Akí está el capítulo seis de Konoha´s College (Uff, y aún va sólo por el primer día… tengo la sensación de que m va a salir muy largo)
En fin, un premio nóbel a los que tengan paciencia de leel este capi y muxos bsos a todos!
Capítulo 6
¡Una noche… de locura!
La puerta del dormitorio de la 3H se abrió con brusquedad, y una figura, como alma que lleva el diablo, se arrojó sobre la cama de debajo de una litera, con el rostro enrojecido y sin resuello alguno.
- ¡Vaya! Ya era hora de que llegases…- comentó cierta muchacha rubia, con el cabello recogido en cuatro coletas, medio desvestida, con intención de meterse en la ducha.
Ran, jadeando sin poder evitarlo, y sin aire en los pulmones, no tuvo fuerzas ni de aniquilarla con la mirada, así que optó por guardar silencio y clavar sus brillantes ojos castaños en la litera de arriba.
- Yo… me cargo… al profesor cejudo… y… al Hyüga…- consiguió articular, al cabo de unos minutos, en los que la velocidad con la que su pecho subía y bajaba, se redujo una enormidad.
- Bah… bueno, al menos piensa que te has perdido dos clases, la de matemáticas, que la daba el monitor que nos trajo aquí, Kakashi, y por cierto, llegó cinco minutos antes de que la hora que tenía que dar, acabase, y dibujo, la enseñaba un tal Iruka, que no dejaba de marcharse una y otra vez. Decía que necesitaba ir a la enfermería ya que no se encontraba demasiado bien…
- Ya, y, si no recuerdo mal, por culpa de esas malditas vueltas, he tenido que comer una porquería de bocadillo que nos trajo Gai-sensei, no ir a la visita del pueblo y no cenar…- Ran se retorció sobre sí misma, notando como su estómago le pedía gritos algo con que rellenarlo.- ¡Ay¡Tengo mucha hambre!
Asuka, apareció de pronto en la habitación, seguida de Tenten e Hinata. Se encontraban envueltas en toallas blancas y suaves, con el pelo mojado resbalando hasta la mitad de sus espaldas, y la última, hasta un poco más abajo que su cuello.
- ¿Alguien ha dicho hambre?- preguntó la primera de las recién llegadas, sacudiendo su negra cabellera. Sonrió al ver como una mano se agitaba desde una cama, dándose por aludida.- ¡Por fin apareciste!- exclamó feliz, acercándose a la derrotada Hyrywa y arrodillándose a su lado.- ¿Qué tal fue?
- ¡Horrible!- contestó de inmediato la chica de cabello castaño.- ¡No sabes lo inaguantable y lo creído que es, ese maldito Hyüga¡Y lo insoportable que es tenerlo agarrado de la mano durante más de cinco horas…!
- Pues a mí me cae bien…- se escuchó de pronto una voz en el otro extremo de la habitación. Ran desvió la mirada con rudeza y se encontró con los negros ojos de Tenten, que la observaban casi con gelidez.
- Eh… pues de acuerdo…- dijo, sin darle mucha importancia al último comentario que había escuchado.
- Sólo quería que te quedase bien claro…- y dicho esto, con aquel tono despectivo que llamaba a la advertencia, la chica de los moños se hundió en las puertas de su propio armario, buscando algo en su interior con ansiedad.
- ¿Y a ésta que mosca le ha picado?- preguntó en un susurro la Hyrywa a Asuka, que, con el gesto torcido, sólo se encogió de hombros.
- Est… esto… Ran…- comenzó a decir Hinata, viendo como los humos comenzaban a subir de temperatura de la habitación.- Tú… ¿Vas a venir hoy a la fiesta?- La muchacha de cabello castaño marcó su ceño fruncido.
- ¿Qué fiesta?
- Pues… la de bienvenida… empieza dentro de una hora, y todas vamos a ir…
- ¿Qué¿¡Y a éstas horas me lo dices!- Ran se levantó como si tuviera un resorte pegado en el trasero, casi arrollando a la Akane. -¡Mierda¡Tengo que arreglarme!
Antes de que nadie pudiese añadir nada más, ella había desaparecido ya, con una toalla en la mano, el champú, el gel y la esponja, en la otra, por la puerta que comunicaba con las duchas.
- Vaya…- dijo Temari, mientras la seguía con lentitud.-… Pues sí que estaba cansada…
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- Aún no entiendo lo que hacemos aquí, baka…- rezongó Sasuke, mientras escalaba por la cañería del edificio de la Hoja, en dirección a un pequeño rellano, no muy lejos del primer piso.
- ¡Mira que eres dobe¡Te he dicho que ya lo verás! Es una sorpresa…- le contestó Naruto, que, tras él, le empujaba con impaciencia.
- ¡Tú¡Deja de manosearme el trasero!- protestó el Uchiha, incómodo.
- ¡Lo haré si te das más prisa¡Eres demasiado lento!
- Buff… esto es demasiado problemático… debería haberme quedado con Choji y Shino, en vez de seguiros…- se quejó Shikamaru, que, tras la figura del chico de cabello negro, notaba ya como el cuerpo comenzaba a dolerle de encontrarse en tanta tensión.
- ¡Será mejor que la sorpresa valga algo más que ver a las cocineras haciendo ramen, por que si no…!- Kiba tuvo que cerrar la boca, pues resbaló con uno de sus pies, y poco le faltó para perder el equilibrio y caer al suelo, arrastrando al muchacho que, en último lugar, cerraba la fila.
- Ten más cuidado…- le siseó Gaara. El chico de cabello castaño, sintió como los ojos verdiazules del pelirrojo se clavaban en su nuca, y un sudor frío, recorría su espalda, obligándole a concentrarse en la escalada que realizaba en aquellos momentos. La voz de Sasuke, indicando que por fin había llegado al rellano, le hizo soltar un suspiro de alivio.
El resto de sus amigos, poco a poco, se apresuraron en llegar a su lado. En cuanto lo hicieron, miraron a su alrededor, buscando aquella sorpresa tan especial a la que se había referido Naruto, y con la que les había dado la lata desde la comida. Sin embargo, no hallaron nada a excepción de un par de ventanas no muy grandes que desprendían vapor y una luz amarillenta. Se volvieron hacia el rubio, con la rabia y la furia brillando en sus miradas.
- ¡Qué era esa sorpresa¿¡Eh¿¡Para esto nos haces arreglarnos para la fiesta tan rápido y meternos tanta prisa!
El ojiazul retrocedió, y pegó su espalda contra aquel par de cristales, con las manos delante de su rostro, rogando paciencia.
- ¡Ey¡Ey, chicos…! Hacedme caso… que aún no os he enseñado lo que…
- ¡A por él!
- ¡A muerte!
- ¡Jo… teníamos que ducharnos precisamente con estas dos inaguantables!- de súbito, una voz femenina detuvo en seco el ataque de Sasuke, Shikamaru, Kiba y Gaara, que clavaron una incrédula mirada en las ventanas sobre las que estaba el Uzumaki apoyado. Éste, en el momento en que otra voz airada, respondía, sonrió.
- ¡Oye tú, guapa, menos gracia me hace a mí, y me aguanto…!
El pelirrojo se apartó con brusquedad al chico rubio, y pegó su rostro al cristal, al reconocer aquel timbre de voz tan conocido para él.
- Esa es… mi hermana…- siseó.
- ¿Eh?
Los cuatro muchachos restantes se agolparon en torno pelirrojo, observando incrédulos, el lugar en donde desembocaba aquel rellano sobre el que se encontraban.
- ¡Son las duchas de las chicas!- exclamó sin poder creérselo, el chico del perro.
- ¡Bingo!- afirmó triunfal el ojiazul, sonriente a más no poder.
Las cuatro caras se pegaron aún más al cristal. Tras el vapor procedente de las cinco duchas que en aquel momento, eran utilizadas, diez manos enjabonadas revolvían y limpiaban los cabellos mojados y cubiertos de espuma de Iria, Maya, Nao, Temari y Ran.
- Bah… menudo rollo… a pesar de no ser cabinas individuales, tienen esas paredes que sólo nos dejan verlas de hombros hacia arriba…- comentó Shikamaru, molesto ante tal hecho.
- Bah… no os preocupéis… tarde o temprano tendrán que salir…- Naruto esbozó una pícara sonrisa.-… ¿No?
Hubo un tenso silencio, en el que, tras el suave y fresco golpeteo de las gotas de agua, procedentes de la ducha, sobre las paredes embaldosadas y el suelo de madera, se podían escuchar las diversas conversaciones de sus compañeras, que parecían estar ignorándose unas a otras.
- ¡Estoy super emocionadaaaa!- chilló Maya, dando un salto de alegría, que los muchachos, desde fuera, siguieron con bastante interés, pues, tras la pequeña pared de azulejos, se le pudo ver parte del pecho.- ¡Hoy conquistaré a Shikamaruuu!
El Nara, al otro lado del cristal, sintió como enrojecía hasta la raíz del pelo, y, al instante, se dio la vuelta, intentando mostrar aburrimiento.
- Bah… yo me marcho… esto es muy rollo…- un par de manos, las de Naruto y Kiba, lo agarraron el cuello del chaleco sin mangas y lo volvieron a poner en el sitio que antes ocupaba.
- Traidor… te lo tenías bien calladito… ¿No?- le cuestionó el chico rubio, riendo a grandes carcajadas.
- ¡Menuda suerte¡Esa chica es super guapa!- Corroboró Kiba, algo celoso.
- Bah… no digáis tonterías, yo no la conozco de nada…- rechazó el muchacho de la coleta, meneando la cabeza con rapidez.
- ¡Shhh! Calláos… que siguen hablando…- les mandó al silencio, Sasuke, con el oído pegado en la ventana.
- Oye tú… la pelirroja… si no estás ni en su misma clase…- Shikamaru prestó de nuevo atención a lo que se desarrollaba en la sala de las duchas. Aquella voz pertenecía a su compañera de pupitre, Temari.
- Bueno¿Y eso qué más da?- Fueron Iria y Nao la que respondieron.- A nosotras nos vuelven locas los guapos de Sasuke y Gaara… y tampoco estamos en su clase…
Aquella vez, fue al pelinegro y al chico de los ojos aguamarina a los que le tocó sentirse incómodos. A la vez, despegaron sus rostros del cristal y dieron la espalda a los demás, dispuestos a bajar sin decir palabra, por la cañería.
- ¡Eh! Menudos sois… ¿Ahora os marcháis…?- preguntó Shikamaru, alzando una de sus cejas.
- E…- por primera vez en su vida, Sasuke Uchiha no se sentía a gusto con la situación en la que se hallaba.- Esto… quiero marcharme a la fiesta…
- ¡Pero si aún queda para que empiece más de tres cuartos de hora!
- Y a mí no me interesa la conversación…- repuso Gaara, listo para comenzar a descender.
- ¡Qué¿¡Pero es qué estáis locos!- Naruto se atragantó cuando vio la fiera mirada del pelirrojo clavarse con peligro en sus claras pupilas.- Qui… quiero decir… ¡Que no tenéis por qué estar avergonzados porque esas chicas tan… uff… guapas… les gustéis…!- se apresuró arreglarlo a toda prisa.
- He dicho que n…
- ¡Silencio! Es muy problemático si hacéis tanto ruido, porque así, no puedo escuchar la conversación entre Temari y la Hyrywa… parece que va a confesarse… ¡Vaya¡Dice que se ha interesado por alguien!- Shikamaru fue apartado con rudeza, y su puesto fue sustituido por sus cuatro amigos, dos de los cuales, iban, hace unos segundos, a abandonar el rellano.
- Ja… ya se les ve lo poco que les importaba lo que decían ellas…- ironizó el Nara, apoyándose en la pared.
Dentro, la conversación entre la hermana de Gaara, y la chica de cabello castaño, mantenía a todos en vilo, sobre todo a Naruto y a Kiba, que aún, ninguna chica había confesado su interés hacia ellos.
- Ahora que me acuerdo… aún no me has dicho quién te gusta, Ran… no sé por qué, pero al final, no me lo llegas a decir…
La Hyrywa, recostó su barbilla, impregnada por cientos de gotas de agua, sobre la pared que separaba su ducha de la de su amiga, y suspiró con pesadez, mientras se sonrojaba ligeramente.
- Ya te lo he dicho… no es que me guste… simplemente, al verlo… me pareció bastante… mono…- dijo, con la voz tan temblorosa y balbuceante como la de Hinata.
Los cuatro chicos se pegaron aún más al cristal, y éste, de pronto, soltó un ligero chasquido. Shikamaru, alertado por el ruido, se separó levemente de donde estaba apoyado.
- Oíd…- comenzó.
- ¡Shhh¡Calla!
La chica de las cuatro coletas soltó una pequeña carcajada y entornó el rostro, situándolo muy cerca del de la Hyrywa.
- Sí… lo que tu digas… en fin… dime ahora, ya que es imposible que nos interrumpan… a quién consideras… mono…- sonrió peligrosamente.
Ran sintió como se le formaba un nudo en la garganta, y su cara enrojecía más y más.
- Pues…- A tan sólo un metro de ellas, el cristal sobre el que estaban apoyados los chicos, comenzó a crujir con algo más de fuerza, y a doblarse peligrosamente.
- ¡Eh!- Shikamaru caminó a grandes zancadas hacia sus compañeros, y tiró de sus brazos, intentando alejarlos de la ventana.- ¡Os la vais a cargar¡El vidrio no puede soportar todo vuestro peso!
- ¡No seas aguafiestas!- le soltó Kiba, empujándolo hacia la dirección del rubio.
- ¡Cuidado Shikamaru, que te vas a empotrar contra mí…!
- La verdad Temari es que…- los corazones de los dos chicos que aún no se habían dado cuenta de que el Nara se dirigía a toda velocidad hacia ellos, se encogieron al escuchar las palabras que Ran, estaba a punto de pronunciar.- El chico en el que me he fijado, no es ni más ni menos que t…
CRASH!
Gracias al embiste del muchacho de la coleta, el vidrio no soportó la presión, y, dando una tremenda sacudida, se rompió en mil pedazos, arrojando a los cinco chicos en el interior de las duchas femeninas. Cayeron unos encima de otros. Gaara, bajo todos ellos, gruñía, farfullando que se apartasen, sobre él, el Nara se tocaba con delicadeza el enorme chichón que le había salido en medio de la frente, debido al enorme golpe con la cabeza de Naruto. Sasuke se encontraba bajo Kiba, con las mejillas ardiendo por la vergüenza y con un Akamaru nerviosísimo mordisqueándole las orejas. El dueño del animal, al no querer caerse, se había agarrado a los pantalones del muchacho rubio, que se encontraba de pie, frente a aquella montaña de pies y manos, y, debido al golpe que había sufrido, se los había acabado bajando, arrastrando los calzoncillos naranjas con ellos.
Ran y Temari, boquiabiertas, sin poder reaccionar, observaron a los cinco chicos, mientras que a Iria, Maya y Nao, se le escapaban alguna que otra risilla.
- ¡Qué¿¡Por qué se ha escuchado ese ruido¿¡Se ha roto algún cristal!
De pronto, la puerta del cuarto de baño se abrió con violencia, y Asuka e Hinata, seguidas de Ino y Sakura, entraron precipitadas en él, todas, aún sin arreglar, con la camiseta a medio poner y la falda sin abrochar. Éstas dos últimas, observando pasmadas el panorama que se hallaba frente a sus ojos, se apresuraron a esconderse tras la pared de una de las duchas. La Akane corrió junto a Ran, alcanzándole su toalla para que se envolviese en ella. Por último, la Hyüga, se quedó paralizada, con la cara de un color tan rojizo que llamaba a la preocupación, observando con los ojos en blanco, de cintura para abajo, a Naruto.
Durante un segundo hubo silencio, hasta que de pronto…
- ¡AHHHH!
Hinata se llevó las manos a la cara, cubriéndose sus plateadas pupilas, y, dándose la vuelta, se pegó contra la pared soltando chillidos sin parar. Temari, echa una auténtica furia, se enrolló en su toalla color pastel, y se dirigió furiosa hacia el exhibicionista y el cuarteto de chicos que luchaban por ponerse en pie.
- ¡VOSOTROS!- gritó a todo pulmón.- ¡Se puede saber qué estáis haciendo aquí!
- Pu… pues…- tartamudeó Naruto, subiéndose de inmediato los calzoncillos.- Fue… fue…
- ¡Un accidente!- se apresuró a aclarar Kiba, en cuanto logró asentarse sobre sus dos pies.
- ¡Guau!- corroboró Akamaru.
- No era nuestra intención…- Sasuke, tan incómodo que no sabía donde dejar quietas sus pupilas. Acabó dejándolas sobre el suelo, aunque no viese en ellas otra cosa que no fueran los cuerpos semi-desnudos de las nueve chicas que había observado anteriormente.
- ¡Más vale que sea así, por que si no llamo ahora a nuestr…¡¿Pero se puede saber qué estáis haciendo vosotras tres?- la hermana de Gaara volvió enrabiada el rumbo de sus gritos, dirigiéndose ahora hacia el trío de chicas, Iria, Maya y Nao, que, con desenfado, y sin estar cubiertas del todo por sus mínimas toallas, medio se insinuaban a sus tres predilectos, Sasuke, Shikamaru y Gaara, que las miraban con los ojos bien abiertos.
- Pero serán guarras…- masculló por lo bajo Ran, apretando con fuerza los puños.- ¡Ey¡Taparos al menos un poco, caray, que se os ve todo!
- Pues a mí no me importa que se les vea…- se le escapó al Nara.
Fue una mala idea que abriese la boca. Temari, al escuchar estas últimas palabras, se hinchó de aire, y a toda velocidad, frotándose los nudillos de sus empapadas manos, estampo de lleno su puño en la cara del muchacho de las argollas, que salió propulsado a la velocidad de la luz, atravesando los pocos cristales que quedaban en la ventana.
- ¡Salido!- Ran se apresuró en sujetar a su enfadada amiga, que ya iba dispuesta a rematar a su pobre compañero de pupitre.
- ¡Temari¡Cálmate, que casi te lo cargas!- exclamó algo asustada.
- ¡Auch!- la cabeza de Shikamaru apareció de pronto, torcida en una mueca de enojo.- ¡Podías tener algo más de cuidado, un poco más, y me caigo!
- ¡Te lo mereces, por ser tan pervertido como mi hermano Kankurô!- le soltó la chica de las cuatro coletas.
- Bah…- Maya, saliendo tras la pared de la ducha, se acercó al Nara, y, con celo, le acarició la pequeña parte rojiza de su frente, consecuencia por el impacto contra el cristal.- No le hagas caso… tú no eres nada de lo que ha dicho…-. Se inclinó sobre él, y lo besó suavemente en la herida.- Yo no creo que seas así…
Los demás, observaron la escena helados, y Shikamaru, el principal afectado, no era menos que ellos. De pronto Temari, con el rostro lívido por la rabia y la frustración, sin poder evitarlo, golpeó con la punta del pie el suelo, y se dio la vuelta, abandonando sin decir ni una sola palabra el cuarto de las duchas.
Ran le lanzó una mirada a Asuka, que asintió a su vez. La muchacha de cabello negro, les echó un último vistazo cargado de desprecio al trío de la 2H, con intención de marcharse de la estancia, más, de pronto, se quedó paralizada, en su sitio, cuando un rostro en el que antes no se había fijado, se tropezó con sus ojos.
Sasuke Uchiha, al sentir como ella posaba su mirada verde sobre él, frunció levemente el entrecejo, recordando al instante quién era aquella chica. La misma que, esa misma mañana, había herido por primera vez, el orgullo de Neji Hyüga.
- Okiro…- susurró de súbito, con las pupilas dilatas igual que un gato en la oscuridad.
- ¿Qué pasa, es que tengo algo pintado en la cara?- le preguntó bruscamente el muchacho de cabello negro, apartándose el flequillo de la cara.
Asuka torció la boca. Conocía a la perfección aquel famoso gesto que solían realizar los "Sex Symbol" de cada colegio, campamento, o College. El mismo movimiento que subía aún más la altanería del que lo realizaba y la caída de babas de las chicas que lo observaban, como era el caso de Iria, Ino y Sakura.
Aún así, aquel pelo tan liso y negro, aquella piel tan suave y pálida, y aquel fingir de niño malo…le recordaba a él… a su pequeñín, como ella solía llamarle…
- No te estaba mirando a ti, por si acaso se te había pasado por la cabeza…- le dijo atropelladamente la Akane, desviando el rumbo de sus ojos.
Y, sin mirar siquiera ni una sola vez, dejando pasmadas a sus amigas Hinata y Ran, abandonó aquel lugar, siguiendo los pasos que había dado Temari.
La Hyrywa, tras parpadear levemente y despertar en la ensoñación en la que se había sumido, decidió que, tras el incidente de una de las integrantes del trío de la 2H, no quería seguir viendo esa misma clase de comportamientos que había llevado a cabo Maya, que por cierto, aún seguía arrodillada cerca de un sonrojado Nara. Así que Ran, decidió dar por finalizada la visita de los muchachos a las duchas. Más que por indignación, por miedo en ver enredados los brazos de Nao en el cuello de Gaara.
- ¡Ya os estáis hiendo, o llamo de inmediato a la monitora de la habitación!.- Exclamó saliendo tras la pared de la ducha, cubriéndose con la toalla lo más que pudo.- ¡Tú¡Deja tranquilo de una vez a Shikamaru o vete con él y déjanos en paz a todas!- La chica pelirroja, con una mueca de enojo en la cara, se alejó del muchacho de las argollas, no sin antes guiñarle un ojo, cómplice, que sólo consiguió que el rojo de las mejillas del chico, aumentase aún más.- Y… ¡Naruto, por Dios, ponte de una maldita vez tus condenados pantalones!- el rubio dio un salto de sorpresa, y se dio cuenta de que, aunque sus partes más íntimas estaban ya cubiertas, por el estado de paralización que sufría todo su cuerpo, se había olvidado por completo del resto de su ropa bajada.
Ran se cruzó de brazos y frunció el entrecejo, acercándose a la Hyüga que, más roja que un tomate, y con las manos cubriendo parte de su cara, mantenía su vista clavada en el suelo, a pocos centímetros del Uzumaki.
- Además…- La Hyrywa lo miró, con expresión acusadora.- ¡Le has podido crear un trauma a la pobre Hinata!- Ésta, al momento, negó con rapidez la cabeza, y, con sus pupilas aún en el suelo, contestó con voz queda y nerviosa.
- No… que… que va… no me ha impresionado nada… sólo he visto algo medio moreno… y… como era tan… pequeño… apenas saltaba a la vista… y…
Kiba, que observaba a Naruto de reojo, se echó a reír.
- Je, creo que será mejor que lo dejes… no es la mejor manera de arreglar el asunto…
Los presentes volvieron sus cabezas hacia el chico ojiazul, que, con la moral por los suelos por lo último que había dicho la Hyüga, se mantenía medio agachado sobre el húmedo suelo, con la boca torcida y los brazos caídos.
Hinata, observando lo que su comentario había llegado a hacer, se apresuró a arreglarlo.
- No… tam… tampoco quería decir eso… no era… tan… pequeño… si no que…
- ¿Era grande?- le preguntó Nao, riendo a escandalosas carcajadas.
- Bueno, sí… digo… ¡No!- Naruto agachó aún más su posición cabizbaja.- Yo… yo lo que quería decir es que… que…- La pobre muchacha, más nerviosa y confusa que un trabalenguas, sacudió la cabeza, aguantando los sollozos y, lanzando una última mirada al rubio, echó a correr, siguiendo el camino que antes había recorrido sus amigas Asuka y Temari.
Ran se exasperó.
- ¡Estaréis contentas!- exclamó, señalando a Nao y a sus amigas.
- Bah… no exageres, tampoco le he dicho nada… es sólo que es demasiado llorona y se ofende con cualquier cosa…- comentó Iria, quitándole importancia al asunto.
La Hyrywa apretó los puños, y, volviéndose con aún más leña al fuego que ardía por dentro, señaló a la ventana con violencia. Sus ojos, parecían querer salirse de sus órbitas.
- Ya… ya vamos…- se apresuraron a decir Kiba y Naruto, siguiendo a toda velocidad el sendero que había recorrido su amigo Shikamaru cuando Temari lo lanzó a través de los cristales. Gaara fue el siguiente en salir, que, tras lanzar aquella mirada tan penetrante, y no decir ni una sola palabra, desapareció al saltar por el rellano.
El último que quedaba por marcharse de las duchas femeninas, Sasuke Uchiha, parecía dudar.
- Oye…- le dijo de pronto a Ran, con aquel tono algo frío y altanero en él.- ¿Cómo se llama la chica de cabello negro y ojos verdes?- Aquella pregunta se asemejaba más bien a una orden. En su rostro, no se vislumbrara interés específico ninguno, aunque sí algo de débil curiosidad.
- Eh…- la Hyrywa se quedó algo descolocada por la súbita cuestión, y le respondió con recelo, sintiendo sobre ella las miradas sufridas de Iria, Sakura e Ino.- Asuka… Asuka Akane.
Sasuke, sonrió entonces, con esa clase de sonrisas que volvían loca a cualquier chica que tuviera buena vista.
- Pues dile de mi parte que a mí no me asustan ese tipo de respuestas que utilizó con Neji Hyüga…
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- ¡Wow! No está nada mal… ¿Eh, chicas?- preguntó Ran, volviéndose hacia sus amigas nada más entrar en la cafetería, ahora convertida en una discoteca abarrotada de gente bailando.
- Ss… sí…- murmuró nerviosa Hinata, que, escondida tras unas perdidas Temari y Asuka, intentaba que se le viera el cuerpo lo menos posible.
- ¡Pero bueno¿Qué es lo que os pasa a las tres?- protestó la Hyrywa, colocándose las manos en las caderas.
Las tres chicas bufaron y desviaron la vista, para llegar a clavarla en el suelo.
- A mi… me da vergüenza ir vestida así…- musitó la chica de ojos plateados.
- ¡Yo estoy cabreada con ése tal Shikamaru!- exclamó la muchacha de las cuatro coletas, girándose en redondo. La Akane no respondió, parecía absorta a todo aquello que no fuese su pensamiento.
- Pero… ¡Hemos venido aquí a divertirnos…¿No?- dijo la chica de cabello castaño, señalando la enorme masa de chicos bailando.- Además, si os mostráis así delante de ellos, sólo conseguiréis que ellos hayan cumplido su objetivo.
-¿Objetivo¿De qué estás hablando, Ran?- le preguntó la chica de las cuatro coletas, frunciendo ligeramente el entrecejo.
- ¿No está claro…¡Intimidarnos!- casi gritó la muchacha de cabello castaño, llevada de pronto por sus típicas explosiones de carácter adolescente que a menudo solían apoderarse de ella.
- Joder, al estar todo el tiempo conmigo se te han pegado algunas cosas de las mías…- comentó la hermana de Gaara, esbozando una media sonrisa en sus hasta hora, caídos labios.
- Pues yo creo que lo que querían era más bien espiarnos desnudas…- contradijo Asuka, hablando por primera vez en un buen rato.
- ¿Bueno, y qué?- preguntó la Hyrywa.- ¡Me encanta ésta música y me encanta bailar! Y como supongo, a vosotros también os gustará, así que por favor… vamos a disfrutar después de las mierdas de clases que hemos tenido… aún no me he recuperado de lo de Romeo y Julieta…- torció la boca, y de pronto, al escuchar como sus tres amigas se echaban a reír en grandes carcajadas, alzó los ojos, entre sorprendida y enojada.- ¡Qué!- Temari, ya con la sonrisa recuperada en su boca, se acercó a ella y le revolvió el pelo, como solía hacer cuando Kankurô se molestaba por algo.
- Nada, nada… que nos hemos dado cuenta de que tienes razón.- Respondió, aún riendo.- Así que… vamos allá… ¿No?
- ¡Vamos!
Las cuatro, ya despreocupadas por los antiguos pensamientos que asolaban sus mentes, gracias a un Romeo y una Julieta muy peculiares, saltaron como locas a la pista, en el momento que una nueva canción llegaba a sus oídos.
Y esto es pa ti, pa que lo disfrutes y pa que te enamores
pa que tu marido no guarde rencores,
es la medicina pa tos los dolores del corazón…
- ¡Uah¡Me encanta esta canción!- gritó Ran, comenzando a moverse al ritmo de la música. Las cuatro chicas formaron un corro, y, a la vez, empezaron a sacudir sus caderas, acompañando sus balanceos con los brazos, agitándolos sobre sus cabezas.
Hace falta que bailes mi ritmo caliente así mueve los pies,
tu meneo me dice tanto que hasta con ropa todo se ve.
Si la vida te dice dale como es posible que digas no,
aprovecha las alegrías y vive la vida como hago yo.
Las cadenas que colgaban en torno del cinturón que llevaba la Hyrywa ajustado en la cintura, volaban alrededor de sus caderas, produciendo un suave tintineo, que llamaba la atención a todos los que se hallaban a su alrededor. Alzó la vista, y sonrió a sus amigas, éstas, parecían haberse olvidado por completo de todo aquello que le s había preocupado anteriormente, y ahora, sin dejar de moverse ni un solo instante, sonreían abiertamente, siguiendo cada una los movimientos de la que se encontraba al lado. Incluso Hinata parecía haber perdido su timidez habitual, y, aunque sonrojaba, no se echaba atrás en seguir los cortantes movimientos de cadera que daban sobre todo, Ran y Asuka.
Si eres tan loca, te aconsejo mami que muevas la popa,
sabes tu muy bien lo que me alborota,
recuerda que estamos en la pista y no pasa na…
porque estamos en europa…
Un grupo de ocho chicos, apoyados algo despistados en la barra, hablaban a voz de grito debido a la fuerza con que la música rebotada en las paredes de la discoteca.
- ¡Y decís de verdad que os colasteis en las duchas de las chicas!.- Preguntó a voz de grito Kankurô, sin poder llegarse a creer lo que Naruto, Kiba, Shikamaru, Sasuke y Gaara acaban de relatar.- ¿Por qué no me avisasteis?
- ¡Cómo qué por qué!- gritó el rubio, meneando sus manos por encima de su cabeza.- ¡Con lo armario empotrado que eres, fijo que no cabrías en el rellano del primer piso!
El muchacho de la cara pintada, alzó un puño, y agarró con fuerza al ojiazul, alzándolo del suelo.
- ¡Qué has dicho, mocoso!- Bramó enfurecido.
- Ey… no arméis tanto jaleo, que con el ruido que hay aquí ya es más que suficiente…- se quejó Shikamaru, bufando por lo bajo.- Jo, menudo rollo… las mujeres son un problema, mira que bien bailan esas cuatro y no se acercan a nosotros para pedirnos un baile…
Neji frunció el ceño, y se volvió hacia él, molesto.
- No seas idiota.- Le dijo con su habitual tono gélido.- Somos nosotros los que tenemos que pedirles el baile a ellas…- De pronto unas voces a su derecha femeninas y seductoras, les hizo volver sus rostros con rapidez.
- Pero si el gato no va a aparearse con la gata… será la gata la que irá entonces a por él…- Iria, Maya y Nao, vestidas casi idénticas, con unas minifaldas de colores pálidos que mareaban a la vista, y ceñidos tops ajustados a sus pechos, cubriendo lo mínimo de sus torsos, les sonrieron angelicalmente, con un dejo juguetón.
Y esto es pa ti, pa que lo disfrutes y pa que te enamores
pa que tu marido no guarde rencores,
es la medicina pa tos los dolores del corazón…
- ¿Os venís a bailar un poco?- preguntaron sin vacilar al pelirrojo, al chico de la coleta y al Uchiha, que se observaron durante un instante entre sí, vacilando. Como a todos, les encantaba bailar, y aquellas tres, no tenían aspecto de hacerlo mal.
- Bueno… podría no ser un problema…- aceptó Shikamaru.
- Y así haremos algo más que estar tragando sin parar…- comentó Sasuke, aún así, mirando de reojo aquella chica no muy lejos de ellos, de bucles negros recogidos en una coleta alta.
- … vamos…- Gaara, sin cambiar ni un solo instante la expresión de su rostro de mármol blanco, se dirigió el primero, hacia la pista de baile.
¡Ay! Yo no se lo que a mi me pasa cuando te miro los ojos así,
se me hierve toda la sangre como yo nunca jamás sentí.
Tu me provocas, después dice tu mami que yo soy el nota
que ando alborotao y con cuatro copas,
no sabe que mi encanto a ti te vuelve loca
y que te pones como niña cuando abro la boca.
- ¡Ah!- Ran no pudo evitar que una pequeña exclamación escapase de su boca, cuando, a pocos metros de ellos, descubrió al trío de la 2H, bailando junto a algunos de los chicos de su clase. Entre los que, por desgracia, se hallaba Gaara. Dejó en seco de bailar, y, con los ojos desorbitados, tuvo que tragar saliva para que su garganta no se quedase seca de súbito. Observó totalmente helada como las manos del pelirrojo, a ambos lados de la caderas de Nao, apenas la llegaban a rozar, y su cuerpo, se movía a su ritmo, de una forma que mareaba y confundía a la vista. Él mantenía sus intensos ojos clavados en los de su pareja, serio y concentrado en cada vibración de la canción, en cada sílaba de la letra… la Hyrywa lo maldijo en silencio, poseer una expresión tan escrutadora le parecía un auténtico pecado.
- Ey, Ran… ¿Te encuentras bien? Estás un poco pálida…- le preguntó de pronto Asuka con un dejo de preocupación en su voz.
- ¡Eh!- la chica de cabello castaño dio un salto, sorprendida. Sus tres amigas, la miraban sorprendidas, sin entender por qué, sin previo aviso, había dejado de moverse.
- ¿Es qué ocurre algo?- Temari volteó la cabeza hacia atrás.
"¡Mierda¡No puedo permitir que vea a Shikamaru bailando con Maya!" Pensó horrorizada la Hyrywa, arrojándose sobre la hermana de Gaara y haciéndole volver el rostro hacia con incredulidad.
- ¡No! Qué va… no ocurre nada…- se apresuró a decir Ran, negando a toda velocidad con la cabeza. Volvió a colocarse en su sitio, y, tras mentalizarse a sí misma que olvidase la imagen de Gaara, bailando de aquella forma junto a Nao, cerró los ojos y se concentró de nuevo en el sonido de la música.
Y esto es pa ti, pa que lo disfrutes y pa que te enamores
pa que tu marido no guarde rencores,
es la medicina pa tos los dolores del corazón…
Itachi, aburrido ya de las habladurías de su amigo Kisame y las películas americanas, entró en la discoteca, y, en la barra, descubrió aliviado a algunos de los que habían llegado con él, la noche anterior, al Konoha´s College.
- ¡Ah¡Hola!- saludó Naruto al verlo llegar junto a ellos.- ¡Antes de marcharme te vi hablando con el cara-tiburón¿Dónde se ha metido?.- El Uchiha mayor suspiró, y negó con desgana.
- Bah… está viendo en el cine de nuestro edificio la película de Scream VIII… y me apetecía pasarme por aquí, ya que estaba aburrido… aunque…- los observó a los tres muchachos por el rabillo del ojo.- Vosotros parecéis igual…
- Que va, que va…- dijo Kiba, moviendo las manos con rapidez.- Íbamos justo ahora a bailar con aquellas cuatro chicas…
El hermano mayor de Sasuke, apartó sus ojos de los muchachos, y, dejando escapar una insinuadora sonrisa, descubrió entre toda aquella marabunta que bailaba, un cuarteto de chicas, todas, preciosas, que se movían al compás de la música, insinuantes, pero sin llegar a rozar la vulgaridad, como solía pasarle a la mayoría.
- Mmm… son cuatro chicas… y vosotros sois solamente tres…- Itachi rió.- No sería bueno dejar a una apartada… ¿Me dejáis que me una a vosotros?
- Nph…- Naji suspiró y se encogió de hombros. Le daba totalmente igual.
- ¡De acuerdo! En un principio iba a venir Kankurô… pero nos ha abandonado para ir a acosar a la de los moños, Tenten creo que se llamaba…- El Hyüga, tras escuchar la voz de Kiba, alzó la mirada, aquel nombre que no le resultaba nada desconocido. Gruñó por lo bajo, al encontrar a la susodicha, bailando sin demasiadas ganas junto a Sakura Haruno y a Ino Yamanka, perseguida en todo momento por el acosador de la cara pintada.
- Venga… ¡Vamos¡Yo me pido la del pelo corto y negro, que está vestida con los pantalones ajustados negros y la camiseta atada al cuello, plateada!- exclamó Naruto, al tiempo en el que se alzaba el cuello de su camisa naranja.
- ¡Pues yo la rubia de las cuatro coletas! Uff… está guapísima con ese vestido rosa… aunque espero que, con la poca luz que hay, y lo mal que vemos sus caras, no resulten ser al final cuatro cardos…- comentó el Inuzuka, con un dejo de preocupación.
- Imposible…- rechazó Itachi, al tiempo que echaba a andar en dirección a la muchacha en la que se había fijado desde el principio, de cabellos negros, cubiertos de bucles, vestida con unos pantalones largos y acampanados, turquesas, y una camiseta muy ajustada negra, que resaltaba la perfección las formas de su cuerpo.- Unas chicas que pueden bailar de esa forma… no pueden ser feas…
Neji, ligeramente aburrido, pensó que, después de todo, no era tan mala idea abordar de aquella manera a aquellas muchachas, que, según su criterio, no bailaban nada mal. Por eso, las decenas de chicas que momentos antes, tras la huída de las de la 2H, junto a sus tres compañeros, le habían pedido que bailasen con él, las hubo rechazado de inmediato. Él era Neji Hyüga, el culpable de hacer enloquecer a todas las mujeres en la pista de baile, en la música, y en sus sutiles palabras, y no pensaba bailar con aquellas que no valiesen la pena. Sin embargo, la única libre de las cuatro chicas en la que sus compañeros se habían fijado, no lo hacía mal. Aunque se encontraba de espaldas, y tan sólo podía ver aquella cascada de cabello ondulado y castaño cayendo sobre su camiseta ajustada de tirantes, abierta por el final, su corta falda vaquera de volantes, y aquel cinturón, que se ajustaba a sus caderas, haciendo ondear sus cadenas con la misma sequedad o suavidad que dictaba su dueña… Sí¿Por qué negarlo? Aquella chica le atraía.
Sonrió, y siguió a sus tres compañeros.
De pronto, la voz del Dj, un extraño hombre corpulento que tenía medio rostro tapado por una especie de pañuelo blanco, y la otra parte, pintada con extraños símbolos, bajó un poco el volumen de la música, y exclamó a través del micro:
- ¡Ahora… un regalito para las parejitas de parte de vuestro Dj Baki¡Un momento de intimidad!
Y, sin que nadie se lo esperase, las luces se apagaron por completo.
- ¡Wow¡Esto es genial!- exclamó la voz de Asuka, no muy lejos de Ran.
- ¡Jaja, chicas, aprovechar para toquetear algún trasero que se os ponga por "Accidente" en la mano…!
- ¡Te… Temari!- exclamó escandalizada Hinata.
La música volvió a subir de volumen, al igual que la temperatura, que empezaba a ser ligeramente sofocante.
- ¡Esta parte me encanta!- gritó Ran, loca de alegría.
Las siguientes palabras de la canción, eran mucho más bruscas y rítmicas, acompañadas con el sonido de los tambores, que llamaban a las cinturas de todos los chicos y chicas que en aquellos momentos, bailaban en la pista.
Arriba mueve la popa…
nanananana,
Arriba mueve la popa…
nanananana,
Arriba mueve la popa…
nanananana,
Este es el ritmo que traigo pa ti.
Las cuatro chicas, a la vez, a medida que las frases de la parte final de la canción se iban sucediendo, movieron las caderas más pronunciadamente, mientras que poco a poco, iban bajando en dirección al suelo, hasta llegar por completo, a encontrar en cuclillas.
Pero de pronto, cuando de nuevo la misma letra volvía a escucharse, sintieron como unas fuertes manos se les enredaban en la cintura, acompasándose en los movimientos de sus vertiginosas curvas.
Ran, en el instante que sintió aquellos dedos en su piel y aquel aliento que le acarició el oído, los nervios comenzaron a florecer en su propia carne, y, a pesar de que sus movimientos con sus caderas no se detuvieran por nada del mundo, no pudo evitar que se le pusiese la carne de gallina.
- Tranquila…- le susurró una voz a su oído, distorsionada, debido a la fuerza con la que la música sonaba.- No lo haces mal… ¿Sabes?
Arriba mueve la popa…
nanananana,
Arriba mueve la popa…
nanananana,
Arriba mueve la popa…
nanananana,
Este es el ritmo que traigo pa ti.
No supo por qué, pero esas palabras consiguieron que la confianza volviese a ella. Así que, con una sonrisa en sus labios, colocó sus manos sobre las propias de aquel que bailaba junto a ella. Poco a poco, sintiendo el cuerpo de él pegado al suyo, comenzaron a incorporarse. Cuando por fin se encontraron totalmente rectos, él chico que la tomaba por la cintura la volteó, para quedar frente a ella, aunque no la viese absolutamente nada. Ran, sintió como él la impulsaba contra su pecho, y sus manos, acariciaban sus caderas, enredándose de vez en cuando con las cadenas que colgaban de él.
La canción, llegaba a su fin.
Y esto es pa ti, pa que lo disfrutes y pa que te enamores
pa que tu marido no guarde rencores,
es la medicina pa tos los dolores del corazón…
Y esto es pa ti, pa que lo disfrutes y pa que te enamores
pa que tu marido no guarde rencores,
es la medicina pa tos los dolores del corazón…
La canción acabó.
- ¡Bbieeeeeeennnnn¡Fin del tiempo de las parejitas!- exclamó la voz de Baji, pulsando el interruptor del foco de luz principal.
Ran, con una sonrisa llena de esperanza en sus labios, alzó la mirada hacia al que tenía delante y, de pronto, notó como el mundo, a su alrededor, estallaba en mil pedazos.
Neji Hyüga.
No fue la única que se quedó totalmente paralizada. Él, con las manos aún sobre las de la Hyrywa, estaba boquiabierto, con las pupilas dilatadas. Parecía incapaz de reaccionar.
"¡Mi…MIERDA¡He bailado con el tío que peor me cae en este mundo! Y lo peor no es eso… ¡Lo peor es que me ha gustado!"
- ¡Ah¡Na… Naruto…!
- ¡Hinata¡Hinata¿¡Qué te ocurre!
Ran y el Hyüga desviaron su mirada el uno del otro, y la dejaron quieta en la escena que tenían al lado. Al parecer, la muchacha de ojos plateados había bailado junto al Uzumaki, y, al descubrirlo, dado su vergüenza y su timidez, acabó asestándole un buen cabezazo al rubio, que, en aquellos momentos, junto a ella, estaba de mala manera sobre el suelo, medio inconsciente debido al fuerte impacto.
- ¡Madre mía¿¡Estáis bien!- preguntó alarmada la Hyrywa, separándose entonces de Neji, arrodillándose en el suelo junto a Temari, que abanicaba con las manos. A ambos lados, Asuka e Itachi observaban el panorama pasmados, y Kiba, desternillándose de risa.
- ¡Tú!- le gritó la chica de las cuatro coletas, dirigiéndose al muchacho de cabello castaño.- ¡Ya que has demostrado tener las manos bien largas cuando bailábamos, podrías hacer ahora lo mismo para darles un poco de aire a éstos dos!- el muchacho cesó de reír de inmediato, y, enrojecido, obedeció de inmediato a la hermana de Gaara.
Debido al tumulto que se hubo levantado en torno a los dos muchachos inconscientes, la gente comenzó a agolparse alrededor, poniéndose de puntillas e intentando husmear lo ocurrido.
Ran se volvió molesta cuando sintió el empujón procedente del trío de la 2H, que, muy cerca de Sasuke, Shikamaru y Gaara, querían ponerse, como siempre, en primera fila, y a poco, no arrojan a la Hyrywa contra Hinata y Naruto.
- ¡Eh¡Tened un poco más de cuidado!- gritó súbitamente furiosa, en dirección a los seis que se encontraban tras ella.
- ¡Eres tú la que lo debes tener, molestas a la vista!- le respondió Nao, de malos modos.
Ran no tuvo tiempo de contestar, pues de pronto, un vozarrón los dejó a todos sordos.
- ¿Qué ha pasado aquí?- Tsunade, la Head Master del College apareció de la nada, arrastrando tras ella al resto de profesores, suerte que entre ellos, no se hallase Haihai.
- ¡Ahí va¡Así que sabes hablar nuestro idioma y que no eres inglesa!- exclamó indignado Kiba, cruzándose de brazos.
La mujer rubia no contestó e hizo caso omiso al comentario. Con los ojos almendrados, brillando por el disgusto, echó un vistazo a Hinata y al pobre Naruto, que, con los ojos cerrados, no se movían ni un solo milímetro.
- Ya me explicaréis luego lo que ha pasado… pero antes hay que llevar a estos dos chicos a sus respectivos edificios…- la mujer paseó la mirada por los que tenía a su alrededor, y la fijó en Asuka, que aún se mantenía al lado de Itachi.- ¡Vosotros dos¡Llevad a éste chico a su dormitorio!- acto seguido, se volvió hacia Ran, y al chico que tenía al lado.- ¡Y vosotros, llevaos a la chica a la 3H! Soy la monitora de esa habitación… y pasaré algo más tarde para verificar como está…
"Genial… ahora encima tendré que llevar a Neji a mi propio dormitorio, después de haber tenido que bailar con él…" La Hyrywa se volvió de mala gana hacia el muchacho que tenía al lado, y, sin poder evitarlo, se sobresaltó, al no encontrarse con los ojos de plata que esperaba, si no con unos verdes… tan intensos como el fondo de un océano.
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- ¿De verdad que estás cómoda y no quieres que yo lo lleve?- Asuka, con uno de los brazos del inconsciente Naruto en torno a sus hombros, negó frenéticamente con la cabeza, sonriendo agradecida.
- ¡No! Qué va… además… Tsunade ha dicho que lo llevemos cargando entre los dos…-Comentó ligeramente incómoda.
- Pero ella no está aquí… ¿Cierto?- le preguntó Itachi, sonriéndole con un toque seductor.
La Akane se sonrojó y clavó su mirada en el suelo. Comenzó a preocuparse, a ella no le solía pasar aquello, era simpática, alegre, divertida, y sobre todo, despreocupada. Aunque el chico que estuviese a su lado le gustase… no solía comportarse como lo estaba haciendo en aquel momento.
El Uchiha mayor, curioso, se acercó algo más al rostro de ella, y, esbozando sobre su sonrisa, una mueca divertida, cuestionó:
- Oye… ¿Te pasa algo? Ya te he dicho que si quieres… no tienes por qué acompañarme, yo me las arreglaré solo…- comentó, clavando sus ojos negros en los esmeralda de la muchacha.
Ésta volvió a negar, esta vez con mayor insistencia. Tras una vacilación, decidió dar fin a una pequeña, pero tormentosa duda que la había estado molestando desde que, después de que el foco principal de la discoteca, iluminase el rostro de aquel con el que había bailado.
- Es sólo que… te pareces mucho a un chico de mi clase…- respondió, con voz queda.
- ¿De veras?- Itachi levantó la vista, y se pasó la mano por el flequillo, imitando a la perfección a aquel chico al que tanto se asemejaba. Aunque, aún así, no sintió la misma sensación al observarlo.- Dime… ¿En qué clase estás?
- …En la número trece…
- ¡Ah! Pues entonces claro que me parezco a ese chico…- el muchacho de cabello negro miró con distracción hacia el cielo.- Es mi hermano pequeño, Sasuke…
- ¡Qué¿¡Tu hermano!- exclamó sorprendida Asuka, volviendo con brusquedad el rostro hacia su acompañante.
GLUPS.
De pronto, su pálida piel se tiñó de color rojo subido, por culpa de la sorpresa que le había causado aquella súbita noticia, había calculado mal la distancia al girar la cabeza con el rostro de Itachi. Ahora, sus caras distaban de no más de cinco centímetros, y el suave aliento del muchacho, acariciaba su nariz.
Con brusquedad, la Akane se apartó y se apresuró a desviar su mirada hacia el lado contrario, sin atreverse a decir nada. El muchacho, por el contrario, dejó escapar una pequeña risa grave, con sus pupilas aún atentas en la figura de la muchacha.
Asuka tuvo suerte, pues, pocos segundos después, llegó por fin al edificio de la Arena, y decidió que ya lo había acompañado bastante y que era hora de marcharse. Aunque la verdad, no le faltaba curiosidad en ver como era uno de los edificios de los chicos por dentro.
- Bueno… me tengo que ir ya…- La chica de cabello negro se mordió la lengua. "¿Tengo? Seré mentirosa…"
- Claro, por supuesto… entonces te veré algo más tarde en la fiesta…- asintió el Uchiha, cargando por completo a Naruto sobre él.
- Sí… je… ¡Adiós!- Asula le sonrió algo incómoda por última vez, pero antes de que llegase a dar la vuelta, de nuevo, la voz del muchacho de cabello negro llegó a sus tímpanos.
- Un consejo, no te intereses por mi hermano, podría hacerte mucho daño… siempre acaba perdiendo lo que le interesa…- Itachi, de pronto, sonrió, con un dejo de maldad.-… Eso es, lo que te has preguntado y lo que le hace tan diferente a mí…
Asuka no supo que contestar ante esto, y, tras asentir débilmente con la cabeza, se apresuró a volver a la máxima velocidad que le permitieron sus piernas hacia la discoteca.
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En silencio, Ran y Gaara, envueltos en la oscuridad, caminaban lentamente hacia el edificio, cargando sobre sus espaldas, la ligera figura de Hinata. No había abierto la boca desde que habían salido de la fiesta, y, por la expresión de ambos, tampoco parecían tener intención de hacerlo más adelante.
La Hyrywa, con sus ojos pardos clavados en el suelo, y las mejillas ligeramente ruborizadas, sentía como las piernas le flaqueaban y la mente emblanquecían sin poder ponerle remedio. Era una enfermedad que a veces sufría a menudo que una clase de chico se encontraba cerca de ella. Las amigas de su ciudad, solían decirle que era demasiado tímida y cortada en aquello casos, y por eso se acababa encontrando tan mal en situaciones como aquellas.
El rostro del pelirrojo, tan poderoso para escrutar a los demás, era totalmente inescrutable para otro que no fuera él mismo. Mantenía sus ojos fijos en el cercano edificio de la Hoja, observándolo con intensidad. Parecía como si tuviera rayos equis en sus pupilas aguamarina y lo estuviese viendo por dentro, atravesando sus paredes.
"Genial… estoy ahora mismo viviendo eso mismo que he deseado durante toda la noche, y no soy capaz de pronunciar palabra ni pensar con claridad… ¡Joder¿Pero qué diablos le digo? Es tan… cerrado y serio… y además, lo conozco de tan sólo hace un día… ¡Ni siquiera sé por qué me interesa!" Pensaba la atormentada Ran, mientras, sin querer, rozaba los dedos de la mano del pelirrojo, que, bruscamente, volvió su mirada hacia ella. "Ay, Dios… al final va a resultar que Asuka tiene razón y que es un maníaco asesino… que ojos… que miedo… ¡Uah¡He metido la parta de por vida!"
- ¡Per… perdona!- se apresuró a disculparse, tartamudeando.
Gaara desarrugó su entrecejo, y volvió a fijar su vista en el edificio, parecía que no le había escuchado en absoluto. De pronto, entreabrió los labios, y le habló por primera vez en aquella noche.
- ¿Cómo es… vivir junto a tu padre?- le preguntó. A pesar de que las palabras fueron dichas con una claridad explícita y cada sílaba marcada en el siseo que el muchacho solía utilizar al hablar, a Ran le resultó igual de brusca que una grosería.
- ¿Vi… vivir junto a mi padre?- "¿A qué viene ahora esto?" Se cuestionó, interiormente. Lo observó de reojo, mantenía su penetrante mirada clavada en la mitad de su rostro visible. Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza.- Pues… no sé, normal, supongo… no tiene mucho tiempo para estar conmigo porque trabaja mucho, aunque a mí, la verdad, tampoco me importa mucho… desde pequeña me he acostumbrado a vivir prácticamente sola en mi casa…- sonrió de pronto, con una nota de melancolía.- Aunque eso a la gente le suele parecer extraño…
- A mí, no.
Ran dirigió sin poder evitarlo, una mirada cargada es estupefacción a la cara del hermano de Temari, que ahora, con sus ojos perdidos en la menguante luna, parecía estar absorto en sus propios pensamientos.
El edificio los sorprendió de pronto, al encontrarse frente a ellos.
- Eh… si quieres, yo…- comenzó a decir Ran, pensando que quizás al pelirrojo no le hiciese demasiada gracia internarse junto a ella en uno de los edificio de las chicas.
- Te acompañaré. No podrás llevarla sola.- Dijo tajante.
Ella no repuso nada, pero se lo agradeció en silencio. Entraron por la puerta de madera, en la enorme mansión cubierta de enredaderas y yedras, internándose en los iluminados pasillos, que mantenían sus luces abiertas. Caminaron sin decir nada, y, con esfuerzo, consiguieron llegar hasta el pie del último tramo de escaleras que los conduciría hasta el primer piso.
- Sujétala bien, o si no, se caerá.- Casi era una orden, pero la Hyrywa la aceptó encantada.
Agarró bien por los brazos y un lado de la cintura, a la pobre Hinata, que se balanceaba a su merced como un muñeco de trapo. Poco a poco, y a paso de tortuga, subieron de uno en uno los escalones, teniendo cuidado de no tropezarse ninguno, ni con los peldaños, ni con los pies de la muchacha desmayada.
Pero de pronto, justo cuando les quedaban tan sólo tres escalones para llegar al primer piso, la Hyüga se removió entre sus brazos, y los dos muchachos, tuvieron que dejar de ascender, para sujetarla mejor.
- ¡Está despertando!- exclamó Ran, cuando vio los ojos plateados de Hinata abrirse.
Ésta, durante un momento, parpadeó, y movió su cabeza haciendo un giro de arriba abajo, de trescientos sesenta grados. Parecía totalmente perdida del lugar en dondes se encontraba.
- Uhhhhhh…- Dijo con voz aguda, posando entonces, sus pupilas sobre las caras, de los dueños que le habían traído.- ¡Anda¿Y vozotroz quienez zoiz?
- ¿Eh?- Ran abrió los ojos de par en par, sin poder creérselo.- ¿Qué le pasa ahora¿Por qué habla así?
Gaara, a su lado, se puso algo tenso.
- Ha perdido momentáneamente la memoria a causa del golpe… están amnésica…- informó, con su habitual tono siseante.
- Pe… pero se le pasará. ¿Verdad?- preguntó alarmada la Hyrywa, observando como Hinata se separaba de sus brazos y miraba a todos lados, mientras que no dejaba de decir: Uhhhhhhhh…
- Durmiendo.- Respondió secamente el pelirrojo.- Así que será mejor que…
- ¡Vaya¡Ezte dugar ez muy monito¿Ez un motel?- preguntó con aquel timbre tan agudo Hinata, mientras se le escapaban unas risillas nerviosas.
- ¿Qué… qué has dicho?- Ran no le entendía absolutamente nada. "¡Ésta no sólo está amnésica también ha perdido la cabeza!"
- Ahí va… oz he pillado, picadones… ¡Íbaiz a montad una odgía y no me habíaiz invitado…!- exclamó a voz de grito la Hyüga, estallando en escandalosas carcajadas.
- ¿Odgia¿¡Pero de qué diablos estás hablando!- Ran, a cada palabra pronunciada por su amiga, se sentía más perdida.- Es… escucha Hinata, tienes que irte a la cama y dormir un poco… yo… yo iré algo más tarde…
- ¡Zííííí…¡Yo también quiedo¡Quiedo hazezme tuya¡Pazión, pazión!- Y dicho esto, se arrojó sobre Ran, que, perdiendo el equilibrio, fue a caer hacia abajo, pero, a tiempo, un cuerpo se interpuso en su camino. La Hyrywa se volvió hacia su salvador, y el rostro de Gaara, a escasos centímetros del suyo, le hizo perder el dominio de la situación por completo.
- ¡Ay… yo… perdón, perdón…¡No… no quería…!- intentó darse la vuelta y dirigirse hacia la amnésica de Hinata, pero al hacerlo, tropezó con sus propios pies, y acabó cayendo escaleras abajo, arrastrando el cuerpo del pelirrojo junto a ella.
La Hyüga, palmeando victoriosa, los señaló:
- ¡Uhhhhhhhh…! Jope, ya veo que vozotroz lo que quereiz ez intimidad- Comentó algo enojada, cruzándose de brazos-… Fuuu… bueno, pues entonzez ya me madcho a dodmiz… ¡Buedas nozes!- Y dicho esto, con una boba sonrisa en los labios, se marchó ella solita a su dormitorio, dejando a los dos muchachos.
Ran abrió los ojos, que, por el golpe que había sufrido, los había mantenido cerrados, sin embargo, al abrirlos, deseó no haberlo hecho. Enrojeció al instante y su corazón comenzó a galopar en el interior de su pecho, al darse cuenta en qué posición se encontraban los dos. Ella, echada sobre los primeros peldaños de la escalera, prácticamente tumbada, tenía las piernas ligeramente entreabiertas, debido al intento de guardar inútilmente el equilibrio, uno de sus brazos, se encontraba apoyado en los peldaños, dándole algo de seguridad, y el otro alzado ligeramente por encima de su cabeza. Su mano, con la palma abierta, acariciaba con las yemas de sus dedos la piel de la mejilla de Gaara. Éste, estaba echado sobre el cuerpo de la Hyrywa, con el rostro inclinado sobre el de ella, el torso, rozando su pecho, sus manos a ambos lados de la cabeza de la muchacha, y una de sus piernas, en el hueco que dejaban las de Ran. Su expresión, a pesar de seguir siendo de piedra, tenía un tinte de turbada sorpresa.
"Me voy a morir… como siga así…"
El pelirrojo entreabrió los labios, y ella bajó la mirada, esperando escuchar algo hiriente.
- La próxima vez… cae con más cuidado…- su tono, era mucho más susurrante de lo habitual, alejado de aquel tinte cavernoso y amenazador.
Ella tragó saliva, y asintió trabajosamente con la cabeza, sin embargo, él no se apartó.
Siguieron mirándose, uno, hundiéndose en los ojos del otro. Ran, nadando en aquel océano oscuro, y él, caminando en el desierto de sus pupilas.
- Joder… menuda mierda de fiesta de Bienvenida… mira que haberla tenido que suspender por culpa de Lee borracho…- ¡Oh, no, aquella voz era de Temari!
- Jaja… Menuda a liado besando a todos los profesores, sobre todo a ése que tanto se le parece a él, y que le llamaba corazón ardiente…- ¡Y aquella de Ino!
- ¡Pero sin duda, lo mejor ha sido la aparición de Haihai con los rulos en la peluca que tiene como pelo, y los pepinos en los ojos, vestida con la bata de felpa rosa, diciéndonos que estábamos armando demasiado jaleo y que quería dormir tranquila y en paz!- ¡Esa era Asuka!
Tenían que moverse antes de que fuese demasiado tarde, pero…
- ¡UAH¿¡Qué estáis haciendo vosotros dos ahí tumbados!- Ran y Gaara volvieron el rostro a la vez, y se encontraron frente a una escandalizadísima Sakura, que los señalaba como si fueran maníacos asesinos.
Asuka, Temari e Ino, las siguientes en doblar la esquina, se quedaron boquiabiertas al ver al pelirrojo sobre la Hyrywa.
- ¡Joder!- soltó la Akane, abriendo los ojos a más no poder.
- Ya os podíais buscar algún otro sitio, caramba…- se quejó Ino algo sonrojada, desviando la vista.
- ¡Ran¡Tía, podías haber avisado antes que el que te interesaba era mi hermano, así por lo menos me esperaba algo así…!- exclamó Temari, poniéndose en jarras.
- ¡No¡No es lo que vosotras pensáis…!- Horror. Acababan de doblar la esquina el trío de la 2H, con Nao encabezándolas. Ésta, al ver el bochornoso panorama, apretó los dientes y crujió sus nudillos.
- Hyrywa…- susurró de manera espeluznante.
- ¡Menuda guarra!
- ¡Aquí en medio!
- ¡Y seguro que no ha usado protección!
- ¡Qué¿¡Pero qué diablos estáis insinuando¡Yo no he hecho na…!
- ¡Uhhhhhhhhh!.- Joder, la que faltaba, Hinata, aún amnésica, cubierta tan sólo por un corto top de pijama y unas braguitas de osos pandas, se echó a reír, feliz de la vida.- ¡Biennnnnnn¡Hagamoz todoz una gdan odgíaaaaaaa¡Pazión¡Pazión!
Bieeennn! Fin! Uff, tenía la sensación de que no lo iba a acabar nunk... admás, cmo me ha salido tan largo... espro ke el siguiente sea algo más corto, aunque, con todas las cosas que van a tener que pasar... en fin, mejor espro a empezr a scribirlo y ya veré lo ke s ace... xD, cmo siempre, gracias a todos los ke me han mandado algún review, y, los que aún no lo habéis exo, os lo pido…no cuesta nada, tan sólo un par de minutitos… Una aclaraciçon para kiénes no habéis entendido el lenguaje de Hinata: cambiad cada "D" o "Z" por una "S" y una "R", espro ke lo entendáis y os daréis cuenta de la cantidad de barbaridads ke suelta!
Beuno, ahora contstaré a los reviews, ya sabéis, mandad muchos, y a ser posible, largos, e intenraré mandar el capítulo siete antes de que empiece el colegio!
Besos!
Sakata Sakeki: Ola! (X cierto, sabs ke yo también m llamo Belén xD?) sip, la verdad eske m tome mi tiempo para asignar lo más correctamente a los profs con sus asignaturas y apart de eso, ico el horario entero de lunes a viernes, con las clases y actividades extra... eso me ayuda y así luego no m hago ningún cacao… en fin, te molestaría si te pido otro review? Sí? No? Muxos bsos!
Riku90: Ola de new waptona! Jeje, a mi tamb m dan pna de Asuka y Gaara, y de Ran y Neji, asuka asustá de gaara, y ran y neji todo el día de peleas… jajaj! Me alegro ke t aya exo gracia el puesto de jiaiya como profesor de biología... ya verás ke leña les va a dar a todos cn el aparato reproductor femenino... y lo peor vendrá después, ya lo verás! También me alegro ke t aya gustao la frase de Gai! En fin, espro ke m vuelvas a escribí waptona! Bsooooossss!
Kogome1013: ke bien k t ayas imaginado cada part, la verdad, eso es una d mis finalidads, ke s vea algo en plan peli o serie… (X cierto... a mi también me enknta Gaara! Tengo un fic dedicado casi expresamente a él... jajaj) Espero ke m vuelvas a escribí, muxos bsos!
Linata: Olap! Sí, hija sí… cada vez la ke lian son mayores... eske estos xicos desde luego… a mi tambien m gustaría ser ran para ir de la mano cn neji! Y ke sepas ke no,m no e exagerao ni un poco a haihai, por lo mnos por ahora... esa tia era capaz de ponernos en ridículo a toda la clase soltando secretos nuestros y esas cosas... uff! Me acuerdo de una vez cmo pusieron a un compañero...! En fin, espro ke est capi tambien t gust y ke lo disfrúts! Bsos! Reviews!
Aya-chan: Ey Aya! Me alegro cmo siempr ke t aya gustado el capitulo! Sí, ya ves... todo el mundo tiene un pasado oscuro... y + tarde se verá ke pasó cn la infancia de Asuka y la de los demás…! Y ke va, en el otro capi, Gai no vio a Lee, pro en est, cmo abrás leído... se conocn + ke de sobre xD! Y sip, Orochimaru va a aparecer en el siguient capítulo, acompañado de su kerido Kabuto! X cierto, gracias a tu orochigay, m has dado una wenísima idea! Gracias! Bueno, espro ke est capi t haya gustado y te molesto pidiéndot otro reviews de los tuyos…!1 Bsos y ánimo con todo! (Si la vida t la espalda… cógele el culo… (Espro ke lo entiendas xD!)
Gabe logan: Me alegro de ke t gust, espro ke en adlant siga siendo así! Bsos y espro ke m vuelvas a escribí otra vez!
Hinatalove: Vaya! Tu también me escribs ahora siempre! Ke bien! Mmm… ya verás la ke s va a liar cn nuestrs tres xicos y las de la 2H… mpfh… huelo a problmas …xD… y sí, ella son bastants wapas, para dsgracia de Ran, otra xica + ke no kiero desvelar su nombr, y Temari… eh! Pro ellas también lo son, ke cnst! Solo ke no s eexan 3 Kg de makillage al levantarse... x cierto, tomaré tu itdea en cuenta, y ya veré lo ke puedo hacer! Muxos bsos y espro ke me vuelvas a scribi!
Hime: Ahí va! Otro review de los largos! Posss, no, no has tenido desviacions mentals, pro mira, piensa ke en un futuro, abrá exactamente tres chicas ke irán a x el, iria, asuka, y Sakura! X cual s decidirá? Ah! misterio! En fin, espro k m vuelvas a escribó, tus reviews me animan muxísimo! Muxos bsazos!
Lin Hashimoto: Ola! Ya extraña tu review! Mnos mal ke oi lo e visto en mi bandja de correo… xD! Pos sabes? Lo dl castigo ke le ponen a ran y neji, está tamb sacado de la realidad! Unos amigos míos, durant una de las clases del dport ke practico, cmenzaron a pelearse, y el profesor los castigó con dar cinco vuelvas al recinto, cogidos d la mano! No veas el follón ke se montó! Uno de ellos super enfadado, y el otro, haciendo tonterías! Bueno, espro ke este capoítuñlo t aya gustado tamb y ke m mands otro review... muxos bsos y cuídate!
Mayreni: Ola! Creo ke es la primera vez ke escribs, y eso m ace muy feliz! No, yo no soy la misma RiMi de Konohas Institute, soy una amiga suya que comparte la cuenta, ya ke empezamos escribiendo un fic juntas, y al final, x no acernos kda una la nuestra, nos kedamos en la misma cuenta… perdón por la confusión, siempre pasa lo mismo… xD! Bueno, t pondré las parjas, o mjor dixo, triángulos y cuartetos amorosos ke va a suceder xD: Sasu-saku-asuka-Iria… Gaa-Ran-Nao, Shika-tema-maya…Naru-hina… Itachi-Asuka… Ino-Kiba… Neji-Ran-Tenten… y Orochimaru-Kabuto-Sasuke… nooo! Ke era broma! Jeje, lo ke pasa eske abré celos de Kabuto a sasuke xke su adorado Orochi no l ac muxo caso cn el uchia dlant. Espro k + o – t ayan kadado las parjas claras. Muxos bsos y espro ke m vuelvas a escribí!
Bien! Muxas gracias a todos por todo el apoyo que me estáis prestando! Espero ke este capítulo os guste y también los demás…! Me despido ya, y no olvidéis REVIEWWWWWWWWWSSSSSSS!
Muxísimos besos!
