Disclaimer: Todo le pertenece a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con sus personajes. ^.^

Empieza la traición

Rosalie's POV:

Hoy, estaba total y completamente preparada para el rechazo de James, no me importaba si a él yo no le gustaba –bueno, la verdad si me importaba y mucho-, pero, el punto era que si él no me quería, estaba bien. Podía encontrar a otro chico agradable como él…

Aunque… realmente yo no quería a otro chico. Lo quería a él. Ay, tranquila nena. Como él muchos, y no te preocupes, seguro que cae rendidito a tus pies, ¿qué no te has visto al espejo ó qué? Noah tiene razón, claro que le vas a gustar, y si no, siempre hay más peces en el mar. Eso mismo digo yo, Aix. Sí. Quizá tengan razón, chicas… pero aún así, él me gusta mucho por este momento… Niña, escucha a Aix, quizá tengas a tu verdadero amor enfrente de ti, pero quizá no lo vez por la ceguera de James. Sí, Noah tiene razón…

-Ey, hola, Rose –saludo James –rompiendo mi conversación con mis amadas conciencias -Gracias, nosotras también te amamos-, escuche sus pasos acercándose a mí y me gire para comprobar si lo que estaba escuchando eran verdaderamente sus paso –así como yo me lo imaginaba- ó eran los de otro chico ó chica. Y, correctamente, atine: eran los suyos.

-Hola –salude volviendo mi mirada hacía el frente, y seguí caminando. Él ya me había alcanzado cuando lo salude, y camino junto a mí.

Caminábamos en silencio, el cual yo no me atrevía a romper. El silencio era algo incomodo. Eso no me agrado mucho. Yo miraba el suelo, mientras sentía la mirada de James clavada en mí, -Vaya, viste, ja, te mira…- lo cual ocasionó una extraña sensación, de escalofríos, en mi piel. –ay, que ñoña. Compórtate Aix. Perdón Noah-. Andaba caminando hacía el patio trasero, era el primer recreo, y como siempre: me iba a ese patio. –El amor, el amor…- Ok, en este momento quería golpear a mis conciencias. Ja, no puedes, lero, lero…Ja, te ganamos, Rose. Nunca me ganaran, chicas, yo siempre gano. Con todos menos con nosotras. Bien dicho Noah. Gracias, Aix.

-Rose –llamó, volteé a verlo, sus ojos se encontraron con los míos, derritiéndome- Tengo que decirte algo… -sonrió con timidez. Dios, moriremos con esa sonrisa. Amo tu sarcasmo Noah. Gracias Aix, yo igual lo amo. ¡Espérense! Luego me molestan. Amargada…

Paro, no dijo nada, hice un ademán para que continuara, pero no lo hizo. Su cabeza estaba gacha y en sus labios curvados en una mueca de dilema. Como si se estuviera debatiendo internamente entre decírmelo ó no.

-¿Si?… ¿qué paso? –lo ayude a continuar. Si mirada se levanto, y nuestros ojos volvieron a hacer contacto. En ese momento ya estábamos en el patio trasero. Estábamos cruzando las canchas de football.

-Bueno –parecía algo tímido al decir lo que fuese que iba a decir- lo que pasa es que… que… me gustas –bajo la mirada al decir las últimas dos palabras.

Me quede pasmada, no lo podía creer. ¿En verdad este hermoso niño me había dicho lo que había escuchado, ó que mi subconsciente me hizo escuchar?

-Estas –trague saliva con pesadez- ¿Esta hablando en serio? –mis palabras fueron claras, y pausadas.

-Total y completamente –contesto con una sonrisa.

En mi cara, me imagino y casi puedo jurar, que había una sonrisa de oreja a oreja, y que mis ojos estaban brillando por la emoción.

-Rose, de verdad me gustas –hizo una pausa y cerro los ojos, después de un momento corto, los abrió- verdaderamente mucho…

Yo no sabía que contestar, de verdad él me gustaba mucho, ¿Solo mucho? ¡Te encanta! Es verdad, Noah y Aix tenían razón. Gracias.

Abrí la boca para decirle que yo gustaba de él. Pero nada salio de esta. Lo intente otra vez, pero nada… solo aire entraba y salía de mi boca. El ceño de James se frunció ligeramente, sería genial poder saber que piensa. Jeje, sí. Lo volví a intentar, no me iba a dejar vencer. Eso nena. Se lo tenía que decir, tenía que. Era una necesidad. Nuevamente abría la boca para hablar, pero esta vez, no solo salio aire de ella. Si no que arrastro palabras a su paso:

-Tu igual me gustas… -mi voz sonaba tímida, mire hacía el piso. Mientras le decía lo que quería decirle, no quería toparme con ese par de hermosos ojos negros, que penetraban mi mirada intentando leer mi mente y tocar mis pensamientos- en verdad me gustas, mucho… -ejem…- Bueno, más que mucho, demasiado –Esa es mi chica- no me atrevía a decírtelo…

Sentí que mis mejillas se cubrían -con una calida sensación- de un rojo carmesí, él poso su mano en mi mejilla derecha y la empezó a acariciar de arriba hacía abajo. Cerré los ojos para disfrutar al máximo si tacto, era ligero como el aire y suave como la seda.

-Te quiero Rose –susurro, su sonrisa era radiante, mostraba todos sus dientes blancos y perfectamente alineados.

-Yo igual, James –me mordí el labio con nerviosismo y agache la mirada.

Aunque hubiese tenido un novio anterior y recientemente: Riley. Él había sido como mi amigo, nuestra relación era tan natural, tan libre, y además: solo habíamos durado un mes, y una semana no olvides la semana. Verdad, y una semana. Sí, ese mes y la semana, solo nos sirvieron para reforzar nuestra amistad, porque créanlo o no, aunque no lo crean posible, nos volvimos más unidos que nunca. Casi como con Emmett… amo a Emmett. ¡Yo igual! Es un amor. Con Emmett la relación es mil millones de veces mejor. Una calida mano tomo la mía y entrelazo nuestros dedos, levante la vista para ver sus ojos observando nuestras unidas manos y sus labios curvados en una pequeña y no muy delineada sonrisa. Alzo nuestras manos hasta la altura de mi cara, él era ligeramente más alto que yo, así que nuestras manos llegaron a la altura de su barbilla.

-Rose, eres una persona muy especial –y, así estaba, otra vez esa sonrisa que me quitaba el aliento y me dejaba sin palabras.

-Te quiero –eso fue lo único que salio de mis labios.

-Me encantaría poder ser para ti algo más que solo un amigo –suspiro y miro hacía otro lado- lastima que tú tienes novio.

-Ya no –conteste con rapidez- ayer rompí con él.

James sonrió, era tan bello cuando sonreía. Ay, ya cásense. ¡Con gusto!

-¿De verdad? –pregunto despacio. Yo solo asentí- entonces… Rosalie Hales ¿estarías gustosa de ser mi novia?

-Por supuesto, James –sonreí de oreja a oreja, sin poder contener mi emoción- eso me haría la persona más feliz del mundo.

-Te quiero tanto –dijo él con una mirada linda.

-Yo igual.

Él se iba acercando a mi rostro, cada vez más y más. Pero justo cuando nuestros labios estuvieron a unos centímetros de tocarse. La campana sonó. Maldije por lo bajo.

-Mejor vamos –dijo James con una voz envenenada.

-Sí, mejor –contente empezando a caminar hacía nuestros respectivos salones. Nuestras manos aún estaban entrelazadas. Yo solo podía sonreír. Ey ¿y Emmett? No lo hemos visto… Ahorita lo veremos. No podía ser más feliz. Tenía el chico más lindo junto a mí, con su mano atada a la mía y era todo mío. Y aparte, tenía al mejor amigo que nadie pudiese tener en la vida. Mi exnovio se volvió uno de mis mejores amigos. Todo era felicidad, amor y paz para mí. Simplemente, este momento no podría ser más perfecto.

James's POV:

Esta nenita era una ingenua. Como si yo no hubiese sabido que había roto con el poca cosa Riley. Era tan fácil ganarme una sonrisa de esta tontita. Porque, eso era: una tonta. Mira que venir a creerse que para mí, ella iba a ser una persona tan especial. ¿Quererle? ¡Tonterías!

Ella era hermosa ¿Qué va? Eso es quedarse corto. Ella era divina, una diosa en persona, pero… la verdad es que no me llamaba la atención en lo más mínimo. ¿Era agradable estar con ella? La verdad: me daba igual. Lo que era agradable era que miles de pequeñas ingenuas se me acercaban para intentar ligar conmigo. Eso si era divertido.

Pero, nunca se me acerco la nena que yo quería: Victoria. Esa nena si que era sexy. Y, aún cuando estuviera con esta tontita: Rosalie, yo haría lo que fuese por tener a la sexy Victoria conmigo. No me importaba engañar a Rosalie, total: yo no la quería.

La única razón por la cual la hice mi novia era que yo no quería que el infeliz de Emmett la poseyera. Quería amargar su vida lo más posible que estuviera en mis manos. Si la arruinaba, eso iba a ser lo mejor que me pasara. La verdad, no entendía porque lo odiaba tanto como lo hacía. Solo sabía que lo odiaba con locura y pasión y no le dejaría el camino libre con esta niña.

Solo lo odiaba y punto. Sabía que me divertiría a montones viéndolo sufrir, sería la experiencia más divertida de mis diez y seis años de vida. Amaría ver el dolor recorrer su rostro y las ganas de morirse que reflejarían sus ojos. Las lágrimas que derramaría serán el líquido más bello que allá visto en toda mi vida. Este juego iba a ser muy, muy divertido.


Hola, je je je… bueno… pues… Aix y Noah, son conciencias, naturalmente =D Aix es la de las letras negritas. Y Noah las cursivas. Tenía que aclararlo porque si no se que se me va a olvidar je jeje xD
James es un desgraciado, ¿no lo creen? Estúpido infeliz!!!! : ¬¬ asu! Yo conocí a una amiga: mi tocaya, que unos infelices hicieron que rompiera con un chavo que de verdad ella amaba, -aunque dice ella que ya se esta volviendo solo un gustito…- pero bueno… esa es otra historia, si quieren conocerla léanla xD jeje la estoy escribiendo: La chica detrás de la libreta va a estar buenísima =D jejeje…
Bueno, ejem ejem, pasando a otra cosa: en el capítulo anterior solo tuve un review me sentí triste =( Pero bueno, me imagino que no fue por falta de tiempo… lo entiendo x) amm… espero que en este loco y raro me dejen más lindos reviews opinando lo que les pareció el capitulito…=)
Jeje, una cosa: hice otra nueva historia –Deja de hacer eso… Joder!!! Perdón TT-TT- se llama: Un simple juego jeje, esta rara xD bueno, espero que se pasen por ella =D, ahora sí, Adiós =D

.: * ฆℓƷҳ * :.