Capítulo 17.
Kojiro se odiaba a sí mismo por haber caído en semejante juego. No podía creer que la mujer que tanto lo había ayudado ahora amenazaba con destruirle la vida...
- Y te hablo muy en serio.- había dicho Kaori.- Si me dejas, tu amiguita puede decirle adiós a su carrera y a todo por lo que se ha estado esforzando tantos años.
Así habían sido las cosas. Kojiro tendría que terminar con Maki... Él sabía que si le contaba todo a ella, la chica optaría por jugársela y enfrentar a Matsumoto, arriesgándose a perderlo todo, de manera que la única salida posible, era mentir... Él se odiaba a sí mismo por tener que ser tan cruel con la mujer que le había llevado tanta felicidad...
Kojiro le pidió a Maki que se vieran una última vez, aunque ella no sabía que era su última vez...
- ¡Hola!.- saludó ella, queriendo besar a Kojiro en la boca, pero él no se dejó.- ¿Qué pasa?
- Es que ya no deseo que me beses más.- respondió Hyuga, esforzándose por mentir de una manera convincente.
- ¿Por qué?.- se sorprendió Maki?.- ¿Qué ocurre?
- Ya no te amo.- respondió Kojiro, simplemente.- Y quiero que esto se termine de una vez.
- ¿Qué dices?.- Maki no se lo podía creer.- No puedes estar hablando en serio... ¿Es una broma, verdad'
- No, no lo es.- Hyuga mostró su cara más seria.- Ya me harté de ti. Solo me serviste para pasar bien un rato.
- No es cierto.- Maki comenzó a llorar.- No es verdad lo que me dices... Me dijiste que me amabas...
- Y te la creíste.- rió Hyuga, de una manera despectiva.- En realidad, nunca me gustaste siquiera, nada más quería tener un buen sexo contigo y nada más.
Maki no se lo podía creer. ¿En dónde había quedado el Kojiro tierno y dulce de hacía varios días? ¿Qué era lo que le había pasado?
- Yo en verdad confié en ti.- Maki seguía sollozando.- En verdad cre+i que entre nosotros había surgido algo maravilloso...
- Pues qué tonta eres.- siguió burlándose Hyuga.- Mira que creerte que en verdad me amabas... La única mujer a quien amo es a Kaori. ¡Y pensar que creíste que yo iba a dejarla a ella por ti! ¿Cómo pudiste creer que yo dejaría a una mujer como ella por alguien como tú!
Maki no lo toleró más y estampó su mano en la mejilla de él.
- Creí que eras diferente.- musitó ella.- Eres un verdadero idiota...
Maki se dio la vuelta y salió corriendo. Hyuga apretó los puños, controlando las ganas de ir tras ella... Kojiro estampó su puño contra la pared. Se odiaba a sí mismo, pero más que nada, odiaba a Kaori Matsumoto y al destino que le había preparado una jugarreta como ésa...
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Pasaron algunas semanas desde que Alisse e Ichiro llegaron a Múnich. Él continuaba intentando comunicarse con su hijo, pero a la chilena ya comenzaba a sentirse un poco mejor, al menos anímicamente hablando porque físicamente... Bueno, no había mañana en que Ichiro no notara que Alisse se había encerrado en el baño a vomitar...
Taro había intentado olvidarse de ella dedicándose al sóccer. Los primeros días él consiguió distraerse con las prácticas, pero conforme fueron pasando los días la imagen de Alisse iba metiéndosele poco a poco en la mente otra vez, a tal grado que no hacía otra cosa más que pensar en ella...
- ¿Qué es lo que te pasa?.- le preguntó uno de sus compañeros de equipo.- Has andado los últimos días de lo más distraído.
- Nada.- Misaki negó todo con un movimiento de cabeza.
- Es por una mujer, de seguro.- sonrió otro compañero.- Cuando veas a alguien así de tonto es siempre por una mujer...
Taro no decía nada. Su padre había seguido con sus insistentes llamadas, pero él se negaba, por temor a que fuera a reclamarle el hecho de haber abusado de su alumna, sin saber que ella tenía tanto miedo como él de decirle a alguien lo que había pasado entre ellos...
Quizás, en verdad, toda posibilidad de que Alisse y Taro volvieran a encontrarse hubieran podido volverse nulas, de no ser por la noticia que recibió ella poco después... Una mañana, Ichiro Misaki le pidió a Alisse que fuese a revisarse, ya que no era normal que ella se la pasara vomitando por las mañanas y con ascos y mareos por las tardes. Alisse aceptó ir con el médico, al comprobar que quizás lo que creyó que era una infección estomacal podría ser algo más grave...
Alisse nunca olvidaría la tarde en que ella supo lo que le ocurría. Hacía frío y algunas hojas de los árboles caían al suelo... En el hospital la atendió una amable enfermera de edad avanzada, quien le informó que el médico la revisaría dentro de poco. El galeno quiso pedirle unos estudios especiales y le pidió que esperara...
Ella podía ver la ciudad a través de la ventana del consultorio. Podía escuchar los pasos de las enfermeras por el corredor y los murmullos de los pacientes y sus familiares.
Curiosamente, Alisse ya se lo sospechaba... El doctor entró a la habitación, con los resultados de laboratorio en una mano (en México no suelen ser tan rápidos con los resultados) y una enorme sonrisa en el rostro.
- Felicidades, señorita Farfán.- dijo el doctor.- Ya sabemos por qué está vomitando tanto por la mañana.
Y fue entonces cuando Alisse lo supo... Estaba esperando al hijo de Taro Misaki.
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Jean Lacoste no se podía creer que en verdad Genzo le hubiese creído a Lily Del Valle. La muchacha parecía estar diciendo la verdad, pero ella era una estafadora y ya había engañado a otras personas anteriormente.
Genzo le había hablado a Jean el mismo domingo por la tarde, pidiendo ayuda para una amiga. Jean apenas y se podía creer que en verdad esa "amiga" no era otra que la famosa Niña Estafadora... Genzo y Lily le contaron a Lacoste todo lo ocurrido y preguntaron si habría forma de que ella escapara a la cárcel.
- Podría hacerse un trato.- dijo Jean.- Si la señorita Del Valle entrega a su cómplice y demuestra que él es la mente criminal, podríamos reducir su sentencia a lo mínimo...
- ¿Y eso sería?.- quiso saber Genzo.
- Todo depende de qué tan bien manejemos el caso.- respondió Lacoste.- Pero para eso tendríamos que demostrar que en verdad ella no es nada más que otra víctima más.
Lily tenía miedo. Cuando Sergio se enterara de que ella lo estaba traicionando, su vida correría un gran peligro... Pero debía arriesgarse, ya que solo así conseguiría ganarse la confianza de Genzo... Y por él, Lily lo haría todo... El siguiente paso de Jean fue ir con el capitán Von Tornitz para decirle que Lily Del Valle había aparecido y que estaba dispuesta a declarar.
- Ella dice que hay alguien más detrás de todo esto.- explicó Jean.- Y que puede entregarlo a cambio de inmunidad y protección.
- De verdad que es muy astuta.- gruñó el capitán Von Tornitz.- ¿de verdad le cree a esa mentirosa?
- Para eso me pagan.- respondió Jean.- Pero ya las pruebas nos dirán si ella miente o dice la verdad.
El capitán Von Tornitz comentó el caso con la INTERPOL. Ellos aceptaron en escuchar la declaración de Lily a cambio de inmunidad. La INTERPOL ya había recibo la noticia desde mucho antes de que detrás de la Niña Estafadora había una mente criminal perversa... Así pues, el capitán Von Tornitz no tuvo más remedio que hacer un arreglo con la señorita Del Valle... El capitán, junto con un agente especial de la INTERPOL, Jean Lacoste y Genzo Wakabayashi, citó a Lily para tomar su declaración. El capitán Von Tornitz se sorprendió muchísimo con la mirada de tristeza que inundaba los ojos negros de la muchacha, se notaba que en verdad ella había sufrido mucho... Lily dijo todo lo que sabía de los planes de Sergio, habló de sus cuentas bancarias en los bancos suizos e incluso dio datos de sus contactos en Europa. Los hombres que la escuchaban estaban atónitos: Lily Del Valle estaba revelando una enrome cadena de estafadores que llevaba operando en Europa por varios años.
- No me esperaba algo como esto.- comentó al capitán Von Tornitz.- Siempre creí que todo esto se trataba de una mujer que había conseguido burlar a la policía a través de puros golpes de suerte.
- Pues ya ve que no.- replicó Lily.- Hay más detrás de todo esto...
El siguiente paso fue tomar retratos hablados de los cuatro hombres que habían perseguido a Lily el día en que Genzo la vio por primera vez. Tal parecía ser que los hombres sí eran violadores y narcotraficantes en cuestión. Cuando Genzo y Lily akl fin terminaron, Jean les dijo que tenían muchas posibilidades de que Lily pudiese tener una sentencia leve.
- Si es que conseguimos atrapar a estos sujetos.- aclaró Jean.
- ¿Qué pasaré si no lo consiguen?.- quiso saber Genzo.
- los solteros estafados van a irse con todo sobre Lily.- respondió Jean.
- Entiendo.- musitó Lily.
Genzo y Lily se dirigían en silencio a la mansión. Ella estaba muy pensativa y temerosa...
- No dejaré que nada te pase.- comentó Genzo, adivinando el pensamiento de ella.- Temes por Sergio, ¿no es así?
- Va a matarme cuando se entere.- murmuró ella.- Pero ya no me importa. Era un infierno el estar en eso...
- Pero ya no más.- dijo Genzo, soltando una mano del volante para tomar una de las manos de Lily.- Yo te daré una vida nueva, un fututo lleno de esperanza.
Un futuro lleno de esperanza. Eso era mucho más valioso e importante que un futuro lleno de brillantes...
Esa noche, Lily y Genzo volvieron a unir sus cuerpos y sus corazones, disfrutando de cada momento como no habían tenido ningún otro. Lily fue la primera en despertar, por la mañana, disfrutando de cada instante de felicidad... No lo podía evitar, ella comparaba a Genzo con Sergio y no había dudas: la diferencia era enorme. Genzo en verdad la amaba y se preocupaba por ella, Sergio únicamente la utilizaba... Hasta en el amor eran diferentes, Sergio siempre quiso ser el dueño de Lily, mientras que Genzo no... Lily se levantó de la cama, con cuidado para no despertar a Genzo. su idea era ir a comprar pan para hacerle a él el desayuno que no pudo hacerle el domingo... Ella se vistió con cuidado y bajó las escaleras de la mansión. Ese día decidió usar el coche de Genzo, ya que él le había dicho que podía usarlo para evitar tener que salir sola a la calle...
Craso error...
Sergio vio cuando Lily subió al automóvil y comenzó a seguirla. Los cuatro hombres que la habían perseguido a ella en un principio iban con él, en una vagoneta.
- Esa desgraciada aprenderá a respetarme.- musitó Sergio, con una voz cargada de ira.
Lily se metió a una avenida de alta velocidad, sin sospecharse lo que le esperaba. El hombre que conducía la vagoneta aceleró. Había mucho tráfico, quizás porque se encontraban en la hora pico... Lily avanzó por el carril de alta velocidad, y cuando la vagoneta la alcanzó, Sergio abrió la puerta corrediza y sacó un arma para dispararle a Lily...
- Esto te pasa por traicionarme para irte con otro.- gritó Sergio.- Te juré que te mataría si me dejabas.
Lily alcanzó a ver, una milésima de segundo antes, el destello del arma...
- ¡NO!.- gritó ella, pisando el freno a fondo.
Los demás conductores solo vieron que el automóvil BMW negro fue alcanzado por una metralla, que su conductora perdió el control y que fue a estrellarse a más de 100 kilómetros por hora contra la barrera de contención...
Al mismo tiempo, Genzo despertó con la sensación de que algo terrible había ocurrido...
Notas:
- Bueno, esto ya lo tenía bien planeado desde el inicio. Tenía deseos de hacer que Lily sufriera un accidente grave, sí que estoy loca...
