CAPITULO 2:

INT. COMEDOR DE LA CASA DE HISTORIA E YMIR - DIA

Había pasado un mes y medio desde aquella conversación que se tornó discusión. El ambiente en la casa era tenso. Ymir se comportaba fría, como si quisiese imitar a Annie. Ya no la tocaba, no como antes. Saboteaba cualquier intento de romanticismo. Aun así, Historia no se rendiría; salvaría esa relación. Esa mañana Historia preparó tortitas ("pancakes") de desayuno. Ella las sirvió y ambas comenzaron a comer en silencio. Aunque el silencio no era tan incómodo como otras veces, Historia no se sentía a gusto.

Historia: ¿Y… que tal el trabajo?

Ymir se encoge de hombros.

Ymir: Ahí, ahí, lo de siempre.

Se quedan en silencio por varios minutos. Historia extiende su brazo y acaricia la mano de Ymir. Ella mira a la cara a Ymir, esperando que ésta mire. Ymir la mira con frialdad.

Historia: Tenías razón. Tener un bebé es demasiado costoso. Además, ¿quién necesita un bebé cuando hay pasión?

Historia le ofrece una sonrisa cálida. Ymir responde con una sonrisa leve. Aunque parecía poco, para Historia, esto era un gran paso. Historia se levanta de la silla, le aparta el plato a Ymir, y lo coloca cerca del suyo; dejando el área de la mesa frente a Ymir totalmente vacía. Ella se sienta en esta área de la mesa; quedando frente a Ymir. Historia comienza a besar a Ymir sensualmente. Al principio, Ymir trata de poner resistencia, pero luego se deja llevar. Historia comienza a acariciar los pechos de Ymir, quien en respuesta le agarra por las caderas y la acerca más a ella. De pronto, Historia siente náuseas y se aleja de Ymir.

Ymir: ¿Qué sucede?

Ymir le acaricia las piernas. Historia hace un sonido que para Ymir significa que claramente quiere vomitar. Ymir le mira confundida. Historia se tapa la boca con ambas manos, se baja rápido de la mesa, y corre hacia el baño. Ymir sigue a Historia, y una vez en el pasillo, le escucha vomitar. Ymir, asqueada, le ofrece ayuda con hipocresía.

Ymir: ¿Te ayudo en algo?

Historia: ¡No! Estoy… bien.

Ymir se va a la sala y se sienta en el sofá. Ella permanece pensativa, confundida. Ymir no quería ser una desgraciada y abandonar a Historia en momentos difíciles, pero le molestaba que ahora le diera por vomitar cuando se tocaban. Historia terminó de vomitar y limpio todo el baño. Luego se lavó la boca y se duchó. Estaba tan avergonzada que no se atrevía a hablar con Ymir. Ni siquiera se atrevía a mirarla. Pasaron varias horas e Historia intentaba no estar con Ymir en la misma zona de la casa. Ymir abandona la sala y se va al garaje. Historia aprovecha y se va a la sala. Ella prende el televisor y lo mira, pero no le presta atención, está pensativa. Ymir le coge con la guardia baja y se sienta a su lado. Luego se acerca a ella y le abraza con un brazo.

Ymir: ¿Todo bien?

Historia, avergonzada, contesta mientras se tapa la cara con las manos.

Historia: Lo siento mucho, Ymir. No sé qué me pasó.

Ambas se quedan en silencio. Observan la televisión por media hora, y finalmente, Ymir abandona la casa para irse al trabajo. Historia respira profundo. Apaga el televisor y se queda pensativa.

INT. ALMACEN DE MAGATIENDA – NOCHE

Ymir está limpiando un charco en el almacén. El gerente, quien tiene la vista centrada en varios papeles que trae consigo, pasa por encima del charco; ensuciando aún más el área. Ymir, iracunda, le da una mirada de muerte a éste. El gerente, que ahora está de espaldas a Ymir, no se da cuenta de la situación.

Gerente: Ymir, acomoda esas cajas en la zona designada para artículos de decoración.

El gerente señala un montón bastante grande de cajas; sin despegar la vista de los papeles. Luego se marcha del lugar, pasando otra vez por encima del charco. Ymir le mira con rencor mientras él se marcha. Ella termina de limpiar toda la zona del desastre y comienza a acomodar las cajas donde corresponde. Sin embargo, no lo hace con delicadeza, las tira en su respectivo lugar para agilizar la tarea. ARMIN, se une a ella, y ambos acomodan las cajas.

Ymir: ¿También te asignaron esta tarea?

Armin: Sí, hoy no trabajo como empleado de piso. Dicen que hay muchas tareas en almacén y poco personal.

Armin coloca las cajas con cuidado. Él observa la forma brusca en la que Ymir hace el trabajo. Armin, intimidado y algo nervioso, no sabe cómo decirle a Ymir que está haciendo mal su trabajo.

Armin: ¿Umm, Ymir, sabes que estas cajas tienen el código de: Objetos Frágiles?

Ymir coloca la caja con cuidado mientras habla con duda.

Ymir: Umm… ¿Sí, dónde lo dice?

Armin señala el código. Ymir oculta por completo la poca vergüenza y preocupación que ahora siente.

Ymir: Pues esperemos que el jefe no se entere.

Le sonríe descaradamente a Armin mientras continúa ejecutando la tarea. Ymir recibe un mensaje de Historia. Ella lo lee y no puede evitar poner cara de desagrado. Armin observa toda la escena mientras hace su trabajo.

Ymir: Humph.

El rostro de Ymir muestra desagrado.

Armin: ¿Umm, pasa algo malo?

Ymir guarda el teléfono mientras contesta.

Ymir: ¿Malo? Malo se queda pequeño.

Armin, impactado, le responde.

Armin: ¿A ese punto?

Ymir: Es que…

Ymir no sabe sin contarle a Armin la situación, pues al fin y al cabo, ni siquiera eran amigos. Él es sólo un compañero más. Armin observa a Ymir, aún intrigado; esperando una respuesta.

Ymir: Historia ha estado todo el maldito día con náuseas. No sé qué hacer. No se cómo ayudarla.

Armin: ¿Sí? ¿Qué raro? Debe ser un virus.

Ymir: ¿Por qué lo dices?

Armin: Porque yo he estado igual. Y no soy el único, Eren me contó que estaba pasando por la misma situación.

Ymir, preocupada, se queda callada mientras trabaja. Para ella un virus significaba que Historia no se estaba volviendo heterosexual, sino que tan sólo estaba enferma. Pero también significaba la posibilidad de contagiarse, pues estamos hablando de Historia en la casa, Armin en el trabajo y sólo Dios sabe de quién más en otros lugares a los que ella iba. Y no sólo eso, esta mañana ella se había besado con Historia. Tanto tiempo molesta con la chica, para terminar besándose con ella exactamente cuando ésta estaba enferma.