"Pensamos que la pesadilla que habíamos dejado atrás en el Otonokizaka y en la luna carmesí había quedado atrás, pero por ironías de la vida esta se empeña en volver… nunca pensamos que sería de esa horrible manera"
Last Ride In The DeadSpace: Genesis
Capitulo I. La pesadilla regresa
La intriga por saber cómo se encontraba la chica en esa cámara de suspensión criogénica estaba carcomiendo a las chicas de la tripulación minera μ's, porque la plática entre los doctores era realmente desesperanzadora y la incertidumbre les hacía pensar que no había nada que hacer por ella. Pasados algunos minutos las llamaron a todas para que la observaran con más detenimiento, sus signos vitales estaban en 0, sus órganos internos estaban completamente muertos, su sistema nervioso en estado aparente de coma, era solamente una pequeña cascara sin vida por lo que todas pusieron una mano en el cristal mientras notaban como sus cabellos se removían en el agua como su cuerpo estaba flotando sumergido causándoles una sensación de profunda angustia que no podían evitar, ella quien les había inspirado fortaleza, voluntad y el deseo de sobrevivir dentro de esa nave llena de muerte ahora estaba ahí muerta sin poder hacer algo para cambiarlo.
Los científicos entendieron que no había nada que hacer, no tenían el suficiente material o equipo como para poder revivirla por lo que las dejaron solas con esa achica con un sentimiento de frustración en ellos.
— ¿Esto es verdad? ¿no hay nada que hacer? — decía la pelinegra con seriedad en sus ojos
— Desgraciadamente es tarde… aunque su cuerpo este intacto y sus órganos, no funcionan, su corazón no manifiesta pulso, malditos ¿Por qué la trajeron? para torturarnos… — La pelirroja cerraba un puño con fuerza mientras miraba al suelo.
— Es una crueldad nya… son muy crueles… — Rin no pudo aguantar y comenzó a llorar con la mirada fija al suelo.
— ¡No puedo verla así lo siento! — Kotori sufría demasiado por verla así, iba a huir, pero la peli azul la tomo en sus brazos acuñándole contra su pecho consolándola mientras ambas lloraban, una a mares y la otra en silencio.
— Debemos ser fuertes…. es lo menos que ellas hubieran querido…. porque todas somos una unidad, somos μ's —
El silencio comenzó a impregnarse en el ambiente siendo apenas audibles leves sollozos de las chicas, pero algo sorprendente sucedió ante sus ojos: la chica dentro de esa cámara estaba abriendo los ojos lentamente ¿Es esto acaso posible?, ¿Cómo podía pasar si no tenía ningún signo vital funcionando?, todas estaban horrorizadas porque pensaban que su mente les estaba jugando una mala pasada, después de todo lo que sufrieron con los necremorfos y Leviathan, aún tenían severo traumatismo psicológico pero al darse cuenta como la otra comenzaba a alterarse dentro de esa cámara al reconocerlas su miedo se volvió desesperación ya que comenzaba a golpear el cristal con una gran insistencia como si quisiera romperlo. Rápidamente Umi llamo a los científicos que acudieron rápido a esa habitación sorprendidos por lo que vean, por lo que decidieron drenar el agua de esa cámara mientras la chica caía al suelo intentando respirar arrancándose la máscara y zafando los tubos que estaban conectados con agujas delgadas a su cuerpo saliendo gotas de sangre por los orificios mientras intentaba levantarse, pero estaba demasiado débil para poder hacerlo.
Al abrirse esa capsula la chica intento levantarse y dar algunos pasos, pero tan solo puso un pie fuera de la misma termino cayendo, pero gracias al rápido accionar de las chicas le tomaron de los brazos para que no se cayera demostrando su alegría de que estuviera viva en perspectiva estando desorientada mientras le ayudaban a ponerse en pie poco a poco diría sus primeras palabras después de 3 años de estar desaparecida.
— ¿Dónde estoy?... ¿Qué ha pasado?... ¿La pesadilla termino?... — Exclamaba aturdida mientras se tomaba la cabeza con una mano.
— Eso creíamos… hasta que UTX la base militar donde estamos… te trajo a ti… y al arca…. — Decía la subalterna de Nozomi con frialdad y molestia.
— Asi que esto no ha terminado…. Y yo que pensaba que al derrotar a Leviathan…. las cosas terminarían… — Después de una sonrisa algo forzada comenzó a sentir ganas de vomitar por lo que caería al suelo de rodillas vomitando sangre, asustándolas a todas que gritaban aterradas.
— ¡Llévenle a la enfermería! ¡Deben revisarla! — La mayor de todas la cargo en su espalda corriendo rápido a ese lugar.
Con mucha rapidez llegaron a la enfermería donde la recostaron, y el doctor a cargo comenzó a revisarla, tomándole por sorpresa que no podía encontrar su pulso o tomarle la presión, no paraba de vomitar sangre por lo que tuvo que darle un calmante para el estómago y una inyección para la fiebre que estaba presentando, finalmente parecía haberse calmado el vómito. Lucia pálida, sus ojos no tenían brillos, sus cabellos están opacos, procediendo el medico a revisar su cuerpo encontrando solamente una cicatriz en su pecho de al menos 30 centímetros de largo extrañado de que pudo haberle causado tal herida, pensaba que una herida así debió haberla matado en cuestión de segundos pero no, estaba viva, de manera extraordinaria estaba con vida aun por lo que comenzó a sacar datos de la paciente quien lucía triste, con mirada completamente vacía.
— ¿Nombre? —
— Honoka Kousaka —
— ¿Edad? —
— 16 años —
— ¿Lugar de Origen? —
— Akihabara, Tokio Japón —
— ¿Familiares? —
— Una hermana menor y padres —
— ¿Oficio? —
— Capitán de la nave minera μ's —
Todas estaban simplemente la expresión deprimente de la peli jengibre, su mirada celeste ya no tenía ese brillo de antes, su ímpetu, su hiperactividad se habían esfumado por completo recordando como caía entre el fuego y el derrumbe en el planeta X mientras Leviathan la arrastraba a las profundidades de ese planeta, les era difícil imaginar todo lo que tuvo que haber pasado sola durante tanto tiempo, ninguna de ellas estaba consciente de la cruel verdad que se ocultaba de la supervivencia de su líder, que muy pronto descubrirían de una manera muy atroz, lentamente el doctor le dio unas pastillas para el vómito constante como unas vitaminas para que no se deshidratara mientras hacía unas anotaciones en una bitácora se retiró ya que recibió una llamada de otro paciente que debía revisar. Era el momento de afrontar la situación sea como sea su líder seguía con vida por ese lado estaban felices, pero por otro lado sentían miedo de descubrir cómo es que eso había sucedido. No sabían cómo comenzar, que decir, vaya no podían mirarla tan siquiera, por lo cual la peli jengibre tomo la palabra primeramente llamando su atención con cierta duda y nerviosismo.
— No son las únicas que creen que debería estar muerta…. lo se… yo también pienso lo mismo… je je je… ¿Tanto tiempo ha pasado? — Quiso sonar como siempre, bromista y ocurrente cosa que no funciono.
— …. —
— Díganme, ¿Ustedes como han estado? — Pero no recibió respuesta alguna de las demás.
— …. —
— Saben… un recuerdo viene a mi mente, cuando yo deje de sentir que caía… escuche una voz en mi cabeza…. era Leviathan… y lo que me dijo, lo que sentí, no sé si fue real… o no… — Instintivamente se tomó el pecho donde estaba esa cicatriz.
El silencio seguía y seguía siendo más pesado al punto de punzar como una aguja en la piel de cada una, teniendo el valor finalmente de hablar su subalterna Kotori con mucha inseguridad y trastabillando con sus palabras en la boca, aguantando las ganas de romper nuevamente en llanto.
— Que sucedió capitán…. díganos… por favor… si es algo en lo cual podamos ayudarla… con gusto lo haremos… — Se acercaba Kotori a Honoka mirándola con una sonrisa triste, pero con cierta esperanza de poder ayudarla en el fondo.
Escuche decir de él "Que, si el perecía, no se iría sin dejar una pequeña semilla en la cual continuar con su labor" me aterra que lo que hicimos no hubiera servido de nada… de tan solo pensar… que mi herida sea… no… debemos sacar el arca de aquí…. — Se levantó de la cama pero empezó a caer nuevamente estampando su rostro contra el suelo.
— ¡Capitán! —
Les dolía demasiado verla tan débil, tan demacrada, tan muerta porque por más que no quisieran aceptarlo, los científicos fueron muy claros en sus diagnósticos, incluso el médico de UTX, Honoka no tenía pulso, su corazón no latía, sus órganos estaban solamente de adorno en su cuerpo, era como una especie de muerte viviente pero bien conservado y eso era lo más terrorífico de su situación. De repente una pequeña alarma sonó alertándolas un poco, tomando la decisión de salir del área medica para ir a otra parte dirigiéndose a un pasillo en el cual veían por unos vitrales que daban hacia el espacio algo acercarse en dirección a UTX que no parecía detenerse comenzando a correr hacia otra ala segura y de repente sintieron como un fuerte impacto cimbro a la base apagándose las luces haciendo que una tintineante luz roja iluminara el lugar, tan fuerte había sido el impacto que las tumbo en el suelo de golpe.
Aturdidas y confundidas se miraron por unos segundos para después nuevamente levantarse siguiendo su camino hacia una zona segura encontrándose con Erena Toudo que estaba corriendo hacia la zona de colisión con un gesto muy molesto en su rostro.
— ¡Erena que paso! — Umi quien tenía agarrada de un brazo a su capitán miro a la peli morada de ojos celestes fijamente.
— Al parecer algo colisionó con uno de los costados de la base…. no sabemos si fue una especie de asteroide o una nave, pero lo que si se es que fue algo grande — Seguían corriendo hasta la zona de impacto, solo par encontrarse con algo que les helaría la sangre al llegar.
Vieron a una pequeña nave había atravesado la pared metálica de esa parte de la base, estaba incendiándose por lo que rápidamente con unos extintores apagaron el pequeño incendio y de forma rápida con pequeño mecanismo de sellado una placa metálica se desplazo impidiendo que la gravedad 0 aventara hacia afuera al personal de la peli morada, cuando el fuego fue apaciguado unos soldados armados con unos rifles de asalto con unas linternas se acercaron con cautela hacia la nave que parecía ser de escape ya que el tamaño era sumamente pequeño. Los soldados vieron cada parte de la nave incluso iluminaron la parte donde estaría el copiloto a través de los cristales encontrando todo hecho un desastre por dentro pero sin preverlo en ningún momento un golpe en seco les hizo saltar del susto tanto que dispararon a quema ropa a la nave atravesando la coraza de metal que le cubría escuchándose una voz desde el interior de esta, una voz que ciertamente les causaba alivio a las mas jóvenes, era aguda, con un toque tímido inocente pero con un gran miedo en su tartamudeo.
— ¡Por dios no disparen! ¡Estoy desarmada! ¡Carajo paren! — Era la voz del miembro faltante de la sub unidad Printemps.
— ¡Erena! ¡Diles que paren! ¡Es Hanayo Koizumi, parte de nuestra tripulación! — La líder del grupo μ's se acercó hacia ella jaloneándola para que lo hicieran.
— Deténganse… es una tripulante de ellas — Los soldados se detuvieron bajando sus armas.
Poco a poco una compuerta de la nave comenzó a abrirse de la cual por una rampa descendía esa chica castaña que ojos violetas a paso lento, con rasguños en su cuerpo, toda sucia y con un costado mal herido el cual se tomaba con su mano que ya estaba manchada con la sangre que había perdido, todas estaban más que impactadas porque ella siguiera igualmente con vida, pero la alegría no duraría mucho ya que al detenerse al pocos pasos de ella les dio una sonrisa cansada desfalleciendo en el suelo desangrándose rápidamente. la chica peli naranja con aptitudes felinas al verla tirada en el suelo en tan moribundo estado se acercó corriendo hacia ella para tomarla en brazos intentando levantarla gritando a los 4 vientos que resistiera que no se muriera, que todo estaría bien.
— Rin… me alegra volverte… a ver…. al menos… pude verte antes… de partir… — Sonreía casa sin fuerzas escapándole una ligera lagrima.
— Kayochin… no… no mueras nya…. no cierres los ojos… ¡Kayochin! — Imploraba a dios que no ocurriera una tragedia, siendo auxiliada por el personal médico llevándosela en camilla para que le trataran las heridas.
3 años debieron pasar para que sintieran nuevamente miedo en su interior, Honoka y Hanayo súbitamente habían vuelto hacia ellas, pero ¿Por qué hasta hora? todas esas piezas armaban un extraño rompecabezas que solo les traía una idea a sus pensamientos: "Muerte".
Continuara….
Nota del autor: Un comienzo lleno de intrigas, cuestionamientos, incertidumbres, dudas y profundos miedos de fantasmas que pensaban habían dejado en el pasado, pero al parecer son como el karma, siempre regresan jejeje, si la primera temporada fue agobiante, aterradora, impasable créanme que esta temporada no será la excepción ,nos vemos la proxima actualizacion
