Akí stá el tercer capítulo del Konoha´s College! Que lo disfrutéis!
Capítulo 3 No me digas que no sabes quién soy- ¡Siguiente!- gritaba Kakashi, mirando de reojo la lista de nombres que llevaba en la mano.- ¡Ran Hyrywa!
- ¡Ya voy!
La aludida se levantó al momento y aferró el mango de la maleta con fuerza, acercándose a trompicones al lugar donde facturarla.
Por fin, tras el incidente de la araña y una hora de espera, al monitor de los chicos le había llegado su turno, frente a la cinta transportadora que llevaría el equipaje al avión, el que aún no había salido, a pesar de llevar más de una hora de retraso.
Ran, con esfuerzo, colocó su maleta sobre aquella cinta. El peso, situado a la derecha, indicó que sobrepasaba los cuarenta kilos.
- ¡¿Casi cincuenta?- exclamó Kakashi, abriendo su único ojo visible al máximo.- ¡¿Pero qué es lo que llevas ahí dentro?
La muchacha se encogió de hombros, considerando que lo más normal era llevar un equipaje para dos semanas que fuese la venteaba parte de una tonelada.
- Pues lo básico- respondió con tranquilidad.- Un conjunto para cada mañana, tarde y noche, el neceser con las cosas del baño, las toallas para la piscina y para la ducha, el uniforme, diez pares de zapatos para cada día, y otros diez para la noche, cinco bikinis, susu respectivos pareos, el secador, el dinero, los bolsos, las chanclas, los cuadernos, del diccionario, los libros, la raqueta de tenis, el chándal del uniforme…
- Vale, vale… en fin, espero que haya el suficiente presupuesto para pagar el exceso de peso…- desvió sus ojos por encima de la figura de Ran, para clavarla, horrorizado, en el resto de las chicas.- Ay… no sé por qué… pero tengo la sensación de que no lo va a cubrir lo suficiente…
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En efecto, no lo cubrió, pues el equipaje de Ran, fue precisamente el menos pesado. No solo las muchachas llevaban unas maletas que pesaban más que un buey, los chicos tampoco se quedaban atrás.
- ¿¡Pero se puede saber para qué te traes la comida enlatada del perro! ¡Cada lata pesa más de dos kilos!- gritó encolerizado el monitor, observando pasmado como las maletas del chico de cabello castaño, se encontraban repletas de ellas.
Kiba bufó por lo bajo, molesto.
- La comida inglesa no es famosa precisamente por su buena calidad, y Akamaru necesita llevar una dieta equilibrada.- Contestó.
- ¿¡Y tú! ¡La rubia! ¡Ino Yamanka! ¡¿A dónde diablos crees que vas con tantos bolsos?- Kakashi se volvió hacia la chica que ya se alejaba de ellos, tras haber facturado sus cinco maletas
- ¿Cómo que a dónde voy con tantos bolsos?- cuestionó ella, alzándolos.- ¡Es mi equipaje de mano!
- ¡¿Equipaje de mano? ¡Pero si tan sólo se podía llevar una bol…! ¡Uah! ¿¡Qué es esto que he pisado!
El monitor levantó el pie, que se había cubierto con una sustancia pegajosa de color verde. Shino, a su lado, le dirigió una mirada asesina.
- Era mi escarabajo gigante de los montes Timan…
- ¡Vigila las jaulas de tus bichos, por Dios Santo!- exclamó asqueado, limpiándose el pie a pata coja.
De pronto, alguien impactó contra él, dándole un fuerte empellón que lo arrojó al suelo, justo sobre los restos del insecto del chico de las gafas, llegando así, a untarse sus restos por todo el chaleco oscuro.
- ¡¿Quién ha sido él…?- Calló, cuando la fría y amenazante mirada de Gaara se clavó en su único ojo visible.
- Estorbabas.- Respondió, al tiempo que le daba la espalda.
- ¡Pero bueno! ¿¡Qué es este poco respeto a vuestro mon…!
PLAF.
Una montaña de paquetes de ramen cayeron sobre él, enterrándolo bajo ellos, de pies a cabeza.
- ¡Anda! Lo siento, Kakashi a secas…- la cabeza de Naruto Uzumaki apareció tras los paquetes, sonriente.- ¿pero qué haces tirado así en el suelo?
Kakashi enrojeció violentamente, y, poniéndose en pie de un salto con muy mala "face", gritó a todo pulmón:
- ¡Todo el mundo quieto! ¡Los Uchiha, dejad de pelearos! ¡Hyrywa, deja de hacer el idiota con el carrito! ¡Shikamaru, deja ya de mirar las nubes y factura de una condenada vez el equipaje! ¡Choji, si no puedes dejar de comer, al menos cierra la boca! ¡Kiba, no dejes que el chucho se cague en cada esquina! ¡Kisame, deja de acosar ya a las azafatas, que no, que no quieren ligar contigo! ¡Kankurô, no insistas, no van a poner en los videos del aeropuerto películas porno! ¡Tenten, deja ya esos puñales en…! ¡¿PUÑALES?
La chica de los moños se sobresaltó y se apresuró a guardar los enormes cuchillos jamoneros en su bolsa de mano, mientras miraba avergonzada la aterrorizada expresión del monitor.
- ¡Uy! Perdón, Kakashi. Pero es que soy campeona especializada en armas blancas, y éstas las utilizo para practicar.- Explicó.- Pero tranquilo… no tiene filo…
El hombre de cabello gris se relajó.
- Uff… joder, ya podías haberlo dicho antes, que ya empezaba a acojonarme de verdad…
- ¡Cuidado!
Kakashi tuvo que esquivar un enorme pintalabios al modo Neo en Matrix, que, a modo de proyectil, poco le faltó para dar de lleno en su cara.
- Esto…- Sakura sacó la lengua.- No iba para ti. Si no para Ino…
Aquello fue el colmo.
- ¡TODOS QUIETOS! ¡AHORA MISMO A LA PUERTA DEL EMBARQUE DE UNA PUTA VEZ, O ME LÍO A HOSTIAS!
Dicho y hecho. Al segundo, los futuros estudiantes del Konoha´s College, se encontraron dispuestos en una perfecta fila recta a lo largo de la terminal.
"Pasajeros con destino al aeropuerto de Porrow, rogamos disculpen el retraso del avión, y que, en estos momentos, comiencen a embarcar por la puerta diez. Graciaaaaaaaaaaaaaa ¡Joder"
Un agudísimo pitido de los altavoces, puso los pelos como escarpias a todos.
"¡Mierda! ¡Cómo se ralla este trasto! ¡Y todo por culpa del mocoso rubio con la gracia de darme con el micro…! ¡¿Qué? ¿Sigue conectado? Seréis capullos… ya me podíais avisar…"
Un nuevo pitido, indicó que la comunicación se había cortado.
- ¡BIEN! ¿LO HABÉIS ESCUCHADO, VERDAD?- Preguntó Kakashi, bramando como un toro.- ¡PUES YA ESTÁIS APECHUGANDO Y METIENDO VUESTROS CULOS EN EL AVIÓN!
- ¡Sí, señor!- respondieron todos, saludando igual que un militar.
Un segundo después, habían desaparecido.
- Ay…- suspiró el monitor, sonriendo satisfecho- si no se hace con paciencia no hay remedio de arreglar nada…
Dispuesto a seguir a sus alumnos, echó a andar, pero, antes de llegar a dar el primer paso, alguien le toco en el hombro. Se dio la vuelta, sorprendido. La encargada de la facturación, con el pintalabios de Sakura incrustado en medio de la frente, le lanzó una maquiavélica sonrisa.
-De eso nada… ¿Quién va a pagar el sobrepeso del equipaje?
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Para colmo, el avión era la mayor cutrería que habían visto en toda su vida. El morro se encontraba demasiado achatado, las ventanas estaban totalmente rayadas, la pintura, se desconchaba poco a poco, las hélices de las alas, ennegrecidas, y la escalerillas por la que entraban el grupo del Konoha´s College al avión, se caía a trozos.
Ran, temerosa ante todo aquello que la levantase del suelo más de un metro, se negaba a subir en semejante aparato. Con las manos pegadas a la barandilla, y los pies, bien clavados en el suelo, no tenía la intención de moverse ni un solo milímetro.
- ¡Oh! ¡Venga, vamos!- le animó Temari, tendiéndole una mano amiga.- ¡El avión es el transporte más seguro del mundo!
La muchacha morena lanzó una mirada incrédula a aquello que tenía delante.
- Ya, pero eso no es ningún avión… ¡Está hecha polvo!- respondió con histeria.- ¡En cuando despegue se va abajo, te lo digo yo!
- Pero Ran…
- ¡Eh! ¿Qué pasa ahí arriba?- se escuchó quejarse al chico del perro.
- ¡Eso!- corroboró Naruto, empujando al que tenía delante.- ¿¡Hay un accidente en la autopista o qué!- volvió a dar un empellón, esta vez, con mayor fuerza. Se oyeron gritos molestos unos escalones más arriba.
- Tú…- al rubio se le heló la sangre, cuando se dio cuenta que aquel sobre que, literalmente, se había lanzado, era el chico pelirrojo, el que se había mantenido aparte durante las horas de espera en el aeropuerto. Su mirada, hecha de hielo y acero, se parecía a aquellos cuchillos jamoneros de la chica de los moños, dispuestos a atravesarlo de parte a parte, extrayéndole hasta la última gota de su sangre.
Tragó saliva y deseó que la tierra se lo tragase.
- No se te ocurre volver a empujarme…- por el tono de su voz, la amenaza iba en serio.
- ¡Pero bueno! ¡¿Queréis subir ya de una vez?- aquella vez, fue el muchacho de ojos negros, Sasuke, el que protestó. Su hermano, por una vez en la vida, estuvo de acuerdo con él.
- Es cierto… ya hemos esperado bastante…- dijo trémulamente.
- ¡Pero es que aquí hay una tía problemática que no se quiere subir al avión!.- Protestó el chico de las argollas.
- ¡¿Cómo que problemática?- exclamó Ran, indignada.- ¿Has escuchado, Temari?- la observó. Su amiga, con la mirada perdida en el rostro de Shikamaru, y una sonrisa laxa en sus labios, parecía perdida en su mundo.
- ¿Has visto…?- le susurró, haciendo caso omiso a la pregunta.- Tiene una voz muy dulce…
La chica de cabello castaño se quedó a cuadros.
- ¡Ey! ¡Hyrywa!- la llamó Ino.- ¡Súbete ya!
- ¡Que no!- contestó ella, tozuda.
- Cobarde…- el muchacho de ojos plateados, situado a pocos escalones de ella, la observó por encima del hombro, con desprecio.
Ran se volvió hacia él y le fulminó con la mirada.
- ¡Joder! ¡Qué subáis ya!- repitió la chica de cabello rubio, ya enojada.
- ¡Yo ya quiero probar la comida del avión, que se me han acabado las chocolatinas!- un impresionante rugido procedente del ancho estómago de Choji, hizo temblar a todos.
- ¡Eso no es importante! ¡Quiero conocer a la azafata del vuelo! ¡Fijo que es igual que en las pelis americanas…! ¡Cómo la de La Terminal! ¿¡Os imagináis!- preguntó, flipado, Kisame.
- Tío… tú ves demasiadas telenovelas…
- ¡Itachi! ¡Deja de decirme esas cosas, que al final me entra la depre!
-¡Pues yo quiero ver si ponen una buena peli durante el viaje!
- ¡Kankurô! ¡Qué ya te ha dicho Kakashi que aquí no ponen ese tipo de películas!.- Le repitió Tenten, primera en la fila, delante de Ran.- ¡No todos son tan pervertidos como tú!
- ¡Venga ya… subid!
- Me estoy empezando a cansar…- comentó Gaara, cruzándose de brazos.
- ¡La morena!- gritó Naruto, perdiendo los nervios.- ¡Qué subas de una vez! ¡Que el pelirrojo se está empezando a cabrear y yo soy el que está más cerca de él!
El aludido, al escuchar como se refería a él, volvió a darse la vuelta.
"Ay, Dios… la jodí, la jodí…"
- Como vuelvas a llamarme pelirrojo llegas al Konoha´s College sin tener que subir al avión…
Naruto se atoró. Tras él, Kiba se dio por vencido.
- ¡Pues nada! ¡A la mierda!
Retrocedió unos pasos, y, cogiendo carrerilla, se abalanzó con toda la fuerza que le permitió su cuerpo, sobre los que tenía delante, y, dado que él era el último, empujó a la fila entera.
- ¡Ahh!
- ¡Tened cuidado!
- ¡Lee! ¡Me estás aplastando!
- ¡Perdona, mi querida Sakura-chan!
- ¡No me vuelvas a llamar así!
- ¡Ey! ¡Que no empujes!
- ¡Eso!
- Tenten, si quieres, yo te puedo proteger…
- ¡Inténtalo y acabas siendo carne picada!
- ¿Ves? Estás loquita por mí…
- ¡No digas estupideces, cara-pintada! ¡Ella de quién está realmente enamorada es de mí!
- ¡¿Qué? Tu flipas, tiburón…
- ¡Calláos ya los dos! ¡Como vea otra mano sobre mi culo, juro que se la corto!
Un nuevo empujón.
- ¡Joder!
- ¡El que está detrás de mí! ¡El del perro! ¡Cómo vuelvas a hacerlo te juro que te enteras de quién es Naruto Uzumaki!
- Quedaos quietos…
- ¡Ran! ¡Sube al avión! ¡Qué como no soportes otro empellón más, me cae a mí por ser la primera toda la marabunta encima!
- ¡Que no! ¡Me quedo en tierra!
- Mira que sois problemáticos…
- Como no entréis voy a tener que soltar mis escorpiones del Sáhara…
- ¿¡Qué! ¡¿Escorpiones? ¡Sakura, embiste a la morena con tu frente!
- ¡Y tú con tu barriga, Ino-cerda!
Ran se soltó de la barandilla.
- ¡Que no empujéis más, que me voy a cae… EEEEEEEEEER!
PLAF
Como una manada de rinocerontes, cayeron de bruces sobre el pasillo, ya dentro del avión, unos sobre otros. Ran parpadeó, y se encontró con la fila entera sobre su cuerpo, produciéndole una enorme presión.
- ¡Quitáos de encima, que me aplastáis!- se quejó, gritando.
- ¡Oye guapa, ahora no te quejes, que si estamos así es por tu culpa!- le respondió airada, Tenten.
- ¡Pues tú no pareces muy incómoda!- La Hyrywa observó de reojo, que la muchacha de los moños, se hallaba entre los cuerpos del chico de ojos plateados y el de Itachi Uchiha que, como seductor nato, acariciaba, sin querer la parte más baja de la espalda de la chica. Ésta enrojeció, al escuchar la última frase pronunciada por la Hyrywa.
- ¡¿A qué te refieres?- cuestionó, furiosa.
- Creo que no hace falta que te lo diga…
- Maldita enana de…
- ¡Ey! ¿¡Queréis dejar de pelearos y quitaros de encima de mí!- chilló con voz amortiguada Temari, enterrada bajo el cuerpo de la muchacha de cabello castaño.
No fue la única que se quejó. Sakura gritaba, más por desesperación al ver como Sasuke era toqueteado con descaro con Ino, y éste, incómodo, se intentaba apartar sin mucho éxito. Temari gemía de dolor. Ran, molesta con la chica de los moños, Tenten, no cesaba de discutir con ella, que enfurecida, le llamaba enana y tapón, la Hyrywa, sin quedarse atrás, le decía ratona y antipática. El muchacho de los ojos plateados, a pesar de mantener su cabeza fría, observaba algo nervioso por el rabillo del ojo a Shino, que no cesaba de amenazarles con sus escorpiones del desierto. Kisame y Kankurô, igual que Tenten y Ran, se insultaban mutuamente, diciéndose uno a otro que la chica de los moños y campeona en cuchillos jamoneros no se iría ni con el cara-pintada (Según Kisame, o con el tiburón (Decía el hermano de Temari). Shikamaru no paraba de decir que todos eran unos problemáticos y que quería volver a su casa. Choji los regaba con los restos de patatas fritas que había encontrado, por casualidad, en sus bolsillos. Sin embargo, el que peor lo estaba pasando por dentro, era sin duda Naruto, que, por una parte, era chupeteado sin cesar por el perro de Kiba, y por otra, porque estaba totalmente echado sobre el cuerpo de Gaara, y sus manos, torpes por los nervios, tocaban sin darse cuenta algunas partes nunca exploradas por nadie con algo de cerebro.
- Deja esas manos quietas…- masculló el pelirrojo, volviendo su rostro para mirarle.
- No… no lo hago a posta…
Poco a poco, todo lo que decía fue subiendo de tono, hasta llegar a convertirse en un enorme griterío, parecido al que forman los niños pequeños de tres años al no querer entrar en el colegio el primer día de curso. Peor incluso que el que se había formado en la escalera.
Pero de pronto, un vozarrón cortó de inmediato aquel escándalo.
- ¡¿PERO SE PUEDE SABER QUÉ PASA AQUÍ?- a Ran se le heló la sangre en las venas, al reconocer aquella voz. Subió la vista, horrorizada, y descubrió que aquella que había hablado segundos atrás, era Anko, la recepcionista del hotel del que se había ido sin pagar aquella mañana. Vestida de azafata, miraba furibunda al grupo de chicos y chicas. A su lado, Hayate, el enfermo que por poco había duchado a la Hyrywa con su lluvia particular, tosía nerviosamente.
Ran, tras algunas cabezas de sus compañeros, vislumbró como unas gafas, grandes y oscuras sobresalían del bolsillo de Shino. Acercó su manos a ellas a la velocidad de la luz y se las arrebató, colocándoselas sobre sus ojos.
- ¡Eh! ¿Qué haces con mis gafas de repuesto?- le chistó por lo bajo el dueño de ellas, viendo como sus lentes desaparecían del bolsillo de su gabardina.
- ¡Shhh! ¡Calla! Es cuestión de vida o muerte…
El chico pareció dudoso, pero, cuando sintió como la azafata le agarraba del cogote y medio lo arrojaba sobre su asiento, comprendió que, quizás, la Hyrywa tuviera razón.
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- ¿Ya podemos quitarnos los cinturones?- preguntó por décima vez Naruto, sentado junto a una tímida chica de cabello corto y negro, de ojos de plata. Lo observaba de reojo, con las mejillas encendidas y las manos jugueteando sobre el pantalón pirata azul.
- ¡Qué no, niño!- repitió Anko, desde el otro extremo del avión, al lado de su inseparable compañero.- ¿¡No ves que aún no hemos despegado y qué tampoco he explicado las normas de seguridad!
- ¡Pues hazlo ya, que no tenemos todo el día!- gritó Kiba, perdido, junto a Kankurô en los últimos asientos.
La azafata bufó, y cerró los puños con demasiada fuerza. Se volvió hacia Hayate, echando chispas por cada poro de su piel.
- Dime, ¿Me lo cargo o no?
- Tranquila… cougfh cougfh… Anko… que si cougfh cougfh… no… cougfh cougfh cougfh… nos volverán a… cougfh cougfh cougfh cougfh desped… cougfh cougfh cougfh cougfh cougfh cougfh cougfh cougfh…
- ¡Vale, vale! Tranquílizate, que lo he pillado.- Le calmó la mujer, con la sensación de que, si no lo hacía, acabaría regada por todo lo que salía de la boca de Hayate. Suspiró y alzó la cabeza, para buscar al hombre de la cara cubierta. Lo encontró en la última fila, repantingado sobre su asiento, leyendo, feliz de la vida, un tomo que se titulaba Icha-Icha.- ¡Usted!- le llamó, molesta. El peligrís subió la mirada, distraído.- ¡Ya podía controlarlos un poco y pedir que guardaran silencio! ¡Para eso es su monitor!
Kakashi se encogió de hombros, y dijo, antes de volver a su interesante lectura:
- Oh… que va, ahora estoy de descanso… en el periodo del avión no tengo por qué hacerme cargo de estos delincuentes…
Anko frunció el entrecejo, y apretó aún más sus puños cerrados.
- Menudo cara…- comentó enfadada.- pero todo esto, no lo hubiera tenido que pasar si no hubiera sido por esa niñata de hoy en el hotel… si no se hubiera ido sin pagar y el jefe no se hubiera enterado… te juro que, como me la encuentre, aparece al día siguiente en la página de fallecidos del periódico…
Ran, sentada delante de Naruto, junto al chico que antes le había llamado cobarde, se encogió sobre su asiento, escondiendo el rostro tras el respaldo que se encontraba frente a ella.
"Puff… como vea quién soy… lo llevo bien claro…" Pensó, mientras en el intento se agazaparse, rozaba con su pie sin querer la pierna de su compañero de asiento. Éste bufó, molesto.
- Ten más cuidado…- le dijo gélidamente.
La muchacha morena sintió todo el pelo de su mirada de hielo, y lo observó a su vez a través de las gafas oscuras, de una manera no menos fría.
- Casi no te he tocado… "Pedazo de borde…"- esto último prefirió guardárselo para sí misma, no era buena idea buscarse ya enemigos el primer día de viaje.
- Pero lo has hecho, al fin y al cabo…
- Lo he hecho sin querer. Pero, si tanto te molesta que te toque, vete a otro sitio…- Acalorada y nerviosa, Ran desvió el rumbo de sus ojos.
El chico, a su lado, súbitamente sonrió, con una sonrisa que, en otra situación, la hubiese derretido por completo, la típica sonrisa de niño malote en una película. Entornó el rostro, y miró hacia la ventanilla.
- Se nota que eres hija de Kyo Hyrywa…- comentó, como quién lo hace con el tiempo. Ran frunció el entrecejo y volvió a fijar sus ojos en el rostro volteado de él.
- ¿Conoces a mi padre?- el muchacho rió con desprecio.
- Por supuesto… vamos… no me digas que no sabes quién soy…- la chica torció la boca. Ella no lo había visto en su vida.
- Sí, sí te lo digo, no sé quién eres…
- Entonces déjame que te refresque la memoria, parece estar igual de podrida que tu padre…- aquel comentario la cogió desprevenida, y solo pudo abrir mucho los ojos, sin saber qué decir.- Mmm… dos familias amigas… un secuestro… la vida de tres niños en juego y un hombre que se sacrificó por salvarlos, por que los demás… eran demasiado cobardes…- soltó una carcajada, al ver como de súbito, el rostro de Ran se descompuso, perdiendo su color canela y adquiriendo uno blancuzco.
La muchacha se pegó al respaldo de su asiento y apretó fuerte las manos sobre el reposa-brazos. Un escalofrío la recorrió de arriba abajo. El sudor frío le empapó el rostro. Por supuesto, por supuesto que reconocía ahora al muchacho que tenía a su lado.
- Neji Hyüga…- al decir su nombre, imágenes borrosas, de hace ya muchos años retornaron a su mente: lloros, insultos, dinero, gritos, disparos… y sangre.
Sacudió la cabeza, mientras Neji soltaba de nuevo un par de carcajadas.
- ¡Eh! ¿Quién es el que está soltando esas risas de maníaco asesino?
Ran se atragantó al escuchar aquella frase y tuvo que ahogar una sonrisa. Su compañero, por el contrario, dejó de reír y se volvió hacia el asiento de atrás. Tuvo la intención de dirigirse a Naruto, pero de pronto, al descubrir quién se encontraba a la derecha del rubio, volvió a soltar otra carcajada, aquella vez, con mayor frialdad.
- Vaya, vaya… aquí tenemos al dúo completo…- alzó una ceja, atrayendo la atención de la Hyrywa, que observó de reojo-… Hinata Hyüga… un placer volver a verte después de tanto tiempo…
"¿¡Hinata Hyüga!" Ran se volvió con brusquedad, encontrándose con aquellos otros ojos plateados que hacía años que no veía.
La chica, visiblemente nerviosa al sentir la mirada de Neji sobre su temblorosa persona, bajó sus pupilas, clavándolas en el suelo. Sus dedos se cruzaban y se descruzaban, presos de la agitación que la recorría en aquellos momentos.
- ¿Eh? ¿Te llamabas Hinata, no?- el muchacho de ojos azules se volvió hacia la aludida.- ¿Conoces a éste?- señaló al compañero de asiento de la Hyrywa. Ella asintió, hecha un flan.
- Claro que me conoce… es mi prima…- informó Neji. Entornó el rostro, sin bajar la ceja.- ¿Qué tal tu padre?… supongo que igual de bien que el de Hyrywa… ¿No?
La chica de cabello negro levantó la mirada, al reconocer de inmediato aquel apellido.
- ¿Hy… Hyrywa…?- tartamudeó con voz débil.
- Así es. Esta preciosa chica que tengo justo ahora a mi lado…- Ran nunca había escuchado unas palabras tan cargadas de sarcasmo.- Hyrywa, vuélvete y saluda a tu antigua amiguita… después de tantos años sin veros, supongo que querréis recordar viejos tiempos…- la muchacha de cabello castaño se volteó por fin, cruzándose con la expresión confusa de Naruto, la alarmada de Hinata, y la socarrona del Hyüga.
- ¿Quieres dejarlo ya?- le preguntó dolida.- Nosotras no tenemos culpa de lo que pasó.
- ¿No?- la mirada de Neji se tornó peligrosa, con un brillo metálico en sus ojos.- Yo ya os lo dije aquella noche… hace siete años…
A la Hyüga se le subió el corazón a la boca y su piel palideció aún más, Ran, por el contrario, apretó fuertemente los puños y contuvo el escozor de sus ojos, mientras continuos escalofríos no la dejaban en paz.
Aquellos eran demasiados recuerdos en muy poco tiempo, que, mezclados con las dos reapariciones, ninguna de las que guardase un grata memoria en su mente y el miedo a ése avión infernal, regaban a su cerebro en impulsos eléctricos como un peligroso cóctel.
- Eh… tú, el de la risa de maníaco… no sé de que estás hablando, pero… cállate ya. ¿No ves que las estás asustando?- Naruto, algo inquieto por la pavorosa expresión de las dos chicas, salió a su defensa, con voz grave y el entrecejo fruncido.
Neji desvió su vista clavada en la de la chica de cabello negro y corto, para incrustarla con el mismo menosprecio, en el rostro del Uzumaki.
- Bah…- le dio la espalda y se abrochó el cinturón de seguridad.-… Otro cobarde más…
- ¡¿Cómo me has llamado?- Naruto se puso de pie en su asiento, y lo señaló con el dedo índice, acusador.- ¡¿Cobarde?
Hyüga cerró los ojos, con tranquilidad.
- No creo que sea necesario repetirlo…
- ¿¡Quieres ver lo que un cobarde es capaz de hacer…!
PLOCK.
Un fuerte capón en la cabeza del rubio, detuvo sus rabiosas palabras al instante.
- ¡Auch!- se dio la vuelta, para encararse al que le había golpeado.- ¿¡Pero qué te crees que haces… dobe!
Sasuke Uchiha, cruzando de brazos, al lado de una Ino con la baba cayéndole de la boca, le lanzó una mirada desafiante al chico de ojos azules, torciendo sus carnosos labios en una autosuficiente mueca.
- Estás formando mucho escándalo… baka, y estoy intentando dormir.- Le respondió con frialdad.
- ¡Pues te piras a otro lado!- Exclamó Naruto con indignación, agitando los puños al aire.- ¡Yo aquí hago lo que me da la gana, que para algo es mi sitio!
- Cámbiate entonces y molesta a otro…
- ¡¿Cómo? Oye, conmigo ni se te ocurra pasarte de listo… ¿Eh?
- Lo mismo te digo.
El rubio bufó, exasperado.
- ¡Escúchame bien, pedazo de dobe, no me caes nada bien!¡Y si no estuviera esa tía chiflada como azafata, te molería a golpes!
Por desgracia, Anko lo escuchó.
"¿Tía chiflada? Te la has cargado… chaval…"
- ¡Al carajo! ¡Lo siento, Hayate, pero yo no aguanto a ésta panda de mocosos!
Se levantó de su asiento, con una mascarilla en su mano derecha, y la otra por encima de su cabeza, cerrada en puño.
-¡Nn… no, Ank… cougfh cougfh… Anko! ¡Nos… cougfh despedirán!
Tarde, demasiado tarde. La mujer salió disparada hacia el rubio.
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Aterrizaron en el aeropuerto de Porrow dos horas más tarde. Todos, con alguna magulladura por aquella batalla campal que se había iniciado entre la azafata y el Uzumaki, a la que, poco a poco, se le fueron uniendo más participantes. Bien sin querer, bien por quererlo. Sin embargo, la particular guerra se dio por finalizada en el momento en que el avión tomó tierra y el comandante del vuelo, con un cabreo de tres pares de narices, los echó a todos a patadas, incluyendo a Anko y a Hayate. Éste último, llorando a lágrima viva por haber sido despedido dos veces en un mismo día.
Por suerte, no hubo tiempo para la venganza, pues cuando ambos quisieron apalear a aquellos niños culpables y a su monitor, los encontraron subidos en el autobús, con destino al Konoha´s College.
- Menud… cougfh… cougfh… día… cougfh ¿Eh?- sollozó, atragantado el hombre del pañuelo.
Anko alzó la mano, mandándole callar.
- Hayate… ¿Qué tal si tu y yo hacemos una visita a ese colegio?
Horror. Su pobre compañero se echó a temblar.
Sí, lo sé… ya sé ke dije ke primetí ke en est capi llegaban al colegio, pro resulta ke, si ponía la llegada, iba a resultar larguísimo! Y e preferido dejarlo para el siguient capi, para ke así ked mejor scrito y no tan atropellado cmo kedaría aki… Otra cosa, sé ke tamb os abrá resultao algo raro lo ke sucd entre neji, hinata y ran, y ke a podia resultar bastant liante... pro trankis, ya explicaré lo sucdido algo más adlant, pro x lo pronto... la pobr ran ya se a ganado un enemigo! (Igual al pbr naruto, ke se a cruzado ya cn neji hyuga y con sasuke!)
Bueno, paso a cntxtar a los reviews ke m abeis mandao:
Sakata Sakeki: jejeje, ke bien ke t aya exo gracia! La lian un pokjo cn la araña y lee, claro stá no podía djar d dmostrar su amor a la vida... jejeje, y bueno, lo dl pobr kakashi s entiend, vamos, yo llego a encargarm d smjant grupito y... ufff... exploto. Bueno, ejeje, m alegro de k t sté gustando! Muxisimos bsos!
Ad89: gracias x enviar tu review, espro ke est capi t gust y los siguient tamb! Bsos!
Dark Ayame Asakawa: jejej! Bueno, a mi tampoco m daban mieo las arñas, pro un dia, en mi campo, est año, estaba leyendo, cuando de pronto lvanté la vista y m vi una pedazo de araña del tamaño de un puño sobre la manta... no sabs el pedazo de grito ke meti! Ajajaja, a partir de ahí les cogí miedo... en fin, gracias a ti y alos dmas ke m abeis scrito la ispiración m ha vuelto! Asias y vuelve a scribi! Muxos bsitos!
Tina: jejeje, si, mi intncuión es poner celos d x medio, aunke pued ser ke no solo sea neji el celosillo... eske, no sé, siempr s l pone al xico celoso... mmm... pro supongo ke akbará, dntro de lo k cab en un campamnto... cn tentne... jeje, en fin, musas asias x escribir ke animas muxo! Bss!
Tensai Seko: Ola a ti tamb! Pues no! Gaara no se a enterao de na, taba demasiao ocupao cn la araña... jeje, ni el ni temari... el bixo s puso x medio! Pro weno, temari ya a fixao al shikamaru, ke le dará al pobr + d un kebradero de cabza y kiba... en fin! Las pomesas s puedn romper alguna vez, no? En fin wapa, espro ke m vuelvas a escribir y ke t diga gustando la historia! Muxos bsos!
Lin Hashimoto: si, creo ke voy a poner a ran cn gaara, aunke claro cmo suele sucdr... no todo sale a un cuento de hadas... abrán muxos lios y triangulos amorosos, y no tranki, ke tenten no akba cn kankuro( Le verdá, el xaval m da un pokito d pna...) Bueno wapa, spro k m vuyelvas a scribi! Bsics!
Hasta akí cntxto reviews, por ke ya no ai mas... bueno spro ke sigais mandándolos, cuanto + largos muxisimo mjor, critiks, sugerencias, ideas lo ke keráis! Yo acpto to! Muxos bsos y gracias x vuestro apoyo!
