Para todos aquellos que esperaron una enorme disculpa, pero mi computadora original murió y hasta ahora me pudieron comprar otra, pero no se preocupen, que ahora si les podre traer actualización no a tiempo, pero igual tratare.

Ahora sin mas que decir, disfruten del capitulo.

NOTA IMPORTANTE: Los personajes y la trama de la historia no me pertenecen, son de sus respectivos creadores y autores.

NOTA IMPORTANTE 2: Esta historia se encuentra en Wattpad, un poco mas avanzada por si no quieren esperar mas tiempo.


Capitulo 4.

El despertar del Martillo.

Cuando su arma brillo los dioses del palco supieron el como Rusia logro lastimar a Thor, Zeus miro al palco de las valquirias y noto a las naciones antiguas y a Brunhilde devolverle la mirada con una sonrisa burlona.

- Esos malditos - Susurro Zeus soltando una leve risa.

Los dioses que se encontraban junto a el lo voltearon a ver.

- ¿Qué cosa señor Zeus? -Pregunto Hermes volteándolo a ver.

- Creo que ya se como es que ese humano puede herir a Thor - Dijo el Dios sonriendo - ¿Qué tanto sabes de las valquirias?

Y sin mas Hermes le conto lo que sabia de ellas, sus habilidades y demás, cuando termino miro a Zeus.

- Pero ¿Qué tiene que ver eso con lo que estamos viendo? - Hermes ya se daba una idea, solo la quería confirmar.

Zeus miro a la arena y sonrió emocionado.

- Esto se pondrá aun mas interesante - Dijo sonriendo emocionado y riendo un poco.


Mientras con las Valquirias y las antiguas naciones, Geir se estaba poniendo nerviosa ya que Zeus no dejaba de verlos.

- Esta mirando hacia acá - Dijo abrazando a su hermana, la cual se mantenía calmada.

- Deja de mirar hacia acá, anciano pervertido - Pensó Brunhilde manteniendo una cara inexpresiva.

Fue cuando Maya le hizo a Zeus una seña obscena con el brazo, que Zeus dejo de mirarlos.


Mientras en el campo de batalla, Rusia seguía atacando a Thor y este lograba responder a todos sus ataques, las gradas animaban a sus combatientes y los ánimos estaban a tope, era obvio que ninguno iba a dar su brazo a torcer.

Pero fue en un momento de confusión de Thor que Rusia con su hoz logro darle en uno de sus guantes y no se detuvo ahí, ya que después de romper uno de sus guantes logro hacerle un corte en el mismo brazo haciendo que soltara su martillo sin mucho esfuerzo.

- Oh parece que estas en problemas - Dijo sonriendo de forma risueña la nación.

Thor solo lo miro, no entendía porque sonreía de esa forma, para el era algo extraño de asimilar y mas porque la sonrisa de esa persona contrastaba completamente con su modo de atacar, pero algo llamo la atención de todos, incluso de los combatientes que miraron donde había quedado el martillo.

El martillo de repente había comenzado a latir, cosa que hizo que Rusia ladeara la cabeza confundido y luego mirara a Thor ir directo al martillo cuando a este le empezaron a salir venas por todas partes, eso impresiono a todo el mundo, pero mas a las naciones que conocían los mitos Nórdicos.

- No es posible - Dijo un poco nervioso Finlandia mirando lo que acontecía frente a el - ¿Entonces todo lo que conocíamos esta mal?

- Así parece - Noruega miraba todo con un gesto indescifrable, incluso para los dioses era difícil leer lo que pensaba ese joven.

Suecia solo se mantuvo en silencio pero con los puños apretados, no pudo evitar pensar en Dinamarca que no estaba con ellos, solo esperaba que el muy tonto se hubiera perdido y que no fuera a pelear en esa arena.


Mientras con las valquirias y los imperios, estos estaban un poco nerviosos, no pudieron evitar voltear a ver a Escandinavia que tenia los puños muy apretados y estaba temblando nervioso.

- Eso no debería de pasar - Dijo mientras miraba al Dios quitar su otro guante y tocar sin problemas su arma - Se supone que no debería poder luchar.

- Tranquilo Escandinavia - Dijo Baltia intentando calmarlo - El hijo de Kiev es fuerte, tengamos confianza en que lo lograra.

Kiev solo miraba a la arena igual de nervioso, pero sin mostrarlo realmente, solo pedía que Rusia lograra salir de esta y que diera su victoria.

- Tu puedes hijo - Susurro en voz baja.

- Tu puedes Ivan Aru - Susurro una persona a su lado, y ese era China.

Las valquirias solo estaban atentas a la batalla, aunque algo nerviosas por lo que estaba pasando.


En la arena, Thor ya tenia su martillo en sus manos y volteo a ver a Rusia.

- Humano... No, ¿Dijiste que te llamas Rusia, Cierto? - Pregunto curioso mientras cargaba su martillo y se ponía en posición - Tengo algo que pedirte... No mueras ahora.

Rusia solo sonrió como solo el sabia y se puso en modo de defensa.

- No te preocupes, no te desharás de mi tan rápido.

Thor solo pudo sonreír ante lo dicho por la nación, ese chico le agradaba y hasta podría considerarlo un amigo.


En las gradas, ciertas naciones miraban todo nerviosos y temiendo por la seguridad de su amigo.

- Mas te vale salir bien librado de esta, tonto comunista - Dijo en casi un susurro Estados Unidos temblando.

Bielorrusia y Ucrania igual estaban preocupadas, mas al ver la reacción de tres de los Nórdicos, sabían que eso no iba a ser bueno para su hermano.


Mientras que en la arena, Rusia esperaba el ataque de Thor y este llego cuando lanzo su martillo, ataque que logro esquivar haciendo que todos exclamara sorprendidos y mas los dioses. Cuando Rusia se incorporo le dedico otra sonrisa tierna a Thor y rápidamente corrió hacia el para atacarlo ahora que podía.

- ¡Toma esto! - Exclamo sonriendo mientras alzaba su Hoz listo para volver a cortarlo.

- ¡Rusia cuidado! - Grito asustado Estonia divisando el martillo de regreso.

Gracias a ese grito de advertencia Rusia logro volver a quitarse del camino del ataque del martillo y una vez fuera de peligro volvió al ataque, aunque miro lo que Thor hacia y supo lo que iba a hacer, y lo que el mismo debía hacer.

- Espero poder soportarlo - Pensó para si mismo y miro de reojo a su arma - Y usted también señorita.

Cuando vio que Thor ya le iba a lanzar su ataque se puso a la defensiva cuando el dios le dejo caer su martillo encima provocando un gran estallido en la arena.

- ¡Rusia! - Se escucho gritar a los Bálticos y a Estados Unidos temiendo por la nación.

- ¡Hermano! - Gritaron Bielorrusia y Ucrania preocupadas.

- ¡Ivan! - Se escucho a otras dos personas desde el palco de las valkirias.

Kiev y China miraban aterrados la arena y esperando que Rusia se haya podido quitar de en medio.

Pero no fue eso lo que vieron, lo que vieron fue que Rusia estaba de pie bloqueando y parando el ataque de Thor, tanto humanos como naciones gritaron de emoción y apoyo hacia Rusia y los dioses no entendían nada de lo que pasaba.

Pero la celebración se vio opacada cuando las piernas de Rusia empezaron a temblar y este cayo al suelo, fue entonces que se dieron cuenta, las piernas de Rusia fueron las que recibieron el mayor daño.

- No es posible - Lituania miraba la escena mientras que temblaba asustado.


Los imperios miraban la escena también preocupados.

- Maldita sea - Dijo molesto Inca.

- ¿Qué pasa? - Pregunto Brunhilde curiosa.

- Nosotros sanamos rápido de cualquier herida o torcedura - Empezó a explicar Azteca - Pero un hueso roto lleva su tiempo, si le da el tiro de gracia estara acabado.

Kiev apretaba los puños y miraba con odio a los dioses que ya celebraban su victoria.


Con los dioses, estos ya daban la batalla por acabada, incluso algunos se quejaban de que no duro nada y de que fue aburrida.

- Bueno, esto ya se acabo - Dijo tranquilamente Shiva - Solo queda que Thor lo remate.


Mientras en la arena, Rusia estaba de rodillas sin mirar a la cara al Dios.

- "Mierda, esto tardara en sanar, debo ganar tiempo" - Pensó mientras que se tocaba las piernas y notando como su regeneración estaba en proceso aunque un poco lento - "Debo ganar mas tiempo ¿Pero como?" - Fue ahí cuando le llego una idea - "Ya se que voy a hacer"

Cuando noto que Thor iba a darle el golpe final fue cuando Rusia lo miro directo a la cara.

- Alto ahí amigo - Dijo tranquilamente y con una sonrisa - Aun no estoy acabado - Thor le miro alzando una ceja curioso - Aun tengo un As bajo mi manga - Fue en ese momento que tomo aire y con todas sus fuerzas grito - ¡GENERAL INVIERNO!