Harmony (Harry y Hermione), del álbum Ideas Donadas y fue donada por Saphira Bjartskular.

Resumen: Hermione no supera su pánico a las alturas. Es algo que puede más que ella. Harry es un experto en esta materia y en un acto desinteresado, le propone a su amiga darle clases para ayudarla a superar ese problema. En su compañía, Harry descubrirá un nuevo temor: perderla.

En su nota, Saphira Bjartskular deja a la libertad en qué libro/película se encuentra basado el fanfic, así que lo dejaré en el Misterio del Príncipe/Príncipe Mestizo, ya que me molesta demasiado lo frágil que es su amistad ahí.


—¿Tú serás capaz de atrapar la snitch dorada? —Dijo Luna mirando a Hermione con una gran sonrisa sobre su rostro—. ¡Eso es magnífico! ¡Incluso puedes unirte al equipo de Gryffindor! ¡Los harás ganar! —Fue mala idea contarle sobre lo que trataría su próxima clase de vuelo a Luna en medio del comedor, donde las mesas de todas las casas estaban a medio llenar.

Ahora todos sus compañeros de casa la miraban sorprendidos; Harry le devolvió la mirada con una ceja arqueada; incluso Ron y Ginny centraron su atención en ella, la cara de ambos pelirrojos era todo un poema, Ginny hasta dejó caer la cuchara con la que desayunaba.

—Luna, deberías dejar de inventar tantas cosas —Neville, que estaba frente a ellas, soltó una risita por la broma—. ¿En serio se imaginan a Hermione volando una escoba? Porque yo no, y la conozco desde hace seis años.

En silencio, Hermione le murmuró un: gracias Neville.

Los demás estudiantes dejaron de prestarle atención y reanudaron con su desayuno, Hermione cogió de los panecillos que tenía a su disposición y los ingresó uno a uno en su boca.

—No vuelvan a decir nada, Luna —Le susurró muy bajito para que solo ella escuchara.

—¡No pude evitarlo! —Chilló en voz baja—. Eso es muy emocionante, Hermione, si lo haces…

—Hablemos de esto en otro momento.

Regresó a su desayuno, solo para ver que Neville las miraba con el ceño fruncido, ella también metió la pata al hablar en voz baja con Luna, no dudaba en que él Gryffindor ya había descubierto su pequeño secreto. Bueno, Neville era olvidadizo, si se lo contaba en unos días no se acordaría. Además si era bueno guardando secretos, el año pasado lo hizo muy bien con todo el tema del Ejército de Dumbledore.


Más tarde ese día en la clase de Herbología, Hermione hizo pareja con Neville cuando la profesora Sprout les explico en lo que iba a consistir la clase. Aún no se hablaba con Ron y ya sabía de antemano que Harry prefería estar con el pelirrojo.

—¿Es verdad que estás aprendido a volar con la escoba? —Neville le preguntó sin bajar del todo la voz, habían terminado el primer paso que ahora iban en el segundo, que consistía en tratar de quitar unas ramita que tenían vida propia y no se dejaban cortar por nadie, por esa razón era en parejas. Afortunadamente Neville sabía cómo tratarlas.

—No le digas a nadie —Suplicó la castaña. Retiro a tiempo su dedo cuando la planta trató de morderla. Hermione ajustó las pinzas en su mano, mientras que Neville bajaba su mano con delicadeza y la tocaba en lo quería su punto débil, cuando se fue calmando, Hermione pasó las tijeras y cortó la mitad de una, el chillido de la planta resonó—. Fue una promesa que le hice a Harry durante el verano, trate de romperla, pero él no aceptó mis argumentos.

—¿Entonces entre Harry y tú las cosas marchan bien? —Dijo Neville un poco sorprendido—. Vaya, como notaba que no te juntabas con ellos, ni se hablaban en clases, creí que seguían teniendo problemas. Entonces eso confirma mis sospechas sobre cierto día de la semana en donde se desaparecen por horas.

Hermione no alcanzó a retirar su mano de la planta, debido a que la distrajo la confesión de Neville, ella quiso decir una palabra negarlo, pero la sonrisa que le daba su compañero le decía que sus entrenamientos secretos estaban a salvo, llevó su dedo a la boca para evitar que la sangre resbalará por su dedo.

—¿Se los dicha a alguien…? —Preguntó temblorosa.

—Le comenté a Luna, luego ella me prohibió divulgarlo.


—A como van las cosas, todo Gryffindor sabrá que vuelas en una escoba —Dijo Harry con una sonrisa.

—Cállate Harry —Respondió Hermione y siguieron caminando por el pasillo para llegar a la biblioteca—. Luna no volverá a decir nada, confió en ella. Además para ese gran día faltan dos días. Ahora tenemos que ponernos al corriente con la clase de Snape, no quiero que nos quite más puntos a Gryffindor porque no puedes quedarte callado.

—Oye, oye, no te desquites conmigo, solo te di mi opinión.

—Lo lamento —Hermione se detuvo y miró a su amigo—. Solo que tengo muchas cosas en la cabeza, tenemos la fiesta de Slughorn, porque irás. ¿Verdad Harry? No me vas a dejar sola, ¿o sí?

—No tengo muchas ganas de asistir —dijo con desanimo—, por desgracia no tengo más de mis clases privadas con Dumbledore y Snape no me ha tenido castigo para ese día. Y ya no puedo excusarme tanto. ¿Con quién crees que deba ir? Pensaba en invitar a Ginny y luego desistí.

—¿Por qué no le dices? —Harry abrió los ojos con sorpresa—. Lo que sientes, apuesto a que ella no va a dudar en corresponderte —Hermione sintió una opresión en el pecho al decir eso, pero no era más que la verdad. No dudaba en que Ginny terminará con Dean para poder estar con Harry y según lo que había notado en los últimos días, su amigo correspondía al fin esos sentimientos.

Harry no sabía si preguntarle lo siguiente, pero tomo su valor de Gryffindor y lo saco:

—Tengo mis dudas. ¿Alguna vez las has tenido?

Hermione sonrió:

—¿Acaso has visto que tenga el tiempo suficiente para pensar en eso?

La tranquilidad los embargó a los dos y siguieron caminando por el pasillo hasta el aula de DCAO.


—Lamento no haber golpeado a Ron en ese momento —Harry puso la mochila de ambos en el suelo del baño de niñas; Hermione se limpió las lágrimas que aún salían y se encogió más en su lugar, tratando de que Harry no viera sus mejillas rojas.

—Yo lamento que sus palabras me sigan doliendo —Sollozo y se recargó en el hombro de Harry cuando él se sentó a su lado y le rodeo con su brazo—. Todos nos reímos por cómo le salió el encantamiento y él solo me atacó a mí. No había necesidad de eso, ¿sabes?

—Lo sé —Harry puso su cabeza encima de la de ella y olió su fragancia—. A veces me gustaría comprender qué es lo que pasa por su cabeza cuando decide atacarte. Luna ha dicho que es cruel. ¿Lo crees tú?

—Es mi amigo, no debería hablar de él…

—Él ya lo hizo conmigo en el cuarto curso, ¿recuerdas? —Hermione asintió—. No pongo en duda que él haya dicho algo de mí a mis espaldas, no te sientas mal, dilo. Desahógate conmigo, Hermione. Permíteme ser el amigo que no he sido en los últimos años.


—Vinimos a ver como Hermione atrapa la snitch —dijo Neville con una gran sonrisa, mirando el baúl que tenía Harry sobre el suelo.

—No creo que ella quiera.

—Hable con ella ayer, ya sabes, después de la cena en el comedor y me ha dicho que no tiene problema con nuestra presencia —Le respondió Luna con una gran sonrisa mirando hacia el cielo—, solo nos pidió que no vitoreáramos, pero lo haremos en cuanto la atrape.

—Seremos silencios, Harry —Neville estuvo de acuerdo a las palabras de Luna—, ni notarán que estamos aquí.

Luna y Neville se retiraron a las gradas, para tomar un buen asiento desde donde ver sin problema alguno. Harry miró a la entrada por donde normalmente llegaba Hermione, pero no la vio ni nada. Ella nunca llegaba tarde, incluso Neville y Luna llegaron antes que ella. ¿Dónde estaba?

En la noche, después de cenar y cuando se quedó un rato mientras la veía tejer, quedaron de acuerdo que la clase se iba a llevar a cabo el sábado a las diez de la mañana, ya tenía un ligero retraso. Froto sus manos y se colocó los guantes, ese día hacía poco frío, lo consideraba un buen día para que Hermione pudiera entrenar, si hubiese llovido o que el viento fuera más fuerte, lo hubiera cancelado, sería difícil para ella, no dudaba de su capacidad, pero en especial, no quería ponerla en riesgo.

La conversación que tuvieron hace dos días le dejo pensando y mucho.


—Vamos Hermione —Le insistió Ginny cerrándole el paso—, dime en dónde está Harry. Quiero pedirle que sea mi pareja para la fiesta de Slughorn.

—Ginny, tú tienes novio —replicó la castaña—, no puedes hacerlo eso. Deberías llevar a Dean, ya que él-es-tu-pareja.

—Hemos tenido algunos problemas —dijo con una mueca en su rostro—, y la fiesta es un buen lugar para despejarme y divertirme un poco. En los entrenamientos nos hemos hecho muy buenos amigos, más cercanos. ¿A dónde ha ido hoy? Los vi cuando bajaron a desayunar.

—¿¡Nos estás espiando!?

—¡No! Ya te dije que los vi de casualidad.

—No mantengas esperanza con Harry para la fiesta de Slughorn, él ya invitó a otra persona —Y finalmente diciendo esa mentira, Hermione se alejó de la pelirroja.

Ya iba con retraso, casi se agarró a correr por los jardines del Colegio para llegar a tiempo, pero el aire en sus pulmones le hizo falta al sentir el viento frío sobre su rostro. Se llevó una mano a su pecho y suspiro. Rezo a Merlín porque Harry en verdad tuviera una pareja y evitar que más adelante Ginny la cuestionara por mentirle.

El año pasado estuvo más que dispuesta en ayudar a Ginny con Harry, pero él seguía tan embobado con Cho que le dijo que desistiera y continuará con su vida. Pero cuando la burbuja con Cho término, Harry se quedó con ella, pasaron tanto tiempo juntos y fue cuando finalmente ella fue dándose cuenta que lo que sentía por Harry iba más allá de la amistad.

Con Ron no fue más que un tonto enamoramiento infantil. ¿Cómo siquiera nacieron sentimientos por él? En los últimos años él no dejó de ser cruel con ella, como en tercero, cuando se preocupó por la seguridad de Harry por la Saeta que Sirius le dio a Harry. Ella jamás aceptaría un regalo que le llegó en bandeja de plata si un "asesino serial" anduviera cazándola. Sabía que Harry la aceptó por la nostalgia de no tener más su nimbus 2000, pero esa no era razón suficiente como para cegarse.

Y ella no iba a cambiar de actitud. Por eso seguía investigando quién era el dichoso "Príncipe Mestizo". Le preocupaban los hechizos y sus anotaciones tan correctas y perfectas. A veces tenía la tentación de ponerlo en práctica, pero recordaba que con eso Harry le ganaba el primer lugar y se le pasaba, aunque ya no se molestaba con él como al principio.

Su amistad seguía siendo sana y hasta tenían su tregua ya que no hablaban de eso. Y eso causaba que la castaña no estuviera de mal humor.

Llegó hasta la entrada del Campo de Quidditch y miró a su amigo.

Harry sonrió y se olvidó de todo al verla entrar corriendo, con su precioso cabello castaño revoloteándose a su alrededor.


NOTA: Sí, ya sé. Se supone que en este capítulo íbamos a ver la última clase de Hermione, pero, ¿no creen que hubiera sido muy rápido y un poco forzado? Sí, seguro que sí. Incluí a Neville porque es un personaje que me gusta mucho y muy cercano a Hermione de algún modo que no se relata en los libros, además de que me dio la inspiración necesaria.

*Sí, hablamos de la escena en donde Harry invita a Luna al baile tras finalizar la clase de Transformaciones, cosa que no ocurrió aquí e incluso alcanzo a Hermione en el baño. He sentido que su relación de amistad se ha profundizado un poco más reforzando su lazo de confianza entre los dos. ¿Qué les pareció ese detalle?

Por favor chicas/os (los que dejan reviews), díganme que les parece el capítulo en general, si algún detalle se me ha escapado, si te gusto la modificación o algo, si crees que le falta algo más para antes de que termine. Con eso me animarían bastante, como no tienen idea. Sí, sonrió de felicidad, grito al ver que a mi correo ha llegado un comentario de ustedes, pero a veces me gustaría leer más de ustedes. Recuerden que dejar un comentario es gratis y no te lleva mucho tiempo.

¡Gracias a los que siguen leyendo y dejando comentarios!

Nos leemos pronto.