Disclaimer: La historia fue hecha por y totalmente inventada por MÍ. Cualquier coincidencia con la realidad es pura coincidencia. La personalidad de Gerard Way y los demás personajes "famosos", es totalmente inventada, ya que nunca tuve ningún contacto con él, ni nunca lo conocí personalmente.


Conociendo al objetivo

Me enamoré de tí desde que te tuve enfrente por primera vez, y desde entonces eres mi sueño, mi ilusión más deseada, mi aliento de cada día y mi compañía constante.


8.30 A.m. Había dormido tan solo 3 horas. Estaba muy ansiosa por lo que iba a suceder hoy. ¡Quería conocer a Gerard Way! Bufé y me volteé, mirando el techo de mi cama. Pensé en ponerme a contar cuantos cuadraditos blancos y cuantos rosas tenía, pero no quería perder más tiempo. Me levanté a duras penas y me dirigí hacia el baño. Abrí la canilla, dejando que el agua llenara la bañera. Me dirigí a mi closet, pensando en que rayos me ponía. ¿Un mini-short negro y una camisa abotonada blanca? No… Demasiado informal. Debía ser algo bastante elegante, un vestido. Muchas personas de la High Society iban a estar allí y yo vestida como si fuera a la playa. En el fondo de todo, tapado por varios sacos y una campera de cuero roja (que no tengo ni idea de cómo llegó eso ahí), encontré un vestido precioso. Era de una tela con estampado escocés, azul y rojo. Corto, hasta la mitad de los muslos y bien apretado al cuerpo, con escote estilo corazón. Lamentablemente, resaltaba mucho mi figura. Odiaba usar cosas apretadas, pero muy a mi pesar, hoy tenía que estar "sexy", por así decirlo. Sonriendo, me dirigí hacia la bañera. Tenía mucho en que pensar. Este era el momento en que la inseguridad me invadía. ¿En que me había metido? ¿Porqué tenía que decir que si? ¿Qué pasaba si era feo? ¿Qué hacía? Si, lo acepto, era demasiado superficial, pero así me criaron.

En el hipotético caso de que fuera lindo. ¿Si no resultaba? ¿Si yo no era de su tipo? No era Angelina Jolie como para decir que todo hombre que me veía fantaseaba conmigo, pero tenía lo mío. Tenía ganas de hundirme en la bañera, ahogarme y no despertarme nunca más. Pero no podía hacer eso, no. No le podía fallar a mi padre. Era lo único que tenía. Mi madre había fallecido cuando apenas tenía 2 años. Las lágrimas comenzaron a nublar mi mente. No quería llorar, hoy no. Salí casi corriendo de la bañera, enrollándome con el toallón. Necesitaba calmarme. Coloqué mi iPhone en los altavoces y puse play. "Rock and Roll Star" comenzó a sonar.

- "In my mind, my dreams are real." - Coreé gritando. Sabias palabras Sir Gallagher. – "Tooooooooooooooonight, i'm a rock and roll star!" – Dios… debía dedicarme a otra cosa. Bailar definitivamente no era lo mío. El que me viera, seguramente se hubiera muerto de la risa. Había puesto el tema en repeat y el volumen al 100%. Me ponía de tan buen humor. – It's just rock and roll – Simulé que en mis manos tenía una guitarra y movía mi cabeza al estilo "Flea" Balzary de los Red Hot Chilli Peppers. De repente, la puerta fue abierta de golpe.

- ¿Puedes bajar la música? –Gritó mi padre, bastante molesto debo decir. Le hice caso, no quería pelear y menos con él. – Gracias, hace 5 minutos que estoy tocando la puerta.

- Perdón, no te escuché.

- ¿Cómo me vas a escuchar si la música revienta los vidrios? – Se estaba masajeando las sienes. Levantó su cabeza, me miró dulcemente y sonrió. – Estás hermosa hija. Si ese tipo no se interesa por ti, seguramente es gay. – Reí junto con él. Algo en mi interior me decía que nuestra relación padre-hija iba a cambiar. Sonreí mucho más ante la idea.

- Vamos? – Ofreciéndome su brazo

- Vamos.

Subimos a nuestra limosina para llegar a la casa de los Way. Estaba muy nerviosa, demasiado diría yo. Pensé que si hubiera sido posible, mariposas saldría de mi boca, que venían desde mi estomago.

- Tranquilízate Sam, déjate de comer las uñas que te vas a quedar sin dedos. – No me había dado cuenta de que estaba haciendo eso, era un tic que había tenido desde niña. Me quité la mano de la boca y miré por la ventana.

Al fin llegamos. Bajamos con toda la elegancia del mundo, dignas de los "Waldorf". Estaba atestado de gente famosa y millonaria.

- Papa… ¿Qué hacen "The Girls Next Door aquí"? – Pregunté señalando a Bridget, Holly y a Kendra que estaban junto con Hef. Mi padre me miró con una cara de no teniendo idea. – Le puedo pedir un autógrafo a Kendra? – Amaba su reality. Lo veía todas las noches por E! Entertainment. Él me miró confuso, seguro que no podía creer lo que yo le estaba pidiendo. – Haz de cuenta de que no me escuchaste decir nada. – Sentencié sonrojada. ¡Pero que tenía de malo! Bueno, en realidad mucho. Admiraba a las conejitas de Playboy jaja. El rió y caminamos hacia una pareja de mediana edad.

- Donald, Donna ¿Qué tal? – Los saludó mi progenitor. Ambos se dieron vuelta. "Donald" tenía el cabello canoso y hermosos ojos verdes. Parecía un tipo bastante amable. "Donna" era la belleza encarnada en mujer. A pesar de estar bastante avanzada en edad, su cara no tenía muchas arrugas y tenía unos hermosos ojos azules. Su cabello rubio caía lacio en capas sobre su espalda.

- Georg! Que gusto que vinieras! Los estábamos esperando – El lo saludó con un caluroso apretón de manos

- Bien, disfrutando las vacaciones. Oh! Les presento a mi hermosa hija, Samantha. Hija, ellos son Donna y Donald Way. – Rebobinemos… dijo ¡¿WAY?! Un repentino ataque de pánico me invadió. Traté de sonreírles pero me fue imposible.

- Mucho gusto señorita. – Me saludó Donald.

- Mucho gusto. – Fue lo único que pude murmurar.

- Georg, creo que deberás tener cuidado, es muy hermosa. Seguro que muchos hombres la asechan. – Bromeó Donna. Todos rieron y yo estaba peor que un tomate.

- Pues, vamos a sentarnos. Nosotros los estábamos esperando a ustedes. – Nos dirigimos hacia uno de los palcos que había en el hipódromo. Todo se veía perfectamente bien. Mi padre, que estaba sentado al lado mío, me susurró

- Te puede calmar un poco? Finge un poco por dios! No te sirvieron las clases de actuación?

- Papá, tomé las clases de actuación cuando tenía 4 años, además, por cuanto tiempo más tengo que esperar para conocerlo? – Suspiró, seguro arto de mi nerviosismo.

- Estaba pensando en que hubiera sido mejor si lo conocías cuando terminara el partido, pero por lo que veo, no puedes aguantar mucho tiempo. Es el que tiene el número 1, del equipo rojo. – Se podía notar que mi padre estaba hastiado de todo esto, no me soportaba otro minuto más. Sonriendo volteé mi cara hacia la cancha, para buscarlo. Pero mi sonrisa se borró cuando lo vi.

Definitivamente, no era mi tipo…

… pero él era mucho mejor. Él era perfecto. Corría ágilmente sobre un enorme caballo negro , cuyo pelaje brillaba bajo la luz del sol. Se notaba que era alto y bastante musculoso. Sus brazos doblados para sostener la rienda, mostraban unos perfectos bíceps. Su piel era blanca y tersa como la nieve, pero sus mejillas estaban algo sonrojadas debido a la agitación. Sus facciones eran tan perfectas, que cualquier modelo envidiaría. Tenía una nariz finita y recta, junto a unos labios algo carnosos y rosados. Sus ojos, enormes y de color verde esmeralda, estaban enmarcados por unas largas pestañas negras. Y por último, su cabello, a la altura de la barbilla, se mecía hacia atrás por el viento.

Por si queda alguna duda… ¿Ya mencioné que era perfecto?

Ok, esto ya era personal. No lo iba a hacer ni por mi padre, ni por Waldorf Inc., ni por nadie. Lo iba a hacer por mí. Lo único que deseaba en estos momentos, era que él me besara apasionadamente, que antes de irme a dormir me dijera al oído que me amaba, y que me hiciera cosas no aptas para menores. Observé todo el partido con una sonrisa en la cara. Él iba a ser mío.


Espero que les guste :)

Este fic, sinceramente me encanta, espero que a uds tmb. :)

xoxo I