Ey! X fin volví de mi viaje de alemania! Tres semanas y media + aburria ke un igo... pro en fin, algo e scrito x mi cuenta y akó stá! La verda, tampoco e scrito muxo, la inspiración me la dejé en españa al parecer xD... pero espero ke est capítulo arregle un poco todo. Admás, en el capi anterior s m olvidó ponerle el titulo, d toas formas, lo digo akí: ¡Camino al aeropuerto! (Se ve la peazo imaginación ke tngo... jodr... kda vez voy a peor...)!
Que lo disfrutéis, gracias x los reviews y ke mandéis más pa ke sta pobre autora de fanfis le vuelva la inspiración!
Capítulo 2
Araña en la facturación
Para colmo, la cola para facturar el equipaje, ocupaba casi media terminal y los exactamente, dieciocho muchachos hiperactivos de los que aquel único monitor debía encargarse, comenzaban ya a cansarse de esperar.
Kakashi suspiró y miró con vaguedad el reloj que colgaba de una de las columnas en la que los chicos comenzaban a pintarrajear para poder divertirse.
- ¡Sht! ¡Chicos… Kiba, Naruto, ya podéis dejar esos bolígrafos quietos! ¡Ino, no es lugar para pintarse las uñas! Shino…¿¡Qué diablos tienes en esa jaula!
- Una tarántula Mcaiyor, de la familia de las Iyor, procedentes de una Islas situadas al borde del trópico de cáncer, a tan sólo unos kilómetros de…
- ¡Eh! ¡Espera un momento, chaval!- le interrumpió un Naruto, que al escuchar semejante información había dejado los bolígrafos a un lado y había corrido junto al muchacho de las gafas.- ¿Todo el rollo que estás soltando es para decir que tienes ahí una araña gigante?
Shino se cruzó de brazos. ¿Rollo?
- Sí.- Acabó por decir.
- Wow.- Exclamó Naruto, loco de alegría.- ¡Enséñamela, porfaaaa!
Cogió impulso y se lanzó hacia su compañero de viaje, más éste, chistanto por lo bajo, se apartó a tiempo, y el rubio, acabó finalmente con la cabeza empotrada en una columna.
- ¡Kyaaa!
Ino y Sakura, que se encontraban una junto a la otra, a pocos metros de Shino, dieron un salto, alejándose lo más rápido que pudieron de él.
- ¡Una araña!
- ¡Ni se te ocurra sacarla aquí!
El muchacho de las gafas suspiró, negando lentamente con la cabeza.
- No pensaba hacerlo- comentó escuetamente, abriendo la mochila negra que llevaba consigo.
Pero, antes de que consiguiese meter la jaula sintió como algo se movía a su lado, y, antes de que llegase a reaccionarse, lo que tenía entre sus manos salió volando, para llegar a caer sobre el regazo de Kiba, el muchacho de perro.
- ¡Eh!
Shino se volvió, furioso, para encontrarse con un Naruto sonriente con la pierna aún en alto, acabado de realizar el patadón de su vida.
- Jejeje… lo siento, pero es que quería verla… pero como estoy tan cachas… ¡No controlo mi fuerza!
Al muchacho de cabello negro y gafas oscuras se le empezó a inflar la vena de la sien, palpitando peligrosamente.
- ¡Ahí va!- soltó de pronto Kiba- ¡La araña!
Shino, tan furibundo que su rostro ardía de rabia y cólera, se volvió hacia él, apretando los puños de sus manos.
- ¡¿Qué ocurre ahora con mi ARAÑA!- gritó.
Kiba rió, y enseñó la jaula, divertido. Estaba totalmente vacía, desierta, sin ningún animal dentro.
A su alrededor, todos palidecieron.
- Se ha dado a la fuga.-Fue lo que respondió.
- ¡¿QUÉ!
El chico de las gafas crujió los nudillos y se subió las largas mangas de su polera gris, en su rostro, brillaba una mueca aún más terrorífica de la que siempre esbozaba el muchacho pelirrojo.
"Uf… joder… este tío cabreado da miedo…" Pensó el muchacho de pelo castaño echándose a temblar." ¡¿Y dónde diablos se ha metido el rubio? ¡Mierda! ¡Es él el que me pasa la jaula vacía, y ahora se escaquea, dejándome a mi el marrón!" Miró A su alrededor, buscando con sus ojos oscuros a Naruto, que al parecer, se había esfumado.
Tragó saliva, Shino, con una cara de pocos amigos que echaba para atrás a cualquiera, se acercaba a él lentamente, frotándose sus blancas y grandes manos. En pocos segundos, se veía mentalmente con un chichón enorme en la frente y un ojo morado. Suspiró amargado, si llegaba de aquellas formas al Konoha´s College, adiós a sus planes de ligar.
"Ay, Dios mío… yo sé que me he olvidado de ti y no te rezo un Padre Nuestro todas las noches… pero, ¡Por favor! ¡Haz que ocurra un milagro, sálvame de la paliza que me va a caer! Si eso ocurriera… te prometo… ¡Que iré a misa todos los domingos!"
Nada, Dios no había escuchado su ruego, y el muchacho de los insectos, dio un paso más en su dirección..
"Bueno… no es suficiente… ¿No?" Kiba torció el gesto, pensando en algún nuevo sacrificio por su parte para que aquel al que imploraba su ayuda, el concediese el deseado milagro "Yo… ¡Recogeré todo lo que Akamaru haga en la calle y no permitiré que lo haga en los zapatos del director de mi colegio!"
Al parecer, tampoco había sido lo suficientemente sacrificable, pues el chico de las gafas, dio un paso más.
" Vaya… eres exigente ¿Eh?… pues… veamos… ¡Ah! ¡Ya sé! ¡Dejaré de ver esas pelis que guarda mi padre a escondidas de mi madre!"
No, definitivamente ese no. Un nuevo paso.
" ¡Joder" Tío, ya podías ser algo más comprensivo… entonces… ¡No robaré más del supermercado de al lado de mi casa!"
Un nuevo avance por parte de Shino, le hizo convencerse que aquella no había sido tampoco una buena idea. Kiba sintió como el corazón se le subía a la boca, un nuevo paso más, y recibiría de lleno el puñetazo tan temido.
"¡De acuerdo! ¡De acuerdo! Está bien… ¡No ligaré en el colegio!… ¡Lo prometo!"
Y entonces, el milagro ocurrió. Sakura e Ino, que a pocos metros del Inuzuka, se habían enterado de que la horrible araña había escapado, y, tras buscar desesperadamente entre sus maletas y bolsos, soltaron de pronto un estridente chillidos, llevándose las manos a la cabeza de modo melodramático. Acto seguido, como una estampida de elefantes desbocados, echaron a correr hacia el pobre monitos del grupo, hecho un lío con la facturación, atropellando de paso a Shino, que, desarmado ante semejante ataque, acabó tirado en el suelo, pisoteado de pies a cabeza.
Kiba, con los ojos abiertos de par en par, observando pasmado a su futuro agresor, para luego, parpadear y bufar enfadado, pegando una fuerte patada al suelo.
- ¡Hay que fastidiarse! ¡Tenía que haber prometido precisamente eso!- bramó.
Las dos muchachas, llegando por fin hacia Kakashi, se arrojaron sobre él, subiéndose encima y tirando de su oscuro chaleco.
- ¡Pero bueno!- exclamó, al ver a las dos pegadas como lapas a él.- ¿Se puede saber qué pasa?
Sakura e Ino se miraron entre sí, y acto seguido, contestaron con insufribles chillidos, que ponían los pelos como escarpias a todo aquel que no estaba sordo.
- ¡WAH! ¡Una araña! ¡Una pedazo de araña casi tan grande como la frente de Sakura!- Informó Ino.
La aludida la miró de reojo, fulminándole a través de sus ojos verde manzana.
- ¡Eso, eso!- corroboró, sorprendiendo a la chica de la coleta.- ¡Igual de gorda que esta cerda que tengo al lado!- añadió, sonriendo maliciosamente.
Los ojos de Ino echaron chispas, y, olvidándose súbitamente de aquel bicho que habían encontrado entre sus cosas, se volteó hacia la pelirrosa, con aquella mueca tan característica en ella.
- ¡¿Se puede saber qué insinúas?- tronó.
- ¡Lo mismo que tú hace un momento!- contestó, también gritando, la muchacha de al lado.
- ¡Yo no he insinuado nada! ¡Solo he dicho la verdad!
- ¡Pero serás guarra! ¡Entonces yo también la decía!
- ¿¡Me estás llamando cerda, frentuda!
- ¡Exacto, Ino-cerda!
- ¡Serás…!
Kakashi, que no dejaba de pasear su único ojo visible de una muchacha a otra, siguiendo los insultos que se proferían como un partido de tenis, suspiró, y con voz calmada, dijo:
- Decidme, chicas… ¿Habéis venido a insultaros o a decirme por qué esa tarántula está sobre vuestras maletas?- al instante, las voces de Sakura e Ino callaron y a la vez, volvieron sus cabezas hacia el horripilante animal de ocho patas que, tranquilamente, había comenzado a tejer su tela sobre sus respectivos equipajes, cubriéndolas de hilos plateados y pegajosos.
-¡Nooo! ¡Mi bolso de trescientos cincuenta euros!- chilló histérica la pelirrosa.
- ¡Ahí dentro está mi set de maquillaje de Lancôme! ¡Mierda!
Las muchachas saltaron de los brazos del monitor, pero no se atrevieron a acercarse al montón de maletas.
- ¿Y ahora qué hacemos?
- ¡No te preocupes, mi querida Sakura-chan, aquí está Naruto, que te ayudará a atrapar a esa asquerosa araña!- exclamó de pronto una voz, mientras su dueño, el rubio desaparecido en combate, saltaba a escena con aspecto triunfal.
Kiba, que había estado buscándolo tras el accidente con la araña, lo agarró del cuello del chándal, sin darle tiempo a que pudiese resistirse, y lo meneó de mala manera.
- ¡A ti te quería yo ver!- le dijo amenazadoramente.- ¡Te vas a enterar de lo que vale un peine, después de dejarme solo frente a este tío cabreado!- añadió a voz de grito, señalando al pobre Shino, que aún agonizaba en el suelo.
Alzó la mano, listo para dar la colleja de su vida, pero la voz de Ino lo detuvo a tiempo.
- ¡Eh, tú! Kiba te llamabas… ¿No?- se dirigió a él, observando horrorizada como la araña intentaba penetrar en su bolso- ya le darás después. Deja primero que quite a ese bicho de en medio.
Naruto sonrió al momento, esperanzado, pero de pronto, su expresión desapareció cuando escuchó una voz conocida tras él.
- ¡No lo dejes ir si quieres, protector de los animales!- era Rock Lee, el chico mayor que él, de las impresionantes cejas que había conocido unas horas atrás. Éste, se colocó frente a Kiba con una mano en su cadera, y la otra, frente a su deslumbrante sonrisa, con el pulgar alzado.- ¡Yo, Rock Lee, la hermosa y vivaz bestia verde del deporte, me encargaré de esta ardua misión!- pegó un grito de alegría, mientras señalaba al cielo y sus ojos comenzaban a arder en enormes llamas.- ¡La llamaré: La Captura de la Araña Violadora de bolsos de hermosas jovencitas en la flor de la juvent…!
PLAF.
No acabó el nombre dado a aquella misión, la mano de la chica de los moños le impactó en pleno cogote, tirándole al suelo y cortando todo aquella retahíla que había dejado helados a todos los que se encontraban a su alrededor.
- ¡Deja de decir tonterías, Lee!- se quejó la muchacha que le había dado el golpe, mientras fruncía levemente el entrecejo.
El chico que se encontraba a su lado, el de las extrañas marcas en la cara, se acercó a ella sinuosamente, con una morbosa sonrisa en sus labios.
- Tenten, si te dan miedo las arañas… yo podría protegerte…- su mano se deslizó suavemente a través de la cintura de la chica. Ésta, marcando aún más su ceño, se volvió hacia él, y, sin pronunciar palabra, lo agarró del brazo.
Kankurô se sonrojó violentamente.
- Tú… por fin lo has admitido… has admitido que te gus…
No acabó la frase, pues una llave de judo lo hizo alzarse del suelo, y acabar bocabajo en él. En su espalda situado, el pie de Tenten.
- Ni lo sueñes.
El muchacho sonrió, con la cara pegada al sucísimo suelo del aeropuerto.
- ¿Ves? Estás loca por mí…
Temari y Ran, sentadas de mala manera sobre sus maletas, observaban en silencio lo ocurrido distraídamente, sin darle demasiada importancia al incidente. Total, es sus colegios, y en cualquiera de todo el mundo, aquello solía ser normal.
De pronto, la Hyrywa se arqueó ligeramente y estiró sus brazos desnudos por encima de su cabeza, mientras un bostezo ahogado escapaba de su boca.
- Perdona…- le dijo a la chica de las cuatro coletas, al momento que volvía a retornar de mala gana a la posición que había acatado segundos antes.- Pero estoy muy aburrida…- Temari volvió hacia ella su cabeza, sorprendida.
- ¿De verdad?- le preguntó.
- ¿Es qué tú no?
- Pues… no, la verdad- reconoció al cabo de unos segundos, en los cuales, había permanecido pensativa.- He estado observando…
"Te estaré vigilando… Ran Hyrywa…"No supo por qué, pero Ran recordó el rostro de aquella taxista que le había traído al aeropuerto. Un escalofrío recorrió su médula espinal de parte a parte.
Temari continuó, sin darse cuenta de la aterrorizada expresión de su amiga.
- Observar antes de pisar el terreno de la batalla es muy importante… el cazador debe fijarse bien en como es su presa antes de disparar, por que si no… igual a un jugador de fútbol, podría fallar el penalti…
- ¡Eh! ¡Para el carro…!- Ran, que no se había enterado de nada, se pasó una mano por la cabeza.- En menos de un minuto has empezado hablando de la observación y has acabado por un futbolista que falla un penalti, pasando por una batalla y un cazador que está listo para disparar…
- Ajá.- Corroboró la rubia, asintiendo.
- ¿Cómo que ajá? ¿De qué me estás hablando?
Temari bufó, y volvió su rostro exasperado hacia Ran, clavando sus azules pupilas en las oscuras de ésta, con el ceño fruncido.
- ¿No es obvio?
- No.- Sentenció la Hyrywa.
- Joder… Ran, me estoy refiriendo a… ¡Los chicos! ¿A qué, si no a ligar, se va al colegio ese?
La chica de cabello oscuro puso sus ojos en blanco.
- ¿A aprender inglés?- inquirió.
Frente a ellas, los chillidos de los demás, sobre todo de Lee y Naruto, intentando capturar a la dichosa araña, parecía haber burla a lo último dicho por Ran.
Temari volvió a bufar y se encogió de hombros.
- Bah… eso es algo secundario…- respondió, desechando la idea por completo.- Para mí, igual que todos los que están aquí, el principal objetivo es…
- Sí, ya lo sé- le cortó su amiga, mientras sonreía.- Ligar.
- ¡Exacto!- sentenció la rubia- ¿Ves? Ya lo vas pillando…
- Joder, cualquiera que te escuche va a pensar que llevo toda mi vida en un convento…- comentó, torciendo el gesto la morena.
- Es que mira tú que pensar que con semejante panda vamos a aprender algo de inglkés…- le dijo Temari, soltando un par de carcajadas.
- Ya… fue lo mismo que me dije cuando los vi por primera vez en la terminal…
- Entonces, ¿Ya has fichado a alguno?- la rubia le lanzó una maquiavélica mirada, acompañada con una pícara expresión.
- ¿Fichado a alguno?
- ¡Por Dios, Ran! ¡Qué si te has fijado en algún chico!- gritó su amiga, perdiendo los estribos.
Al momento, algunos que se dieron por aludidos, miraron de reojos a la muchacha de la camiseta naranja a rallas, con una sonrisilla sospechosa floreciendo en sus labios.
- Pues…- fulminó con sus ojos pardos a todos los que la miraban con interés.- Hombre… he tenido tiempo…
- ¡¿Sí?- cuestionó Temari, sonriendo feliz. Aquel era su terreno.
- Sí…- Ran esbozó una misteriosa mueca y acto seguido se la envió a su amiga- ¿Y tú?
La rubia alzó una ceja.
- Los he analizado uno a uno… ¿Lo dudabas?
- Por supuesto que no.- Desmintió con seguridad.- ¿Y cuáles han sido tus conclusiones?- añadió, interesada.
La chica de las cuatro coletas marcó aún más su sonrisa.
- Je… verás, ese de ahí, el del mono verde que está intentando coger la araña que se ha escondido en el estuche de maquillaje, definitivamente no es mi tipo, parece buena gente, pero le haría bien una depilación facil, un corte de pelo, ir de compras y miles de cosas más… ése de ahí, el de la cara tiburón, tema aparte, ese sí que no tiene solución… después, los dos chicos de al lado del cejudo, el rubio y el del perro son bastante monos, aunque, con el jaleo que están formando, está claro que su mentalidad no sobrepasa a la de un niño de dos años… el chico de las gafas, que aún está medio tirado en el suelo, no parece tampoco muy feo, pero con ese armatoste que lleva por maleta repleta de bichos… ahora, a los dos hermanos de pelo negro, que están de pan y moja, no los rechazaría, pero, joder… son muy rayantes, desde que han llegado, no dejan de pelearse… mis hermanos, Gaara y Kankurô, caso aparte… ese chico de pelo largo y ojos plateados no está nada, nada mal… tiene un cuerpo de infarto y la cara es perfecta, pero es una pena que mire a todos lados con esos ojos de mala leche…
- Joder, entonces no te gusta ninguno ¿No? Les sacas fallos a todos…- comenzó a decir Ran, alzando ambas cejas.
- ¡Ey! Que no me has dejado acabar…- Temari sonrió ladinamente, y desvió sus ojos azules hacia la figura de un chico que había permanecido solitario, sentado sobre la repisa de la ventana, y la mirada perdida en las blancas nubes.- Mira a ése de ahí…- se refería a él, sin duda.
- ¡Oh! Lo he visto antes…- le dijo Ran, reconociendo su atractivo rostro, expresando a los cuatro vientos su aburrimiento, sus manos en los bolsillos, su pequeña coleta y sus argollas de plata brillando en cada lóbulo de sus orejas.- Creo haber oído que se llama Shikamaru Nara…
- Shikamaru… ¿Eh?- la muchacha rubia no apartó sus pupilas del muchacho.
Su amiga, paseó la mirada por su rostro pensativo.
- ¿Te gusta?
Temari rió y desvió el rumbo de sus ojos, mientras negaba lentamente con la cabeza.
- Yo no he dicho eso…- comentó, sin dejar de sonreír-… pero por ahora, es el que más me interesa de los que están aquí…- se mantuvo unos segundos en silencio, pero de pronto, sacudió la cabeza y se volvió hacia Ran.- Pero ahora te toca atí, guapa, que por algo he sido la primera en preguntar…
La muchacha de ojos pardos se mordió los labios con un dejo de amargura, y soltando un suspiro, se recostó sobre la columna que se encontraba tras ella. Sontió como algo se movía a su lado, pero no le hizo caso. A su alrededor, los chillidos de Sakura e Ino parecían haber cesado, y los tres chicos, el de las grandes cejas, el rubio y el moreno, habían dejado de hacer el imbécil frente a las maletas de las dos muchachas.
Frunció el ceño.
- Vaya, esperaba que se te olvidase…- le dijo tras no pronunciar esta boca es mía durante unos momentos.
- Jamás. Y menos, tratándose de esa clase de temas…- contestó Temari, mientras le guiñaba un ojo con picardía.
- ¿Entonces no tengo más remedio?- sabía la respuesta.
- Por supuesto que no la tienes.- Sentenció la rubia.- Venga, desembucha… ¿Quién, de este grupo de cafres, te ha llamado la atención?
Ran enrojeció, y, a pesar de asustarse de él en los primeros momentos, y no gustarle nada su pésima educación, aquello ojos verdiazules, pertenecientes al hermano pequeño de Temari, le habían dejado fascinada y sin aliento.
- Pues…
De nuevo, algo se había movido a su lado, y la chica, molesta, movió con brusquedad la mano, arrojando aquello que no se estaba quieto sobre la pared, tras las maletas, produciendo un sonido sordo.
Su amiga, a su lado, se había puesto súbitamente lívida.
Ran tragó saliva y se aclaró la garganta.
-… la verdad es… que tu hermano, Gaara… me parece bastante mono…
Los ojos de Temari se dilataron con marcado horror, y entreabrió los labios, quizás para decir algo, pero sin embargo, no pronunció palabra. Sus cuerdas vocales no fueron capaces de moverse.
La morena frunció el entrecejo, extrañada, al descubrir de pronto que, desde hacía un rato, un charco de silencio se había extendido a su alrededor, proviniendo no solo de sus compañeros de viaje, si no de también, las personas presurosas que cruzaban anteriormente a toda velocidad la sala de facturación. Su ceño, con desconfianza, se arrugó aún más, y por el rabillo del ojo, espió a los que la rodeaban, sin voltear por completo el rostro.
Todos, sin excepción de ninguno, mantenían sus ojos en su figura, con una mueca de desagradable sorpresa congelada en sus caras.
Ran volvió a ruborizarse, aquella vez, con mayor intensidad, a pesar de que su sangre se había helado en sus venas. ¿Tan horrible les parecía a todos que aquel extraño chico le pareciese mono?
Algo suave le acarició la mejilla enrojecida, y la chica, dando un bote sobresaltada, volteó su rostro con rapidez. El corazón se le detuvo, cuando sus pupilas, por accidente, tropezaron y cayeron al mar de las enormes de cierto muchacho pelirrojo, que, a pocos centímetros de ella, y con su cuerpo prácticamente rozando el de Ran, la observaba intensamente, sin sonreír.
"Ay, Dios… he metido la pata, se ha enterado…" Aquel pensamiento produjo un escalofrío que la estremeció entera.
- No te muevas…- susurró él. Su tono, grave y ronco, era igual de siseante que el silbido de una pitón.
Sus latidos, que habían dejado durante un instante de hacer eco en su pecho, retornaron a su trabajo, con más fuerza y entusiasmo que nunca.
BUM. BUM. BUM.
Su pulso sonaba lo suficientemente fuerte, para que Gaara, con sus pupilas apuñalando las de ella, lo escuchara a la perfección. Suavemente, y con extrema lentitud, comenzó a acercar sus labios al rostro de ella, mientras su brazo, se alzaba tras su cabeza.
Ran sentía como su piel echaba humo, y su pensamiento se confundía entre sus latidos, los ojos de él, su boca y su mano.
"Mierda… esto se está poniendo feo… está claro, o me besa o me estampa contra la pared… joder… no sé yo cuál preferiría que hiciera…"
PLAF.
La Hyrywa cerró los ojos de inmediato, cuando sintió la mano del hermano de Temari dirigirse hacia ella… y pasar, hasta llegar a impactar contra la pared. Ésta tembló ligeramente, y el polvillo que cubría el techo, cayó sobre las cabezas juntas de los dos chicos. Ran tembló, y sus párpados dejaron de cubrir sus pupilas. Gaara, con sus mejillas rozando su cabello pardo, mantenía su fría y distante expresión, y sus ojos, al contrario que antes, clavados en aquello que había atrapado con la mano al golpear la pared. Se separó, colocando su puño cerrado frente a las pupilas castañas de la chica.
- Tenías esto en el hombro.- Fue lo único que dijo, en el preciso instante en que entreabría sus dedos.
La araña.
La enorme, peluda y asquerosa araña se encontraba entre ellos, con sus vomitivas patas negras tiesas, y su horrible cuerpo más plano de lo normal. Su gran cantidad de ojos, quedaron a poca distancia de los de la muchacha.
Ésta, durante un segundo, no fue capaz de reaccionar, pero de pronto, al ver como una de esas patas articuladas daba una sacudida, sintió como una náusea trepaba por su garganta, y sus ojos, se abrían a más no poder.
- ¡AHHHHHHHH!
Dio el chillido de su vida, mientras de un salto, se incorporaba. Con un fuerte gancho de su puño derecho, golpeó de lleno a la araña, que, laxa y flácida, salió volando de la mano del pelirrojo, para llegar a enredarse en los cabellos de Sakura. Ésta, histérica, meneó su cabeza con furia, y el pobre bicho, salió de nuevo disparado al aire, cruzándolo a la velocidad de la luz, cayendo sobre el escote de la camiseta de tirantes de Ino, hundiéndose como un barco en el canalillo de su pecho.
-¡Kyaaaa!- su gritó, es escuchó incluso más agudo que el de Ran.- ¡Quitádmela! ¡Quitádmela!
Naruto Kiba y Lee, dieron un paso al frente, ofreciéndose al momento. En sus labios, brillaba una sonrisa sospechosa.
- ¡Presente!- gritaron a la vez.
El puño de la chica de la coleta los envió bien lejos, justo sobre una de las columnas, en la que un muchacho de ojos plateados, los observó con desprecio.
- Imbéciles…
Ino, que, histérica y agobiada al cien por cien, buscó con sus ojos azules la figura de aquello dos hermanos de cabello negro que tanto le habían llamado la atención. Los Uchiha. Divisó al pequeño, que, ajeno a todo el griterío relacionado con la araña, parecía concentrado, indagando quizás, algún plan de batalla para vencer a su hermano.
Sonrió, mientras sentía como el ahora, oportuno insecto, corría por su estómago.
- ¡Oh! ¡Sasuke! ¡Sálvame, sálvame!- gritó teatralmente, levantando los brazos por encima de su cabeza y echando a correr hacia el muchacho.
PUM.
Una embestida por parte de Sakura la dejó fuera de combate, arrojándola al suelo.
- ¡No te aproveches, Ino-cerda!- le había gritado la pelirrosa, en el momento que caían al suelo.
La pobre tarántula, ya mareada entre tanto golpe y balanceo, volvió a salir de donde se encontraba, y, trazando una línea curvilínea, dejó atrás el escote te la rubia, para estrellarse finalmente, contra la pared.
- ¡Nooo! ¡Mi tarántula!
Shino, levantándose por fin del suelo (Y eso que llevaba ya un buen rato…), corrió hacia su querido insecto, que había resbalado hasta llegar a caer al suelo. En aquello momentos, yacía bocarriba, totalmente quieta.
Todos los futuros alumnos del Konoha´s College se agolparon en torno a ella, expectantes.
- ¡Todo el mundo atrás!- exclamó de pronto Lee, haciéndose paso entre sus compañeros y cayendo de rodillas al suelo, junto al triste dueño de la moribunda araña.- ¡Qué nadie se preocupe! ¡Devolveré a este bello insecto a la primavera de la vida!- Decenas de ojos se fijaron en él, sorprendidos.- ¡Voy a hacerle el boca-boca!
No hizo falta. En el momento en que sus labios pronunciaron aquella última frase, la araña se puso de inmediato en pie, y a la velocidad de un rayo, se metió a toda prisa en su respectiva jaula, cerrando incluso la puerta enjaulada tras ella.
Wow! No m puedo creer ke aya tenido 10 reviews en el primer capitulo...! muxisimas gracias a todos. En fin, akí los responderé a todos, y os animo a ke lo sigáis aciendo!
Jaide112: Olaaa! X fin regre´se, pro de paso, t digo ke el fic de Promesas de Arena medio se ha perdio... la inspiración se ma io x completo, asi ke t aviso ke kizas asta dentro de unas semanas no lo verás actualizao... espro ke m prdons... pero weno! Toi aki pa contxtart! (Me enrollo basto…) weno, m alegro de ke t aga exo reír el capi, la verdad eske supongo que alguna ke otro se sentirá identificado con alguna situación, porke casi to está sacao de la realidad! Incluso ran, se parece un poco a mi... jeje, pero solo un poco, eh? Bueno, pues si, va a ver Neji-Ten y tamb sasu-saku, aunke abrá triángulos amorosos d x medio. En fin! Espro ke m sigas escribiendo wapísima! Yo m tngo ke poner al dia con los tuyos! Un besazo!
Dark Ayame Asakawa: me ace ilusion ke t aya exo gracia la canción de naruto, la verda, s m ocurrió en el último momento... jejej, pero tranki, la cantará + vecs y arás cosas aun peores... (Menudo liante...) espro ke t gust tambien est capi y ke vuelvas a escribir! Un bso!
Temari-chan: jjejeje, espro ke est capi tambien t guste muxo, e intentaré actualizar rapido (Eso... si la inspiración acud a mi) bsos!
Yurie-san: jejeje, si ija, aki tenemos tutoras raras tyo el mundo... y ya verás lo ke pasa cuando s la encuentran mas adlante... verás ke da caguelo de verda xD! Y lo d las parejas, serán así, pro ya se sap, abrá lio y dmás, espro ke sigas mandando reviews y ke t gust est capi! Bsicos!
Hikaru-chan: Ola mi niña! Siempre sigues mis fics y m ac musa ilusión! Jejeje, weno, temari y ran si ke s acn pronto amigas, y tente es la ke soporta a Kankurô (Pobre... el o ella, no se yo) y lo de ran y gaara, aun no lo s mu bien, espro ke me aconsejéis vosotros! Bsos y vuelve a mandar reviews!
Lin Hashimoto: jeje, m alegro otra ve(Mira ke rayo...) d ke t aya gustao el comienzo... yo tamb espro ke el fic vaya mejorano a medida ke avanc la historia! I weno, los ke van al Konoha´s College son todos los de Konoha, los de la arena y admás tamb Itachi y Kisame, aunke no salen x ahora muxo... ya saldrán +... tranki, pro en el colegio, se encontraran cn los censéis y dmás! Espro k t lo aya aclarao, apart, dcirte ke sigas escribiendo, ke tus reviews son wenisimos y k no mlstas en absokuto! Bsos!
Hinaru90: olaaa de new! Espro ke los siguient capis tamb t gustn cmo est! Si, yo tambien compadezco a la pobr Ran... xD! Bueno, las parejas van a ser la siguient, triangulos amorosos incluidos: Neji-ten, neji-ran, shika-tema, shika-ino, naru-hina,sasu-saku,gaa-ran?kiba-ino y weno, en el siguient capi aparecerán 4 personajes nuyevos, ke se encargarán de liar aun poco + las cosas... jejeje, en fin, espro abrt contxtao. Miuxos bsos y vuelve a scribi xfa!
Tensai Seko: Olaaa! Me alegro muxo muxo muxo ke t aya gustao el fic! Jejeje, si ija, naruto es un liant de cuidao, y porke no estban los del guiness por el aeropuerto, porke seguro ke s lo dan a gaara xD! Tambien m alegro ke ran t gust,( Acr un prsonaj new es algo complicao, porke pued ke a la gent no l gust...) cmo e dixo ants, se parece un poco a mi! Jejeje, en fin, espro ke m vuelvas a scribi! Muxiiisimos bss!
Mickeymalote: si, ya se ke a abido poco dialogo, pro en los siguient capis abrá , en est, x ejemplo... ejjeje, en fin, espro ke vuelvas a scribir y ke t gust tambin la continuación de la historia. Bsos!
Riku90: jejejeje, estoy mu feli d k t aya gustao la taxista, jejejee+ adlant verás cmo caga... XD! Si, y los pobrs anko y hayate... despedios los pobrs... ja! Pro volverán a aprecer mu pronto, y tampoco durarán muxo cn su nuevo trabajo! En fin wapisima, espro ke m vuelvas a scribi! Bsikos!
Weee, asta akí empos llegao, je. Espro ke os gust est segundo capítulo, lo sicribi en berlín, aburria en alemania... pero cmo e dixo.. la inspiraci´çon voló, y aunke tngo algunas ideas en la cabeza... no s aun cmo ponerlas mu bien! Admás, creo ke actualizaré + lentamente, porke a party ke no s me ocurre cmo escribi, estoy liada cn otro proyecto, una ghistoria ke inventé yo x mi cuenta, y kiero arreglarla, corregirla y acabar, y llevará muxo esfuerzo! Aún así, espro ke tengais paciencia y esperis si os gusta el fic... otra cosa, los que leeeis el de Promesas de Arena, os aviso ke aunke tngo scrito el final, me e kedao atascá! Y no se cmo diablos seguir... esto de la inspiración... en fin, lo mismo digo, ke negáis paciencia, please.
Weno, m despido ya ke cmo siempre, rayo. Os pido x ultimo ke m digais cn kien pondría poner a Ran de pareja!
Muxos bsos y ya sabéis, si kereis ke la inspiración vuelva, aunke sea solo un pokito, mandad reviewssssss!
Bsos!
