Linaje de Sangre
Capítulo II
De pesadillas de verano y enfermedades oculares.
Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-
Summary: Han pasado siglos desde la última vez que los ninjas lucharon por la paz entre las naciones, hoy su descendencia tratará de descifrar el origen del poder milenario que les ha sido heredado.
•••
Mis pasos no producían sonido alguno y la luz de la luna bañaba el claro en una noche despejada, me hallaba solo y errante tal y como había sido marcado en mi destino, mi penuria reflejada en el filo de mi espada encubierta por la capa negra como el cielo sobre mi cabeza, llevaba en mi cuerpo un sentir espectral vagando como un pensamiento en la densidad de las horas, sobrio pero taciturno me moví como una sombra saltando de rama en rama sin rumbo fijo.
…
Una profunda inhalación desesperada devolvió el aire a mis pulmones al mismo tiempo que mi cuerpo me obligó a levantarme de un sobresalto como si repentinamente la vida me hubiese sido devuelta.
- ¡Cariño!
- ¡Sasuke!
Sus voces exaltadas retumbaron en mi cabeza incrementando la intensidad de la migraña que comenzaba a aparecer, en seguida mi madre me envolvió con sus brazos transmitiéndome su calor y su alivio mientras su cuerpo hipaba derramando lágrimas que pronto mojaron mi camiseta mientras se aferraba a mi lánguido cuerpo como si hubiese presenciado un milagro.
Sentí la mano de mi hermano cubriendo la mía dándome un pequeño apretón quise levantar la mirada para ver su reacción, pero me arrepentí enseguida, el dolor punzante que la luz entrando por la ventana me provocó amenazó con dejarme ciego permanentemente.
¿Qué había sido ese sueño?
¿Cuánto tiempo había dormido?
Intenté hablar, pero mi voz no salía, mi hermano había alertado mi despertar a una enfermera que pronto ingresó acompañada de un médico, fue imposible poner atención o entender lo que decían.
Sus voces se oían lejanas, ajenas.
- ¿Cómo te sientes Sasuke-kun? - el médico levantó mi rostro con delicadeza mientras observaba mis ojos apuntando una linterna.
Carraspeé un poco antes de recuperar el habla sintiendo mi garganta desgastada y mis cuerdas vocales desgarrarse por el repentino movimiento, como si hubieran pasado años desde la última vez que las usé.
- ¿Qué pasó? - logré formular con dificultad.
-Te desmayaste en el baño y te rompiste la cabeza contra el lavabo, perdiste mucha sangre, tuvimos que derribar la puerta y cuando te encontré casi no tenías pulso- explicó Itachi con voz preocupada- ¿Cómo te sientes?
-Como si me hubiera arrollado un tren…
El médico me dedicó una sonrisa comprensiva mientras anotaba algo en mi ficha sobre el tablero sujetapapeles.
-Dormiste durante dos días muchacho, fuiste muy afortunado- el hombre de la bata blanca hizo una pequeña reverencia con su cabeza antes de retirarse, salió por la puerta asegurando que regresaría a revisarlo nuevamente y que las enfermeras me traerían pronto algo ligero para comer.
-Muchas gracias Kizashi- su madre correspondió al saludo del sonriente médico que se retiraba con expresión aliviada.
- Itachi ¿Qué le pasó a Naruto?
Mi madre y mi hermano compartieron una triste mirada que no auguraba nada bueno y sentí como algo en mi nuca cosquilleaba, sería la muerte riéndose de mí.
-Aún no ha despertado- respondió mi madre en lo que fue a penas un murmullo y antes de que pudiera continuar un borrón rosa atravesó la habitación como un rayo con su rostro bañado en lágrimas.
-Sasuke-kun… despertaste…- me abrazó y quise rodear su cuerpo con mis brazos pero por alguna razón estos se sentían tan débiles que a penas podía mover los dedos, ella se separó y sujetó mi rostro entre sus manos examinándome, por fin mis ojos comenzaban a acostumbrarse a la luz y pude reparar en las marcas violáceas que ahora adornaban sus ojos verdes dándole un aspecto algo demacrado, el brillo de sus ojos pareció encenderse en cuanto hicimos contacto visual, sentí que nunca antes me había hecho más feliz ver su rostro aunque sea bañado en lágrimas.
Sentí como si fuera la primera vez, como si no la hubiera visto en un muy largo tiempo.
Dos horas después mi cuerpo recuperó la movilidad.
Dos días después pude regresar a casa.
•••
El sonido del pianoforte llegó a mis oídos lejano, delicado, onírico.
Las manos de Sakura se movían con destreza sobre el instrumento y su suave voz melodiosa combinaba a la perfección con las notas flotando en el aire mientras cantaba una canción cuyo nombre no recordaba, yo la observaba otra vez como ese día en el hospital como si fuera la primera vez, embelesado con su belleza espectral, su perfil angelical bañado por el sol, su suave sonrisa mientras sus dedos se deslizaban entre las teclas con maestría, sus ojos cerrados y su largo cabello rosa moviéndose al paso del suave balanceo de su cabeza disfrutando de la música que ella misma creaba.
Un sentimiento de anhelo se instaló en mi pecho ¿Por qué la extrañaba tanto si la tenía justo en mis narices?
-Sakura- la llamé y ella volteó a mirarme curiosa deteniendo la melodía al instante.
- ¿Qué pasa Sasuke-kun? ¿No te sientes bien? - abandonó la sillita del piano para apresurarse a mi lado tomando mi temperatura con un gesto preocupado apareciendo en su rostro, aparté su mano con suavidad dándole una pequeña sonrisa y ella se tranquilizó.
-No es nada, solo…- ahora es cuando no tenía idea de cómo decírselo, de repente la idea se me antojó ridícula.
-Sasuke-kun, desde que despertaste has estado actuando un poco… fuera de lo común, estás más callado que antes y al mismo tiempo…- vi su rostro confundido meditar un momento antes de continuar- no es que esto no me guste- negó rápidamente con sus manos y vi la preocupación brillar en sus jades acompañando a suave sonrojo en sus mejillas mientras desviaba la mirada- es solo que no te has despegado de mí, no tiene nada de malo, solo me gustaría- volvió a hacer una pequeña pausa y sujetó mis manos con fuerza dedicándome una mirada comprensiva que ocultaba un dejo de tristeza- yo también estoy muy triste por ir cada día a ver a Naruto y que él no despierte cuando ha pasado casi una semana- su voz se quebró- pero si te sientes mal por ello y quieres decirlo pero no sabes cómo, sabes que yo voy a escucharte, te entiendo Sasuke-kun, sé que estamos sintiendo lo mismo pero él es fuerte, despertará, todo estará bien- me abrazó y la rodee con mis brazos sintiéndome repentinamente desconectado de mi cuerpo.
Su pequeño discurso finalizó y me dejé llevar por el impulso por acariciar su largo cabello sedoso, suspiré sintiendo una parte de mi alma remendarse inexplicablemente ¿Qué me estaba pasando? Me separé de ella un poco solo para acariciar su pequeño rostro adolescente enmarcado por flequillos con las yemas de mi dedos, ella me miró a los ojos aún ocultando su tristeza y de mi voz escapó una frase no formulada en mis pensamientos.
-Sakura, gracias…- Mis dedos tocaron suavemente su frente, ella me miró extrañada pero sonrojada y feliz.
Experimenté una fuerte sensación de dejavú y el recuerdo de una versión adulta de Sakura con cabellos cortos dedicándome una amplia sonrisa se superpuso a la visión adolescente de Sakura que me veía con confusión y dio un salto hacia atrás con su rostro repentinamente distorsionado en una mueca de horror y preocupación a partes iguales.
-Sa..Sasuke-kun ¿Qué le pasa a tus ojos? ¡Estás sangrando! – ella dio dos pasos hacia atrás trastabillando atemorizada ante lo desconocido y tomando el teléfono con intención de llamar por ayuda.
Voltee a mirarme en el espejo más cercano descubriendo con horror que el rojo de mis ojos que me perseguía últimamente en mis pesadillas era completamente real.
-Espera, Sakura, dame un espejo de mano y no me mires a los ojos- cubrí mis ojos para evitar lastimarla pues no sabía que eran estos orbes rojos ni que podrían hacer si la miraba, la sentí acercarse aún con temor y tomar mi mano suavemente para guiarme de vuelta al sofá depositando en mi mano un pequeño espejo redondo que sacó de su bolsa.
- ¿Por qué no mencionaste esto al doctor, Sasuke-kun? ¿Cuánto tiempo te lleva pasando? ¿Se lo has contado a tus padres? ¿A Itachi? – la retahíla de preguntas solo se detuvo cuando presioné suavemente su mano para llamar su atención, abrí los ojos notando en el espejo que el rojo había desaparecido, pero el que Sakura lo hubiera presenciado solo demostraba una cosa.
Que no estaba loco.
Levante mi rostro para mirarla y ella evitó mi mirada clavando sus ojos en sus zapatos con temor.
-Está bien Sakura, es seguro mirar- tan pronto como lo dije ella levantó su rostro preocupado limpiando con un pañito la gota de sangre que había resbalado por mi mejilla desde mi ojo derecho.
-Nunca había visto algo así y mi familia tiene diez generaciones de médicos…
¡Eso es!
-Sakura ¿Aún tienes la llave de la biblioteca de tu padre?
•••
Nada.
Le habían dado la vuelta a toda la biblioteca médica del padre de Sakura en búsqueda libros sobre enfermedades, condiciones y defectos oculares apilándolos en el suelo para revisarlos, pero tres horas después no habían encontrado absolutamente nada sobre su cambio repentino y esporádico de color en las iris.
-No lo entiendo…- soltó Sakura en un susurro para si misma- ¿Y si vamos a buscar a mi padre y le preguntamos? - sugirió.
-Querrá verlo y no tengo idea de qué desencadena el cambio- respondió sin despegar la mirada del libro que repasaba- y por supuesto si no logra ver nada creerá que estamos alucinando por el estrés.
- ¿Y si estamos alucinando por el estrés?
Sasuke levantó sus ojos del pesado libro solo para dedicarle una mirada de incredulidad a la chica en su delante que pronto sacudió su cabeza espantando los pensamientos.
-Vale, no estamos alucinando por el estrés y tus ojos se convierten en los del demonio- se levantó tomando una libreta del gran escritorio, un plumón negro y uno rojo y comenzó a garabatear hasta que finalmente pudo retratar los ojos que había visto en su novio- Tengo una idea que no implica enviarnos a terapia.
Sasuke arqueó una ceja entre expectativa e incredulidad.
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NOTAS DE LA AUTORA:
¿Qué tal todos? Gracias por leer la historia, vi que hubo bastante lectura en el primer capítulo asi que me gustaría conocer su opinión sobre esta historia para saber que tal les está pareciendo.
¡Recuerden que los reviews son el alimento de los escritores!
¡Gracias por leer!
Azulen.
