En segundo lugar, me gustaría informar que quién se metio tanto en mi cuenta, como en la de la otra RiMi, que deje de hacerlo, porke s ve ke se le olvidó deslogearse y m mando un review, por lo ke supongo, será alguien ke m lee, no kiero hacer juicios precipitados, ni tampoco sabr porké lo izo, solo espro ke no vuwelva a ocurrir, porke est es un sitio en ke nos entrtnemos leyendo reviews y no hay ningún probklma cn las cuentas, y daría mucha lástima,. Ke aya gent ke s divierta metuiñéndose en tus propias cuentas y para colmo, luego t mande un review, aciéndot la pelota... en fin, sólo espero ke no vuelva a suceder.
Y bueno, dsejando el enfado apart, espro ke este capítulo os guste muxo, aunke será algo más traumático ke el anterior... xD, pro como ya sabréis, no todos son cuentas de hadas, ni siquiera en los campamentos.
Por lo dem´ñas, muchas gracias a los ke m han mandado reviews, y, cmo siempr, os lo vuelvpo a pdir, xfavor, ke en el anterior capñítulo, bajaron… mandadlos, xfavor, no sabéis como alegran la vida a esta pobre colegiala... xD!
Muxos bsos!
Capítulo 8 A punto de carameloAsuka, jadeando por el esfuerzo, entró a trompicones en la enfermería, golpeando antes la puerta de madera, anunciando así, que había dado un par de pasos en su interior. Frunció el entrecejo al hacerlo, sin duda, aquella debía ser el lugar en donde llevar a Sasuke, pues, revestida completamente de blanco, estaba cubierta de camas, separadas entre sí por cortinas, y decenas de armarios, en los que en sus estanterías, se encontraba todo tipo de objeto o medicamento.
- Eh… ¿Hay alguien aquí?- preguntó vacilante, la Akane, dando un paso más adelante.
- Mmm… para, Iruka… ha venido gente…- una voz, procedente de una de las camas envuelta en cortinas celestes, que impedía ver lo que sucedía tras ellas.
- ¿Hola?- repitió la muchacha de cabello castaño, dirigiéndose hacia el lugar de donde había procedido la voz.
De pronto, frente a ella, la cortina que cubría uno de los lechos, se apartó con brusquedad, y tras ella, aparecieron dos figuras. Una de ellas, la reconoció al instante, pues pertenecía a Iruka-sensei, su profesor de dibujo, que, en aquello momentos, la observaba a su vez ligeramente sonrojado, con la coleta que le sostenía el cabello totalmente deshecha y la camisa verde abierta. La otra, pertenecía a una mujer algo más joven que él, vestida con un uniforme de enfermera, no muy bien puesto que digamos, pues el cuello de la blusa estaba abierto de tal forma, que hasta se le podía ver el sujetador azul marino, la falda, totalmente arrugada por las veces que había sido levantada, y el cuello, tieso hacia arriba, intentando ocultar unas manchas rojizas en su cuello que no pasaban del todo desapercibidas.
- Bue… ¡Buenos días!- reaccionó entonces ella, intentándose ordenar con sus temblorosas manos su revuelto pelo.- ¿De… deseabas algo?
Asuka observó a ambos con las cejas arqueadas, acababa de comprender por qué su maestro, el día anterior, alegaba sentirse enfermo. Aún así, tras aclararse la voz, contestó:
- Eh… jugando al béisbol, le he dado un pelotazo en la cabeza, y se ha derrumbado de pronto, perdiendo el conocimiento…- explicó a duras penas.
- Oh…- la enfermera se acercó de inmediato a Sasuke, y, tras tomarle el pulso y comprobar que su respiración era normal, sonrió.- No te preocupes, se le pasará. Solo ha sufrido un pequeño desmayo a consecuencia del golpe… mira, ve a tumbarlo a esa cama y estate con él un poco… hasta que yo acabe de dar su medicamento a Iruka… sensei… ¿De acuerdo?
- Ss… sí… yo… no me encuentro demasiado bien…- se apresuró a corroborar el profesor de dibujo. Asuka, con el entrecejo fruncido, torció el gesto con rotundez y, tropezando con los pies del Uchiha y los suyos propios, se alejó de la pareja en dirección a la cama, que por cierto, era la que se hallaba más alejada de la que la enfermera, había utilizado para "dar su medicamento" a Iruka.
Con cuidado, tumbó a Sasuke sobre ella, pero, con tan mala pata, que sus nervios le jugaron una mala pasada y acabó tropezando con una de las patas del lecho, precipitándose sobre el muchacho inconsciente. Tuvo suerte, pues, antes de que su cuerpo llegase a impactar contra el de él, puso sus brazos por medio, quedando así, a tan sólo unos centímetros de su rostro. Sus pupilas se dilataron, al ver aquellos párpados cerrados tan cerca, su tibio aliento, acariciando su boca y su corazón, antes detenido, comenzó a latir a mil por minuto, llegando incluso a dañarle la parte del pecho contra la que golpeaba. Sus mejillas, se sonrojaron a demasiada velocidad, y sus ojos, le ardieron como no lo habían hecho nunca. Con lentitud, y gracias a un movimiento casi involuntario, las yemas de sus dedos, acariciaron los mechones de ébano, que caían con gracia y desenfado sobre la frente del chico.
"Mierda… ¿Qué me pasa?" Asuka se apartó con brusquedad, y tuvo que apoyarse sobre el respaldo de la cama, para no perder de nuevo el equilibrio. Lo observó de nuevo, tras vacilar unos instantes y se lamentó profundamente de no tener su cámara en aquellos momentos. Acababa de comprobar que los demonios dormidos, parecían verdaderamente ángeles. "¡Joder!" Sacudió con fuerza la cabeza, como intentando alejar aquella extraña sensación que se había apoderado de ella y, malhumorada, escuchó los jadeos que con disimulo, salían tras la cortina de aquella cama ocupada de la enfermera y el joven maestro.
- … Shizune…
- ¡Shhh! Baja la voz, Iruka… nos va… a escuchar…
La Akane enrojeció y puso sus ojos en blanco, pensando interiormente que quizás, esos dos se comportaban así por vivir bajo el mismo techo de ése seninfómano de los aparatos reproductores femeninos. Suspiró algo agitada, y, sabiendo de antemano que aquellos dos iban a tardar un poco en "curarse" mutuamente, se resignó a sentarse en la silla cercana a la cama. Bostezó, y de pronto, recordó lo mal que había dormido aquella madrugada, una parte, por lo que había pasado junto a Itachi Uchiha, y por otra, el despertar tan temprano gracias a los tacones del trío de la 2H. Sintió como los párpados súbitamente, comenzaban a pesarle una enormidad, pidiendo a gritos echar un sueñecito, así que, tras comprobar que tan sólo ella, junto al chico inconsciente y los dos de la cama, que iban a lo suyo, estaban en la enfermería, se recostó ligeramente, apoyando la cabeza sobre el colchón, muy cerca de donde Sasuke dejaba descansar una de sus manos. Poco a poco, todo comenzó a desaparecer a su alrededor y un aura tibia la envolvió, haciéndole que, en menos de dos minutos, quedase totalmente dormida.
0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
- Asuka, Asuka…- la chica, de pronto despertó, levantando con rapidez la cabeza.
- ¡No estoy dormida! ¡No estoy dormida!- fue lo que respondió a gritos.
- Tranquila, tranquila…- le dijo una voz conocida, intentando tranquilizarla.- Sólo he venido a relevarte…- la Akane, aún medio adormilada, levantó sus ojos esmeralda, para encontrarse con otros del mismo color, bajo un cabello largo y liso, de color rosado.
- Oh… Sakura…- suspiró aliviada, echándose hacia atrás, recostándose sobre el respaldo de la silla.- ¿Qué… qué pasa?- la muchacha le sonrió.
- Te has quedado frita, y te has perdido la hora de la comida… le tuvimos que contar lo ocurrido a Haihai, y me ha dicho que venga aquí para sustituirte…- explicó pacientemente, mientras observaba algo de reojo, muy cerca de la cabeza del Uchiha menor.
- Oh… pero entonces tú… te quedarás sin ir al pueblo…- comentó la muchacha de cabello negro, dubitativa.
- ¡Ah! ¡A mí me da totalmente igual!- se apresuró a aclarar Sakura, con un tono de voz más bien enojado-. Además, tendrás mucha hambre, y, si vas al pueblo podrás comer algo…
- Mmm… está bien, de todas formas… estoy completamente hambrienta.- Declaró Asuka, tras vacilar unos segundos. Fue a levantarse de la silla, pro de pronto, sintió algo cálido alejarse de su mano. Sorprendida, sin darse cuenta de la oscura expresión que la pelirrosa había esbozado de repente, dirigió sus claras pupilas hacia sus dedos, que, durante todo el tiempo en que había estado perdida en sus sueños, se mantuvieron entrelazados con los de Sasuke.- ¡Anda!- exclamó de súbito, enrojeciendo-. Le he estado dando la mano durante todo este rato…
Se hizo un tenso silencio, en el que Asuka, se mantuvo callada, sin decir nada, y con sus pupilas clavadas en el rostro de Sasuke, que seguía aún dormido, Sakura, por el contrario, carraspeó y se cruzó de brazos, lista para hablar.
- Escucha, Asuka… a ti… ¿Te gusta Sasuke?- le preguntó sin más rodeos, clavando sus pupilas en las de su amiga.
- ¿¡Qu… qué! ¡No! ¡Por supuesto que no!- se apresuró a decir ella, ruborizándose más de lo que estaba, hasta la raíz del pelo.- Es sólo que él… me recuerda a … mi hermano…- La pelirrosa torció el gesto y le lanzó una mirada recelosa, pero, tras dudar un instante, sonrió, aparentando tranquilidad.
- ¡Uf! Menos mal…- suspiró, ocupando el lugar en el que antes había estado sentada la Akane. Le guiñó uno de sus ojos, y, sin previo aviso, tomó la mano del Uchiha entre las suyas-. Es que… ¿Sabes?… a mí me gusta mucho…- Asuka no supo por qué, pero sintió algo de repente, como si le hubiesen metido un fuerte puñetazo en el centro del estómago.
-Ah…- asintió con debilidad, las palabras, atragantadas en su garganta.- Pues… pues por mí no te preocupes, ya sabes que… no me gusta…-. Éstas últimas palabras, supieron amargas en su boca. Sacudió la cabeza, y, con brusquedad, le dio la espalda a la pelirrosa, en dirección a la salida de la enfermería.
- Bueno, yo… me voy ya ¿De acuerdo?- le dijo, sin volver la cabeza-. ¡Adiós!- Y dicho esto, desapareció tras la puerta, cerrándola con una fuerza que se le antojó demasiado potente. Pero, gracias al portazo, los ojos del Uchiha menor se abrieron de pronto, y, sin mediar palabra, los dirigió en el punto en que su mano estaba unidas a las de Sakura.
La muchacha, al darse cuenta que él había despertado y que también, había advertido aquel gesto por parte de ella, se sonrojó, eso sí, sin apartar sus manos.
- Tú… ¿Has sido la que has estado conmigo durante todo el tiempo, cogiéndome de la mano?- le preguntó Sasuke con voz queda, clavando sus negras pupilas en las claras de la pelirrosa.
- Ss… Sí…- mintió ella. El muchacho de cabello negro, frunció el entrecejo, y observó sus dedos entrelazados, de soslayo.
- … Gracias…- murmuró.
- No… no hay de qué…- respondió Sakura, sonriendo tímidamente.
0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
- Así que ha sido eso lo que ha pasado…- dijo Ran, mientras le daba un caramelo gigante a Asuka, comprado en una de las tiendas de golosinas del pueblo inglés. Ésta, más silenciosa que de costumbre, lo aceptó encantada y se lo metió en la boca, donde apenas le cabía.
- Y para colmo… Sakura te mintió con lo de Haihai, ya que ella no le dijo nada de ir a relevarte en ningún momento…- comentó Temari, que, mantenía el ceño arrugado tras la corta historia que les había contado la Akane.
- Así, y eso sólo significa una cosa…- la Hyrywa hinchó el pecho hasta más no poder, como si fuese a decir algo importantísimo-. ¡Qué, como a mí, te ha salido una rival!
La hermana de Gaara, con mirada fulminante, le dio un fuerte codazo en las costillas, que produjo un fortísimo grito de la pobre Hyrywa.
-¡Joder, Temari, que no soy Shikamaru!- se quejó, llevándose las manos a la parte golpeada.
Asuka las observó de reojo y se echó a reír al observar a sus dos amigas, una, intentándola callar con miradas asesinas, idénticas a las de su hermano pequeño, y la otra, diciéndole enojada lo que se había pasado con el golpe. Menuda pareja.
- Y… ¿De verdad qué ese chico te recuerda a tu hermano?- le preguntó de pronto Hinata, volviendo sus ojos plateados hacia ella. De pronto, el corazón de la Akane se detuvo y su rostro palideció.
- ¡Claro! Cuando viste a Sasuke el otro día, dijiste un nombre… Okiro… ¿No?-le preguntó Ran, haciendo ya, caso omiso de los ojos de la muchacha de las cuatro coletas.- ¿Es así cómo se llama tu hermano?
- Cómo se llamaba…-la chica de cabello negro desvió sus ojos, y los clavó en el suelo. La Hyrywa, mirándola por el rabillo del ojo, frunció el entrecejo, sin entender del todo aquellas palabras y el comportamiento de su amiga.
"¿Se… llamaba…?" De pronto, el significado de aquellas tres únicas sílabas, rebotaron en el interior de su cerebro con la fuerza de un tornado.
- Te estás equivocando…- comentó Temari, que no había comprendido la indirecta de la Akane.
- No, no me equivoco…- el tono de Asuka, entre metálico y murmurante, fue ahogado por el grito de la muchacha de las cuatro coletas, a la que aquella vez, fue la que recibió el codazo en las costillas.- Okiro… está muerto…
Sus tres amigas, sintieron en su interior un fuerte vergüenza, y se observaron entre sí, de reojo, con la incomodidad y el alarmismo brillando en sus pupilas. Habían metido la pata hasta el fondo, y, por lo que se podía vislumbrar en el sombrío rostro de la muchacha de ojos verdes, sería difícil volver a sacarla. Un tenso e incómodo silencio se extendió rápidamente entre las cuatro muchachas, que, sin atreverse a pronunciar esta boca es mía, se lanzaban continuas ojeadas. Siguieron caminando, con el sonido propio de la calle principal del pueblo haciendo eco en sus tímpanos, casi con burla. El súbito ambiente que se había apoderado de ellas, era tan opaco que incluso se podía palpar. En un minuto, habían pasado de la preocupación agitada a un silencio mortuorio.
Ran chascó la lengua, sin saber qué hacer o cómo actuar, y desvió sus pupilas castañas de los párpados entrecerrados de la Akane, para dejarlas reposar, algo más aliviada, en el grupo de chicos de las clases trece y catorce, que paseaban tranquilamente, con Naruto, Kiba y Lee a la cabeza, haciendo el payaso como siempre. Sin embargo, su alivio disminuyó un tanto al descubrir que entre ellos, caminaba Gaara, leyendo un libro bien gordo de inglés, y algo más alejado del grupo, cerca de la carretera, andaba un Neji pensativo, con su siempre ceño fruncido, que parecía embebido en su propio cerebro.
- ¡Ehhhh! ¡Asukaaaaa!-. Las tres restantes muchachas volvieron sobresaltadas sus cabezas hacia el chico rubio, dueño de la escandalosa voz. A la pobre aludida, de pura sorpresa, se le acabó cayendo el gran caramelo que tenía guardado en la boca, que quedó en el asfaltado suelo.
- ¡Mierda!- Soltó, resignada, ahogando un suspiro.- En fin… ¿Vamos?-. Preguntó, dirigiéndose hacia sus tres amigas.
- Venga, sí…-. Contestó Temari, especialmente afectada por el silencio anterior, aligerando considerablemente el paso.
Las cuatro muchachas, aún calladas, voltearon su rumbo y se dirigieron hacia los chicos, con la Akane un tanto retrasada, dando patadas distraídamente al caramelo que se había caído hacía unos momentos.
- ¡Holaaa!-. Gritó Naruto, cuando por fin los dos grupos se encontraron.- ¿¡Se puede saber qué os pasa! ¡Parece cómo si os acabaseis de enterar de que ha muerto alguien!-. Dos pares de miradas fulminantes, procedentes de la hermana de Gaara y de la Hyrywa, aniquilaron mentalmente al ojiazul. Pero éste, como de costumbre, no se dio cuenta, y, descubriendo a Hinata tras aquellas pupilas, se dirigió a ella, con una sonrisa radiante.- ¡Ey! ¿Ya te encuentras mejor por el golpe de ayer?-. La muchacha enrojeció rápidamente y bajó la cabeza, intentando ocultar su turbada expresión.
- Bb… bien, gracias…-. Tartamudeó.- ¿Y… y tú?-. Naruto ensanchó su alegre expresión y señaló a la pequeña herida que tenía a un lado de la frente.
- ¡Perfecto! Además… ¡Solo fue un choque de nada!-. Exclamó él, para acto seguido, volverse hacia Temari, con expresión algo enojada.- ¡Tú, pro el contrario, te pasaste con Shikamaru y no veas lo pesado que se ha vuelto, quejándose cada dos por tres sobre el guantazo que le arreaste!
La aludida, sorprendida, clavó sus ojos azules oscuros en el Nara, que la observaba de reojo, como quién no quisiera la cosa. La chica bufó por lo bajo, y desvió su mirada, incómoda.
- Tonterías… tampoco le di tan fuerte…-. Protestó.
- ¿¡Qué no!-. Shikamaru puso el grito en el cielo.- Para estar loquita por mí, eres un poco brusca al expresar tus sentimientos…-. La muchacha de las cuatro coletas se ruborizó de inmediato y se encaró a él, con una expresión entre avergonzada y furiosa.
- ¿¡De qué estás hablando, pedazo de imbécil!-. Gritó ella, estampando por segunda vez en el mismo día, su puño en el centro de la cara del muchacho de la coleta.
- ¡Ahhh!-. El pobre chico, salió volando por los aires, y acabó de cabeza contra una farola cerca de un semáforo en el que varios coches habían frenado al ver el color rojo en él.- Mira que eres problemática…
- ¡WOHHHHHH!-. Lee, con los ojos ardiendo en llamas, estaba eufórico.- ¡Las tempestuosas pasiones de la primavera de la juventud avivan mi propio corazón!-. Con las mejillas coloradas, el chico de las grandes cejas se volteó hacia la que tenía más cerca de él, que, por desgracia, era Ran. Se arrodilló frente a ella, cogió sus manos entre las suyas con gesto melodramático y se las besó con fricción, produciendo el pasmo de los que rodeaban a la extraña pareja, y el enrojecimiento progresivo del rostro de la Hyrywa.- ¡Ran!-. La aludida dio un salto de sorpresa, pidiendo auxilio a través de sus pupilas al resto de sus amigas, las cuales, o estaban más ocupadas en contener sus ganas de reír, o le daban pataditas al caramelo gigante, pasándoselo de un pie al otro. Lee, continuó su confesión, colocando sus manos entrelazadas con las de la chica de cabello castaño contra su pecho.- ¡Te amo con toda la fuerza de mi fogoso corazón!
- ¡¿Eh?-. Ran intentó separarse, pero su apasionado amante no se lo permitió.- ¿¡Así, tan de repente!
- ¡Claro!-. Corroboró el chico , soltando miles de lágrimas por sus grandes ojos redondos.- ¡Los corazones delos adolescentes son así de imprevisibles! Por eso… ¿¡Por qué no sales conmigo! ¡¡¡CONVERTIREMOS LAS OSCURAS NOCHES, EN RÍOS DESBORDANTES DE AMOR Y DELIRIO, Y NUESTRAS VOCES ARDIENTES LLEGARÁN HASTA LOS CIELOS, DONDE LOS ÁNGELES NOS ESCUCHARÁN GRITAR DE PASIÓN!
"Joder… este tío realmente acojona un poco…"
- Lo siento, pero no. No me gustas…-. Sentenció rotunda, la Hyrywa. Lee, cambió su arrebatada expresión en un instante, y, soltando las manos de la chica, bajó la cabeza, deprimido.
- Jo… al menos podías haber tardado algo más de un segundo en decidirlo…-. Protestó, triste.
- Pero es que es la verdad. Yo no puedo salir con alguien que no me guste.- Replicó ella, encogiéndose de hombros.
- Ya… aún así podríamos intentarlo… ¿¡De veras no quieres que nuestras voces, giman juntas en el acto del amor…!-. Un puñetazo en lo alto de su cabeza, le hizo callar de inmediato.
- Ya te ha dicho que no. Pesado-. Dijo Gaara, fijando sus pupilas en las de Lee, en señal de aviso. Éste, tragó saliva y asintió rápidamente.
- Va… vale… ¡Lo he pillado!-. Acto seguido, se volvió hacia Asuka, con las esperanzas recuperadas al máximo. Ran, mientras tanto, había buscado los ojos del pelirrojo con estupefacción, y se sonrojó un poco al encontrarlas. Era la segunda vez en aquel día que le defendía, el mismo número de veces que ella palpaba el filo del rubor y el nerviosismo.
- Gra… gracias…-. Le murmuró, sonriendo débilmente. "Menuda tonta del bote parezco, hablando así…)
- No hay de qué.- Gaara, pro primera vez en su vida, fue él, incómodo, el que apartó la mirada.
Por otro lado, el muchacho de las grandes cejas, no había cesado en su empeño de conseguir novia, y, tras ser rechazado por la Akane, se volvió hacia una nueva candidata. La afortunada, en este caso, Temari, se echó a temblar cuando Lee se abrazó a su cintura con fuerza.
- ¿¡Y tú que me dices, bella doncella, de cabello más claro y luminoso que el propio sol, saldrías con la bella y vivaz, bestia verde del deporte!-. Preguntó el chico, con la ilusión nuevamente renovada tras el anterior rechazo.
- ¡Claro que no!-. Respondió otra voz que no pertenecía a la aludida.
- ¿Shikamaru?-. Temari volvió sus pupilas, perpleja, hacia el muchacho de la coleta, que, en un segundo, se había dirigido desde el semáforo hasta ella. No pudo evitar sonreír interiormente y dejar que su corazón aligerara la rapidez de sus latidos.
- ¿¡Sabes lo que sería aguantar sus tortazos cada dos por tres! ¡Menudo problema!-. De nuevo, y tras un grito de guerra procedente de la hermana de Gaara, el Nara salió de nuevo volando por los aires. Sin embargo aquella vez, su trayectoria fue distinta, por lo que, al pasar demasiado cerca de Asuka, le hizo resbalar y que diese involuntariamente una patada más fuerte de lo normal al caramelo con el que jugaba en el suelo, lanzándolo a toda velocidad contra el quita-barros de uno de los coches que esperaban pacientemente a que el semáforo volviera a ponerse en verde.
- ¡Oh, no…!
PLANC!
El fuerte ruido con el que se escuchó el impacto de la oscura bola contra el automóvil, atrajo tanto las miradas de los catorce muchachos, como del conductor, que, sobresaltado, abrió la ventanilla del coche y se asomó por ella, descubriendo entre furioso y horrorizado, la pequeña abolladura de la carrocería.
- Damm it!-. Gritó, colérico, alzando sus ojos de cerdito y escrutando en cada uno de los chicos, intentando adivinar quién había sido el culpable de aquel estropicio.- My new car! Who did it!-. Sus pupilas claras, se quedaron fijas en la figura que estaba más cerca del. Neji.- You! Stupid boy!-. Gritó.
- ¿¡Qué!-. El Hyüga se dio cuenta enseguida de lo que creía aquel conductor inglés.- Excuse me, but you, sir, are ina wrong…-. Comentó atropelladamente, en perfecto acento.
- ¡Ahí va!-. Soltó Asuka, cayendo en la cuenta de lo que ocurría.- ¡Cree que eres tú el que le ha abollado el coche!-. El muchacho de ojos plateados, se volvió un momento hacia ella, despidiendo chispas por su mirada.
- ¡Eso ya lo sé, idiota!-. Le reprochó, aniquilante. Solo tuvo tiempo para decirle aquello a la chica de cabello negro, pues el inglés, con un cabreo de tres pares de narices, le seguía hablando a gritos, cada vez más colérico.
- Well! If you not paid the reparation, I will pone the police!
- No! Please, hear me!-. Rogaba el Hyuga nervioso-. I don´t heat the sweet against de car!
- You lie!
- No! It´s true!
- ¡Ey, Neji! ¡Ve traduciendo que aquí, los demás no entendemos nada de nada!-. Le pidió, en un chillido, Naruto.
- ¿¡Pero te crees que estoy yo ahora para andar traduciendo!-. Le cuestionó, furioso, el chico de ojos de plata.- No! I don´t talk with you! Please…!
- Joder, pero es que si no, no nos enteramos de nada…-. Corroboró el muchacho del perro, cruzándose de brazos.
- ¿¡Pero es qué habéis perdido la cabeza!
- You, criminal student…
- Buf, ¿y ahora el cara cerdito éste que dice…?
- ¡WOOOHHH! ¡Yo os traduciré, la hermosa y vivaz bestia verde del deporte entiende el inglés a la perfección!-. Intervino lee, entusiasmado como siempre, queriendo satisfacer los ruegos de sus compañeros.
- Hear me, guy! If you no paid… I will broke all of your bones!
- Ahora, el hombre le ha dicho que si no paga, le partirá todo los huesos…-. Tradujo el cejudo, feliz de la vida.
- Ohhh…-. Exclamaron todos.
- But, sir… I not broke that! This girl… that she have curly black hear and green eyes…
- Neji acaba de decir que no ha hecho esa abolladura a la carrocería del coche y prácticamente, le está echando la culpa a Asuka…
- Ahhh…
- ¡Oye!-. Exclamó enfadada la Akane.
- Shut up, boy! At moment, I call the police!
- ¡Esto se pone interesante! ¡El tío dice que se calle, que va a llamar a la policía!
- Uhhh…
- Please, no!
- ¡Anda! ¡Ahora Neji pide clemencia!-. El Hyuga, al borde de una crisis nerviosa, se volvió hecho una furia hacia el muchacho cejudo.
- ¡Cómo no cierras la boca, serás tú el que acabe pidiendo clemencia!-. Le advirtió.
- Ahora acaba de decirme que si no cierro la boca, yo seré el que acabe pidiéndole clemencia…
- ¡Eh! Cejudo, que eso si lo entendemos, tampoco somos tan tontos…-. Se quejó Naruto, herido en su propio orgullo.
- ¡Qué te calles!
- Well! That is a very bad joke! I can give you a leccion that you don´t forget in your life…!
- El hombre dice que bien, que esto es una broma muy mala, que le va a dar una lección que no va a olvidar en su vid…-. Un puñetazo, procedente del puño del chico de ojos plateados, le hizo silenciarse por completo y acabar la frase con un chillido ahogado.
- ¡Tú! ¡Te has pasado!-. Saltaron a la vez, Ran y Asuka, volteándose hacia el agresor. Éste, ni siquiera dio muestras de escucharlas, siguió discutiendo, airado, con el hombre del coche-. ¡Oye! ¡Qué te estamos hablando!
- ¡Bah! ¡Pasad de él!-. Les dijo entonces Naruto, dando un paso al frente.- ¡Ahora mismo despacho a este pesado de inglés con dos palabras!
- ¡Quieto!-. La Hyrywa se apresuró a agarrar con la mano, el brazo del rubio. Aunque lo conocía de tan sólo dos días, no le había gustado demasiado la forma con la que había dicho arreglar el asunto.- ¿¡Qué vas a hacer!
- ¡Venga, confía en mí! ¡Mis amigos dicen que es la mejor forma de arreglar los problemas, aquí en Inglaterra!-. El Uzumaki logró desasirse de la muchacha, y, dando un paso al frente, situándose al lado de Neji, señaló al conductor del coche.- Eh!
- Oh, my God! What´s wrong now?-. Preguntó indignado el aludido.
- Fuck you!-. Soltó de improviso Naruto, produciendo el palidecimiento progresivo de los que allí se encontraban y el enrojecimiento del inglés. Lee, con su siempre intacta sonrisa, se apresuró a traducir.
- Y ahora, Naruto acaba de decir…¡Qué te follen!
En los siguientes segundos, pareció que hubiese estallado una auténtica bomba. El inglés comenzó a golpear el propio volante de su coche, al perder el control por culpa de aquello niños, Neji se lió a tortazos con lee, repitiéndole una y otra vez, que no tradujese más, y Asuka y Ran, tratando de detenerlo, recibiendo por su parte algún que otro golpe, que no se les podría considerar involuntario. La gente, sorprendida entre tanto escándalo, se arremolinó en torno al extraño grupo de alumnos del Konoha´s College, y la pareja de policías que tomaban el té tranquilamente, en una cafetería cercana, tuvieron que intervenir con dureza, amenazando con sus porras eléctricas, ya que, ni los curiosos se apartaban, ni el coche arrancaba, aunque el semáforo se encontrase hace ya media hora, en verde, y los chicos, no paraban de golpearse e insultarse a gritos, en inglés, o en su propio idioma.
Tras media hora de deliberaciones, la pequeña guerra desatada dio su fin. El inglés conductor se marchó con un humor de mil demonios, los curiosos se alejaron por temor a las porras de los policías, y éstos, amenazaron a los alumnos del College con meterlos en la cárcel, si por su culpa, se interrumpía de nuevo la hora del té.
Al cabo de otros diez minutos, todo volvió a ser calma relativa, por lo menos, hasta que Neji, con sus ojos blanquecinos a punto de salirse de sus órbitas, y las sienes palpitando peligrosamente, se volvió hacia Ran y Asuka, que, tras lanzarse una mirada nerviosa, se echaron a temblar.
- ¡Vosotras! ¡Ha sido todo por vuestra culpa!-. Dijo, con rabia.- ¡Diablos, no sois más que una molestia!
- ¡Eh! ¡Qué el que molestas serás tú, listo!-. Le contestó al punto, la Akane.
- ¡Bah! Cállate, inútil… de todas formas, esta clase de problemas podía esperarme de la hija de un presidiario…-. A la muchacha de cabello negro, se le cambió la expresión en una décima de segundo, adquiriendo una palidez verdaderamente preocupante y un agrandamiento de pupilas demasiado pronunciado para ser normal. Ran, a su lado, se apresuró a defenderla.
- ¡Cierra la boca, Hyuga! ¡Tú no tienes derecho a hablarle así!
- Y tú en opinar de ese tema cuando deberías ser tú la primera en no comentar nada sobre temas referentes a los padres…-. Respondió Neji fríamente.
- ¡Ve… vete a la mierda!-. Exclamó la Hyrywa, enrojeciendo violentamente.- ¡Llevo sólo dos días aquí, pero desde que me viste en el aeropuerto no has dejado de machacarme con el tema una y otra vez, y ahora, porque sí… ¿La vas a tomar también con Asuka!
- Yo la tomo con quién me da la gana…
- ¡Pero serás antipático…!-. Aquellas respuestas dejaban en blanco a la muchacha de cabello castaño, le resultaba difícil de creer que existiera en el mundo una persona tras despreciable como Neji Hyuga.
- Os seré más concreto… no soy antipático, soy odioso…-. Puntualizó él, esbozando una extraña sonrisa.
- Has dado justo en el clavo-. Afirmó con un pronunciado asentimiento de cabeza, la Akane.
- Idiota…-. Ran, a pesar de tener sus ojos castaños clavados en la estalactita de hielo, o lo que era lo mismo, el chico de ojos plateados, miraba a su alrededor por el rabillo del ojo, viendo tras ella como el resto de sus compañeros, observaban la situación un tanto tensos y nerviosos, y, a su frente, los coches dirigiéndose a toda velocidad al semáforo, pasando peligrosamente cerca de uno de los pies de Neji.
- De todas formas… es difícil no ser odioso con gente que molesta por su simple existencia…-. Se carcajeó el Hyuga, al cabo de unos segundos en silencio.
- ¡Ey! ¡El de la risa de maníaco, no te pases!-. Le advirtió Naruto, defendiendo a las chicas tal y como lo había hecho en el avión hacía dos días.
- Y apártate un poco, que te van a atropellar…-. Murmuró la Hyrywa, alargando su mano para apartar al chico con el que discutía.
- ¿¡Qué haces!-. Éste, retrocedió un paso más, pisando sin darse cuenta la carretera.- ¡Ni se te ocurra tocarme, no podría ser responsable de lo que te llegaría a pasar!
- Menudo fantoche… ¡Qué te apartes, imbécil, que ese coche va muy rápido y se dirige hacia ti!-. Insistió Ran, acercándose a él, cada vez más disgustada.
A pocos metros de ella y de Neji, un automóvil de color rojo oscuro, se acercaba a toda velocidad justo al lugar en el que se hallaban ellos dos, y, por la cara del conductor, parecía lo suficientemente bebido como para verlos.
- ¡Qué me dejes!-. Otro paso más hacia atrás.
- ¡Quítate de ahí!-. La muchacha consiguió enredar sus dedos en la muñeca del chico, sorprendiéndose de lo fría que estaba.
El coche, en breves segundos, impactaría contra el Hyuga.
- Maldita enana…-. Él forcejeó, con brusquedad, sin importarle el simple hecho de hacerle daño con sus violentos gestos. Ran, en un intento de defenderse, golpeó sin querer, un puñetazo no demasiado potente a la pálida mejilla del chico. Durante un momento, él se mantuvo en silencio, más, de pronto, como si acabase de darse cuenta de lo que había ocurrido, se rozó, lentamente, las yemas de los dedos con el lugar enrojecido por el golpe, utilizando la misma mano que la Hyrywa tenía asida, ahora, con algo de vacilación. Y de repente, volviéndose hacia ella, con la mayor expresión de odio, desprecio y crueldad, bramó.- ¡Tú… BASTARDA!
Retrocedió otro paso más y, con fuerza, agarró con el brazo que tenía libre, la mano de la muchacha. Con la rabia brillando en sus clarísimas pupilas, y, sin percatarse de aquel automóvil que se dirigía hacia ellos, le dio un violento empujón que, sin poder evitarlo, la lanzo directa contra el coche.
- ¡No!
- ¡Ran!
Fue entonces, cuando Neji pudo descubrir lo que había hecho. Asustado de pronto, intentó alargar el brazo y cazarla por la cintura, pero no llegó a tiempo, ni siquiera la rozó, sólo pudo ver cómo el resto de sus compañeros o bien se dirigían hacia ella, que a su vez, no podía evitar el impacto contra el automóvil, o bien, se cubrían el rostro con las manos, sin tener fuerzas de lo que venía a continuación. Volvió el rostro con tal brusquedad, que tuvo que haberle producido un agudo dolor, sin embargo, ni lo sintió, la sangre se le había acabado por congelar en el corazón cuando la parte lateral izquierda del coche, con fuerza, golpeó de lleno el costado de la muchacha de ojos castaños, haciéndole ahogar un gemido y arrojándola, medio por los aires, contra el semáforo, donde su cabeza impactó de lleno contra la barra de metal.
Se oyó un horrible silencio, sólo roto por el acelerar del coche, que salió a la fuga, sin detenerse a echar un vistazo a la chica, y los gritos asustados de los ingleses, que al momento, se dirigieron hacia ella.
Gaara, con las pupilas dilatadas por la impresión, se arrojó contra Ran, estrechándola entre sus brazos en el momento que ésta, inconsciente, y con una horrible herida alargada en su frente que sangraba con copiosidad, se resbalaba hacia el suelo, interponiéndose así en el camino hacia el duro asfalto.
- ¡Despierta!-. Exclamó él, pasando sus manos por su rostro, apartando los grandes borbotones de líquido rojo que corrían por él.- ¡Despierta!
- ¡Santo Dios, llamad a una ambulancia! ¡Qué alguien llame a una ambulancia!-. Gritó histérica Asuka, olvidando su miedo hacia el pelirrojo, arrojándose hacia el suelo, se arrodilló y cubrió con sus manos la enorme y profunda brecha.- ¡VAMOS!
Neji, aún inmóvil, con el brazo extendido con intención de evitar el atropello fatal de Ran, sintió cómo de pronto, el cuerpo le pesaba demasiado, y, sin poder evitarlo, retrocedió un par de pasos, tropezó con el bordillo, y cayó de espaldas sobre la acera.
"¿¡Qué… qué he hecho!"
0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
Un inusitado silencio reinaba en la clase número trece, y aunque el profesor de matemáticas no había llegado, a pesar de que la hora de la asignatura estaba pronto a finalizarse, no bullía en el ambiente los corrientes gritos de Naruto y las correspondientes respuestas de Sasuke, ni los vuelos por los aires de Shikamaru ni los puñetazos de Temari, nada… aquel aula, en vez de una clase de un College, parecía un velatorio, próximo al entierro.
Sin embargo, entre todos aquellos rostros tensos y tristes, el que sin duda era el más sombrío de todos, era sin duda el de Asuka, que, sin saber demasiado bien por qué, se culpaba por lo ocurrido a su amiga. Si ella no hubiera hecho la estupidez de darle la patada al caramelo gigante, y éste, no hubiese impactado de lleno contra el quita-barros del coche del inglés, ningún coche hubiese atropellado a Ran. Sabía positivamente que en el fondo, lo que había ocurrido, no había sucedido gracias a ella y sin embargo, había vuelto a notar aquella horrible sensación que hacía un par de años había jurado no volver a sentir. Cerró los ojos con fuerza, apretando sus párpados, y en su confusa y lastimada mente, imágenes pasadas volvieron, trayéndose consigo aquel sentimiento tan horrible que nunca dejaba de arrastrar. Los oídos se volvieron sordos a todo lo que la rodeaba, lo único que podía escuchar ahora, eran esos gritos de hacía tanto tiempo, unos gritos… que no podría olvidar en la vida, y que ahora, le recordaban a los que había dado Ran hacía una hora.
"¡Suéltala! ¡Ni se te ocurra tocar a mi hermana!"
"¡Maldito crío… no te atrevas a meterte en lo que no te importa, si no, cobrarás un precio bien alto!"
"Okiro… por favor… déjalo ya… te harán mucho daño…"
"¡No tienes derecho a hablar así!"
"¡Apártate!"
"Bah… ¡Eres sólo un bastardo! ¡A por él, chicos!"
"Asuka… perdóname… esta vez tú tenías razón… soy demasiado pequeño para defender cosas de adultos…"
"¡O… Okiro!"
- ¿Estás teniendo una pesadilla, no?-. Preguntó de pronto una voz ronca a su oído, sacándola con violencia de la ensoñación en la que se había sumido sin darse cuenta.
Abrió los párpados con brusquedad, y, sin recordar ya las veces que se le había helado la sangre en sus venas, descubrió a su lado el rostro de Uchiha Sasuke, con una expresión entre dulce y burlona pintada en él.
- ¡Tú!-. Exclamó Asuka, dando un bote sobre su silla.- ¿¡Se puede saber por qué me has hecho eso!-. El chico se incorporó y apoyó sus manos sobre sus caderas, con los labios levemente torcidos; una postura que hizo babear inconscientemente a Sakura, que los observaba a ambos de reojo.
- No lo sé. Pero la verdad, no resulta muy normal ver a una chica intentando aguantar las lágrimas mientras murmura palabras sin mucho sentido… aunque claro, si el cerebro te marcha como el baka de Naruto, no me extrañaría nada…-. Comentó con desenfado, inclinando ligeramente la cabeza.
- ¡Eh, qué eso ha sobrado, dobe!-. Gritó por su parte el chico rubio, que hasta el momento, se había guardado en una conversación más bien débil con la temblorosa Hinata, muy afectada por el atropello de Ran. La Akane, por su parte, no hizo caso a la protesta de Naruto y se puso en pie con fuerza, casi derribando su asiento; se sentía furiosa de haber estado a punto de llorar, y encima, que precisamente él se hubiera dado cuenta de ello. Pero, por segunda ven en aquel College, calculó mal la distancia, y, tal y como le ocurrió con Itachi Uchiha la noche anterior, se quedó a tan sólo unos milímetros de la descolocadora cara de Sasuke, sin provocar ni el más mínimo sobresalto en su dueño. Ella sintió un escalofrío, pero soportó sus ojos negros y no se movió ni un solo milímetro.
- ¿¡De qué hablas, idiota! ¡Yo no he estado a punto de llorar!
- Vaya…-. Murmuró él, en un susurro que tan solo fue audible para Asuka.- ¿Te gusta decir las cosas a la cara… verdad?-. Ella tembló, pero se obligó mentalmente a que el muchacho no lo notase.
- Me encanta-. Corroboró la chica, aspirando el aliento de Sasuke, que, gracias al chicle que se había tomado después de salir de la enfermería, olía a menta.
Hubo un instante de silencio, en el que los dos chicos se quedaron observándose intensamente, sin ceder ni el uno ni el otro.
- Eres cabezota… ¿Sabes? Puedo estar así, en esta posición si quiero el resto del día, dándome igual lo comprometedora es y la mirada furibunda de Sakura…-. Dijo entonces él con toda seriedad, pero sin borrar ni un solo instante aquella mueca irónica en sus labios. Riku sonrió a su vez, imaginando la cara de su compañera pelirrosa, aunque por dentro, su conciencia le estuviera llamando culpable. Pero no había motivo de preocupación, ella era la número uno en fingir, si se trataba de ocultar sus verdaderos sentimientos.
- Es una lástima, pero yo no puedo estarlo…-. Con hosquedad, se apartó de él, y volvió a sentarse en su mal puesta silla. Sasuke la miró fijamente durante algunos segundos y suspiró, medio molesto.
- Ayer no te importaba estarlo con mi hermano…-. La mirada esmeralda de la chica de cabello negro se clavó en la suya, despidiendo chispas.
- ¿!Nos espiaste!-. Chilló, enrojeciendo.
- No… pero sí que oí la conversación entre tú y Haihai en el desayuno…-. Repuso él, cruzándose de brazos.
- ¿Sabes qué es de mala educación escuchar conversaciones ajenas?-. Le cuestionó Asuka, frunciendo firmemente el entrecejo.
- Lo sé, pero… yo soy un maleducado…
A Asuka se le dilataron las pupilas, con mayor intensidad que antes, y tuvo que haces dominio de su sangre fría, que, a decir verdad, no superaba la línea de la normalidad, para soportar la última frase que captaron sus oídos. Frente a sus ojos, el mismo rostro de Sasuke, aunque con ojos verdes en vez de aquellos negros, volvió a esbozar aquella mueca de niño malo que hacía enloquecer a las chicas de los alrededores, y blanqueaban la mente de la Akane.
- Es… escucha, yo…-. Comenzó ella, con la boca seca, captando al momento la figura del Uchiha menor, que ya se disponía a irse dado que no se le daba respuesta.
- ¿Sí?
- Sé que quizás no tenga mucho sentido, pero… me gustaría que supieras que tú… me recuerdas a alguien…-. Le dijo entonces la muchacha, dejando quieta su mirada en el suelo. Sasuke frunció el entrecejo.
- ¿… Cómo…?
0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
- ¡Ahhh!-. Ran abrió mucho los ojos, gritando, dejando escapar de su pecho el horrible miedo que sentía. Aquel automóvil rojo fuego, se dirigía hacia ella a toda velocidad, y nada podría detener el tiempo para su desgracia. Aquella vez, como en otra, hacía tantos años, vio a la muerte a la cara. Por el rabillo del ojo, observó como Neji, tras su empujón, intentaba asirla de nuevo, y como, sin poder evitarlo, se le escapaba de las manos. La Hyrywa, cerró los párpados con fuerza y ahogó un gemido de dolor, cuando el costado del coche le dio de lado, haciéndola girar sobre sí misma y proyectándola hacia arriba. De pronto, el mundo se sacudió entero, desenfocando todo lo que se hallaba a su alrededor, y algo cálido le resbaló por el rostro, empañándole la vista por completo, cubriéndola, sin remedio alguno, en la más negra oscuridad.
- ¡Ahhh!
La misma chica, dos horas después, chilló de malestar cuando, despertando de un agitado sueño intentó incorporarse, sintiendo un desgarrador y agudo dolor en su muñeca izquierda, una de las que utilizó para sentarse, y en el costado derecho. La cabeza, por su parte, le hizo creer que estaba subida en un tiovivo, pues todo le daba vueltas.
- Como hagas eso otra vez, te acabarás partiendo la mano y te desmayarás de nuevo… y no creo que estos ingleses de regalen un día entero en el hospital por cortesía de la casa…-. Comentó una voz algo ronca, no muy lejos de ella.
Ran, con más tranquilidad ahora, volvió su rostro hacia aquel timbre conocido, y se sorprendió al ver a la persona que menos de creyó imaginar a su lado. Neji.
- ¡Hyuga!-. Exclamó, alzando la voz más de lo normal-. ¿¡Qué… qué haces aquí!
- Ayudé a Gaara a traerte al hospital. Llamamos a una ambulancia lo antes posible, pero, con ayuda de todos, conseguimos parar la hemorragia de la brecha de la cabeza antes de que ésta llegara.-. Explicó, en un tono totalmente paciente y suave, el chico de ojos plateados.- Más tarde, Haihai se enteró de lo ocurrido y llegó al hospital hecha un mal de lágrimas…
- ¿Un mar de lágrimas?-. Preguntó perpleja la Hyrywa, imaginándose a su tutora en la actitud que mantenía siempre Lee con su maestro.
- Ajá. Puro fingir. Después, en cuanto dejó de darles la tabarra a los médicos, nos cogió a Gaara y a mí desprevenidos y empezó a dar sus hipótesis sobre lo ocurrido…
- Buf… miedo me da imaginarlo… ¿De qué se trataba la dicha hipótesis?-. Preguntó interesada la chica, entornando la cabeza.
- Insinuaba que te habíamos intentado violar y que por eso, en tu desesperación, habías huido, aterrorizada, y al cruzar la calle sin mirar, te había cogido el coche.- Explicó Neji, intentando controlar las continuas risas que querían salir de su garganta al recordar la teoría de su tutora espía.
- ¡No!-. Soltó ella, no sabiendo si mostrarse divertida o indignada.
- Sí… el pelirrojo está aún fuera, intentándola hacer entrar en razón… pero por lo que ambos tardan… diría que no lo ha conseguido…
Durante un instante, se observaron de reojo, y a la vez, estallaron en sonoras carcajadas, imaginándose la cómica escena. Después de mucho tiempo, sus risas volvían a confundirse entre sí, haciéndoles olvidar todo lo que les rodeaba. Pero, cuando sus miradas se encontraron con casualidad, sonriéndose mutuamente, aquel sonido desapareció por completo, y desviaron su vista hacia el lado contrario, incómodos.
- Escucha, Hyrywa…-. Comenzó él de pronto, carraspeante.- Me gustaría… que a partir de ahora, nos dejásemos de llamar por los apellidos…
- ¿Qué?
- Quiero que me llames Neji, y quiero llamarte Ran.-. Declaró él, intentando aparentar firmeza.- Creo que, después de lo que ha pasado… sería la mejor manera de reconciliarnos y… bueno… olvidar el rencor…-. Atrajo la perpleja mirada de la muchacha, que se había quedado pasmada.
- ¿¡Cómo!.- Aquella frase le había pillado totalmente desprevenida. El chico bufó, sin querer mirarle a los ojos.
- En serio… ¿No eres capaz de decir una palabra que contenga más de dos sílabas?-. Suspiró cuando la mirada desorbitada de la Hyrywa no cambió.- Hagamos una especie de… tregua. Te debo una por lo que te e hecho… y creo que esto es una buena manera de hacerlo…-. Le informó el Hyuga con voz queda.- Yo no te insulto y tú no me contestas… ¿De acuerdo?
- Más que una tregua, parece un trato…-. Observó Ran, reaccionando por fin de las palabras del muchacho de ojos plateados, su antiguo archienemigo.
- Todas ellas lo son…-. Comentó él filosóficamente. La muchacha lo observó de reojo, y de pronto, se echó a reír, recordando los viejos tiempos.
- Sigues hablando como un profesor de universidad…
Neji como respuesta, sonrió de pronto. No con una de esas sonrisas burbujeantes de autosuficiencia y superioridad, no, ahora lo hacía con un tipo diferente, que le iluminó el rostro de una manera en la que hacía mucho tiempo no lo hacía, e hizo que Ran, frente a él, se sonrojase, pensando involuntariamente lo guapo que podía lograr a ser.
- Hay cosas que nunca cambian…
Se hizo un extraño silencio, que sólo hizo inquietar a la Hyrywa, que se apresuró a cortarlo al momento.
- ¿De verdad que a partir de ahora habrá paz?-. Fue lo único que se le ocurrió, aunque, a decir verdad, no resultaba tan idiota como parecía. Al fin y al cabo, resultaba bastante increíble que un rencor de nueve años, desapareciera como un nombre escrito en la arena, en tan sólo un par de horas.
- De verdad de la buena.- Afirmó él rotundamente, en el instante en que se incorporaba en la silla en la que estaba sentado.- Pero no creas que eso significa que cada vez que me veas, te colgarás de mi cuello, tirándome al suelo, como haces con la Akane…
- ¡No pensaba hacerlo!.- Replicó ella, haciéndose la ofendida. El Hyuga, con aspecto divertido, se dirigió hacia la puerta, abriéndola con suavidad.
- Es tarde… será mejor que te vistas ya. No creo que las batas del hospital sean las más adecuadas para salir a la calle…-. Las mejillas ya encendidas de Ran, se intensificaron cuando ella, por su prisa en seguir al muchacho de ojos plateados, había saltado de la cama, sintiendo como, tras ella, aquella especie de blusón se abría, mostrando sin tapujos lo que ocultaba. La muchacha, dando un respingo y más roja que un tomate, se apresuró a cerrarse la bata, dando gracias al cielo que Neji no se hallase tras ella.- Por cierto…-. Añadió éste.- Bonito tanga… cuando los enfermeros te han desnudado para ponerte la bata, se han quedado flipados… incluso le ha gustado a Haihai… comentó algo de una charla sobre el uso adecuado de la ropa interior cuando llegases al colegio…
- ¡Idiota!-. Gritó la Hyrywa, tirándole el almohadón, que, por desgracia, solo golpeó la puerta que dejó el Hyuga al huir por ella.- Buff… espero que Gaara no me haya visto…-. Soltando un suspiro, se arrojó sobre la cama deshecha.- Entonces… todo se ha arreglado… Dios mío… no me lo creo… ¡Gracias!.- Aún no se lo creía.- Ya no habrás más insultos, ni gritos, ni odio…-. De pronto, una extraña expresión afloró en el rostro, que hizo pareja con el color carmín de sus mejillas.- Aunque en el fondo, he de admitir que nunca lo odié… al fin y al cabo… él fue mi primer amor…
PLAM!
Ran levantó bruscamente la cabeza, desoyendo el consejo de Neji sobre incorporarse con demasiada violencia. Perpleja y dolorida, descubrió que la puerta se había cerrado sola. Aunque… juraría haber visto una cabellera roja y unos ojos verdiazules observándola fijamente.
Bueno, ahora paso a contxtar a los reviews... ke esta vez han sido solamente 8... snif, sinf... ke penitaaaa! El el capítulo en el ke e tnido mnos... espro ke est os gust + y ke mandéis ! Xfavor, solo es un minuto lo ke s tarda, dadle al botoncito de Submit Review y dejáis vuestras opiniones e ideas… los tres primeros recibirán de regalo un Nareuto cn micrófono... xD!
LINATA: Fuiste la primera en escribirme! Musas graicas, recibní tu review recién estgrnado el capi! Ya habrás visto kien fue Kaoru, jejeje, se ke daba la impresión de ke piodía ser un antiguo novio o algo así, pero ya has visto ke no, ke era su hermano! A todos les dolió ese bolazo de Neji, jajaja, incluso eso lo saké de la realidad, una vez, en el tnis, le di un buen pelotazo en ese sitio a un compañro mio! Jaja, me rio d solo acordartme! Me alegro d ke t aya gustao muxo el capítulo, espro ke me vuelvas a scribí bien prontito! Bsos!
ALEXIEL DE MERAK: Hola wapa! Jajaja, abria ke ver cmo le kedó ese sitio a neji después del bolazo, verdad? Y si, ijha mia, m salio muuuuuy largo, aunke este m salió + corto, cierto? XD! Muxos animos con tu fic, en cuanto lo actualics, m iré a leerlo, x cierto, se lo recomiendo a todos: Lament of Inocence! Genial! Muxos bsos!
KOGOME 1013: Olaaa! Me alegro de ke t asya gustao muxo el capítulo, y espro ke est, a psar de ser algo traumátivco, t aya gustao bastant! Bueno, tu messenger no me ha salido en el correo, se ve ke sta prohibido ke se pongan, d todas formas, t doy akí mi dirección: "belen971" ya sabes lo ke viene después... muyxos bsos y espro hablar cntigo pronto por el MSN!
AYA CHAN 1: Wow! Mudo reviewwwww, ke largooo! Jajaja, es verdad, yo tambien soy bastant celosa... pro npo creo ke m pondría cmo tenten, ya ke ni ella ni neji saliendo.. jewjej, paranoyas mias! X cierto, veo ke t caen las d las 2H, eh? Jaja, pro aclarart una cosita, temari no les moja la camista, lo ac es darle un botellazo en todas las tetas... xD! A mi tambien m gusta mucho temari, es mi kinouchi en luxa y prsonalidad preferida... se nota, verdad? Jajaja, si tu kieres un kanki, yo kiero un Gaara ! Muxzos bsos, espro ke est capi tambie t gust!
NAKURUENVY: Ey! Wapísimaaaaa! Ke tal? Spero ke mu bien! Jajaja, yio, si hubiera stado allí, también me hubiera tronchado en la cara de Neji... buf! M lo imagino cn la cara to roja, revolcándose x el suelo… bueno! Pos ke sepas ke asuka y Ran lo van a meter en muchos + lios, empezando x el ke l mtn en est capi, cn el caramelito! XD! Me alegro muxo k t gust las parejas ke e pueto, y, respecto a las ke m as sugerido, t digo ke no vas muy desencaminada ... ; )! Muxos bsos, ojalá vuelvas a scribirm!
HINATALOVE: Olaaa! Diosss, otro pdazio de review, muxísimas gracias! Dí ke si, ke la mirada de Neji acojona igual ke la de Gaara... xD! Admás, veo ke lo de kabuto y orochimaru tambien os ha gustado... jajaja, genial! Y si, trankila, cmo abrás visto, ya han exo las pacs y trambién abrá algo de romance entr ellos... y sí! Pienso pponer muxas locas , aunke no tnbdrñán ke ser en una discvoteca... en el siguient capi, es, una noxe loca, sin duda! Y bueno... a sabr a ke juegos jugarán cn un pervertido de Kankuro entre ellos... xD! Bueno, ya abrás dscubierto ke okiro no es otro ke el hermano de Asuka... aunke,. Aún esta por sabr ke le pasó! Bueno, t dejo ya, espro ke m vuelvas a scribí! Bsos!
AYA CHAN 2: jajaja, ola de new! Ke bien! Otro review largo! Pro s me a exo un poco lioso... xD! Ke bien ke l gust también a tu amiga, a ve si tngo suert y m acen un pokito de publicidad... xD! M an encantao vuestros comentariosss xD! Sí ija, a la de la 2H le dolió bastant ese botellazo... X cierto, sabíais ke el tema ese de : Porké los kiwis no tienen plumas era en realidad un tema d castigo ke le pusieron a uno d mis amigos en Inglaterra? Poara ke veais las idioteces ke mandaban... xD! Bueno, a las dos, espro ke m volvais a scribi, y esos comentario en vuestrar parts preferidas an stao genial! Aver cuando hablamos por el MSN! Muxos bsossss!
RIKU90: Sí! El review te salió bastant larguillo : )! Dí ke si... ke si la liamos cn nuestras amigas no significa nada! Aajaja, tu m entenderás, no? xD! Jaja, abrás visto la aparición de Haihai, no? cn sus teorias sobre lo ke pasó cn Ran y el coche... xD! Bueno wapísima, espro ke m vueklvas a scribí! Muxisimos bss ksito!
Bien! Hasta akí llego, y, x decima vez, gomen x el retraso... buf.. el colegio m mata, ai gent ke escribe ke me entnderá! En fin, solo espro ke xfavor, mandéis reviews... ke no s tarda más de dos mintuos, no sabéis lo ke se alegra el día a un pobr colegiala cmo yo xD!
En fin, muxisimos bsos y asta el siguient capi!
