Capitulo VIII. Escapando hacia el mañana, tomando medidas suicidas
La líder de la tripulación de μ's estaba en ese pequeño espacio donde su querida castaña estaba acostada en una cama sin decir nada, parecía estar esperando algo pero ¿Qué rayos era eso?, ¿Qué las encontraran o mataran? o peor convertirlas en esas cosas… o quizás ya había perdido la cordura estando expuesta a tantos niveles de radiación que podría haber ya trastornado su mente por completo pero era confuso porque se notaba como siempre había sido con ella desde que se conocieron en la base espacial Akihabara donde estaban sus familias porque ahí radicaba la base minera y de investigación de la cual debían acudir después de terminar la misión de exploración pero la actitud tan "pasiva" de la castaña ya le estaba cansando por completo por lo que se levantó y tomo sus cosas para irse de ahí. Pero dado que era un espacio en el cual no había puerta de salida tendría que usar un ducto de ventilación para moverse así que tomando una caja la puso en el suelo para usarla como base para llegar a la rejilla quitándola mientras Tsubasa se daba cuenta de ello levantándose para ayudarla sin decir nada subiéndose a un lado de la caja jalando entre ellas la rejilla hasta que finalmente cedió ayudándola nuevamente a Honoka para que se metiera dentro del ducto de ventilación.
Ve a la sala de máquinas Honoka, verifica si aún lo motores están funcionando para mover este maldito vejestorio, pero si no es así…. tomen tú y las demás la nave de emergencia en la cubierta de vuelo… huyan muy lejos de este lugar, ¿Me entendiste? — La mirada de ella se volvió apacible sonriendo de medio labio
No voy a dejarte aquí sola… toma mi mano, Tsubasa — Extendiendo su mano la peli jengibre la otra no accedió, tomando su arma ya que se escuchaban unos gritos acercándose al lugar, sería cuestión de tiempo para que la hallaran.
Te alcanzare cuando pueda… ahora vete… — Cerrando la única vía de escape muy a su pesar tuvo que hacerlo.
Yendo prácticamente a gatas alumbrándose con una lámpara que venía incluida con su ropa ilumino el camino tan estrecho que a duras penas podía moverse escuchando los disparos que probablemente provendrían de Tsubasa como los gritos y gruñidos de esas cosas hambrientas de sangre dudando en volver, pero se tuvo que tragar su orgullo y seguir adelante, debía confiar en ella en que la alcanzaría, que todo estaría bien pasara lo que pasara. Pasando un largo rato mientras se movía por ese espacio pequeño entre pasillos que subían y bajaban hasta que al final de uno pudo ver otra reja que probablemente era otra parte de la nave preguntándose si estaría fuera de peligro o tendría que abrirse a tiros para huir del lugar. La reja estaba atascada con una sustancia viscosa que se manchaba en sus manos que tuvo que acomodarse en posición horizontal para que a partir de patadas la aventara lejos arrastrándose hasta que cayó en algo suave pero demasiado húmedo fijándose en que todo el lugar estaba cubierto en una viscosa masa gelatinosa y putrefacta la cual tenía el sistema de los motores atascado sintiendo mucho asco ya que el olor estaba siendo demasiado penetrante en sus fosas nasales, tuvo que activar su armadura en que comenzó a salir de su ropa cubriendo su cabeza con casco para recobrar aire puro pudo notar como baba comenzaba a caer de arriba volteando por mero instinto encontrándose con una monstruosidad arriba suyo encaramada como un gato.
Creo que has venido a darme la bienvenida… no es así… — Sonando sarcástica saco su cortadora de plasma, no teniendo tiempo para disparar ya que esa cosa se le había tirado encima agarrándola con una pata.
Era una bestia gigantesca que tenía un rostro alargado con colmillos filosos y con una lengua afilada que sobresalía de su boca con un agujo con la punta que se abría en 4 como si fuera una flor mostrando otra boca con colmillos que al ver a su presa retorciéndose para tratar de escapar bajo la cabeza para que esa extremidad humectada de baba se pasara por todo el casco de Honoka que trataba de alcanzar su arma porque al momento de caerle encima la soltó. Estiraba su brazo para poder alcanzarla, pero era inútil, recordando que tenía aun esas granadas que disparaban laceres entre su arsenal así que sacando una la activo para lanzársela de lleno a la boca para de un golpe ¡Bam! explotarle en el interior desgarrando su mandíbula, pero aun siendo insuficiente para matarla, pero al menos sí lo era para liberarse de su agarre.
¡Trágate eso!, ¡Malnacido! —
Levantándose se alejó a una distancia considerable mientras esa monstruosidad volvía en si para verla con esos ojos dilatados y amarillos que estaban rabiosos, le había dejado la parte inferior de la mandíbula completamente destrozada pero su lengua bípeda estaba aún intacta, lanzándose al ataque con furia arrasaba con los escombros que había a su paso, pero ahora la capitana de la nava minera apuntaba a la bestia con su cortadora de plasma causándole laceraciones en todo su cuerpo pero no era suficiente para detenerla sufriendo una embestida que la aventaría contra una pared corriendo a toda velocidad clavando sus garras en los costados de la pared metálica de esa zona mientras su lengua trataba de alcanzarla para intentar arrancarle parte de su ropa sintiendo como el ácido que salía de esa extremidad comenzaba a corroer su armadura que tuvo que dispararle a quemarropa para volver a aturdirla corriendo hacia una esquina encontrándose con arma larga que tenía un contenedor conectado con una manguera hacia la parte trasera del arma.
Jalando el gatillo se dio cuenta que era una lanza llamas, por lo que sonreiría con más determinación al estar ahora ella en ventaja poniendo a prueba su resistencia ante el fuego disparándole ahora directo a la cara causándole un gran dolor y que se retorciera en el suelo gritando desgarradoramente mientras la peli jengibre seguía jalando el gatillo calcinando a esa cosa que se retorcía en el suelo buscando a toda costa con una de sus garras agarrar a la chica, pero fue imposible ya que en solo minutos la criatura dejo de moverse estando su piel completamente calcinada por las altas temperaturas a la que fue expuesta terminando con la adrenalina a tope, exhausta, pensando en que posiblemente el fuego podría limpiar la zona tomando la decisión de gastar gran parte del combustible llenando toda esa sala de fuego hasta que esa sustancia pegajosa fuera solamente pequeñas lastras de algún material parecido al hule que olía mucho peor que antes.
Con la zona limpia de toda contaminación se dirigió al control maestro de los motores tratando de que volvieran funcionar, pero no era ni ingeniera ni mecánico como para poder reparar un sistema tan completo, en estos momentos era de gran ayuda su compañera de sub - unidad Hanayo que en u haría funcionar esa cosa si es que tenía algún tipo de arreglo, pero si no era así tendrían que ir a la cubierta de vuelo para escapar de ahí. Hasta el momento ella desconocía el hecho de que el arca negra estaba ahí, así como que debían destruir ambas arcas, pero además su otra preocupación Tsubasa no aparecía por ningún parte, desesperada saldría por la única puerta de ese lugar por lo que dirigiéndose a ella iba a hacerlo, pero escucho más disparos acercarse, gritos múltiples que terminaron al entrar las demás chicas todas asustada y con los nervios de puntas que al oír su voz ellas instintivamente levantaron sus armas hasta que reconocieron que era su líder.
Que alegría… están bien… — Respiro aliviada al verlas a todas… pero caería en cuenta y al contarlas que eran 7 y no 8 preguntándose donde estaba la líder de Lilly White — Esperen… y Nozomi ¿Dónde está? —
Hubo un profundo silencio, miradas bajas y gestos realmente tristes, ninguna dijo nada hasta que la subordinada y segunda al mando de esa unidad la peli azul hablo con un nudo en la garganta aguantando las ganas de llorar.
Capitán… Nozomi…. ella… ella... se sacrificó por nosotras…. en el área de guardería huíamos de unos niños y bebes infectados con el virus alienígena…. pero al encerrarnos en un salón, estando rodeadas nos encontramos con la madre de Maki, pero no venía sola… venía con una feroz criatura de la cual venimos huyendo —
Nozomi le disparo con una granada y la desmembró… pero esa maldita mujer… esa maldita… la creo de manera que fuera indestructible, no importa cuántas balas gastemos… cuantas granadas le aventemos… o cuanto corramos… esa cosa se regenera y nos embosca en la esquina siguiente… "Su cazador" nos matara… si no encontramos la forma de detenerlo —
En la mirada y palabras de la líder de BiBi había un profundo odio hacia esa mujer además de un sentimiento de tristeza en su mirada celeste ya opaca ensombrecida por pequeñas lagrimas que se asomaban en sus parpados bajando por sus mejillas. A decir verdad, todas estaban derramando lagrimas impotentes por su baja pero conscientes de que lo hizo por el bien de todas, su líder mejor que nadie entendía lo que era sacrificarse por algún ser querido aun le dolía el hecho de ser ella la asesina de lo que quedaba de la almirante Yazawa por lo que se acercó a la rubia para verle a los ojos y abrazarle con fuerza mientras ella se desahogaba en sus brazos. Hanayo se fijó en el sistema que estaba en el fondo a mano derecha viendo que en la puerta decía "Sala de máquinas" caminando a toda prisa para encontrarse con el sistema de motores comenzando a explorar su estado sacando unos dispositivos que eran medidores de voltajes sumamente avanzados que además mostraban los circuitos dañados por medio de simulación de circuitos electrónicos que los conecto a unos puertos para verificar el porcentaje de daño tanto interno como externo, también si sus funciones aún estaban trabajando al 100% pero tan solo estuvo manejando sus artefactos electrónicos hubo un corto circuito instantáneo tirándola de golpe al suelo.
¡Hanayo! / !Kayochin! — Dijeron la peli gris y peli naranja que se acercaron a la castaña para ayudarla a levantarse mientras tocia al haber aspirado un poco de humo de esa maquinaria completamente frita.
El motor está muerto…. ningún circuito interno es funcional o reparable… Capitán… ¿Qué paso aquí? — Buscando alguna explicación sobre eso ya que había llegado antes que ellas, posiblemente sabría qué sucedió.
Este lugar estaba cubierto de baba, de algo totalmente asqueroso que posiblemente con el tiempo pudo haber freído el sistema de motores además tuve que arreglármelas con quien custodiaba ese lugar — Señalando a un bulto gigante que estaba calcinado totalmente mirando los 7 restantes sorprendidas.
Dios… Capitán…. tenemos que ir a la cubierta de vuelo…. entonces, llevarnos el arca negra de aquí e impedir que la madre de Maki se lleve la falsa a la tierra… debemos evitar que el Leviathan… que esas cosas… logren salir de aquí… debemos erradicarlos…. — Declaraba Nico cargando su arma con seriedad en esos orbes carmesí — El arca negra debe ser llevada a la primer luna carmesí así podremos contener la propagación de estas cosas —
Entonces vamos, en marcha Printemps, Lilly White, BiBi… en marca μ's — Todas seguían a su valiente y determinada líder sin rechistar ninguna sola palabra — Espero… logres llegar a tiempo Tsubasa…. — Murmurando para sí misma la peli jengibre.
Estando frente a la salida escucharon un ruido muy pesado y fuerte, como si hubieran desgarrado un metal con mucha brusquedad saliendo de una pared el "cazador" necromorfo de la doctora Nishikino rugiendo y con sus garras moviéndolas hacia los costados para golpearlas pero las chicas se escabulleron moviéndose hacia distintos lados para estar en un rango de distancia prudente para poder disparar, jalando del gatillo de sus armas batiendo a tiros a esa cosa, entre descargas plasmicas, plomo y usando la energía cinética de sus trajes para realentizarlo e incluso aventándole cualquier escombro que estuviera regado por ahí para impedir su avance haciendo que poco a poco se desmembrara dejándolo inutilizado. Siendo hora de correr ninguna titubeo en hacerlo, pero muchos escombros habían bloqueado la salida y siendo el orificio de la pared el único lugar para huir.
Vieron de reojo como poco a poco se levantaba regenerando su cuerpo marcharon a toda prisa a su única vía de escape, pero tenían que huir con sumo cuidado porque había muchos cables hechos pedazos que aún tenían corriente, tubos, metales quebrados y colgando del techo que si caían sobre ellas las harían trizas. El estado de pánico y frenesí estaba a su límite que al escuchar a esa bestia rugir nuevamente era hora de acelerar el paso, para cuando finalmente encontraron una compuerta de emergencia todas salieron hacia lo que era una pequeña estación de monorriel corriendo a toda prisa, la última era Eli que al momento de estar del otro lado de la compuerta un punzante dolor sintió en su pecho, su vista comenzaba a nublarse viendo como la punta de una garra de ese cazador había atravesado su pecho haciéndola escupir sangre pero eso no fue lo peor. Una mordida fue propinada en su cuello haciéndola gritar de profundo dolor cayendo al suelo moribunda arrastrándose mientras sus compañeras con miradas aterradas le soltaron granada tras granada a esa cosa cerrando la compuerta y sellándola con un montón de contenedores que había en esa pequeña estación.
¡Eli! ¡Resiste!, ¡Estamos a poco tiempo de salir de este infierno no mueras! — La menor pelinegra la sostenía en brazos mientras se llenaba de sangre su pecho, saliendo de sus labios estando completamente débil.
Por favor… capitán resista, solo debemos sellar la herida…. — Alterada a punto de desfallecer la pelirroja sacaba un monto de aparatos para sellar su herida y vendas su rostro estaba pálido no podría describirse con palabras lo que sucedería.
Chicas… — Tosiendo con dificultad y escupiendo sangre — Huyan… esa cosa… me mordió… yo no tengo cura…. corto mis pulmones… —volvió a toser agravando su estado — Al morir quedare infectada y el virus se propagará fácilmente convirtiéndome en una más de esas cosas…. solo déjenme en ese cubículo y ciérrenlo…. perfectamente para que no pueda salir… —
Las restantes estaban pálidas, negándose a hacerlo a abandonarla como un perro a su suerte mientras muere, pero tenía razón no habría cura para su infección y estaba a solo minutos de morir, convertida en una de esas cosas sería difícil poderla matarla no porque lo fuera si no porque era alguien muy querido e importante para ellas no tenían el corazón como las agallas para darle el tiro de gracias. Pero Umi tuvo el valor de arrastrarla tomándola de los hombros mientras las demás se discutían mentalmente si impedirlo o dejarla, pero no dijeron nada solo la dejaron hacerlo, al final tomando un monto de escombros y cualquier cosa que tuviera a la mano la dejo encerrada además activando el control de seguridad que sería una segunda capa que bloquearía la salida de la rubia que solamente levanto la mano despidiéndose de ellas diciendo un "Gracias" acompañado de una sonrisa llena de lágrimas.
Doliéndoles en el alma, la abandonaron mientras ella moría lentamente, pero disfrutaría sus últimos momentos de vida sacando una pequeña cajita de chocolates que la peli morada le hizo, comenzando a comerlos diciendo unas últimas palabras.
Pronto estaremos juntas Nozomi…. —
Continuara…
Nota del autor: Pues aquí está la infectada, y presiento que van a crucificarme por haber terminado de una manera tan cruel a la pareja más gay de las musas, ya estamos llegando al final solamente quedan 2 capítulos, ¿Quién creen que sea la que desaparezca misteriosamente? Hmmm ¿Están preparados para el final?, buenos nos veremos mañana cuidense
