Disclaimer: One Piece y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de Eiichiro Oda y esta es una actividad que realizo sin ánimo de lucro.
II. Sabores
Hacía ya mucho rato que la barriga del capitán del Going Merry rugía sin piedad. Estaba sentado en la cabeza de carnero, con cara de zombi, mirando al horizonte, sin hacer caso de lo que sucedía en cubierta. Sólo atendía a su apetito. Incluso cuando el renito Chopper invadió su territorio pareció no percatarse, y se quedó allí, inmóvil, suspirando y bufando, hambriento.
—Sanji, ¿cuánto queda para la comida?
—¿Qué? ¿Cómo que para la comida? ¡Luffy, si hemos desayunado apenas hace una hora!
—Pues yo tengo mucha hambre… Teeengo haambre…— Estuvo quejándose mucho rato hasta que el espadachín, tumbado como siempre e intentando dormir, le tiró una caja a la cabeza.
—¡Haz el favor de cerrar el pico, que algunos queremos dormir un poco! — Sanji se acercó al mascarón de proa, con cara de aburrimiento, y le dio un golpecito en la espalda.
—Si quieres comer, ve a la cocina. Nami se está tomando un tentempié. — No hubo que decírselo dos veces. Luffy saltó y corrió como un loco hacia las cocinas.
Al entrar, la navegante se estaba comiendo un trozo de tarta de naranja y mirando las musarañas, y no se percató - por extraño que pueda parecer - de que el chico de goma acababa de entrar buscando comida como un poseso, tan sumida que como estaba en sus pensamientos. Al verla, empezó a oler a mandarinas por todas partes, y sintió un pinchazo en la cabeza, en el lugar en el que había recibido el coscorrón días anteriores, de modo que decidió no molestarla, por si aún seguía enfadada.
Se dirigió a la nevera y cogió un par de platos que ya estaban hechos previsoramente por Sanji, quien habría supuesto que su capitán se quejaría al poco de desayunar. Se sentó a la mesa con Nami y empezó a comer, aunque más despacio de lo habitual. La miró durante un rato, mientras en su cabeza daba vueltas la misma duda una y otra vez. Una que estaba dispuesto a resolver una vez que hubiese terminado con su aperitivo.
Nami también pensaba casi en lo mismo, y eso le molestaba mucho, muchísimo, porque era en lo último que había imaginado que acabaría pensando durante su travesía. Se fijó en que Luffy la miraba de vez en cuando, pero prefirió hacer caso omiso y seguir a lo suyo, metida en su mundo, sin molestar a nadie.
De pronto, escuchó arrastrarse la silla de su amigo, le miró y vio que, extrañamente, estaba metiendo los platos en el fregadero. Luego, le vio acercarse a ella son una sonrisilla inocente, como si lo que estaba a punto de hacer no tuviese malicia alguna. Y quizás no la tuviera…
Todo fue muy rápido. Cuando quiso darse cuenta, el chico había posado sus labios sobre su boca y ¿la estaba besando? ¿Luffy? ¿Ese era realmente Luffy? ¿Seguro que no era Sanji disfrazado? El olor a mar le disipó las dudas, recordando que Chopper había dicho que Sanji olía a especias. Por un momento tuvo la necesidad de corresponder a ese pequeño beso, pero cuando se decidió a hacerlo, se separó de ella, sonriente.
—También sabes a mandarinas. — Se puso las manos tras la cabeza y se marchó, riéndose, dejándola muy atónita.
A los pocos segundos, el capitán yacía inconsciente en el suelo al recibir en la cabeza el impacto del plato en el que Nami había estado comiendo su tarta. En cuanto a ella, todo le supo a los labios de Luffy durante el resto del día.
N/A: Sí XD el pobre Luffy está destinado a acabar los drabbles con una ostia en la cabeza XD ¿pero que se le va a hacer? Todos sabemos como es Nami, y además, eso le da un toquecito de humor aunque sea mínimo :P
Weno, contesto al único review anónimo que me han mandado, de Neko-Nika, ¡muchas gracias n.n por lo que me dices abuela! Los demás, los contestaré por el maravilloso reply xD.
¡Espero que les guste! n.n
Prox. Drabble: Dormir
