Capítulo 9
"Sint ut sunt, aut non sint"
Ámsterdam, Holanda:
Sentados en la salita de espera Tala llegó con los otros se encontraban haciendo antesala a la espera que Nadinne les anunciar que podían entrar. Ella se había acercado unos minutos antes indicándoles que deberían esperar mientras salían su antecesores.
Aunque acostumbrados a trasbordos y viajes apresurados, su vuelo había sido caótico. Abortaron el despegue un par de veces. Congelamiento de alas y hielo en la pista por una prematura e inexplicable nevada. Y aunque ninguno era supersticioso -o no lo admitiría frente a los otros- casi se bajaban.
Turbulencia durante el viaje. Demora en el aeropuerto. Una extensa revisión de sus equipajes… y de ellos mismos; las autoridades holandesas estaban recelosas de Bryan (encuentros previos). Tampoco ayudó a sus ánimos un accidente de automóvil que provocó un atasco en la salida del aeropuerto y finalmente el taxi en que viajaban pinchó llanta.
Los rusos casi no llegaron a tiempo al hotel donde se hospedaba el Sr. Voltaire; él quería hablar personalmente con Tala y los otros. Podrían ser temidos, pero ellos también podían estar al otro extremo de la cuerda. Porque la puntualidad era requisito exigido y ser impuntuales era castigado severamente por el Sr. Hiwatari. Y de ahí tuvieron que correr –casi literalmente- al edificio que ocupaba la Federación de Beyblade de Holanda. Por ello estaban cansados, tensos y malhumorados. Nada visible o al menos raro para quienes los conocían de lejos… y mejor, porque nadie en sus cinco sentidos había intentado acercárseles. Unas miradas de curiosidad, otras de odio y otras de reojo.
Casi 15 minutos más tarde salió van Goyen, les dio una mirada neutra, pero era obvio que ellos le desagradaban profundamente y sin decir nada abandonó la sala y fue hacia su oficina cerrando la puerta, aunque no tan de golpe como se hubiera esperado.
— "Señor Ivanov, por favor" — Nadinne se acercó al joven ruso y señaló la puerta — "Puede pasar"
Todos se levantaron en el acto.
— "Solamente el señor Ivanov"
Apenas Tala había atravesado la puerta cuando los llamados 'parvularios' doblaron la esquina.
Los rusos se miraron con el mismo pensamiento – '¡¿Quién diablos les odiaba así…?!'
-oooOooo-
Cuando Voltaire se comunicó con Tala, le había informado de la decisión del Consejo de la BBA y ordenado volar a Ámsterdam de inmediato sin Kai. Además, como el menor de los Hiwatari no iría, el avión privado no estaba a su disposición aunque sí los recursos necesarios para viajar rápido. Apenas llegaron al hotel cuando el imponente anciano les informó detalles de la reunión y la sanción impuesta; ni que decir que Tala fue advertido directamente de lo que podían y no podían decir. Por ello la fisonomía de Tala no cambió cuando se encontró con el Sr. Dickenson esperándole en la sala de reuniones.
El ruso inclinó su cabeza en señal de saludo, el anciano japonés hizo un tanto y le señaló una silla.
— "¿Tala, dónde está Kai?"
— "Él no vino con nosotros" — ahora Tala comprendía el porqué de la tardanza en ser atendido, el anciano frente a él esperaba a ambos.
— "Se dijo que tenía que venir el equipo completo, era una de las condiciones"
— "Sr. Dickenson" — la voz del pelirrojo aunque carente de emociones era respetuosa — "Se me dijo que me presentara a recibir las sanciones por escrito, aquí estoy. En lo referente al equipo, Kai aún no ha decidido si se quedará con nosotros en forma permanente o solo para este evento. Él no puede considerarse parte del equipo, aún"
— "¿Y él lo sabe, querido muchacho?"
— "Él no vino, debe saberlo" — Tala sonrió.
Dickenson suspiró.
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Ahí frente a Spencer, Ian y Bryan estaban Tyson Kinomiya, Max Mizhuara, Daichí Sumeragi y Kenny Kyojyu. Los rusos no sabían que desear: que las miradas mataran, que se los tragara la tierra o les cayera un rayo (todo eso a los otros, por supuesto). Al menos no estaba todo el parvulario… y los rusos rogaban que no se completara o no serían capaces de contener sus deseos homicidas.
— "¡Hey chicos!" — la voz alegre del japonés dueño del Dragón del Viento y su sonrisa franca casi los hace maldecir… en voz alta.
Spencer hizo un leve movimiento de cabeza como saludo. Ian una mueca y Bryan los ignoró.
El jefe y Max intercambiaron una mirada pero Tyson no pareció darse cuenta como tampoco Daichí, quien saltaba según su costumbre.
— "¿Qué pasó con ustedes? El Sr. Dickenson nos llamó y nos pidió que nos presentáramos. Su invitación de emergencia nos sorprendió. Y por ahí se dice que quieren expulsarlos en forma permanente ¿Qué hay de Kai? ¿Está con Tala? ¿Dónde están? ¿Y…?"
Y así continuó con Daichí haciendo otras preguntas o al menos intentando hacerlas. Aunque la fisonomía de Bryan no se alteró estaba a punto de lograr que lo expulsaran… o acusaran de homicidio en el mejor de los casos. Una pequeña tos proveniente de Spencer lo sacó de su trance psicótico.
— "…y… ¿Me estás escuchando?" — preguntó Tyson al notar que los rusos en realidad no le estaban poniendo tanta atención.
— "¿Qué te dije sobre la dosis de Kai, eso no funcionó, verdad?" — las palabras dichas en ruso por Spencer hicieron que Bryan levantara la cabeza— "Deben estar sospechando… son idiotas pero no tanto"
— "No lo creo, sino estaríamos en la policía" — ahora intervino Ian, su voz no plana no decía nada, al menos no a quien no iba dirigido.
Fue entonces que notó en los otros dos rusos una sonrisa y un brillo en sus ojos que le hizo parpadear preguntándose ¿Qué diablos ocurría? Hasta pensó que estaba alucinando… pero fue al notar que la computadora del chico de lentes estaba abierta y funcionando - '¿Por qué diablos no?' – pensó Bryan conteniendo a su vez una sonrisita — "¿Y si es una trampa?" — Bryan continuó dando a entender a los otros que había captado.
— "Kai ya debe estar soñando con los peces"— Spencer continuó también en ruso.
— "Y su cuerpo no aparecerá hasta el deshielo de primavera" — extrañamente –pero no para el resto ruso- Bryan se carcajeó de forma macabra.
— "No deberían hablar de eso" — dijo Ian — "Ellos…" — dijo mirando a Tyson y parvularios — "Podrían… denunciarnos"
— "Sean menos groseros y hablen en nuestro idioma" — protestó Tyson.
— "¿Por qué demonios deberíamos?" — Ian les miró con sus ojitos brillantes de malicia.
— "Después de lo de BEGA…" — empezó Daichí — "Pero pensé que ustedes…"
— "Oh…" — Bryan sonrió dándole una mirada a los otros como queriendo decir 'esto se pone mejor' y agregó en ruso — "¿Creyeron que nosotros…? ¿En serio? Con razón Kai se comportaba tan infantil ¿Eso es contagioso?" — se gira hacia los otros dos rusos, quienes se encogen de hombros.
— "¿Crees que haya vacuna o algo así?" — preguntó Ian mirándose demasiado preocupado en su usual rostro de piedra — "Debimos conservar una muestra de la sangre de Kai antes de… dejarlo dormido"
— "Por el hecho que no hablemos ruso no los hace a ustedes especiales" — saltó Tyson un tanto molesto al darse cuenta que volvieron a ignorarlo.
— "¿En serio?" — Bryan recibió un 'visible' codazo de Spencer, pero éste lo ignoró — "¿Acaso tienes algo que te haga especial?"
— "¡Todos tenemos talentos!" — insistió — "¡Soy el mejor beyluchador!"
— "¿Además de eso…? Porque comer hasta estallar no puede considerarse un talento" — el ruso rubio dijo con tanta tranquilidad pero con un sarcasmo difícil de ignorar.
— "¡Ser matones tampoco!" — Tyson estaba perdiendo el control. Max lo notó y de inmediato puso su brazo sobre el hombro del peliazul.
La sonrisa de Bryan se volvió escalofriante y su mirada maligna apareció en el rostro de los otros dos — "Te sorprendería cuanto es apreciada y útil es esa habilidad" — la seriedad con la cual lo dijo hizo que se les erizaran los vellos del cuello de los chicos más jóvenes.
— "Pero estaban hablando de Kai" — Daichí preguntó cuándo después de un rato que recuperó el habla.
— "¿Estábamos?" — preguntó Ian — "No recuerdo…"
— "¡Pero lo estaban!"— insistió Daichí.
Los rusos se miraron entre sí, serios pero con los ojos brillando de malicia.
— "No lo hicimos" — dijo Ian.
— "Que sí"
— "No"
— "¡Qué sí!"
— "Ya te dije…"
— "No molestes…" — Bryan hizo una pausa como buscando una palabra — "…monito" — dijo con una sonrisa de satisfacción — "No es algo que te incumba…"
— "¿Izzy, ellos hablaron de Kai?" — preguntó Max.
— "Yo… si" — la voz de la computadora vaciló — "Ellos hablaron sobre que Kai está durmiendo con los peces y de la policía… y cuerpo que aparecerá en el deshielo de primavera o muelle o… algo así su idioma es aún confuso… de muestra de sangre de Kai antes de dejarlo dormido… oh…"
Los rusos se miraron entre sí… solo había que tirar del sedal; cuatro incautos pececitos habían mordido el anzuelo. El resto de los B-Revolution abrieron su bocas y los miraron... se miraron entre sí y los volvieron a ver.
— "¿Nos están grabando?" — Spencer preguntó con voz siseante pero era notorio su enfado, además se incorporó elevándose a toda su altura y mirando a Kenny quien se encogió lo más que pudo — "¿Debería preocuparme de infectar esa cosa con algún virus?"
Basta con decir que Kenny apretó protectoramente su computadora dando unos pasitos hacia atrás, ante la satisfacción –muy disimulada- de los rusos.
— "Je je ¡Qué bromista!" — saltó Tyson.
— "¿Crees que bromeamos?" — la voz de Bryan era sin pizca de emoción — "¿Crees que Boris y el Sr. Voltaire nos eligieron solo por manejar bien el beyblades?"
Ian se levantó y miró hacia donde se encontraba la secretaria –Nadinne- quien estaba contestando llamadas, entonces dirigió su hacia el pasillo y al otro lado del mismo, todo de forma muy obvia, demasiado obvia — "¿Saben que conocemos dónde viven, cierto?" — su voz era baja e intimidante no obstante el tamaño de su propietario.
Max vaciló, Kenny les miró aterrado, Tyson sonreía bobamente y Daichí les miraba de reojo, inseguro de que pensar.
— "¿Me vas a decir que mataron a Kai?" — insistió Tyson con una sonrisa marcada en su rostro — "¿Qué lo emboscaron y lanzaron al río como mafia rusa con zapatos de cemento en el Río San Francisco?"
— "¿Nos estás acusando?" — Spencer intervino con el rostro serio.
— "Yo…"
— "Debo decir que me sorprende que leas, puesto que está en el libro de 'El Padrino' y eso es la mafia italiana, pero si sabes leer podría recomendarte algunas historias de mafia rusas… son muy educativas" — dijo Spencer, y una leve curva hacia arriba se hizo visible.
— "Olvidaste mencionar sobre la efectividad de una sobredosis que podría haberse realizado para una pérdida de conocimiento, una inyección letal o que pudiera morir al caer y 'accidentalmente' romperse el cuello de un… cual es la palabra en este idioma ¿granero, establo?" — Bryan sonrió.
— "Establo: animales. Granero: granos" — dijo Spencer.
— "Establo. Intentó escapar de nosotros" — la sonrisa de Bryan se hizo más grande como recordando…
— "¡¿Qué?!" — ahora intervino Daichí ante los comentarios del otro ruso.
— "En todo caso, siguiendo el hilo de tu historia y adaptándola a nuestro país… sería en el Volga de todas maneras y con un ancla, aunque en la tradición de la mafia rusa es mejor un entierro en tierra en un cofre de concreto y ácido… cortado en partes" — Ian intervino pero de alguna forma haciéndose notoria que intentaba ignorar a los otros — "Puedo enviarte algunos folletos si me dás la dirección" — pronunció casualmente mientras miraba a Kenny.
— "Si claro" — Tyson rio de buena gana — "Jefe ¿Podrías localizar el blade de Kai?"
— "Tyson, tú sabes que…"
— "Solo hazlo Kenny" — dijo guiñándole un ojo y girándose hacia los rusos agregó — "Podemos localizarlo ¿Lo sabían?"
Spencer se encogió de hombros — "Tala tiene el blade de Kai"
— "Y, si pudieran ¿Creen que solo ustedes tienen un enano genio?" — Bryan señaló con su pulgar al pequeño Ian — "Podemos interferir la señal"
— "Chto…?" — dijo el 'otro enano genio' seguido de unas frases masticadas que nadie dudó que eran maldiciones muy malsonantes… aunque bastante familiares que no había necesidad que Dizzy las tradujera.
Tyson los miró detenidamente y se acercó a los otros chicos haciéndoles señas que se alejaran un poco — "¿Qué creen?"
— "Te están tomando el pelo" — insistió Max.
— "Pero tienen razón en algo" — agregó Kenny — "No son de los que bromean"
— "Yo…" — el pequeño pelirrojo dudó en comentar.
Tyson volvió a mirar sus adustos rostros — "¿Dizzy… que dijeron?"
La pequeña computadora repitió de alguna forma traduciendo lo que ellos habían dicho en un principio. Después de eso se miraron en una mezcla de asombro e incredulidad.
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La conversación entre el Capitán de los Blitzkrieg Boys y el Presidente de la BBA, no iba mejor. Tala no soltó prenda en lo referente a la ausencia y localización de Kai; se cruzó de brazos y esperó pacientemente hasta que el Sr. Dickinson le hiciera entrega del informe por escrito de su sanción disciplinaria: expulsión del torneo de todos los integrantes del equipo (Kai incluido), suspensión por dos torneos y presentaciones públicas y privadas al menos durante dos meses y una multa de € 5,000 Euros. Tala empezó la lectura de la documentación.
— "Yo puedo protegerte" — las palabras del japonés hicieron que Tala levantara una ceja, pero continuó impasible la firma de la notificación.
— "No hizo un buen trabajo con Kai" — no había sarcasmo ni tristeza en su voz, sino declaraba un hecho tan directamente que hizo estremecer al anciano.
— "Sé que Voltaire te habrá ordenado no contarme, pero necesito saber si Kai se encuentra bien. Después de lo ocurrido…"
— "Sr. Dickenson. Si lo sabe, no debería insistir. Él se encuentra bien y es todo lo que le voy a decir respecto a este asunto" — diciendo eso entregó la papelería.
— "Tala…"
— "¿Es todo? Tengo que tomar un avión de regreso a Rusia.
Ante el asentimiento del japonés, el ruso salió de la oficina de juntas no sin antes girarse: — "Kai dice que nos ha protegido por lo de BEGA y que si sigue perderá credibilidad e influencias. No lo haga más, porque perderá todo por lo que ha luchado"
Tala salió, dejando al anciano más pensativo que preocupado.
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— "Vámonos, debemos tomar una avión ya" — pronunció en ruso a los otros pero parpadeó un momento al encontrar a los 'parvularios' — "Tyson" — y saludó al resto con un leve asentimiento de su cabeza aunque más frío de lo que hubiera pensado y girándose se dirigió a la puerta.
— "Espera ¿Por favor?" — la voz de Max detuvo al pelirrojo — "¿Kai está bien?"
Si Tala hubiera sido otro habría gritado de frustración pero antes que pudiera pronunciar un seco 'Si' intervino Bryan — "¿Hay tratado de extradición entre Rusia y Japón?"
— "No" — Tala parpadeó un momento tratando de captar algo más de las miradas asustadas de los G-Revolution y las maliciosas de su compañeros de equipo.
— "¿Entre Holanda y Rusia?" — continuó Bryan.
— "¿Qué te…?" — empezó el capitán pelirrojo en ruso.
— "Estos no creen que tienes el blade de Kai, supongo que no lo tiraste al río" — Spencer habló serio pero que no lo hiciera en ruso y quién le preguntara le advirtió al pelirrojo que algo no estaba bien.
— "¿Qué les dijiste?" — preguntó en ruso sin dejar de mirar a unos y otros.
— "Qué Kai aparecerá en el deshielo de primavera" — ese fue Bryan — "Y que nosotros nos encargamos de él" — otro que no le contestó en ruso ¿Debería preocuparse?
— "¿Es cierto?" — Max preguntó mirándolo con sus grandes ojos azules — "Él… él… ¿Ustedes… tú…?"
Tala le dio una mirada de sospecha, porque le había respondido en japonés (español para nosotros o sea como entendieran los parvularios) pero revisó entre sus bolsillos y sacó el pequeño blade de Kai, haciendo que los chicos Revolution abrieran sus ojos a todo lo ancho.
— "E-ese… es el blade de Kai ¿Cierto?" — la voz de Max surgió nuevamente y su mirada de temor con ella.
Max extendió su mano para tomarlo pero Tala retiró el blade en forma casi automática.
— "Sí" — esta vez Tala respondió — "¿Qué les dijeron?" — dijo en ruso dirigiéndose a los otros cuyos ojos brillaban malsanamente.
La voz de Izzy surgió traduciendo y haciendo que Tala girara hacia ella y su dueño, dándoles una mirada que les heló hasta los huesos sin necesidad de usar su blade.
— "¡Qué rayos…!"
— "Ignóralos" — intervino Spencer antes que Tala les matara con la mirada — "¿No creerás que les dijimos donde lo dejamos 'guardado' o sí?"
Por toda respuesta Tala dirigió una mirada a Bryan e Ian, quienes solo les hacían falta unas alitas y las aureolas, claro si se omitía ese brillo ligeramente diabólico en sus miradas.
— "¿Entonces… lo mataron?" — la pregunta de Daichí hizo que Tala mirara de reojo a sus compañeros.
La siniestra sonrisa de Bryan apareció al mismo tiempo que Tala entrecerró sus ojos…
¿Alguien podía matarlo y acabar con su sufrimiento?
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Traducción: "Sean como son, o no lo sean"
La explicación de mis páginas rosadas que se emplea para dar a entender que se trata de un cambio sustancial, que no se puede aceptar a ningún precio.
¿Pueden cambiar los Blitzkrieg Boys y ser niños buenos?
