Buen día!

Espero que disfruten este capítulo, y final, de esta historia. Disculpen la demora en publicarlo.


III. El futuro

Cuando el cielo oscureció, y la luna plateada resplandeció en el cielo, la música por fin cesó. Con vehemencia, Maki miró a su alrededor; recorriendo cada rincón de esa habitación que bien conocía. Y mientras sus pensamientos divagaban y se extendían por todos lados, su corazón latía más y más fuerte. Su cuerpo entero parecía entumecido, paralizado, solo podía sentir el apresurado latir de su corazón y como este, poco a poco, irradiaba un tibio calor.

Sus párpados se movían de un lado a otro. Incluso las paredes de aquella habitación le parecían diferentes y, a pesar de ser de un perlado color blanco, le pareció ver colores vivos en ellas. El viento silbaba afuera de su ventana. Las cortinas se mecían suavemente, como una pluma que suavemente es acaricida. Sin quererlo ni poder controlarlo, su mano reposó en las teclas del piano una última vez, dejando paso al silencio.

La chica presionó con fuerza los párpados y dejó su mente vacía de pensamientos. Las emociones estaban dispersas dentro de ella. Colmaban y se deslizaban por su cuerpo como si fuera un tibio viento. Por alguna razón, era más consciente de su entorno, más consciente de la chica que permanecía a su lado, en silencio, viendo atenta sus manos, su rostro, sus ojos, su cabello.

Sin querer romper ese mágico, nostálgico y embriagador momento, Maki solo consiguió esbozar una sonrisa; sin pretender que fuera vista por nadie más, ni siquiera por Nico. Recordó que el silencio era parte importante de ella. Las palabras eran algo que rara vez usaba, así que hablar por tanto tiempo en ese día la había dejado agotada.

—Se está haciendo tarde.

Era verdad. Y aunque no quisiera admitirlo y aunque le pesara la voz de Nico, la cual rompió el silencio entre las dos, tenía que volver de una vez por todas al mundo real. Sus párpados se abrieron una vez más, encontrando frente a ella el rostro de Nico. Sus mejillas enrojecieron y su mirada irradio un brillo; un brillo tan fuerte que era imposible ocultarlo, aunque lo quisiera.

—Si… —Su voz sonó ronca y distante después de tanto cantar. No sabía cuántas veces había repetido la canción, pero fueron las suficientes como para irritar su garganta y adormecer sus muñecas—. Deberías volver a casa.

—Te escuchas muy mal.

—¿Y de quien fue la culpa? ¿Quién me hizo cantar y tocar por tanto tiempo? Tonta —Dijo mientras le hacía un puchero a Nico. Sin embargo, no lo dijo por recriminarle algo a la mayor, sino porque de verdad disfruto interpretar esa canción para ella y quería estar completamente segura de ello.

—Lo siento, la próxima vez… —Una dulce sonrisa apareció en los labios de Nico— yo seré la que canté por ti, así estaremos a mano.

—Pero aun así yo tengo que tocar, ¿no? —Un suspiro cansado salió de su boca, aunque en realidad quería ocultar que estaba ansiosa porque ese momento llegara pronto—. Bueno, supongo que no me queda de otra que enseñarte la canción. No es que me importe hacerlo, a fin de cuentas, tiempo es todo lo que tenemos.

—¿Tiempo? —Nico miró fijamente el rostro de Maki, para luego desviar su mirada— Es verdad… —Su voz se convirtió en un susurro—. Tienes razón.

Los ojos de Maki brillaron al ver las facciones de Nico y notar ese sentimiento de incertidumbre y misterio expresado en él. No es que no le importara lo que estuviera pensando Nico en ese momento, pero no pudo evitar sentirse cautivada por ella. De verdad, después de tanto tiempo, ese sentimiento que leyó en libros y que nunca experimento, se expresó dentro de ella como explosiones detonantes, una a una, y lo único que le quedaba era contemplar a la dueña de ese sentimiento y sentirse extrañamente distante, nostálgica y feliz por tenerla de nuevo junto a ella.

Los sentimientos de Maki estaban contrariados, y lo sabía muy bien, pero no le importaba sentirse así. No le importaba dejar que ese tipo de sentimientos, aunque fueran peligrosos, la consumieran entera en un momento así.

—Supongo que es hora de que regrese a casa —Volvió a interrumpir Nico después de un tiempo en silencio—. Olvidé que mamá llegara tarde de trabajar hoy —Repentinamente, La chica se levantó de la silla en la que había permanecido todo ese tiempo y dio un par de pasos para desentumecer sus piernas—. Tengo que preparar la cena y…

—¡I-Iré contigo! —Nico dejó de estirar sus extremidades para volver su mirada hacia Maki—. E-Es muy noche, y es peligroso que regreses a casa sola.

—¿Y no es peligroso para ti que regreses después de acompañarme?

—¿N-No quieres que yo…?

—No es que no quiera, sino que sería un desperdicio ir y venir —Maki agachó la cabeza, decepcionada—. Oh, vamos, no es para tanto. Te vere mañana en el estúpido comité.

—Pero… —Nico tomó sus cosas y comenzó a caminar despacio hacia la puerta de la habitación—. Sigo pensando que es peligroso. Quién sabe qué peligros puedas encontrar. C-Como eres pequeña, alguien te puede capturar y secuestrar.

—Vuelve a decir que soy pequeña y ten por seguro que te golpeare.

—Qué tal si, como eres hermosa, alguien intenta chantajearte para que compres algo.

—No soy tan ingenua como crees —Las mejillas de Nico enrojecieron un poco—. Y que me adules de esa forma no me va hacer que cambie de opinión.

—B-Bueno. ¡Qué tal si la Yakuza! La yakuza te encuentra y…

—¿Y?

—Descubren que eres una pieza importante en una lucha territorial. Hay dos facciones, las del sur y las del norte. Entonces, las dos facciones pelean por querer tomar control total de Tokio y para eso le falta la dueña de un pedazo de tierra en el centro de la ciudad, y da la casualidad que justamente es el edificio en donde vives; lugar que no tiene propietario desde hace muchos años y finalmente descubrieron que el único dueño era tu padre. Así que, por ello, tú tendrías que ser la heredera de esas tierras.

—¿Maki?

—Pero no te preocupes, hay yakuzas buenos que quieren ayudarte. Aunque en realidad ya no son yakuzas, pero quieren volver a serlo. Así que te utilizarán como garantía para poder reclamar el puesto que se les arrebató.

—Espera un…

—Y después hay una lucha de bandos, y luchan todos por ti. Bueno, sin duda, si alguien va a luchar por ti, seguramente yo ganaría. P-Pero eso no es importante, lo importante es que bueno, yo lo haría porque quiero salvarte, no por ti, pero los demás no piensan así. El caso es que hay un yakuza con un parche en el ojo y…

—¡MAKI!

La susodicha miró a todos lados, realmente desconcertada por lo que acababa de decir. Por un segundo no supo dónde estaba. El grito de Nico logró asustarla y molestarla.

—Sólo te estoy diciendo todas las posibilidades que tienes, ¿por qué me gritas de esa forma?

—Estabas divagando —Nico liberó un profundo suspiro—. Me he dado cuenta de algo, Maki-chan.

—¿Sí? ¿De qué?

—En todo este día que llevo conociéndote, he pensado que, en vez de ser un genio como lo dices ser, yo creo que eres una gran idiota.

—¡OYE! ¡Yo no soy idiota!

—Claro que no, Maki-chan, no lo eres. Así que, si ya terminaste, es mejor que me vaya a mi casa antes de que se haga más tarde.

—¡¿Y-Y crees que puedes irte así como si nada después de insultarme de esa forma?!

—No fue un insulto, solo una pequeña observación —Ambas comenzaron a caminar juntas.

—Pues sabes que, ¡te las puedes arreglar tú sola si el yakuza con parche en el ojo quiere matarte!

—Sabes que eso no pasará, tú lo inventaste todo.

—¿Quién te dice que no puede haber esa clase de peligros allá afuera? Quien sabe con qué te puedas encontrar —Al abrir la puerta principal, el frío viento nocturno azotó en sus rostros. Ambas continuaron caminando.

—Dejando eso de lado… —Nico miró al cielo—. Aún hay cosas que no me han quedado del todo claras.

—¡No trates de cambiar la conversación! Esto es serio —Nico miró a Maki con cara de desconcierto.

—Ya aclaramos que nos conocemos de hace tiempo, pero aún no sabemos porque no recuerdo nada de mi pasado ni de la muerte de mi padre.

—¡Ya te lo dije! El yakuza…

—Estas confundiendo historias, Maki-chan. Céntrate o cierra la boca si no vas a ayudar —Nico pensó que Maki iba a volver a hablar, dándole una respuesta más razonable, pero, en lugar de eso, se quedó muy callada viéndola a los ojos.

Nico esbozó una sonrisa. No le desagradaba del todo la personalidad de Maki. A pesar de que al principio le pareció extraña, ahora la veía de otra forma. Quizás había sido la fuerza de su confesión lo que la llevó a pensar que era hasta tierna al comportarse de esa forma. Y podía entenderla un poco. Quizás estaba expresando todo lo que no había hecho durante todos esos años desde que se separaron. Ella había dicho que nunca había tenido otro amigo, o alguien con quien jugar ni platicar, así que quizás esa forma de actuar era una forma de compensar por todos esos años que permanecieron distanciadas.

—Sabes, Maki… —las palabras acariciaron sus labios—. Creo que…

—¿Qué hacen ustedes dos tan tarde en la calle?

Ambas quedaron mudas al ver frente a ellas a la presidenta del consejo estudiantil y a la vicepresidenta. Maki, inmediatamente, se ocultó detrás de la espalda de Nico, sin perder de vista a Eli, la cual, extrañada, la miraba muy atenta.

Quizás había sido por lo que le dijo Maki esa tarde, pero Nico inmediatamente notó la forma en la que se comportaba Eli frente a ellas. La mirada de la presidenta del consejo estudiantil permanecía atenta a cada movimiento de las dos, sin perderlas ni un segundo de vista; Nico casi pensó que ni siquiera parpadeaba. Una sonrisa involuntaria apareció en su rostro y, desesperada, intentó ocultar la risa que le provocaba confirmar que, lo dicho por Maki en la habitación de música, era verdad.

—¿Qué te parece tan gracioso? —preguntó Eli, un poco irritada—. Saben que es contra las reglas que dos estudiantes estén en la calle después de la escuela.

—Bueno, ustedes…

—¡Nosotras solo hacíamos la patrulla habitual!

—¿Buscando chicas…? —Un ligero golpe hizo que Nico se quedara callada. Eli la miró con sospecha—. ¿Chicas que deambulan por la noche como nosotras?

—¡Así es! —Eli, mostrando autoridad, se cruzó de brazos y liberó un suspiro—. Puedo entender que alguien como tú, Nico, rompa las reglas, pero arrastrar a una de tus menores no es algo que esperaría que llegaras a hacer, ni mucho menos tratándose de alguien como Nishikino.

—¿Acaso la conoces como para hablar con tanta confianza de ella?

—No quise… —Eli la miró con seriedad—. Quizás no la conozca, pero puedo intuir lo suficientemente bien que Nishikino no es de las personas que andaría sola de noche, ¿verdad? —Eli buscó apoyo con la mirada, esperando que Maki le diera la razón.

Maki se quedó muy quieta. Ocultó la mirada en el hombro de Nico y permaneció en silencio. Nerviosa, tomó del brazo a Nico y comenzó a temblar. Al sentirlo, Nico supo que lo mejor era irse de ahí antes de que las acosaran con más preguntas.

—¿Lo ves? —Eli aprovechó la forma de actuar de Maki para seguir con su argumento—. Se nota que la estas obligando a hacer algo que no quiere —despacio, Eli se acercó a ambas chicas y, mientras lo hacía, el cuerpo de Maki tembló más y más, al punto de llegar a preocupar realmente a Nico—. No tienes porqué quedarte con ella, Nishikino-san. Puedes venir con nosotras. Te llevaremos a casa y…

—¡No te acerques! —Nico la miró con molestia—. Yo no obligué a nadie a hacer nada. Si Maki está aquí conmigo es porque así lo decidió ella. Deja de tomar decisiones por otras personas.

—Pero Nicocchi —Nozomi, la cual hasta ese momento había permanecido callada, se acercó a lado de Eli y la tomó del hombro—. Hasta apenas hoy en la tarde, no querías estar cerca de Maki-chan. ¿Qué fue lo que te hizo cambiar de opinión? ¿Cómo sabemos que estás diciendo la verdad? Sé que eres de esas personas que suelen ser impulsivas con lo que sienten, y si me enteró de que estas amenazando a la pobre Maki-chan por eso, entonces…

—¡Yo no estoy haciendo nada de eso! —Nico levantó la voz, algo que hizo temblar más el cuerpo de Maki—. Solo déjenos ir y sigan su camino. Lo único que quieren es inculparme por algo que no hice. Y sé que lo hacen porque están molestas por hablar mal de su estúpido comité.

La respiración de Nico se aceleró. Al notarlo, Maki se aferró más a su brazo. Sabía que no podía permanecer más tiempo callada, porque si lo hacía, las cosas empeorarían para Nico y la culparían por algo que nunca hizo. Aunque era más fácil pensarlo que decirlo, ya que por más que intentara que su voz saliera, la mirada de Eli en ella la intimidaba demasiado para lograrlo.

Maki sólo consiguió acercar sus labios al oído de Nico. Su aliento golpeó cuidadosamente el lóbulo izquierdo de su oreja y, lo que pretendían ser unas palabras de advertencia o de apoyo para que ambas pudieran librarse de esa situación, terminaron por hacer gritar a la mayor.

—¡¿Qué crees que estás haciendo tan de repente?! —Gritó alarmada Nico, mientras que el calor escalaba por sus mejillas y las pigmentaba de un vivo tono carmesí.

Maki retrocedió un paso, sin dejar de tomar el brazo de Nico. Abrió los ojos sorprendida, porque sabía que ese no era un buen momento para lo que había pasado. No sabía qué más hacer ya que, al ver el rostro molesto de Nico, se quedó muda de la impotencia. Su boca se movía, pero las palabras no salían de ella. Tenía que decir algo, antes de que las cosas empeorarán.

—¡No le grites de esa forma! —Se apresuró a decir Eli.

—Así qué si estabas ocultando algo, Nicocchi —Nozomi se acercó rápidamente a Nico y, repentinamente, tomó del brazo a Maki y la separó de su lado.

—¡¿Qué creen que hacen?! —Nico intentó tomar de nuevo la mano de Maki, pero Nozomi se apresuró en apartarla de su lado—. Yo no le estaba haciendo nada. Lo que hayamos hecho es algo que no les incumbe.

—Dime algo, Maki —Eli se dirigió a Maki, ignorando por completo los alegatos de Nico—, ¿ella te obligó a hacer algo que no querías? —La boca de Maki se movió, pero la mirada intimidante de Eli le impidió hablar.

—¡Yo no hice nada! ¡Cuántas veces lo tengo que repetir! —Nico corrió a lado de Maki, pero Eli le impidió dar un paso más—. ¡Sólo íbamos de camino a mi casa! ¿Es todo lo que querían saber?

—¿A tu casa? —Nozomi la miró con desconcierto—. ¿Para qué? Nunca invitas a nadie a tu casa. Y, por lo que vimos esta tarde, nunca invitarías a una desconocida como Maki-chan tampoco —Nozomi soltó un suspiro—. Dime la verdad y prometo que tu castigo no será tan duro.

—¡Ya te dije que no es de tu incumbencia! —Nico dio un paso hacia atrás. Ya no sabía qué más decir para que las dejaran ir.

Mientras más intentaba pensar en algo para solucionar esa situación, más se convencía que no había manera de convencer a aquellas dos. Sus ideas chocaban dentro de su cabeza y su orgullo le impedía simplemente decirles que conocía a Maki desde hace mucho tiempo y que por fin se habían encontrado. No quería decirle algo así a ellas ya que no las consideraba lo suficientemente cercanas como para hacerlo. Todo ese revoltijo de pensamientos empeoró cuando vio el rostro de Maki, la cual parecía luchar por querer decir algo, pero por más que lo intentaba, no podía hacerlo. Como una detonación, tomó en cuenta una posibilidad entre toda la telaraña de pensamientos que había en su cabeza: «¿Y si en realidad Maki estaba actuando para que le echaran toda la culpa a ella?».

Pensamientos negativos comenzaron rondar por su cabeza: «¿Acaso desde el principio fue todo su plan? ¿Cuál era la probabilidad de encontrarse a Eli y a Nozomi tan repentinamente? Quizás ella las había llamado. Quizás lo que pensó de Maki no era verdad. Quizás toda la historia de su pasado era mentira y se lo había inventado. Al igual que todo lo que le contó esa tarde».

Los pensamientos de Nico estaban tan dispersos que pronto comenzó a sentirse enferma. No sabía qué más hacer para salir de esa situación, solo le quedaba admitir y aceptar la mentira. Quizás si decía que le había hecho algo a Maki las cosas terminarían mejor.

Sin embargo, al ver una vez más la cara de Maki, supo que todo lo estaba confundiendo. Una sola lágrima confirmó que Maki no estaba cómoda en esa situación. Una cristalina lágrima que se deslizó por sus mejillas hizo que Nico tomará el coraje que le faltaba para volver intentar acercarse a ella. Maki no temblaba por temor a la mirada de Eli o por lo repentino que había sido ser separada de Nico. Maki temblaba de impotencia por no poder hacer nada para ayudar a Nico.

Nico se acercó rápidamente de nuevo, intentando pasar entre Eli y Nozomi.

—¡Déjenos en paz! —Exclamó Nico con molestia—. ¡Y que si la estaba acosando o molestando! Eso no es asunto suyo.

—Así que admites que…

—Yo no estoy admitiendo nada. Pueden creer lo que quieran, no me importa. No les tengo que dar ninguna explicación a ustedes —Nico intentó con todas sus fuerzas apartar a Eli, pero la rubia era fuerte y más alta que Nico, así que eso parecía ser un trabajo imposible—. ¡Déjame pasar!

—No lo haré. No después de lo que dijiste.

—Eso no es algo que te incumba a ti. Sé lo que has estado haciendo todo este tiempo —La mirada de Maki se abrió por la sorpresa—. ¡Si no quieres que se sepa tu sucio secreto déjame pasar de una vez!

—¿Sucio secreto? —Eli la miró, desconcertada—. ¿Qué estupidez dices? ¿Ahora intentas intimidarme con tus mentiras?

—Sé que te dije que no lo diría, Maki —Nico miró decidida a Maki—. Pero no puedo dejar que ella se salga con la suya.

—¡¿De qué demonios estás hablando?! —Eli encaró a Nico, esta vez de verdad parecía enfadada—. ¿Esta es la forma en la que quieres evadir lo que hiciste? Culpándome a mí de algo que no hice.

—¿Qué no hiciste? —Nico miró con ferocidad a Eli—. Sé lo que haces, Ayase. Esa es la razón por la que Maki no puede siquiera decir nada. ¡Tú eres la que la está acosando!

—¿Perdón? —Eli tomó un profundo respiro—. De verdad piensas que te vas a librar de esto después de decir eso de mí. En ningún momento intimidé o acosé a esta chica —Maki ocultó la mirada al ver como Eli se dirigía de nuevo a ella—. Solo quería ayudarla a integrarse al grupo del comité. Nunca pretendí molestarla con eso.

—Eso es lo que tú dices, pero dime, ¿te vas a seguir haciendo la tonta?

—Nicocchi, será mejor que permanezcas callada si no…

—¡Claro que tú ya lo sabes, Nozomi! —Nico intentó de nuevo acercarse a Maki, pero esta vez Eli la sostuvo del brazo—. ¡Suéltame, no me toques!

—Mañana levantaré un reporte con la directora, diciéndole lo que intentaste hacerle a Nishikino. Además…

—No puedes hacer eso. No tienes ninguna prueba de que yo… —Nico intentó con todas sus fuerzas liberarse del agarre de Eli, pero está, por más que luchaba Nico, más fuerza ejercía, al punto de dejarle una horrible marca roja en todo su brazo. Nico se quejó de dolor, pero no cedió en tratar de apartar la mano de Eli de ella; al menos hasta que un grito, como una detonación, paralizó a todas

—¡Suficiente!

Finalmente, la voz de Maki salió.

Todas voltearon a ver a la joven de primer año. El rostro de sorpresa en Eli y Nozomi no se hizo esperar. Maki tenía la cara roja, tan roja que parecía que iba a estallar. Su respiración salía descontrolada. Con una fuerte sacudida logró liberarse de la mano con la que la sostenía Nozomi. Rápidamente, corrió a lado de Nico y, de un manotazo, apartó la mano de Eli.

—¿Puede hablar? —Dijeron tanto Nozomi como Eli, sin poder contener su sorpresa.

—¡Claro que puedo hablar estúpidas! —El cuerpo entero de Maki temblaba, tanto que parecía que se iba a quebrar—. ¡¿Acaso esa es su forma de enseñarle las reglas a las personas?! Puedo permitir muchas cosas, pero que lastimes a Nico… —Maki se acercó violentamente hacia Eli con la mano levantada, sin embargo, Nico la detuvo a tiempo.

—¡Detente, tonta, ¿qué crees que haces?! —Exclamó Nico, preocupada.

—No dejaré que se salga con la suya. Esta pervertida y la estúpida idiota de atrás querían hacerte daño.

—Esa no es la manera de hacerlo, Maki, cálmate.

—¿Cómo quieres que me calme si no pude hacer nada antes? —La voz de Maki comenzó a quebrarse— Tú estabas tratando de defenderme, de guardar el secreto que te dije, mientras que yo…, mientras que yo… —Maki, peligrosamente, volvió a levantar la mano en el aire en dirección hacia Eli.

—Esta no es la forma de desahogarte, Maki, ¡cálmate un poco!

—Pero…, pero…

—Así que así es como eres realmente —Eli no despegaba su mirada de Maki—. Pensé que eras una chica dócil, la cual podría… —Un suspiro salió de su boca—. Supongo que me equivoqué contigo, ya no eres tan linda como me imaginé.

—¡Estúpida pervertida! ¡¿Cómo te atreves a dirigirme la palabra?! —Gritó Maki—. ¿Crees que caería a tus pies solo por ser la presidenta del consejo estudiantil y compadecerte de mí? ¡¿Creíste que tratándome como una idiota te haría caso?!

—Tienes la lengua muy afilada.

—¡Tu cállate! ¡Apuesto a que tu pequeño cerebro le cuesta mucho procesar todo lo que estamos diciendo! —Infantilmente, Maki le mostró la lengua a Nozomi.

—Maki, creo que has dicho suficiente —Nico tomó a Maki de la mano— Mejor vámonos de aquí antes de que…

—Dijiste que querías informarle a la directora que Nico me había hecho algo ¿no? —Eli se quedó atónita ante las palabras de Maki—. Pues yo le diré acerca de la forma en la que ves a todas las que están en el comité.

—¿A-A que te refieres? —Eli desvió por fin la mirada.

—Me refiero que la forma en la que me miras me da…

—Suficiente, Maki, vámonos de aquí —Nico apresuró el paso antes de que las cosas empeorarán.

Eli y Nozomi se quedaron muy quietas, sin siquiera pretender seguir a ambas chicas para seguir discutiendo. Maki, de un momento a otro, comenzó a caminar más rápido frente a Nico, comenzando repentinamente una carrera.

Sin soltarla de la mano, Maki llevó a Nico lejos de esa dos. Corrió sin decir nada. Corrió sin un rumbo fijo. Corrió hasta que ya no pudo más y la pesada respiración de Nico la hizo detenerse.

—L-Lo siento, yo… —Maki se volvió hacia Nico, la cual, inmediatamente, levantó la mirada y le dedicó una hermosa sonrisa, sonrisa la cual pronto fue acompañada de una ruidosa risa.

—¿Qué es lo que hiciste, tonta? —Nico siguió riendo—. Creo que nos meteremos en problemas mañana.

—Yo no… —Nico rio más fuerte—. N-Nico-chan, tu…

—No estoy enfadada, si es lo que vas a preguntar —Poco a poco, la risa de la chica cesó—. Decirle todo eso a Eli y a Nozomi. Quizás yo lo hubiera hecho, pero no hubiera sido tan sorprendente como tú lo hiciste.

—Y-Yo no quise hacerlo, es solo que… —La mirada de Maki bajó hacia el brazo de Nico, dónde aún permanecía la marca roja que había dejado la mano de Eli—. Ella te hizo daño y yo, bueno…

—¡Ah! ¿Esto? —Nico se tocó el brazo, donde estaba la marca roja—. No me había dado cuenta del dolor hasta que comenzaste a gritar. No esperaba que pensaras en golpear a Eli por esto.

—B-Bueno, quizás me hubiera detenido en el último segundo —Maki, orgullosa, se cruzó de brazos—. P-Pero no creas que lo hice por ti, por cierto. No podía dejar que esa zo…, perdón, que ella te hiciera daño.

—¿De verdad? —Nico sonrió más mientras veía pícaramente a Maki—. ¿De verdad no lo hiciste por mí?

—¡Claro que no! —El rostro de Maki enrojeció—. Ni en un millón de años lo hubiera hecho solo por ti. Es solo que esa tipa me saca de quicio y me molesté solo un poco.

—¿De verdad, Maki? —Nico se acercó a su lado y, delicadamente, la tomó de las manos—. Podrías ser un poco más sincera esta vez —Maki intentó no ver a Nico a los ojos. Solo unos centímetros separaban sus rostros—. De verdad creo que nos metimos en un gran problema, pero, por ahora… —Despacio, los dedos de Nico se entrelazaron con los de ella—, dejaremos todo eso para mañana.

Los ojos de Maki brillaron con la luz plateada de la luna. Un cálido sentimiento recorrió su cuerpo al escuchar las palabras de Nico. Una dulce sonrisa apareció involuntariamente en su rostro, y, mientras más veía a Nico, su corazón latía impetuoso contra su pecho.

—¿Para mañana, dices?

—Sí, para mañana o para el día siguiente. Y, si nos llegan a suspender por esto, saldremos todos los días, aunque no nos dejen. De todas formas, no tenemos a nadie que nos supervise. Mi madre trabaja todo el día, al igual que tus padres.

—¡Pero definitivamente esto no es nada bueno! ¿Por qué pareces tan feliz? Si mis padres se enteran de lo que hice, quizás…

—Quizá podríamos irnos solas a algún otro lugar —Maki la miró con sorpresa—. Solo bromeo, no creo que lleguemos a esos extremos —Nico miró a Maki con vehemencia—. Pero, si en dado caso algo más grave llega a pasar, te prometo que estaremos juntas.

—¿Juntas? —Nico sonrió—. ¿Lo dices en serio? Hace unas horas me rechazaste. Cuando esa tipa te atacó pensé que me ibas a abandonar para siempre y saldrías huyendo. Pensé que me odiarías por no hacer nada, y ahora me dices que huirías conmigo sin importarte todos los problemas que te causé.

—Lo entendiste bien, Maki-chan —Nico soltó una suave risa—. Es un poco infantil y precipitado decir todo esto en un solo día. ¡Es decir, acabo de conocerte hace unas horas y mira todo lo que ha pasado! —Los ojos de Maki irradiaron un suave resplandor, como si las lágrimas quisieran salir de nuevo—. Descubrí que algo lo suficientemente traumático borró los recuerdos de mi pasado. Escuché una bella canción sacada de mis recuerdos más profundos, interpretada por la mejor pianista que haya conocido —Las mejillas de Maki enrojecieron más—. Y, además, me defendiste de esas abusadoras cuando en realidad lo único que yo pude pensar fue que tu habías planeado todo para molestarme.

—¡Nunca haría eso!

—Ahora sé que no lo harías, Maki-chan.

—¡¿Q-Qué te hace estar tan segura?! —Maki, indignada, se cruzó de brazos—. Como te dije, no lo hice por ti. Ni enseñarte esa canción, ni hablarte del pasado, ni defenderte, fue algo que quisiera hacer pensado en ti. Solo que…

—Se sincera.

—L-Lo siento… —Maki miró sus manos entrelazadas con las de Nico—. Q-Quizá sólo lo hice un poco por ti… ¡Pero solo un poco!

—Con eso me basta —Nico le dedicó una dulce sonrisa. Despacio, ambas retomaron su camino—. ¿Quieres cenar en mi casa?

—¡¿C-Cenar?! —Se escandalizó Maki—. Pero yo…

—Es tarde como para volver a tu casa. Ni creas que te dejaré volver sola. Ahora que lo pienso, ¿qué te parece tener una pijamada? Hay que aprovechar todo el tiempo en el que no estuvimos juntas.

—¿Pijamada? ¿Juntas? —La mano de Maki se aferró más a la de Nico—. B-Bueno, ya que insistes, supongo que no puedo decirte que no.

—Nunca insistí, pero con eso me basta —otra risa salió de sus labios.

—¡D-Deja de reírte así! Parece que te burlas de mí.

—Quizás lo hago…

—¡Lo estás admitiendo! ¡¿Admites que sólo juegas conmigo?!

—Quizá sí.

—¡Sé más clara!

—Oye, Maki-chan, por cierto.

—¡No cambies el tema, tonta!

—Volviendo a los recuerdos que perdí tras la muerte de mi padre.

—¿De verdad quieres regresar a eso? —Nico miró a Maki y liberó un suspiro.

—Tienes razón, eso ya no importa.

—¡¿Qué?! ¿Qué no importa?

—Quizás luego, en algún futuro, lo descubra. —Nico miró a Maki directo a los ojos—. Y eso no cambiará el hecho de que te conocí.

—¡Q-Qué estás diciendo, tonta! —El rostro de Maki enrojeció, pero, entre toda la vergüenza, no pudo ocultar una dulce sonrisa que apareció.

La noche se cernía entre las dos. Los susurros de sus voces se perdían entre las calles. Sus pasos hacían un suave eco. Ambas siguieron su camino tomadas de la mano.

Epílogo

Nozomi y Eli se quedaron estáticas viendo como Nico y Maki huían. Los pensamientos de la rubia, particularmente, estaban dispersos y en blanco, como si una parte quisiera salir corriendo tras de ellas, pero la otra parte no quisiera siquiera intentarlo. Nozomi, al percatarse de esto, simplemente consiguió esbozar una sonrisa y, antes de siquiera acercar una mano a la joven rubia, está volteó a ver con la mirada consternada.

—¡Nozomi! —Exclamó Eli, con lágrimas deslizándose por sus mejillas y con la voz quebrada y apenas audible—. ¿Qué hice?

—Ya, ya, Elicchi, no te ponga así.

—Pero ellas…, ellas dijeron…

—Lo sé, fueron muy groseras, ¿verdad?

—Me dijeron cosas horribles, y yo… —Eli, asustada, comenzó a temblar. Nozomi se acercó a su lado y la tomó de los hombros—. Ellas me dijeron cosas muy feas, y dijeron que era mala. Yo no soy mala, solo quería…

—Lo entiendo, Elicchi, no tienes por qué encontrar una justificación —Nozomi acarició tiernamente la cabeza de Eli—. Todo fue un malentendido, nada más.

—¿Pero por qué…? —Eli, un poco más tranquila, comenzó a secar las lágrimas de sus ojos con las mangas de su uniforme, al ver esto, Nozomi le entregó su pañuelo—. Yo solo quería ser su amiga ¿Está mal? Quería ser cercana a ella porque era bonita.

—Lo sé, lo sé, pero quizás… —Nozomi desvió la mirada—. Quizás ella no entendió lo que le querías transmitir.

—¿Pero por qué? ¿Qué hice mal? —Eli hizo un puchero—. ¡Hice lo que me dijiste! —Eli miró a Nozomi a los ojos, buscando apoyo en su amiga—. Dijiste que para tener más amigos tenía que prestarles mucha atención y mostrarme segura, así que vi a todas las chicas del comité atentamente para que se acercaran y hablaran conmigo, para poder ser mejores amigas con todas. Pero ella… —Sus ojos se cristalizaron, amenazando con romper de nuevo en llanto.

—Puede que no haya entendido que la linda Elicchi solo quería ser su amiga.

—¿Soy una pervertida? —Las lágrimas volvieron a salir de sus ojos—. Dime Nozomi, soy una pervertida. Ella… Ella dijo que me iba a reportar con la directora por ser una pervertida.

—¡Por supuesto que no! —Exclamó Nozomi, sumamente decidida—. Como te dije, fue un malentendido. Tú no tuviste la culpa de nada —Un suave suspiro salió de sus labios—. Sé que te cuesta mucho hablar con extraños, y que te cuesta aún más relacionarte con las personas. Lo que te dije no fue ninguna mentira. La forma de hacer amigos es prestarles toda la atención que puedas. Aunque al parecer yo tampoco soy tan buena en esto.

—¡Eso no es cierto, Nozomi! —Tomándola por sorpresa, Eli agarró las manos de su amiga—. Tú tampoco estás equivocada con lo que me dijiste. Es solo que no fui lo suficientemente buena para poder hacer lo que me dijiste, eso es todo…

—Bueno, al parecer las dos nos equivocamos, ¿cierto? —Eli asintió con la cabeza—. ¿Ya te sientes mejor?

—¡Si! ¡Gracias a ti, Nozomi! —Brindándole apoyo, Eli sostuvo firmemente las manos de Nozomi sin dejarla de ver a los ojos—. Si quiero seguir siendo una confiable presidenta del consejo estudiantil, tengo que seguir esforzándome para hacer más amigas —Las mejillas de la chica enrojecieron—. Pero eso no quiere decir que busque reemplazarte. ¡Nunca lo haría! ¡Siempre serás la primera para mí! —Una dulce sonrisa apareció en los labios de Nozomi.

—Lo sé —Delicadamente, Nozomi deslizó sus dedos por las mejillas de Eli, haciendo que esta esbozara una tierna sonrisa infantil—. Sabes, se está haciendo tarde, así que lo mejor sería que regresemos a casa lo antes posible.

—¡No quiero! —Exclamó Eli, aferrándose al brazo de Nozomi—. No quiero regresar a casa si no es contigo.

—Eres tan caprichosa, Elicchi —Una suave risa salió de sus labios—. Bueno, si ese es el caso entonces...

—¡Señorita tojo! —Una voz masculina interrumpió de pronto.

Tanto Eli como Nozomi volvieron sus miradas hacia el dueño de aquella voz. Un hombre de aspecto intimidante y vestido de traje se acercó a ambas chicas. Asustada, Eli se ocultó detrás de la espalda de Nozomi; a pesar de que ya conocía a aquella excéntrica persona, siempre le atemorizó ver aquel parche que cubría su ojo izquierdo y su rostro serio cuando hablaba.

—¡Majima-san! —Nozomi le esbozó una sincera sonrisa al hombre—. ¿Qué haces aquí?

—Su padre me dijo que viniera a recogerlas ya que se estaba haciendo tarde —Su acento era muy parecido al de Nozomi, aunque más marcado.

—¿Ahora estás haciendo el trabajo de niñera? —inconforme ante el comentario, el hombre chasqueó los labios en desaprobación.

—Sabe que no puedo oponerme a las órdenes directas —Dándole la espalda a ambas, comenzó a caminar lento frente a ellas—. ¿Vamos entonces?

—No queda más remedio —Mientras caminaban, Eli se aferró más al brazo de Nozomi, sin dejar de ver con sospecha al hombre frente a ella—. ¿Qué pasa, Elicchi?

—Nada… —Su mirada volvió al rostro de Nozomi. Un suave rubor apareció en su rostro—. Te recuerdo que eres la primera para mí. —Dijo casi en un susurro.

—Lo sé. —Nozomi esbozó una tímida sonrisa.

Ambas caminaron en silencio de regreso a casa.


Espero de verdad que les haya gustado la historia. Vi algunas opiniones divididas acerca de Maki, pero a mi me gusto mucho su personalidad tsundere e infantil debido a algo muy importante en la historia.

Esta historia cumple con varias temáticas. Una de ellas, y la principal, es el tiempo. Como pudieron notar, los tres capítulos representan a un tiempo en especifico, y en ellos se hablan acerca de cómo la relación de las dos chicas se va a determinar con respecto a esto. En el primer capítulo, que es el presente, se reencuentran, en el segundo, que es el pasado, Maki habla del pasado con Nico y en este, que es el futuro, hablan acerca de su vida de ahora en adelante. La segunda temática es el día. Toda esta historia quería que pasara en un solo día, intentando desarrollar la relación de Nico y de Maki con los años vividos en el pasado. Quizás fue muy rápido cómo evolucionó la relación entre las dos, pero tampoco dejé nada claro como para poder determinar que hay una situación cien porciento romántica entre ellas. Es por eso que quizás les moleste que dejara a medias cosas como la razón de la pérdida de memoria de Nico por la muerte de su padre o cosas así, pero lo que quise hacer es que la relación de ambas continuará en el futuro descubriendo cosas de ambas sin la necesidad de escribirlas explícitamente. Y finalmente, la última temática eran las apariencias y los prejuicios que se crean de personas que no conocemos. Al principio, quería escribir a Maki como una persona super tímida y con dificultades para comunicarse, pero no me sentí agusto escribiéndola de esa manera y fue entonces que surgió su nueva "personalidad", una un poco más problemática sin dejar de ser la típica tsundere que todos conocemos. Quise hacerla un poco más natural, y representarla como una adolescente de su edad, que se queja de lo que le molesta y que pasa por una etapa rebelde y cosas así. Lo mismo con Eli, que, a pesar de escribirla principalmente como normalmente lo hago, quería darle un giro en el epílogo de esta historia, porque, como ya les dije, las apariencias son algo que a veces determinamos sin siquiera conocer a las personas, solo con verlas ya nos hacemos una ideas, a veces equivocada, de cómo son en realidad, algo que de hecho le paso a Maki, diciendo que Eli era una pervertida cuando en realidad no era así. Y por cierto, si creen que me saque lo de Eli de la manga, doy un pequeñísimo indicio que se pasa muy por alto de su personalidad en el primer capítulo, a ver si alguien sabe que es.

En Fin, espero sinceramente que les haya gustado la historia. Yo disfruté escribiéndola mucho, pero me retrase con esta última parte porque tenía que terminar algo de la escuela y, apesar de ya tener el capítulo terminado, no había tenido tiempo de publicarlo. Igualmente, quiero agradecerles todo el apoyo a quienes leyeron la historia, fue un placer para mi volver a escribir para ustedes.

nadaoriginal: Hola! Espero que estes bien, gracias por apoyarme con tu amable Review! Así es, tuve que nerfear a Maki por el bien de la trama jajaja. Intente hacer a Maki lo más normal que pude, pero me ganaron las ganas de que dijera tontearías cada dos segundos que desesperaran a Nico. Igual mantuve a Nico con una personalidad más seria de la usual, creo yo, no sé. Por otra parte, puedo entenderte en tu preferencia por las historias NicoxMaki; es decir, ninguna pareja la considero mala, pero creo que la gente se ha esforzado a día de hoy para hacer buenas historias de esta pareja; a mi también me gusta mucho.
En fin, muchisimas gracias de nuevo por tu apoyo. Espero que te haya gustado este capítulo final. Espero que nos leamos pronto

SilentDrago: Buenas! Espero que estes muy bien. Como bien dices, la situación romántica entre ellas solo queda muy en el aire, aun les queda mucho que construir y que aclarar después de reencontrarse, y precisamente quise hacer con este capítulo que seguirían juntas y que posiblemente se emparejarían en un futuro sin la necesidad de decirlo explícitamente, aunque no se salió bien al final.
En fin, muchisimas gracias por tu opinión. Cuidate mucho Silent, ya nos estaremos leyendo luego.

Finalmente decir que esta historia tiene muchas referencias, dos son de mangas que he leído hace un tiempo y que quizás les comparta el nombre en mi pagina de Facebook, síganme si quieren saber de qué hablo; es Biso47 Fiction, así me pueden encotrar.

Sin Más, Muchas Gracias Por leer hasta el final. Muchas Gracias por su apoyo constante, que de verdad no me lo merezco. Y muchas Gracias por su Apoyo.