Tiempo después, con la aprobación de Lory, Ren dio a conocer en un programa de entrevistas tanto, su verdadera identidad, como su noviazgo con Kyoko. Acudió con ella, nunca la vio tan nerviosa. Y no es que su relación fuera un secreto pero, tanto Yashiro como Lory pensaban que era mejor darla a conocer en un programa serio y evitar las malas informaciones en las revistas de chismes y cotilleos. Así que allí estaban, él como Hizuri Kuon, luciendo por fin su rubio cabello y sus ojos verdes que hacían suspirar a más de una en el set y ella a su lado, hermosa y sonriendo a más no poder, pero él la conocía bien así que le tomó de la mano como una silenciosa muestra de amor y apoyo. No se la soltó durante toda la entrevista.

Ren contó que ellos se conocían desde su niñez y que aunque estuvieron mucho tiempo separados él nunca la olvidó. Siempre llevaba en su memoria y en su corazón a la pequeña niña de coletas que conoció. Ella era para él el modelo de joven japonesa que siempre admiró y cuando se reencontraron no pasó mucho tiempo para que él cayera enamorado profundamente de ella.

Ren también explicó que nunca antes le había dicho nada a ella porque era una actriz principiante y no quería que los logros de ella fueran atribuidos a que eran por ser su novia, quería que Kyoko brillara por su luz propia, que se ganara el corazón del público japonés como había conquistado el suyo —se llevó la mano de Kyoko a sus labios y ahí enfrente de toda la audiencia le besó tiernamente los nudillos mientras la miraba a los ojos, Kyoko enrojeció violentamente y la entrevistadora, Hanabi Yasuraoka, se quedó muda, con la boca abierta a más no poder. Fue cuando Kuon dio el golpe de gracia.

—¿No es hermosa?, aún se sonroja cuando le beso la mano. ¿Cómo no iba yo a enamorarme de ella? —dijo sonriéndole abiertamente a su interlocutora quien, al igual que Kyoko, empezaba a hacerle la competencia en el tono de los betabeles.

"Vaya, qué muestra de afecto más hermosa, y como japonesa no estaba acostumbrada a ese tipo de demostraciones" pensó ella. Y con esas palabras y no se les olvide el beso, cautivó no solo a Hanabi-san, sino al público en general y logró su objetivo. Los fans estaban más que felices por la pareja. Así que cuando ellos anunciaron su futuro matrimonio no hubo más que deseos de dicha y felicidad para ambos.

La boda fue el evento más esperado en el mundo artístico. Con cientos de invitados, se podía decir que fue el evento del siglo. Pues hasta el primer ministro fue invitado, y esto no causaba extrañeza debido a que gracias a la fama, no solo nacional sino internacional, de la pareja, habían sido invitados a cenar una vez con él. Por lo tanto la seguridad estaba reforzada al máximo. La gente invadía las calles para ver pasar a la novia, quien gracias a su futuro esposo, llegaba a la iglesia en un carruaje tirado por cuatro caballos blancos, cumpliéndole un sueño y haciéndola sentir como una princesa.

Kuon no había escatimado en gastos ni en detalles, si creían que eran sus padres o Lory quienes perderían la cabeza planeando la boda, pues fue él el causante de un sinfín de migrañas en los tres pobres hombres (Yashiro, Kuu y Lory), y en dos mujeres que a pesar de adorarlo hasta la luna y de regreso, varias veces una de ellas pensó que bien podría quedarse viuda inclusive antes de volverse esposa.

Yashiro estaba a su lado como padrino, quién mejor que su amigo y mánager, quien había pasado las de Caín para hacerle de Cupido. Kuon nunca podría agradecerle todo lo que Yashiro había hecho por él, siempre estaría en deuda.