N/A: Hola a todos mis queridos lectores! Estaba depreimida proque pensaba que nadie leía este fic pero gracias a ustedes ahora estoy mejor y decidí seguir la historia hasta que terminara para lo cual no falta mucho. De nuevo gracias por sus reviews que me hacen super feliz y espero que les guste este nuevo capítulo. Empecemenos!

Capitulo 10: El gallito ciego

Como de costumbre, Hichiri no Hana comenzó a sonar en todo el estudio dando inicio al programa. Las cámaras fueron mostrando uno por uno a los diversos participantes que saludaban a la audiencia y algunos hasta levantaban carteles en los que pedían al público que los votaran. Todo parecía ser un bloque normal hasta que. . .

-¡Paren todo! ¡Paren todo!- entró a los gritos Ichigo deteniéndose en medio del escenario.

-¿Y a este qué carajo le pasa a ahora?- preguntaba Tayuya.

-¡Para la música Cloud!

-¿Por qué? ¿Qué pasa?- preguntaba el conejo a través de los parlantes.

-¡¿Cómo qué pasa?! ¡Recibimos un video importantísimo!

-¿En serio?- preguntó como si nada Renji senado en el escritorio de los conductores junto a Rukia.

-¡Si! Rin Rin me lo dijo y. . .y. . . ¡Estoy muy emocionado!

-Pero. . . ¿De quién es el video?

-¡¿Cómo puede ser que no sepas?!

-No sé y punto, Ichigo.

-¡Pero es que es de alguien muy muy importante!

-¿Quién? ¿El jefe de los 13 escuadrones de protección?

-¡No me lo compares con ese viejo!

-¡Ichigo! ¡No le podes hablar así!- saltó Rukia.- Tal vez él vea el programa.

-¡No me importa! ¡La persona que mandó el video sólo puede compararse con un dios!

-¡Jashin sama nos envió una respuesta a todas nuestras plegarias!- exclamó Hidan desde la mesa de Akatsuki mirando nuevamente hacia arriba juntando las manos.

-¡Otra vez le estás hablando a las luces del techo! Jajajaja- se burlaba Tobi señalándolo con el dedo.

-¡Que no, Tobi!

-Tobi tiene razón, Hidan.- comenzó a hablar el líder de la organización.- No le estás hablando a un dios porque el único dios soy yo y a mí no me estás hablando.

-¡Se callan ustedes que me sacan de quicio!- gritaba a todo pulmón Ichigo.- Especialmente vos, Pein. ¡No sos un dios!

-Si lo soy.

-¡Que no!

-Que si.

-¡Ahhhhhhhhhh!

-Ichigo, calmate un poco.- intentaba tranquilizarlo Rukia.- ¿Por qué no te sentás un momento?

-Si si. Voy a hacer eso mejor.

Guiado por Rukia, el Kurosaki llegó hasta su silla donde se sentó para luego tomar un baso de agua que le entregaba Renji con cara de preocupación.

-¿Se puede saber qué te pasa? Hoy estás más raro que de costumbre.

-Es que. . . Es mucha presión. . .

-¿Pero de quién es el video?

-Ya te lo dije, Renji. ¡Es el dios de los dioses!

-¿Zeus?

-¡No!

-¡¿Podés decir de una vez quién mandó el video antes de que la gente empiece a suicidarse?!

-Señoras y señores- empezó a hablarle a una de las cámaras.-, tengo el honor de mostrarles una conexión directa con el mismísimo L. ¡Corre video!

-¿L?

-¡Dije que corre video, Cloud!

-Si si. Ya voy.- replicó Cloud.

-¡Apurate!

El conejo parlante colocó la cinta en el video reproductor y entonces la pantalla que usualmente mostraba el marcador de Challenge X, se puso todo de color gris con el número 5 en el centro. Luego el 4. . . el 3. . . 2. . .1. . .

Un hombre de cabello negro y despeinado, con ojos cansados y de color verde se adueñó del televisor. Traía puesta una máscara blanca a un costado de la cara y ropa blanca que dejaban al descubierto un hueco negro en su cuello.

-Saludos a todo Challenge X. Soy L.

-¡Kyaaaaaaaaa!- grito de chica por parte de Ichigo.

-Antes que nada quiero decirles que sólo estoy viendo su programa por ti, Kurosaki Ichigo.

-¡Kyaaaaaaaaa!

-Seguramente ahora estás saltando de felicidad. Tu reacción era obvia. Pero me temo que me mal interpretaste. No quise decir que te admiraba sino que estoy más que decepcionado por tu patética imitación. Creo que con decir que estoy enojado me quedaría corto.

Todas las miradas de los participantes y conductores iban de L a un casi asustado Ichigo que miraba con atención el televisor.

-Uuuuuuuuuuuuu.- dijeron varios de los presentes.

-Debo agregar que luego del bloque en el que te burlaste de mi, mi popularidad bajó a una velocidad inimaginable. Todos me toman como un chiste ahora. Hasta Kira me ha estado gastando toda la semana. Y eso es algo que no puedo soportar porque no me gusta perder.

-Subimasen. . .- se disculpó Ichigo mirando hacia abajo como niño regañado.

-Eso no es suficiente. Sin importar lo que hagas, el daño está echo. Sin embargo hay una forma de quedar a mano.

Un silencio se apoderó de todos en el set. . .

-Voy a rechazar tu propuesta de trabajo.

-¡NOOOOOOOO!- gritó Ichigo lanzándose al piso juntando sus manos en señal de plegaria.- ¡Por favor! ¡Necesitamos que atrapes al asesino y al ladrón! ¡Yo sólo no puedo!

-Ése es tu problema ahora.- continuó hablando L.- Realmente nunca me interesé en este caso. Tengo bastantes problemas con Kira como para tener que preocuparme de un asesino menor y un ladrón deprimente. Sólo seguí el programa porque para mí este caso es como un juego. Hasta se resuelve solo.

-¡Pero yo no soy tan inteligenteeeeeeeeee!

-Repito. Ése no es mi problema. Considera esto como una pequeña venganza contra I.

-¡No seas malo!

-No lo soy, Kurosaki Ichigo. Yo soy la justicia.

-Éste está más loco que Pain.- decía Renji por lo bajo.

-Ahora me dirijo al delincuente en cuestión. La única razón por la que me estoy mostrando en público es que estoy 100% seguro de que no corro peligro porque eres una basura. Actúas con imprudencia y sólo para tu propio beneficio. Incluso eres más triste que Kira. Yo diría que eres un insulto para él.

-¿Qué estás haciendo, Ulquiorra?

En ese instante se acercó a la pantalla un hombre de cabello corto y azul y con ojos del mismo color. Usaba una máscara al igual que L pero con la diferencia de que le cubría un costado de la mandíbula. También traía ropas blancas pero no estaban cerradas sino que exhibía todo su pecho y un hueco en medio del estómago.

-Eso es algo que no es de tu incumbencia, Grimmjow.

-¡Ah! Tu trabajo de medio tiempo ¿No?- se burlaba con una sonrisa.- Jajaja Aizen no te paga tan bien como a mí.

-Cállate, Grimmjow.

-Jajaja Y además trabajar en el mundo de los humanos es algo tan triste Jajaja ¿A quién le estás hablando?

-Eso no te incumbe.

-¿Puedo mandar un saludo?

-No.

-¡Hola a todos los que me están viendo! ¡Aquí les manda un saludo el sexto espada!

-¡No toques eso, Grimmjow!

-¿Por qué no?

-¡Porque es para. . .!

Entonces la señal se fue y el televisor se apagó dejando a todos los presentes con cara de WTF? y mirándose los unos a los otros sin estar seguros de que había sucedido.

-Ejem ejem.- se aclaró la garganta Rukia.- Eso significa que nos quedamos sin detective pero todavía tenemos esperanzas de contratar a M o a N. Seguro que alguno de ellos dos nos va a ayudar y. . . ¿Qué te pasa, Ichigo?- le preguntó al pelinaranja que estaba sentado en cuclillas en el piso rodeado por un aura oscura.

-L me odia. . .

-No es tan grave. Sobrevivirás a eso.

-L me odia. . .

-Si, eso ya lo dijiste pero que no te afecte. Él no sabe nada.

-L me odia. . .

-Ichigo, ya me estás desesperando.

-L me. . .

-¡Reaccioná, Ichigo idiota!

¡PAF! Rukia le dio una cachetada a Ichigo que le dio vuelta la cara y lo dejó completamente inconciente en el suelo y con pajaritos dando vueltas alrededor de la cabeza. Renji miraba a la shinigami con cierto temor mientras ella continuaba con el puño en alto incapaz de creer la fuerza que tenía.

-Rukia. . . Baja ese brazo.- le decía Renji a cierta distancia.

-Yo. . .Yo no quería.

-Baja ese brazo.

-Si si. Pero. . . No está muerto ¿O si?

-No no. Pero será mejor que de ahora en adelante yo seré quien le pegue a Ichigo ¿Está bien?

-Si. Mejor yo sólo le grito.

-Bien. Ignoren el cadáver del shinigami sustituto y comencemos con el programa de hoy que ya estamos atrasados.

-¡Acaba de matar a su compañero!- saltó Lee.

-¡No está muerto subnormal! Ahora, si me dejan seguir. . .

-Si quieren, yo puedo echarle un vistazo.- decía Sakura orgullosa de sí misma.- Soy estudiante de la más grande ninja médico de la historia de Konoha.

-Te felicito, frutillita pero estamos bien así.

-Pero. . .

-¡No te metas más pelirosa y punto!- la mandó a callar Karin.

-¡Vos no hables, roba novios!

-¡¿Roba novios?! ¡Sasuke nunca te quiso! ¡Abrí los ojos, tarada!

-¡¿Y quién dijo que a vos si te quería, cuatro ojos?!

-¡Se callan las dos, putas de mierda que yo soy la única que puede insultar acá!- se defendió Tayuya.

-¡Se callan todas porque lo digo yo!- saltó Rukia.- ¡Y los descalifico a todos si me hacen gritar una vez más! ¿Entendieron?

-. . .

-¡Dije que si entendieron!

-¡Si!

-Bien. Seguí, Renji.

-Bueno. El juego se llama. . . ¡El gallito ciego! Y para quienes no tuvieron infancia y no conocen este juego, voy a explicarlo. En el juego original, una persona se tapa los ojos con una venda mientras los demás participantes le dan vueltas para que se maree y luego el gallito ciego debe encontrar a los demás. Pero como nosotros somos muy originales, vamos a cambiar algunas reglas. Lo que tendrán que encontrar los tres gallitos ciegos. . .

-O sea que habrá uno por equipo.- aclaró Rukia.

-Será un determinado objeto cortesía de Urahara quien vendrá a ver el programa en un momento.

-¿Y ese quién es?

-¡Lo sabrán en un momento!

-Lo que básicamente cambia en el juego además del número de ciegos y que el objetivo es el mismo para todos los participantes, es que lo jugaremos. . . ¡En un laberinto!

-Esta es la parte que dicen: ¡WOW!

-Wow. . .- dijeron de mala gana todos.

-¡Vamos todos al patio de cemento!- exclamó Rukia levantando el brazo en alto con mucho entusiasmo.

-¡El brazo, Rukia! ¡El brazo!

-¡Ups! Me había olvidado.- dijo bajando el brazo con cuidado como si fuera una peligrosa arma y comenzó a caminar hacia la puerta que conducía hacia el exterior.

-¡¿Qué están esperando?! ¡¿Una invitación?! ¡Vengan todos para acá!

Tras la orden de Renji, los tres equipos se levantaron de sus cómodas sillas para ponerse en marcha y comenzar a caminar hacia donde se dirigían los conductores. Nadie quería hacerlo pero dado las condiciones en las que estaba Ichigo, prefirieron hacerle caso a Rukia.

Cuando la puerta se abrió y todos salieron a la luz del día, descubrieron que aquel patio no era exactamente el mismo que el del juego de "Enchulame el auto" que habían jugado tiempo atrás. Seguía siendo un patio de cemento aburrido y sin una sola planta pero no había señal alguna de los tres garajes de antes. Lo único que permanecía sin el menor cambio era el escritorio de los conductores pero en él había un sujeto rubio con un abanico de mano que nunca antes habían visto los shinobis.

-¡Hola, Rukia san!- saludaba animado aquel hombre con un ojo oculto en la sombra que producía su sombrero.

-Urahara ¿Qué hace aquí?- le preguntó Renji sentándose a su lado.- Se supone que nosotros debemos llamarlo para que entre en escena.

-Bueno, eso ya no importa. Quise venir antes para instalar el laberinto. ¡Laberinto Urahara, el más grande laberinto de todos los tiempos en tu propio bolsillo!

Y anunciando el singular objeto, metió su mano dentro de su bolsillo y sacó de él un pequeño cubo de colores. Se lo mostró al público a través de la cámara y luego lo lanzó lejos. De inmediato, el cubo creció y creció a una increíble velocidad hasta alcanzar el tamaño de una casa. El laberinto estaba echo con paredes de vidrio de modo que todos los participantes contemplaban, algunos con temor, lo que yacía dentro.

-¡Hay un Whinie Pooh gigante!- lloriqueaba Tobi.- ¡Protejeme Deidara senpai! Eto. . . ¿Dónde está Deidara senpai?

-Aquí hum.- se escuchó la voz del artista dentro de Hiruko.

-¡Ahhhhhhh! ¡Hiruko se comió a mi senpai!

-¡Hiruko es una marioneta, Tobi!- exclamó Sasori.- Deidara sólo se está escondiendo dentro.

-¿De mi?- preguntó a punto de llorar el de la mascara.

-Si hum.

-¡Buaaaaaaaaaaaaa! ¡Mi senpai no me quiere!

-¡SIILENCIO TODOS!- gritó Rukia con el micrófono en mano rompiéndole los tímpanos a más de uno.- Tienen dos minutos para decidir quiénes van a entrar vendados en el laberinto. ¡Empiecen!

Los tres equipos se colocaron en forma de ronda bien cerrada para que sólo ellos supieran sus "estrategias cuidadosamente planeadas". Por su parte, el equipo de Konoha. . .

-¡¿Qué vamos a hacer?!

-¡Tranquilizate, Naruto!- le gritó Sakura golpeándolo con mucha fuerza.

-No seas tan cruel, Sakura chan.- decía el Uzumaki fritándose la enrojecida cara.

-Es que estabas demasiado paranoico. En fin, necesitamos a alguien que corra rápido y que pueda sortear cualquier obstáculo. ¿Algún voluntario?

-Yo digo que Chouji es una buena idea.- comentó Shikamaru rascándose la cabeza con pereza.

-¡¿Qué?!- saltaron todos.

-¿Yo?

- Sólo ve a jugar, Chouji. Te conozco y sé que podés hacer esto.

-Pero. . .

-Si lo hacés te doy un caramelo.

-¡¿Crees que me vas a comprar con un caramelo, Shikamaru?!

-Bien. Si no queda de otra. . .- comenzó a decir Kiba revisando sus bolsillos.- ¿Lo harías por una Scooby galleta?

-¡Scooby galleta! ¡Scooby galleta!- gritaba Chouji de alegría dando pequeños saltitos con al lengua afuera como si fuera un perro.

El Inuzuka lanzó al aire la galletita y Chouji la atropó de un salto con su boca.

-Mmm.- se relamía el Akimichi caminando hacia donde estaban los conductores esperando por los demás participantes.

Mientras tanto, en el equipo de Akatsuki. . .

-¡Piedra, papel o tijera!- decían Sasori, Hidan y Konan al mismo tiempo que movían sus brazos hacia arriba y hacia abajo varias veces.

Cuando acabaron de contar, extendieron sus manos. Las de Sasori y Konan tenían forma de tijeras mientras que la de Hidan era una piedra.

-¡Jashin sama me ayudó otra vez y gané!- exclamó victorioso el peliblanco.

-Eso fue sólo suerte, Hidan.- decía por lo bajo Kakuzu aunque lo suficientemente alto como para que el jashinista lo escuchara.

-¡Maldito Kakuzu, no te burles del poder del gran Jashin sama!

-Bla bla bla. ¿Por qué no vas a presentarte con los conductores de una buena vez, Hidan?

-¡Yo no tengo porque obedecerte!

-Bien. Entonces iré yo.- decía Konan tomando el lugar de su compañero.

-¡Espera Konan!- la detuvo Pein.

-¿Qué pasa?

-Deja que vaya Hidan.

-¿Por qué?

-Porque sos un ángel y un laberinto no es lugar para un ángel.

-Vos siempre con lo mismo. . .

-¡Anda de una vez, Hidan!- le gritó Pein al peliblanco.

-¿Porque no dejas que vaya Konan por una vez?

-¡Soy tu dios, obedeceme!

-Bueno bueno pero mi dios es Jashin sama.

-¡Pero yo soy tu líder!

-Bueno bueno. No exageres. . .

Y diciendo esto, el jashinista caminó a paso apresurado hacia el escritorio de los shinigamis y el invitado sorpresa.

En el círculo de los de Hebi + 5 del sonido. . .

-¡Que si!- gritaba Karin sin soltar a Sasuke.

-Ya te dije que no.- negaba con la cabeza Suigetsu.

-Pero le caes bien a la chica esa. . . ¡Seguro que si vas vos, ganamos!

-No no. A mi no me gusta correr.

-¡Pero te tenés que sacrificar por el equipo! Decile Sasuke. . .

-Si Suigetsu no quiere ir, no veo porque obligarlo.- hablaba el Uchiha pausadamente.- Aún hay varios que no han participado. Juugo ¿Crees que podés ganar?

-Por supuesto.- asintió con la cabeza el amante de los pajaros.- Un tonto laberinto con un estúpido Whinie Pooh no es ningún problema.

Sin pensarlo dos veces, como si de una orden se tratara, Juugo fue hacia Rukia, Renji y Urahara dejando solos al resto del equipo.

-Pero. . . ¿Y si pierde el control dentro del laberinto?- inquirió Suigetsu mirando a su líder.

-Es por eso que lo elegí. Si eso llegara a pasar, Juugo se encargará de eliminar a la competencia.- respondió esbozando una sonrisa.

-¿Ya están todos?- preguntó Renji cuando el último participante se reunió con ellos.- ¡Que velocidad!

-Como era de esperarse, a Renji se le olvidó un dato importante del juego.- comenzó a hablar Rukia.- Y por eso es que hay una mujer entre los conductores. De lo contrario, el programa se vendría abajo. Ejem ejem.

-¡¿Podés decirlo de una buena vez, Rukia?!

-Cada gallito ciego debe ser guiado a través del laberinto por uno de sus compañeros. Él le dará indicaciones con un micrófono. ¿Entendieron?

-Si. . .- respondieron todos de mala gana.

-¡Yo quiero a Shikamaru!- exclamó Chouji.

-¿Eh? ¿Yo?

-Si. Porque vos me metiste en esto así que vos me vas a sacar.

-¿Eh?- repitió el Nara mientras el Akimichi lo llevaba junto a los shinigamis.

-¿Akatsuki?- los apresuró Renji.

-Yo iré.- dijo Kakuzu sorprendiendo a todos.

-¡¿QUÉ?! ¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡NO!- negó varias veces con la cabeza Hidan.- Mi único guía es Jashin y. . . ¡¿Qué estás haciendo?!

-Sólo te estoy colocando la increíble Venda Urahara. ¡Capás de dejar al usuario más ciego que un murciélago!- decía el vendedor tapándole los ojos al jashinista con aquel trapo.

-¿No es un pedazo de tela común y corriente?- preguntó Renji.

-¡Claro que no! ¡Tiene la marca registrada de la Tienda Urahara!- se defendió cubriéndole los ojos a Chouji.

-Bueno bueno. ¿Hebi?

-¡+ 5 del sonido!- agregó Kidomaru!

-Es lo mismo. . . ¿Ya se decidieron?

-¡Yo voy a dirigir al idiota de Juugo porque ya lo hice una puta vez y ya nos entendemos!- decía Tayuya acercándose a los conductores.

-Como quieras. Urahara ¿Tenés los micrófonos y esas cosas?- le preguntó el pelirrojo a Kisuke mientras éste le colocaba la venda al ninja del sonido.

-¡Por supuesto! ¡Nunca dudes de mi trabajo!- exclamó revolviendo enérgicamente su bolsillo.- ¡Aquí los tengo!

Y diciendo esto, les mostró a todos los presentes un pequeño aparato con forma de conejo que parecía ser un simple aro.

-¡Los nuevos transmisores de Chappy!

-¡Kyaaaaaaaaaaa! ¡Me muero! ¡Son hermosos! Guardame uno ¿Si?- le pedía Rukia juntando sus manos.

-Claro pero vas a tener que pagarme.

-Si. Ya lo sabía.- se lamentaba la shinigami.

Uno por uno, los seis participantes se fueron acercando a donde estaba Urahara para que les diera los extraños artefactos. Los gallitos ciegos debían usar los conejos con forma de aro en la oreja mientras que sus guías tenían que sostener en sus anos pequeños micrófonos con la imagen de Chappy en ellos.

-¿Ya todos tienen puestas sus vendas y transmisores?- preguntó Renji observando a los participantes.

-¡Yo no me voy a poner esta porquería de conejo!- se negó Tayuya apartando el diminuto objeto.

-Lo vas a hacer sino querés que te descalifiquemos.

-¡Siempre con la misma estupidez ustedes!

-Muy bien. Los que van a dirigir se quedan conmigo y los gallitos se van con Rukia.

A continuación, Hidan, Juugo y Chouji siguieron a buen ritmo a Rukia hasta la puerta del laberinto tomados de las manos para no perderse en el camino mientras que Urahara les enseñaba a Kakuzu, Tayuya y Shikamaru como usar los transmisores correctamente.

-¿Están todos listos?- preguntó el teniente del sexto escuadrón a través de un micrófono.- ¡Ah! Casi lo olvido. Lo que tienen que encontrar es un Doraelmo de unos 50 centímetros que se encuentra arriba de todo.

-¡¿Y eso que mierda es?!

-¡Un gato azul, inculta! ¿Entendieron? ¡Empiecen!

De inmediato los tres ciegos entraron en el laberinto sin saber que les esperaba dentro a la vez que sus guías estaban atentos al camino que debían tomar sus compañeros para llegar a la sima.

Hidan, confiado, iba más rápido que los otros dos y avanzaba a grandes zancadas a través del laberinto. Delante de él lo esperaba tres hachas que iban de un lado al otro peligrosamente cerca del peliblanco amenazando con cortarlo a la mitad.

-Vas bien, Hidan.- le decía Kakuzu.- Seguí todo derecho.

-¡AHHHHHHHHHHHH!- gritaba de dolor cuando la primera de las hachas le cortó un brazo.- ¡KAKUZU!

-Jajajaa

-¡No te rías maldito infeliz! ¡Se supone que me ibas a avisar si algo malo me iba a pasar!

-Sólo quería ver como un hacha gigante te cortaba un brazo. ¿Qué tiene eso de malo?

-¡Perdí un brazo!

-Luego te lo coso. Ahora seguí caminando.

-No hay nada adelante ¿Verdad?

-No, esa era la única hacha.

-¡AHHHHHHHHHHHH!

-Jajajaja

-¡Mentiroso!

-¡Hachas Urahara! ¡Te matan bien muerto!- exclamaba por un micrófono Urahara.

Mientras el pobre Hidan era cortado varias veces por innumerables armas, Chouji había elegido otro camino y ahora se acercaba a una laguna que debía pasar saltando de tronco en tronco. Sin embargo. . .

-Chouji, al frente hay una. . .

¡SPLASH!

-¡¿Por qué no me dijiste nada Shikamaru?!

-No me diste tiempo.

-¡Ahora estoy todo mojado y. . .! ¡Esto es gelatina de frutilla!- exclamó alegre el Akimichi llevándose a la boca una buena porción de ese delicioso postre.

-¡Gelatina Urahara!- se volvía a escuchar la voz del vendedor.- ¡Te atrapa su viscosidad y su irresistible sabor!

-Chouji, olvidate de esa gelatina y salí de ahí.- le ordenaba Shikamaru.

-¡Pero está muy rico!

-Deja de comer por un momento y seguí caminando. Te prometo que cuando llegues al Doraelmo, te voy a dar todas las Scooby galletas que tenga Kiba en el bolsillo.

-¡¿Para qué quiero un montón de galletitas si tengo toda esta gelatina ahora mismo?!

Y diciendo esto se zambulló dentro de la esquicita gelatina relamiéndose a más no poder y comiendo con ambas manos a la vez.

Por su parte, Juugo iba a un buen tiempo corriendo a una gran velocidad a través de cientos de obstáculos mientras subía hacia la sima del laberinto.

-Salta. Corré. Hay un. . . Si, ya lo pasaste. Pasa por. . Si, muy bien. Doblá a la derecha y. . . ¡Pedazo de infeliz te dije que a la derecha!- le gritaba Tayuya al transmisor.

-¿Ésta derecha?

-¡Si! Ahora seguí caminando y. . . ¡Salta!

PUM

-¡Te dije que saltarás idiota! Bien. Andá para allá.

-¿Dónde es allá?

PUM

-¡Te dije que por allá! ¡Por el otro lado había una pared!

-¿Querés que gire a la izquierda?

-¡¿Y yo que mierda dije?! Seguí derecho. Ahora pasá por debajo de la cosa esa que no me sé como se llama.

-¿Qué cosa?

PUM

-¡¿Qué te acabo de decir imbécil?!

-Señoras y señores, todas estas trampas se venden por separado y sólo por encargo.- anunciaba Urahara.

-¡Deja de hacerte propaganda, viejo!- le decía Renji sacándole el micrófono.

-Ta. . . Tayuya- la llamaba Juugo deteniéndose en medio del camino.- No me siento bien. . .

-¡No me importa si vas a tener un bebé o lo que sea! ¡Vas a terminar esta carrera aunque te cueste la vida!

-Pero. . . Arg. . . Debo. . . Matar. . . Gente. . .

-¡Mierda! Ya lo perdimos. ¡No puede estar lejos de Sasuke ni por cinco minutos! ¡Es peor que la perra de Karin!

-¡Matar! ¡Es hora de matar!- gritaba Juugo arrancando pedazos de la pared del laberinto completamente dominado por el sello de maldición.

-¡Ese desquiciado está fuera de control!- gritaba aterrado Renji.- ¡Ichigo tenía razón! ¡Este programa es demasiado peligroso con tanta gente loca dentro!

A pesar de la enorme paranoia del conductor, ninguno de los de Hebi + 5 del sonido parecía alarmado al respecto. Todos estaban tranquilamente observando aquella divertida escena sin el menor rastro de preocupación en sus rostros.

-¡No se queden ahí parados!- les gritaba Renji a todo pulmón.- ¡Si no lo detienen los descalifico y esta vez va en serio!

-. . .

-¡Hacé algo de una buena vez, Sasuke!

-No es mi problema.

-Si no lo parás en cinco segundos yo. . . yo. . . ¡Cambio a Sakura a tu equipo!

-¡Kyaaaaaaaaaaaa!- festejaba la pelirrosa de Konoha.

-Tsk.

Y sin decir una sola palabra más, el Uchiha caminó lentamente hacia el laberinto a ayudar a su compañero dejando a Sakura con la mayor depresión de su vida.

Volviendo a Hidan. . .

-¡Decime donde está, Kakuzu!- le exigía un cuerpo con sólo una pierna y una cabeza.- ¡¿Dónde está mi otra pierna?!

-No lo sé. La perdiste por ahí. . .

-¡Ya sé que la perdí, genio! ¡Por tu culpa la perdí!

-Tal vez esté atorada en la cierra giratoria.

-¡No! ¡Ahí está mi brazo izquierdo!

-Entonces en el tanque de agua hirviendo.

-¡Ahí es donde me quemé toda la espalda!

-Tal vez esté junto al Whinie Pooh gigante.

-¡No voy a volver con ese oso! ¡Me da mucho miedo!

-No puedo creer que te asuste un oso amarillo.

-Si sos tan valiente ¿Por qué no peleas vos contra el oso ese?

-¿Estás loco? Nunca voy a dar mi vida por un estúpido juego y menos para salvar tu pierna. Olvidate de ella, Hidan.

Mientras tanto, en la laguna gelatina Chouji se estaba atragantando con un buen pedazo de ese suculento postre como si fuera su última comida. Le gustaba tanto que hasta se chupaba los dedos entre cada bocado.

-Chouji. . .

-¡No voy a parar, Shikamaru!

-Pero estás tan cerca de ganar. . .

-¡Nunca voy a renunciar a una gelatina tan deliciosa!

-¿Nunca?

-¡Nunca!

-¿Aún si te dijera que es. . . dietética?

-¡¿DIETÉTICA?! ¡AHHHHHHHHHHHH!

En cuestión de segundos, Chouji nadó fuera de la gelatina de frutilla hasta la orilla y continuó corriendo como si de eso dependiera su vida. Corrió y corrió aunque no podía ver. Sin siquiera darse cuenta, pasó a través de espadas que se movían solas, una piedra enorme que lo persiguió por un largo tiempo, una fosa llena de serpientes venenosas y un terminator armado hasta los dientes. Continuó corriendo y gritando a todo pulmón hasta que finalmente tropezó con algo pequeño.

-¿Qué demonios. . .?

-¡Chouji, es el Doraelmo!

-¿Lo encontré? ¿Gané? ¡GANÉ! ¡GANÉ! ¡GANÉ! ¡Por primera vez en mi vida gané en algo en lo que no debía comer! ¡No lo puedo creer! ¡ES EL DÍA MÁS FELIZ DE MI VIDA!- exclamaba con lágrimas en los ojos dando saltos por todo el laberinto con el peluche del gato azul en mano.

-¡Felicidades, Chouji!- lo felicitó Renji desde el escritorio.- Parece ser que la pelea final será entre Akatsuki y Konoha porque Hebi + 5 del sonido no existe en este programa.

-No seas malo con ellos, Renji.- le decía Rukia.- Aún pueden ganar si cierta persona me pasa el número del celular de cierto hermano mayor suyo. . .

-¿Todavía estás pensando en Itachi?

-¿Itachi? ¿Quién mencionó a Itachi? Yo no.- decía mirando para otro lado.

-En fin. . . Esto fue todo por ahora. Gracias por vernos y dejarnos sus mensajes a producción.

-¡Se los agradezco mucho chicos!- le decía Rukia a la cámara con una sonrisa.

-En el próximo bloque tendremos el 9º juego. . .

-¿Cuál es, Renji?

-¡Guerra de desafíos!

-Se está acercando el final del programa. ¿Quién ganará?

-No sé. La cosa se está poniendo interesante pero estoy seguro quién no ganará: Hebi + 5 del sonido. Nadie los quiere. . .

-Pero todo puede cambiar hasta el último minuto.

-¡No se pierdan el próximo juego! ¡Dejen mensajes! ¡Los queremos! ¡Sayonara!

-¡Sayonara a todo mi públicooooooooooooo!

Continuará. . .

Señoras y señores. . . Otro punto más para Konoha. Realmente no sé como van los tres equipos pero de algo estoy segura, Hebi + 5 del sonido está perdiendo. Y eso es porque ninguno de ustedes los está votando! XD Algunos dijeron que les gusta mucho Tayuya así que aquí la tuvieron de nuevo :D Los que querían ver más yaoi, gomen pero este es un fic de humor y acción. Si quieren leer uno de amor tengo dos de SasuNaru y próximamente voy a escribir un ItaDei (por las dudas aclaro que esto lo estoy diciendo en junio 2009) Quienes no entendieron lo que hizo Deidara con Hiruko (sé que habíaalguien que no sé porque no entendió :S ) Deidara se escondió dentro de la marioneta de Sasori para evitar que Tobi hiciera lo que fuera que iba a hacer con él dentro del armario. . . Se acuerdan del cap anterior ¿No? Etto. . . ¿Qué más? ¡Ah! ¿Qué le pasó a Ichigo? ¿Habrá muerto? Jajajaja Los fans de Hidan que se quieran quejar por su maltrato. . . acepto quejas XD Y por las dudas aclaro también lo del video de L/Ulquiorra ¡Son iguales! Y el que no se dio cuenta no sé que tiene en los ojos :S ¿Apareceran Near y Mello? ¿Quién es el ladrón y quién el asesino? Yo sé :D

Eso fue todo por ahora. Espero recibir más reviews :D ¡Y muy pronto escribiré la continuación que esto se está terminando! Nos vemos pronto. Sayonara!