Capitulo II. Inyección de adrenalina, Printemps
La sub unidad Printemps dirigida por la capitán Honoka estaba yendo hacia la armería para cargar más armas y municiones, las 3 aunque no quisieran admitirlo estaban muy asustadas mientras caminaban por pasillos oscuros con los nervios de punta ya que cada paso que daban se escuchaban crujidos del metal, pasos acercándose hacia ella, veían sombras en cada rincón y los gruñidos de monstruos que posiblemente les estarían acechando desde la sombras. Una sensación de incertidumbre se incrementaba en la peli gris, peli jengibre y la castaña que con sus armas cortas estaban mirando hacia cada rincón para no ser sorprendidas en una intersección en T, vieron a otro de esos seres pasar de largo idéntico al anterior, con 3 garras largas en los brazos, la piel putrefacta, dientes de fuera y ojos desorbitados.
Kotori y Hanayo estaban a punto de gritar pero Honoka las jalo con ambos brazos tapando sus bocas tratando de calmarlas, hasta que se dieron cuenta que esa criatura ya no estaba les soltó para seguir hacia adelante, por supuesto las otras 2 estaban completamente pálidas y temblando de miedo pero aún así no se detuvieron llegando a una especie de estación de monorrieles que en una pared tenía un mapa de todo el hangar. La armería estaba un piso abajo y la estación de mando estaba 3, por lo cual decidieron primero ir por armas pero había un problema, al parecer los circuitos de las vías del monorriel estaban fritos siendo completamente imposible que se moviera.
Me lleva… tomar esta vía de transporte va estar complicado, Hanayo ¿puedes reparar los circuitos internos del monorriel o hacer que funcione el sistema automático de todos? — Se cruzaba de brazos Honoka mirando a su hacker a los ojos.
Eh… si puedo… pero me llevara un poco más de tiempo… más que en abrir una puerta— Con enorme nerviosismo respondía Hanayo, que comenzó a buscar una caja de control eléctrico en la pared. — Dónde está… dónde está… ah… aquí… — Quitando la tapa de una especie de caja integrada a la pared miraría un montón de circuitos conectados comenzando a desconectarlos y conectarlos haciendo ligeros cortos.
Parece que nos han escuchado… capitán cubramos la espalda de Hanayo — Recibiendo una afirmación de la peli jengibre, ambas se pusieron en puntos estratégicos junto a la 3era del grupo estando alertas cuando escucharon gritos y sonidos acercarse rápidamente a su ubicación.
De golpe y de forma abrupta salieron de las sombras unas extrañas criaturas, eran humanoides pero se arrastraban por el suelo, su piel estaba completamente negra y no tenían la parte inferior de la mandíbula, su lengua estaba afilada además de una cola afilada en vez de piernas. Era una clase diferente de monstruo más veloz que los anteriores errando algunos disparos de los ductos de ventilación salían más teniéndolas rodeadas, contándolos eran unos 6 de estos seres que se acercaban ferozmente hacia ellas, tanto Kotori como Honoka disparaban en todas direcciones acertando tiros pero aun no los detenían, era como si su piel pudiera resistir los disparos.
A pesar de que daban y daban en el blanco los monstruos amorfos no se detenían estando a pocos pasos de ellas uno logro agarrar con una de sus manos el tobillo de Kotori que la termino derribando por completo otros comenzaron a arrinconarla mientras Honoka protegía a Hanayo no se dio cuenta que a su subalterna la tenían lista para ser triturada, devorada o cualquier otra cosa peor que cuando uno iba a saltarle a ella logro matarlo apuntándole a la cola, ese era su punto débil y así seguiría con los otros.
Kotori! Apunta a las colas son su punto débil! Rápido o te matarán! — le ordenaba a la peligris para que saliera de ese aprieto lo más pronto posible.
Entendido! — Apuntando entonces hacia las colas de esos seres que intentaban matarla escuchaba sus gritos al matarlos dejándolos tirados en el suelo uno a uno.
Hanayo finalmente había terminado de re acomodar los circuitos del registro de energía de los monorrieles encendiéndose el que estaba atascado, pero esas criaturas no dejaban de salir por donde fuera, los ductos, el pasillo, incluso del techo salían acorralándolas a las 3 que corrieron directo al vehículo disparando hacia atrás para dejar atrás a sus perseguidores entrando finalmente al monorriel Hanayo apretó un botón cerrando las puertas viendo en los cristales como esas criaturas se aventaban chocando contra los mismos queriendo entrar pero rápidamente se alejaron de ahí respirando aliviadas dejándose caer sentadas en el suelo mientras descendían a la armería no deseando encontrarse más de esas cosas. En el trayecto pudieron ver otras instalaciones completamente devastadas con una masa gelatinosa pegada en la pared, cuerpos descuartizados, pudriéndose y la horrorosa escena de como unos bichos que parecían pulpos se arrastraban a los cadáveres abrirles el estómago e introducirse en ellos para hacerlos convulsionarse y levantarse como si de zombies se tratasen.
Ninguna creía lo que estaba mirando, en el Otonokizaka habrían especies diferentes de esos seres hambrientos y dispuestos a cazarlas con tal de descuartizarlas o peor aún convertirlas en uno de ellos, la situación no podría ser peor de lo que esperaban, rogando que encontraran al menos a algún sobreviviente, principalmente Kotori, pero la realidad era demasiado desalentadora como para tener una esperanza de ello.
El monorriel descendió finalmente hacia el área destino abriéndose las puertas habiendo otro pasillo no tan largo que dirigía a unas puertas al fondo, caminando apuntando con sus linternas y sus armas se fijaban en los rastros de sangre en las paredes, en mensajes terroríficos escritos con un líquido café extraño frases tales como: "El renacimiento está en la muerte", "El infierno se ha hecho presente en esta nave, no hay salida", "El arca es la salvación". En particular esa última les dejo con dudas ¿Qué era "el arca"? ¿Tendría relación con lo que sucedió en el hangar?, habiendo llegado al lugar las puertas se abrieron lentamente encontrándose con más cuerpos mutilados, sangre por doquier y luces parpadeantes, eso era una mala señal por lo que decidieron sacar lo necesario lo más pronto posible.
Tomaron granadas láser que en vez de explotar detonaban un mecanismo el cual disparaba láseres que partían en pedazos a todo lo que estuviera en un rango de 10 metros de diámetro, cortadoras de plasma y rifles de asalto con lanza cohetes incluidos, cajas de municiones.
Armadas hasta los dientes salieron de ese lugar yendo hacia el monorriel ahora subiendo varios pisos arriba, aumentando las sensaciones de miedo, duda en su interior. Sus corazones palpitaban más y más, estando a punto de salírseles del pecho literalmente ya que posiblemente después de ir a ese lugar lo que fuera que encontrasen seria crucial para resolver el enigma que gira en torno a lo sucedido en la nave y con sus tripulantes, de cierto modo ninguna estaba lista para lo que fueran a encontrar, ni física, mental o emocionalmente por lo cual estaban un poco dudosas de querer saberlo. Pero finalmente al paso de unos minutos donde hubo silencio, miradas serias y nerviosas las 3 chicas llegaron al centro de comando del capitán, encontrando un entorno en completa oscuridad, los circuitos de algunos artefactos estaban salidos, las paredes estaban desgarradas, más sangre, un hedor completamente pútrido que era totalmente insoportable al grado de darles ganas de vomitar pero apenas estaba comenzando lo espantoso, lo terrorífico seria lo que encontrarían dentro de la cabina del capitán.
Dándoles paso otra puerta corrediza apuntaron con sus armas nuevas hacia todos lados, mientras pisaban una especie de baba negra por el piso iluminando el lugar con sus lámparas veían frente a los controles de navegación, controles de motor, radares de movimiento a varios tripulantes muertos, con los rostros desfigurados, otros con el tórax abierto, extremidades mutiladas… en conclusión una escena sacada de la peor película de terror, Hanayo intentaba verificar si algo funcionara pero aparentemente ningún aparato era funcional, Honoka miraba por todos lados apuntando con su cortadora de plasma vigilando que no fueran sorprendidas nuevamente llegando a ver arriba del asiento del capitán un hoyo donde posiblemente algo podría entrar o salir, cualquiera que sea el caso pero la cosa no terminaba ahí ya que al bajar la mirada se encontró con algo que no deseaba muy en su interior. El cuerpo de la madre de Kotori estaba abierto del cuello hasta la entrepierna con todos los órganos podridos de fuera, desangrada postrada en su sillón saltando del susto alertando a las demás.
Capitán… que…. —La castaña volteo pero quedo tan impactada que se tuvo que agarrar de los controles de la nave frente a ella para después taparse la boca, esa imagen la había dejado fría.
Capitán… esta todo… —No pudo terminar lo que iba a decir ya que sus piernas perdieron fuerza cayendo al suelo, Kotori estaba con la mirada en blanco, esos ojos color miel comenzaron a cristalizarse de miedo, angustia, impotencia, terror al ver por ellos mismos una terrible… una terrorífica realidad — Madre! —
En ese momento se soltó en llanto, todo su cuerpo estaba temblando al punto del colapso nervioso, no sabía qué hacer, como reaccionar, su cerebro simplemente no pudo asimilarlo en ese momento, como si un interruptor en ese momento se apagara de golpe haciendo corto circuito tomándole solamente algunos segundos reaccionar hasta que arrastras se acercó al cuerpo muerto de la mujer mayor que tenía gran parecido con ella, como si fuera el reflejo maduro de Kotori el cual le tomo en brazos sin importarle el asqueroso hedor, el estado, solamente poso su mano en su mejilla fría rosando su piel con la yema de los dedos quedándose ahí tirada sin decir nada, como si estuviera en otro mundo. De repente escucharon un fuerte golpe provenir del techo alarmándose todas, las 2 restantes intentaron hacer reaccionar a la peligris que balbuceaba cosas sin sentidas pérdida en sus propios pensamientos, el golpe se escuchó más fuerte asustándoles a sobre manera ya que no imaginaban que era lo que ahora se encontrarían si se quedaban ahí y en realidad ni Honoka ni Hanayo querían saberlo bajo ningún concepto.
A la fuerza tomaron de los hombros a su compañera para hacer que volviera en sí pero se negaba a hacerlo, aferrada al cadáver de su querida madre se resistía a dejarla ir, incluso en medio de psicosis grito que la dejaran morir ahí junto a ella, que ya nada importaba para ella, esas palabras las hicieron palidecer pero no se rendirían y como pudieron la alejaron de su madre mientras prácticamente la arrastraban contra su voluntad en medio de gritos, sollozos desesperados, llenos de un inmenso dolor pero al momento de querer salir del lugar algo del techo les salto encima aventándolas algunos metros lejos, viendo ante sus ojos un monstruo gigantesco, erguido de pie, con unos brazos corpulentos con púas en cada uno, de la espalda le sobresalían más picos, incluso de las fornidas piernas, su rostro era bestial pero curiosamente tenia cabellos negros y unos ojos penetrantes carmesíes sobresaliéndole tentáculos por la boca.
No… puede… ser… — Como si la reconocieran al instante todas dijeron al unísono — Almirante Yazawa…. —
La bestia era la madre de Nico que por razones aún desconocidas termino volviéndose uno de ellos, salvaje y violenta levanto sus extremidades que eran como bolas demoledoras con púas golpeando el suelo tratando de triturarlas, tratando de buscar una salida las 3 veían como ese ser cubría con su enorme cuerpo la entrada no teniendo una vía de escape por donde salir.
Comenzando a dispararle con sus rifles y cortadora de plasma, ninguno de los disparos surtía efecto en cuerpo acorazado de la antes almirante, solamente gastaban munición a lo tonto, desesperadas intentaron esconderse en esa habitación pero no había suficiente espacio para hacerlo y los brazos demoledores destruían todo a su alrededor, ¿Sería este su final acaso? Era lo que se preguntaban esperando solamente ser encontradas, para ser pulverizadas por esa cosa pero Honoka recordó que traía consigo granadas láser tomando una en su mano diestra.
Chicas… esto es peligroso pero creo es nuestra única salida… quiero que la distraigan por un momento para poder dejar una granada a sus pies y así poder matarla… — Honoka misma no creía en lo que estaba diciendo, ¿Les estaba ordenando a sus subordinadas distraer a la madre de Nico para matarla? Cualquiera pensarían que es un homicidio… pero en este caso era necesario.
Pero capitán…— Las 2 chicas decían al mismo tiempo suplicando que no lo hiciera.
Lo siento no hay alternativa —
Muy a su pesar ambas salieron de su escondite llamando la atención de esa bestia disparándole en el cuerpo creando un señuelo dándole tiempo a Honoka para que saliera sacara una granada y la cargara, solamente tenía que esperar el momento perfecto para dejarla bajo los pies de ella, para salir corriendo lejos de ahí. Kotori y Hanayo corrían hacia la izquierda para distraerla para cuando la peli jengibre vio un espacio para maniobrar rápidamente corrió hacia la señora Yazawa aventando una granada al suelo que comenzó a desprender algunas luces azules hacia todos lados.
Perdóneme almirante…. — Con pesar en su mirada Honoka corrió debajo de los pies de ella para alcanzar a sus subordinadas quienes seguían disparando, las 3 salieron huyendo rápidamente.
La bestia las perseguiría pero justo en ese momento una detonación se escuchó, los láseres habían partido en muchos pedazos el cuerpo de quien fue una mujer, una gran madre y una excepcional militar, escuchando un grito atroz provenir de ella pero ni con eso se detuvieron, ni miraron hacia atrás, corrieron hacia el monorriel dejándose caer sin fuerzas en él, ahora si las 3 se soltaron a llorar de manera frustrante, el matar a esas cosas para sobrevivir era una cosa, pero matar a quien antes era una persona querida por ellas era muy distinto, dejándoles una sensación de vacío en su interior, lo más complicado y difícil seria el cómo decírselo a la menor pelinegra sin que perdiera los estribos dado su volátil carácter, evitando que cometiera una locura. Algo de lo que Kotori ni Honoka pudieron darse cuenta era que la hacker había obtenido un pequeño dispositivo que albergaba una base de datos de los movimientos de la nave.
Sacándolo lo conecto a un pequeño computador portátil, estaban encriptados los archivos pero en la misma los desencripto encontrando miles y miles de carpetas con información que podría serles de mucha ayuda en la misión, encontrando las etiquetas: "Necromorfos", "El arca", "Mutación con ADN alienígena", dando un vistazo a dichos archivos encontrándose con cosas realmente sorprendentes y a la vez aterradoras, llegando a la conclusión que no estaban ni cerca de saber que sucedió realmente. Aunque para su mala suerte la información no estaba completa.
Capitán… lo que encontré en la sala de control del capitán… muestra información demasiado… extraña… pero está incompleta… quizás si encuentran a la doctora Nishikino podríamos estar más cerca de saber la verdad… — Decía Hanayo claramente nerviosa.
Me comunicare con la sub unidad BiBi…— Accionando su intercomunicador intento hacer contacto con las 3 médicos de μ's
Que sucede capitán… — De las 3 miembros quien no quería obtener respuesta era de Nico, sintiendo un nudo en la garganta.
Encontraron… algo…. — Lo dijo lo más natural que pudo.
Mmm pues encontramos más de esas cosas, unas con las púas en los brazos, otras que se arrastraban con cola en vez de piernas, incluso a unos esqueletos andantes que chillaban horriblemente, que a duras penas tenían carne pútrida.. pero dios sí que son rápidos… casi no tenemos municiones… — Se quejaba la más chica de todas.
Bien.. vayan al ala médica a ver si corren suerte de encontrar a la madre de Maki — El nudo en la garganta era más opresivo que le costaba decir cada palabra.
Capitán… ¿Encontraron a mi madre? —
En ese momento la peli jengibre se derrumbó por dentro pero mantuvo firmeza en su semblante, debían seguir buscando pistas o algo que les llevara a algo concreto, esto estaba demasiado lejos de terminar.
Continuara..
Nota: Yo creo que este capítulo estuvo muy intenso y emocional a la vez, créanmelo el siguiente estará igual o más, ya que lo que BiBi encontrará en el ala medica será simplemente… espeluznante, hay les dejo a su criterio las posibles situaciones jajaja si quieren dejen sus opiniones en reviews
