Hola chicas y chicos espero que esten muy bien, pues nuevamente he vuelto con otro capittulo mas, uno que implica un leve descanso, pero bueno ya saben como soy con la accion.
También quería comentarles, hasta ahora tengo escrito el capitulo 11, y déjenme decirles que lo estoy haciendo a la velocidad de la luz porque tuve mucha inspiración, solo hay un detalle que quería comentarles.
La semana que viene comienzo pasantias universitarias y mi tiempo se va a reducir muchísimo, prácticamente estaré trabajando todo el día. Lo cierto es que quiero dejarles lo mas adelantado que pueda, o escribir para nada mas subir los capítulos, pero si no se da de esa forma voy a tener que darle un stop a la historia.
Espero que realmente pueda tener tiempo para escribir y adelantar, de esa forma no tendremos problemas, pues voy adelantada, solo quería notificarles eso.
En fin, les dejo este capitulo un poco mas corto de lo normal pero sustancioso y con introduccion de nuevos personajes que se acoplan a la historia. Con esto, ya solo faltan 2 mas por mostrarles, espero que les guste.
Capitulo 7
El Ritual
Academia Nazionale
Tras la pésima noche que las tres habían pasado, las chicas caminaban adormitadas por el Campus . Hilda no había estado mucho mejor, pero la compañía de Marín y Shaina definitivamente ayudo un poco.
Y era que se sentía destrozada, traicionada, engañada, por un hombre, por un chico que prometió nunca faltarle al respeto y sin embargo, ahí estaba ella, sufriendo por aquella bajeza de Camus. No era justo, para nada justo, y le dolía, desde lo más profundo de su alma
-Ya Hilda cambia esa cara, tienes que superarlo- Shaina le dijo ya cansada de verla llorar y sufrir
-No es tan fácil Shaina, ella realmente lo quería- intervino Marín
-Lo sé, pero va a tener que levantarse y seguir adelante- Shaina no quería ahondar mucho en el tema porque ella tenía dudas con respecto a la culpabilidad del francés.
-Pero Shaina…-comenzó Marín, pero fue interrumpida por Hilda
-Basta chicas no peleen- su tono irradiaba tristeza absoluta- no vale la pena, lo hecho, hecho esta, mejor sigamos-
Y sin decir más se adelantó de las otras dos abrazando fuertemente sus libros. Marín y Shaina se observaron por un segundo, intentando compartir alguna idea que ayudara a Hilda a recuperarse, pero nada vino a sus mentes. Por el contrario, en ese momento aparecieron Milo y Aioria para arreglarles algo de su día, pero no el problema de Hilda
-¿Cómo va?- pregunto el castaño mientras abrazaba por detrás a su novia besándola en el cuello con delicadeza
-Sigue igual- respondió Marín acariciándole y Aioria suspiro, no tenían idea de cómo arreglar ese desastre y Camus… a él no lo había visto en todo el día
Milo separo sus labios de los de Shaina, testigos de aquel beso apasionado y fiero que se dieron ambos al verse. Los cuatro estaban preocupados por el estado de la muchacha noruega.
-¿Has visto a Camus?- le pregunto Shaina
Milo frunció el entrecejo, todavía disgustado- No, no lo he visto, creo que tal ve pudo irse-
-También lo creo, no sé, lo he visto muy dolido con esta situación, pero…-
-¿Pero?- Shaina le incito a continuar
-Es como si no nos estuviera diciendo algo, como si realmente le doliera todo esto-
-Se llama culpa Aioria- Marín le indico
-No amor, sabes, no cometes estas infidelidades tan descaradamente y luego te arrepientes de esa forma- Aioria explico
Milo y Shaina se observaron discretamente, había algo que ellos no sabían, y pronto una luz de inocencia pareció iluminar la desgracia de Camus.
-Sigo sin creérmelo, pero que ustedes hombres lo defiendan, no me sorprende- continuo la pelirroja
-Marín, amor, dime algo, ¿has vuelto a ver a Camus con la rubia, siquiera hablando?-
La chica lo pensó, y por más que busco en su disco duro, no lo encontró, ¿era posible que Aioria tuviera razón?
-Ustedes serán muy lobos y todo lo que quieras Milo, pero esto, es lógica básica, piénsenlo… -
Milo frunció el entrecejo, la verdad es que la situación era por demás extraña
-Supongamos que no fue Camus- Intervino Shaina- Entonces ¿a quién vieron con la rubia?-
-Pues esa es la parte que nuestros queridos sabuesos tienen que resolver- Comento Aioria más jovial y con una mano en la nuca
-Como si fuera tan sencillo- murmuro Milo fastidiado y tras un suspiro dijo- De acuerdo, intentare hablar con el-
…
Residencia de los gemelos
Al caer la noche la mayoría estaba en casa de los gemelos, algunos estudiando y otros simplemente pasando tiempo juntos con sus parejas, a veces no les alcanzaba para disfrutar el día, cada vez las responsabilidades aumentaban más.
Saga salió de su habitación recién bañado, vestido con un pantalón deportivo y una franelilla cubriendo su torso, la toalla colgaba en su cuello mientras el estiraba con pereza sus músculos.
-Que desperdicio, bañarse y desestresarse solo para volver a los problemas- Gruñó
Esa tarde cuando llego había una pequeña discusión en la sala que parecía involucrar a los más cachorros de la manada, a Xander y al nuevo beta: Ikki. El gemelo no había intervenido, por el contrario, se había quedado junto a Saori, fuera de la casa por unos minutos hasta que finalmente se callaron.
Pretendía abordar la situación en el pequeño momento que tendría con Ikki, entonces pensó que podría arreglar la situación después, con ambos.
Mientras caminaba por el pasillo su otro problema vino caminando hacia él, Kanon. El otro gemelo tenía un semblante serio, como si estuviera decidido a decir algo, pero a la vez tenía un aire de indiferencia que lo hacía parecerse mucho a el mismo.
Sin planearlo o coordinarse, ambos hablaron a la vez - Necesito hablar contigo- demandaron los dos al mismo tiempo
Ambos como reflejo del otro, la misma mirada fiera, los mismos ojos verdes, y cada uno cuidando sus propios movimientos que parecían imitar la posición de su hermano gemelo.
-Adelante, haz tu los honores- comento Kanon con sorna y Saga frunció levemente el entrecejo
-Quiero que me digas que es lo que sucede realmente con Camus- Kanon rodo los ojos- No, Kanon no hagas eso, necesito saberlo y tú no puedes hacerme a un lado-
-Bien, te lo voy a decir, pero quiero que sepas que esto, es una sospecha, no he visto nada, no tengo seguridad de nada-
Saga bufo- De cuando acá nuestras sospechas son inciertas Kanon, por alguna razón tenemos una endemoniada puntería para acertar-
Kanon asintió-La situación ya te la explicamos, esto puede parecer una nimiedad, un simple problema de pareja, un juego de niños- Kanon hizo una pausa y vio a su hermano fruncir el entrecejo- Pero, estamos hablando de suplantación de identidad-
Saga alzo las cejas incrédulo y le desvió la mirada resoplando.
Kanon lo detallo, ahí estaba ese gesto de su hermano que tanto lo identificaba, incredulidad total. Sonrió pesadamente.
-¿Por qué alguien querría ser Camus y cometer un acto tan tonto como ese?- fue lo que pregunto el mayor
-No es Camus, sino también Bud- Kanon rodo los ojos al ver la expresión de su gemelo que tenía un gran "¿Quién?" en su rostro- Por los dioses Saga, el gemelo de Syd, los compinches de Ángelo, oh vamos sabes quienes son-
-Ah si, ¿Qué pasa con ellos? – comento, restándole toda la importancia a sus identidades.
Kanon se dedicó a contarle la situación que los gemelos y Aspros habían vivido hace algunas noches sin omitir ningún detalle.
-¿Entiendes lo que significa? Bud no le haría daño-
Saga lo pensó, le dio vueltas al asunto por unos segundos, ciertamente había cierta incongruencia en ambas situaciones.
-Ambos, Bud y Camus, juran inocencia, ninguno recuerda nada de lo ocurrido, es decir, no fueron ellos-
Kanon chasqueo sus pulgares- Exacto, algo, alguien esta tras esto, están intentando separarnos, crear discordia entre nosotros-
-Yo ya tengo discordia con los fenómenos de Aspros así que… ¿Para que?- se preguntó más a si mismo
-Eso no importa, Divide y conquistaras, pero… mi pregunta sería ¿Quiénes están detrás de esto? -
-¿Los cazadores?-
-Te golpearon el cerebro ¿acaso? ¿De cuándo acá los cazadores usan seres sobrenaturales para ir tras sus presas? - Kanon espeto como si fuera la cosa más obvia
-Cierto, pero esa gente está loca, nunca se sabe, y hablando de golpes, tenemos otro problemita-
El gemelo menor ladeo la cabeza, curioso- Presiento que tiene que ver con alguien del equipo, por cierto, te vi uniformado ¿Por qué no sales de ahí de una buena vez? Eres pésimo-
-Tienes razón, y no, no saldré, no ahora que hay una criatura extraña dentro del equipo- Saga continuo con su relato y Kanon comenzó a reírse de la nada
-Acabaras sin neuronas hermanito, dime, ¿ya sabes que es? -
-No, pero lo voy a averiguar, cambiando de tema, ¿pasa algo con Xander?-
Kanon frunció el entrecejo y desvió la mirada- No te va a gustar, pero le mande a vigilar, Aspros se está encargando de eso, pero que yo sepa él ha estado bien-
-Ya…- fue lo único que murmuro el mayor la sola mención de esa gente le revolvía el estómago, pero no diría nada más.
-¿Iras ahora?-
-Iremos, querrás decir, quiero que vengas conmigo, quiero que la manada venga y ya sabes porque…-
Kanon echo la cabeza hacia atrás- Y yo que estoy molido, pensaba dormir- se quejó, pero su gemelo ya iba varios pasos adelante. Lo bueno, había arreglado las cosas con Saga, así que decidió seguirlo por el bien común.
…
Abajo esperaba un nervioso Ikki que no lo demostraba, pero por dentro estaba muerto de terror, ya había ido antes, un par de veces, los gemelos le enseñaron a usar garras y dientes. Pero lo que había sucedido en la mañana no se podía repetir, estaba seguro de que había perdido el norte en esta pelea, y lo peor es que aún no desarrollaba su licantropía al máximo.
Observo al gemelo mayor bajar las escaleras con un pequeño trote, bastante deportivo, como si fueran a acampar. Ikki gruño bajo.
Un extasiado y divertido Milo esperaba junto al grupo; de todos, Hilda y Camus eran los únicos faltantes. El peli azul fastidiaba el cabello de su novia y su actitud de niño pequeño tenia a todos con los nervios crispados.
-Dokho dijo que iría con Shion y Mu, llegaran al bosque- Informo Saori y el gemelo asintió
Saga paso su mirada por todos los presentes, claramente se detuvo en Milo.
-Milo…-
-¿Alo?- respondió y Saga negó con la cabeza
-Compórtate Milo-
-¿Y ahora que hice?- Milo pregunto incrédulo
Saga volvió a negar. La cercanía de la luna ponía a Milo de cabeza, como a todo lobo inexperto y a veces controlarlo era imposible, así que Saga dejaba de intentarlo mientras no se saliera del margen.
El gemelo dio un suspiro cansado, la verdad es que no estaba de muy buen humor, su día había empezado a las malas y no quería terminarlo aún peor. Pero tenía que hacerlo, estaban a unos días de la luna llena, la primera para Ikki, y no se podía arriesgar, sobre todo cuando su novia, y la de los otros lobos estaban casi a tiempo completo en su casa. Demasiados humanos.
Hizo una señal con la mano indicándole al peli azul que le siguiera, se adelantaron de los demás unos minutos para llegar al bosque antes que ellos.
La noche parecía estar lista para recibir un nuevo seguidor, un nuevo esclavo. La luna observaba con curiosidad y dicha a su nuevo beta, y tenía grandes planes para él.
Saga se detuvo justo en una pequeña planicie cubierta alrededor por árboles, era perfecto, si se veía desde arriba aquellos robles formaban un circulo simétrico dentro del mismo bosque, el sitio era grandioso, y el acostumbraba a llevar a su manada ahí.
La pregunta salto de la nada y el joven Ikki no pudo evitar respingarse al escuchar aquella voz gutural.
-¿Estas bien?- había preguntado
El menor miro de soslayo al gemelo que le rodeaba como una fiera. Ikki se caracterizaba por ser fuerte, orgulloso, temible, pero humano, todo como humano. Aun así, en su mirada reflejaba rebeldía; desde que comenzó a vivir con los gemelos se propuso no dejarse intimidar por nadie tal y como era en su vida normal.
El peso en sus hombros generó una mueca de disgusto en su rostro. Saga le ponía ambas manos en los hombros bruscamente, cosa que en vez de relajarlo lo aterrorizaba aún más. Porque si, estaba muerto de miedo
-¿Ya vas a contarme o tengo que hablar yo?- inquirió Saga
Ikki levanto la mirada de inmediato, debió imaginarse que de alguna forma el gemelo se enteraría.
-Ah no me pongas esa cara, mocoso, sabes que tengo ojos en todos lados. Te dije cuando llegaste aquí que no podrías ocultarme nada-
La mirada de Ikki seguía siendo severa, desafiante - Lo que pasó… simplemente ayudaba a Xander, tú fuiste el que dijo toda esa palabrería de cuidarse la espalda- gruño el menor
Saga seguía dando vueltas a su alrededor- Entiendo, y ha sido bueno que tus instintos detectaran el peligro por el que pasaba Xander, pero… hay solo un pequeño gran detalle-
-¡Ya lo sé!- gruño Ikki
Saga se detuvo justo frente a él, a paso firme, mirándolo directo a los ojos, su semblante había cambiado por completo, estaba muy serio. Ikki por su parte, estaba definitivamente intimidado, pero no lo demostraría.
-Entonces ¿por que no te detuviste? ¿por que seguiste? - la voz gutural de Saga fue absolutamente tenebrosa
-No pude…- susurro
-No te escuche…-
-¡Que no pude!-
Saga sonrió sardónicamente. Ya escuchaba los pasos de los demás, por el este, Dohko junto a Shion, Mu y Aioria que también traía a Marín.
Desde su casa ya venían su hermano y los demás lobos. Esto se iba a poner feo, él lo tenía presente. Ikki era un hueso duro de roer como humano y como lobo podías sumarle dos veces el carácter. No la tenía fácil, pero problemas grandes requieren de soluciones drásticas.
-Se tomaron su tiempo ¿eh?-
-No sé para que nos quieres aquí, Saga- Milo chillo, e incluso Camus que no estaba nada bien hizo una mueca
-Milo, para que querría yo a toda la manada aquí, piensa un poco- le dijo el gemelo con una sonrisa que otros podían identificar como burla, pero su hermano sabía que no tenía nada de eso.
Milo ladeo la cabeza, pensativo y pronto retrocedió en un brinco- ¿¡Harás lo que creo que harás!?-
-Bueno sobrino, ya que todos estamos aquí puedes empezar ¿no? - interrumpió Dohko de brazos cruzados
Ninguno de los humanos que estaba ahí, sabía exactamente a que se referían, o el porqué Saga quería a todo el mundo presente, así que las chicas se miraban entre si y no podían evitar la curiosidad.
-Kanon… ¿Qué…?- el gemelo le hizo una señal con la mano para que guardara silencio, Kanon estaba muy concentrado, y peligrosamente silencioso, no le gustaba ni un poco. Laika callo y se cruzó de brazos.
-Los reúno aquí, porque nuestro nuevo beta, está ansioso por ganarse un puesto decente en esta manada- Saga dijo en el mismo tono sardónico y burlón, no tan característico de el- Prefiero que los humanos se mantengan alejados- señalo al final
Dohko y Shion se encargaron de ubicar a las chicas, a Mu y Aioria, que estaban más confundidos que nunca, ellos, además de un aterrado Shun.
-Ikki, durante un mes entero has vivido bajo nuestro techo, alimentado por nosotros y resguardado por el equipo. Te hemos enseñado, y sobre todo dado la oportunidad de vivir junto a nosotros, como bien sabes un lobo que va solo, no sobrevive. - Saga se detuvo y le dio la espalda
-Es hora de que demuestres, que vas a quedarte, que serás un nuevo miembro de esta manada y no un problema, una carga para nosotros. Durante este tiempo, te dimos todo y ahora no los vas a retribuir. Las reglas son simples Ikki, para ganar este juego, tienes que tener control, de otro modo…-
Saga volteo una última vez antes de retirarse junto a Shion y los demás humanos que estaban presentes. Los lobos ya estaban frente a Ikki en línea recta, esperando instrucciones del Alfa.
-…La próxima vez que nos veamos, estarás muerto- culmino Saga de manera contundente y aquello aterro por completo a Ikki. Si bien el chico era valiente y rebelde, solo tenía 15 años, era muy joven aun y el gemelo podía ser bastante intimidante
-Defiéndete… Ikki…-
Con una señal de la cabeza los chicos entendieron. Observaron a Ikki con duda y se dieron una mirada entre ellos. Camus, Milo, Xander, Dohko y Kanon… los cinco listos para aquel ritual.
-Suerte Ikki…- le dijo Milo en un susurro antes de dejarse ver en su pelaje gris brillante
Camus dio un asentimiento, y también se transformó en un lobo blanco igual de grande. Xander le siguió algo temeroso, Durante el tiempo que recibió clases de Shion, le habían explicado que esa era la prueba de iniciación, y el mismo no había pasado por ella, era demasiado joven había dicho Saga. Así que ahora, tenía que ser parte de ese ritual, pero como un miembro de la manada
Dohko se estiro un poco- Estoy viejo para esto…- Kanon sonrió de lado ante el comentario y Saga hizo lo propio desde lejos
-Andando viejo- le comento el gemelo menor. Pero antes de transformarse le dio una última mirada a su hermano, el aún no estaba convencido de esa prueba, ya había contado cuantas cosas podían salir mal. "Espero que sepas lo que haces" fue lo último que pensó como humano.
Frontera de Italia con Bulgaria
Mientras la manada del gemelo se preparaba para recibir a un nuevo miembro antes de la luna llena, otros tenían planes muy distintos que rondaban con la desaparición y completa extinción de la especie.
Dos jóvenes de alrededor de 24 años corrían como si hubieran visto a un fantasma. Los músculos de las piernas ya contraídos por tanto esfuerzo. Ambos eran licántropos, y aun así su cuerpo les exigía que se detuvieran, pero sabían que eso era imposible.
-Corre Piero, sigue corriendo-
-No entiendo cómo nos encontraron, nos cuidamos bien-
-¡Ya no importa! ¡Corre! -
-Sigue tu Marco, no puedo más- el muchacho jadeaba intensamente, su cuerpo asfixiado y sin oxígeno le rogaba por un descanso
-Muévete ya Piero, nos mataran- el chico le arrastro por un brazo
-Vaya, vaya, por fin se detuvieron …- dijo una voz fina, tenebrosa y lujuriosa desde las sombras
-Tu…- susurro Marco aterrado mientras retrocedía
Detrás de ellos otra voz gutural, con un acento refinado y extranjero hablo- Ya dejen de correr, saben que somos por mucho más veloces que ustedes-
-Estamos muertos- susurro Piero en un lloriqueo
-Ciertamente…- comento burlona la voz de una mujer
-¿Por qué nos persiguen? ¿Por qué no nos dejan en paz? - Ladro Marco
-Este mundo, solo puede tener a los más fuertes, y esos serán quienes lo controlen, la bella dama y yo, somos parte de ese mundo nuevo-
-Este es nuestro trabajo queridos, así que, prefiero que colaboren voluntariamente, no me gustan las peleas innecesarias- Comento calmadamente la voz de la mujer
Aquel hombre rubio desenvaino una daga filosa cuyo metal era de plata fina. Brillaba ante la luz de la luna y en su esplendor se podían observar los siglos de antigüedad de aquella preciosa arma blanca
-¿Sabían que esta Daga tiene más de 700 años? es muy antigua, pero sin duda una belleza. Es mi favorita- comento el joven de acento Ingles
Marco y Piero retrocedieron, pero la chica los detuvo, ella los tomo a ambos por los hombros y de un tirón los lanzo al suelo.
-Una dama delicada como yo no debería estar haciendo este trabajo sucio, Radamanthys-
El rubio sonrió con sorna
-Perdone mi tardanza, Miss Pandora, en un momento terminamos este asunto- sentencio el inglés, dando rienda suelta a sus magníficos movimientos.
Para aquellos italianos todo se llenó de oscuridad y dolor momentáneo, fue rápido, pero muy preciso. Como una garra, certera, y directa al cuello, aquellas dagas atravesaron sus gargantas, desangrándolos por completo. Los movimientos de aquel joven rubio eran gráciles, agiles y perfectamente precisos; como resultado, aquella parte frondosa de hierba verde se tiño rápidamente de rojo con la muerte de los italianos.
El Ingles dio un suspiro-Muy Sencillo…- comento Radamanthys limpiando sus manos
-Andando, aún tenemos trabajo- ordeno aquella chica, Pandora.
El rubio se acercó a la muchacha con porte elegante, ambos tenían ropas de la época victoriana. Aquel par de jóvenes, no eran de la época actual.
Pandora sonrió cuando sintió los labios húmedos del rubio sobre la parte superior de su mano. La besaba con delicadeza y sus dorados ojos le observaban con adoración tras una gran sonrisa burlona.
-Radamanthys, utilizar dagas, por muy hermosas que estas sean, no es nuestro trabajo- se quejó Pandora desviando la atención cariñosa del rubio
El muchacho soltó la mano de la chica con suavidad y llevo la suya a la mejilla de la joven alemana- My love, sé que no te gustan este tipo de tonterías, amas tu naturaleza propia, pero bien sabes que es necesario. Tenemos que cubrir nuestro rastro…-
-Eso lo sé perfectamente- sentencio con seriedad- Pero eso no quiere decir que esté de acuerdo-
Radamanthys endureció su mirada también- Pronto, Pandora, recuerda porque hacemos esto. - comento con dureza, pero al ver la reacción tímida y sonriente de la muchacha, la imito. En su rostro se formó una sonrisa macabra, sus colmillos afilados y sus ojos rojos cedieron ante la libertad que su dueño les otorgaba- Es hora de irnos, tenemos trabajo, hay que arrancar algunos cuellos, My love-
Pandora afiló su mirada y tras tomar el brazo del inglés con una sonrisa, ambos desaparecieron del bosque, con la luna plateada como único testigo de aquel suceso.
Alla, en aquel frondoso bosque, yacían los cuerpos de dos jóvenes lobos, víctimas de un ataque letal de sus perseguidores. Esa noche, Marco y Piero, harían honor al estruendoso nombre de aquel sitio llamado la frontera fantasma; nadie nunca sabría, quien les había dado muerte de una manera tan sangrienta.
Bosque Ariccia
-¡Ikki!-
Aquel era el grito desesperado de un hermano.
De vuelta en el bosque Ariccia, Ikki intentaba por todos los medios defenderse de aquellos lobos salvajes que le atacaban. Shun sin entender absolutamente nada de lo que sucedía, temblaba de miedo y llamaba a su hermano con desesperación cada vez que lo veía en peligro.
Y la verdad era que, aunque Ikki y Shun hubieran convivido con esos lobos por un mes entero, ahora no le estaban dando tregua, el peligro era real. Lo supo muy bien cuando Milo encajo su mandíbula en su antebrazo y aquello lo hizo chillar de dolor. Nadie estaba teniendo compasión de él ¿acaso pensaban matarlo?
Saga le había dicho que se defendiera, pero hasta ahora lo había hecho a puño limpio. A estas alturas Ikki ya conocía la transformación parcial y, sin embargo, no se atrevía a usarla.
Un nuevo llamado a su nombre lo saco de sus pensamientos, y justo a tiempo pues Camus le embestía en ese instante, sin embargo, pudo esquivarle. Le dio un empujón a Dohko y un certero puñetazo a Xander, lo que dejo a los lobos alejados de él, excepto uno.
Con orejas puntiagudas levantadas, cola erguida y un porte desquiciadamente elegante, el más parecido a un Alfa esperaba frente a él. La pata derecha despegada del suelo colgando en el aire llamaba todos los sentidos de alerta de Ikki. Aquellos ojos azules le observaron un par de segundos antes de moverse.
Ikki sabía que Kanon, era el más peligroso de los cinco, sin contar a Saga. Era el gemelo del Alfa y por lo tanto representaba una amenaza terrible. El joven retrocedió con precaución, Kanon le atacaría, estaba seguro y lo sabía porque los demás lobos le dieron espacio, como esperando la orden de un mayor.
Saga observaba de cerca con una mueca en su rostro, Shion a su lado le observaba de reojo cada tanto. El gemelo parecía tranquilo, sereno, pero había algo en su mirada que le preocupaba, aquello que pensó el día que supo que Ikki era un nuevo beta, al parecer aquello angustiaba también al gemelo.
Shun muy cerca y detenido por Aioria de saltar al medio de la pelea seguía gritando el nombre de su hermano desesperadamente. Y es que el muchacho no entendía porque después de haberlos recibido tan bien, ahora lastimaban a su hermano de esa forma.
-¡Ikki!- volvió a gritar Shun
-¡Por todos los dioses que alguien le cierre la boca al mocoso!- gruño Saga fastidiado
Todos los presentes dieron un respingo y Shun de inmediato callo.
La tensión aumento cuando Kanon agazapo la cabeza y enlazo su mirada con la de Ikki. El chico apenas pudo reaccionar.
Ikki retrocedió cuando vio al lobo negro correr y de inmediato lanzarse a su cuello ¿pretendían matarlo entonces?
El peliazul pudo desviar la mandíbula de Kanon que se clavó en su hombro como puñales haciendo que la sangre brotara a borbotones, Ikki grito con absoluto dolor.
Los otros lobos se acercaron al ver la sangre, gruñendo y olisqueando curiosos. El error de Ikki era pensar que tras ellos estaban los humanos que veía todos los días, para este ritual, los lobos eran simplemente lobos.
Saga gruño completamente exasperado, el muchacho no estaba reaccionando de ninguna forma, ni siquiera se había transformado parcialmente. Aquello le preocupaba, tenía que defenderse, tenía que sacar al licántropo que estaba en el interior de Ikki. Eso era lo que buscaba desde el inicio, y no estaba dando resultado.
Mu observo a su padre muy curioso, ninguno de los humanos tenía idea de lo que allí sucedía, y para ellos se estaba tornando sangriento. No entendían porque Milo y los demás atacaban a Ikki sin aparente razón.
-Papá ¿Qué sucede? - le dijo acercándose en casi un susurro
Shion suspiro y lo tomo del hombro para llevarlo con los demás, allí pudo ver la cara de confusión y miedo que tenían todos.
-A ver muchachos, esto es algo normal, se hace cuando un lobo pretende ganar su puesto en la manada, no deben preocuparse por nada, esto es natural- explico Shion lo más calmado posible
-Pero Ikki no tendría que hacerlo- Laika dijo muy segura- Kanon me lo explico-
Shion suspiro viéndose descubierto.
-Saga tiene sus propios planes, no es bueno interferir con el ideal de un Alfa-
-¿Y mi hermano? Está sufriendo, tienen que hacer que se detenga- Shun dijo desesperado
-Hagamos lo que el señor Shion dice y cerremos la boca, nos traerá problemas- Shaina expreso no muy convencida
-No entiendo, que es lo que Saga quiere con esto- Aioria dijo en un susurro, apretaba sus puños también. Para él no era fácil ver a alguien sufrir de esa forma, lobos o no, era una persona, y no era justo aquel desenlace.
Saori solo observaba y apenas escuchaba, estaba mirándolo a él directamente, cada movimiento para descubrir lo que quería. Pronto respingo cuando Saga gruño y descruzo los brazos con molestia.
-¡¿Vas a dejar que Kanon te mate?! ¡Que desperdicio!- gruño el gemelo furioso
La sangre seguía brotando de sus heridas y Kanon jaloneaba con su mandíbula la carne en el hombro del más joven. Ikki se quejaba e intentaba sacarlo de encima, pero era demasiada fuerza.
-Si no lo atacas, no te va a soltar nunca y morirás desangrado- canturreo Saga con burla
Saga seguía observando lo mismo, y por más que lo intentaba no podía lograr que Ikki se defendiera. Gruño en frustración, si él no lograba sacar la furia de Ikki y enseñarlo a controlarla, en unos días tendría que encargarse de la peor forma.
O peor aún, el miedo de Saga era que, tener un beta fuera de aquel ritual significaba carne fresca para los cazadores o cualquier otro. Ikki tenía que generar un vínculo con todos ellos, saber que le protegían y que él tenía que cuidar la espalda de los suyos. Desde pequeño sabía que esto no se podía dejar pasar.
Ikki no quería usar sus habilidades porque si lo hacía, todo acabaría como esa mañana en la escuela, no iba a detenerse y nadie podría hacerlo, lo sentía, el palpitar en su cabeza, pidiéndole que lo liberara.
-Si no te vas a defender, no me sirves de nada- gruño Saga, Ikki lo miro con furia y después de un silbido el gemelo obtuvo la atención de todos sus compañeros- Acaben con el…-
Los chicos palidecieron de inmediato y los lobos se quedaron ahí congelados, observándolo a ver si se trataba de alguna clase de plan o broma. Pero Saga no estaba jugando, le había colmado la paciencia, así que dio la orden y les dio la espalda.
Ikki palideció momentáneamente, lo iban a matar. El gemelo no estaba bromeando y su orden había sido clara. El no entendía como se manejaban las cosas entre lobos, pero sin duda, ese mandato significaba lo mismo en cualquier idioma.
Era su fin…
Continuara...
Espero que les haya gustado, que no les este aburriendo, como les dije la idea es abordar todo, e incluso tengo un par de ideas sobre los flashback porque me ocupan espacio en los capitulos, les comentare luego.
Este capitulo me ha dado guerra, escribir a Saga en plan de malo o de desconsiderado es algo complejo y no quería salirme de su personalidad, ademas Ikki, también me dio guerra es rebelde y pues bueno. Pero ahí esta, espero que les haya gustado y como siempre espero que me comenten que tal les pareció
Les mando un Saludote y mil gracias a los que se toman el tiempo para leer y comentar!
Arrivederci!
Radamanthys'Queen
