Capítulo III:


.

.

ENTRE TUS ALAS

.

.

.

No te vayas

.

.

.

Sakura suspiró una vez más en esa mañana, eran cerca de las ocho y los copos de nieve no dejaban de caer formando un manto color blanco sobre su cabello rosado. Se había levantado muy temprano, evitando ver o encontrarse con Sasuke.

―Sasuke― Susurro mientras una nube de humo se formaba al respirar por su boca.

Llevaba sus botas tejidas de lana color blanco, una calza negra y un holgado abrigo de lana color blanco, una bufanda rosa adornaba su cuello. Rozo sus fríos dedos con sus labios recordando el calor que sintió al sentir los de Sasuke sobre los de ella.

Un calor que no sentía desde hacía años.

Pero eso era imposible, ella solo debía dejarlo en buenas manos, buscar su felicidad e irse y Sasuke jamás sería feliz enamorado de ella.

Chasqueó la lengua y sintió como alguien se sentaba a su lado en aquella banca, volteó despacio el rostro y casi perdió el poco color que poseían sus mejillas al ver al castaño a su lado.

―Sakura― La saludo.

Ella fingió una sonrisa. Él no podía reconocerla ¿Verdad?

―Hola, Neji― Susurro amigable evitando que su voz temblara.

Neji tenía la misma edad que Sasuke cuando ella murió, él no podía recordarla y si lo hiciera, solo recordaría detalles de su prima muerta, ella solo sería una desafortunada coincidencia.

―Creí que estarías en clase― Murmuro haciendo plática.

―No― Contesto seco el de ojos color perla ―Te pareces mucho a alguien que conocí― Murmuro con voz ronca, Sakura tembló al oír sus palabras ―Pero eso es imposible, la media hermana de mi prima murió hace catorce años― Explico y Sakura respiro con normalidad ―Además era mucho mayor que nosotros. Catorce años para ser exactos―

―Lo siento mucho― Susurro con voz suave, Neji hizo un ademán de sonrisa ― ¿Cómo murió?― Pregunto cautelosa.

―La camioneta en la que volvía de un pub volcó, ella venía manejando, murió junto con sus dos amigas cuando mi prima y yo teníamos siete años― Explico.

―¿Por qué volcó? ¿Venía ebria?―

―No― La interrumpió ―Si había tomado pero no estaba ebria, chocó contra otro vehículo― Murmuro el castaño algo enfadado al decir que su prima conducía en estado de ebriedad.

Breves recuerdos invadieron la mente de la chica.

―Mierda, no veo nada―

― ¿Por qué vas tan despacio?―

―Hay mucha niebla―

― ¡Sakura, cuidado!―

― ¡Ah!―

― ¡Sujétense!―

―Debo irme― Murmuro Sakura aún perdida entre recuerdos, Neji volteó a verla.

Los ojos perlas la recorrieron causándole un escalofrío en su espalda, él frunció el ceño volteando la vista.

―Lo siento― Se disculpo por su mirada ―Es que te pareces tanto. Hasta tienes su mismo nombre― Murmuro observándola.

Sakura sonrió fingiendo tranquilidad.

―Cuando quieras hablar, puedes buscarme― Murmuro comprensiva ―Adiós, Neji―

―Adiós, Sakura―

.

.

.

Esa tarde cuando Sasuke volvió de la universidad supo porque los ángeles no deben beber.

―Sasuke― Lo saludo con voz cantarina mientras reía como loca.

Sasuke alzó una ceja al verla tirada allí en el suelo con una botella de vino entre sus manos, se quito la bufanda y el abrigo dejándolos en el perchero y dejo su mochila en uno de los sillones, poco a poco se fue aproximando a la chica que se encontraba en el suelo, con su botella de vino muy apretada entre sus manos.

― ¿Sabes que no deberías beber, no?― Comento intentando quitarle la botella de las manos.

Sakura frunció el ceño dándole la espalda, aún sentada en el suelo y volvió a beber un gran trago de vino tinto.

―Es mi culpa― Susurro bajando el tono de voz.

Sasuke bufo por lo bajo y se sentó a su lado.

― ¿Me das?― Pregunto con cautela estirando su mano.

Sakura dudo unos segundos pero finalmente le tendió la botella medio vacía, Sasuke sonrió con ternura al observar el rostro sonrojado de la chica y bebió un poco de la botella.

― ¿ Qué es tu culpa?― Pregunto luego de unos minutos en silencio.

No es que él fuera curioso o le interesara la vida de los demás, pero Sakura se veía frágil y lastimada y no le gustaba verla así.

―Yo no venía ebria― Comenzó, su voz sonó perdida, ida y rota ―Fue un accidente―

Sasuke la miro a los ojos con lástima, se veía pálida, triste y rota, sus ojos estaban rojos e hinchados, sus labios temblaban, su pecho subía y bajaba a causa de los sollozos.

Esa imagen lo excito.

Y la beso.

Ella no le contesto y cuando estaba por separarse sintió los labios de su ángel responderle tímidamente, enredo sus dedos en los sedosos cabellos rosados de la chica, el beso se hizo más rudo, más pasional, más... Doloroso.

Sakura tembló entre sus brazos cuando la recostó en el duro suelo, Sasuke se acomodo entre sus piernas, embistiéndola suavemente, haciéndole notar su erección, ella gimió.

Estaba rota, dolida y lastimada. Estaba ebria y sola y a pesar de todo lo que vivió, ella era inocente y pura, era un ángel.

Él le quito la ropa, con cuidado, con delicadeza, ella gimió su nombre cuando beso cada parte de su cuerpo, ella le quitó la ropa con lentitud mientras admiraba cada parte de su cuerpo.

Ese ya no era el Sasuke que cuidaba hacía catorce años.

Ese ya no era el Sasuke que solía acurrucar cada noche.

Ese ya no era un niño.

―Sasuke― Gimió.

Él beso su frente, sus mejillas, su nariz y sus labios.

Él callo cualquier sentimiento de culpa o miedo, él le enseño amar otra vez.

―Sasuke, por favor― Gimió cuando el rozo su pene en su húmeda intimidad.

Sasuke sonrió mientras besaba y marcaba el blanco cuello de la chica, acarició la intimidad de la de cabellos rosas con la punta de su miembro.

―Hazlo―

Y volvió a besarla mientras la penetraba. Fue ella quien lo incitó a hacerlo. Fue ella la que le pidió que fuera más rápido. Fue ella la que araño su espalda.

Fue ella la que esa noche le confesó que hacía catorce años había chocado contra el coche de sus padres.

Y fue él quien la echo de su casa al amanecer.

.

.

Hacía frío, la nieve caía lentamente y únicamente un vestido blanco cubría el desnudo cuerpo de la chica.

―Yo fui quien chocó contra el coche de tus padres―

― ¿Qué?―

―Lo siento―

― ¡Lárgate de mi casa!―

―Sasuke―

― ¡No te quiero volver a ver!―

Sentía mucho frío, demasiado, hacía tanto que no sentía todo lo que sintió esa noche. Había hecho el amor con Sasuke Uchiha. Por primera vez.

No era virgen cuando murió, pero ahora era un ángel, un ser puro y perfecto, colmado de luz e inocencia pero ella... Ella ya no era inocente.

No fue bonito.

Fue sucio y doloroso y fue peor cuando él la echo de su casa.

―Sasuke― Susurro.

Veía nublado y temblaba. Sus pies estaban cada vez mas azules y lastimados y su cuerpo tiritaba a causa de las bajas temperaturas y el poco abrigo.

―Sasuke―

Y se desvaneció.

.

.

―Sakura. Sakura―

Sakura se removió inquieta sintiendo el calor recorrer su cuerpo.

―Sakura―

Volvió a oír esa tierna y dulce voz que la llamaba, abrió los ojos despacio enfocando la vista, sus ojos se desviaron a la delgada figura a su lado.

― ¿Hinata?― Murmuro sentándose en la cama.

Las cobijas resbalaron por su cuerpo, estaba cubierta por un pijama color lila.

―Naruto y yo te encontramos desmayada en el parque― Comento la chica ― ¿Qué hacías allí?―

Sakura abrió la boca buscando algo coherente que decir pero agradeció internamente cuando Naruto entró por la puerta con una bandeja entre sus manos donde traía una taza humeante de té.

―Sakura ¿Te encuentras bien?― Pregunto preocupado entregándole la taza a la chica.

―Gracias. Sí, estoy bien. Yo solo― Susurro observando perdida la taza ―Discutí con Sasuke― Murmuro.

Las lágrimas rodaron por sus mejillas y cayeron dentro de la taza de té, Hinata le indico a Naruto que las dejara solas. El rubio entendió la indirecta luego de unos minutos y se marcho aún no muy convencido.

―Sakura― La llamó Hinata.

Sakura comenzó a llorar despacito.

―Todo va a estar bien― Sentenció la de ojos perlas limpiando las lágrimas de la chica con sus dedos y le sonrió con cariño.

Sakura dejo la taza de té sobre la mesita de noche y se lanzó a los brazos de su pequeña hermana, quien ahora ya tenía su edad.

―Gracias, Hinata― Susurro sintiendo el aroma a jazmines que su hermana desprendía.

―Por cierto― Murmuro alejándose de la de ojos perla ―¿Vives con Naruto?― Pregunto con picardía.

Las mejillas de Hinata se tiñeron de un intenso color rojo, se levantó de la cama mientras trastabillaba y llego al tocador.

―Yo... Eh... Si― Acabo aceptando, sabía que a muchas personas no les agradaba la idea de que viviera con su novio sola siendo tan jóvenes ―Vivo con él hace un par de meses― Comento algo avergonzada.

―Eso me parece estupendo― Comento Sakura, Hinata la miro con más confianza.

Aún había una pregunta que rondaba su mente ¿Sus padres?

― ¿Y... No vives con tus padres?― Pregunto como para hacer charla mientras observaba la habitación donde estaba, de seguro era la principal ya que la cama era de dos plazas y estaba decorada con mucha calidez y cariño.

―No― Susurro caris baja, la pelinegra se aproximo a su tocador donde tenía una hermosa foto familiar ―Mi media hermana mayor murió hace catorce años, mis padres quedaron muy mal, mi papá la adoraba― Explico con nostalgia y Sakura sintió un profundo dolor en su pecho ―Cuando yo fui mayor de edad, ellos vendieron la casa y me compraron este apartamento luego se fueron de viaje a recorrer el mundo, la última vez que hablamos estaban en China― Susurro con una leve sonrisa en sus labios.

―Se notan que los amas mucho― Comento Sakura acercándose a ella.

―Si― Afirmo la de ojos perlas tomando la fotografía entre sus manos.

Su sonrisa se borro, sus manos temblaron y la foto cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos.

―Imposible― Susurro.

Dio media vuelta de golpe y clavó sus ojos perla en la chica frente a si, Sakura supo que la había descubierto, ahora tendría más problemas.

―Hinata― Intentó acercarse, la chica dio unos pasos hacia atrás asustada.

La pelinegra la observaba con asombro, con desconcierto, con amor.

―Sé que estás asustada―

Sakura no pudo seguir hablando, su hermana la abrazo de golpe.

―No importa cómo― Susurro la de ojos perla con la voz cortada, Sakura la envolvió entre sus brazos, como cuando tenía siete años ―Ahora estás aquí―

―Estoy aquí― Le confirmo Sakura hundiendo su rostro en los cabellos de su media hermana menor.

―No te vayas― Rogó.

Y Sakura de verdad quiso prometerle que no se iría.

.

.

―Sasuke― Volvió a llamarlo.

Este la miro entre perdido y aburrido.

―Dime, Karin― Murmuro con voz monótona.

― ¿Te gusto la película?― Le pregunto mientras lo tomaba del brazo.

Sasuke solo se limito a asentir, la verdad no le había puesto ni la más mínima atención a la película. Durante toda la mañana estuvo tentado a llamar a Karin y cancelar su cita pero Sakura no había vuelto a su departamento en días, no sabía ni siquiera donde estaba o si volvería y lo único que él quería era distraerse, para dejar de pensar en ella y en esa noche.

― ¿Quieres ir a mi departamento?― Pregunto de golpe.

Y se arrepintió luego de decir la última palabra. Karin lo miro emocionada, hacía mucho que quería oír eso.

―Claro― Acepto subiendo a su coche.

Él no le hablo en todo el viaje, ella solo se limito a oír las canciones de la radio. Hacía frío pero no el suficiente para nevar.

.

.

― ¡Sasuke!― Chillo la colorada cuando el chico la estampo contra la puerta recién cerrada del departamento.

Todo estaba oscuro y lo peor, olía a alcohol, pero estaba con Sasuke y eso era lo único que a ella le importaba. Sasuke la beso y la obligo a enredar sus piernas en su cadera, ella le quito la camisa y él la recostó sobre su cama acomodándose sobre el voluptuoso cuerpo de la pelirroja.

―Ah, Sasuke― Gimió al sentir las manos del chico apretar sus voluptuosos senos.

El azabache mordió su cuello y deposito varios besos mientras acariciaba sus piernas, metió sus manos por debajo de su blusa y se la quito de prisa, junto con esta le quito el sostén y subió su falda gasta su cintura. Sus blanquecinos senos se alzaron frente a los oscuros ojos del muchacho. Sasuke paso su lengua por la aureola y la colorada se removió inquieta debajo del cuerpo masculino, él siguió succionando el duro pezón y cerro sus ojos al sentir como las uñas rojas de Karin se clavaban en su espalda.

―Sasuke―

Abrió los ojos de golpe al sentir esa voz, tan suave y distinta a la mujer que compartía la cama ahora con él. Sus ojos rojizos se clavaron en los negros del Uchiha menor, los observo detenidamente por unos segundos y fue inevitable no compararlas.

Karin tenía el cabello más largo y de un color rojizo, pero carecía de ese aroma a cerezos que le encantaba a Sasuke desde que era apenas un niño, su rostro era más afinado y con rasgos más felinos, Sakura poseía rasgos más delicados y el rostro más redondeado. Karin enmarcaba sus ojos rojos con un seductor maquillaje y sus labios eran más finos y de un color rojo intenso, Sakura casi ni usaba maquillaje.

El cuello de Karin era más delgado y largo, sus senos eran más grandes que los de Sakura pero la pelirrosa poseía la cintura más pronunciada y las caderas más anchas y un trasero más abultado y redondo. Karin tenía las piernas más largas y torneadas y su piel era más bronceada que la de Sakura.

― ¿Sasuke?―

Sakura era más baja y a pesar de tener casi el mismo físico que Karin, Sakura siempre se veía más frágil y delicada.

―Sasuke ¿Qué ocurre?― Murmuro la colorada al verlo perplejo sobre ella.

―Nada― Dijo levantándose de encima de la chica.

― ¿Sasuke?― Susurro preocupada a sus espaldas, tomo una sábana y cubrió su desnudez.

Él por su parte se sentó en la cama y apretó el puente de su nariz con su dedo índice y pulgar mientras cerraba los ojos.

― ¿Qué te ocurre?―

Los ojos de Sasuke se desviaron a la ventana de su dormitorio.

Estaba nevando.

Se levanto de prisa de la cama dejando a Karin confundida, se coloco una remera y salió descalzo y desabrigo del edificio. Nevaba, como cuando se besaron por primera vez. A los pocos minutos Karin bajo ya vestida, lo observó parado a unos metros de ella, tenía la cabeza levantada mirando el oscuro y encapotado cielo, con los ojos cerrados, tenía las manos estiradas y sus pies desnudos se clavaban en la fría nieve del suelo.

―Sasuke― Lo llamo.

Este no le contesto, en lugar de eso comenzó a girar sobre si mismo, la nieve caía lentamente sobre él, fría, helada, como la piel de Sakura pero aún así hermosa y adictiva.

―Ven― Llamo a Karin mientras estiraba su mano hacia ella.

Esta frunció el ceño.

―Hace frío― Comentó acurrucada en su chaqueta color roja ―Además la nieve me moja el cabello― Murmuro.

Sasuke lanzó una risa baja que desconcertó a la colorada.

―Karin― La llamo ― ¡Gracias!― Grito antes de salir corriendo rumbo desconocido para la chica.

― ¿Qué?―

Karin bufo al verlo perderse entre las calles, la había dejado sola y con ganas y solo se había ido.

― ¡Idiota!―

.

.

Sasuke sonrió de lado al oírla gritar, sus pies cada vez quedaban más azules al pisar el helado suelo, la nieve caía sobre él, hacía frío mucho frío pero jamás se había sentido así.

Amaba a Sakura.

Lo que paso hace catorce años fue un accidente.

Sakura no manejaba ebria.

Sakura no provocó el accidente.

Fue eso. Un accidente.

Él amaba a Sakura y no la dejaría ir, no la perdería otra vez.

.

.

.