Capítulo 3

"Cuique suum"*


NOTA: normalmente no lo haría una aclaración del porqué mi intención de hacer intervenir someramente al Equipo Europeo; me gusta de forma individual, pero de alguna forma considero que en esta ocasión es lo mejor, al menos por ahora. La decisión de por qué ellos tiene sus raíces en una situación más lógica y realista (en lo irreal) que por gusto.

Los Majestic: Todos los integrantes, -obviamente- son europeos y quién no tenga abolengo ilustre, dinero o poder es aristócrata;

Ahora incluyamos a los demás equipos:

1. Los Dark Blader: ¿Una momia, un vampiro y los otros? Para nada;

2. El equipo chino… bueno, ellos provienen de una aldea, la cual no es precisamente adinerada;

3. PBA STARZ:Los estadounidenses… no tienen un origen muy noble o al menos aristócrata que digamos y los deportes, al menos en esa región no son realmente populares;

4. Dinastia F: Los españoles… si bien son europeos dudo que con su situación circense encajen; aunque su entrenador pareciera que sí, tengo mis reservas.

5. El Batallón Barthez… ¿Cómo encajarían?

6. BEGA: Quizá los únicos Ming Ming y Garland ¿Encajarían, el rubio Mystel, el poco sociable de Broocklyn y el moreno cuyo nombre no recuerdo pero fue integrado porque necesitaba dinero para la operación de su hermana?;

7. ¿Y los Bladebreakers? ¿Tyson en el bufet? ¿La florecita de campo y Kenny? Quizá Max, pero Ray… su situación no difiere de ser un chico pobre de aldea.

8. Los Blitzkrieg Boys: ellos metiches (o como diría una mi amiga van por 'bulto trabajador') por Kai e 'invitados' por el amoroso abuelito Hiwatari… y por Garzzaro.

Bueno, así aclarada el porqué de la intervención de los integrantes, continuamos con la historia. Ah, respecto al título ver hasta abajo. Sugiero después para comprender como encaja, pero pueden adelantarlo, no influye tanto en esta ocasión.

Saludos.


Voltaire Hiwatari esperaba impaciente la salida de una persona de la habitación cuya puerta permanecía cerrada frente a él. Puerta de cuya habitación había sido despedido; con deferencia pero al fin y al cabo despedido. Tala y Spencer se encontraban en la parte más alejada de la habitación, tratando de ignorar la furia silenciosa que emanaba del anciano.

Pasaron unos minutos más antes que saliera la persona que se había atrevido a 'despedir' de la habitación al Sr. Hiwatari.

— "Sr. Voltaire…"

— "Nunca vuelvas a hacerlo Dasha" — dijo con voz tan baja que ni los afinados oídos de Spencer captaron sus palabras.

El médico bajó la cabeza.

— "¿Cómo está?"

— "Duerme tranquilo. Le administré un sedante suave para prolongar su sueño. Despertará en un par de horas, considerando su constitución"

— "¿Suave?"

— "Para él" — dio una mirada de reojo a los dos hombres jóvenes que se encontraban en la habitación — "Sr. Voltaire necesito hablar con usted. En privado"

El anciano le dio una mirada a Tala y Spencer que sin decir nada asintieron y salieron de la habitación.

— "Habla" — dijo dirigiéndose a una suntuosa silla — "¿Qué tiene?"

— "Cansancio extremo, al menos por ahora. Sin embargo si no es tratada debidamente podría no solo volverse crónico sino el principio de algo irremediable"

— "Mi nieto no es un debilucho"

— "Nunca dije que lo fuera, al contrario me sorprende que no haya colapsado antes" — dijo el médico.

— "Qué sugieres de tratamiento" — Voltaire dijo entre dientes.

Piotr Dashielovich Novkneasaev, un hombre delgado aunque alto. Unos cuarenta años, rubio aunque de ojos oscuros. Un moscovita de nacimiento médico pediatra y con especialidad en adolescencia y medicina deportiva (aunque ésta última por 'sugerencia' de cierto empresario japonés). Trato suave pero firme. Primogénito de un exitoso e importante empresario ruso cuya influencia era notoria en el grupo HINOVO.

— "Señor Voltaire, Kai necesita algunos medicamentos, cambio de dieta, descanso y tranquilidad… una semana al menos. Luego, una serie de pruebas para confirmar o descartar el diagnóstico inicial"

— "Tres días"

— "Sr. Voltaire, no es una negociación es una orden médica y por su condición es lo mínimo recomendable. Temo que le exige demasiado"

— "Él no hace más de lo que yo hacía a su edad"

— "Usted no era un beyluchador. Es un deporte demandante"

— "Yo trabajaba a su edad"

— "Él también lo hace. La agenda de trabajo de este chico es muy pesada y si quiere que su nieto le sobreviva debe hacer que disminuya el ritmo"

La mirada que le diera Voltaire al médico le hizo suspirar con cansancio y con un gesto paciente se quitó los anteojos antes de continuar.

— "Estamos ante las puertas de algo grave si se confirma que Kai padece SFC, es decir Síndrome de Fatiga Crónica. Su dificultad de concentración, pérdida de memoria y alteraciones del sueño son síntomas que me preocupan, aunque también podría deberse a su agenda tan apretada, sin contar la alteración continua y prolongada de los husos horarios" — dió una discreta mirada al anciano y continuó — "Conozco a Kai desde que tenía 5 años, sé de lo que es capaz física y mentalmente; es un joven admirable, pero sigue siendo humano y se esfuerza mucho para tener 16 años"

— "Diecisiete" — le interrumpió el anciano — "Recuérdalo"

El Dr. sonrió diciendo como diciendo 'como diga'

— "Ha tenido descansos" — continuó el anciano — "Y no voy a desperdiciar su talento en los negocios"

— "Lo sé. Mi padre me lo ha dicho. Sin embargo, Sr. Voltaire, tuvieron una junta el jueves en Oslo, mi padre estuvo ahí y según se comentó fue acalorada y terminó casi a las 2Am. Kai estuvo presente y si bien no intervino directamente presentó un informe. El sábado por la noche lo ví con mi hijo en una exhibición en vivo desde Japón. Esta semana fue a la recepción de los Garzzaro y a una exhibición privada, por lo que supe, dos exhibiciones más hace pocos días y fue anunciada su participación en un mini torneo. Apenas la semana pasada terminó la escuela y dudo que con bajas calificaciones"

— "Tiene sus descansos. Como ocupe su tiempo libre no es mi responsabilidad" — argumentó el anciano, no obstante sus palabras había un destello de orgullo en sus ojos.

El Dr. Novkneasaev bajó la mirada. Este formidable hombre de negocios frente a él era el mayor socio de su padre y por si fuera poco le debía su actual posición. Sin embargo su ética médica y amor a su profesión le hizo sobreponerse al temor y respeto que sentía.

— "No somos supersticiosos en mi familia; sin embargo, cuando mi abuelo vio ciertas señales y lo conoció, supo que harían grandes negocios. Mi padre siempre ha respetado sus opiniones. El que me apoyara para seguir la carrera de medicina y no en la empresa familiar decidió que ahora yo esté aquí. Recuerdo su frase 'Cada uno debe de estar en el lugar que le corresponde"

— "Como le dije a tu padre entonces, tú nunca habrías sido útil en la empresa" — Voltaire dijo sin cambiar el tono.

El médico ruso sonrió sin tomarlo a mal, porque sabía que aunque esas palabras eran duras y hasta groseras no eran mentira y fue el mismo argumento que le permitió graduarse de médico — "Pero también dijo que cada uno debe explotar sus talentos. Este es el mío. Por favor atienda mi diagnóstico inicial. Realmente es una situación seria"

Souichiro Voltaire Hiwatari Shoda guardó silencio. Examinando como sólo él sabía la situación con sus alternativas, consecuencias, ganancias y pérdidas con la fría y calculadora mente del empresario que era. Casi igualando la tranquilidad y talento que el mejor cirujano del mundo derrocharía.

-oooOooo-

- Casi 24 horas después -

Un ligero resplandor entraba por una ventana semi-abierta. Murmullos, voces de un idioma familiar a lo lejos. Pero estaba cómodo y tibio. Entonces el cantar de aves… espera ¿Aves? Fue lo que realmente le sacó de su profundo sueño.

Kai parpadeó varias veces para aclararse su nublada visión y dar un vistazo a donde se encontraba. Sin duda en una cama, pequeña pero confortable, rústica a juzgar por las bases de la cama. Lo que le preocupó era la desconocida habitación, la cual parecía estar construida con madera rústica pero sólida, como parecía ser la única puerta, o al menos ese le pareció gracias a la entreabierta ventana permitía una pequeña iluminación. Había una mesa con una jarra con agua, un vaso y lo que parecía ser un frasco con algún tipo de pastillas; también había un pequeño armario, una chimenea y por supuesto la pequeña aunque confortable cama que ocupaba.

No tenía ni idea de cómo había llegado hasta allí. No estaba amarrado así que podría descartar temporalmente un secuestro, pero la solidez de la puerta y ventana no le agradaba demasiado. Aun decidía que debería hacer cuándo la puerta se abrió y la espalda de Spencer hizo su aparición.

-oooOooo-

Spencer traía una bandeja con lo que parecía sopa, pan y una tacita con crema, al menos eso parecía.

— "Vaya, finalmente despertaste. Pensé que tendría que hacerlo por las malas"

Sólo una mirada confundida respondió a su comentario antes de un ronco — "Café"

— "Claro que no. Tomarás esta sopa y volverás a dormir al menos un par de horas"

De no tener un control tan trabajado en sus facciones y emociones Spencer hubiera reído al ver la expresión de Kai. Aunque también ayudó a que estaba de espaldas rápidamente y le entregó un vaso con agua para ayudarle con su garganta reseca.

— "¿Qué pasó?" — su voz aún estaba ronca pero más clara — "¿Mi ropa?" — dijo mientras se incorporaba — "¿Dónde está Dranzer?"

— "Tala lo tiró al lago"

— "¡¿Qué?!"

— "Déjalo así Kai" — dijo poniéndole una mano sobre el hombro para evitar que se levantara completamente — "Y no te levantes" — dijo poniéndole la bandeja sobre las piernas y dándole una mirada que pocas veces le dirigía — "Colapsaste en el aeropuerto"

La expresión de Kai no tenía precio, la de no recordar nada, perfectamente leída por el ruso.

— "¿Dranzer?"

— "Tala lo tiene de rehén y puede terminar en el lago si no cooperas. Tómate la sopa"

— "Lo quiero"

— "Tómate la sopa"

— "¿Dónde estamos?"

— "Kai… la sopa"

— "¿Por qué estás aquí?"

— "Porque perdí y me tocó el primer turno. ¡¿Quieres tomarte la maldita sopa de una vez?!"

La mirada que Kai le dirigió dijo más que cualquier insulto, pero tenía hambre y la sopa no olía mal. Empezó a comer mientas miraba como Spencer revisaba la ventana y arreglaba la cama. Casi de mala gana dio un último sorbo al tazón de la sopa y un mordisco al pan.

— "¿Satisfecho? Ahora dime"

— "No pienso decirte nada, es largo de contar y debes volver a dormir"

— "Entonces resúmelo"

— "Déjalo así. Cuando Tala regrese puedes preguntarle lo que quieras… y no, no regresará antes de dos horas" — Spencer recogió el tazón vacío y se dirigió a la puerta — "Ah y te mentí. Dranzer está debajo de tu almohada. Dulces sueños"

— "Vete al diablo"

-oooOooo-

— "Kai"

No hubo respuesta.

— "¡Kai, despierta!"

¿Será posible que esa voz deje de importunarlo? Decía su subconsciente mientras esa misma voz insistía en que se despertara. Aunque en esta ocasión despertó pero no tan desorientado y lo suficientemente alerta como para recordar donde estaba y distinguir una melena roja, unos ojos azules y una palabrota en corso.

— "¿Tala? ¡¿Qué demonios quieres?!"

— "Gusto en verte a ti también, Kai" — le dijo con su característico humor — "Spencer dice qué es hora que te levantes, des unos pasos y comas algo"

— "No tengo hambre… acabo de comer"

— "Kai, Spencer…"

— "Ese desgraciado fastidió en hacerme tomar esa sopa; si no hubiera estado tan cansado lo habría mandado al… ¿Y, tú para qué rayos me despiertas? Regresaste antes de dos horas… solo déjame en paz"

Tala guardó silencio mientras examinaba el rostro adormilado de su amigo y compañero de equipo. Ese silencio molesto sin réplica alguna… una sensación de ser vigilado hizo tocar campanitas de alerta al más joven, sacándolo de mala gana de su sueño. Algo no estaba bien, Kai lo podía sentir pero trató de ignorarlo hasta donde pudo.

— "¡Maldición! ¡¿Qué?! Sabes que detesto que te me quedes mirando cuando duermo ¡¿Quieres de una (*)/&% irte?!"

— "Son las 4PM Kai. Has dormido diez horas seguidas desde que despertaste y, salvo el tazón de sopa no has comido nada en más de veinticuatro horas"

-ooooOoooo-


(1) Es un aforismo (sentencia leve) de origen romano que se traduce como: "A cada cual lo suyo".