Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con ellos. ^.^

Una mentira es una traición


Casi un beso

Rosalie's POV:

Los días pasaban, pero yo ni cuenta me daba, estaba total y completamente sumergida en la felicidad. Tenía a James, que era demasiado bueno, y a Emmett, que era el mejor amigo que alguien podría tener. Ya habían pasado tres meces desde que James y yo nos habíamos echo novios. Aunque, he de admitir, qué James se portaba algo raro.

Por otro lado, Emmett siempre me estaba hablando de esa chica de la que el estaba enamorado. Aún no entendía bien por qué cada vez que hablaba de ella, me daba ganas de golpear algo y salir corriendo hacía el baño, para echarme a llorar a todo pulmón.

Es qué, simplemente no lo entendía ¿por qué me daban ganas de llorar cuando él hablaba de ella? Era ridículo. No lo entendía. ¡Él era mi mejor amigo! Sólo eso…

-Rose, amor –dijo James, acercándose a mí, rodeando mi cintura con su fuerte brazo.

-Hola, James –salude sin mucho animo, no me sentía especialmente bien hoy, no había podido dormir. Había algo, un presentimiento, algo feo, que pasaba por mi cabeza… pero no sabía que era…

-¿Qué pasa, preciosa? –dijo, lo mire, tenía el ceño fruncido.

-No, no –paso los dedos por mis hueros cabellos mientras suspiraba-. Es que Tengo un extraño presentimiento –baje la mirada con una cara un poco triste.

No entendía que me pasaba. Era una sensación poderosa, pero dolorosa. Era algo raro, como si algo intentara advertirme que algo malo iba a pasar, o algo malo estaba pasando. No sé, no entendía. Pero… quería saber que significaba ese estúpido presentimiento. Y es que. Joder. No entendía por qué estaba soñando todo lo que soñaba. Me estaba matando por dentro.

-Rose, déjanos –rugió aquel chico.

Él estaba besando acaloradamente a una chica de cabello rojizo y aspecto felino. Ella tenía un vestido que apenas cubría lo necesario. Para cualquier hombre era una tentación. Pero, ¿por qué? No entendía. No entendía. Las lágrimas se acumulaban en mis ojos. Listas para salir y recorrer toda mi mejilla.

¿Qué significaba? ¿Quién era aquel chico? ¿Por qué estaba soñando con él? ¿Qué quería decir ese estúpido sueño? Este estúpido sueño me mataría de la angustia, la desesperación y la frustración.

-Amor –llamo mi atención James. Lo mire a los ojos, con una mirada frustración-. ¿Qué pasa? Sabes que me puedes decir cualquier cosa que pienses o que te pase. Lo sabes ¿verdad?

Sonreí de lado, sin muchas ganas de extender más esa pequeña muestra de felicidad. Quería no estar así de triste. Y aparte, tampoco podía decir que él era el chico de esos sueños tan extraños que he tenido. No, él seguro y no era.

-Sí, sí lo se –le dije viéndolo a los ojos.

-Te amo –dijo.

Se inclino y beso mis labios con delicadeza. Bueno, por un momento fue delicado. Luego, sus labios se movieron ferozmente contra mi boca, hasta se podía decir que se movían hambrientos. Era una sensación extraña, nadie nunca me había besado así. Bueno, la verdad es que nadie nunca me había besado. Riley fue mi primer novio, y nunca nos llegamos a besar.

Me gusto la sensación de su boca contra la mía. Pero, no sé. Era, algo extraño, no sentí nada. Digo, no era que pensara que iba a ser como en las películas, pero, al menos, pensé que sentiría algo especial, que mi corazón se aceleraría y cosas así. Pero, no, nada de nada. Cuando dejo mis labios libres, me susurro un «te amo» abrí mis ojos de par en par, era la primera vez que me decía que me amaba. Él era la primera persona que me decía eso.

-Yo igual, te amo –le susurre.

Aún no lo podía creer. Lo amaba, y él a mí. Eso era algo especial, y me encantaba. Él era una persona tan especial y la quería tanto, tanto… lo amaba.

-Eso es perfecto –dijo él.

Lo mire a los ojos, y en ellos, no demostraba mucha felicidad, la verdad. De hecho, reflejaban un poco de enojo y rabia, pero no lo entendí. Él me estaba diciendo que me amaba, lo cual, no dudaba. Quizá, tuvo algún problema con alguien o algo así. Yo qué sé. Pero, bueno, eso no arruinaría este momento tan magnifico.

Al fin le había dicho que lo amaba, aunque, jamás pensé en hacerlo ya, sentí que era muy pronto, pero bueno, no importaba, yo sentía eso. Le entregaría mi corazón sólo por una de sus bellísimas sonrisas.

-Rose-llamo, sacándome de mis pensamientos.

Una de sus bellísimas sonrisas adornaba su rostro, era tan bello que me podría dejar aturdida por tanta belleza.

-Mande, James –dije, con una voz curiosa. No me gustaba que me llamara pero que no siguiera con lo que me iba a decir.

-Es qué -su mano voló hacía su nuca, y la froto ligeramente-, bueno, me tengo que ir.

Mi boca se abrió ligeramente y soltó un suspiro pesado. ¿Se tenía que ir? ¿Ya? ¿Por qué? No era justo.

-Pero –proteste, como si fuera una niña chiquita a la cual le acababa de quitar su muñeco favorito-. ¿Por qué?

No entendía por qué se tenía que ir, estábamos bien aquí los dos juntos y relativamente solos, perdidos en nuestro mundo personal sin darle la oportunidad a nadie de entrar a él.

-Es que Victoria me esta esperando –dijo.

Volteó a ver hacía su espalda, sin aguantar mi curiosidad, seguí la dirección de su mirada. Y ciertamente, ahí estaba Victoria con su mochila, lista para irse a casa. Vi como James alzaba la mano y la saludaba, ella imito su gesto y lo saludo igual, con una sonrisa embobada en el rostro.

Él se giro, y me miro, sólo para encontrarse con mi ceño fruncido y mi mirada retadora. Lo mire pidiéndole una explicación, mis labios estaban tan fruncidos, que se veían blancos. Podía sentir el palpitar de éstos.

James me miro como si tuviese un ojo extra o monos en la cara, me sonrió. ¿Me estaba sonriendo después de qué una chica casi se le lanza encima? Ay, no, esto si es animalada…

-Tranquila, Rose, amor –dijo, puso su mano encima de mi hombro, intentando calmarme con esa acción.

-¿Por qué Victoria Berg te estaba coqueteando tan descaradamente? ¡Por Dios! –mi voz no era para nada tranquila o suave, si no todo lo contrario, era muy fuerte y parecía más bien un rugido-. Y lo peor –mis ojos estaban clavados en los suyos y los intentaba penetrar y atravesar como cuchillos filosos y fríos-, enfrente de mí –rugí con toda la rabia que encontré en mi cuerpo- de mí –mi voz sonó más ahogada cuando pronuncie esas dos palabras- de mí que soy tu ¡Novia! –separe la ultima palabra en dos silabas.

Cuando termine de gritarle, mi respiración estaba ligeramente agitada, pase mis dedos, furiosamente, por mis cabellos, haciéndolos para atrás, tras que algunos se habían puesto enfrente de mis ojos. James corrió la mirada por todo mi rostro y sus ojos se endurecieron.

-¡Pues discúlpame por tener amigas! –grito él, con una rabia que no le conocía, pero, en cambio, no me intimidaban en lo más mínimo.

-No te digo que no tengas amigas –le rugí.

-No –escupió esa única palabra-, no me estas diciendo eso, pero casi lo estas insinuando.

Salte un jadeó de manera que entendiera mi indignación.

-No te estoy dando ninguna insinuación ni nada por el estilo –le grite.

Mis ojos estaban acumulando lágrimas de enojo, decepción, molestia, indignación y otras cuantas emociones.

-Yo nunca te dije que te alejaras de Emmett –me dijo, su furia era tan notoria en sus ojos, que a cualquiera le podría congelar la sangre sólo con mirarlos, pero no a mí, no me importaba eso-, aunque no sería una mala idea –lo último fue apenas un susurro.

-No te atrevas a decir nada de Emmett –le dije, apuntándolo con un dedo en modo acusatorio.

-Pues entonces deja a Victoria –su voz era rabiosa, como si lo hubiese ofendido de la peor forma que se podría pensar-. Ella es mi mejor amiga –soltó, me quede helada. Ahora me sentía muy mal por haberle reclamado así-, y somos así como tú y Emmett –escupió.

Estaba a punto de darse la vuelta, cuando, le rodee con mis brazos, dándole el más fuerte de los abrazos que pude. Apoyé mi mejilla contra su espalda.

-Lo siento –dije, sentí el punto exacto en que mi voz se rompió-, yo… yo no sabía que ella era tú mejor amiga –no sabía que palabras usar para disculparme por eso, y me sentí verdaderamente culpable, tanto, que hasta sentía mis labios temblar.

-Sí bueno –dijo, co aire despreocupado, la ira se había ido-, deberías preguntar antes de atacar.

Asentí, aún contra su pecho. Suspire. Él se dio la vuelta, tenía una pequeña sonrisa en su cara, se agacho y me dio un fugaz beso en los labios.

-Te amo –susurro.

-Yo igual.

Entonces, se fue, vi como cuando llegaba a su mejor amiga, está lo recibió con un abrazo muy entusiasta, eso no me agrado mucho, pero bueno, no tenía que volver a armarle un show como el de ahorita.

-Hola, Rose –saludo Emmett, sacándome de mis pensamientos.

-Hola, Em –dije, con una sonrisa.

Me acerqué y le di un beso en la mejilla en modo de saludo, pero él –por accidente, supuse yo- movió un poco su cara y mis labios terminaron muy cerca de sus labios. Me congele. Había rozado la esquina de sus labios, con los míos, sentí como mi corazón se aceleraba, hasta el punto en que llegue a pensar que saldría volando de mi pecho.

-Perdón –dijo con un susurro. Aunque, en su voz detecte un poco de… ¿felicidad? Que extraño, percibí la felicidad en su voz, bueno, la verdad, se podría decir que no era tanto felicidad, si no mas bien era como satisfacción. O algo por el estilo, un sentimiento parecido al orgullo, aunque no, no era orgullo.

El estado se shock en el que me había caído no disminuyo en lo más mínimo, baje la mirada, con un pequeño ardor en las mejillas. Bueno, pequeño no es una palabra que lo describa para nada bien. Más bien, yo elegiría «un gran ardor en mis mejillas».

Me había ruborizado, genial. Rayos, rayos ¿por qué simplemente con haber besado casi la esquina de sus labios, me había ruborizado tan violentamente? Eso era una tontería. No entendía, no era algo lógico. Él era mi mejor amigo, ¡Mi mejor amigo! No entiendo…

-Rose, tranquila –dijo Emmett con una voz feliz.

Paso su gran brazo, alrededor de mis hombros, y me estrecho cuidadosamente contra su pecho, y su ligera y musical risa se escucho por todo el alrededor.

Sentí algo extraño, en ese pequeño roce sentí lo que con el beso que me había dado James, no había sentido. Era algo extraño. No entendía nada…

Todo era tan confuso, ¿por qué esto me pasaba a mí?...


Hola! Cómo están? Espero que bien :D bueno, me gusto jaja, Rose aún no se da cuenta ¬¬' la odio, debería darle un golpe =D Odio a James muajaja, le pasara algo malo x] jeje, Amo a Emmett xD jaja, bueno, espero que les allá gustado igual que a mí;) jeje, espero que sí es así, le pushen a ese lindo botó verde (que yo se que les hace tentación xD) y dejen su comentario, siempre son bien recibidos aquí, tanto buenos como malo x] jeje, ahora pues… les quiero recomendar esta historia: «¿Amor? ¿Qué es eso? ¿Se roba?» Bueno, si el nombre se les hace llamativo, pero no están seguros XD, aquí les dejo el summary:

«Cuando toda mi vida era feliz "-No -grité, con desesperación. Vi como su cuerpo caía por los aires y mis ojos se cristalizaron" Después, todo cambio, yo no podía más. Mi vida no tenía sentido. Pero, algo paso "-Anda, nena. Divirtámonos"»

(Es de Alice y Jasper) (Amo mis comerciales en mis historias x]) Bueno, después de los comerles… jejej, seguimos conmigo:… sin más que decir :D Adiós;) Se cuidan :B

.: * ฆℓƷҳ * :.