Muxos bsos y a leer!
Capítulo 7¡Batea… a las pelotas!
Cuando Ran abrió los ojos, le costó bastante hallar el motivo del profundo malestar que la sacudió en el momento de abrir los párpados. Al instante volvió a su cabeza las imágenes de la pasada noche, los chicos en las duchas, a Gaara bailando con Nao, ella misma, junto a Neji, la locura de Hinata, la caída accidental con el pelirrojo, la pillada infraganti por parte de sus compañeras, y por último, el salto mortal de la Hyüga sobre la cabeza de Tsunade estilo Gai-sensei, pidiendo a gritos una orgía.
Se revolvió en las sábanas y se cubrió la cabeza con la almohada, por la poca animación que había en la habitación, aún debía de ser muy temprano. O al menos, eso creyó hasta que la cama, gracias a unos golpes infernales procedentes del suelo, comenzó a temblar como una posesa, haciéndole soltar un grito de sobresalto. Aunque no sólo a ella, la habitación entera, con sus cinco chicas gritando asustadas, aún medio dormidas, fueron arrancadas del sueño por culpa de un conjunto de tacones de pico, cuyas dueñas, a su gusto, pataleaban por todo el dormitorio.
- ¡Yo me las cargoooooo!- gritó Temari, tumbada sobre la litera que se encontraba encima de la cama de Ran.
La Hyrywa, destapándose la cabeza, observó por el rabillo del ojo como el trío de la 2H, riendo a grandes carcajadas, desaparecía tras la puerta. La muchacha suspiró, y volvió a cubrirse con la almohada.
"Supongo que será su pequeña venganza por lo que vieron ayer… uff… jamás me he sentido tan mal en toda mi vida…" Miró por debajo de la almohada su uniforme, con la falda desigual, sobre la blusa y la chaqueta. "Ay… Dios… lo único que te pido es un día tranquilo… ¿Me lo concederás?"
Ran ignoraba que ahora, Dios se había convertido en un comerciante de sacrificios.
Ya se sabe… no hay dinero… no hay compra.
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- Rr… Ran… yo… yo quería pedirte perdón por lo de la otra noche…- la Hyrywa, junto a sus tres amigas, en la cola del comedor y con la bandeja del desayuno entre sus brazos, esperando a que llegase su turno; se volvió pesadamente hacia la chica de los ojos plateados.
- Hinata, tranquila. Esta ya es la décima vez que me lo pides. Lo he pillado, y sé que lo sientes, así que no insistas más, por favor…
- De… de acuerdo.- Aceptó tarmudeante la muchacha.
La Hyrywa se encogió de hombros, y se adelantó un puesto más hacia el camino de su primera comida del día, por el rabillo del ojo, observaba a Temari y a Asuka, que parecían perdidas en su mundo.
- Oíd…- dijo de pronto la muchacha de la falda desiguar, tragando saliva.- Vosotras. ¿Estáis enfadadas conmigo por lo que ocurrió anoche?- preguntó con suavidad, esperando un rotundo sí por respuesta.
La Akane y la muchacha de las cuatro coletas se miraron con incredulidad.
- ¿Eh? ¿Por qué íbamos a estarlo?- Temari frunció el entrecejo, extrañada.- ¡Oh!-. Pareció darse cuenta al instante.- Nos lo preguntas porque nos ves demasiado calladas… ¿Verdad?- Ran asintió con la cabeza.- Tranquila, no estoy así por haberte encontrado ayer haciendo manitas con mi hermano…
- ¡Yo no estaba haciendo manitas con nadie!- se defendió rápidamente la chica de cabello castaño, torciendo el gesto.
- Va… va… lo he cogido.- Comentó la muchacha de las cuatro coletas, sonriendo por primera vez en aquella mañana.- Sólo… estaba pensando la manera de darles una lección a ese trío de insoportables…- de mala gana, señaló con la cabeza a las tres chicas de la habitación 2H, que en aquel momento, se sentaban en una pequeña mesa no muy lejos de los chicos de las clases trece y catorce.
- ¿Darles una lección? Pero… ¿No crees que es demasiado pronto? Hoy es nuestro segundo día aquí, y empezar a pelearnos…- Ran detestaba las pelas. Se ponía nerviosa, los nervios se le alteraban, gritaba sin saber lo que decía, y lo peor que acababa peor que al inicio de la batalla verbal.
- ¿Demasiado pronto?- Temari alzó una de sus cejas, recelosa.- Déjame que te refresque la memoria… nada más llegar aquí, nos amenazaron con la pasta de dientes, después, al día siguiente, te rajaron por completo la falda, y, por lo que oí por ahí, se pelearon con Asuka. En el recreo, decidieron ir a por nuestros chicos, más tarde, en las duchas, se exhibieron delante de los de nuestra clase y de los de la otra, besó tan… puajj, me entran ganas de vomitar… a Shikamaru… en la discoteca bailaron con ellos, y, después, si no recuerdo mal, en las escaleras junto a mi hermano, te llamaron guarra y qué no usabas protección en ese tipo de situaciones, y por si fuera poco, esta mañana…
- ¡Ok! ¡Está bien!- Le cortó Ran, parando el flujo de palabras de su amiga con un gesto de sus manos.- Sí, es verdad que desde que hemos llegado, no han hecho más que molestarnos, pero creo que…
- ¡Oye, tú! ¡Si tienes más hambre te compras comida en el pueblo, chaval! ¡Que aquí los cuencos de cereales están contados y nadie puede repetir!
De pronto, el corazón dejó de latir en el interior del pecho de la Hyrywa. Aquella voz la conocía, la conocía a la perfección…
- ¡Ahí va!- exclamó Temari, alzando la voz, al descubrir entre las cabezas de los chicos que tenía delante, a dos figuras conocidas.- ¡Mirad quiénes están ahí!
- Oh… son ellos…- murmuró Hinata, algo nerviosa.
- ¿Eh? ¿De quién estáis hablando?- Asuka, sin entender nada, se asomó tras la cabeza de su amiga.- ¡Anda! ¡Hay nuevos cocineros!- volteó su rostro hacia su amiga Ran, que se había agazapado tras ella.- ¿Qué pasa? ¿Los conocéis?- la muchacha de cabello castaño asintió fervorosamente con la cabeza y tragó saliva.
- Claro que los conozco… ¡Es la recepcionista y su compañero enfermo!- exclamó, al momento en que el chico que se encontraba delante se apartó, al recibir su vaso de leche y su cuenco de cereales correspondientes.
Sin embargo, ella no se adelantó para aceptar su turno del desayuno. No pensaba hacerlo por nada del mundo.
- ¡Ey! ¿Qué pasa ahí delante? ¿Por qué la fila no avanza?- se oyó decir a una voz molesta, por parte de una chica no muy alta, con el cabello color pajizo recogido en una coleta alta.
Temari se adelantó a Asuka, y le chistó incrédula por lo bajo al oído de la Hyrywa:
- ¿Se puede saber qué te pasa? Vale que esos dos nos odien, pero…
- Tú no lo entiendes… esa Anko me la tiene jurada… por mi culpa, la despidieron a ella y a su amigo enfermo del hotel en que había dormido la noche anterior de venir al College.- Le respondió Ran, terriblemente nerviosa.
- ¿¡Cómo que la despidieron por tu culpa! ¿¡Pero qué fue lo que hiciste!- le preguntó sorprendida la chica de las cuatro coletas, abriendo los ojos a más no poder.
- Eso es que, como la otra noche, la pillaron haciendo manitas con el botones…
- ¡A… Asuka! No… no digas esas cosas, por favor…- le musitó enrojecida Hinata.
- ¡Eh! ¡Tú, la de la falda mal cortada, muévete de una vez que yo tengo ganas de desayunar!- aquella vez, fue un muchacho de cabello largo y muy rubio el que habló, muy cerca de la chica que antes había alzado la voz.
- ¡Shhhh! ¡Calláos, Deidara, Sasori, qué a lo mejor es un detective privado de la CIA, que ha venido a investigar los menús de comida que nos dan, y ahora está evaluando alguno…!
- ¡Kisame! ¿¡Ayer, después de Sacream VIII te tragaste otra vez la serie de CSI! ¡Ya te he dicho más de mil veces que no la veas, después te trauma, y no dejas de decir estupideces todo el día!- se quejó la voz grave de Itachi, que, en el momento de entrar en los oídos de la Akane, le hizo palidecer.
- ¡No me digas eso! Sabes muy bien que lo que de veras me traumatiza son tus insultos…
A Asuka, le entró de súbito mucha prisa por llegar a su turno del desayuno y buscar una mesa lo más alejada posible del Uchiha mayor.
- ¡Vamos, Ran, que el que está detrás nuestra es el hermano de Sasuke, y no quiero verlo ahora…!
- ¿Y eso qué mas da?
- ¡Ya te lo contaré luego, pero ahora avanza!
- ¡Que no! ¡Que la cocinera como me vea, me fusila aquí mismo!
- ¡Joder, Ran, sé valiente, que no te puede hacer nada delante de quinientas personas en un comedor…!
- Pero es que…
- ¡Bueno! ¿¡Pasa ya la siguiente, o qué!- la Hyrywa, que sentía a su estómago quejándose por el hambre, decidió avanzar, no sin antes arrebatar a toda velocidad la gorra celeste que llevaba Temari encasquetada sobre su cabeza, y ponérsela en la suya propia, hundiéndola hasta los ojos, de manera que la visera tapase su rostro por completo.
Fue entonces, cuando se atrevió a colocarse frente a Anko.
- Oye, guapa, la próxima vez te das algo de prisa… ¿Eh?- le dijo la cocinera medio mosqueada, mientras le tendía el tazón de cereales, que Ran, con las manos temblorosas, cogió y colocó sobre su bandeja.
- Sí…- murmuró, sin levantar para nada la cara. Se dio la vuelta, y se dirigió hacia Hayate, que le daba a elegir entre cacao caliente o leche fría.
- ¡Eh! Espera…- la Hyrywa, que ya daba gracias al cielo por su suerte, acabó maldiciendo por lo bajo, al momento en que volvía de nuevo la cabeza hacia la cocinera. Un escalofrío le recorrió de arriba abajo cuando descubrió que la mujer la observaba con inquina superior con la que miraba a los demás.
- ¿Ss… sí?- preguntó con un hilillo de voz la chica.
- Tú voz me resulta familiar… ¿Te conozco de algo?- cuestionó, achicando sus oscuros ojos.
- ¡No!.- La voz de Ran se escuchó demasiado fuerte.- Qué… ¡Qué va! Para nada… yo… ¡Es la primera vez que te veo!- se apresuró a decir, mientras se volvía con rotundez hacia Hayate, que, con dos tazas con las diferentes bebidas en las manos, esperaba paciente su elección.
- ¿Qué… qué pref… cougfh cougfh cougfh… prefieres… cougfh… cac… cougfh cougfh… cacao o lech… cougfh cougfh cougfh cougfh cougfh… leche?- la Hyrywa bajó su mirada hacia el contenido de las dos tazas. Ahora, a él se le había añadido manchas amarillentas muy poco apetecibles. Imaginó de dónde provenían.
- Eh… gracias, pero no suelo tomar nada de beber…
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- Ufff… asunto superado…- comentó Ran dejándose caer con pesadez sobre la mesa en la que se hallaban sentadas Sakura, Ino y Tenten. Tras suspirar levemente, levantó sus ojos y sonrió abiertamente hacia ellas.
- ¿Qué tal la noche?- preguntó.
Antes de que nadie llegase a abrir la boca, la muchacha de los moños, dejando escapar un bufido de indignación, se limpió la boca manchada de leche, puso el cuenco vacío y la taza sobre la bandeja, y, tras despedirse exclusivamente de la pelirrosa y la rubia de cabello plateado, se alejó de allí, sin tan siquiera dirigirle una mirada a la Hyrywa.
- ¿Y a ésta que le pasa?- preguntó ésta, entre molesta y sorprendida, por la reacción de su compañera de habitación.
Ino suspiró y negó con la cabeza, mientras la Haruno le explicaba su reacción a Ran con paciencia y tranquilidad.
- No te preocupes demasiado… está solo un poco celosa…- informó, apoyándose sobre la palma de su mano.
- ¿Celosa? ¿Celosa de quién?
- ¿Cómo qué de quién? ¡Pues de ti!
- ¿De mí?- Ran frunció el entrecejo, sin entender demasiado bien.- ¿Y a qué viene eso ahora?-. La Yamanka señaló con la cabeza la mesa algo alejadas de ellas, en la que se sentaban los chicos de la clase número trece y catorce.
- Neji Hyüga…- contestó, clavando sus pupilas celestes en la larga melena recogida del ojiplateado.- … Creo que le gusta desde que lo vio por primera vez en el aeropuerto… y cómo ayer en la discoteca, te vio tan pegada a él cuando encendieron las luces…
- ¡Ah! ¡Pero aquel baile fue completamente involuntario!- Se apresuró a decir la muchacha de cabello castaño, moviendo los brazos con frenesí.- Además, ella sabe que a mí ese chico me cae como un dolor de muelas…
Sakura e Ino se miraron, como comprendiendo de pronto algo que les había llegado como un rayo a la memoria.
- Claro… eso era lo que ella decía…- asintió la Haruno, esbozando una mueca.
- ¿Lo que ella decía?- cuestionó la muchacha de ojos pardos, marcando un poco su ceño arrugado.
- Sí… decía que eras un poco…- Se detuvo durante unos momentos, como dudando lo que iba a pronunciar a continuación. Sacudió la cabeza y continuó hablando.-… Falsa…
- ¿¡Falsa! ¿¡Falsa por qué!- preguntó a voz de grito Ran.
- Pues porque comentaba que no le parecía normal que por la tarde, estuvieras metiéndote con él, y luego, toqueteándole en cuanto se puso todo a oscuras…- contestó Sakura.- Pero tranquila, no te preocupes… si fue un malentendido, seguro que Tenten lo entenderá. Parece un poco distante y seca al principio, pero en el fondo, es muy buena persona…
- Sí, es cierto, verás como todo se arregla…-. Corroboró Ino, intentando animar a la pobre Hyrywa, que, cabizbaja, acababa de enterarse que le había salido una nuevo enemiga aparte de la fan de Gaara, Nao.
- Esperemos…- murmuró Ran, mientras cogía la cucharilla de metal, y comenzaba a comerse los cereales en silencio.
La pelirrosa y la rubia intercambiaron una mirada angustiada, les daba la sensación de que acababan de meter la pata hasta el fondo. Aunque gracias a Temari, no tuvieron tiempo para compadecerse de la Hyrywa, pues, en cuanto llegó con la bandeja del desayuno, y una lista de nombres en ella, la depositó con tal fuerza, que despertó a sus tres amigas de sus ensoñaciones.
- ¡Eh! ¡Un poco de cuidado, que a poco me tiras la mierda de desayuno!- exclamó Ran, más molesta por las palabras que había escuchado segundos atrás que por el brusco gesto de la hermana de Gaara.
- Vaya, vaya… veo los humos demasiado calientes…- comentó ella con desenfado, logrando acaparar la furiosa mirada de la chica de cabello castaño, y las interesadas de las dos chicas de la habitación 2H.- ¡Pero tranquilas, aquí traigo la solución!- Dicho esto, señaló victoriosa la lista de nombres escritos a mano.- ¡Leed!
Las tres chicas, de mala gana y tras dudar un instante, se inclinaron sobre la hoja y leyeron al unísono, con voz monótona:
LISTA DE PARTICIPACIONES PARA EL TORNEO DE BÉISBOL, QUE SE CELEBRARÁ EL DÍA DOCE DE JULIO, A LA HORA DEL RECREO.
1- Si quieres disfrutar del deporte y pasar una hora divertida… ¡Apunta tú nombre y juega a uno de los deportes más famosos de habla inglesa!
2- Los participantes de los cuatro equipos se elegirán con sorteo, sin posibilidad de cambiar.
3- Habrá un total de cuatro partidos, de media hora de duración cada uno, en el que participarán los veinte primeros que escriban su nombre en esta hoja.
4- Los cuatro partidos se organizarán de dos en dos, y, el que resulte vencedor de ambos, se enfrentarán con el contrario.
5- La final se organizará fuera de la hora del recreo, y su duración total, será también de treinta minutos.
6- El ganador del torneo, recibirá de premio un radio-cassete de última generación.
Las tres chicas apartaron sus miradas del papel, y la fijaron, escépticas, en las pupilas brillantes de la muchacha de las cuatro coletas.
- ¿Y esto es lo que solucionará nuestros humos? ¿Un partido de béisbol?- preguntó con socarronería Ran.
- ¡Por supuesto! ¡Fijaos en la lista de nombres!- La Hyrywa, la pelirrosa y la ojiazul, volvieron a escudriñar con su mirada, los nombres garabateados en la hoja de papel.
- ¡Ahí va! ¡Participa Sasuke! ¡Genial!- exclamó loca de contenta Sakura, a la que de súbito le pareció buena idea el jugar el partido.
- ¡No sólo él! ¡Todos los chicos de nuestras clases lo hacen!- corroboró no menos feliz, su amiga Ino.
- ¿¡Qué! ¿¡Todos los chicos!- Ran se horrorizó al descubrir el nombre de Neji Hyüga entre tantos otros.- Entonces yo paso… seguro que con la mala suerte que tengo me toca en su equipo… ¡Yo no participo! ¡Me niego!
- ¿¡Qué! ¡Vamos, Ran… pasa de ese chico y ya está! Además, mi idea no era precisamente que os fijáseis en los chicos…- Temari colocó su dedo índice sobre tres nombres que se encontraban bajo el de ella, Hinata y Asuka.- ¡Mirad que tres se han apuntado…!
- ¿Iria, Maya y Nao?- preguntó la Hyrywa, leyéndolos en voz alta.- ¿Y qué?
- ¡¿Cómo qué y qué? ¿No te dije que tendíamos que vengarnos de alguna forma…? ¡Pues es ésta! ¡Ganar ese radio-cassete delante de sus propias narices!- De pronto, sonrió de manera extraña, muy parecida a la forma en que lo hacía su hermano menor.- Y además… si se nos escapa el bate de las manos… se podría considerar como algo accidental…
- ¡De acuerdo! ¡Yo entonces me apunto!- Exclamó Sakura, cogiendo el bolígrafo de su mochila y escribiendo su nombre a toda velocidad sobre el papel.
- ¡Eh! ¡Espera, que yo también quiero!- Ino, en cuanto la pelirrosa dejó de garabatear sobre la hoja, se apresuró a inscribirse en ella también. Temari, volvió su vista azulada hacia Ran, que aún miraba la lista de los nombres con recelo.
- Venga ya, no puedes pasarte lo que queda de días asustada por lo que te pueda decir Hyüga…
- ¡No se trata de eso!.- Dijo la chica de cabello castaño, molesta.- Es sólo que…
- ¿Qué? Vamos, a mí no me engañas… no quieres cruzarte con Neji ni en pintura… y todo por haber bailado con él a oscuras… Ran, eso es una auténtica estupidez.- La muchacha de las cuatro coletas, hablaba con un tono que se asemejaba a una madre disgustada.- ¿A ti te parecería normal que no quisiese hacer nada por culpa de ese cretino de Shikamaru?
- ¡Eh! ¡Qué eso era lo que te ocurría ayer!- protestó la Hyrywa, cruzándose de brazos.
- Jeje…- Temari se llevó las manos a la cabeza, mientras divertida, sacaba la lengua.- Bueno, ya lo sé… pero me di cuenta que tú tenías razón en cuanto a lo de intimidarnos… y pensé que lo mejor que podía hacer, era olvidarme durante esa noche del asunto… así que no seas tonta… ¡Y demuestra a ese idiota que no le tienes ninguna clase de miedo!- Ran se echó a reír, mientras negaba lentamente con la cabeza.
- Mmm…- aún parecía algo dubitativa. Torció el gesto y clavó sus ojos castaños en los celestes oscuros de Temari. Sonrió al encontrarlos que sonreían.-… Está bien… tú ganas.
- ¡Genial!- la hermana del pelirrojo se apresuró a escribir el nombre y el apellido de su amiga en la hoja de papel.- ¡Entonces ya somos veinte! ¡Voy a entregársela a Gai-sensei, seguro que se pone loco de contento al ver que su torneo a tenido éxito!- a toda velocidad, se puso en pie, y, con el desayuno intacto, desapareció en la dirección de los profesores.
Sakura e Ino, que acababan de finalizar con un par de sorbos, sus cacaos calientes, también se marcharon, no sin antes despedirse de la Hyrywa y asegurarle que el asunto de Tenten se acabaría arreglando. Ran, con la barbilla apoyada sobre la palma de su mano, suspiró desganada, y se llevó la cuchara llena de cereales a la boca, en la que los masticó sin demasiadas ganas. Los copos de maíz estaban totalmente rancios e incomestibles. A su memoria, volvió la advertencia de la Akane, diciendo que la comida del Konoha´s College, no sólo brillaba por su ausencia, si no también por su calidad.
Distraída, fijó sus pupilas pardas en la mesa de los chicos, no muy lejos de la suya. Apretó los dientes al descubrir como el trío de la 2H, no cesaba de observarles con descaro, guiñando sus ojos y sacando la lengua, divertidas.
"Trío de imbéciles…" Murmuró rabioso el pensamiento de la muchacha.
De pronto, unos pasos tras su espalda la sobresaltaron, y volviéndose bruscamente, descubrió aliviada que la que se acercaba hacia ella, con cara de malas pulgas, era Asuka, que, con el desayuno en la bandeja, se dejó caer a la derecha de su amiga, chistando por lo bajo. Como Temari, llevaba un montón de papeles.
- Condenada Haihai…- musitó, al tiempo que medio le arrojaba una pequeña hoja a Ran.- ¿¡Cómo se puede haber enterado de lo de anoche, si supuestamente estaba durmiendo!- la Hyrywa la observó de reojo, sin entender nada.
- ¿Qué es lo que te ha pasado? Desde que llegaste ayer… te noto bastante rara…- comentó, mientras volvía a tragarse aquellos cereales del infierno.
- Uff… lo sé. Pero es que… ¡Mierda! ¿¡Es qué me estaba espiando o qué!- Asuka parecía fuera de sus casillas, debido más a la sorpresa que al propio enfado en sí.
- ¿Pero de qué estás hablando?- cuestionó por segunda vez la muchacha de cabello castaño, marcando un ceño que se había fruncido desde primera hora de la mañana.
- Pues mira, resulta que ayer…
- ¡Mierda! Lo siento Asuka, pero me tengo que ir ya…- su amiga dirigió una mirada incrédula hacia ella.
- ¿Por qué?
- ¡Mira mi horario de hoy! ¡Mi clase opcional empieza antes que ninguna!
- ¡¿Cómo? Mm… déjame ver…- la Akane cogió el papel de las mano de la muchacha de cabello castaño, y lo observó con el entrecejo fruncido.
MARTES
7:00-8:45 - Desayuno
8:45-10:00 - Opcional (Metafísica y fuerzas cósmicas)
10:00-11:30 - Vocabulario y pronunciación
11:30-12:30 - Recreo
12:30-13:30 - Literatura
13:30-14:15 - Comida.
14:15-16:00 - Pueblo
16:30-17:30 - Matemáticas
17:30-18:30 - Biología
18:30-20:30 - Cena
20:30-22:30 - Tiempo libre (Discoteca del pueblo)
- ¡Dios! ¿¡Metafísica y Fuerzas Cósmicas! ¿¡Pero por qué has cogido la opcional más difícil!- le preguntó Asuka, con los ojos de par en par.- ¿Por qué no has elegido como todos, las más fáciles, como Refuerzo de Inglés y Música?
- ¡Yo no fui quién la eligió, es más, no sabía siquiera que esa asignatura existía!- se defendió ella, mientras se tragaba lo que quedaba del bol de cereales y se colocaba de mala manera la mochila en el hombro.
- ¿Entonces?
- ¡Seguro que lo hizo el idiota de mi padre!- chilló la muchacha de cabello castaño, dando una patada a la silla para arrimarla a la mesa.- ¡Joder! Ya te veré más tarde… y me contarás qué te ocurrió ayer por la noche…
- Oh, vale… de acuerdo…- con los ojos aún desorbitados y una mueca en sus labios, vio como la Hyrywa se echaba a correr a través de las mesas, casi cayendo por las prisas, sobre la de los chicos.
Su corazón se pudo en un puño, cuando uno de éstos, al intentar frenar la caída de sus vasos producidos por el golpe del pie torpe de Ran sobre la pata de la mesa, alzó sus ojos, y los clavó en los de ella.
Sasuke Uchiha.
Tragó saliva, y no apartó la mirada. El muchacho, quizás sorprendido de que una chica, las que normalmente se sonrojaban y apartaban incómodas la mirada, sonrió, con un dejo de picardía, que produjo que los latidos de la Akane, antes paralizados, comenzasen a hacer eco con demasiada fuerza.
En silencio, se preguntó qué podía haber de malo en interesarse en alguien que se parecía a la persona que más quiso en el mundo.
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- ¡Siento llegar tarde!.- Fue lo primero que soltó Ran en cuanto abrió el aula de Metafísica y Fuerzas Cósmicas, en la que cayó de bruces, arrastrando con ella a un modelo de plástico que representaba el sistema solar.
- Igual de patosa que siempre… quizás necesitas que te apaguemos la luz para que puedas andar dos pasos sin caerte al suelo…- chistó fríamente una voz frente a ella.
La Hyrywa, que había cerrado los ojos, a consecuencia del impacto contra el suelo, abrió los párpados bruscamente, y tuvo que apoyarse en sus dos antebrazos para poder alzar bien el rostro. Un escalofrío la recorrió de arriba abajo, cuando unos ojos bien conocidos se clavaron en los suyos, cargados de ironía y desprecio. La muchacha bajó las pupilas, hasta llegar a clavarlas en el enlosado suelo sobre el que estaba tumbada, los puños se cerraron con fuerza. Precisamente él tenía que encontrarse allí ¿Por qué tenía tan mala suerte? Turbada, y con la voz enredada en sus cuerdas vocales, se incorporó levemente, con el pequeño sistema solar colgando de su mochila y la falda mal cortada totalmente levantada por detrás. Echó a andar, pasando de largo del Hyüga, fijando sus oscuros ojos en los compañeros que ya ocupaban todos los pupitres. Aquello no mejoraba demasiado. No había ni una sola niña, y las miradas que ahora se clavaban en ella, eran todas lúgubres.
Había tan sólo dos filas de pupitres, las cuales, estaban compuestas por tres pupitres cada una. En la primera, sobre la mesa del centro, se hallaba sentado Sasuke Uchiha, observándola evaluadoramente, con la barbilla apoyada en el envés de sus manos. Los dos pupitres que estaban a su derecha, aún no habían sido ocupados por nadie. Tras el trío de mesas, el resto, otras tres, se encontraban ya ocupadas. En la izquierda, un silencioso Shino Aburame, observaba distraído por la ventana, intentando, quizás, buscar algún insecto volador interesante de estudiar. Justo en el centro, Gaara, con los brazos cruzados, y la espalda apoyada sobre el respaldo de la silla, se balanceaba distraídamente sobre las dos patas traseras, con las pupilas fijadas en las de ella. Ran sacudió la cabeza y apartó la mirada, avergonzada. No entendía cómo él, después de lo ocurrido el día anterior, pudiese actuar como si nada hubiese pasado. Por último, a la derecha del hermano de Temari, la maleta de Neji se encontraba sobre el pupitre, colocada en horizontal, mostrando la marca de la bolsa.
"Mierda… no hay ni una sola chica en cla clase…" Pensó la muchacha apesadumbrada a más no poder.
- Mmm…- Ran torció el gesto, la verdad, no había mucho sitio donde elegir. Se encogió de hombros y a paso lento se dirigió havia la mesa del ceentro de la primera fila, a la derecha de Sasuke.
- Nos volvemos a ver.- Le dijo él, sin variar su expresión de seguridad.
- Eso parece…
No hubo tiempo para más, pues, en el momento que Hyüga se dirigió para su sitio, pasando cerca de Ran, listo para soltarle otro de sus comentarios, la puerta de la clase se abrió con algo de estrépito, y una risa desbocada les hizo alzar la mirada a todos.
- ¡Ayayay! Kabuto, te he dicho que aquí no…- Todos los presentes fruncieron el ceño e intercambiaron una mirada, aquella voz pertenecía a un hombre.
- Pero Orochimaru-sama… ya que ayer no pudimos, ahora…- ¿Otro hombre? Sasuke y la Hyrywa se inclinaron sobre sus mesas, intentando ver quienes se ocultaban tras la puerta entreabierta.
- ¡Qué no! Tenemos clase ahora, así que lo dejaremos para cuando los alumnos estén en el recreo… ¿De acuerdo?
- En fin… de acuerdo, si no hay más remedio, esperaré ansioso…- De nuevo, los chicos de la clase se miraron de reojo, ya alarmados. ¿A quién diablos le habían puesto de profesor?
La puerta se terminó de abrir por fin, y dos hombres, uno mayor que otro, vestidos con sendas batas blancas de laboratorio, entraron por ella, con una gran sonrisa en sus labios. El primero de ellos, era muy alto y delgado, de piel más pálida que un muerto. Sobre dos ojos achinados y maquillados de color mostaza y violeta, una larguísima capa de cabello negro cubría su espalda hasta llegar a su cintura, donde se escondía la mano del otro muchacho que lo acompañaba. Éste, no debía superar los diecinueve años. Tenía el pelo gris recogido en una coleta, y los ojos oscuros, escudriñaban a todos a través de sus gafas de montura redonda.
"¡Uahhhh! ¿¡Pero qué es ese tío! ¡Tiene una pinta de travesti que da miedo! ¿¡Qué hace con ese melenón y esos pendientes tan grandes! ¡Es aún más feo que el maestro cejudo!" Se sobresaltó interiormente Ran, echando la silla hacia atrás, golpeando el respaldo contra la mesa de Gaara. "¡Ay que joderse! ¿Es qué no puedo tener un profesor medianamente normal?" De reojo, observó al resto de sus compañeros, al igual que ella, no parecía haberles hecho mucha gracia el maestro en la materia que deberían dar.
- ¡Buenos días!- Exclamó de pronto el hombre de mayor edad, balanceando su larguísimo pelo sobre su espalda, meintras fijaba sus ojos de serpiente, perfilados con aquellos colores tan chillones en sus nuevos alumnos.- Antes de que comience la clase, me presentaré. Me llamo Orochimaru-sensei, y éste de chico taaaaaan simpático de mi lado, es mi ayudante, Kabuto.- El muchacho peligrís esbozó una sonrisa perfecta y sus dedos se movieron peligrosamente tras el trasero del profesor.
Los chicos de la clase observaron la escena con los ojos desorbitados.
- Ambos os ayudaremos en la asombrosa materia de… ¡Ay, Kabuuuuuuuto!- Orochimaru dio un salto de sorpresa y a cámara lenta, agitó, su melena al aire, mientras se tapaba la boca con un dejo tímido.- ¡Te he dicho que ahora nooo!
"No fastidies… encima van a resultar gays…" Se quejó Ran, comenzando a ponerse nerviosa de verdad.
- ¡Kabutooooo! ¡Eres un traviesillo…!- el profesor se dio la vuelta y arreó con la palma de la mano un pequeño golpe en el trasero de su ayudante, que, rojo de felicidad, no tardó en devolvérselo.
- ¡Niño malo!.- De nuevo, otro toqueteo.
- ¡Picaróóóón!- Y por supuesto, la respuesta.
Antes de que los cerebros de la Hyrywa y los demás pudieran llegar a procesar la enorme cantidad de información sobre aquellos dos, que estaban recibiendo por cada uno de sus cinco sentidos, la puerta volvió a abrirse, con tan mala suerte(O buena, quién sabe) que dio de lleno en el trasero de Kabuto, por lo que el hombre, acabó sobre su querido Orochimaru, estampando literalmente su boca en la suya.
- ¡Perdón! ¡Perdón por llegar tarde!
A Naruto le faltó poco para caer de bruces sobre los dos hombres. Abrió sus ojos azules de par en par, clavándolos en los labios unidos de los dos que estaban, uno sobre otro, en el suelo, para acto seguido, hacerlo sobre el resto de sus compañeros.
- Hay que fastidiarse…- chistó por lo bajo Neji, desviando la vista incómodo.
Fue entonces, cuando maestro y ayudante reaccionaron. Orochimaru, apoyando sus manos sobre el pecho de Kabuto, lo empujó hacia atrás, casi arrojándolo al pasillo. Se incorporó a toda velocidad del suelo, con la mano tapando su boca de serpiente.
- ¡Kabuto, te dije que aún era muy pronto!- sollozó el hombre, gimoteando y haciendo pucheros como un niño pequeño- ¡Aún no estoy preparado!
Y dicho esto, soltando enormes berridos, parecidos a los mugidos de una vaca, salió a trompicones de la clase, con el pie enganchado en el sistema solar de plástico, el mismo con el que se había tropezado Ran al entrar en el aula.
- ¡Nooooo! ¡Orochimaru-sama, no me abandoneeeee!- Kabuto, convertido en un huracán, con las mejillas más rojas que el cabello de Gaara, salió a toda velocidad por la puerta, siguiendo a su amante huidizo. Por el camino, arrastró un esqueleto de plástico, que estaba apoyada en la pared de la clase.
A la vez, todos los que se encontraban sentados en sus sitios, se levantaron d esus sillas, y se arrojaron como posesos sobre la puerta, asomando sus cinco cabezas al exterior. Con los ojos abiertos a más no poder, observaron como al paso de Orochimaru y su ayudante, los portones de las restantes clases se abrían y los profesores y alumnos salían a la galería, viendo no menos pasmados como el hombre de larguísimo pelo negro, caía por las escaleras, al perder el equilibrio, y como, Kabuto, chillando como loco lo seguía, arrastrando consigo un esqueleto de plástico a tamaño real.
BROM. BROM. BROM. BROM… PLAF!
Se hizo un tenso silencio en la clase de Metafísica y Fuerzas Cósmicas, roto justo al minuto, por la escandalosa voz de Naruto:
- ¡¿Se han muerto?
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- ¡Buenos días a todos!- un torrente de voz, a pesar de ser femenino, hizo que todos los que acababan de llegar de las clases optativas, casi se arrojaran sobre sus sitios, sobresaltados. Ran miró de reojo el horario, mientras Neji se sentaba a su lado. Les tocaba Vocabulario y Pronunciación, y, la que enseñaba aquella materia, no era ni más ni menos que la Head Master del colegio, que, en aquel momento, entraba en el aula, pisando fuerte y la cabeza bien alta.
- ¡Muy bien, panda de mocosos…!- Gritó, nada más llegar a la mesa del profesor.- ¡Ya os estáis sentado correctamente o os pongo un estudio con el que me recordaréis el resto de vuestra vida!
Dicho y hecho. Se escuchó un arrastre general de mesas y pupitres, y el golpeteo de las clavículas contra el respaldo de la silla.
- ¡Bien! ¡Antes que nada, querría que se pusieran en pie las chicas que se encuentren en el dormitorio 3H!- Tsunade fijó sus almendrados ojos, chispeantes de rabia y furia en las cinco muchachas que se pudieron en pie de inmediato, temblando de arriba abajo.- ¡Vosotras!- Dieron un salto, asustadas.- ¡Quiero una explicación por vuestro comportamiento de anoche! ¡Sobre todo de Ran Hyrywa e Hinata Hyüga!- las dos aludidas se miraron entre sí, con el temor reflejado en sus pupilas.- ¡Hyrywa! ¿¡Se puede saber por qué todo el edificio de la Hoja te encontró dándote un revolcón con un chico a altas horas de la noche!
A Ran se le cayó el alma al suelo, al sentir todas las miradas de sus compañeros de clase, clanvándose en ellas, conteniendo la risa. Apretó los puños, al descubrir que Neji, con crueldad, también participaba en ella.
- Vaya, vaya… eres toda una caja de sorpresas…- otra vez él. Otra vez.
Pero de pronto, aquellas carcajadas estranguladas finalizaron al instante, justo cuando Gaara, impasible, alzó la mano, esperando su turno para hablar.
- ¿Sí?- preguntó Tsunade, arqueando una de sus cejas.
- Ella no se estaba dando ningún revolcón la otra noche. Cayó por las escaleras al perder el equilibrio y acabó arrastrándome a mí. Por eso, cuando el resto del edificio llegó, nos encontró en esa posición.- Su voz, totalmente monótona, no varió de tono, y sus ojos, entrecerrados, apuñalaron los de la Head Master, que, asustada ante tal mirada, se apresuró a desviarlos.
Ran, sorprendida por la defensa del pelirrojo, le murmuró un débil gracias, que éste recibió con un asentimiento de cabeza.
- Aunque ese fuera el caso… la habitación entera estaría castigada, junto a la 2H, también… no se puede permitir que, por culpa de una chica medio loca por un golpe en la cabeza, no se respete los horarios nocturnos y permitir un jaleo tal. Aparte…- lanzó una mirada a la pobre Hinata, que se encogió sobre sí misma.-… de agredir a la Heard Master del College…- Ran hizo memoria, y recordó el salto mortal de la Hyüga antes de darse de bruces con Tsunade. En silencio, la compadeció con un guiño de complicidad.- Por eso… esta noche los dos dormitorios os quedaréis castigados, haciendo una redacción en inglés, de ochocientas cincuenta palabras, sobre el siguiente tema: ¿Por qué los kiwis no tienen plumas?
El resto de la clase, exceptuando a las cinco muchachas castigadas, se echaron a reír.
- ¿¡Qué!- Soltó de pronto Temari, sin poder aguantarse.- ¿¡Pero qué clase de tema es ése!
- ¡Es verdad! ¡Es una auténtica estupidez!- Corroboró Sakura, golpeando con el puño su mesa.
Tsunade respiró hondo, y, ante la sorpresa de todos, sonrió amigablemente, guiñando ambos ojos.
- Chicas, vosotras no me conocéis, pero por vuestro bien…- de pronto, abrió los ojos y lanzó una monstruosa mirada hacia las cinco muchachas de la clase, mientras con una fuerza infernal, estrellaba el puño sobre la pizarra, partiéndola en dos.- … No me hagáis enfadar…
Se hizo un silencio súbito en medio de la clase, en el que siquiera, nadie se atrevió a respirar.
- ¡Bien!-. Su expresión volvió a la normalidad, con la misma rapidez con la que había cambiado.- ¡Ahora, delincuentes, abrid vuestros libros de vocabulario por la página doce…!
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- ¡Bien! ¿¡Ya están todos los corazones ardientes!- Gai-sensei, loco de felicidad por el éxito de su torneo de béisbol, observó con su sonrisa destelleante a los veinte chicos que lo rodeaban, cada uno, vestidos con un uniforme de rayas de distintos colores, que, según el equipo en el que se encontraran, podía ser o azules, amarillas, rojas o negras. Sobre sus cabezas alzadas hacia el profesor, llevaban las típicas gorras. Algunos, con la visera totalmente bajada, llegando a taparles el rostro, como Gaara, Shino y Sasuke, otros, por el contrario, la tenían dispuesta hacia atrás o ladeada, como tal era el caso de Naruto y Kiba.
- Ey, Cejudo-sensei… ¿¡Vamos a empezar de una vez los partidos! ¡Qué yo ya quiero dar una paliza a ese dobe de Sasuke!- exclamó el rubio, impaciente. El aludido, lo observó de reojo, levemente sonriendo.
- Baka…
- ¡Naruto! ¡No debes hablar así a Gai-sensei!- Gritó un Rock Lee, agitando sus puños delante de su rostro- ¡Debes respetarlo por lo qué es y comprender por qué se toma su tiempo en explicar esta bellísima idea del béisbol que se la ocurrido! ¡Si lo hace, es por nuestro bien!
El maestro, conmovido por las palabras de su alumno, se arrodilló frente a él, y, como hizo con Naruto el día anterior, escondió las manos del cejudo entre las suyas.
- ¡Ay, corazón ardiente… dime tu nombre!- le rogó, lagrimeando como un niño pequeño.
- … Ya estamos otra vez…- se quejó el Hyüga, cerrando los ojos.
- ¡Me llamo Rock Lee, sensei, y soy la hermosa y vivaz bestia verde del deporte!- se presentó de inmediato el muchacho, abrazando a su maestro de gimnasia con fuerza.
- ¡En tu rostro se vislumbra el ardor primaveral de tu corazón y de tu alma! ¡Eres la Venus, la Berenice, la Afrodita de la juventud!- gimoteó el profesor, correspondiendo la muestra de cariño de su alumno.
- ¡Gai-sensei, gracias!
- ¡De nada, Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
Ran bufó, ya cansada de tanta mojigatería. Con el gesto torcido, se dirigió hacia su derecha, donde Asuka luchaba por no soltar unas cuantas carcajadas.
- ¿Pero no me dijiste qué estos dos se liaron ayer en la discoteca?- preguntó pasmada.
- Ya… pero supongo que, con la borrachera que llevaban los dos… se les habrá olvidado por completo…- respondió su amiga, encogiéndose de hombros.
- Buf… pues a ver si acaban de conocerse de una vez, porque ya están empezando a rallar…
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
Gaara, cansado, y con un amago de dolor de cabeza, suspiró y se cruzó de brazos. Frunció el entrecejo y fulminó con la mirada al maestro y al alumno.
- Callaos ya… quiero empezar los partidos de una vez…
Una milésima de segundo más tarde, Gai, a tres metros de Lee, explicaba la organización de los cuatro equipos formados.
- ¡He decidido que sería interesante un duelo de corazones femeninos, plagados de romanticismo, contra los masculinos, burbujeantes de pasión!- Gritó el hombre de las grandes cejas, demente por el entusiasmo.
- Eh… ¿Pero no se suponía que los jugadores de los equipos iban a ser seleccionados al azar?- preguntó Ino, torciendo en una mueca, su boca.
- Bueno, ya… pero Haihai-sensei, me dijo que los corazones enamorados que se encuentran aquí, podían entremeterse en la forma de juego…- A la vez, los pensamientos de todos los muchachos de la clase número trece, mentalizaron el rostro de su tutora ladeándose sin conciencia, debido al golpe producido por un bate que ellos mismos sostenían entre sus manos. Sonrieron, perdidos en sus fantasías.- ¡Así que he decidido formar equipos de jugadores no mixtos!
"Buf… a la mierda lo de ganar a las guarras de la 2H…" Pensó apesadumbrada Temari, bajando la cabeza.
- ¡En primer lugar, jugarán los dos equipos de los chicos, y acto seguido, el de las chicas! ¡El campeón masculino peleará para ganar contra el vencedor del femenino!
- ¡Gai-sensei, es una idea estupenda!- gritó Rock Lee, echándose de nuevo sobre sus dos brazos.
- ¡Lee, tú eres el único al que le encantan mis propuestas!
- ¡Por supuesto, sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Silencio ya, joder!- Interrumpió el pelirrojo de la clase, perdiendo el control de sus nervios. A la vez, todo el mundo retrocedió un paso atrás, asustados ante esa expresión asesina en los ojos verdiazules del muchacho. El pobre Naruto, se preguntó por qué tenía que encontrarse a su lado cuando perdía la paciencia. - Di de una vez los equipos…- añadió Gaara, algo más tranquilo. El profesor, temblando de arriba abajo, se apresuró a complacer la petición de su alumno, o mejor dicho, su orden.
- Ve… veamos…- tartamudeó Gai, secándose el sudor frío con el dorso de la mano.- En… en primer lugar jugarán el equipo número uno, compuesto por: Shino Aburame, Kankurô, Gaara, Shikamaru Nara y Choji Akimichi, contra el número dos, formado en este caso por: Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha, Neji Hyüga, Kiba Inuzuka y… ¡Mi queridísimo Rock Lee!- el último aludido, tuvo que llevarse las manos a los ojos, intentando ahogar un gimoteo emocionado.
- ¿Y nosotras?- preguntó Sakura, ligeramente decepcionada al enterarse que no podría estar con su amado Sasuke en el mismo equipo.
- Pues… tras el partido de los muchachos, de corazones ardientes de pasión, jugaréis vosotras.- Informó el profesor, volviéndose hacia la pelirrosa.- Los equipos tres y cuatro. El primero de ellos, estará compuesto por: Iria Siuka, Nao Akara, Maya Tsusimi, Asuka Akane y Ran Hyrywa. El resto de las chicas, formarán el equipo cuatro.
"¿¡Ehhhh!"
Las dos amigas intercambiaron una desesperada mirada. Desde luego, podían escribir sobre sus frentes la palabra "gafe" sin remordimiento. Aunque el trío de la 2H no se quedó atrás.
- ¡Buf! Jo, tía, desde luego, tenemos una suerte…- se quejó Iria, pasándose la mano por su cabello castaño.
- Y que lo digas, ya tenemos el partido perdido…- corroboró Nao, sacudiendo su rubia melena.
- Bueno, no os preocupéis, le damos con el bate y ya está…- comentó por último Maya, encogiendo sus huesudos hombros.
- ¡A que te doy…!- empezó a decir Asuka, caminando a grandes zancadas hacia ella. De milagro no llegó hasta sus tres enemigas, pues Ran, a duras penas, logró detenerla tirando de su manga.
- Tranquila… ya se la devolverás luego…- le susurró, calmándola un poco.
- ¡Bien! ¡Basta de cháchara y demos inicio a los partidos!- gritó de pronto Gai-sensei, sobresaltando a todos, que se habían quedado observando a la extraña pareja de amigas.
Ino miró al maestro de deportes fulminante y enojada.
- Tendrá morro, si ha sido él el que no ha dejado de hacer tontería y perder tiempo con Lee…
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- Bueno, ya que tenemos un poco de paz. Podrías explicarme que te ocurrió ayer por la noche, y por que dices que Haihai te espió…- comentó Ran, sudorosa y alegre, después de la victoria de su equipo contra el de Temari, Hinata, Sakura, Ino y Tenten, con una ventaja de dos carreras.
Asuka, tumbada en el césped, a su lado, suspiró y clavó sus verdes pupilas en el cielo. Con voz algo afectada y nerviosa, le relató lo sucedido el día anterior, sin ahorrar ni un solo detalle: La extraña amabilidad de Itachi hacia ella, su forma de actuar al oír mencionar a su hermano, su seguridad al hacer incomodar a la muchacha y por último, las extrañas palabras con las que se había despedido.
Ran, tras aquella retahíla de información, guardó silencio durante unos segundos, pensativa, con la vista castaña, distraída, fijada en el partido que en aquellos momentos, estaban realizando los chicos de las clases trece y catorce. Al cabo de un minuto, habló:
- Lo primero que queda bien claro… es que le interesas a Itachi…- comenzó a decir, vacilante.
- ¿Tú crees?- le preguntó sorprendida su amiga.
- ¿Si lo creo? ¡Vamos, Asuka, un poco más, y te besa allí mismo!- exclamó Ran, atrayendo sin querer el oído de Sasuke Uchiha, que, en aquellos momentos, era el que bateaba.- Pero… te diré una cosa y seré sincera contigo… ese chico no me gusta.- El moreno de ojos negros, dejó escapar una sonrisa.- Tiene algo que… mm… no sé, no me gusta absolutamente nada.
- ¡Pues anda que a ti, que te gusta un tío que pone cara de maníaco asesino en cuanto hacen algo que le molesta un poco!- le respondió Asuka con voz pontente, haciendo que el Uchiha menor, al enterarse de semejante información, volviera con brusquedad su cabeza hacia ellas.
PLAF!
Pagó cara su distracción, cuando la dura pelota de béisbol dio de lleno en el estómago.
- ¡Pedazo de dobe! ¡¿Quieres batear bien de una vez? ¡Parece como si fallaras aposta!- se oyó decir airada la voz de Naruto, atrayendo al instante las cabezas de Asuka y Ran, que lo observaron alarmadas.
- ¿Nos habrá oído?- preguntó preocupada la Hyrywa, refiriéndose al Uchiha menor.
Él, desde luego, no les respondió, porque la siguiente bola, la bateó con tanta fuerza, que consiguió hacer dos carreras, una de Naruto, que se hallaba en la segunda base, y la de él, que recorrió las cuatro a tiempo.
De pronto, Ran abrió mucho los ojos, y furiosa, golpeó el puño contra la seca tierra, cuando una frase se le vino a la memoria.
- ¡Mierda!- se quejó, enfadada.
- ¿Qué pasa?- le preguntó Asuka, volviendo de nuevo su cara hacia ella.
- ¡Olvidé decirte algo el otro día!- exclamó la chica de cabello castaño, bufando por lo bajo.
- ¿Decirme? ¿El qué?- la Akane frunció el ceño.
- Fue algo que me comentó Sasuke Uchiha… y, como quedé tan descolocada, se me perdió en la memoria…
"¿Algo que le ha dicho Sasuke Uchiha?" Pensó alarmada la Akane.
- ¡Ran! ¡Arranca de una vez! ¿Qué fue lo que te dijo?
- Pues…- la Hyrywa hizo memoria, y con lentitud, fue diciéndole, una a una, las palabras que el hermano de Itachi le susurró la noche pasada.- Dile de mi parte que a mí no me asustan ese tipo de respuestas que utilizó con Neji Hyüga…
- Oh-. A Asuka se le escapó una extraña sonrisa, y desvió sus ojos esmeralda, para clavarlos en la espalda de Sasuke, con intensidad.
- ¿Eh? ¿Se puede saber cuál es el juego que te traes con él?- le preguntó sonriente la muchacha de ojos pardos, acercándose peligrosamente a su amiga.
- ¿¡Yo! Na… nada…- respondió balbuceante.
- Ya, ya… a mí no me engañas… jeje… ¡Confiesa!- y, soltando una risa, se lanzó contra la Akane, revolcándola sobre el césped, haciéndole cosquillas en el estómago.
- ¡No! Ra… Ran… tengo… jajajaajaja… muchas cosq… jajaja… ¡Para! ¡Para por favor!- chilló con voz estridente la chica de cabello negro. Su amiga no pareció escucharla.
- ¿Cómo dices…? Si no te dejas de reír no puedo entenderte…
- ¡Pe… pero no puedo habl… jajajajaja… hablar si tú… jajaja… no dejas de hacerm… hacerme… jajajajajaja… cosquillas!- De pronto, una monumental sombra las cubrió por completo, y ambas muchachas, una encima de la otra, subieron sus ojos en dirección a ella. Gai-sensei las observaba, ligeramente sonrojado y rodeado por el resto de los participantes en el torneo.
- Comprendo que los corazones adolescentes estén llenos de amor por regalar… pero no creo que éste sea el momento ni el lugar para desbordar vuestra pasión…- comenzó a decir, pasándose su gran mano por el cabello cortado en forma de tazón, algo avergonzado.
- ¡¿Qué?- las dos muchachas se pusieron en pie de inmediato.- No… no pensarás que…
- Hyrywa, encima de revolcarte a escondidas con un chico, lo haces también con una chica…- comentó Nao, cruzándose de brazos y esbozando una expresión triunfal en su rostro.
- Menudo par de tortilleras…- corroboró Maya, afirmando con la cabeza.
- ¿De qué estás hablando, Tsusimi? Si quieres, podemos empezar ahora una pelea, total, de todas formas, estamos ya castigadas…- le informó fríamente Asuka, fulminándola con la mirada e intentando incorporarse.
- Buf, nada, que encima son cortitas…- suspiró Iria. Antes de que las dos chicas pudiesen llegar a abrir la boca, siguió hablando.- ¿Es qué no os dais cuenta, pedazo de tontas, que el partido de los chicos ha acabado ya y qué estamos esperando a que dejéis de revolcaros por el suelo para empezar de una vez?
Ran y Asuka enrojecieron, y aquella vez, no respondieron nada, así que, calándose la gorra hasta los ojos, entraron en el campo de juego, observando por el rabillo del ojo las muestras de ánimo procedentes de sus cuatro amigas. La Hyrywa, tragó saliva al descubrir la furibunda mirada que le lanzó Tenten, pero, mientras alzaba los ojos, y descubría con algo de temor al equipo de los chicos con el que se enfrentaría, formado por Neji, Sasuke, Naruto, Kiba y Lee, decidió que su prioridad era centrarse en ellos.
A los pocos minutos, todos estuvieron colocados, en primer lugar, y gracias a la ganada de cara o cruz por parte de Maya, fueron a las muchachas a las que les tocó batear primero.
Los muchachos, se colocaron en cada una de las bases, y Neji, con una ladina sonrisa en sus carnosos labios, fue el que se encargó de ser el Pitcher.
"Uff… a saber cómo me lanzará ahora la pelota…" Se quejó interiormente Ran, en el momento que tomaba el bate con manos temblorosas.
- ¿Preparada?- la preguntó el Hyüga, sonriendo con una extraña expresión. La Hyrywa no contestó, colocó el bate por encima de su hombro y arrugó el ceño, concentrándose.
- Ahí va…- Neji echó hacia atrás su brazo, y, con la mayor fuerza que pudo, lanzó la pelota de cuero hacia la muchacha, a la que no le dio tiempo siquiera para mover sus brazos ni un solo milímetro. Por lo que finalmente, la bola pasó por su lado, acariciando parte de su camiseta a rayas rojas.
"¡Mierda!"
- ¡STRIKE UNO!
- Bah… ni la ha visto…- rió el muchacho de ojos plateados.
- Ánimo…- le susurró por lo bajo Asuka, por encima de los cuchicheos molestos de las chicas de la 2H.
"Concentración…"
Neji recogió la pelota del suelo y volvió a sonreír a la Hyrywa.
- De verdad que estás preparada?- Repitió, con voz socarrona.
- ¡Tú solo tira de una condenada vez esa bola!- respondió a voz de grito Ran, alzando de nuevo el bate.
- Como quieras.- De nuevo, la pelota salió volando de sus manos a una velocidad infernal, pero aquella vez, la muchacha de cabello castaño reaccionó. Aunque sin mucho éxito, porque la bola pasó de largo, sin llegar a rozar el bate que fue hacia ella.
- Je… parece que estás cazando moscas…- el Hyüga soltó un par de carcajadas, que sólo hizo aumentar los crispados nervios de la muchacha.
- ¡Cállate!- bramó la aludida, preprándose de nuevo.
- ¡STRIKE DOS!
"Esta vez le doy…"
- Atrápala, si puedes…- aquella vez, la bola si que salió de las manos del chico de ojos plateados con una rapidez endemoniada, dirigéndose hacia el bate tembloroso de Ran.
"¡Le voy a dar…!"
PLAF!
La pelota dio de lleno en la parte central del bate, y, tras arañar un poco su madera, salió disparada hacia arriba, a una larguísima distancia, que dejó con los ojos desorbitados a todos los muchachos del equipo contrario.
- ¡Toma ya! ¡Ésta te la tragas, Hyüga!- se le escapó a la Hyrywa, golpeando con su puño cerrado el aire.
Trás de ella, alguien le dio un empujón.
- ¡Deja de quedarte ahí como un pasmarote y corre de una maldita vez!- Por primera vez, aceptó encantada una orden de Nao. Movió sus piernas a toda velocidad, impulsadas en parte por aquella expresión de sorpresa que se había quedado labrada en hielo en el rostro del Hyüga.
Consiguió hacer una carrera antes de que Lee, con la máxima rapidez que le permitieron sus ateléticas piernas, llegase a la base inicial.
- ¡Weh! ¡He hecho una carrera! ¡Lo he hecho!- exclamó loca de contenta Ran, lanzándose sobre Asuka, que, sin poder mantener el equilibrio, cayó sobre la hierba.
Los chicos y el trío de la 2H negaron con la cabeza, y apartaron las miradas.
- Otra vez en el suelo…- Sasuke miró de reojo el sonriente rostro de ambas muchachas, fijándose sobre todo en el de la Akane, brillante y radiante de felicidad. Desde luego, la expresión que ahora mantenía era totalmente diferente a aquella que había mostrado el primer día de clase, de fingida felicidad. Se sorprendió pensando lo guapa que podía llegar a ser, sonriendo con sinceridad.
"¿¡Eh! ¿¡Pero qué estoy diciendo! Tsk… parezco un idiota pensando ese tipo de cosas…" Suspiró con pesadez y sacudió la cabeza, era la segunda distracción que de manera tan imprevisiba, se apoderaba de su cerebro. Aunque aquello no era todo lo malo, lo peor, era que le gustaba.
- ¡Imbécil! ¿¡Quieres estar atento de una maldita vez! ¡Antes la pelota ha pasado por tu lado y ni siquiera te has dado cuenta!- El Uchiha menor dio un salto, sobresaltado, al descubrir que el que se había dirigido a él no era Naruto, si no Neji. Arrugó el ceño y le lanzó una mirada de advertencia.
- Tú no eres nadie para decirme qué es lo que tengo que hacer, después de regalar una carrera al equipo contrario…- El Hyüga enrojeció de rabia, y apretó los puños y los dientes. Se le pasó por la cabeza la idea de dirigirse a él, y estampar su mano sobre su expresión ufana, pero dudó el hacerlo en el momento que sintió unos ojos castaños oscuros sobre su nuca, y que no pertenecían a la Hyrywa. Por el rabillo de su ojos plateado, avistó a la chica de los moños, Tenten, sentada en la hierba junto al resto de su equipo, que lo observaba a su vez aunque sus pupilas intentasen evitarlo vanamente.
Neji esbozó una sonrisa de seguridad, y, tras dirigirle la misma clase de mirada al Uchiha con la que éste le había obsequiado, se alejó de él sin mediar palabra, camino al puesto del Pitcher.
A partir de aquel momento, su rendimiento en el juego aumentó considerablemente, y las muchachas del equipo contrario, tan sólo pudieron realizar dos carreras más, una de Asuka, y otra de Maya, que, para celebrarlo, acabó levantándose la camiseta, enseñando a todos su precioso conjunto de lencería transparente. Aún así, no tuvo tiempo para celebrarlo demasiado, pues Temari, furiosa, acabó lanzándole una botella de agua vacía, que le dio de lleno entre sus dos pechos. Gracias a la intervención de Gai-sensei, y de todos sus compañeros, se pudo evitar una batalla campal entre la chica de las cuatro coletas y la pelirroja. Así que, la hermana de Gaara, finalmente persuadida por todos, volvió a sentarse en el lugar en el césped que anteriormente ocupada, sin percatarse que un Shikamaru sin dejar de reír, se había colocado a su derecha.
- ¿Y a ti qué te hace tanta gracia?- le preguntó molesta Temari, al cabo de unos minutos.
- Oh, nada, nada… es sólo qué… ¡Eres la mujer más problemática y con peor genio que he conocido!- exclamó el chico de las argollas, mirándola de reojo.- Pero…- añadió, al ver como su compañera de pupitre alzaba el puño con peligro-.… enfadada te pones muy guapa…
En ese momento, las mejillas de la muchacha se tiñeron levemente de rojo, y, cerrando los ojos con fuerza, golpeó con fuerza la nuca de Shikamaru, que acabó comiendo la hierba del suelo.
- ¡Eh! ¿¡Por qué me has hecho eso! ¡Encima que te he piropeado…!- se quejó él, frotándose la zona dolorida.
- ¡Idiota, si vas a decir un piropo, te tienes que ahorrar la primera parte!- exclamó ella.
- Buf… mira que eres problemática… ¡Auch! Vale, vale… ya me callo…
El partido, a pesar de los incidentes, siguió adelante, y, a los diez minutos de haberse iniciado, dio lugar la primera rotación. Las chicas abandonaron el bate a un lado, y ocuparon la zona de las bases, poniéndose un gran guante de cuero blanco en sus manos derechas, los muchachos, mientras tanto, se pusieron en fila, esperando su turno para batear.
En su turno, todos los chicos consiguieron hacer una carrera excepto Naruto, que, en su última oportunidad para evitar el Strike tres, se le resbaló el bate en el momento de golpear, y por desgracia, dio de lleno en la frente de Sakura que, como una leona, y avergonzada de que Sasuke la viese con aquel enorme chichón que salió en el medio del objeto de las críticas de Ino, se lanzó contra el Uzumaki, propinándole unos golpes no mucho menores en potencia que los que daba un boxeador profesional. De nuevo, Gai-sensei fue el que tuvo que intervenir para que la furia de la pelirrosa no fuera a más, y, tras unos cinco minutos de pausa, pudieron continuar el partido.
Ran miró de reojo su reloj de pulsera, habían pasado ya más de veinte minutos desde que habían iniciado la final, y el equipo contrario las aventajaba en una carrera, si tenían suerte, y un nuevo incidente sucedía, podrían ganar el partido.
En primer lugar bateó Nao, que, en menos de un minuto, fue eliminada con tres Strikes bien rotundos, ya que, ni siquiera le dio tiempo a balancear el bate tras su cabeza antes de que la bola, lanzada con maña por Neji Hyüga, acabase en el guante del árbitro. Acto seguido, le tocó golpear a Iria, que lo hizo aún peor que su amiga, por lo que el bate, pasó a manos de Maya. Por suerte, ésta consiguió dar medianamente a la pelota, y llegar a la primera base antes que Kiba.
El siguiente turno, pertenecía a la Hyrywa, y sólo quedaban cinco minutos.
Tragó saliva y sacudió la cabeza, para desechar todo pensamiento que no tuviera nada que ver con algo distinto que no fuera dar de lleno a la bola de cuero. Separó las piernas y alzó el bate por encima de su cabeza. Con un asentimiento, indicó que estaba preparada.
- ¿De verdad? No querría que acabases en el hospital por un pelotazo en la cabeza…- como siempre, el tono irónico del muchacho de ojos plateados, logró desconcentrarla y hacerle fallar.
- ¡STRIKE UNO!
"Concentración… concentración…"
- ¿Necesitas gafas para ver la pelota, enana? He oído decir que hay un oculista en el College…- la voz era cada vez más molesta para Ran, y tuvo que ordenarse así misma que se tranquilizase y que olvidase quién se encontraba frente a ella.
- ¡STRIKE DOS!- De nuevo, el bate no llegó a su objetivo.
"Concentración… concentración…"
- Venga Hyrywa, que no se diga, no seas tímida ahora… ayer por la noche demostraste ser bien sueltecita…
- Y una guarra…- añadió Nao, con un tono lo suficientemente audible para que lo escuchasen todos.
"¿Concentración? ¡Y una mierda! ¡Maldita sea! ¡Juro que la siguiente pelota la estampo en la cara de ese bocazas!"
La bola de cuero, a una velocidad endemoniada, salió de las manos del Hyüga y, cortando el aire con un siseo, se dirigió al guante del árbitro, más, antes de que ésta llegase a su destino, el bate la Hyrywa se interpuso en su camino, golpeándola de lleno.
PLAF!
- ¡Uahhh!- La pelota, al contrario que la anterior vez, no salió disparada hacia arriba, si no hacia abajo, llegando a estrellarse con la misma potencia con la que había sido lanzada, justo en medio de la entrepierna de Neji, que cayó de rodillas a la hierba, gritando como un loco por el dolor.
- Ah… eso ha tenido que doler…- comentó Shikamaru, bostezando.
- ¡Ah! ¡Lo ha deshuevao!- soltó Naruto, sin poder contenerse.
Ran, no se detuvo a comprobarlo, y, como alma que lleva el diablo, echó a correr en dirección a las bases, en donde, gracias a ella, Maya consiguió sobre pasar la última, y ella, quedarse en la tercera.
- ¡Cejudo-sensei, eso no vale, ha sido un ataque deliberado contra el Pitcher!- protestó Kiba, mientras observaba de reojo el rostro enrojecido del Hyüga, más por la rabia que por el dolor.
- ¡De eso nada!- se defendió de inmediato la chica de cabello castaño, desde la tercera base-. ¡Yo no pretendía darle precisamente ahí!- Sin embargo, enmudeció cuando los ojos furibundos de Neji se clavaron en los suyos, aquella vez sin duda, deliberadamente.
- ¡Corazones ardientes, basta de discusión!- interrumpió el profesor de gimnasia, observando como podría estallar de nuevo una discusión.- Neji, que otro ocupe tu lugar por ahora…
El Hyüga aceptó con un gruñido, y, dejando paso a Sasuke, cogió la posición de la primera base, en la que se encogió un poco sobre sí mismo, aún dolorido por el pelotazo.
- ¡Venga, Asuka, si consigues dar a la bola, ganaremos!- le animó Ran a varios metros de ella.
- De… de acuerdo…-. Para su amiga, era fácil, que se encontraba de espaldas a esos ojos negros, tan lóbregos como pozos profundos. Tragó saliva, y mantuvo la sangre fría.- ¡Estoy lista, lanza la pelota de una vez!- Sasule recibió aquella frase con una ladina sonrisa, que no consiguió más que descolocar la ya descolocada mente de la Akane.
- Como quieras…-. Otra vez aquel gesto de apartarse el flequillo de la frente. Otra vez un rostro desaparecido hacía tiempo volvía a su cerebro.
"Mierda… no puedo concentrarme… ¡No puedo! Él… él es igual que Okiro…"
Reaccionó a tiempo, en cuanto la pelota pasó por su lado. De refilón, logró golpearla, y ésta, dando un extraño giro, alcanzó un poco altura, y, sin que nadie llegase a impedirlo, tuvo la mala suerte de impactar de lleno en medio de la frente de Sasuke, produciendo un extraño crujido.
- ¡No!- exclamó la muchacha de cabello negro, avanzando un paso hacia él, avergonzada.- Yo… ¡Lo siento…!
- ¿Eh?- el Uchiha se tambaleó y de pronto, cayó cuan largo era sobre la hierba, inconsciente.
- ¡Wuah! ¡Se lo ha cargado!- gritó a voz de grito Naruto, llegando junto al muchacho de cabello negro y sacudiéndolo con fuerza.
- ¡No seas bruto!- le dijo Kiba, arrodillándose junto a él-. ¡El que se lo va a cargar eres tú como no dejes de menearlo!
Gai-sensei, ya desquiciado por tantos problemas en su toreo de béisbol, apartó de un puñetazo a todos los que se encontraban alrededor de Sasuke, y se inclinó sobre él, tomándole el pulso.
- Está bien… sólo necesita un poco de reposo…- dirigió sus grandes ojos negros haciala Akane, que estaba hecha un flan por su metedura de pata-. Asuka, llévalo a la enfermería y cuéntale a Shizune lo que ha ocurrido.
- ¡Gai-sensei, usted sí que sabe!- gritó de pronto Lee, abrazándolo con fuerza, y llorando ríos de lágrimas.
- ¡Lee, gracias por el cumplido!
- ¡De nada, Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
- ¡Lee!
- ¡Gai-sensei!
Ran miró a ambos pasmada, y acto seguido, se dirigió a su amiga.
- Será mejor que te lo lleves ya…- le dijo.
Asuka asintió con la cabeza, y, colocando el brazo derecho en torno a su cuello, levantó a medias al Uchiha. Éste, lánguido, se echó sobre ella, apoyando su cabeza en el pecho de la muchacha, haciéndole enrojecer. Sin embargo, ésta sacudió la cabeza y se calmó, no era plan de dejarse llevar por las emociones y dejarlo caer de nuevo, para que se golpease otra vez la cabeza. No quería imaginarse a un Sasuke comportándose igual que Hinata la noche anterior… ¿O sí?
Buff… lo sé, lo sé… me salen demasiado largoooos! Y eso, ke kería meter antes una parte... en fin, hasta akí llega el capítulo siete, espro ke os aya gustado, x lo mnos + ke amí, pq me resulto bastant sosillo...
También, deciros ke a partir de ahora, actualizaré + lentament, pq dntro de 2 días empiezo el colegio y mis padrs me van atar a la silla para ke estudie... ya se sabe... el último año de secundario es duro xD! Aún así, si mand´ñais muxos reviews, intntaré robar algo de tiempo y escribir bastant, o a lo mjor, ago cmo el año pasao, ke en las clases aburridas... me dedicaba a scribir xD!
Bueno, akí paso a contstar los reviews, cmo siempr, espro ke lo ke m abéis scrito lo volváis a acr, no sabéis lo ke anima... y también los ke aún no, aunke sea para decirm ke les a gustado o no les ha gistado, cn dos palabritas...!
RIKU90: Vaya, siempr eres la primra en djarm review! Sí… Asuka es la chica corta cuellos xD! Aunke Sasuke no se keda del todo atrás… A mí tamb m da musa pna de Neji y Ran, los pobrs, con lo mal ke se llevan, y cada cosa ke les ocurre junto... aún así, yo kerría ser Ran! xD! Y sí... la hyrywa y el pelirrojo se kedan en una posición cn la cualkiera pensaría cada cosa... en fin, espro ke est capítulo t aya gustado tamb! Espro ke m vuelvas a scribí, wapísima!
ALEXIEL DE MERAK: Ola! Ome... ya me gustaría ser Ran! jeje, aunke eso sí, la e puesto parecida a mí físicamente, (Aunke ella es muxisimo + wapa, ehhh?) y tambiñen le e puesto algunas cosas d mi carácter, cmo cuando soy muy tímida con los niños, cuando m pico con facilidad y etc etc... xD! Spro ke Neji t inspire tanto cmo lo ac cnmigo ;) Muxos bsos, y espro ke vuelva a encontrarm un review d los tuyos x akí!
KOGOME1013: Jajaja! No sé porke, pro todo el mundo le gustaría encontrarse en el pellejo de Ran... xD! Me alegro de ke t parezca genial el fic… spro ke me mands otro review... xfa, sí? Muxisimos bsos!
AYA-CHAN: Ola! Vaya, ke review tan largo me djast, tú si ke m acs feliz, ija… ;) Spro ke t aya gustado la aparición d Orochigay y Kaputo... uy prdon! Digo... Orochimaru y Kabuto… xD! Ya verás ke esos dos van a dar ke hablar y k acr! Sí… ya habrás comprobado ke tenten está celosa de Ran... y si, siento también ke no salga tanto con Sakura e Ino, en los siguients aparecerán , lo promto! Aunke e est, abrás ke x lo mnos an ablao un poco + ke lo habitual xD! En fin, espro ke m vuelvas a scribí con uno de tus reviews! Muxoooos bsazos!
HIME: Ola! Vaya, m alegro muxo d ke s t aya exo corto... eso es algo de lo k tmo, ke la gent no lo lea x eso... jajaja! Si, yo tambien me rio al pnsar la cara ke se les kedo a Ran y a Neji cuando encendieron las lucs! Y sip! La relación de temari y shikamaru va a ser todo mnos trankila xD...! en fin, espro ke m vuelvas a scribi! Bsos!
LIN HASHIMOTO: Wenass! M pone muy contenta de ke aya parcido lindo el capi n.n! jajaja, sí… pobre Naruto, sin calzoncillos, y encima cn los ánimos de Hinata... jaja! Me algro de ke t aya gustao lo de Itachi y Asuka, será el inicio de una tormentosa relación en la k otro prsonaje entrará en juego... (Ke tétrico, no xD?) Y trankila, verás cmo Temari para los pies a nuestra "kerida" Maya! Espro ke m vuelvas a scribi, wapa, m aría musa ilusión...! Muxos bsosssss!
HIKARU-FOREVER: Olaaaa manitaa! Jejeje, parece ke la gent ya comienza a comprnder lo mala prsona ke es Haihai... mmm! S nota ke no t cae nada bien... jajaj! Creo ke además, no serías la única ke acabarías escribiendo en la redacción de ochocientas palabras sobre tu cantant favorito! Me sono eso de algo xD? Weno wapa, espro ke m vuelvas a scribí, tus review siempr animan! Bsos!
LINATA: t compadezco con lo d la vuelta al cole! XD! Yo empiezo el jueves... así ke piensa en mí y compadécete xD! Digo, no creo ke aya musa gent ke se vea a Hinata pidiendo a gritos una orgía... t imaginas? Uff, mjor no! xD… spro ke est capitulo tamb t aya gustao y ke m vuelvas a scribi! Bsicos!
NAKURUENVY: Eyyy! Ke pasa, niñaaa xD? Me alegro d ke t aya gustao la historia, tus reviews siempre son bienvenidos ¡! Jejeje, normal ke t caiga mal la Haihai... te recuerda a alguien ke nos a abandonado ac tiempo xD? Musas gracias x aberme scrito, espro ke lo vuelvas a acr pq m acs mu feliz! Bsoss!
HINATALOVE: Uff! El último review... cada vez m enrollo + cntextando a ellos... Todo el mundo kiere ser Ran! jajaja, verdad, ojalá sucediera eso en la realidad ... xD! Ay, ija... a todos los niños les intrsa lo mismo... (:)! En fin, musas gracias x tu review, espro k m vuelvas a scribí, muxos bsossssss!
