.
.
Tres días después Yashiro fue llamado a la oficina de Lory, al entrar y el verlo luciendo un simple traje, y, no es que nunca hubiera visto al presidente vistiendo de forma "normal" pero, después de lo sucedido la noche de la cena de "compromiso", uffff eso no le auguraba nada bueno, se percató que también estaba Kyoko presente. Ella se encontraba frente al ventanal y no volteaba a verlo. Eso era aún peor.
—Yashiro-san. Pasa por favor, siéntate. Tengo un asunto importante que discutir contigo —la expresión de Lory, quien esta vez lucía un traje negro, no era muy alentadora. Yashiro se sentó frente a él—. He decidido que seas ahora el mánager de Mishima-san.
—Presidente, ¿qué? —Yashiro palideció.
—Como sabrás, Mishima-san es una excelente actriz y modelo, y ahora que su mánager ha pedido la baja por maternidad, necesita un nuevo mánager, el mejor y ese, amigo mío, eres tú. Solo que hay un pequeño problema. Tendrás que permanecer en Londres seis meses, razón por la cual he decidido que dejes de ser el mánager de Kyoko.
—No.
—Yashiro-san —el tono que utilizó Lory le hizo saber que había algo más en su decisión, porque en sus ojos podía ver que se sentía en parte culpable de la situación, Yashiro se percató de que había remordimiento en ellos—, eso es lo que Kyoko quiere —con esas palabras, el tiro de gracia había sido dado. Entonces Yashiro se levantó y se dirigió a ella.
—Kyoko, mírame, ¿eso es lo que tú quieres? —Ella se volteó y lo vio a los ojos. Él pudo ver que solo se reflejaba dolor en ellos, ¿qué diablos había hecho? ¿Por qué había tenido que involucrar a Lory?
—Sí —esa afirmación fue baja y casi no se escuchó pero él lo supo—. Creí que éramos amigos, pero nunca me tuviste la confianza para hablarme de ella. Tú vas a casarte y por lo que sé, tu novia vive en Londres, será lo mejor para ti. Tú no tienes ya ningún compromiso, ni con Ren ni conmigo. Te agradezco tanto todo lo que has hecho por nosotros, pero se trata de tu vida y tu matrimonio. Ahora comprendo que solo te he estado reteniendo a mi lado sin dejarte buscar tu propia vida. Es lo mejor, por favor, Yukihito-san. Déjanos, será difícil para Ren entender, pero con el tiempo comprenderá.
—Está bien. Será como tú quieras, pero solo por seis meses y luego volveré para ser tu mánager.
—No, por favor. Es mejor así. Si vuelves a nuestras vidas será muy doloroso para Ren —¿para Ren? Y, ¿ellos dónde quedaban? ¿Que no veía que le estaba rompiendo el corazón alejándolo de ellos?—. Es mejor que se haga la idea de que su tío Yuki se casará y tendrá su propia familia.
—¿Me estás pidiendo que no vuelva a verlos?
—Solo por un tiempo. Entiende que esto es muy difícil para él.
—Y, ¿yo? Kyoko. ¿Me separas de Ren así nada más?
—Solo mientras Ren se calma.
—Date cuenta de qué es lo que estás diciendo, Kyoko. No es solo mientras Ren se calma, ¿verdad? En cierta forma es un tipo de castigo por no haberte dicho nada antes de Miyuki. ¿Estás segura de que eso es lo que quieres? ¿No deseas volverme a ver? —Cuando Yashiro lo dijo, Kyoko no pudo contestar, qué podía decirle al hombre que había sido su mejor amigo, su apoyo, su faro de luz cuando la noche no podía ser más oscura, pero él, él se iba a casar, no podía impedirle ser feliz y aun así el no volverlo a ver nunca... Yashiro, ante el silencio de Kyoko, se volteó hacia el presidente.
—¿Cuándo tengo que partir?
—Dentro de una semana.
—Entiendo, por favor, cuídelos por mí. Adiós, Kyoko —y dicho esto salió de la oficina sin volver la vista atrás. Todo esto era su culpa y no podía odiar a Kyoko ni a nadie, ni al presidente por haber orquestado todo ese circo, ni siquiera a Miyuki por haberle pedido el favor. Él y solo él, era el culpable. El único.
No solo había perdido a Kyoko como representada, sino tal vez para siempre, a la única familia propia que le interesaba tener.
.
.
Muchas gracias por sus reviews y a todas aquellas personas que han agregado mis historias a sus favoritos. Me hace mucha ilusión.
