Capítulo 2

"Age quod agis"1


Aunque no lo demostraran los miembros del equipo ruso (Bryan, Tala, Spencer e Ian) estaban incómodos, inquietos, desconfiados y deslumbrados, en ese orden. La parte que Kai intencionalmente había omitido –y todos estaban seguros que adrede- fue que la presentación se haría en la residencia de Francesco Giovanni Garzzaro Visconti, primer caballero de Mörz y que Voltaire estaría ahí.

De ahí que ninguno estuviera tranquilo. No obstante que recordaban que Kai les había dicho que la cuenta con el aristócrata italiano estaba saldada… eran desconfiados respecto a las venganzas de Kai y temían que entrarían a la boca del lobo. La presencia de Voltaire tampoco les tranquilizaba, en especial por saber que su exhibición estaría bajo su atenta mirada y siendo uno de los principales patrocinadores y… bueno su propietario tenían un poco de presión sobre sus hombros. El cansancio semi-escondido de Kai y el posible encuentro con los Majestics tampoco era tranquilizador.

Sin embargo la presencia de los Majestics fue puntual y cada uno se enfrentó con sus contrapartes como era de esperarse. Gracias al férreo control de Robert Jürgen sobre el volátil McGregor, no causó inconvenientes penosos debido a su rivalidad con Kai y en especialmente con el uso de sus bestias de fuego. Hubo cierta confrontación en los platos de Beyblade, pero nada que lamentar y la misma bien podría atribuirse como exitosa a juzgar por la reacción de tan distinguido público, que lo vió como parte de la exhibición deportiva.

Como era de esperar, al terminar la presentación deportiva los grupos se determinaron por sus relaciones sociales, intereses o simplemente no quedarse en solitario. Kai fue llamado a integrarse con Leonnel, Robert y MacGregor. Así que Tala y el resto del equipo ruso, con gran descontento, quedaron a su suerte deambularon por ahí. El bufé no les atraía y las salas de armas estaban vedadas al público, no obstante de no tener problemas con el resto de los Majestic… no eran precisamente de su interés, en especial porque sus gustos ni por asomo eran similares. Enrique según su costumbre estaba muy ocupado con conseguir la atención de las damas italianas, que si bien ellas conocían su debilidad y algunas le huían, no podía negarse que el dueño de Amphilyon tenía un encanto que no le hacía quedarse solo. Oliver comentaba con el anfitrión la colección de pinturas y esculturas que adornaban el jardín y parte de la antesala donde se llevó la presentación.

Unos minutos después un sirviente se acercó a Tala y para sorpresa se encontró con una invitación de Leonnel para reunirse con ellos. Como se esperaba de Leonnel y para consuelo de Ian, Spencer y Bryan se les permitió husmear en la sala de armas, eso sí una mirada de advertencia de Kai que les 'sugería' un comportamiento adecuado mientras los 'mayores' hablaban. McGregor recibió una mirada igual de Robert quien prefería compartir la sala de armas con ellos que estar con Kai. En todo caso era –a juicio del pelirrojo- mejor que oír sus discusiones políticas y económicas.

Al final de la noche, a regañadientes el resto del equipo ruso bien podía decir que 'no fue una mala noche'.

-OoO-

Tres días después:

Cinco jóvenes deportistas viajaban de vuelta a Moscú. Tras concluir sus obligaciones en Italia (la presentación privada) y la última presentación (dos en realidad) que debían realizar en Francia para la conclusión de su gira europea.

Voltaire había tomado un vuelo un día antes, así que ellos optaron por esperar a que el mayor de los Hiwatari no estuviera presente.

De ahí que todos estaban cansados. Aunque no exactamente por las presentaciones. Fieles a sus costumbres cuando no tenían responsabilidades o un férreo control habían ido desde parrandas (cuando pasaron por Francia) hasta a atrevidas excursiones en parques, bosques y otras distracciones extremas. Sin embargo, se comportaron relativamente bien porque ni fueron detenidos y fotografiados durante esas dudosas situaciones.

Pero no todo fue descontrol, al menos no como ellos lo hubieran deseado. La apatía de Kai se manifestó más de lo que cualquiera había visto anteriormente. Era preocupante porque no provenía de problemas con su abuelo, escuela o trabajo. Era un cansancio inacostumbrado. Durante su viaje relámpago a Japón fue obvio. Ahora de regreso a su país era demasiado palpable para estar tranquilos. Kai había dormitado la mayor parte del tiempo, aunque eso no parecía ser suficiente, para alguien tan acostumbrado a la falta de sueño era inquietante verlo así.

El aviso del capitán de avioncito del abuelo les informó que estaban a punto de aterrizar y que deben usar los cinturones. Kai estaba muy desorientado cuando Tala le informó cuando después del aviso ni siquiera se movió.

-oooOooo-

— "Hey, despierta"

De nuevo esa molesta voz. No era la primera vez que la escuchaba y ahora menos que deseaba escucharla, ahora cuando estaba más cansado que antes y lo suficientemente desorientado para reconocer la voz que lo despertó o al menos eso intentaba.

Al fondo escuchó más voces.

— "Despierta"

La misma molesta voz, aunque ahora de alguna manera parecía que si debería hacerle caso… pero la oscuridad le reclamaba y era realmente tentador dejarse ir.

— "Quizá deberíamos…" — se escuchó otra voz a lo lejos.

— "No. Kai, demonios despierta ¿Qué tienes?" — otra voz se unió a la primera.

Algo en el tono de esa voz le hizo luchar contra la oscuridad, aunque tardó casi un minuto en reaccionar.

— "¿Tala?" — preguntó a una borrosa figura frente a él.

— "No, Tyson ¿Qué te pasa?" — dijo en inconfundible ruso.

— "Nada. Estoy bien"

— "Eso es cuestionable. ¿En verdad lo crees o quieres que yo lo crea?" — Tala le miraba fijamente dándole una rápida evaluación — "Ian recoge nuestras bolsas y adelántate. Verifica si Bryan localizó a Spencer y manda a uno de esos para que me ayude con Kai. Nadie sabe que venimos pero no necesitamos fotógrafos… ni videos" — agregó al ver la sonrisita del más bajito.

— "Tala…"

— "Sólo hazlo"

— "Dije que estoy bien" — se oyó a Kai murmurar y sostenerse gracias a una mano apoyada en la pared del avión.

— "Si claro" — dijo Tala conteniendo una rodadura de ojos y haciéndole señas a Ian para que cumpliera su orden.

— "Ian regresa. Tala te dije…"

— "Como quieras. Pero cuando caigas al suelo e Ian te arrastre porque no quieres mi 'ayuda' no protestes luego"

Un gruñido fue la respuesta de derrota, en especial porque realmente estaba mareado y lucecitas destellaban frente a sus ojos. La idea de ser ayudado no era atrayente para alguien tan orgulloso, pero caer frente a todos era inaceptable.

— "Eso pensé. Ian…"

— "Ya voy. ¿Ruta panorámica?" — al ver la cabeza roja asentir, el más pequeño recogió las tres bolsas de viaje y presuroso se dirigió a la salida más próxima.

— "Ven Kai, al parecer tendremos que tomar la ruta más larga. A menos que Ian…" — dijo mientras le tomaba del brazo para dirigirse por la ruta más larga para evitar cualquier eventualidad. Sin duda Voltaire no agradecería ver en los tabloides una fotografía de su nieto semi-desmayado. Una maldición salió de los labios del pelirrojo — "¿Desde cuándo tienes fiebre?"

— "Estoy…"

— "No lo estás. Si estabas tan enfermo debiste decírmelo y no habríamos aceptado la exhibición de anoche y el 'Torneo Express Post' en Amsterdam. Por eso no quisiste lanzarte del puente con nosotros ¿Verdad?"

— "Sólo estoy cansado, estaré mejor mañana después de dormir un rato" — dijo en voz baja.

Tala no respondió. Ambos avanzaron lentamente a la salida. Serían necesarias un par de llamadas, ambos lo sabían pero ninguno estaba entusiasmado con eso.

La siguiente vez que Kai abrió sus ojos estaba más atónito que antes. Estaba recostado en un sillón en una habitación muy elegante, al menos eso notó desde su posición. Tala se encontraba a su lado y al parecer los otros no estaban lejos. El sonido de un bastón golpeando la alfombra le hizo ponerse de pie en el acto, pero eso solo le hizo marearse y muy probablemente hubiera caído de bruces si no hubiera sido sujetado por Tala; apenas abrió la boca para decir algo cuando la oscuridad le reclamó.

-ooooOoooo-


* Aunque la traducción sería:"Haz lo que haces" es una locución latina que significa 'Ten cuidado con lo que haces'

N/A. ¡Estoy emocionada! Gracias por el gran recibimiento que ha tenido la historia. En especial por haberme ausentado tanto tiempo. Tengo una sonrisa de oreja a oreja. Y aunque estoy en algunos proyectos laborales, no tendré dificultades en envío periódico durante un buen tiempo. Y prometo solemnemente no dejarlas perdidas salvo alguna cuestión insalvable (que espero no ocurra).

Ah una cosita más: normalmente mis capítulos son más largos, pero es necesario –al menos por ahora-mientras entra en una etapa no tan descriptiva.

Saludos.

1 'Ten cuidado con lo que haces'