Cuatro días en las Vegas fueron suficientes para poner las cosas en orden en las vidas de todos en casa. Sam y Miguel acordaron vivir cada cual en su casa hasta que llegara el matrimonio, desde allí buscarían su propio hogar obviamente cercano al bunquer y a los arcángeles. La fecha no la pondrían hasta que Miguel terminara con sus propios protocolos, después de una pequeña discusión con Sam

- Oh Samuel, no tiene que ver con lo que ha pedido tu hermano

- A no?

- Bueno si, también tiene que ver con eso

- Entonces más importa lo que pida Dean de lo que yo te pida?

- No Samuel, es que lo que yo le pedí a Dean, fue porque era una forma honorable de empezar una relación con mi hermanita, en nuestro caso. Quiero hacer todo para empezar de buena manera nuestra propia relación.

- Miguel, yo no necesito nada de eso

- Pero yo sí, Samuel, yo si necesito el permiso de Bobby y el de mi padre, necesito la bendiciones de nuestras familias y el honor de estar a tu lado, con todas las de la ley

- Lo siento cariño

- Porque?

- Este estado aun no aprueba el matrimonio gay

- Tengo un par de hilos que mover con eso – Ambos se unieron en un beso antes de que la puerta se cerrara y Sam no pudiera estar en la misma habitación con su Arcángel favorito hasta dentro de unos días.

Gabriel, Lucifer y Prim llegaron al acuerdo de que no tendría que esperar hasta el matrimonio para estar con Dean, pero que si lo hacía, debía ser con un amor propio claro y demostrable.

Por otro lado Bobby les informo a sus chicos incluyendo a Castiel, que no pretendía salir del Bunquer hasta que viera con sus propios ojos que todo estaba en su lugar. Ninguno tuvo reproche alguno sobre eso. Bueno Sam un poco, al principio, cuando tuvo que contarle a Bobby sobre Miguel.

- Bobby, Sam tiene que decirte algo, pero por favor no armes mucho alboroto si?

- Qué demonios hicieron ustedes ahora? – El pobre veterano se imaginó los peores escenarios posibles, provocando que Sam temblara de solo pensar en la respuesta del que personalmente consideraba su padre

- Sabes Dean, tal vez otro día –El hermano mayor de los Winchester tomo el brazo de su hermanito y lo detuvo junto a él, mientras que el cazador veterano perdía la paciencia

- Ya hablen de una vez par de inútiles, en que se han metido!

- Soy Gay!

- Que?

- Soy.. so so soy.. Gay Bobby

- Y eso es todo? – El cazador se sacó la gorra sentándose enfrente de los muchachos, Dean sentó a su hermano con la gentileza característica de la familia

- No Bobby, eso definitivamente no es todo, adelante Sammy, cuéntale a nuestro padre – El corazón de Bobby salto en su lugar, reprimió una sonrisa que Castiel y Dean alcanzaron a notar, el hombre sentía por primera vez ese nombre directamente para el, siempre era "es como nuestro padre" "es nuestro segundo padre" pero jamás directamente

- Bien muchacho, sabes que puedes decir lo que quieras

- Miguel…

- El Arcángel Migue?

- Ese mismo – Dean contesto por Sam

- Miguel y yo estamos juntos hace un tiempo – El mayor se puso de pie, tomo a Sam de una mano levantándolo, El wínchester veía en la secuencia como el hombre lo pondría en sus rodillas hasta hacerlo hetero de nuevo, por lo que lo que siguió lo dejo sorprendido

- Ven aquí muchacho –Bobby lo cubrió en un enorme abrazo, ordenado a sus pequeños como le encantaba hacerlo (secretamente) tomo a sus niños y los sentó enfrente del

- Ustedes dos creen que los dejaría de amar por quien eligieron como pareja?

- Yo... no no no... yo – Sam balbuceaba mientras Dean sonreía

- Jamás! – Contesto Dean

- Gracias! A lo menos uno de ustedes si confía en mí! Sam, hijo… soy tu padre, jamás te abandonare, jamás entiendes –las lágrimas fueron las que cerraron esa platica, Castiel los observaba sonriendo, le gustaba estar allí y le gustaba que Bobby cuidara de los muchachos.

Por otro lado, Chuck envió un mensaje a sus hijos, esa tarde llegaría a ver como estaban, no se quedaría demasiado, por lo que les aviso antes para aprovechar al máximo el tiempo juntos.

- Donde están mis pequeños? –Dios apareció en medio de la sala llamando a sus hijos, los cuatro se lanzaron a su padre provocando que el todo poderoso cayera al suelo junto a ellos

- Papi! – Le chillo Prim, la de la sima de la montaña de seres celestiales revotando en abrazos contra Chuck

- Papi esta en casa! – Los mayores ayudaron a su padre a ponerse de pie – Como han estado mis pequeño, que tal les fue en las Vegas

- Oh, Miguel debe hablar primero – lucifer disfrutaba poniendo en aprietos a su hermanito mayor

- Me comprometí con Sam, no es oficial, pero me gustaría que si estuvieras en la ceremonia que si es la oficial y que nos dieras tuuu…

- Bendición?

- Si… tú quieres? – Por primera vez en milenios Miguel sentía como su padre le miraba directamente a los ojos, lo que provoco que toda la confianza acumulada se desvaneciera

- Por supuesto que sí! Estoy feliz por ustedes, vengan aquí! No saben cuánto los he extrañado, he pensado cada minuto del día en ustedes cuatro

- Como están todos en el cielo –Muy extrañamente Lucifer preguntaba por primera vez desde que se habían reunido sobre el cielo

- Extrañándote, todos allá arriba te extrañamos mucho hijo – Estrella de la mañana se dejó abrazar por su padre, bastaba decir que se sentía mucho más a gusto en la tierra donde todos eran pecadores o tenían algún grado de imperfección, en el cielo era solo el quien había cometido todos esos tremendos errores

- Tal vez vamos algún día de estos, cuando tu estés y Prim se quede contigo – Afirmo Gabriel empanizando con su hermano

- O, tal vez Prim, pueda ir con ustedes – Tanteo Chuck

- Yo no puedo ir al cielo papi, recuerdas… Humana! – Señalando su falta de divinidad

- Claro, claro… con respecto a eso, hija… vi tu desplante por llamarlo así, en el desierto – Prim agarro colores, los Arcángeles se sentaron en la mesa de la cocina con vista al ventanal enorme que daba al patio, Chuck tomo a su primogénita dejándola en su rodilla, sentándose con ella – Fuiste un poco traviesa, no crees? – Prim miro el suelo, pero su padre no se lo permitió, tomándole la barbilla llevándola hasta el

- Lucy y Gabe ya hablaron conmigo

- Lo sé, pero eso no quiere decir que hablaste conmigo

- Perdón papi, nunca más, lo he prometido

- Lo se cariño, pero esa salida tuya, me ha hecho ver, que te has puesto en riesgo y lo que te han corregido tus hermanos puede que no te lo haya corregido yo

- No puedes castigarla dos veces por lo mismo padre –Miguel alzo la voz por primera vez en sus existencia contra su padre, sorprendiéndolos a todos

- No Miguel, no lo hare, pero si tomare cartas en el asunto. No puedo permitir que algo te dañe a ninguno… por eso tus hermanos están aquí contigo, para protegerte mientras yo trabajo, para protegerse entre ustedes –Los cuatro hermanos asintieron a su padre

- Prim, esta vez no te pondré en mis rodillas ni hare más que ponerte una protección contra demonios, pero si esto se repite, no importa que tus hermanos ya hubieran tomado cartas en el asunto, yo vendré y te castigare cuantas veces sea necesario para evitar que te

- Maten, lo sé! Es muy importante mantener a salvo tu seguro de jubilación! – Nadie sabía de donde había salido eso, Prim no era así, pero hasta ahora ultimo parecía que su humor subía y bajaba como un volcán a punto de hacer erupción

- Prim no le hables así a nuestro padre – Lucifer le advirtió a su hermanita, junto son las miradas de los otros dos Arcángeles. Pero Chuck prefirió mantener la calma y dejar a su niña bajo advertencia

- No cariño tú no eres mi plan de jubilación, eres mi hija y como a todos mis hijos, les doy opciones, la primera es comportarse y la segunda es no hacerlo. Si tú no te comportas al igual que tus hermanos, estarán boca abajo en mi regazo lamentando profundamente todas sus imprudencias, he sido claro – Los cuatro asintieron – Pero no era lo que te quería decir… para evitar que te dañes, no sé lo que haría si les vuelve a suceder algo y esta vez estoy decidido a hacer las cosas bien, muchachos, yo sé que existe mucho por lo que debo pedir perdón, no cometeré dos veces los mismos errores

- Está bien papi – Gabriel se levando abrazando a su padre – Lo que me lleva a – Gabriel se sorprendió al sentir dos fuertes palmadas que le arrancaron aullidos – Pero eso porque!

- Por apostar, con tu hermano, debería ser mucho más Gabriel, agradece tu auto castigo sea lo suficientemente cruel o te llevarías la versión completa de eso – Gabriel gimió para sus adentros, se sentó sin un dulce en la mano como lo habría hecho habitualmente cuando su papa lo regañaba, sentándose con una mueca por el ardor latente en su retaguardia

- Yo no me levantare a abrazarte – Le reto Lucifer, ganándose una sonrisa de parte de su padre por la respuesta tan vivaz de su pequeño demonio.

- No le darás un abrazo a tu pobre y cansado padre? – Chuck abrió los brazos en dirección a su hijo, Lucifer bajo la cabeza al pecho derrotado con los brazos lacios a sus costados, el enorme cuerpo de su hijo se reclino sobre el de Chuck, provocando las risas de todos – Buen chico – Chuck le dio un abrazo muy real y apretado a su arcángel rebelde

- Te amo papi – Golpe bajo, Chuck recorrió las infinitas posibilidades para responder a su pequeño, pero siempre la respuesta más sencilla es la mejor, Le soltó doce fuertes palmadas provocando que Lucifer se retorciera contra la espalda de su padre, sin poder escapar al estar amarrado por el abrazo en el que el mismo se había puesto

- Saooowww, sabia… aowww.. que era oush! Una aoww.. tram… argg pa aowww papi, aow aow aush ay ya! Aoww Ay! – Lucifer estrella d ela mañana cerador de los males, se quedó lacio los fuertes brazos de su padre, cuck le consolo acariciando su espalda en círculos, no lloraba, pero si sollozaba debido al ardor de su retaguardia

- Yo también te amo Lucy, mucho más de lo que tu entiendes…

- Tu amor duele snif snif – Miguel se levantó junto a Gabriel y Prim todos abrazaron a Lucy junto a su padre