The Last Ride In The DeadSpace: Genesis

Capitulo V. Buscando esperanzas

En un quirófano se hallaba Ying con unos doctores y anestesiólogos, mientras en una cama se encontraba Hanayo con tubos conectados a cada parte de su cuerpo, y a un gran tanque de oxigeno mientras se levantaba la cama en posición vertical siendo controlada por algunos de los doctores llevando a la menor a una especie de cámara de cristal donde había varios laser con los cuales la castaña seria sometida a una operación de reconstrucción genética total. Misma que representaba un gran peligro para ella ya que era desconocido si su cuerpo en ese estado aceptaría los injertos de piel en su cuerpo, pero Ying su madre estaba decidida a ayudarla mientras la miraba con una sonrisa siendo la menor introducida al interior de aquella cámara.

Por otro lado, las demás excepto Honoka quién se hallaba descansando en una de las miles de habitaciones del domo, miraban detrás de un cristal lo que era seguro que sería una operación realmente dolorosa, con la misma incertidumbre que los demás en el lugar, pero con pequeñas esperanzas de que ella pudiera recobrar aquella imagen dulce e inocente que le caracterizaba.

¿Ella estará bien verdad?, nya — Su amiga de la infancia era un manojo de nervios ya que estaba igual o más nerviosa que Hanayo.

No te preocupes Rin…. La madre de Hanayo, Ying es la mejor científica en el área de ingeniería genética de la actualidad… su curriculum es impresionante — Exclamaba Maki mientras trataba de calmar a su amiga con esas palabras de consuelo.

Un suspiro pesado salió de la peli naranja sintiéndose como un gatito asustado, lentamente todo estaba casi listo solamente esperaban la señal de Ying para iniciar aquella operación mientras tanto Hanayo a través del cristal miro a su mejor amiga sonriéndole con calidez y mucha ternura tratándole de decir que todo estaría bien. Los laser empezaron a encenderse para después disparar algunos rayos tenues que empezaban a rasgar la piel pútrida de ella. ¿En dónde radicaba el peligro de la operación? La respuesta era que si después de extirpar los tejidos muertos por algunos segundos la joven hacker estaría solamente con puro músculo al rojo vivo, que si se dejaba por mas de un minuto en ese estado gracias a la gravedad tan mínima del domo su cuerpo no resistiría y terminaría explotando matándola inevitablemente.

Pasaron los minutos y todo parecía estar en absoluta normalidad y que su cuerpo no estaba presentando anomalías, que a pesar de que sus signos vitales fueran mínimos caso distinto a la peli jengibre hasta ahora no había ningún peligro, eso hasta que la menor empezó a soltar algunos quejidos de un dolor inimaginable, ahí fue cuando todos se dieron cuenta que su estado era peor de lo que pensaban.

Señorita Ying… los signos vitales de su hija están descendiendo… de seguir así… podría morir — Empezaron a sonar alertas de peligro

Lo se… por favor introduzcan mas Halotano en el paciente… necesitamos que este relajada…. — Los anestesiólogos teclearon unos botones para que la máscara de oxigeno drenara más anestesia.

La situación parecía normalizarse por lo que siguieron con la operación, quitando mas tejidos muertos, pero hubo un momento en que los láseres no podían quitar ciertas capaz de su cuerpo por lo que tuvieron que incrementar la potencia del laser siendo imposible para Hanayo no gritar del dolor, eran tan desgarradores que todas sus compañeras y amigas voltearon su rostro para no ver aquella escena tan carnicera del desprendimiento de piel. Los gritos a cada segundo eran más y más atroces que nuevamente alarmas se escucharon en el quirófano… sus signos vitales estaban descendiendo a pasos agigantados que cualquier error en esos momentos podría ser mortal.

¡La estamos perdiendo! ¡Qué hacemos doctora! — Alarmada una de las doctoras trataba de normalizar el pulso de la paciente que estaba casi entre la vida y la muerte.

¡Si seguimos así morirá! — Uno de los anestesiólogos hacia hasta lo imposible para calmar el sufrimiento de la paciente.

¡Hanayo mi pequeña… por favor resiste! ¡Estamos a medio camino! —

Su madre hacia hasta lo imposible por salvar la vida de su única hija, desesperada hacía hasta lo imposible de no dejarla morir cuando las jóvenes ya no podían mas con aquella angustia vieron como la peli naranja trataba de entrar al quirófano mientras era detenida por unos guardias que, aunque pudiera liberarse la habitación estaba totalmente sellada con un código de seguridad que solamente personal autorizado sabia, era tanta la angustia que el llanto de la pequeña Rin fue inevitable. Todo estaba yendo de mal en peor a cada segundo que para cuando estuvieron a instantes de parar, a punto de abrir aquella cámara Hanayo mostró sus deseos de seguir a pesar de aquel sufrimiento que la estaba carcomiendo por dentro y por fuera apoyando su mano al rojo vivo en el cristal hablando entre pequeños sollozos.

Por favor…. no paren…. no importa cuanto grite… cuanto llore… no quiero seguir viéndome como un monstruo…. ¡Sigan! — Implorándolo con todas sus fuerzas todos los doctores incluso su madre se mostraron sorprendidos, pero si era su deseo no se detendrían — Chicas… Rin… por favor no se asusten… estaré bien lo prometo —

Aquellas palabras habían sido causa de asombro en Rin y las demás que, a pesar de no estar de acuerdo al verla tan decidida a seguir, ellas serian pacientes… esperarían todo el tiempo que fuera necesario. Por otro lado, Honoka estaba durmiendo en una de las habitaciones, pero algo aparentemente andaba mal con ella ya que hubo un momento en que ella empezó a removerse en aquella cama como si estuviera asustada, la expresión su rostro empezaba a fruncirse como si estuviera teniendo alguna especie de pesadilla.

La cosa se tornaba un poco mas extraña cuando empezaba a tener unas ligeras convulsiones que abruptamente empeoraron ya que de su boca empezaba a salir una baba negra que la estaba empezando a ahogar, si nadie venia en su auxilio podría morir en tan solo minutos.

¡Tu me dejaste morir Honoka!, ¡¿Por qué no me salvaste?!, ¡Honoka!, Honoka… porque... porque… ¡Honoka! —

De la nada la peli jengibre volvió en si sentándose en la cama de golpe mientras vomitaba aquel liquido negro, en ese instante por suerte su hermana entraba a la habitación que al ver a su querida hermana mayor vomitar corrió en su auxilio mientras la intentaba calmar, pero eso era peor ya que la menor de las Kousaka estaba siendo presada del miedo ante esa situación tan alarmante porque el vomito no parecía querer ceder. Que tuvo que llamar a su madre por un intercomunicador holográfico.

Tsukimi como de rayo iría hacia donde ambas estaban que para cuando llego vio a sus hijas manchadas de un liquido negro, a la mayor convulsionándose casi con la mirada en blanco perdida totalmente, ordenando que fueran paramédicos a auxiliar a su hija.

¡Por el amor de dios! ¡Hija reacciona! ¡Yukiho que le paso a tu hermana! — Con los nervios de punta intentaba parar aquel vomito agarrando a su hija en brazos fuerte para que pararan las convulsiones.

¡No lo sé! ¡Yo venia a decirle que fuera a verte al salón para que hablaran de lo que paso en el Otonokizaka y la encontré así! ¡Honoka reacciona! — Al borde del llanto Yukiho abrazaba a su hermana sin importarle ser bañada por los fluidos viscosos que salían de la boca de su hermana.

Instantes después los paramédicos llegaron sacando tanto a madre como hermana de la habitación para tranquilizar a Honoka a quien tuvieron que amarrar a la cama para poderle inyectar un calmante que parase sus convulsiones. Pero eso era complicado ya que cuando querían hacerlo el cuerpo de la joven parecía reaccionar de forma evasiva impidiendo que fuera inyectada. Escuchándose golpes y algunos gritos grotescos como si Honoka estuviera poseída por un demonio o algo parecido, pero minutos después todo se calmó saliendo aquellos paramédicos bañados totalmente de esa sustancia oscura mientras intentaban limpiarse, aunque sea un poco.

Señora Tsukimi… su hija… su hija no esta bien… ella necesita ayuda urgente…. — Uno de los paramédicos trataba de hacerle ver a la líder del domo que su hija tenía algo muy, pero muy malo en su interior

Con todo respeto… su hija… es otra cosa menos una humana…. casi nos mata al intentar tranquilizarla… pero esta estable… por favor, nosotros aquí tenemos el equipo necesario para ello — Otro de los paramédicos se miraba los brazos los cuales tenían rasguños.

Tsukimi miraba con miedo aquellas marcas en el hombre asintiendo con mucha angustia pidiéndole que se retiren entrando rápidamente a ver su hija mientras esta estaba en la cama acostada completamente aturdida por los calmantes. Aquellas palabras habían sido una puñalada en su corazón... que termino a su lado sentándose acostándose a un lado de ella para abrazarla con fuerza mientras dejaba fluir su llanto escuchando algunos murmullos de su pequeño terrón de azúcar, palabras llenas de nostalgia… culpa, pero principalmente miedo.

Tsubasa… perdóname…. perdóname por favor… yo no quise que murieras… si hubiera sabido algo…. hubiera hecho algo… si tan solo… —

Mi pequeña… no fue tu culpa… no llores… tranquila… mamá está aquí y ella no dejare que nada malo te pase…. —

¿Estará bien… mamá? —

No lo sé, Yukiho… no lo sé… pero lo que me preocupa es saber que es lo que las dejo con traumas severos…. —

Ya en una sala ambulatoria Hanayo cubierta con una malla especial y vendaje de cuerpo completo estaba descansando en una cama con sus signos vitales estables mientras todas sus compañeras estaban mirándole al menos un poco más tranquilas, pero lo estarían mas cuando ella despertara, pero eso no habría de ser pronto ya que la cirugía de reconstrucción genética había sido total, su cansancio había sido extremo y tuvieron que darle varias dosis de calmantes para estabilizarla, pero estaba viva. Solo eso era lo que importaba, pero no podían quedarse ahí todo el tiempo esa era un área de alto cuidado y ella necesitaba estar sola para que ningún virus pudiera afectar su estado.

Maki siendo doctora no tan especializada como su madre, sabia de eso así que les indico que salieran dejándola sola a la castaña para que descansara.

En ese momento sus madres estaban afuera esperándoles ya que era necesario hacer una junta de consejo para hablar sobre lo ocurrido en su misión, era algo que no podían posponer más tiempo, todas estaban conscientes de que el peligro todavía existía por lo cual se fueron todas a un salón especial donde no serian interrumpidas hasta terminar su plática.

Chicas… sabemos que ustedes están…. exhaustas... cansadas… podemos entender que ustedes tengan miedo, pero necesitamos saber que fue lo que les paso…. podemos ayudarlas… — La madre de Honoka sentada en el centro de una mesa rectangular hablaba de forma tranquila hacia las menores.

Umi hija…. entiendo que estén aterradas… que no quieran hablar de lo que les paso… créeme si fuera por mi yo no te pediría explicaciones… pero esto se escapa de nuestras manos…— La mayor peli azul se cruzó de brazos mientras miraba con serenidad, pero muy fijo a las chicas.

Lo se madre… pero…. — No pudo terminar de decir algo ya que de nueva cuenta una de las mayores hablo…

Una tensión se gestaba en el ambiente, sus madres querían saber que había pasado ya que solo así podrían ayudarlas. Pero sus hijas sabían demasiado… compartir esa información podrida lo que pudiera sentenciarlas a muerte sin duda alguna pero ya no tenían a donde ir, a donde ocultarse por lo que Kotori saco una USB donde tenían almacenada toda aquella información confidencial introduciéndola en una laptop conectada a un proyector holográfico cargando los archivos, pero antes de mostrárselos les hizo una pequeña advertencia.

Antes de vean los archivos guardados en la base de datos del hangar Otonokizaka solo quiero que sepan que esto… es demasiado fuerte… y que esta información clasificada no puede salir de aquí… en manos equivocadas puede traer el fin de la humanidad o del universo —

Continuara

Notas del autor: Pues vamos a seguir con esta historia, como promete las cosas se pondrían negras para las chicas, puedo decir que todo ira incrementándose con el pasar de los capítulos, tienen mi palabra jajaja que pasen buena tarde