Capítulo 14

"Quod erat demostrandum"


Región de Briansk, Rusia:

Kai no estaba del mejor humor del mundo en ese momento. Aunque esclarecedora, la conversación con su abuelo fue violenta aunque en un sentido más alegórico que literal. Así estaban las cosas cuando recibió una llamada…

— "Sr. Kai, habla Marboon. Tengo en línea al señor Petrov"

— "No quiero hablar con él" — a decir verdad no quería hablar con nadie. Kai era muy consciente que era una actitud muy infantil pero ya había tenido su dosis de malestar.

— "Instrucciones de su abuelo" — el joven asistente tuvo que aclarar y no es necesario decir que esa era una forma muy efectiva para disuadir la negación del más joven.

— "…"

— "¿Sr. Kai?"

— "No quiero una llamada tripartita"

— "No lo será. Oh, me dijo su abuelo que si llegara a… interrumpirse la conversación, el Sr. Petrov tiene instrucciones de volver a llamarle y usted de contestarle"

— "…"

— "¿Señor…?"

— "¿Con quién está mi abuelo?" — preguntó al escuchar al anciano hablar en otro idioma que ni era ruso ni japonés.

— "Temo que no puedo darle esa información"

— "Como sea"

— "Le comunico"

La llamada fue transferida. Satisfecho hizo los últimos ajustes necesarios. En eso Jules escuchó la voz de Voltaire, girándose le enfrentó.

— "Marboon, llama a Gelhea y dile que vaya a la habitación de Tala y los otros, que adelante su encargo. Que me mande las grabaciones. Ah y envía el paquete ahora; quiero que Kai lo tenga para mañana temprano. Agrégale un teléfono. ¿Tienes la llamada?"

Jules Marboon asintió y agregó — "Tengo localizado también a la otra persona que necesita. ¿Algo más señor?

Voltaire negó con su cabeza y el secretario se alejó a hacer los pedidos. Voltaire sonrió, mientras tocaba ciertos números.

El juego empezaba.

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Moscú, Rusia: Antes de las comunicaciones

Cuando Boris Balkov recibió la llamada de un número que reconocía como de uno de los asistentes de Souichirou 'Voltaire' Hiwatari le sorprendió, aunque no sabía si eso era para bien o para mal.

Últimamente había sido ignorado a raíz de ciertos acontecimientos de una empresa llamada BEGA. No había caído totalmente en desgracia puesto que contaba con algunos recursos pero si fue 'castigado' aunque en su caso más podría llamarse 'reprendido'. La primer semana se sintió aliviado al encontrar que su asistente se encontraba al igual que su lugar en el estacionamiento… hasta que encontró que había sido trasladado a una oficina más pequeña. Sus cuentas personales se habían reducido exponencialmente al igual que su caja chica. No era ni inocente ni tonto como para saber que su fracaso había sido terrible y las consecuencias serían peores, pero al parecer no tanto como al principio las había dimensionado.

Pero la señal que realmente le asustó fue que el Sr. Voltaire nunca estaba para él; siempre ocupado, siempre en juntas –a las cuales no fue… convocado- él fue... ignorado. Hasta ahora…

— "Diga" — Boris contestó.

— "Señor Balkov, habla Jules Marboon por instrucciones del Sr. Hiwatari. Necesito que ponga atención a lo que le voy a decir"

Las cejas de Boris se elevaron ante las instrucciones que recibió. Parpadeó un par de veces. Las instrucciones que recibió eran secas, directas y al parecer debían ser cumplidas con extrema exactitud.

— "¿Ha entendido?" — preguntó Marboon.

— "Si"

— "Será en…" — él se giró hacia donde estaba su empleador y Voltaire le hizo una seña — "Quince minutos exactos"

— "Descuide se hará como me indicó"

— "Correcto. Él le llamará más tarde para saber los detalles de su desempeño. Buenas noches"

Si bien la llamada se terminó de forma algo brusca, una curvatura en los delgados labios se elevó. Su suerte estaba cambiando.

— "Señores" — indicó a los hombres y mujeres que se encontraban en la mesa — "Un brindis por el cambio de los vientos"

Todos elevaron las copas. Haciendo unas señas al personal de servicio Boris se levantó — "Si me disculpan tengo que atender algunos negocios muy importantes. Les agradezco su visita, me disculpo por retirarme y no poder despedirme adecuadamente. Levenkoff les despedirá en mi nombre, después del café. Buenas noches"

Y ante la sorpresa de sus invitados el ruso de morados cabellos se retiró a su oficina privada. Su sonrisa se acentuó. No solo estaba regresando su buena estrella sino también la oportunidad de cobrarse algunas deudas con cierto miembro del equipo ruso de beyblade.

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Ámsterdam, Holanda: tiempo actual

Escuchar la voz de Boris Balkov, en ese momento en particular, removió recuerdos, experiencias, molestias y privilegios de los que recordaba… o no quería recordar. Cayendo como fichas de dominó, una tras otra.

— "Escuché que has sido ascendido al puesto de niñera glorificada, creo que segundo en el puesto" — la voz de Boris destilaba sarcasmo y burla, aunque nada inusual entre ellos.

— "Hola Boris, escuché que caíste en desgracia. ¿Estás llamándome para pedir empleo? Creo que puedo conseguirte algo, necesitamos a alguien que saque la basura"

— "No recuerdo que fueras tan irrespetuoso, Bryan" — la voz de Boris no era burlona sino seria, aunque no amenazante — "Aunque ese cinismo te queda bien"

— "Aprendí mucho te ti" — la voz de Bryan aún continuaba con un dejo de burla.

— "Si" — una pausa — "Creo que compartimos muchos 'aspectos' en común ¿Verdad?"

Bryan rió como sólo él podía en esas circunstancias — "Creo que más que el nombre. Hay cosas inevitables. Pero regresando a tu llamada, debo suponer que necesitas algo. ¿Ya no estás enfadado conmigo?"

— "Un poco de ambos. Ustedes…" — acentúo lo siguiente — "… me traicionaste" — dijo de buen humor pese a las palabras dichas.

— "Nos sustituiste. Somos… soy rencoroso" — no era visible para Boris pero éste imaginaba la sonrisa del más joven al otro lado.

— "No eran competencia con los Bladebreakers"

— "¿Bladebeakers? Creo que estás confundido ¿Seguro que la falta de actualización no te hizo perder?"

— "G-Revolution. Cierto, se cambiaron de nombre. Pero me refiero a los Bladebreaker, por lo que regresando al campeonato, no les fue bien aunque tenían a Kai en su equipo"

— "El idiota perdió por darle ventaja y antes que lo digas… se lo dije en la cara"

— "Iba a decir que quería ganar honorablemente"

— "¿En serio? Eso sí es preocupante. Pero no me llamaste por ello ni para hablar de BEGA ¿Verdad?"

Escuchó un suspiro semi-forzado al otro lado de la línea — "Kai te contagió su malhumor. Espero que no te subestimen Bryan. Ese sería un grave error"

— "¿Lo dices por experiencia?"

— "¿Yo? Estás equivocado, nunca te subestime. De haberlo hecho no se te hubiera asignado a Falborg ni ninguna posición destacada. Solamente que tus talentos son diferentes de los otros. Tu punto fuerte es ser práctico no reflexivo"

— "Mmm. Entonces me estás llamando porque no soy reflexivo y en algún resquicio de tu retorcida mente interesada crees que soy el más… digamos 'simple' para llamarme y sacar algo '¿Divide y vencerás', Boris?"

— "No. El número al que pretendía llamar está ocupado. Aunque sí, confieso que quiero algo, pero eres mi segunda opción para ello"

— "Estoy honrado" — ahora si había sarcasmo en la voz del más joven y hasta amargura.

Una risa se escuchó al otro lado — "Te lo vuelvo a repetir, trabaja en tu autoestima"

— "Descuida, no tengo baja mi autoestima"

— "Te felicito entonces"

— "¿Gracias?" — Bryan no podía verlo pero imaginó el rostro sonriente al otro lado y no era algo que le agradaba.

— "Este es mi número privado. Cualquier cosa o consejo que necesites…"

— "¿Te llamo? Creo que aclaramos que soy rencoroso"

— "Fuiste uno de mis mejores logros Bryan. ¿Tan difícil te es creerlo?"

— "Si"

La risa volvió a escucharse.

— "Gracias por tu tiempo"

— "¿Te sirvió la distracción?"

— "Supongo. ¿Tala ya salió?"

Bryan levantó la vista de donde se encontraba y miró a todos lados una maldición salió de sus labios haciendo que la persona al otro lado de la línea sonriera satisfecha — "¡Maldición, aún eres bueno en esto!"

— "Gracias. Tuve un buen maestro"

— "¿Ah? ¡Ay no! No él"

— "Sí, si él. Kai aprendería mucho si dejara sus rencores por un lado"

— "¿Él lo sabe?"

— "Conociendo a nuestro niño me decepcionaría que no. O al menos ya debe sospecharlo"

— "¿Y eso significa…?" — dejó la pregunta en el aíre. Realmente temiendo la respuesta… que efectivamente confirmó sus temores.

— "Que tu tarea de niñera terminó por ahora. Estaré en mi oficina. Puedes traer a los otros o venir solo. Sin presiones. Solo recordando los viejos tiempos y proponerte algunas opciones para tu vida"

Ahora fue Bryan quien rio — "¿Por qué debería siquiera considerarlo?"

— "¿Tienes algo que perder?" — y sin darle oportunidad al más joven para contestar, rápidamente agregó — "No, no tienes que perder y quién sabe si bastante que ganar. Piénsalo, Bryan. Buenas noches"

— "Igual, supongo"

La llamada terminó.

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Ámsterdam, Holanda: minutos antes.

Cuando Antón se disponía a distraerse con un libro, recibió una llamada.

— "Antón"

— "Diga Sr. Hiwatari"

— "Tendré que interferir con tu descanso, aunque prometo una interesante distracción a cambio"

— "Escucho"

— "Gelhea irá a pedir las grabaciones a Tala y necesito una distracción con Spencer. Al parecer una broma entre Ian y Bryan, la manipulación de Ian sobre el teléfono. Eso se salió de control y quiero corregirlo" — aunque no era visible su sonrisa era bastante palpable — "Aunque dejaron a Kai con poca comunicación me convino hasta cierto punto"

— "Entiendo. Me gustaría hacer sin embargo una petición"

— "Dila"

— "Quiero ser yo quien hable con el pequeño y después tener una conferencia personal con el Sr. Ivanov. Aunque necesito una distracción con Spencer"

Voltaire guardó silencio un momento meditando — "¿Qué pretendes?"

— "Creo que podemos utilizar ese pequeño talento y si Gelhea va por las grabaciones me permitiría hablar directamente con el mayor sin testigos molestos y enviar al pequeño a trabajar"

— "Interesante. Es buena idea. Dime Antón, ¿Piensas tomarlo bajo tu ala?"

— "Creo que tiene potencial y existe cierta fidelidad que debería atenderse"

— "Pero no hacia mí"

— "Pero en la dirección correcta para un futuro"

— "Mm. Pensé que era mejor Spencer"

— "Difiero. Su papel es mejor de apoyo a ambos"

— "Hablaremos de eso con detenimiento cuando nos veamos mañana por la noche"

— "Bien"

— "Y, petición concedida. Has lo que quieras pero no te excedas. Una cosa más. Llamé a Boris. Él podría tener sus propios planes"

— "Entiendo" — ahora una sonrisa bastante perturbadora apareció en el rostro de Antón — "Me haré cargo de ello. Tengo ganas de saludarlo"

— "No es un completo pasivo y necesito que hable con el otro con la mente despejada"

— "Me quita toda la diversión…" — su sonrisa se apagó un poco — "Descuide lo tendré en cuenta. Me encargaré de las grabaciones"

— "Como quieras. Pero espero tus observaciones… oh, el paquete le llegará unas horas antes"

— "Le avisaré"

— "Bien. Buenas noches, Antón"

— "Buenas noches, señor"

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Ámsterdam, Holanda: tiempo actual

Sus ojos se abrieron al máximo al saber quién estaba al otro lado de la línea. Y, un estremecimiento recorrió su cuerpo…

— "¿A-Antón?" — balbuceó.

— "¿Cómo está joven Pavov?" — y la sonrisa del hombre se ensanchó ante el tartamudeo del más joven.

— "Yo… bien Antón. ¿Qué puedo hacer por usted?"

— "El señor Gelhea se dirige a la habitación en… unos diez minutos. No puedo comunicarme en este momento con el Sr. Ivanov, así que usted tendrá que tenerlas listas"

— "Dijeron que era para mañana"

— "¿Me está diciendo que no hay nada listo para enviar al Sr. Hiwatari?"

— "Yo…"

— "¿Hay algo que deba saber o hacérselo saber al Sr. Hiwatari?"

— "¡No! Digo las tendré en un…" — giró para ver a los otros con un estado igual o quizá peor a juzgar por las expresiones, respecto a sus interlocutores. Excepto por Spencer que parecía divertido — "Tengo que… reunir las comunicaciones" — dijo vacilante.

— "¿Reunir? Según tengo entendido el Sr. Ivanov estaba usando un teléfono ¿no? Recuerdo que ese es el protocolo"

— "Si… pero…"

— "¿Pero?"

— "Kai llamó a dos y…"

— "¿Me está diciendo que ustedes han llamado al joven Kai por diferentes teléfonos?"

— "Si, pero…"

— "…y ustedes lo llamaron porque ha sido usted quien al parecer causó un problema ¿Estoy en lo cierto?"

— "Yo…"

— "Y… tengo entendido el joven le cortó… o ¿quizá no? Una comunicación con el Sr. Hiwatari. Como imaginará eso le molestó mucho" — esperó un momento para aplicar más tensión — "¿Cuándo puede arreglar este desastre?"

— "…"

Antón esperó un momento antes de saborear el silencio equivalente a una rendición de una pequeña serpiente convertida en una triste lombriz — "Me decepciona su respuesta o su falta de ella. Pensé que era más eficiente en estas cuestiones"

— "Yo… no puedo a distancia"

— "Creí que era un genio de la computación"

— "No, digo si lo soy pero Kai no tiene enlace…"

— "¿No tiene? Según tengo entendido él tiene el teléfono del señor Kuznetsov. ¿Debo suponer que él utiliza un teléfono tan anticuado?"

— "No. Yo lo alteré y aunque Kai tuviera acceso solo Bryan podría desbloquearlo, vocalmente"

— "Pero quizá haya algo que pueda hacer para… mitigar su responsabilidad en este desastroso asunto"

— "¿Quizá?" — Ian dijo esperanzado y al mismo tiempo pateándose por darse cuenta que tenía la soga al cuello y él mismo la estaba apretando.

— "¿Cómo consiguió tener acceso al teléfono del Sr. Kuznetsov?"

— "Vía electrónica"

— "Ya veo. ¿Si usted tiene acceso a una computadora, puede hacer lo mismo con otro?"

— "Si"

— "Perfectamente, entonces lo hará con cierto número que usted conoce de su antiguo… ¿Entrenador?"

— "Yo… no puedo"

— "Claro que puede y descuide tengo autorización muy alta para hacerlo. Recibirá su llamada en breve. Vaya a la habitación de Gelhea y utilice la computadora. Ah, sé qué es discreto pero no está demás advertírselo. Sólo entre nosotros y el Sr. Hiwatari, por supuesto"

— "Qué pasará cuando… él se entere"

— "Créame, eso no debe preocuparle"

— "Tengo una llamada… debo colgarle" — la voz de Ian se hizo más angustiada al notar quien le llamaba en este momento y sí, realmente era una llamada que no podía ignorar.

— "Mi confirmación. Lo espero afuera"

La llamada terminó.

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Ámsterdam, Holanda: minutos antes

— "Señor Petrov, habla Marboon, en breve le será conectada una llamada con el joven Kai. El señor Voltaire quiere que le hable y de alguna manera le entretenga por… unos diez o quince minutos"

— "Él podría cortar la comunicación"

— "Lo sé. Por ello las instrucciones son que usted le llamará si eso ocurre. Ya sea porque él lo haga o porque se le corte la llamada"

Spencer bufó. No le sorprendía que ya lo supieran pero…

— "¿Qué hago si no me responde?"

— "El joven tiene instrucciones de hacerlo"

El pensamiento de Spencer hizo conexiones necesarias tan buenas como las que hacía en los aparatos que reconstruía.

— "¿Qué tan molesto está?"

— "Eso no está a discusión. Espere en línea"

Una pequeña sonrisa se asomó en los labios del gigante. Ah… algo más había por ahí. ¿Por qué comunicarlo con Kai, cuando el encargado era Tala? No estaba seguro si él podía ser oído, pero tampoco podía poner en silencio por su lado, por sí 'ellos' al otro lado tenían intenciones de oír. Los otros se acercaron a él al mismo tiempo que Spencer vocalizaba con quien estaba cuando…

Tres teléfonos repicaron.

— "¿Qué rayos quieres, Sergei?" — uh, uh… Kai estaba de muy, muy malhumor.

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Ámsterdam, Holanda: tiempo actual

Si hay alguna forma de describir la situación de Tala en una palabra sería: espeluznante. El pensamiento del pelirrojo se arremolinó al descubrir quién le llamaba y sus pensamientos fueron: No, no otra vez.

— "Tala" — la voz ronca…

— "Señor" — se las arregló para decir más o menos con firmeza que no sentía.

— "Galhea se presentará en breve. Dale las grabaciones" — Voltaire esperó a que su pobre ratoncito rojizo se moviera antes de jugar con él.

— "…"

El silencio al otro lado le dio la señal — "¿Sucede algo?"

— "No mucho. He tenido problemas de comunicación con Kai"

— "Eso me recuerda que he recibido una llamada de Kai, que él niega haber hecho y me ha colgado. Me asegura que no es su culpa ¿Sabes algo al respecto?"

Tala respiró hondo — "Sí. Él no tiene culpa en esto. Realmente no tiene control sobre las llamadas y el tiempo de ellas. Descuide, volaré hoy y…"

— "¿Por qué estás seguro que no es su culpa?"

La pregunta en apariencia simple e inocente hizo tragar saliva a Tala y a Voltaire sonreír con maldad.

— "Porque es mía. Debí prever… lo arreglaré… y"

— "Ya está solucionado. Llámalo mañana. Él te contestará"

— "Si señor"

— "Ah… Gelhea te dará más tarde los boletos para su vuelo de regreso a Rusia mañana a las 13:00 hrs"

— "Si señor. Estamos listos para irnos ahora mismo…"

— "Mañana a las 13:00 horas"

— "Si señor"

— "Espera…" — la línea quedó muda un momento.

Tala respiró hondo. Giró su cabeza y vio a los otros con más o menos situaciones parecidas. Sorpresa en el rostro de Bryan. ¿Terror? En el rostro de Ian y algo parecido a diversión en el rostro de Spencer. Bryan murmuró el nombre de Boris y reír. Spencer rodó sus ojos tratando de hablar, pero al parecer el del otro lado no parecía escuchar nada, murmuró una maldición y volvió a marcar. Para su propia sorpresa vio a Ian asentir más pálido que antes y salir de la habitación. Iba a decir algo cuando…

— "Tala. Sal de la habitación y procura comportarte. Quiero el reporte mañana. Que lo disfrutes" — la voz de Voltaire sonaba alarmantemente jubilosa.

La llamada terminó.

- '¿Qué demonios fue todo esto?' – el pelirrojo parpadeó sin comprender que había sucedido. ¿Comportarse? ¿A qué se refería el anciano?

Encogiéndose de hombros se dirigió a la puerta…

Ahí estaba Antón.

Se estremeció, no pudo evitarlo. Había algo en ese hombre que le hacía tener algo tan parecido al mayor de los Hiwatari pero a la vez diferente. Él realmente no sabía cómo describirlo, cómo explicarlo. Suspiró al darle otro vistazo al hombre de más edad. Detestaba estar al otro lado de la moneda, al recordar el efecto que él tenía sobre los 'Parvularios'.

— "Vamos Sr. Ivanov, es hora que aclaremos algunas cosas" — Antón extendió su mano y señaló el pasillo cuando Tala empezó a caminar hacia el otro lado — "Por aquí, por favor" — consultó su reloj — "El Sr. Voltaire debe estar ocupado y no queremos molestarlo con nuestra conversación"

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Significado: "Lo que se quería demostrar (QDE), aunque su origen es de una frase griega y se usaba en matemática para señalar que se había alcanzado el resultado requerido para la prueba. También funciona como acrónimo de 'Entonces queda demostrado" y en este caso ya se imaginan qué.

Ah, no me dio tiempo para pasar exactamente lo de mis diccionario de hojas rosadas, así que esto es lo más cercano que encontré (Wikipedia) pero se adapta a lo que busco y trato de dar a entender.

Por otro lado me disculpo porque tenía que subirla ayer. También sé que tengo otras historias sin terminar (3) y haré lo posible por darle a cada una su finalización.

Saludos. Y gracias por sus comentarios.