Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con ellos. ^.^

Una mentira es una traición


Realidad

Rosalie's POV:

No lo podía creer. ¡No puede ser verdad! Todo debe de ser producto de mi cansada imaginación… díganme que es eso… sólo un sueño… una pesadilla…

Mi estomago se retorció y mi corazón dio un giro de 180 grados.

-¡JAMES! –grite con desesperación.

Ahí enfrente de mí estaban mi amado James, con una mujer que tenía acorralada contra el muro del bar. Se estaban besando acaloradamente.

¿Qué estaba pasando? ¡Por favor Dios! ¡Que esto sólo sea un sueño! Una pesadilla…

El aludido se volteó lo justo para que lo viera a la cara.

No puede ser, no puede ser verdad… no puede, ¡No es cierto!

-Vete, Rose… tú aquí sólo sobras –su voz sonaba ebria, pero en ese momento casi no me importo…

Al oír sus palabras mi respiración se agito. Mis ojos se cristalizaron, empeñando mi visión. Sacudí mi cabeza, violentamente, de lado a lado, cerrando los ojos con la mayor fuerza que conseguí. Intentando borrar la espantosa imagen que acababa de presenciar y las dolorosas palabras que me apuñalaron la espalda.

-Pero… James… ¿qué… tú? –no podía decir nada con claridad, los sollozos le ganaban a mi voz.

-Ya, Rosalie –grito.

Se separo un poco más de la chica y pude apreciar a esa figura felina que tenía entre sus brazos. Era Victoria, nada menos que Victoria Berg. Me sentí una completa idiota ¿Cómo es que le había creído el cuentito de lo mejores amigos? De verdad que fui una total y completa estúpida ¿Cómo no lo pude haber visto antes? ¿Por qué estaba tan ciega? ¿Por qué era tan idiota?

-Vete Hale –gruñó con desesperación y mucho enojo cargados en la voz.

Pero no pude irme, mis pies estaban pegados al piso. Literalmente. No podía despegar la vista de ellos. Él la tenía fuertemente abrazada y ella estaba muy pegada a él y aparte, sólo llevaba un vestido que le cubría arriba de la mitad del muslo. Era rojo, muy ajustado y sin tirantes. Entendía porque él la quería más a ella… pero aún así ¡Él era mi novio! ¿Cómo se atrevía?

Una vez más las lágrimas me invadieron y los sollozos se me escaparon.

-¡Rosalie Hale ya te dije que te fueras! –me grito, apretó fuertemente los dientes y sus ojos estaban oscurecidos por el enojo.

Solloce, haciendo –ligeramente- mi cuerpo hacía delante. Hice lo posible por reconectar mi cerebro a mi cuerpo, hasta que al fin mis pies reaccionaron y salieron a toda velocidad de ese horrible y espantoso lugar. Mis ojos no dejaban de lagrimear y eso me hacía el camino difícil –junto con la densa niebla, que era el cómplice de mi nublada vista-, mi vista no era muy buena con lágrimas empañándola.

El camino se me hizo más largo de lo verdaderamente es. Quizá fue por el dolor… quizá sólo fue porque quería llegar rápido y –raramente-, eso hizo que fuera más lento.

Emmett.

Grite su nombre en mi mente. Él era el único en el que podía confiar en este momento. Él único que de verdad me apoyaría y no me criticaría.

Llegue frente a su casa. Toque la puerta con desesperación y –por suerte del señor- él fue el que me abrió. Me lancé a sus brazos, llorando sin control.

-¿Rose? –su voz sonaba ansiosa y alarmada. Mucho-. ¿Qué te pasa?

Hizo que me separara lo justo para mirarme a la cara.

-Es… es… es que… -estaba sollozando sin control-, James… él… Victoria… beso… bar…

Mientras yo hacía mis intentos –fallidos- de lograr hablar con algo de coherencia, él limpiaba mis lágrimas con sus pulgares.

-¿QUÉ? –pregunto, con su voz estaba muy elevada.

Escuche unos jadeos ahogados y volteé para ver a Alice y Jasper sentados en el piso jugando. Miraban con cara de susto a Emmett, que me tenía abrazada.

Seguramente ellos nunca habían visto a Emmett enojado. La verdad, él casi nunca se enojaba, pocas las veces que lo hacía. Pero, cuando lo hacía, era porque de verdad era algo serio y si lo veías, sí se veía muy peligroso.

Baje la mirada, cerrando los ojos. Como consecuencia a este acto, las lágrimas volvieron a escurrirse por mis mejillas, bajando hacía mi mentón, para finalmente, saltar hacía el piso.

­-Eso… ellos… pared… bar… alcohol –volví a sollozar-, beso…

Me apretó contra su pecho. Agarre su camisa y llore contra ella.

-Ven… vamos a mi habitación –dijo.

Cerró la puerta y me guió hacía su cuarto. Le indico a nuestros hermanitos que no hicieran nada malo y luego fuimos directo hacía su cuarto. Cuando entramos, me fui a su cama y me senté, puse mi cabeza entre mis manos y recargue mis codos sobre mis rodillas.

-Soy una idiota –susurre para mí misma.

-No lo eres –afirmo mi amigo. No creí que lo escuchara.

Negué con la cabeza.

-Sí lo soy… -intente calmar un poco mi respiración-, no le debí creer… todo fue una mentira, yo…

-No, Rose. Tú no sabías… ¿Cómo pudiste haber…?

-No se –las lágrimas volvieron a bajar por mis mejillas-, pero… debí de haberte escuchado…

-No Rose… yo te debí de haber contado toda la verdad.

Lo volteé a ver. Pase mi muñeca por la nariz y él limpio ligeramente mis húmedos ojos. Clavo su mirada en la mía, penetrándola.

-¿La verdad? –pregunte con voz quebrada- ¿Qué verdad?

Se alejo de mí y se acerco a su mochila, la agarro y me la entrego. Lo mire con el ceño fruncido.

-Ahí esta la mitad de la verdad… la otra parte, es un tanto más complicada…


Hola! Que tal? Espero que estén bien :D jeje bueno, ya solo le faltan el próximo capítulo… o… qué creen? Que debo hacer otro y el epilogo. O me voy directo al epilogo? Bueno, díganme xD jeje y bueno… me voy… nos vemos en la próxima (: Adiós, cuídense.

.: * ฆℓƷҳ * :.