Empecé este fic en tu cumpleaños y era este día cuando lo quería terminar. Mi regalo para ti. Desde donde quiera que estés, sé que sigues a mi lado. Sé que algún día nos volveremos a ver, pero hasta entonces, viviré mi vida tratando de seguir el ejemplo que me diste. Siempre fuerte, siempre adelante, siempre sonriente.

Las canciones no son de mi autoría. La primera es Cuenta conmigo de Bruno Mars, la segunda es Sueño con volver a verte, que pertenece a la obra Jesucristo Superestrella, y lo siento, pero no pude aguantarme e incluí una más de Timbiriche, Junto a ti.


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Cuatro años después.

—Bicho, ¿estás seguro de que quieres hacer esto? —Ren puso los ojos en blanco al oír el apodo cariñoso de su tío. Aún se divertía cuando su madre regañaba a Sho por decirle renacuajo o bicho, mientras el otro insistía en hacerlo solo para molestarla, como ya le había hecho saber.

—Sí, tío, lo estoy. ¿Podrías ayudarme?

El cantante sonrió. Nunca creyó hacer eso y menos con el enano. Pero, la verdad, es que estaba muy emocionado y aunque nadie le creyera, incluso, honrado, de que fuera a él a quien le pidiera ayuda, teniendo a su disposición una inmensa cantidad de gente, gracias a Takarada-san. Le había prometido a Kuon, en su tumba, que siempre mantendría un ojo en su hijo y en Kyoko, que los cuidaría como no había sabido hacerlo cuando ella era su amiga de la infancia. Y nunca se había arrepentido de hacerlo, pero no sabía que el chiquillo se ganaría tanto su corazón. Estaba tan orgulloso de él. Lo amaba tanto, no podía ni quería negarlo. Solo ahora que él mismo se iba a convertir en padre, se daba cuenta de todo lo que se había perdido Kuon pero que Yashiro había ganado y él se alegraba de haber estado ahí para compartir su vida con ellos. Pero sabía que para el niño solo había una persona que podía desempeñar el papel de su padre.

Sonrió meneando la cabeza, Cuando a Ren se le metía algo entre ceja y oreja, no había poder humano que lo hiciera desistir. Igualito al padre.

—Será un honor para mí hacerlo. Entonces, vamos.

Los dos se dirigieron hacia donde estaba la conductora, Hanabi Yasuraoka, quien fue la misma que años anteriores había entrevistado a Kuon y Kyoko, cuando dieron a conocer su relación.

—Y ahora con ustedes, deseo presentarles a dos personas muy especiales, quienes me han hecho el grandísimo honor de venir aquí. Al primero que presentaré, ustedes ya lo conocen, es un cantante muy famoso, de larga trayectoria. Con ustedes, Fuwa Sho.

Sho se adelantó, dejando a Ren tras la cortina esperando su turno, y después de saludar con una reverencia a la entrevistadora se sentó en uno de los sillones cercanos a ella.

—Fuwa-san, antes que nada, quiero felicitarlo a usted y su señora esposa por su futuro bebé, según cuentan fuentes fidedignas, parece ser que ya saben el sexo.

Sho mostró una enorme sonrisa que le llegaba a los ojos, el público nunca le había visto poner ese tipo de expresiones y los asistentes se maravillaron al ver cómo había cambiado el cantante de un chico mimado a un hombre y futuro padre de familia. Además de que el medio del espectáculo había seguido muy de cerca cuando estaba él con Ren o la familia Hizuri, pues a pesar de ser de dos empresas de entretenimiento diferentes, la amistad y el cariño eran genuinos y correspondidos.

—Sí, nosotros ya lo sabemos, pero mi esposa no quiere que nadie más lo sepa —rio con tantas ganas que el público se le unió.

—Y como parece que no nos lo va a decir, quiero que me responda otra pregunta, ¿es cierto que acaba de terminar de escribir una nueva canción? —Sho sonrió misterioso, pero en sus ojos se veía un cierto brillo.

—Por supuesto, y quiero compartirla con ustedes por primera vez. Está dedicada a cierta personita que se ha vuelto muy importante en mi vida, alguien a quien aprendí amar con todo mi corazón y quiero que sepa que siempre estaré ahí cuando me necesite —la entrevistadora creyendo que se trataba de su esposa, tratando de atraerla al escenario para ver si podía sonsacarle la verdad acerca del sexo de bebé, dijo:

—Supongo que se refiere a su señora esposa —a lo cual Sho soltó una carcajada y respondió.

—Oh no, las canciones que le escribo a ella nunca las he cantado en público, esas son su regalo, muy personales y solo para ella. Esta es para alguien más... —volteó tras bambalinas y le hizo la señal a Ren para que entrara con él a cantar—, mi querido sobrino.

El público se quedó estupefacto, frente a ellos se encontraba el hijo del gran actor fallecido, pero no era solo eso, sino que el niño era la viva imagen del padre, con el pelo rubio y los grandes y hermosos ojos verdes.

Antes de que la conductora pudiera hacerle preguntas al niño, Sho se adelanta y le pregunta:

—¿Listo? —el niño, por toda respuesta inclinó su cabeza afirmando. Sho se coloca a su lado, viéndolo casi de frente y comienza a cantar.

Si alguna vez te encuentras en medio del mar
Voy a navegar por el mundo para encontrarte
Si alguna vez te encuentras perdido en la oscuridad y no puedes ver
Voy a ser la luz que te guiará
Sabremos de lo que estamos hechos
Cuando estemos llamados a ayudar a nuestros amigos en necesidad.

Tú puedes contar conmigo como uno, dos, tres
Voy a estar allí
Y sé que cuando lo necesite
Puedo contar contigo como cuatro, tres, dos
Y tú estarás allí
Porque eso es lo que los amigos se supone que hacen
Oh sí

Ren se queda quieto, escuchando a su tío cantar. Él le había hecho aprendérsela, pero había creído que era para su tía Kanae. Nunca se imaginó que esa canción se la había compuesto para él. Su papá tenía razón, lo había dejado en buenas manos. Cerró los ojos para controlar las lágrimas, no quería empezar su carrera en el mundo del espectáculo con los ojos hechos agua. Él era el hijo del gran Hizuri Kuon y llevaría muy en alto su nombre y su legado. Y entonces empieza a cantar a la par de su tío. Poniendo todo su corazón en la canción.

Si estás dando vueltas y estás girando y simplemente no puedes conciliar el sueño
Voy a cantar una canción a tu lado
Y si alguna vez olvidas lo mucho que significas para mí
Todos los días te lo recordaré
Oh
Sabremos de lo que estamos hechos
Cuando estemos llamados a ayudar a nuestros amigos en necesidad

Siempre tendrás mi hombro cuando quieras llorar
Yo nunca te dejaré ir, nunca digas adiós

El niño abraza a su tío y él le soba la cabeza en un tierno gesto, el público se para y aplaude, embelesado por el afecto que se profesan el uno al otro. ¿Quién lo hubiera podido adivinar? El cantante presentando al hijo de quien, en otros tiempos, fuera su mayor rival, y demostrándole abiertamente el cariño profundo que le tenía. Después, los dos hacen una reverencia al público, y es Sho quien pide silencio para poder hablar.

—Esta es una pequeña muestra del gran talento que este fabuloso niño posee, estoy muy orgulloso de él y muy honrado de que haya sido a mí a quien le haya pedido acompañarlo en su primera presentación. Ahora él quiere cantar una canción en homenaje a su difunto padre. Y créanme, no hay mejor canción que esta para eso. Con ustedes: Sueño con volver a verte.

Sho se acerca a la conductora con una gran sonrisa y el orgullo reflejándose en su rostro, para dejar que Ren empiece solo, después él le acompañará. Detrás de bambalinas, se encontraban: Yashiro que, por órdenes de Loryb —aunque no tuvo que ordenarle mucho—, estaba arreglando los detalles para ser también el mánager del pequeño, y, Kyoko, embarazada de seis meses. Su otro hijo de apenas dos añitos de edad, tuvo que quedarse con la niñera, y por supuesto también estaban los abuelos (todos ellos, los Hizuri, Lory, Ten y los dueños del Darumaya). Kanae, que tenía unos meses más de embarazo que Kyoko, se había quedado en casa por órdenes de todo mundo, ante la diversión de Sho. Así que ella estaba en casa de Kyoko, junto con la niñera y el pequeño Touya.

Todos guardan silencio al escuchar a Ren cantar él solo. Yashiro toma la mano de Kyoko, ante la mirada "asesina" de Kuu y la divertida de Julie. Ahí en el escenario se encontraba su hijo, con la voz más hermosa que habían escuchado, cantándole a su padre.

Sueño con volver a verte
volver a estar contigo aunque sea una vez más,
si fuera posible el tiempo regresar
comenzar de nuevo
tuve grandes esperanzas y
por primera vez pienso que te puedo perder y que
es un mal sueño
que puedes volver a empezar de nuevo

Kyoko, al escuchar a su hijo terminar de cantar la canción, tenía el rostro surcado de lágrimas que le corrían libremente.

Al terminar de cantar, Ren y Sho hacen una reverencia al público y otra a la familia, quienes aplauden emocionados, las lágrimas han alcanzado a los hombres, incluso al estoico Taisho, quien rápidamente se limpia una traidora que corre por su mejilla.

—Esta última canción la he escrito junto a Ren, fue un pedido especial, que me hizo, para alguien muy importante en su vida, y él quiere dedicársela.

Ren se adelanta un poco, pero su rostro se vuelve hacia Yashiro y le sonríe, quien se sorprende porque conocía de antemano la existencia de las primeras dos canciones, pero esta tercera no, y era una grata sorpresa para él. Se fija en el rostro de su hijo quien lo ve a los ojos y dice sin hablar, moviendo solo los labios, conociendo de antemano que él lo entendería: "esta es para ti, papá".

Junto a ti no conozco el miedo
No hay camino que yo no puedo andar, junto a ti.

Junto a ti es tanto lo que siento,
Que mi pecho está a punto de estallar,
Junto a ti.

Junto a ti yo me siento libre,
Sé que puedo crecer cada vez más, junto a ti.

Y es tan lógico que mi corazón,
No me pide ninguna explicación.

Este amor es tan real, como ver y respirar,
Y nos hace fuertes, más allá de toda la gente,
Y del qué dirán

Pero Kyoko también lo sabe, así como toda la familia que está detrás de bambalinas, saben que Ren ha dedicado la canción a Yashiro. Porque después de casados se tuvieron que enfrentar a la prensa, a las habladurías, pero Yashiro, siempre estoico, declaró fervientemente que a partir de ese momento ellos eran su familia y velaría por ellos como siempre lo había hecho y que Kuon se los había dejado encargados para cuidarlos, así que, ¿qué mejor manera que siendo familia? Las declaraciones también de los Hizuri, Sho que salió a defenderlos, ante el asombro de muchas personas, y el presidente Takarada, los respaldaron. Así que la prensa no tuvo más remedio que empezar a halagar a la nueva familia Yashiro. Ren, a pesar de amar a Yukihito, quería seguir usando el apellido Hizuri, cosa que a Yashiro le agradó y respetó.

Mientras Kyoko seguía en sus cavilaciones se dio cuenta de que la canción había terminado y su esposo estaba hecho un mar de lágrimas, pero con una enorme sonrisa en el rostro. Orgulloso de su hijo, sabía que Kuon lo estaba mirando también y que, donde fuera que estuviese, estaba muy orgulloso del niño en que se había convertido.

Los dos cantantes se acercan a la conductora y se sientan en el sillón frente a ella.

—Ren-kun, eso fue fabuloso, cantas como un ángel.

—Muchas gracias, Hanabi-san.

—Cuéntame, Ren, ¿cómo fue que te decidiste a cantar? —Ren miró a sus padres y a su tío, ya les había dicho que la principal razón nunca la daría a conocer al público, esa era solo para la familia.

—Crecí rodeado de grandes artistas, y no es porque sean mi familia y los quiera —el publico ríe con la inocencia del niño—, pero mi padre era el mejor actor, mi madre es considerada la actriz número uno de Japón, mis abuelos ni se digan, y aquí tengo a uno de los mejores tíos del mundo, que además es cantante de fama internacional... ¿Cómo iba yo a poder escaparme del mundo del espectáculo? —levanta las manos en el típico gesto que a Kyoko le recuerda tanto a Kuon, lo curioso es que Ren nunca supo que él lo hacía.

—Y dime, Ren-kun, ¿ya tienes tu nombre artístico decidido? —Ren asintió y con la voz fuerte, sin nerviosismo y con el aplomo que caracterizaba a la familia Hizuri, respondió:

—Sí, Tsuruga Ren.

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N.A. Y hasta aquí hemos llegado, no tengo más nada que decir, que muchísimas gracias por sus increíbles reviews.

Espero que el epílogo les guste tanto como los demás capítulos. XDXD

Saludos