Cap. 18 Muerte al Rey en su Trono.

Beteado por Hikari Takaishi Yagami :3 Mil gracias :3 3

Hanji miraba como Levi "bailaba" con Eren, su rostro no ocultaba su molestia, pero no podía ir y quitar a Eren simplemente sin lucir inadecuada por sus respectivas clasificaciones.

—Calma, cariño. No dejes que esos detalles te afecten.— Escuchó Hanji a sus espaldas en la voz de su madre.

—Solo espero el anuncio del Rey, pero parece que nos dejará hasta el final.— Se quejó Hanji, mirando hacia el trono donde Uri ahora hablaba con Tibur y a un lado se encontraba la Emperatriz y su esposo escuchando la conversación con interés.

—Así son estos eventos reales, por eso el Rey no suele hacerlos, son muy demandantes y todos deben tener paciencia, aunque aún así puedes hacer algo. — Explicó ella mostrándole un pequeño tubo de color dorado y decoraciones blancas.

Hanji levantó una ceja con duda reconociendo que aquello era un lápiz labial.

—¿Un labial? — Preguntó ella dudando.

—Vamos cariño usa la imaginación.— Insistió la duquesa a su hija, mientras Hanji miraba el cosmético.

Un momento después la pieza terminó y Eren soltó a Levi que aún pensaba en la petición de Eren.

—¿Cuál es el motivo? ¿En qué puede ella ayudarte?— Preguntó.

—La razón concierne a un asunto delicado... — Fue lo único que Eren pudo decir antes de que ambos sintieran un suave aroma tocando su nariz. El aroma de tierra mojada tras una llovizna suave.

—Buenas noches, joven Eren Jaeger, si ha terminado de bailar con mi primo, ¿me concedería la siguiente pieza?

Escucharon ambos en la voz de Mikasa que se acercaba. Levi percibió el aroma, este era fuerte y dominante, pero no causa afectación alguna sobre él, lo que confirma su parentesco familiar**

Aunque, por su parte, Eren se quedó inmóvil, el aroma le mantuvo quieto, sus sentidos se vieron inundados por éste y sus pensamientos se volvieron confusos, dejando de lado lo que antes hablaba con Levi.

Su vista giró hacia la hermosa chica de negros cabellos, princesa de Hizuro, ahora que la tenía a una distancia tan corta podía apreciar que era realmente hermosa y su aroma delicioso, superior y diferente al de todos los Alfa que había conocido hasta ese momento.

Su pecho se agitó y su estómago sintió una extraña contracción de nervios.

Repentinamente ahora lo único que deseaba era acercarse a la chica y, sin pensarlo, dejó que sus feromonas de omega fueran expulsadas sin más, sin planearlo, menos buscó regular la cantidad.

Levi percibió el dulce aroma del chocolate amargo en el aire, miró un momento a Eren y lo comprendió porque él mismo había experimentado aquello en la estación de tren frente a Hanji.

Sus labios se separaron ligeramente en señal de sorpresa, Eren Jaeger el omega más descarado, manipulador y ventajoso de todo el reino había encontrado a su Alfa destinada que no era poca cosa, era la heredera del imperio de Hizuro.

Eren caminó hacia la joven, para hacer una reverencia, y tomar la fina mano de esta para depositar un beso en ella, así como impregnarla de su aroma.

Mikasa recogió su mano tras el beso y la llevó cerca de su rostro, percibiendo el dulce aroma mientras un sonrojo coloreaba sus mejillas.

Mikasa y Eren se miraron en silencio por unos segundos mientras todos alrededor observaban entre sorprendidos y consternados. Incluso los padres de Mikasa voltearon al percibir lo que ocurría, quedando casi en shock por lo que miraban ahora.

—Mi niña... — Pronunció el padre de Mikasa por lo que estaba sucediendo.

Al otro extremo de la pista de baile Grisha y Dina mostraban el mismo estado de shock por aquello. Y era que nadie podría haber imaginado que Alfa y omega, nacidos de lugares tan distantes, pudieran estar destinados a unirse.

Eren tomó la mano de Mikasa colocando la otra sobre la cintura y usando su tono de voz más seductor le habló muy cerca del rostro.

—Sería un placer para mí bailar con la princesa del imperio.— Y con ello ambos se alejaron en la pista, ignorando por completo a Levi que se quedo ahí parado aun un poco sorprendido y pensando en que esperaba no haberse visto así de estúpido cuando conoció a Hanji, quien en aquel momento llegó a su lado tomándolo del brazo.

—Vámonos de aquí mientras todos ven a Eren y tu prima.

Levi solo miro a Hanji aun divagando mientras se dejaba llevar por ella. Era cierto que todos miraban a Eren y Mikasa pero su movimiento por la pista era seguido por Kenny que en realidad no prestaba atención en su sobrina si no en Levi, más pendiente de que ellos no "arruinaran" la declaración de Uri al final de los demás anuncios, haciendo algo como fugarse del lugar.

Hanji llevó a Levi hasta un balcón que permanecía abierto al contar con techo aun cuando la lluvia había arreciado afuera y ahora era tal cual un torrencial.

Una vez afuera Levi notó con más atención a Hanji percatándose de algo diferente.

—¿Té pusiste labial? Eso no es necesario, te ves bien con tu apariencia natural. Tu belleza de Alfa no necesita adornos artificiales como maquillaje pesado. Hanji sonrió por el cumplido de Levi pero aun así procedió a darle un beso justo sobre la comisura derecha de los labios y con ello dejó una marca de su beso. Repitió la acción nuevamente hasta dejar varias marcas sobre el rostro hasta que Levi la detuvo ante el repentino torrente de besos. No era que no quisiera que Hanji lo besara pero aquello era exagerado y raro. —¿Qué te propones? — Se quejó pero Hanji solo mantuvo su sonrisa.

—Nada, ya podemos regresar.— Afirmó, tomándolo del brazo.

La pareja regresó dentro, donde varios de los presentes pudieron ver que Levi tenía varias marcas de besos en el rostro. Algunos parecían molestos, otros solo murmuraban entre sí, Levi solo levantó una ceja por la reacción pero no tenía nada reflejante para ver su rostro.

Aunque la pareja no avanzó mucho cuando dos personas les cerraron el paso. El Duque Zoe y Kenny que los miraban con molestia.

—Hanji, no toleraré estas conductas tan vulgares, eres una dama y esto es inadecuado, no es como que la corte entera no conozca lo que hay entre ustedes.— Regañó el Duque a su hija usando un tono bajo para no llamar la atención de la gente.

Kenny por su parte buscó en la bolsa interna de su gabardina la única cosa reflejante que tenía con él, su navaja, para usar el pulido canto de esta como espejo.

Levi miró su reflejo en la hoja viendo todas aquellas marcas rojas, Hanji había exagerado con aquello. Kenny le tendió un pañuelo para que se limpiara, acto que Levi realizó mientras le daba una mirada molesta a Hanji.

La castaña solo frunció sus finos labios por el regaño.

—Bien, ahora, vayan al frente de la pista donde los pueda ver.— Ordenó el Duque y con ello Hanji solo tomó a Levi del brazo y lo jaló con ella mientras su padre caminó tras ellos, ahora buscando a su esposa con la mirada, estaba seguro que ella le había dado semejante idea a Hanji.

Kenny, por su parte, se quedó un momento mirando hacia afuera por el balcón, notando cómo la lluvia caía formando una pesada y cerrada cortina de agua que apenas dejaba distinguir a lo lejos las luces del pueblo. Un malestar le recorrió por un momento, y una imagen sin contexto alguno pasó por su cabeza. Un avance agitado, casi violento lo lleva a hacia el frente como si fuera cargado por alguien pero su vista era casi nula ya que su rostro estaba cubierto por agua que no dejaba de fluir pues el avance era a través de una pesada lluvia.

Incluso a esa imagen se le unió el sonido apabullante de la lluvia golpeando el suelo con sus cientos de miel de gotas que parecían explotar contra el suelo frío, y a la distancia había gritos, gritos que se ahogaban con el rugido de la tormenta.

Kenny se sostuvo la cabeza un momento como si le doliera. ¿Qué era aquello? Se cuestionó, ¿Era acaso que ahora las pesadillas lo molestaban aún despierto? Se quejó mentalmente tratando de ignorar aquella idea volviendo a poner su atención en la lluvia y un trueno que iluminó el cielo nocturno atiborrado de negras nubes.

Kenny chasqueó la lengua con molestia y procedió a cerrar la puerta de aquel balcón antes de regresar con Uri. Aún que una voz le habló.

—¿Estás bien?— Escuchó preguntar a su hermana que se había acercado.

Kenny miró a Kuchel, su hermanita siempre sabiendo cuando algo le sucedía y por tanto siempre preocupándose.

—Nada en especial, solo que Zoe y Levi tienen prisa por comerse el postre antes de la comida y eso arruinaria el protocolo.

—No me parece que sea eso lo que te preocupa. Afuera hay una tormenta y la mirabas con un gesto de angustia ¿Crees que afecte el baile? El Duque siempre asegura que la instalación de luz no se vería afectada porque todo está bajo techo.

Kenny negó con un gesto más relajado.

—No te preocupes, no es la luz lo que me preocupaba. Además ya deben de haber cerrado todas las ventanas de la sala y pronto correrán las cortinas para no arruinar el ambiente del baile.

Ambos hermanos se quedaron hablando mientras en la pista la pareja seguía teniendo la atención de los invitados, aunque quien había llegado con Eren ahora observaba desde un lado de la pista de baile a la pareja y su expresión no era de agrado. Floch era un soldado que trabajaba sirviendo a la Familia Real fuera de Palacio y, desde hace ya bastante tiempo, tenía un interés por Eren, pero el castaño solía ignorarlo aun cuando él demostraba sus intenciones.

En realidad pensaba que si insistía lo suficiente Eren terminaría por notarlo e interesarse, después de todo, el castaño aun cuando era medio hermano del príncipe Zeke, solo era un omega más, ni siquiera era parte de la nobleza y eso era bueno para Floch ya que podría pretenderlo sin problemas.

Y el que Zeke le ordenará seguir y vigilar a Eren era una gran oportunidad para estar con el castaño, sin embargo no se esperaba lo que había sucedido.

Esa mujer, la Princesa de ese lejano Imperio, le acababa de arruinar las intenciones por completo. Por lo que ahora la miraba a distancia, con un gesto de rechazo y creciente ira.

Junto al Trono los padres de Mikasa continuaban consternados.

—Rey Uri... ¿Quién es ese chico? Por favor, me gustaría conocer más detalles.— Preguntó la emperatriz.

Uri se debatió mentalmente sobre ser sincero con respecto a Eren y su usual comportamiento o no. Después de todo, sería un problema si el chico hace algo inadecuado que enfurezca a los padres de Mikasa.

Aun cuando los Ackerman y el emperador resultaron ser parientes, el tema de los acuerdos diplomáticos siempre era un tema delicado. Por otro lado, también había notado la reacción de ambos, era muy evidente que algo había sucedido al encontrarse de frente y tan cerca.

—Ese joven es un omega, su nombre es Eren Jeager, y es el segundo hijo del Doctor Real, Grisha Jeager. Por lo que tiene un lazo de sangre con Zeke, son medios hermanos. No es un mal chico pero si algo... Intenso. Como puede ver, también causa un alto interés entre los Alfas de la Corte pero, al igual que Levi, siempre ha rechazado a cualquier pretendiente.

—Él y mi hija han actuado por completa atracción, ellos podrían ser destinados.— Afirmó la Emperatriz.

—Creo que es precipitado pensar eso. — Afirmo Uri.

—Son destinados.— Le interrumpió Kenny que llegaba a su lado. —Igual que Levi y Hanji, es notorio. Aunque deben saber que Eren es una pésima opción, es un manipulador hormononal, puede usar sus feromonas para hacer que los Alfas hagan lo que les pide, sabe bien lo que tiene y cómo usarlo. Ha causado muchas peleas entre Alfas, por eso no tiene permitido vivir en Palacio, aun cuando su padre es el Médico Real y su medio hermano el príncipe.

Uri miró con enojo a Kenny, no era necesario que dijera todas esas cosas, a veces en verdad le enojaba lo descarado que era al hablar.

La emperatriz solo dejó escuchar un "oh" mientras el padre de Mikasa frunció el ceño ante aquello.

—Bueno pero si es el destinado de Mikasa lo correcto es que hablemos con los padres de él. — Completo la emperatriz.

—No se preocupen tanto por ello, todos sabemos que Eren Jeager es un omega un poco mal portado pero no me parece mal chico, además es amigo de Armin, el ayudante de Erwin. Si Eren fuera verdaderamente problemático no sería amigo de Armin. Erwin, siendo tan estricto, no dejaría que Armin se juntara con él. Prácticamente ve a Armin como su aprendiz — Explicó alguien más, esta vez Kuchel, que llegaba con una botella de vino.

Uri la miró con más calma, Kuchel era buena para corregir algunas cosas que Kenny decía.

—Bien, ahora tomemos una pequeña copa para celebrar que el Imperio de Oriente y la Nación de Marley, así como el Reino de Paraíso se unirán históricamente por primera vez en un Acuerdo de Paz y Cooperación.— Habló esta vez Uri para cambiar el tema.

Kuchel ofreció copas de fino cristal a los emperadores, a Willy Tibur y su hermana que estaban presentes, sin opinar sobre el tema de Mikasa. Y al final, por educación y cortesía, Uri tomó la última copa al centro de la bandeja.

El Rey miró a Kuchel un par de segundos para confirmar que ella le devolvía la mirada, un pequeño gesto que para ambos significaba que la botella había sido tomada por la propia Kuchel de la cava privada del Rey.

En tanto, en la pista de baile, Hanji y Levi realizaban un suave vals para pasar el tiempo ahora y a "vista" de Kenny y el Duque Zoe como ellos lo habían solicitado para "vigilar" que no se escaparán.

—Eren quiere tu ayuda.— Comentó Levi. —Por eso quería bailar conmigo, para que no dudará de sus intenciones.

—¿Mi ayuda? ¿Para qué?— Preguntó curiosa Hanji.

Levi encogió ligeramente los hombros.

—No lo sé, no alcanzó a decírmelo. Mikasa apareció y Eren se puso en blanco solo concentrándose en ella. Pero parecía algo serio por el tono en que lo pedía. También dijo que solo con el baile podía alejarse de quien lo acompañaba. Un soldado pelirrojo llamado Floch, también es un guardia pero su labor está en servir a la Familia Real externa. Está bajo las órdenes de Lady Dina y Zeke, así que debieron ponerlo a vigilar a Eren para que no se metiera en problemas. Aunque es bastante molesto porque habría que estar ciego para no ver que Floch tiene intenciones hacia éste.

Hanji miró hacia Eren que seguía bailando con Mikasa mientras ambos se miraban a los ojos como si se hubieran estado esperando el uno al otro por años.

—Ellos son destinados, aunque la reacción de Eren es más linda que la que tuviste tú.— Levi rodó los ojos y chasqueó la lengua por el comentario, él también había sentido que sus pensamientos se habían convertido en humo violeta dentro de su cabeza cuando conoció a Hanji, pero claro, él sabía controlarse mejor. Hanji solo sonrió, sabía que Levi podía sentirse apenado pero no lo mostraría. —Oh, mira los chicos van a tocar, mi padre debió de pedírselos para animar un poco más.— Mencionó Hanji de repente haciendo que Levi también mirara hacia donde estaban los músicos.

En efecto, el grupo de Hanji estaba ahí con el Duque Zoe que tomó la batuta dando unos golpecitos sobre el púlpito del director de aquella orquesta llamando la atención de todos.

—A todos los invitados de esta noche, y principalmente a su majestad el Rey Uri, permítanos dar una muestra del talento de estos jóvenes en forma de un respetuoso presente para La Corona. Ellos no sólo son el equipo de trabajo de mi amada hija, sino personas sumamente talentosas.— Anunció, mirando hacia el Rey.

Uri con la copa en la mano asintió a aquello y después los demás presentes aplaudieron mientras los músicos de la orquesta les permitían tomar sus instrumentos para la demostración.

Moblit, usando un violín, dio la pauta de inicio seguido por Nifa pulsando las teclas del piano con suavidad, Abel se unió con las elegantes notas de un chelo y Keiji agregó sobriedad con un oboe.

La partitura era una elegante composición clásica que fue mezclándose con nuevas líneas de sonido. Primero fue una conjunción de música de cámara, luego homenajearon el suave ritmo de una melodía oriental y alzaron el ímpetu transformándola en una tonada rítmica casi militar.

Todos admiraron aquello era claro que el Duque había preparado a aquel grupo de trabajo para realizar aquello como homenaje para los invitados más importantes del Rey.

—Ellos son realmente buenos. — Afirmó Levi.

—Mi padre se ha preocupado porque estemos instruidos en varias áreas, yo también toco el violín pero él sabía que estaría pendiente de alguien más importante.— Explicó Hanji sonriéndole coqueta a Levi.

El solo desvió la mirada ligeramente para evitar mostrar algún sonrojo pero sus ojos se posaron en Uri haciéndolo notar algo fuera de lugar.

—Su interpretación es muy buena pero creo que Uri no lo está disfrutando.— Afirmó desconcertando a Hanji que miro hacia el Rey también.

Uri había tomado nuevamente de su copa después del trago del brindis, el vino estaba amargo, lo que era extraño ya que su colección de vinos particular era cuidadosamente preparada y cuidada por gente de suma confianza.

Sin mencionar que nadie ajeno tenía acceso a esta, los demás participantes del brindis no mostraron señal de molestia alguna al beber sus copas, pero para él aquel sabor era demasiado irritante para su garganta. El sabor amargo se extendió por su paladar casi adormeciendo su lengua. Miró al frente con una sensación de molestia, la música ya no se escuchaba clara en sus oídos, un profundo mareo comenzó a nublar sus sentidos, miró al frente y de pronto el salón entero parecía llenarse de oscuridad.

Los emperadores, así como los Tibur, miraron al monarca que perdía el equilibrio finalmente desplomándose hacia un lado mientras el sonido de un fuerte trueno rasgó el cielo como si anunciara la calamidad.

Kenny atrapó a Uri antes de que cayera al suelo, actuando por inercia y sus afilados reflejos. Sostuvo al Rey mientras su mano lánguida dejaba caer la copa que se rompió al chocar contra el suelo.

Todas las miradas se giraron hacia el trono donde Kenny con una expresión desencajada cargaba a Uri ahora completamente inconsciente.

La música se detuvo y su círculo de confianza se acercó de inmediato.

—¿Qué ha sucedido?— Preguntó el Duque Smith apenas pisó el desnivel donde estaba el Trono.

—Simplemente se desmayó de la nada.— Afirmó Kenny.

El Duque Zoe llegó en ese momento y sostuvo una de las manos de Uri buscando su pulso en la muñeca.

—Llévenlo a su habitación ahora.— Ordenó el padre de Hanji para inmediatamente ver a Kuchel.— Trae una porción de todo lo que sea que el Rey haya consumido en las últimas horas.— Pidió.

Kenny se movió rápido, Kuchel se quedó congelada unos segundos así como todos los presentes.

Al otro lado, el padre de Mike miró a su hijo.

—Mike, sabes qué hacer. — Pronunció mientras él se encaminaba hacia Grisha.

—Doctor Jeager. — Le llamó y Grisha solo miró un instante a Dina antes de ir donde el Duque.

—No tengo mi maletín de equipo conmigo, ordenen a alguno de los mozos que me lleve a la habitación del Rey el equipo médico que haya en el Palacio. — Pidió, para salir del salón rumbo a los aposentos del Rey.

El padre de Mike se giró buscando a su hijo pero solo lo vio salir con Erwin, ambos prestos a cumplir lo necesario ante lo que ocurría.

—¿Qué ha pasado? — Preguntó Hanji más por inercia que por no saberlo.

—En verdad espero que ese vino solo estuviera malo... De lo contrario, han logrado envenenar a Uri.— Afirmó Levi quien recorrió el salón, buscando cualquier movimiento sospechoso.

Dentro de su campo visual pudo ver a la gente que miraba confundida, a Nikolo que cargaba una botella, bastante más retirado de la mesa de vinos, y a algunos guardias en los exteriores vigilando todo.

Los emperadores intentaron seguir a Kenny pero el Duque Smith se los impidió.

—Por favor, Excelencias, no salgan de la sala del Trono, esto es una situación delicada.

Habitación del Rey.

Uri permanecía en la cama mientras Kenny terminaba de retirar las prendas más pesadas de su atuendo, la capa, las bandas y demás indumentaria.

Grisha, Erwin y Mike llegaron en aquel momento un poco después Kuchel.

Erwin colocó lo que parecía un maletín de cuero rígido sobre la mesa de noche abriéndolo para mostrar varios instrumentos médicos que poseía en su área de trabajo por seguridad.

Grisha pidió a Kenny moverse de lugar colocándose junto a Uri y abrieron la camisa buscando algún signo anormal en la piel como un pinchazo inflamado provocado por algún animal ponzoñoso, antes de inclinarse por la idea de un intento de asesinato.

—¿Pero qué es esto?— Preguntó el doctor mirando cómo en la blanca piel del Rey había algunas marcas casi borradas pero aún notables en la pálida piel.

—¿Manchas de anemia? — Mencionó Kenny repentinamente a lo que Grisha levantó una ceja extrañado.

—¿Cómo va a tener anemia el Rey? ¡Es el Rey! ¡Puede tener la mejor alimentación del Reino! Además eso no estaba en la última revisión de salud que le realicé.— Aseguró Grisha aunque esta vez Kuchel habló.

—Por favor, doctor, no es momento de preocuparse por eso, Uri pudo haber sido envenenado.

Grisha regresó su atención a lo importante con aquellas palabras era verdad su deber estaba en velar por la vida del Rey.

En aquel momento entró el Duque Zoe acompañado de los padres de Erwin y Mike.

—¿Notaron algo fuera de lugar? — Fue lo primero que preguntó.

Sala del Trono.

Tanto los invitados como la Corte estaban preocupados y confundidos. El Rey había caído desmayado, todo había sido tan repentino,los murmullos se expandían por todo el salón.

Tibur y su hermana se habían alejado un poco del área del Trono.

—¿Sientes alguna molestia?— Preguntó Lara a su hermano pensando en que ellos habían tomado del mismo vino que Uri.

—No, en realidad no. Quisiera pensar que el Rey tiene algún otro mal que lo tomó desprevenido en este momento. Pero, aun así, esto es demasiado extraño. Algo así no es nada beneficioso para los Acuerdos, con El Rey ausente demasiadas cosas han quedado al aire. — Afirmó Willy en voz baja mientras miraba a Annie que caminaba entre la gente con una bandeja de servicio.

Ella llegó hasta los Tibur, ofreciendo los aperitivos de la bandeja como algo normal, pero aquello era solo para disimular.

—¿Sabes algo al respecto? — Preguntó Willy.

Annie negó con un movimiento lento y disimulado.

—No, ninguna actividad sospechosa que pudiera ver. La botella del brindis era de la reserva privada del Rey. Nadie puede entrar a esa cava. Si lo han envenenado debió de ser alguien de su círculo íntimo para acceder al vino.

Willy entre cerró los ojos pensando en aquello.

—No, no puede ser el vino, tanto Los Emperadores como nosotros tomamos al mismo tiempo.

—Oí que Lady Zoe tomó muestras de sangre de la corte horas antes del baile. Si pinchó al Rey también ese es un momento que pudo ser usado para envenenarlo y hasta ahora hizo efecto. Eso la coloca como una clara sospechosa.— Añadió Annie sabiendo lo de las muestras de sangre gracias a escuchar a algunos nobles quejarse de la última orden del Rey esa tarde.

Sin embargo Willy volvió a negar la teoría.

—No sé para qué harían algo así, pero no considero a Lady Zoe como sospechosa, no tiene razones para afectar al Rey que beneficia directamente a su familia. Además tomará al omega protegido de La Corona, es la heredera de un título noble y pieza importante para La Corona al ser la única descendiente del Duque Zoe, y tiene la inteligencia prodigiosa de su padre. Si El Rey muere, su familia podría incluso caer en desgracia.— Explicó Willy, descartando la teoría de una aguja con veneno que mencionó antes, aunque considerando que si los Zoe y los Ackerman caen en desgracia por la muerte de su Rey, él podría beneficiarse al ofrecerles ser su nuevo benefactor.

Aunque aún estaba el hecho de que Los Emperadores no dudarían en acogerlos en el dado caso de que Uri muriera esa noche.

Todos aquellos pensamientos pasaron por la cabeza de Willy que sin duda, a pesar de que ahora todos en la sala se hundían en confusión, él mantenía un pensamiento frío y centrado.

—Annie, quiero que averigües cada detalle, cualquier información es importante. Quiero saber quien intenta matar al Rey.— Ordenó Willy con un semblante serio.

Annie solo asintió con una corta reverencia y giró sobre sus talones para retirarse, mirando alrededor para comprobar que las demás personas estaban ocupadas en sus propias conjeturas lejos de interesarse en el cuchicheo de los Tibur.

Aunque entre la gente una persona miraba aquello con detalle oculto entre los invitados había observado la interacción entre Annie y Willy Tibur.

Sus ojos observaron con detalle aquello, demasiado tiempo para ser solo un servicio de bocadillos para los invitados. Pensó, era claro que la chica conocía a los Tibur y ahora de alguna forma había recibido instrucciones.

La mente de Armin era rápida y sus conclusiones certeras.

—¿Cuánto tiempo tiene Annie trabajando en Palacio?— Se cuestionó en silencio. —¿Es una espía de Marley? Esto es malo, aquí está sucediendo más de una conspiración.— Concluyó. No podía ocuparse de investigar cada detalle así que seguiría la situación más evidente para él.

Annie era un espía de Marley y una sospechosa de lo ocurrido. Aunque ¿Qué ganarían los Tibur atentando contra el Rey?

Habitación del Rey.

Grisha había pedido que le dieran espacio para revisar a Uri y que le trajeran un recipiente de muestra.

Kenny se ofreció a ir por este al laboratorio, ya que era él más rápido de los presentes. Salió y Kuchel fue tras él.

Los pasos de Kenny eran rápidos pero Kuchel, aun siendo más baja que su hermano que le sacaba poco más de veinte centímetros de diferencia en altura, podía caminar a su mismo ritmo.

—¿Por qué vienes? No es necesario, el doctor puede necesitar ayuda.— Le dijo Kenny a su hermana pero Kuchel lo miraba con cierta duda.

—¿Qué le pasó a Uri? Esa explicación de "anemia" que dijiste me pareció muy repentina de tu parte. Además ambos sabemos qué es lo que deja ese tipo de marcas.— Afirmó Kuchel.

Pero Kenny solo frunció el ceño y torció los labios en su expresión.

—No lo sé, Kuchel, no es momento de preocuparse por unos pequeños moretones, alguien ha intentado asesinarlo en nuestras narices y no lo vimos venir.— El tono de Kenny había sido duro y directo, cualquiera se hubiera detenido de preguntar algo más pero Kuchel no era alguien que se intimidaba por el carácter de su hermano.

—Kenny, pasas las noches en la habitación de Uri, no me digas que no sabes qué le sucedió. Esas son marcas de cuerdas y nudos. ¿Qué hacen ustedes dos? — Preguntó Kuchel sin dar rodeos a aquello.

Kenny llegó a la puerta del laboratorio y miró a su hermana con la misma seriedad de antes.

—Mira, Kuchel, no tengo intención de tocar ningún tema que se pueda malinterpretar. Las marcas no son de lo que piensas, simplemente Uri es tan pálido que cualquier cosa le hace una marca.

Sala del Trono.

Los invitados aún se mantenían en el área esperando les dijeran algo, sin duda no era que el baile pudiera continuar.

Hanji y Levi se acercaron a una mesa también expectantes sobre la situación. Querían ir a la habitación del Rey para saber su condición pero era claro que en ese momento el doctor real lo estaría revisando y ellos no podrían entrar.

—Debemos ir. — Afirmó Hanji. Pero Levi negó.

—No, lo que debemos hacer ahora es esperar y buscar rastro de lo que ha sucedido.

Hanji sabía que Levi tenía razón, debía de pensar con la cabeza fría. Miró nuevamente hacia el trono y notó qué la copa rota aún estaba en el suelo.

Ambos se movieron ahí y sin perder tiempo Hanji sacó uno de sus guantes para recoger el pedazo más grande de la copa que aún conservaba algunas gotas del vino.

—No deberías tocar eso, Zoe, uno de los sirvientes lo limpiará.— Escuchó a un lado de ellos. Ambos miraron quien hablaba.

Se encontraron con Rod que los miraba con molestia.

—No se preocupe, Príncipe, no voy a cortarme.— Afirmó Hanji recibiendo un gesto de molestia del príncipe. Una mirada desdeñosa que duró hasta que ella simplemente se dio la vuelta y se alejó con Levi.—No dudaría ni un momento en que él intentaría matar a su hermano. — Afirmó Hanji con enojo.

Levi solo miró de reojo atras donde Rod ahora hablaba con Dina y Zeke quienes también se notaban consternados.

Hanji se dirigía hacia la salida del salón, presta a ir al laboratorio para examinar aquellas gotas de vino. Si estaba envenenado el tiempo era oro para salvar a Uri.

Pero Levi la sostuvo del brazo para detenerla. La Alfa giro confundida por la demora de su omega pero este le señaló con la cabeza que Zeke diría algo.

Frente al Trono de pie hacia los invitados Zeke habló con voz fuerte y poderosa.

—A todos los presentes, respetables invitados y Corte de Palacio. Lo que ha sucedido ha sido algo inesperado y preocupante. En este momento el Rey está siendo atendido por el medio real y esperamos pronto pueda informar sobre la salud del Rey. Por ahora, como heredero del Trono y poseedor de la posición mayor de mando después de La Corona, les pido que en este momento regresen a sus habitaciones y mañana mismo les informaré sobre lo acontecido.

Tanto Levi como Hanji fruncieron el ceño por aquellas palabras, ninguno lo dijo pero la misma idea pasó por su cabeza, Rod Y Zeke tenían que ver con lo ocurrido. Tras aquello ambos salieron del lugar, mientras una mirada rápida de Zeke los miraba.

—¿Los quieres a ambos, cierto?— Susurró Rod a su lado haciendo que Zeke lo mirara con una mezcla de extrañeza y duda.

—¿Qué? — Cuestionó ante aquella afirmación que, si bien no estaba alejada de la verdad al ser Hanji su primera opción de pareja y Levi parte de su lista de prospectos, el escucharlo de boca de Rod sonaba desagradable y repulsivo.

—Vamos, Zeke, no tienes que ocultarlo, el sobrino de Ackerman es el deseo lascivo de la mayoría de la corte y Zoe la perfecta pareja de cualquier noble, mujer, Alfa y de cuerpo deseable. Es un desperdicio qué esos dos se emparejen. Pero, si sigues mi plan, serás Rey y el Rey puede tener lo que quiera... Una esposa y un concubino... — Continuó hablando.

Pero aquellos cuchicheos fueron interrumpidos por Dina.

—¿Qué tanto dicen? No es propio que murmuren así nada más. Zeke, hijo, aún eres heredero de Uri y como tal debes tener la misma clase que El Rey. Tu tío jamás murmura frente a los invitados ni a la corte, es incorrecto y da desconfianza.

Esta vez Rod miró a la mujer que igualmente mantenía su vista en él aun cuando estaba hablando con su hijo.

La mirada de Dina lo juzgaba y la desconfianza no se ocultaba, en su seria expresión.

—¿En serio Dina? — Le respondió Rod — Me hablas de "clase" y mi hermano, cuando ese perro de Ackerman siempre está parado en su sombra, precisamente susurrándole al oído.

Las cejas de Dina se curvaron ante lo escuchado.

—La relación que tengan ellos de amo y mascota no es relevante para la postura de La Corona. E incluso Ackerman se sabe comportar en un evento público. También recuerda que él solo susurra a Uri antes de que el rey decida colgar o decapitar a alguien.

Tras aquello Dina tomó el brazo de su hijo y lo instó a alejarse así como el resto de los invitados qué ya salían de la sala del Trono.

En tanto en la pista Eren y Mikasa aún estaban uno al lado del otro. El castaño quiso decirle algo pero una mano se posó sobre su hombro.

—Eren, es hora de retirarnos, además aun tienes otras citas que cumplir, prometiste tiempo a algunos de los miembros de la corte.— Explicó Floch.

Eren miró al pelirrojo con sorpresa, aquella afirmación no sólo sonaba terrible sino que mostraba a Mikasa una idea muy incómoda de lo que hacía Eren, más aún si ella tenía presente que cuando se vieron él estaba precisamente entre algunos de los Alfas de la corte. Pero lo más indignante era que aquellas palabras no eran ciertas, Eren no tenía ninguna cita con nadie.

Mikasa miró a Eren unos segundos y parecía sorprendida e incómoda.

—Es hora de retirarnos. — Escucharon a espaldas de Eren, pronunciado por El Emperador que había llegado junto a su esposa donde la pareja.

El padre de Mikasa parecía serio así como su madre.

—Mamá, quiero pasar un poco más de tiempo con Eren, él es el hijo del doctor real...— Pidió Mikasa pero su padre negó usando un tono severo.

—No, no es el momento más adecuado, ya nos mencionaron sobre el joven Jeager, y creo que ahora mismo él debe de estar ocupado. Vamos a las habitaciones ahora. — Completó la emperatriz, para enseguida dar un corto "buena noche a ambos" refiriéndose a Eren y Floch para instar a su hija y retirarse los tres solo tomando un momento para llamar a Sasha que seguía junto a la mesa de postres.

El labio inferior de Eren tembló ligeramente, parecía que no sólo Mikasa había escuchado lo dicho por Floch sino también sus padres, además que no sabía quién les habían dicho acerca de él. Aunque probablemente sólo había relucido su muy notoria habilidad de enredar Alfas casi solo por capricho.

En aquel momento el castaño sintió como todo aquello que siempre considero una ventaja le estaba jugando en contra frente a la hermosa Alfa de negros cabellos. Ella era una princesa y probablemente ahora sus padres lo miraban a él como un fácil y oportunista omega.

—Eren. — Lo llamó nuevamente Floch pero este se quedó quieto.

La expresión de Eren pasó de angustia a furia girándose hacia Floch, sus ojos verde esmeralda apuñalaron al soldado.

—¿Cómo te atreves...? — Gruñó pero Floch mantuvo un semblante serio.

—Es mejor así, Eren, ella es una Princesa extranjera, no sabes nada de ella, sus costumbres, su país de origen o si ya tiene un matrimonio arreglado, y tú eres un omega con más de un pretendiente. Recuerda que, aunque no eres noble, naciste en un lugar y familia que te permite moverte dentro de La Corte. Y los omegas de la corte se deben a ésta y deben emparejar con un Alfa de su círculo. — Explicó el pelirrojo apegándose a un protocolo viejo y clasista qué buscaba mantener un sometimiento sobre los omegas. Aún cuando el mismo rey había declarado qué no respalda los viejos protocolos se seguían usando por La Corte.

Claro que Eren sabía que aquello era una excusa de parte de Floch para ocultar sus intereses.

—Te quiero lejos de mí. — Ordenó Eren, mirando con desdén al Alfa, lo que provocó un gesto de incomodidad en Floch.

—Tú ... Tú no puedes darme órdenes, Eren, solo obedezco al Príncipe Zeke o Lady Dina. — Afirmó Floch con un tono menos seguro que antes al ver la mirada de desprecio en el castaño.

En aquel momento la voz de la propia Dina se escuchó.

—Eren, vamos. No quiero que andes por ahí rondando los pasillos, esta es una situación muy delicada y entre menos gente rondando por Palacio, mejor.— Ordenó evitando alguna confrontación entre Eren y Floch.

En tanto Los Emperadores habían llegado ya a su habitación.

—Mamá, papá no creo que lo que dijo ese soldado sea verdad. No creo que Eren ese tipo de omegas. Cuando me acerqué a él pude percibir claramente su aroma y no había rastros del aroma de algún otro Alfa, lo que significa que él no se deja tocar. — Dijo la chica a sus padres que continuaban serios.

—Hija, esto no se trata de ese omega. Acaba de suceder algo grave, además Kenny ya mencionó que es un manipulador hormonal, no sería extraño qué use eso para sacar ventaja. Aún así es un tema serio, eres la Heredera del Imperio. Y no puedes tomar cualquier omega solo porque te causó un primer impacto.— Señaló su padre.

Mikasa frunció las cejas por aquello aunque sabía que él tenía razón, ella conocía su posición y deber. Aún así no dejaría que hicieran a un lado a Eren así de fácil.

—Lo sé, papá. Pero incluso tú eras un vagabundo cuando conociste a mamá y eso no impidió que ahora estén juntos.— Reclamó la joven haciendo que su padre se incomodara y su madre sonriera por el descarado de su hija.

Su padre abrió los ojos con sorpresa por aquello que no podía negar, ya que era cierto. Eren tenía una mala reputación pero él fue un vagabundo y posiblemente ladrón de poca monta cuando conoció a La Emperatriz que en ese entonces era la Princesa Heredera del Imperio.

—Mikasa, cariño, sé que ese joven podría ser tu predestinado.— Habló esta vez su madre. — Lo notamos por cómo se vieron y actuaron, pero sabes que debemos ser cuidadosos, primero debemos confirmar su reputación, veamos si intenta acercarse adecuadamente. Aunque por ahora no es la prioridad, tú y Sasha se quedarán aquí mientras nosotros vamos a ver a Kenny y saber qué ha sucedido con El Rey.

Laboratorio.

Hanji colocaba la muestra sobre una fina placa de vidrio para después preparar varios hisopos con diferentes líquidos.

—¿Puedes saber si eso tiene veneno con esos algodones?— Preguntó Levi mirando desde un lado evitando estorbar el paso de Hanji que iba y venía por el lugar tomando varios frascos con muestras distintas.

—Sí, aunque me he enfocado en las cosas mecánicas también he estudiado campos biológicos, plantas e insectos en algún punto aprendí a identificar venenos ya qué tuve algunos especímenes venenosos antes para estudio. Los frascos tienen reactivos químicos que reaccionan oscureciéndose por los elementos más comunes presentes en los venenos. Solo espero que la muestra sea suficiente.— Explicó ella continuando con el proceso. Cada hisopo fue humedecido y con delicadeza tomó una mínima muestra de poco vino restante. Los minutos pasaron esperando la reacción. Pero las puntas de los hisopos apenas si se mostraron ligeramente amarillenta, lo que no era suficiente para saber si era una reacción por veneno. —El vino, la reacción no es como la había visto en mis estudios anteriores. Esto no es normal, necesito más pruebas... — Dijo ella preocupada por no tener un resultado y el tiempo seguía corriendo.

Levi podía percibir la creciente preocupación en ella sabía que no podía ayudarla en ese campo ya qué su educación no era tan extensa como la de Hanji, aunque podía a observar con más detalle al conservar mayor calma.

Y fue que sus ojos se posaron en el borde del último hisopo que estaba recargado sobre el vidrio roto de la copa a falta de más soportes de muestra.

—Hanji, el último es diferente.— Avisó Levi teniendo la atención de la castaña enseguida.

Ella tomó el hisopo para verlo a detalle la mayor parte era amarillenta como el resto pero un punto tan pequeño como la cabeza de un alfiler era negro.

Las cejas de Hanji se curvaron en duda, miró el vidrio y pensó qué era lo ocurría. Aquella porción minúscula de superficie había estado tocando el vidrio directamente, una hipótesis creció en su cabeza.

—Nadie más parece afectado por tomar el vino... — Pronunció aún teorizando. — ¿Será posible?— Tomó otro hisopo humedecido en reactivo y con éste frotó una porción de la cara interna de la copa. En pocos segundos aquella superficie de vidrio comenzó a mancharse de un tono negro. —Era la copa, la copa estaba cubierta de veneno por dentro. Debieron estar acomodadas sabiendo que El Rey tomaría la última.— Afirmó Hanji mostrando aquello pero los ojos de Levi se abrieron con sobresalto.

—No puede ser posible, todo fue preparado por mi madre y sus personas de confianza aparte del resto de lo que se sirvió.

Hanji sabía aquello por lo que era una situación delicada.

—Hay un traidor dentro e intentan culparla a ella y su grupo. Pero ahora debo averiguar qué veneno es, necesitamos un antídoto.

Habitación del Rey.

Grisha trabajaba con los elementos que tenía aunque el hecho de que estuviera lejos del hospital le causaba problemas.

—Necesito reactivos para exponer la muestra de sangre.— Pidió.

El Duque Zoe presente sabía que debían moverse de lugar.

—En mi laboratorio tengo elementos. Hay que ir ahí ahora, incluso mi hija podría ayudar, ella ha realiza... — Quiso decir pero Grisha le miró molesto.

—Necesito los elementos pero preferiría que su hija no interfiriera. Ella no es médico y podría solo complicar las cosas. Sé que tomó muestras de sangre de La Corte y no creo que sea correcto que se le deje "jugar" con la salud de los demás solo por ser su hija.

El padre de Hanji sintió cómo el enojo crece ante aquello.

—Mi hija no "juega" con lo que hace, ella es capaz de muchas cosas. No se atreva a subestimarla por su posición o género.— Reclamó pero la postura de Grisha se mantuvo en su expresión.

—¡Basta! No discutan tonterías debemos actuar ahora.— Reclamó el Duque Smith al lado de la cama donde Kuchel ponía un paño frío sobre la gente de Uri que, en inconsciencia, respiraba con agitación y el sudor perlaba su piel.

—Mierda... — Gruñó Kenny cuando unos golpes llamaron a la puerta. Él mismo se levantó para abrir y se encontró con Los Emperadores.

—Ahora no, la situación es delicada. — Afirmó Kenny al verlos a ambos y a una persona tras ellos.

Su primo sabía que la situación era delicada pero querían ayudar.

—Creo que podemos aportar ayuda, este hombre que nos acompaña es el Médico Imperial, así como el Rey tiene al Doctor Grisha, nosotros también tenemos a un médico de confianza. Y el conocimiento sobre venenos es amplio en las tierras orientales. Podría dar apoyo.— Explicó el primo de Kenny.

Con ello el mayor se hizo a un lado dejando entrar a los tres, comunicando lo dicho.

—Toda ayuda sería apropiada. — Afirmó Kuchel.

Pero Grisha no parecía muy de acuerdo.

—No creo que sea adecuado, si no podemos comunicarnos adecuadamente solo perdemos tiempo y debo ir a realizar las pruebas a la muestra.

—Por el contrario, doctor. Puedo hablar adecuadamente su idioma gracias a que La Emperatriz dictaminó que todos los miembros de La Corte Central aprendiéramos el idioma del Emperador.— Explicó aquel oriental tomando por sorpresa a los demás al verlo hablar el idioma sin problemas. —Permítame ver rápidamente al Rey.— agregó. Con ello el Duque Smith se movió antes de que Grisha pusiera otra objeción, descubriendo el dorso de Uri.

El hombre a cargo de la salud de la Familia Imperial se acercó y miró con gesto serio, le tomó el pulso, revisó las pupilas y sus cejas se fruncieron. Abrió su propio maletín de material médico extrayendo dos pequeñas tiras de madera para revisar la lengua. Palpó la piel comprobando la temperatura para después girarse hacia los Emperadores.

—Mis señores, efectivamente se requiere una prueba a una muestra de sangre como pide el doctor Grisha pero los síntomas me dicen que esto es envenenamiento por...— Explicaba cuando la puerta de la habitación se abrió de golpe incluso empujando Kenny que permanecía parado frente a esta.

Por ella entró Hanji corriendo y Levi tras ella. La castaña no miró quiénes estaban a un lado aunque Levi sí notó que Kenny trastabilló por el golpe.

Por unos segundos su atención se concentró en el curioso detalle. Kenny estaba tras la puerta y Hanji casi lo tira al enfocarse solo en abrir sin medir su empuje. La Alfa en verdad era fuerte considerando que derribar a Kenny, aún tomándolo desprevenido, era algo que nadie había podido lograr.

Hanji entró hasta la mitad de la habitación, a un par de metros de la cama, sin saber a quién ver en especifico.

—¡Es fugu! Al Rey lo envenenaron con fugu, el veneno de un pez que no es de esta zona geográfica. — Dijo sin esperar más.

—¡Tú otra vez! — Le reclamó Grisha, molesto por su presencia repentina. — Lady Zoe, se que es hija del Duque y parte de La Corte pero no voy a permitir que venga con sus teorías sacadas de su "juego de química" no es una doctora de verdad, no puede concluir algo solo por sus pociones.— Regañó haciendo que Hanji le gruñera enseguida, lo que hizo que el mayor dejara de gritarle.

Después de todo aún cuando Grisha también era un Alfa, Hanji sin duda era más dominante.

—Perdón por interrumpir, pero considero que la señorita tiene razón. — Hablo esta vez el médico extranjero.— Era exactamente lo que estaba por decir, los síntomas del Rey corresponden a ese veneno, la temperatura, las pupilas contraídas, el amoratamiento de la lengua, he visto el veneno actuar antes. El Rey no está desmayado, él está consciente y ha estado escuchando desde el mismo instante en que ya no pudo sostenerse. Pero está completamente paralizado. Aunque la concentración es menor a una dosis de muerte instantánea, pensaría que el veneno estaba en algún alimento. Aun así el periodo de efecto nos deja un margen de tres horas para actuar.

—Estaba en la copa que El Rey usó. — interrumpió Hanji mostrando la copa. — Esta copa fue "barnizada" con el veneno antes de usarse. Estaba colocada al final para que el Rey la tomara. El vino está limpio. Mientras sostenía la copa el veneno en su interior comenzó a disolverse en el vino. Es probable que incluso sintiera un cambio en el sabor pero no supo identificar qué era, mientras tomaba estuvo consumiendo el veneno. — Continuó mostrando el pedazo de copa cuya pared interna estaba ennegrecida.

—¿Acaso tenemos un antídoto? Esa sustancia ni siquiera es de aquí... — Exclamó Grisha mirando aquella copa rota.

—No, no existe un antídoto aunque la cantidad que consumió no es mucha, aún podemos salvarlo pero el tiempo se nos agota.— Afirmó el médico oriental mirando a los Emperadores. Y fue el propio Emperador quien salió rápidamente de la habitación en búsqueda de lo que necesitaban.

Gracias por leer.

Nos leemos pronto.

Notas:

Parentesco entre Alfa y omega: Los omegas siendo sensibles al aroma de los Alfas entran en un estado de sometimiento. Pero esta situación no aplica entre aquellos que comparten un lazo sanguíneo genéticamente cercano. Por lo cual pueden percibir el aroma y feromonas de sus parientes Alfa sin que les afecte, si bien el aroma podría ser molesto por su intensidad no causaría sometimiento ni deseo. Así como estos Alfas no sienten atracción por omegas de su familia sanguínea.

En este caso lo vemos en que Levi menciona que la pequeña área donde están sus habitaciones está impregnada con el aroma Alfa de Kenny del cual está más que acostumbrado, y a su vez Kenny siempre mantiene el lugar con este aroma presente para alejar a cualquier Alfa con malas intenciones.

Por cierto, aunque el aroma y feromonas del Alfa no afecte al omega con parentesco, el uso de la voz si puede afectar.

Fugu: Es un pez oriental altamente venenoso, de hecho puede comerse pero solo los chefs altamente especializados están aprobados para prepararlo. A este pez se le debe de retirar la vejiga de veneno para cocinarla pero aún con ello es peligroso.

El veneno que produce es conocido como tetrodotoxina y es uno de los más letales existentes. Aunque en este fict se ha visto diluído por el hecho de que "se secó" antes en el interior de la copa al ser barnizado en la parte interna más la mezcla con el vino.

Síntomas de envenenamiento: Los síntomas pueden ser diferentes entre cada individuo ya que el organismo reacciona de forma distinta ante el veneno y estos aparecen entre los siguientes veinte minutos a tres horas después de consumir el veneno. Algunos de los que pueden ocurrir son:

- Hormigueo o quemazón en la boca.

- Erupciones abultadas en la cara y parte superior del cuerpo.

- Dificultad para respirar.

- Caída de presión arterial

- Parálisis.

La sustancia letal en el veneno de este pez se conoce como tetrodotoxina y en efecto no existe un antídoto para este aún actualmente pero sí hay probabilidad de que el afectado sobreviva si la cantidad consumida es mínima, ya que mientras se logre mantener estable y vivo al paciente haciendo frente a los síntomas más graves el veneno puede ser expulsado por el propio organismo a través de fluído.

En general, manténganse alejados del Fugu o pez globo.