Disclaimer: Todo le pertenece a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con sus personajes. ^.^

Una mentira es una traición


Celos

Rosalie's POV:

-Nos vemos luego, nena –dijo James soltando mi mano y acercándose a mi cara, me dio un beso en la mejilla y luego se fue.

Me volteé y vi a Emmett sentado en la silla, tenía una cara rara: ninguna emoción corría por ella. Estaba tan frío, nunca lo había visto así. Camine hacía mi lugar: el asiento continúo al de él.

-Ey –dije cuando me senté- ¿Qué te pasa, niño?

Él me miro, pero su mirada no se poso en mis ojos, como siempre lo hacía. A él le gustaba tener contacto visual con la gente con la que hablaba.

-Nada –se podría decir que forzó a que las palabras salieran, hasta se podía decir que estaban acompañadas de un poco de enojo. Suspiró una vez.

-Emmett –acaricie su mejilla con la punta de mis dedos- de verdad ¿qué te pasa? Dime…

-No me pasa nada Rosalie –dijo retirando mi mano de su mejilla y volteándose hacía enfrente. Él no me decía Rosalie… algo de verdad le pasaba.

-Em –volví a llamar. Yo no iba a dejar que él estuviera mal y no me dije el por qué- dime que te pasa. Sabes que estoy aquí para ayudarte en todo…

-Rose, ya te dije que nada –me volteó a ver, y me mostró una de sus calidas y enormes sonrisas.

Aún así, esa respuesta no me dejo satisfecha. Pero ya no le pude seguir preguntando más porque el profesor Arias había entrado al salón. Solo dos clases más, solo eso, solo eso… me repetía a mí misma.

-Buenas tardes, jóvenes –saludo cortes, y de ahí empezó una aburrida clase.

Lo único que quería hacer era irme y estar con mi querido James.

Recargue mi mejilla en mi mano derecha. Mientras intentaba no dormirme. El profesor Arias era bueno enseñando, pero el tema de este día me daba mucho sueño…

Las últimas clases paso lenta y aburrida. Casi me quedaba dormida. Era muy difícil prestarle atención al profesor cuando no podía ni mantener los ojos abiertos. Emmett estaba muy, muy callado, no sabía que le pasaba, pero no me agradaba, él era mi rayo de sol, era la persona que iluminaba mi vida, junto con James, ahora… pero él había sido mi mejor amigo desde hace unos años, y nadie como él, la verdad lo quería muchísimo y me dolía su frialdad. Al finalizar la última clase Emmett se levanto y camino hacía la puerta. Cuando estaba a unos pasos de salir de el salón.

-Em –llamé, él solo me volteó a ver, sin dirigirme la palabra- ¿me esperas? –fruncía el ceño de confusión, él siempre me esperaba para irnos juntos.

-¿Eso quieres? –asentí con la cabeza- pensé que te iría con tu noviecito…

La última frase, la termino apenas en un susurro. Siquiera estaba segura de haberlo escuchado. Pero, no recordaba haberle contado lo de James. Fruncí el ceño por la confusión. ¿Qué era él? ¿Adivino ó qué?

-¿Cómo supiste…? –no sabía como terminar la pregunta, pero aún así no fue necesario.

-Los vi juntos, por eso fue por lo que no estuve contigo a esa hora, no quería interrumpirlos –no entendí su repentino enojo, que yo supiese ellos dos eran amigos. Vi que sus manos estaban cerradas en puños y su mandíbula apretada.

-Emmy… pero… -intente decir algo, pero las palabras, simplemente, no salían de mi garganta.

-No hace falta que digas nada –dijo, alzando la mano para detenerme, aunque no podía continuar, simplemente mis palabras me abandonaron- no necesito explicaciones… No soy tu padre –dijo con un tono amargado- no tienes que explicarme nada –negó con la cabeza- es tu vida –se le quebró la voz- vívela.

La última palabra que salió de su boca, prácticamente la escupió. No se movió, solo bajo la mirada, y ¿lo que escuche fue un sollozo? ¿Emmett estaba llorando? ¡¿Qué?! No, mi Emmett… digo… Emmett no podía llorar…

-Emmett –mi voz se quebró ¿mis mejillas estaban húmedas?

Me acerque lentamente hacía él, rodeé su cuerpo con mis brazos, pero él no correspondió a mi abrazó. Sólo se quedó ahí, parado, frió.

-Emmett

Intenté ver sus ojos, pero él evito mi mirada, ¡Mierda! ¿Estaba llorando? No, ¡no! Simplemente él no podía llorar. Era inhumado eso ¡Inhumano!

-Emmett -volví a llamarlo, pero él no me contestaba- ¡Emmett McCarty! –grité, ya me había cansado de que me ignorara, ya estaba harta.

-Rose –me separo con cuidado, como si fuese una muñeca de porcelana que estuviese a punto de romperse- por favor, dejemos esto así… -lo volteé a ver a los ojos y me sonrió, pero pude ver el camino mojado que trazaron las lágrimas que habían descendido de la comisura de sus ojos- no quiero pelear contigo –me dio un beso en la cabeza- mejor, dejemos esto así… tú eres mi mejor amiga y no quiero que terminemos esa amistad sólo por una tontería como esta.

Le sonreí.

-Cierto –lo abracé con fuerza, y esta vez, él me correspondió el abrazo- mejor, vámonos.

Él asintió y yo corrí por mis libros, los guarde velozmente en mi mochila y caminé hacía él.

-Vámonos –dijo Emmett y me ofreció su brazo para que lo tomase y caminásemos.

Lo tome y empezamos a caminar, él agarro mi mochila como buen caballero que era, y se la colgó en la espalda.

-Amor –llamo James desde atrás de mi espalda. Sonreí, pero sentí como Emmett se tensaba a mi lado.

-James –dije y me volteé hacía él. Le di una sonrisa y el me la devolvió mostrando su dientes blancos.

-Rose –susurro Emmett en mi oído- creó que mejor me voy y te dejo sola con él.

-No –dije amarrándolo del cuello de su camisa y jalándolo hacía mí- no te vayas, por favor… -le hice un pucherito, pero él solo sonrió de lado- quiero que te quedes conmigo.

Parpadeé rápidamente, haciéndolo ojitos, mientras le mostraba un pucherito.

-Bueno, bueno –dijo riéndose de mí- me quedo –sonreí, él solo me abrazo- pero solo porque tú me lo ruegas –susurro en mi oído.

-Eres un loco –dije entre risas, le di un juguetón golpe en la cabeza.

-Ey, nena –llamó James detrás de mí, Emmett me soltó, pero permaneció junto a mí- ¿te ibas a ir sin mí? –pregunto haciendo un pucherito.

-No –mentí- te estábamos buscando Emmy y yo –le sonreí.

-Oh -dijo, miro a Emmett con una mirada envenenada, fruncí el ceño y mi sonrisa se borro al ver la cara de James, mire a Emmett y él tenía una mirada triste y enojada- bueno, vamos.

La última palabra que pronuncio James, sonó afilada y fría, como la punta de una daga.

-Claro.

-Vamos –dijo Emmett.

-Sí –afirmo James- vámonos.

Me acerqué a él y tome su mano, luego me enganche al brazo de Emmett, como lo había echo antes de que James apareciera. Empezamos a caminar, pero a medio camino, me di cuenta de algo muy importante: no sabía donde vivía James.

-Ey, niño –llamé a James, pero los dos me voltearon a ver- James –afirme, pero, aún así, sentí la mirada de Emmett clavada en mi cara, y James me miro a los ojos- oye, pero… nosotros no sabemos donde vives…

Él frunció el ceño, pero luego sonrió y una sonrisa –extrañas, si me dejan decir- cruzo por su cara.

-No se preocupen –sonrió- yo los acompaño a su casa y ya luego me voy a la mía.

-OK –seguimos caminando. La casa de Emmett –y por eso la mía- estaban cerca de la escuela, eso era lo agradable de mi escuela.

El camino a casa fue silencioso, y aburrido. Eso era extraño. Con Emmett todo el tiempo era divertido y agradable. Él siempre estaba de un humor impactante, y era muy contagiosa esa actitud ¡Me aburró!

-"He was a boy, she was a girl. Can i make it anymore obvious? He was a punk, she did ballet, what more can i say? He wanted her, she'd never tell, secretly she wanted him as well. But all of her friends stuck up there nose. They had a problem with his baggy clothes. He was a skater boy, she said see ya later boy, he wasn't good enough for her, she had a pretty face, but her head was up in space, she needed to come back down to earth." -empecé a cantar

James me volteó a ver un poco extrañado.

-¿Qué? –pregunte con el ceño fruncido.

-Nada –dijo con una sonrisa- es que cantas muy, muy bien.

Sonreí de oreja a oreja.

-"Hoy empaqué una maleta llena de ilusiones, para emprender un viaje sin escala a mis pasiones, quiero sentir como el aire se transforma en mi, olvidarme del pasado que viví, dibujar con las estrellas el futuro que aún me espera, lejos, lejos de ti. Por eso voy, sin miedo voy, sonriendo voy, sintiendo voy, que puedo hoy, voy a dejar lo malo atrás, y haré la paz en todo lugar."–canto Emmett.Me encantaba escuchar a Emmett cantar, tenía una voz espectacular. Masculina, pero melosa, dulce, pero calmada, pausada, tranquila. Tenía la mezcla perfecta de todas. Que hermoso canta…

-Me gusta como cantas, Em –dije, y me abracé a él. Él solo rió.

-Tú igual cantas bien –susurró en mi oído.

-¿Y yo? –pregunto James con un pucherito.

-Pues, no se –dije entre risas- nunca te he escuchado cantar.

-Y nunca lo harás –dijo entre risas.

-OK –dije con un pucherito.

-Saben –interrumpió Emmett- ¡ya llegamos a nuestras casas!

Dijo con emoción y una sonrisa en la cara. Reí ante su expresión, pero igual me sorprendio mucho.

-Bueno, adiós, niña –se despidió James, y me dio un beso en la mejilla.

-Adiós –me despedí con la mano.

-Vaya, Rose –dijo Emmett cuando estuvimos solos, y él empezó a caminar hacía su casa, y yo lo acompañe- ya va a ser tu cumpleaños.

Se me había olvidado eso. Mis ojos se iluminaron y saltaron chispas de ellos, mordí mi labio inferior ara contener mi emoción, pero aún así, una sonrisa de oreja a oreja recorrió mis labios.

-Sí, ya se –casi grite por la emoción- ¡¡¡¡ya por fin va a volver Jazz!!!! ¡Mi hermoso hermanito, adoradísimo y preciosísimo!

-Sí –dijo Emmett con emoción, él igual quería mucho a Jazz- pero, oye ¿por qué mandaron a Jazz a otra escuela si sólo tiene ocho años?

Fruncí el ceño, esa era una respuesta que no nunca me habían contestado. Siempre que hablábamos de eso, mis padres y yo terminábamos enojados. Crucé los brazos sobre mi pecho.

-No se –dije con enojo- pero me enoja –dije haciendo un berrinchito- lo mandaron cuando apenas tenía tres años –levante tres dedos de mi mano derecha y se los enseñe, casi restregándoselos en la cara- lo extraños mucho.

Hice un pucherito. Él me rodeó con sus brazos.

-Pero, bueno, tranquila –acarició mi cabello- ya solo una semana más y va a volver.

Sus palabras me encantaron, ya quería que volviese mi hermanito, él era una de las personas que más amaba en este mundo, me encantaba estar con él. A él le encantaba estar con Emmett, Alice y conmigo. Y me encantaba estar así, con ellos.


Hola! Jeje, bueno, espero que les guste el capítulo de hoy!(: jeje, bueno, este, algunos deben estar así como: o.O ¿Jasper no qué tenía 18 años? Pero, lo tuve que cambiar, porque si no, no podía estar con AliceJ jeje, así que si no me creen véanlo en el segundo capítulo xD jeje, bueno, me voy. Adiós…

.: * ฆℓƷҳ * :.