Anclado a tierra

Capítulo 6

Ya estaba anocheciendo en Berk, se estaba ocultando el sol. Repasé un poco lo que había pasado ese día y habían sido muchas cosas. Pero lo mejor del día había sido ver como mi marido se llevaba tan bien con mi hijo, bueno nuestro hijo.

Me había llevado tanto tiempo siendo solo mi hijo que ahora me parecía extraño el decir nuestro hijo. De hecho lo poco que había hablado con él había sido para sentirme molesta por el daño que me había hecho.

Aunque sabía que mi hijo merecía saber la verdad sobre quién es su padre, no era capaz de hacerlo todo porque no quería que Hiccup le hiciera tanto daño como me lo hizo a mí.

Aunque parecía muy cambiado, quiero creer que Hiccup se sentía realmente arrepentido de lo que había hecho, pero a pesar de todo aún tenía muchas preguntas en mi cabeza, antes de perdonarlo. También sabía que tenía una charla pendiente con él a solas. Solo que aún no me sentía con las fuerzas necesarias para hacerlo.

Entré en casa de los Jorgenson y salude a mi querida amiga Ruff. Nuestra relación había mejorado mucho desde que ambas nos hicimos unas mujeres casadas y más aún cuando ambas tuvimos a nuestros pequeños.

-¿Cómo os habéis portado? –le pregunté a los dos niños que estaban sentados en la mesa dibujando.

-Bien –corearon los dos como si fueran los niños más buenos de la historia de Berk.

-He ayudado a Hiccup y he ponido un clavo –mi niño parecía muy ilusionado. No había tratado con su padre hasta esa misma mañana y parecía que lo hiciera desde que nació. Lo adoraba.

-Se dice, he puesto -le corregí.

-Hemos ayudado a Hiccup con la valla de Sven, le hemos pasado el martillo y los clavos –mi querida sobrinita, le brillaban los ojos cada vez que hablaba de mi marido. Me recordaba mucho a su madre cuando estaba "enamorada" de Eret.

-Me parece muy bien. Sois unos buenos chicos –les puse la mano en la cabeza a ambos –vamos te voy a llevar a casa de la abuelita Valka ¿Vienes Ruff?

-Tengo que esperar a que llegue Snotlout. Ya no tardará mucho. Además estoy terminando algo para que comamos también.

-¡Eres la mejor Ruff! –tomé a mi hijo de la mano y ambos salimos.

Camino a casa de Valka, mi hijo me relataba todas sus aventuras, mi pequeño tendía a exagerar todo, aún más que su prima.

-¡Abuelita! –mi hijo corrió hasta su abuela que estaba afuera con cloudjumper.

-¡Mi niño! –Valka lo tomo en brazos y comenzó a besarle las mejillas. Me gustaba mucho como ambos se llevaban tan bien – ¿Esta noche vamos a dormir juntos?

-¡Siiiii! –chilló y la abrazó con fuerza.

-Me marcho. Valka por favor ten cuidado con ya sabes que… -mi suegra me asintió en respuesta. Ella y a pesar de que el afectado era su hijo me ayudaba a que siguiera manteniendo el secreto –pórtate bien –beso –hazle caso a tu abuela –beso –come todo lo que te ponga –beso.

-Siiii, soy bueno –dijo algo cansado.

Me despedí y fui a casa de esas tres chicas revoltosas y algo locas. Tenía que preguntar a ellas más cosas sobre el viaje de Hiccup, ya que se llevó una temporada con ellas.

Al llegar allí ya estaba Heather con las tres chicas, parecía que se llevaban bien.

-¿Te han hecho algo raro? –pregunté a mi amiga.

-No, son buenas chicas.

Las ayudamos a poner la mesa. Habían preparado mucha comida y también había licores y bebidas alcohólicas. Cuando tuvimos todo listo llegó también nuestra amiga Ruff, ya estábamos todas listas y deseosas de tener una noche tranquila y solo de chicas.

Nuestras invitadas nos contaron un poco más de sus historias. Todas habían sido muy trágicas y todo por culpa de la tiranía de los hombres. Rose obligada a casarse con un viejo que no amaba, la maltrataba, hasta que escapó y robó un barco para marcharse de su isla. Daisy, que la salvó Rose justo antes de su noche de bodas, ya que ella no quería yacer con su marido y Lavender que su padre la metió a trabajar en un prostíbulo y todo eso se lo hicieron por decir que ellas no amaban a los hombres, sino que preferían a las mujeres, haciendo que huyeran de sus aldeas, cambiaran sus nombres reales, por los que portaban ahora y se embarcaran rumbo a ninguna parte.

-Veo que tenemos suerte en Berk. Los chicos... buenos son chicos, pero son buenos, nos respetan y apoyan -apuntó Heather.

-¿Por qué no bebes algo? Este licor esta muy bueno -le ofreció Rose a Heather.

-No, gracias. No soy amante de los licores -rechazó la bebida que le ofrecían.

-Por cierto Astrid ¿Por qué no preguntas ya lo que se te pasa por la cabeza? -me preguntó Rose mientras me llenaba el vaso de sabe Thor que cosa.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Salí de mi casa dejando a mi madre y hijo cenando. Intente comer algo, pero no podía, estaba intranquilo sabiendo que Astrid estaba con esas tres. No eran malas chicas, pero eran especiales. Al salir me encontré con Snotlout que venía con Trish.

-¿Ocurre algo Snotlout?

-No, nada... es solo que... bueno tu sabes, esas chicas son raras -reí mi primo parecía estar igual de intranquilo que yo.

-Deja a Trish con mi madre y vamos juntos.

Mi primo hizo lo que le indiqué y nos pusimos rumbos hacía la casa donde estaban nuestras esposas, al llegar allí me encontré con Tuffnut que estaba en un rincón algo agazapado bajo una ventana.

Cuando llegué hasta él toqué el hombro y tuve que taparle la boca para que no chillara, ya que se asustó mucho.

-¡Hiccup casi me matas! -me susurró.

-¿Qué haces aquí? -le pregunté de la misma manera.

-Es que... bueno esas chicas... Heather es demasiado impresionante para mi, no quiero que le metan ideas raras en la cabeza y me abandone.

-Todos estamos aquí por lo mismo cuñado -se acercó Snotlout.

-Pues este será nuestro secreto. Son nuestras esposas y nadie nos la quitarán -Tuffnut alzó su puño.

-No vamos a espiarlas -Tanto mi primo como Tuffnut se miraron cómplices. No podía dejarme llevar por las locas ideas de esos dos.

-No vamos a espiarlas Hiccup solo vamos a evitar que esas tres nos roben a nuestras esposas -Snotlout se cruzó de brazos.

Esto iba de mal en peor. Esa era la peor idea de la historia. Tenía que impedir que hicieran eso. Pero entre Snotlout y Tuffnut me agarraron y acabamos los tres agazapados bajo la ventana, comencé a forcejear, pero paré al escuchar como Rose se dirigía a Astrid.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

-Por cierto Astrid ¿Por qué no preguntas ya lo que se te pasa por la cabeza? -me preguntó Rose mientras me llenaba el vaso de sabe Thor que cosa.

-¿Yo? -me hice la tonta, pero ya me había dado cuenta de que Rose era muy observadora.

-No sé, llevo toda la noche viendo como si quisieras tener una oportunidad para hablar de algo.

-No y para de echar esa cosa. Yo mañana tengo que trabajar.

-Es verdad. Bueno esa es tu vida ser la "esposa de" -Rose cerró la botella después de haber llenado a todas los vasos.

-Yo no soy la "esposa de" ¿crees que he llegado a lo que soy por Hiccup?

-¿Ah no? ¿Entonces cómo ha llegado a ser una mujer la jefa de una aldea.

-Pues sencillamente porque yo soy Astrid Hofferson, bueno ahora Haddock. Pero si he llegado ahí ha sido porque soy una guerrera, protectora y jinete de Berk, nadie me ha regalado mi puesto. Me lo he trabajo día a día desde que aprendí a andar Rose. Yo no huí de mi aldea, yo luche por llegar a donde estoy.

-Guau, eres toda una fiera -rió Rose -disculpa, es solo que dado a mi experiencia, pues pensé eso.

-Pues estás equivocada -dí un sorbo de esa bebida extraña y sentí arder mi garganta. Sería mejor no tomar mucho de esa cosa que me ofrecían.

-¿Vas a preguntar por lo que pasó con Hiccup cuando estuvo con nosotras, o aún no encuentras la oportunidad perfecta para ello?

-Directa al grano, esta es de las tuyas amiga -miré con odio a Heather por lo que acababa de decir.

-No creo que le guste lo que tenemos que decir -hablo sinuosa Daisy.

-Porqué no me lo cuentas y ya después te digo yo si me gusta o no.

-Yo me acosté con tu marido y que decir es todo un hombre.

-¿Qué? -había oído bien lo que me decía esa tipeja ¿Hiccup me había sido infiel?

-Lo siento. Los hombres son así, les da igual con quien lo hagan, mientras que chillen bien fuerte.

-Por supuesto, sobre todo Hiccup, que es tan liberal. En la noche de bodas casi le tengo que obligar a que se desnudara -miré a Daisy, debía mantener la calma, ella quería jugar conmigo y yo iba a jugar con ella -¿Entonces me podrás decir algo que me haga saber que eso pasó realmente.

-Tiene un bonito trasero -la chica bebió de su vaso tras eso me sonrió. Que ganas de golpear esa carita de muñeca.

-Eso no te lo puedo discutir -las tres chicas rieron y sentía que mi paciencia estaba llegando a su límite, pero debía de aguantar si quería saber más de la estancia de Hiccup con ellas.

-Tenía un precioso tatuaje -respondió Daisy y sentí que mi corazón se aceleraba por lo que había dicho. Tenía que mantener la calma -le queda muy bien.

-Mi marido no tiene tatuajes -le dije segura. Aunque sabía que eso era mentira, pero tenía que conseguir la verdad y para ello tenía que atraparla en su propia mentira.

-Pues se lo habrá hecho cuando se fue de aquí. Lo tiene en el trasero.

-¿En el trasero? -reí, esa tía era imbécil y ya la había atrapado -mi marido si tiene un tatuaje y no es en el trasero. Además se lo hizo cuando me pidió matrimonio. Si te acostaste con él tuviste que haberlo visto -ahora era yo la que le retaba a ella.

-Si. Tenía tu nombre tatuado, pero no le dí importancia.

-Te diré una cosa Daisy. No te has acostados con mi marido y no tiene tatuado mi nombre. Tiene tatuado esto -me saqué mi colgante, ese que me regaló Hiccup cuando me pidió matrimonio y que él mismo hizo. Eran las siluetas de un furia nocturna y un nadder juntos parecían que se estuvieran besando y tenían las colas entrelazadas.

-¡Que bonito! -alabó Lavender. Ella parecía la más tranquila de las tres.

-Nos representan a él y a mi. Creo que esta muy mal que en un momento como este en el que mi marido y yo no estamos pasando el mejor momento en nuestra relación, vengas tú y aún después de haberte ayudado intentes hacer algo como eso. Y te diré una cosa más si lo vuelves a intentar te pondré en medio del océano para ver hasta donde llegan la fuerza de tus brazos.

Todas se quedaron en silencio, creo que les dí un poco de miedo y la verdad es que deseaba con todas mis ganas de tomar mi hacha y partirla a cachitos y dársela de comer a los cerdos. Pero me contuve y mucho, para seguir sentada con una sonrisa triunfal.

Daisy miró a Rose, como esperando a que la defendiera, pero esta le negó con la cabeza. Ella había echado leña al horno y se había quemado ella solita.

-Tal y como te has dado cuenta, eso es mentira. Hiccup se comportó como todo un caballero cuando estuvo con nosotras -Rose intentó mediar y lo agradecí -nos ayudó muchísimo en nuestras labores diarias y te puedo decir que fue el único hombre que hemos soportado. Una pena que no nos atraigan los hombres -río y sentí como mi paciencia se agotó completamente.

-Rose, no estoy para bromas, estoy a una insinuación más de tomar mi hacha y haceros pedazos.

-Esta bien ya chicas -pidió Lavender -Astrid se ha portado bien con nosotras -Pregúntanos lo que quieras y te contestaremos, sin ningún tipo de insinuación sobre tu marido.

-Gracias. Me gustaría saber simplemente ¿que os contó? ¿De qué os hablo?

-Nos contó que había salido de viaje para buscar más furias nocturnas -me respondió Lavender -nos contó a dónde se dirigía y también nos hablo de ti y de todos los jinetes. Pero de ti hablaba mucho y con una gran admiración y amor por su esposa. Eso nos sorprendió mucho debido a nuestros pasados con los hombres.

-Por casualidad os contó... ¿que estaba embarazada?

-No -respondió Rose -no teníamos ni idea.

Bebí un trago de esa bebida que hacía que sintiera como se caldeaba mi cuerpo. Desde que Hiccup volvió no había parado de preguntarme si a él le importaba realmente su hijo.

Lo había visto y lo trataba con mucho cariño, pero se fue justo después de decirle que estaba embarazada ¿habría sido eso el detonante para que se marchara? ¿Realmente él quería a su hijo?

-Él desapareció tras decirle que estaba embarazada de tres meses -intenté sonreír, para que no se preocuparan mis dos amigas.

-¿Por qué crees eso? seguro que fue por otra cosa. Hiccup no es así y lo sabes -me intentó animar Ruff.

-Él estaba raro, sabía que estaba muy cansado con su trabajo como jefe y que no decidió serlo, si no que se vio obligado por la muerte de su padre. Intentaba hablar con él, pero siempre me decía lo mismo "solo estoy cansado" pero yo sabía que no solo era eso y si le insistía demasiado... bueno -me sonroje un poco ante el recuerdo de como solía acabar esa conversación.

-¡Y ya sabemos como se quedo embarazada! -exclamó Daisy y se llevó una mirada de odio por parte de todas.

-me decía que cuando estaba conmigo, se sentía bien y podía olvidarse un poco de todo el trabajo que tenía pendiente, pero yo sabía que no todo se arreglaba así. El día que se marchó me dijo muchas veces que me quería y que siempre sería así e insistía mucho en eso -sentí como las lágrimas se agolpaban en mis ojos.

-Las mujeres siempre sufrimos por los hombres. Pasaste por mucho tu sola -Rose intentó reconfortarme.

-Lo peor es que tampoco puedo recriminarle por no querer tener a mi hijo. Si hasta yo lo odie cuando él se fue.

-Eso es imposible una mujer nunca odiaría a su hijo -me intentó animar Rose.

-Pero es que mi vida era Hiccup y por culpa de estar embarazada no pude salir en su búsqueda -las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas -sabía que él se fue por su propio pie y que yo era la única capaz de encontrarlo. Al tardar tanto en volver, pensé que lo habrían atacado o se habría metido en líos como siempre. Pero estaba embarazada y no podía hacer nada porque era malo para el bebé. Lo odie, odie a mi hijo, lo odie por hacer que mi vida cambiara completamente y me dio exactamente igual si lo perdía, de hecho deseaba que... -no podía seguir hablando, tape mi cara con mis manos ¿Qué era lo que me había dado a beber Rose que me estaba haciendo sacar todas las cosas que guarde cuando nació mi hijo?

-¡Astrid! -Ruffnut me tomo de las manos y las quitó de mi rostro -Tú sabes que eso no es cierto. Por mucho que digas eso, sabes que no es así. En el fondo lo amabas, es solo que, estabas descontrolada te encerraste en la pena de haber perdido a Hiccup y es normal. Yo no sé qué hubiera hecho sin Snotlout durante el embarazo ¡Pero lo importante es que yo sabía eso, por ello te saque de ese maldito lago cuando intentaste suicidarte! ¡Y no intentes volver a decir una estupidez como esa! -Ruffnut me abrazó fuerte, reconfortandome.

-¿Y tú porqué lloras? -pregunto Rose a Daisy.

-Porque esto es demasiado emotivo -sollozó la chica y me hizo reír, ya que ella había intentado hacerme enfadar, ahora lloraba por con mi historia.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

-¿Hiccup? -me llamó mi primo, al ver como me había sentado en el suelo -¿Estás bien?

-No... Snotlout. Me siento el ser humano más despreciable del mundo, ahora mismo.

-Creo que no deberías ponerte así -le siguió Tuff -lo hecho hecho está y lo pasado no puedes cambiarlo Hiccup. La cosa es que ahora reacciones y arregles lo que hiciste y que no huyas ¡Afronta la vida como un hombre!

-Guau Tuff, nunca pensé que sería sermoneado por alguien como tú -Todos habían crecido, todos habían madurado, todos habían avanzado en sus vidas. Ya había decidido que debía arreglar el daño que hice y saber esto solo me hacía saber que debería poner todas mis fuerzas en ello.

-Creo que ha sido una mala idea el quedarnos aquí -hablo Snotlout y se sentó a mi lado.

-Yo creo que hemos hecho mal, pero a la vez, me ha gustado saber esto de mi esposa. Desde que he llegado no he podido hablar con ella. Me odia

-Si te odiara, ya te habría machacado.

-Tienes razón.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

-Porque esto es demasiado emotivo -sollozó la chica y me hizo reír, ya que la misma chica que había intentado hacerme enfadar, ahora lloraba con mi historia.

-Creo que es mejor que dejéis de beber. Sois unas débiles -Rose rió -me gusta las noches solo de chicas. Porque podemos hablar tranquilas, de cosas que solo nosotras podemos entender. Pero aún Ruffnut ni Heather no han dicho nada ¿No queréis desahogaros con algo?

-Yo... -Ruffnut volvió a sentarse en su silla -Yo besé a Eret.

-¡Que! -exclamamos Heather y yo mientras mirábamos como mi amiga se ruborizaba hasta las orejas.

-¿Pero cómo? ¿y Snotlout? -preguntó alarmada Heather.

-Yo no estaba con Snotlout aún, fue la noche de la fiesta por el nuevo jefe. Estábamos todos muy borrachos y... bueno creo que él pensó que yo era Astrid.

Yo me quedé con la boca abierta como una idiota, creo que me costaba procesar lo que había dicho Ruffnut, sobre todo por el dolor de cabeza que sentía. Definitivamente no había sido una buena idea el tomar la bebida que me habían ofrecido.

-¿Me puedes explicar mejor Ruff? -mi cerebro logró procesar la información que dijo mi amiga al principio de su declaración.

-Recuerdas que esa noche nos peinamos igual y Eret estaba muy borracho, era de noche, estaba oscuro y yo no le dije nada cuando me llamó Astrid.

-Ruff, si no me doliera tanto la cabeza me enfadaría contigo -me acaricié un poco las sienes -ahora ya entiendo porque Eret me dijo esas cosas tan raras.

-¿Qué te dijo?

-Que guardaría nuestro secreto. Tienes que decirle a Eret que no fui yo. No quiero que piense que a pesar de estar comprometida con Hiccup lo besé.

-Esta bien, lo haré.

-Pero no lo entiendo Ruff ¿Por qué besaste a Eret? te gustaba Snotlout -le pregunté a mi amiga.

-porqué siempre me he sentido como el segundo plato. Astrid, tu eres guapa, lista, fuerte. No había ni un solo chico en Berk que no soñara con estar contigo y Snotlout te quería, no fue hasta que tú y Hiccup hicisteis oficial vuestra relación qué ese idiota no se fijó en mí. Igual que Fishleg, cuando Heather lo dejo. Y al final hasta Eret te prefería a ti.

-Ruffnut, eres idiota. Snotlout sabía de sobra que no iba a estar conmigo, ya era como un juego el que viniera a decirme esas tonterías. Él es así.

-Ya lo sé y sé que me quiere muchísimo, pero en esos momentos yo me sentía así. Me sentía como que Snotlout se tuvo que conformar conmigo.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

-Nunca pensé que Ruff... nunca ha sido mi segundo plato.

-Las mujeres son complicadas Snotlout -le apoyó su ahora cuñado.

-Estás irreconocible Tuff. Me sorprende todo lo que has madurado -miré a Tuffnut, era como si no fuera él.

-Mejoré gracias a mi esposa. Aún sigo pensando que soy demasiado poco para ella -se sincero y se sentó junto a snotlout.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

-Ya lo sé y sé que me quiere muchísimo, pero en esos momentos yo me sentía así. Me sentía como que Snotlout se tuvo que conformar conmigo.

-Yo no lo creo así Ruff, ese idiota te quiere desde hace mucho más de lo que imaginas -conocía a Snotlout y no era esa clase de hombre.

-Puede que algún día se lo cuente y así me quedé más tranquila ¿Y tú qué? di algo de mi hermano, tranquila no le diré nada -animó Ruff a su ahora cuñada.

-Yo, bueno la verdad es que me sorprende, pero no tengo nada malo que decir de Tuff... solo

-¿Solo? -le animo nuevamente Ruffnut.

-Solo que aún pienso que soy demasiado aburrida para él. Tuff es muy alocado, le gusta las bromas, divertirse y yo... bueno, soy más calmada, tranquila, me gusta pasarme horas ojeando un libro. Aunque ambos nos gusta la aventura.

-La Fishleg chica -me reí de mi amiga.

-Si, pero con él no era lo mismo. Fishleg y yo éramos demasiado parecidos en esos temas, además de que era demasiado sobrepotector. Simplemente con él nunca funcionó. Pero con el que menos pensé que me fijaría en él, simplemente surgió. Hizo una broma y yo acabé entera llena de tripas de pescado -sonrió por el recuerdo -pero no me enfade me reí y él solo se disculpaba una y otra vez, porque la broma era para Snotlout. Ese día algo cambió en mí cuando vi que Tuff era realmente amable y bajo esa fachada de loco amante de las bromas había un buen chico. Y yo siento que soy demasiado seria para él y pienso que en algún momento puede aburrirse de mi y encontrar a otra que sea más parecida a él.

-Tu misma lo has dicho cuñada. Cuando dos personas son iguales, es aburrido. Mi hermano es más serio de lo que todos creen. Y te lo digo yo que soy su gemela y he vivido con él. Nunca he visto a mi hermano tan feliz como desde que os casasteis.

-Gracias cuñada -Heather abrazó a Ruffnut.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

La sonrisa de Tuffnut, lo decía todo. Y yo que pensaba que Heather se había enfadado el día en que Tuffnut le lanzó las tripas de pescado y sin embargo no.

Al ver a Tuffnut, me dí cuenta de que al final no todo es como nosotros pensamos. Siempre hay algo que nos sorprende y esa noche los tres habíamos descubierto algo más de nuestras esposas.

-Chicos, creo que deberíamos irnos -le dije a mis dos amigos.

-Yo no me voy sin mi esposa. No se que le han dado para tomar esas chicas, pero yo no me voy sin ella -mi primo también tenía razón. Si habían bebido lo mismo que me habían dado a mi cuando estuve con ellas, mañana iban a tener una gran resaca.

-¿y qué hacemos? Nos matan si se enteran de que estábamos aquí escuchando -opinó Tuffnut.

-Y si simplemente llamamos a la puerta y vamos como de visita -sugerí yo y los dos me miraron. Ninguno había pensado en lo más simple -aunque chicos, debemos decirle a ellas lo que ha pasado. La hemos escuchado, en una conversación privada.

De repente Tuffnut miró a la lejanía y bufó.

-Mierda... Eret creo que nos ha visto -Tuffnut se levantó y nosotros hicimos lo mismo y nos acercamos a la puerta y llamamos, disimulando, como si no lo hubiéramos visto.

-¿Qué hacéis aquí? -preguntó mi esposa al abrir la puerta, parecía molesta por vernos.

-Venimos a salvaros de las garras de esas chicas malas -Tuffnut entró y fue hasta su esposa y le dio un corto beso en los labios.

Lo mismo hizo Snotlout. Mi esposa y yo nos miramos unos segundos, los dos estábamos tensos y no sabíamos muy bien que hacer, pero llegó Eret interrumpiendo ese momento algo incómodo.

-Esto era una fiesta solo para mujeres -se quejó Daisy.

-No seas mala anfitriona Daisy -Rose se levantó y fue por más vasos -¿Os sirvo algo de beber?

-Si, es lo mismo que tomé cuando estuve con vosotras, no gracias -le dí el vaso que me ofrecía.

-Pobrecito acabó llorando en una esquina. Eres muy flojo Hiccup -se burló Rose.

-¿Has bebido mucho de esa cosa Astrid? -le pregunté a mi esposa, preocupado.

-Un vaso... o dos -se llevaba las manos a la sienes -me duele la cabeza.

Eret se puso detrás de mi esposa y le puso una mano en la cabeza. Ese tipo se estaba tomando muchas confianzas con Astrid y después de haber escuchado la historia de Ruffnut, menos me fiaba de él.

Con mucho cuidado me puse al lado de Eret y quité la mano que tenía en la cabeza de mi esposa y lo aparté de ella, poniéndome yo donde antes estaba él. Y sin pedir permiso, de todas formas seguía siendo mi esposa, comencé a masajearle las sienes.

Sonreí al notar como ella recargaba su cabeza sobre mi y me dejaba que siguiera en mi labor. Creo que ya le estaba haciendo efecto el alcohol que había tomado.

-Oye ¿Qué hacíais los tres agazapados bajo la ventana de esta casa? -pregunto Eret y me miró con una sonrisa triunfal.

De repente nuestras esposas nos miraron a nosotros tres fijamente, cada una a su respectivo esposo. El imbécil de Eret nos había delatado. Pensaba contarle a Astrid que había escuchado esa conversación, pero no delante de todos.

-¿Desde cuando? -me preguntó Astrid directamente a mi.

-Desde... que Daisy intentó mentirte -Mi esposa abrió la boca sorprendida. Seguramente no quería que yo me enterara de lo que le había contado a las chicas.

-No esperaba que te enterarás así.

-Astrid yo...

-No Hiccup. Ahora no por favor. Ambos sabemos que tenemos una charla pendiente y no va a ser ahora.

Me callé, yo tampoco quería afrontar aún todo lo que tenía que afrontar en ese momento. Ella simplemente se volvió a recargar sobre mí y yo seguí masajeando sus sienes.

Los demás seguían charlando, pero sinceramente no me estaba enterando de nada, yo solo me centre en darle el masaje a mi esposa, tal y como hacíamos antes de que yo me fuera. De sus sienes baje hasta sus mejillas, acariciado dulcemente y de ahí me fuí hasta su cuello. Sentía como Astrid se relajaba con cada caricia que le daba, no se quejaba ni me decía nada, así que me relaje. Dio un pequeño suspiró cuando pase mi mano por la zona de su cuello que sabía que adoraba que mordiera y besara.

Vi que Ruffnut se levantó y tomé la silla que había dejado libre y la puse detrás de Astrid, ella solo me buscó cuando yo dejé de acariciarle.

Me senté detrás de ella y deseando de que no me golpeara, apoyé mi cabeza en su hombro, escondiendo mi cara en su cuello y le pase mis brazos por la cintura, la agarre con mucha fuerza. Necesitaba sentirla cerca de mí, necesitaba oler su pelo, sentir su calidez, toda ella, la necesitaba muchísimo.

Con manos algo temblorosas puso las suyas sobre las mías y apoyó su cabeza sobre la mía. Suspiré expulsando todo el aire de mis pulmones. Hacía más de dos años que no me sentía tan feliz como en ese momento.

Tendría que esforzarme mucho para volver a que ella consiguiera confiar en mí como antes, pero lo lograría. Se acabó ser un niño adolescente.

Continuará.

Hola. Siento haber tardado tanto en actualizar, entre el trabajo y que mi ordenador está haciendo cosas raras no he podido antes. Bueno no me ha gustado mucho como ha quedado el capítulo, hace mucho que lo escribí y creo que ahora le hubiera dado otro rumbo a la historia, pero preferí dejarlo así antes de cambiar toda la historia Y os recuerdo de que no sabía nada de como acabó la relación de Heather y Fishleg cuando escribí este capítulo, por lo que decidí que ellos acabaran por ser muy parecidos.

Espero que os haya gustado, los siguientes a mi me han gustado más como me han quedado y espero que a vosotros también n.n

Muchas gracias a los favoritos, seguidores y a los review!

Drago-viking: Si, esos niños son MUY listos. Es que me he basado mucho en mi sobrina, las expresiones, (chuli, implesionante, genial) efusividad, es una niña muy feliz y aparte de que los pediatras y profesores ya nos han dicho que cuando tenga más edad quieren hacerle pruebas porque están seguros de que es una niña de altas capacidades. Y a parte de eso exageré un poco, ya que los niños no son capaces de guardar secretos, lo dicen todo XD pero quería que los peques tuvieran su pequeña aventura.

Dlydragon: Poco a poco Hiccup va a ser más él y ya ves que ha aprovechado la borrachera de Astrid para acercarse más XD Trish es un poco como toda fan de HTYD ¿Quién no ama a Hiccup? Jajaja.

Airi: Me alegra que hayas vuelto n.n Quiero que los peques tengan su propio pequeña aventura dentro de la historia. Tú lo has dicho "donde hubo fuego, cenizas quedan" y no hay mejor manera de mostrarlo con el final del capítulo.

Gracias por leer.