Tal y como había decidido el Comandante Britai, las operaciones de combate comenzaron a las 1400 horas cuando la enorme flota realizó un FOLD coordinado hacia la zona en donde se encontraba el objetivo.

El salto fué relativamente corto y solo demoraron unas ocho horas en alcanzar el punto inicial de la Operación Cuna de Oro, en donde intentaron capturar una de las naves-factorías en donde se creaban los clones Zentradi para reforzar las necesidades de cada flota durante su eterna campaña de guerra total alrededor de la galaxia.

A diferencia de los gigantescos Satélites-Fábricas que, muy raramente, requieren moverse de un sitio a otro, las naves de producción de soldados eran verdaderas naves autopropulsadas y podían moverse junto con la flota para reponer las bajas sufridas in-situ. No obstante no participaban del combate directo y permanecen en la retaguardia de la línea de suministros (Generalmente entre la flota principal y el Satélite-fábrica designado para surtir a la flota) y eran consideradas unidades estratégicas de gran valor que no podían arriesgarse a ser perdidas durante el combate.

Tras el final de la Primera Guerra Espacial, la flota principal de Gol Boddole Zer fue severamente diezmada por el caos que surgió tras el Shock Cultural, siendo la gran mayoría de ellos quienes adoptaron la cultura y juraron protegerla a toda costa. No obstante varias divisiones que no participaron en la batalla principal en órbita del Planeta Tierra no fueron afectadas por dicho evento y continuaron su extrema hostilidad hacia la Humanidad. A pesar de haberse roto la cadena de mando por la destrucción de la Super Fortaleza (Que era el propio Comandante Supremo y por ende la cabeza misma de la flota) estos grupos aislados de Zentradis continuaron operando en modo autónomo bajo las órdenes originales de atacar a todo lo que se pusiera por delante de la mira de sus armas.

Neutralizar estas divisiones hostiles fué la tarea que Britai y el resto de la flota combinada realizó durante los dos años posteriores a la última batalla, siendo la captura del Satélite-Fábrica la operación más importante y que permitió a la Humanidad comenzar el lento trabajo de reconstrucción.

Lentamente, el cerco sobre aquellas unidades dispersas se fué cerrando y ya no quedaban prácticamente remanentes de aquella flota que pudieran poner en riesgo la seguridad del planeta y, casualmente, la unidad que poseía el control de aquellas naves de clonación era una de las últimas que había logrado evadir la implacable cacería por parte de Britai… hasta ahora.

En el puente de mando del SDF-3 reinaba la exitación previa a la batalla. Las luces del enorme recinto estaban teñidas de rojo y todas las comunicaciones estaban suprimidas mientras las últimas naves de la flota llegaban a destino y tomaban su posición en una formación cerrada. El sitio elegido para el DEFOLD se encontraba en una región de denso polvo estelar, lo que les permitiría ocultarse en caso de cruzarse con alguna patrulla de largo alcance.

—Lancen los ES-11D. —ordenó Britai una vez que la última nave de la flota ocupó su lugar y el movimiento cesaba por completo.

Desde uno de los hangares de la Nupetiet-Vergnitzs despegaron tres ES-11D "Ojo de Gato", aeronaves de detección temprana y guerra electrónica equipadas con un enorme radar de barrido multiespectral capaz de detectar y seguir un millar de blancos simultáneamente mientras mantenían una conexión segura con el resto de la flota.

La posición de las naves enemigas no era conocida con exactitud, pero los informes de inteligencia habían establecido una posible área de interceptación que aquellas aeronaves habían comenzado a barrer con sus sensores.

Cada aeronave se dirigió hacia un sector predeterminado mientras en el puente de mando del SDF-3 los oficiales analizaban en tiempo real los datos que llegaban por todos los canales de datos.

—Hay algo que no comprendo. —dijo la Comandante Hayase mientras levantaba la vista de su terminal de datos. —¿Cómo es que esta escuadra ha evitado nuestras patrullas durante tanto tiempo?

—Nosotros tampoco lo sabemos. —respondió Exedore. —Esta división de Reaprovisionamiento de personal de combate debería permanecer en una posición segura durante la campaña de ataque… Sin embargo parece que desde la destrucción de Gol Boddole Zer han comenzado a mostrar un comportamiento evasivo.

Misa miró el rostro de Britai, algunos metros por encima de la baranda que separaba el puente Micrón. —¿Eso no les parece… extraño? —preguntó.

—Lo es. —respondió Britai. —Es casi como si…

—Como si estuvieran recibiendo inteligencia de que están siendo cazados y deben estar siempre en movimiento. —dijo Exedore.

Misa asintió. —Pienso lo mismo. —Dijo con voz grave.

—¿Un traidor? —preguntó Britai apretando los puños.

—Lo sabremos pronto. —observó la Comandante Hayase. —Esta misión es confidencial y solo unos pocos sabíamos sobre el objetivo… es posible que los tomemos por sorpresa y luego…

—¡Hemos detectado la presencia de naves Zentradi en el radar dimensional! —exclamó uno de los oficiales. —¡Distancia: 3.1 Unidades Astronómicas!

—Inicien identificación de blancos, supriman toda emisión de la flota e inicien los preparativos de intercepción. Informen a los escuadrones de combate que se preparen! —exclamó el Comandante gesticulando con el brazo en dirección a la enorme pantalla holográfica en donde habían aparecido los marcadores de naves no identificadas. —¡No dejaremos que se escapen otra vez!

Las órdenes de batalla fueron transmitidas por toda la flota con rapidez y todos los soldados y pilotos de combate ocuparon sus puestos. En el SDF-3, el escuadrón SVF-789 se encargaría de dar la protección necesaria a la famosa cantante Lynn Minmay, quien con su poderoso canto calmaría a los guerreros y facilitaría su captura sin derramamiento alguno de sangre…o al menos eso era lo que esperaban todos.

En el sector del gigantesco hangar que había sido destinado al personal Micrón, las aeronaves pintadas de verde oscuro estaban alineadas en sus puestos de rearme listas para recibir a los pilotos. Todos los VF-1A estaban equipados con Fast-Packs para operar en espacio profundo y uno de ellos destacaba del resto no solo por el tono naranja chillón de su pintura; si no por ser el único de los cazas que portaba un Doble Cañón Mauler RO-X2A en lugar del lanzador HMMP-02 ubicado a estribor.

Aquella era la aeronave que pilotaria el Capitán Hikaru Ichijyo, temporalmente al mando del SVF-789 mientras durase aquella importante operación.

—¿Te encuentras bien? —preguntó Hikaru.

Minmay había estado bebiendo de su envase de jugo por una pajilla y parecía estar tan ensimismada en sus pensamientos que pareció no notar cuando el envase quedó vacío y solo lograba hacer un ruido gracioso cada vez que intentaba chupar sin éxito. La joven vestía ya el traje de vuelo y solo se había quitado el casco para poder tomar un trago mientras durase la espera. La pregunta del joven la hizo salir de inmediato de aquel trance.

—¡Oh! —exclamó sintiéndose algo avergonzada. —Si si… solo estaba pensando algunas cosas. —Se disculpó dirigiendo una sonrisa a su compañero, quien se encontraba sentado frente a ella en el sector del hangar en donde los pilotos se relajaban a la espera de la órden de salida.

Hikaru sonrió también. —Está bien estar un poco nervioso. —dijo.

Minmay soltó una carcajada alegre y varios de los pilotos en las mesas contiguas se volvieron al escucharla. —¿Nerviosa? ¿Yo? Capitán por favor… Soy una cantante profesional. —dijo con orgullo llevando una mano al pecho.

Hikaru se rascó la cabellera. —Personalmente estaría más tranquilo si pudieras cantar desde la seguridad de la nave de Britai, como lo hiciste en la SDF-1… pero Misa dice que no podemos darnos el lujo de acercarnos tanto a ellos con la flota principal.

La joven asintió. —¿Ellos huirán al combate? —preguntó.

—Si, saltarán a la primera señal de la presencia de naves desconocidas, es por eso que han podido evadir los esfuerzos de Britai para capturarlos.

Antes que la joven pudiera hacer otra pregunta se escuchó un aviso en todos los parlantes del hangar. —Atención, se ha emitido una orden de despliegue general; todos los pilotos aborden sus naves y prepárense para despegar.

—Los hemos encontrado. —dijo Hikaru poniéndose de pié de golpe mientras extendía la mano abierta hacia la joven. —Tu audiencia te espera.

Minmay tomó la mano del joven. —Haré mi mejor esfuerzo. —prometió mientras sus brillantes ojos refulgían con resolución .

Subieron a uno de los transportes que rápidamente los llevó hasta su aeronave, en donde el equipo de técnicos había colocado ya una escalera especial para que la joven pudiese subir al asiento trasero con facilidad. Hikaru usó la escalerilla común y pronto estuvo sentado delante de sus controles de vuelo mientras realizaba los últimos chequeos antes del vuelo.

—¿Estás cómoda ahí atrás? —preguntó volviéndose para mirar sobre su hombro.

—Si, por suerte soy lo suficiente menuda, —dijo con una sonrisa. —Me imagino que Misa viaja mucho más apretada.

—Ella es una oficial… y los oficiales siempre se quejan por todo. —exclamó con una carcajada. —Viajar en Suites VIP y Transportes especiales los vuelven flojos.

—Escuché eso. —dijo la voz de Misa Hayase mientras su imagen aparecía en las pantallas de la cabina frente a Hikaru tanto como frente a Minmay. —Si vuelves a faltar el respeto a tus superiores me aseguraré que no te dejen volar ni siquiera un barrilete (1)

—Lo siento mucho. Señor. —respondió Hikaru poniéndose serio de golpe.

—Eso está mejor. —dijo Misa. —Vamos a cargar la ruta de intercepción en los Datalink del Escuadrón, no hay cambios en el plan original, procedan tal y como lo practicamos en la simulación.

—Entendido. —respondieron Hikaru y Minmay al unísono.

—Protégela a toda costa. —ordenó el Comandante Hayase con voz firme. —Minmay representa la esperanza y el espíritu infatigable de la Humanidad.

—Te lo prometo. —respondió Hikaru. —Estamos listos.

Las luces verdes de las pistas de vuelo se encendieron y las veinte y un aeronaves aceleraron sus motores listas para despegar mientras las compuertas se abrían lentamente dejando ver el mar de estrellas del otro lado de la barrera atmosférica. Las puertas del hangar eran tan amplias que todos despegaron simultáneamente con espacio de sobra a cada lado y tras dar una vuelta de circulación entera alrededor del SDF-3 recibieron la confirmación de la Torre de Control para iniciar la navegación hacia la zona de intercepción.

La cacería había comenzado.

(1) Cometa.