Capítulo 11

"Tolle… minima de malis"


Región de Briansk, Rusia:

Kai tomó las cosas con relativa calma. Principalmente al darse cuenta que la paz y tranquilidad eran placenteras. Después de comer decidió dar una corta caminata. Ahí estaba nuevamente… las tranquilizadoras aguas, un gusto que tenía de ver el agua, cosa que a Dranzer no complacía pero toleraba. Bueno, un ave de fuego no es afecta al agua y menos si está en movimiento. Naturalmente Kai luchó contra la tentación de ir al río, en consideración a Tala, cosa que Dranzer agradeció profundamente.

De regresó tomó sus pastillas y volvió a la cama a tomar una pequeña siesta.

Una media hora, quizá cuarenta y cinco minutos más tarde… se dio cuenta de la maldad de su abuelo o lo desgraciados que eran Tala y compañía. Y, que se vengaría lenta y dolorosamente de cada uno de ellos.

No había libros, ni una triste revista en su habitación ni en la salita… Correcto.

Tenía otras opciones, así que realmente no estaba preocupado, en las habitaciones de los otros podía encontrar cosas y tenía a Dranzer bien podría… oh, oh.

¿Su blade? Lo tenía Tala.

Nota mental: matar a Tala.

Correcto… No tenía tantas opciones como pensó al principio, pero estaban las habitaciones y en este punto hasta las revistas pornográficas de Bryan ya no eran tan mala idea…

Empezó a revisar las habitaciones de los otros… nada.

¿Realmente tenía opciones? Eso ya empezaba a molestarle. Unas cuantas respiraciones fueron necesarias…

¿Computadora? Descartada.

¿Televisor? Menos

¿Radio? Ni siquiera el de onda corta que había visto reparar, modificar y desarmar a Spencer. Buscó de nuevo en las habitaciones… nada.

¡El teléfono!

Ese recordatorio llegó con un coro de ángeles… era de pantalla táctil un modelo interesante, nuevo. ¡SI! y casi corrió hasta donde estaba –suerte que estaba solo- o eso consideró hasta que notó que la mayoría de funciones estaban bloqueadas.

No internet.

No radio.

No televisor.

No música.

Sólo llamadas entrantes.

Aunque probó y probó solo tenía acceso a tres números: al teléfono de Tala, el de Ian y al de su abuelo… volvió a encenderlo… quizá si…

El timbre sonó…

— "Ocho…"

-oooOooo-

Ámsterdam, Holanda

Finalmente la insistencia de Tala de llamar a Kai rindió frutos.

— "Ocho llamadas… ocho llamadas" — la voz de Tala estaba plagada de enojo principalmente dirigida al indirectamente responsable de sus problemas… y quizá hasta responsable — "Tú maldito…"

Click

La cara de Tala decía mucho a los otros, en especial a Spencer quien movió su cabeza como negando — "¡¿Me colgó?!" — manifestó su incredulidad.

— "¿Qué esperabas?" — Spencer continuó leyendo una revista que encontró — "Pensé que acordamos que tendrías sentido común"

— "Soy yo el que tengo problemas y…"

— "Por supuesto Rojo, él sólo debe estar en esa cabaña tranquilo, descansando y sin nada que hacer. Simple" — ese fue Bryan.

Tala le miró sin entender.

Bryan resopló — "Y ustedes creen que yo soy poco avispado" — esperó una réplica… — "La herramienta menos afilada, ja"

Silencio.

Más silencio.

Los dos más altos se miraron entre sí y luego a Ian quien levantó las manos en un gesto de 'no me metan en esto'

— "¿No te dice algo un 'Kai tranquilo y en reposo'?" — insistió Spencer siguiendo la misma línea de ideas de Bryan — "¡Por Dios, Tala! ¡¿Cuánto licor tomaste?!"

— "En serio Rojo ¿No quieres cambiar tu sobrenombre a 'lento' o si prefieres algo más largo como 'la pieza menos brillante de la colección'?"

Entonces como si una luz se hubiera encendido se llevó una mano a su rostro aplastándola en contra.

— "¡Al fin!" — corearon tres voces.

-oooOooo-

Región de Briansk, Rusia:

Decir que Kai estaba enojado era poco. ¿Cómo la cabaña estaba intacta? Bueno los milagros existen o la buena suerte… o Dranzer supo que era mejor dejarlo hasta ahí y tomar una profunda siesta o ignorarlo esta vez por el bien de ambos.

Horas antes, furioso como estaba había decidido literalmente mandar toda su rabia y frustración al río. Ahí fue donde lo encontraron un par de aldeanos o cazadores, quizá a juzgar por sus rifles; no se mostraron agresivos aunque si un tanto sorprendidos. Le dieron un breve saludo y continuaron por el camino que sabía conducía a la aldea.

Después de algún rato nadando decidió que estaba más tranquilo y empezó a caminar de regreso a la cabaña. De su cabello aún caían gotas de agua que eran recogidas por la toalla alrededor de su cuello. Estaría a unos metros cuando escuchó el trote de un caballo. Un hombre venía por el camino y a diferencia de otros que le habían saludado no sin antes darle una mirada suspicaz antes de continuar su camino sin mirar atrás, éste parecía dirigirse directamente a la cabaña.

Era un hombre de cabello entrecano, de unos cincuenta años. Su rostro anguloso, mediana estatura y como todo buen aldeano fuerte. La carreta en la que venía, quizá parecía anticuada para la época, pero no para la región.

Como lo supuso se detuvo frente a la cabaña y dándose cuenta que el actual residente se aproximaba, bajó del vehículo y lo esperó al pie del caballo.

-oooOooo-

Ámsterdam, Holanda

Spencer, quien raramente tomaba las decisiones importantes, decidió que iba a hacer una excepción. El grandote no tenía los dotes de líder pero sí las de la persona en quien te puedes apoyar en el momento de una crisis cuando ni el 'Príncipe' ni la 'Roja autoridad' estaban para ello, ya fuera porque les era imposible físicamente o en condiciones mentales… y, por pura mala suerte ambas encajaban en este momento.

El 'Arreglatodo' hizo su aparición.

— "Déjalo así Tala" se aproximó al pelirrojo quién insistía en marcar y tomó el teléfono guardándolo en el bolsillo de su chaqueta — "Será mejor que demos un paseo. Dudo que Kai te conteste antes de una hora"

— "Eso si no lanzó el teléfono al río" — intervino Bryan, ganándose una mirada de odio de Spencer y principalmente de Tala.

— "Otro comentario y te quedas" — Spencer no solo lo miró a él sino a Ian quien nuevamente levantó las manos en señal de rendición.

Todos los del Equipo Ruso sabían que no era conveniente meterse con un Spencer así, rara vez, muy, muy rara vez pero ocurría.

— "¿Tala, tenemos órdenes de permanecer aquí y por 'aquí' me refiero a la habitación?" — Tala negó — "Correcto. Será mejor que nos despejemos un poco. Kai nos llamará cuando esté listo"

— "¿…y sino?"

Nadie respondió.

-oooOooo-

El lugar era realmente impresionante. Un hotel cinco estrellas. Donde solo poner un pie en la alfombra quizá costaría al menos dos dígitos de euros y empezando desde la pequeña cifra de cincuenta o recostarse contra una columna, por no decir sentarse en el lujoso aunque recargado vestíbulo del hotel.

No es que ellos no estuvieran acostumbrados a caminar entre lujos, (aunque no fueran suyos o para ellos), y pese a quien le pese o lo dude en el mejor de los casos ellos si saben cómo comportarse (de mala, muy mala gana) o no verse fuera de lugar (cuando realmente querían… y no voluntariamente), al fin y al cabo, estar con los Hiwatari trae algunas ventajas entre las desventajas después de todo.

Se separaron en parejas mientras exploraban por ahí, en silencio. Spencer decidió acompañar a Tala, quien no parecía de buen humor o al menos no tan malo como al principio. Tala caminaba en silencio sin mirar o importarle realmente a donde se dirigían. Fue cuando Spencer propuso ver las instalaciones deportivas para continuar con su régimen de entrenamiento fue que Tala habló.

— "No creo que se nos permita" — dijo refiriéndose a las instalaciones, pero Spencer no pasó desapercibido la molestia en la voz del pelirrojo.

— "¿Te dijeron algo?"

Tala negó con su cabeza — "Tampoco lo autorizaron"

— "Pues algo debemos hacer que sea 'productivo'. Y no lo digo solo por Bryan"

— "Yo no… ¡Maldición!"

— "¿Otra vez hablando como Kai?"

— "Peor" — dijo el pelirrojo apresurando el paso.

¿El motivo? Había visto la el evento que se celebraba. Ahora fue Spencer quién maldijo su mala suerte. Ahí a pocos metros el banquete de bienvenida de los participantes del Tornero de Ámsterdam. Pero no fue eso lo que les hizo maldecir sino ver a Bryan e Ian entrar al salón reservado para ello.

Cuando se separaron, Bryan e Ian notaron rápidamente que era un día de mucha actividad en el hotel. Al parecer había algunas celebraciones, conferencias y otras actividades. Un bufet abierto les llamó la atención, quizá porque tenía algo que ver con beyblades.

Bryan admiraba algunos artículos que le llamaron la atención, en tanto el más pequeño tomaba fotografías que le podían servir por aquello –aunque lo dudaba- que su magnífica memoria fallara.

— "¿Por qué están aquí? Esta es una recepción para los participantes y ustedes…" — Tyson dijo con asombro.

Para justicia de Tyson no pretendió ser grosero o burlón. El chico era curioso y después de la broma que le hicieran, además de la apresurada salida como si en verdad la policía los persiguiera… bueno, no podía culpársele. Éste era el último lugar donde pensó encontrárselos.

— "Nosotros qué…" — la voz de Bryan se tornó amenazante.

— "Bu-ueno, no lo son… me refiero ya no"

Daichí se acercó en ese momento con un plato lleno de comida y se les quedó mirando y de nuevo a Tyson — "¿Por qué están aquí? Esta es una recepción para los participantes y ustedes…

Bryan los miró con odio, sin decir más se giró para marcharse, al hacerlo se topó con Spencer, quien siquiera tocarlo hizo que girara de regreso a los chicos G-Revolution.

Entonces, con los ojos agrandados por la sorpresa — "¿Dónde están los otros? ¿Kai ya vino?

— "Ni que fuera de su incumbencia" — fue la grosera respuesta de Bryan.

— "¿Y, si lo fuera?" — la pregunta hecha con tanta humildad por Tyson hizo que ellos intercambiaran miradas, bastante sutiles para que los chicos menores las notaran — "Kai es mi amigo"

— "Es lo que tú crees" — aunque Bryan no estaba molesto, no por eso dejaba de ser un áspero.

— "Sí lo creo" — dijo con la frente en alto, impresionando a los rusos, aunque éstos no lo manifestaran más que con disimulado intercambio de miradas.

— "Si es tan importante saberlo…" — empezó Spencer.

— "Lo es" — la voz del dueño del Dragón de Viento fue firme.

— "Pero ustedes no están siendo sinceros" — Daichí atajó de repente — "Pero si les preguntara donde está el cadáver de Kai, ¿Qué me dirían?"

Aquí es necesaria una pausa. Por la mente de Spencer no cruzó en ningún momento tranquilizar o en el peor de los casos considerar a Tyson, para decirle algo. Pero lo pensó mejor en cuestión de segundos y mezcló la consideración que se le debía por sus actos durante BEGA, la 'amistad' con Kai y algo de su naturaleza bromista.

— "En el Volga" — respondió Bryan sin pensarlo.

Tyson parpadeó, Spencer rodó sus ojos e Ian hizo un extraño sonido como si fuera un intento de risa.

— "Está vivo, pese a los esfuerzos combinados de Bryan y los otros" — la voz de Tala surgió a espaldas de Tyson haciendo saltar a Daichí.

— "¿Todavía insisten en esa broma?" — Tyson los miró con suficiencia — "¿En verdad creyeron que nosotros caeríamos en eso?"

Bryan sonrió muy levemente — "Para nada" — su sarcasmo era evidente — "Uy, ¿Me equivoqué? Raro. Casi llegué a pensarlo por la cara que pusieron"

— "No es una broma" — Ian intervino esta vez, se había acercado cuando descubrió al pequeño pelirrojo, especialmente a donde o con quiénes se dirigía — "¿Ves a Kai por algún lado?"

— "No pero…"

— "¿Sabías que él confirmó su presencia?" — ahora intervino Spencer.

Tyson guardó silencio. Quizá eran rivales con Kai en el mundo de Beyblade, pero no podía evitar reconocer que si Kai aseguraba algo lo cumpliría a riesgo de cualquier cosa… hasta de su propia salud. Algo muy grande debió haber sucedido para impedirle llegar.

— "¿Qué le pasó?" — el pequeño pelirrojo dijo con la boca llena.

— "Bien… digamos que sobrevivió a una sobredosis gracias a Bryan" — dijo Ian con una mueca de asco al verlo.

Tyson abrió los ojos.

— "Eso no es justo" — protestó Bryan en ruso y las comisuras de los otros se elevaron muy ligeramente.

— "¿Qué hay sobre Kai?" — Tyson insistió, y por una vez ignorando la grosería que los otros –al menos en esta ocasión- hablaran en otro idioma.

— "¿Por drogas?" — la voz elevada de Daichí hizo que algunos giraran para verlos.

Tala gruñó por bajo, no les convenía esta atención.

— "No, les enseñamos videos de ustedes comiendo… le impactó demasiado" — Ian intervino.

El pequeño le miró con enojo, pero sonrió con maldad y su modo de comer se volvió más audible –si eso era posible- Los cuatro rusos respiraron profundamente. Ante eso optaron por retirarse, pero no contaban con Tyson.

— "Tala…" — empezó Tyson pero fue interrumpido.

— "En serio, ¿Por qué deberíamos decirte?" — espetó Bryan.

— "No sé. Porque últimamente ustedes están con él como… como si…" — Tyson dudó.

— "No somos sus niñeras" — saltó Bryan. Expresando cabalmente lo que Tyson casi estuvo a punto de decir.

— "No quise…" — las miradas de los otros le recordaron demasiado a Kai — "Bien, quizá lo pensé" — admitió — "Sólo que Kai no ha llegado a mi casa últimamente y las únicas dos veces ni se quedó. Hemos comentado lo cansado que se ve, quizá tenga algo que ver con su pelea con Brooklyn y… Dranzer"

Nuevo cruce de miradas. De acuerdo, los rusos estaban sorprendidos... y no es como si admitirían eso, menos frente a ellos. Nunca les pasó por su mente que fueran observadores… los subestimaron. Quizá más adelante tendrían que tener una conversación sobre esto.

Esta conversación no era ni recomendable ni saludable para ninguno de ellos y en 'ellos' se podía incluir a los parvularios. Así que Tala decidió cortarla por lo sano — "Al verlo le diré que están preocupados por él, y que se comunique con ustedes…"

— "Eh… ¿Podrías omitir esa parte?" — Tyson le interrumpió y ante la mirada de Tala agregó — "Que estamos preocupados y lo de Broocklyn"

— "¿Temeroso de decir que estás preocupado?" — preguntó Bryan con una semi-sonrisa de autosuficiencia.

— "No" — su mirada franca y voz firme confirmó que sus siguientes palabras eran sinceras — "Pero si le dices eso de seguro no llamará. Sólo quiero saber que está bien"

Antes que los otros pudieran abrir la boca Tala tomó las riendas nuevamente — "Omitiré esa parte, veré que puedo hacer, pero no prometo que te llame"" — y sin más hizo un leve movimiento de cabeza, se giró sin ver si los otros le seguían.

No era necesario.

— "Lo sé" — dijo Tyson en voz baja.

Se quedó unos minutos parado viendo como los rusos se retiraban del salón hasta que la silueta de Spencer ya no fue visible. Daichí llamó su atención y ambos regresaron a las mesas.

-oooOooo-

Región de Briansk, Rusia:

— "El joven Krintechvko, supongo" — Kai no respondió y lo miró con recelo — "Soy Anastas Dimitrovich Kurprin. Soy su arrendador. El señor Ivanov me pidió que le viniera a ver y le dejara comida y algunos otras cosas que pudiera necesitar" — ya presentado extendió su mano la cual fue recibida y apretada con fuerza conforme la costumbre — "El señor Ivanov hizo nuevos arreglos mientras regresa"

Kai realmente no lo esperaba y no solo al hombre sino la utilización de su apellido materno. ¿Qué demonios había arreglado Tala? — "¿Arreglos?"

— "Aunque le recomendé que sería mejor para usted pasar su estancia en la aldea mientras regresaba con sus compañeros, pero me indicó que dudaba que usted aceptaría" — entonces el hombre metió su mano en su chaqueta y extrajo un arma corta y municiones — "El señor Ivanov me dijo que tiene un rifle y que sabe manejar armas de fuego, le traje municiones y una arma corta. Aun no es época que bajen lobos u osos, pero es mejor prevenir… a menos que prefiera que le acondicione una habitación en el mesón"

Kai negó y extendió su mano para recibir el revólver, el cual revisó meticulosamente antes de guardarlo y las municiones, bajo la atenta mirada del hombre de más edad, quien al parecer quedó satisfecho del manejo del arma.

— "Me encontré con algunos vecinos, al parecer notaron que usted tiene una afición de andar por ahí, especialmente en el río. Le recomendaría que lo evite en la tarde. Aunque no es invierno, las aguas del Zdravstvuyte Gospodin tienden a ser heladas y podrían ser causa de alguna recaída en su persona. Espero que su estancia aquí le restablezca"

Otro juramento de Kai que se guardó de decir… pero no de pensar. Tala hablaba de más — "Gracias" — dijo forzadamente.

El otro hombre preocupado por sacar una canasta con lo que parecía los alimentos de los que hablaba no notó la mueca de disgusto que Kai no se molestó en esta ocasión de disimular.

— "Le traje holubtsi de oveja, blini y algunas conservas de ciruela y manzana, mi esposa es una experta en su elaboración"

— "Una mezcla interesante de tradición rusa-ucraniana" — dijo Kai mirando atentamente a la cesta mirándose algo contrariado.

— "¿Sucede algo?" — el hombre de más edad le miró inquisitivo.

— "Creo que se equivocó de canasta" — dijo mirando hacia otras cestas que ocupaban una buena parte de la carreta — "Esto tiene pelmeni, kasha y… ¿Piti?"

El señor Kurprin se notó satisfecho — "Me alegra saber que usted en verdad es ruso"

Kai estaba molesto ante el comentario del hombre. Pero hubo algo en la forma en que le miró que le hizo contenerse… esperar…

— "Permítame que me explique" — dijo el hombre en forma seria, quien al parecer esperaba esa reacción en el hombre más joven — "Ningún forastero es bien visto o recibido aquí, mucho menos un completo extranjero. Somos un pueblo que une tanto a personas de origen ruso como ucraniano, tanto así que no sabemos a ciencia cierta donde termina o empieza"

— "Yo soy ruso"

— "Pero no su apellido paterno. El Sr. Ivanov me explicó su situación; aunque su nacimiento y en especial su habla le hace ser aceptado, sus rasgos en esta parte del país son bastante asiáticos, salvo por sus ojos. Por favor no lo tome a mal. En otras circunstancias ni siquiera el señor Ivanov hubiera sido bien visto aquí"

— "¿Otras circunstancias?"

— "Fue apadrinado por uno de los miembros de las familias más antiguas y respetadas. Es por eso que ustedes no han sido… uh…" — era notorio que el hombre no encontraba una palabra menos pesada.

— "¿…invitados a irnos?"

El hombre sonrió — "Bastante sutil… pero iba a decir desalojados sin miramientos"

— "¿Quién…?

— "No conseguirá que se lo diga. Pero no por ello usted dejará de ser motivo de miradas o comentarios. Usted y el resto de sus compañeros, incluido el Sr. Ivanov siguen siento extraños"

Kai se encogió de hombros — "¿Ese es un problema?"

— "No lo creo, siempre que no provoque problemas… o conflictos de carácter político con algún comentario ofensivo o relativo al… conflicto actual"

— "Descuide, seré prudente"

— "Eso espero. El señor Ivanov pagó por adelantado la renta y me sentiría que me aprovecho si… le invitáramos a marcharse" — esto último dijo con una sonrisa.

— "¿Se dirige al pueblo?" — Kai dijo señalando las canastas.

— "No en este momento, tengo que ir a la siguiente aldea por unas entregas y recoger otras. Pasaré más tarde de regreso por el cruce, pero podría encaminarlo un poco si quiere acompañarme"

Kai se negó.

— "¿Queda lejos su aldea?"

El hombre le miró un momento — "Una legua… pero…"

— "Me aconseja que no"

El hombre asintió con una sonrisa de satisfacción — "Mañana al traerle su almuerzo si va temprano puede dar una vuelta por el pueblo y yo le traería de vuelta aquí cuando pase a la otra aldea a entregar mis pedidos" — diciendo esto un nuevo apretón de manos y el Sr. Kurprin subió a su carreta.

— "Le veré mañana, feliz estancia Sr. Kinomiya" — y sin más se alejó.

-ooooOoooo-


¡Hola!

Pido disculpas por la tardanza. No era mi intención tardarme tanto y… bien no arreglé todo lo que quería en esta laaaaarga pausa.

Los nombres que utilizo son de platos tradicionales tanto de Rusia como Ucrania. No era mi intención, al menos cuando lo pensé provocar un conflicto en las ya conflictivas relaciones entre esos dos países sino demostrar que aunque haya líos siempre habrá regiones donde las poblaciones conviven bien, siempre que no se mezcle la política. Entre Guatemala, El Salvador y Honduras tenemos el llamado Trifinio, donde convergen tres poblaciones en un punto.

Pero regresando hay dos cosas:

El nombre del río:

Zdravstvuyte Gospodin, intenté un juego de palabras, que dado que no hablo y menos escribo ruso, podría caer en problemas… pero la idea es "Hola señor" más adelante se entenderá la idea.

Comidas:

La que presenta Kurpin: Holubtsi, no es más que hojas de col (repollo) rellenas con carne picada en este caso de oveja y arroz, ásta es ucraniana. El blini: son tortitas amargas recubiertas de miel o nata agria, es el lado ruso.

La que dice Kai: El pelmeni, es ruso, son bolas hechas de una fina masa hervida y rellenas de carne, especias y/o verduras que se sirven con crema agria y mantequilla. El kasha es una papilla preparada de diferentes maneras, que se sirve con carne, cerdo o pollo. Eso nos deja con el Piti éste es de otra región actualmente no rusa (Azerbaiyán), pero que lo fuera en su momento es caldo de cordero con patatas y guisantes asado al horno en ollas de arcilla, que en mi terruño se llamaría de barro.

Ah, siempre me gusta investigar un poco y de alguna forma tratar de integrar algunas costumbres o comidas… hay tantas y tan interesantes. Solo en mi país hay comidas tan diferentes así como condimentos que se usan en algunas comidas que le dan un toque auténtico o diferente de las que normalmente como en mi región.

Por cierto la información fue tomada de Encarta, libros antiguos que tengo por ahí e historias clásicas donde describen algunas comidas.

Sólo espero que lo disfruten.


Uh. Uh, casi lo olvidaba:

"Tolle… Minima de malis" cuya traducción sería "Toma de los males los menores"

Pero amerita una explicación un poco más extensa, porque son dos citas:

Tolle, que significa toma (de asir o agarrar) la primera palabra que oye San Agustín cuando vacilaba de su convicción; y, la segunda Minima de malis que significa: "De los males los menores" y es una máxima sacada de las fábulas de Fedro quién fue esclavo liberado por el Emperador Augusto y escribió varias fábulas en versos latinos a imitación de Esopo.

1 "Toma de los males los menores"