Hola lectores, espero que esten muy bien! nuevamente vuelvo con otro capitulo de esta historia de locos. Ya se que me he tardado, pero ya saben, no hay mas que agregar. Aun asi me siento culpable, por lo que he decidido dejar este capitulo mas largo de lo normal. Espero que les guste, como les dije, los problemas ahora es que comienzan.
Advertencia para este capitulo: Ya pueden soltar los pañuelos, pero espero que no sean muy sensibles a la sangre, cierta escena esta cruda.
Sin mas, pues espero que les guste el nuevo capitulo
Capitulo 12
Revelaciones
Shion se quedó junto a Kanon mientras lo revisaba nuevamente. El druida verifico que todo estuviera bien, o por lo menos en camino a mejorar. El gemelo a su vez perdió la vista en alguna parte de la habitación. Estaba nervioso y asustado, Laika podría morir o vivir, así de fácil.
—Deberías dejar de pensar tanto y dormir de una buena vez, necesitas reponerte— le dijo Shion en un tono serio.
Kanon alzo la vista y se encontró con aquellos ojos rosados. Estos no le estaban reprochando ni se veían molestos, pero estaba seguro de que a él no le gustaba la idea.
—No estás de acuerdo ¿verdad? — pregunto el gemelo sin rodeos, su voz algo ronca y cansada
Shion le observo encarnando una ceja y tras un suspiro respondió:
—No, efectivamente me parece una pésima idea— ante aquella respuesta prácticamente lacónica, Kanon intuyó que había algo mas
El gemelo detuvo la mano de Shion que le colocaba unos parches electrónicos de monitoreo, tomo su muñeca en un movimiento brusco, intentando ver la verdad en sus ojos
—Dime ¿Qué es lo que realmente te molesta, Shion? — dijo entrecerrando sus ojos
El hombre de cabellos verdes suspiro y tras un movimiento de muñeca forzó a Kanon a soltarlo, que tampoco hizo mucha presión para retenerlo.
—Ciertamente muchacho—dijo cruzándose de brazos— No me ha gustado nada el método que utilizaste, estas manipulando a tu hermano con la absurda decisión de convertirla tú mismo—
Kanon gruño y frunció el entrecejo ante lo dicho
—Yo no estoy manipulando a nadie, quiero hacerlo yo mismo, pero tiene más posibilidades si Saga lo hace, él es un alfa—
Shion entonces rio con algo de pesar mientras negaba con la cabeza
—Ay Kanon, sabes, soy un poco mayor que Dohko, no puedes engañarme a mí— el mayor lo miro con reto— Casi puedo leer tu mente, eres joven y muy astuto, pero precisamente es tu falta de experiencia ante mi lo que revela tus planes—
El gemelo le miro con extrañeza, sintiéndose descubierto. Así que desvió la mirada y guardo silencio. Mientras tanto Shion aprovecharía para continuar.
—Manipulas a Saga para que lo haga el, sabes que tú, siendo un beta, Laika no tiene ninguna posibilidad de vivir—Kanon seguía sin mirarlo—Ah, pero no te arriesgarías tanto, no la sentenciarías a muerte, así que si tu gemelo se negaba, tú ya tenías otro plan ¿verdad?—
—Déjame en paz— gruño el gemelo totalmente a la defensiva
—Ibas a llamar a ese alfa que hay dentro de ti, ese que apagaste hace años para no volverte loco. Ese riesgo sí lo ibas a tomar, tu cordura, tu vida, a cambio de la de ella. Y por supuesto tu hermano y los demás se enterarían demasiado tarde ¿estoy equivocado? —
Kanon apretó sus puños al punto de hacerse daño con las uñas, nadie tendría que saberlo, nadie se enteraría. Y lo mejor, Laika viviría. Estaba furioso, ser descubierto por ese hombre que apenas los conocía. El tipo lo había leído a la perfección.
—Anda, ve y dile a Saga, total, yo no tengo nada que perder— le dijo Kanon restándole toda la importancia
—No tiene caso ya, Saga va a convertir a Laika, y tu seguirás siendo un beta ¿eso es lo que tu querías no?—
—Tu no entiendes nada, no eres capaz de saber…— gruño Kanon molesto y dolido a la vez
Shion suspiro y se recostó sobre el pie de la cama. Tenía que entender, Kanon, por muy grande y poderoso que se viera, también era un muchacho. Él le doblaba la edad, y en el fondo sabia porque el gemelo había llegado a tal extremo.
—Creerás que no sé lo que te sucede, pero te entiendo, en verdad lo hago y por eso no le dije nada a tu hermano en cuanto lo descubrí. Se que amas a esa chica y que serias capaz de todo, sin embargo, poner tu vida en peligro y la de todos los demás es algo muy arriesgado, recuerda que hay más humanos a tu alrededor—
Kanon parecía haberse calmado o más bien resignado, suspiro cansado y harto de que le dijeran que hacer. La vida de Laika no estaba a discusión y si tenía que dar la suya, lo haría gustoso. ¿Qué de malo tenía? Se convertiría en un Alfa, mordería a Laika y tras asegurarse que ella estuviera bien, se largaría al maldito polo norte solo, donde no pudiera hacerle daño a nadie, era perfecto.
—Ya no tiene sentido hablar de esto, Saga lo hará y ella estará bien, eso es lo único que debe importarnos— Kanon dijo ya exhausto
—Tienes razón, piensa muy bien lo que harás a partir de ahora y como va a cambiar tu vida con la de ella, si es que sobrevive. Pero por ahora, descansa Kanon, vas a necesitar todas tus fuerzas— dijo Shion mientras salía de la habitación
Kanon sabía que eso era cierto, desde ahora, necesitaba estar al 100% porque lo que venía no era nada fácil. El gemelo suspiro y se puso sobre su costado, intentaría dormir, pero sabía que era casi imposible.
…
Tras haber dejado a Kanon junto a Shion en la habitación, el gemelo mayor se encontró con Saori que lo esperaba con un cálido abrazo.
Marín y Aioria descansaban en uno de los sillones en la sala de espera, Hilda y Camus al parecer hablaban en una de las mesas contiguas, ambos parecían muy serios, pero Saga estaba seguro de que eso se arreglaría.
Al que no vio fue a Milo ni a Shaina por supuesto, Saori le comento que ambos habían ido por algo de comer igual que Dohko y Mu.
—Deberían irse todos, Kanon está bien y Laika lo estará muy pronto, espero—Saga le dijo mientras colocaba sus manos en la cintura de la chica
Saori rodo los ojos y luego negó con la cabeza— Creí que había quedado claro, ninguno se va a mover de aquí— le dijo con una sonrisita
Saga unió su frente con la de ella y acaricio su mejilla con cuidado — Gracias… — le dijo en un susurro
Ella lo tomo de las mejillas mientras negaba con la cabeza— Ustedes ya no están solos, recuérdalo—
Saga no dijo nada, se perdió en la mirada tan reconfortante de Saori, aquellos ojos azules que lo hipnotizaban. Cuando dejo de observarla unió sus labios con los de ella en un cálido y suave beso. Ambos sonrieron al separarse por la falta de aire
—Y tu recuerda, que te amo más que a nada en este mundo— dijo el gemelo mirándola directamente a los ojos. Nunca había estado tan seguro de algo, esa mujer era su vida, haría lo que fuera por ella.
Ella se recostó sobre su pecho escuchando cada latido de aquel lobo que se había cruzado en su camino y que ahora amaba desesperadamente.
—Y yo a ti Saga, a veces me pregunto, si esta vida nos alcanzara para amarnos de la forma en que queremos, es decir, yo no tendré una eternidad como ustedes—
Saga beso su coronilla, ella tenía el mismo miedo que él, el tiempo era corto, y como lobo, no iba envejecer jamás.
—No pienses en eso, si no, terminaremos haciendo números a ver como alargamos nuestras vidas— le dijo con una sonrisa y ella rio— Mejor, déjame ir por una camisa, este uniforme me está matando—
Saori sonrió con una ceja encarnada—Pues se te ve muy bien— le dijo con picardía
Saga se rasco la nuca algo apenado— Y yo que me siento ridículo—
Saori emitió una carcajada sonora y él también sonrió— Anda, ve por tu camisa me parece que tienes algo de ropa en el maletero, yo conseguiré algo para cenar, y luego directo a dormir— ordeno la chica
—Ya voy mamá— gruño el gemelo con una mueca mientras salía del hospital
La chica de cabellos lila sonrió y fue directo al cafetín…
…
Cuando Saga llego al estacionamiento, ya buscaba las llaves del auto en su bolsillo, sin embargo, algo llamo su atención. A unos cuantos metros de la primera línea de carros, estaba una figura bastante conocida y al gemelo casi le dio un infarto cuando la vio.
Su reacción principal fue caminar hasta ella y tomarla por sorpresa dándole un susto enorme a la chica que creía estar lo suficientemente escondida de la vista de todos.
—¡Por todos los dioses! Casi me matas de un susto— gruño la chica
Y el gemelo replico de inmediato—¿Ah sí? Pues mejor que te mate yo a esa porquería que estas inhalando—
—Oye no puedes culparme, estoy estresada— dijo la peliverde cruzándose de brazos
—Dime, ¿ya sabe Milo que fumas? —
Saga había caminado unos metros fuera para buscar su auto, pero en el camino había visto a la chica fumando un cigarrillo con todo el descaro, y Milo no estaba ni cerca. Así que decidió darle un pequeño susto y quitarle aquella arma mortífera utilizando su altura por detrás de ella.
—Pues… — ella rasco su mejilla en nerviosismo
Saga encarno ambas cejas— Ah no me digas, lo voy a colgar del cuello, mocoso insolente—
—¿Ya me devuelves mi cigarrillo? —
Saga sonrió macabramente— Oh claro que si, ten— ella extendió la mano y lo único que cayo fue el polvillo de aquel cigarrillo. El gemelo lo convirtió en cenizas con su mano.
—Gracias…— gruño sarcástica
—De nada, te regale un día más de vida. Dime algo, es Milo el que esconde eso en la ventana ¿verdad? —
Shaina sonrió nerviosa y paso saliva. Saga le dio la espalda y continuo su camino a unos pasos del auto
—Lo matare, oh si, le daré una paliza, ¿quién le dijo a ese mocoso que tiene edad para fumar?—
—Relájate, ¿acaso no has fumado nunca? —
Saga revolvía el maletero en busca de su preciada camisa. Saco un par de cosas mientras se quejaba mentalmente por el desastre que Kanon tenía en el auto.
—Mas veces de las que quisiera admitir— respondió— Pero lo deje, me da escalofríos cada vez que lo huelo o veo a alguien fumando, es excesivamente nocivo— explico el gemelo
Shaina rodo los ojos fastidiada, ¿Qué daño hacia un pequeño cigarrillo? Milo ya le había dicho que Saga era un maniático con el tema, y que, si iba a fumar, procurara no estar en su camino.
—Vas a decirme que no te provoca uno, es decir, con todo este estrés, con lo que estas por hacer mañana. No soy experta, pero todo el mundo parecía aterrado—comento ella con aires de inocencia
Saga guardo silencio. Ciertamente estaba estresado en demasía, y pronto le había provocado fumar, pero no quería hacerlo porque Saori estaba con él, aunque ahora que estaba afuera, podía romper la regla.
—Uno solo— canturreo Shaina meneando un nuevo cigarrillo entre los dedos
El gemelo negó con la cabeza y sonrió, pequeño demonio era igual a Milo.
—Dame un segundo— Saga se quitó la parte de arriba del uniforme dejando su torso fornido al descubierto, lanzo aquella ropa en el maletero y se colocó una camisa blanca de algodón, que definía cada uno de los músculos en sus brazos y pecho.
—Vaya diversión para Saori— lanzo ella en una risilla. El gemelo se puso algo rojo por el comentario
—Oye, oye, no digas esas cosas, mejor ocúpate de Milo, mira que le hace falta al pobre— Esta vez fue ella la que se puso roja hasta el cabello
—Errr…mejor cállate y fúmate un cigarrillo— Saga sonrió satisfecho y cerro el maletero de un golpe. Se dio la vuelta y recibió la pequeña arma de manos de la chica
—Eres una muy mala influencia, voy a vigilarte, tal vez lleves a Milo por el mal camino— dijo mientras lo encendía y le daba una calada
—¿Qué eres? ¿su padre? — rio Shaina
—Casi, Milo puede ser un niño cuando quiere— comento mientras exhalaba el humo. Saga sintió algo de calma que lo invadía en ese pequeño vicio
—Me consta…— fue su comentario mientras ella también le daba una calada al suyo
—Como lo odio— dijo el gemelo con una mueca y Shaina alzo las cejas— El cigarrillo, es absolutamente desagradable—
Ella rio, divertida, recordando todas las cosas que Milo le había dicho sobre ambos gemelos, Kanon el que no podía dejar el vicio, y Saga, un fumador contenido y moralista.
—El lado positivo es que tal vez podamos dormir esta noche— comento encogiéndose de hombros
El celular de Saga comenzó a repicar y pronto lo atendió al ver que era Saori.
—¿Pasa algo? —
—No ¿Ya vienes? — le pregunto la chica al otro lado de la línea
—Eh, dame dos minutos y estoy contigo preciosa— Shaina sonrió y le hizo un par de muecas burlonas
—Ah que bueno que sigues abajo ¿podrías traerme una almohadilla pequeña, de esas que usa Milo para dormir? Creo que las vi en el auto—
—Voy a revisar a ver que encuentro, juraría que la mitad de la casa está en ese maletero, veré que consigo— le dijo el gemelo
—Gracias amor, no te tardes—
—Dos minutos o lo que me tome encontrar la fulana cosa —
Saori rio divertida—Esta bien, te espero—
Saga colgó con una sonrisa tonta en la cara y Shaina comenzó a reírse sin poder detenerse
—¿Qué? — el gemelo alzo los hombros
La chica seguía riendo a mas no poder, pero el peliazul no le prestó atención y comenzó a buscar en el maletero de nuevo.
—Ay es que, ay no que risa— decía la muchacha sin parar— Eres tan gracioso, mira esa sonrisa de tarado que pones —
Saga gruño, tenía medio cuerpo entre el maletero mientras buscaba arduamente lo que Saori le había pedido, aún tenía el cigarrillo en su boca. Aunque no lo admitiría jamás, aquello lo había apenado, pero ya que, tenía que aceptarlo era un tonto enamorado.
—No te burles, que igual te veo con Milo, todas esas caritas que pones, y le sonríes cada vez que lo miras— el gemelo sonrió cuando sintió parar la risa de Shaina — ¿A que no te gusto? —
Pero Saga no escucho respuesta alguna lo cual se le hizo raro, la chica era bastante necia y extrovertida, muy rebelde para dejar pasar su comentario. Por inercia volteo y grande fue su sorpresa.
—¿A que esto no te lo esperabas? — Le dijo la chica peliverde
—¿Qué carajo? — Gruño el gemelo incrédulo de lo que sus ojos observaban. ¿Acaso estaba tan exhausto como para ver doble?
Frente a él estaba Shaina, con una sonrisa sardónica bastante impropia de ella, pero aquella mueca era lo único que le decía a Saga que esa chica no era con la que el había estado conversando. Tal vez eso, y el pequeño e ínfimo detalle que esa "Shaina" tenía en sus manos, y esa era otra Shaina.
Si, tal vez sonaba con un loco trabalenguas, pero era lo que Saga estaba observando, una Shaina que tenia del cuello a la otra Shaina y pronto quiso creer que se había drogado con algo.
Pero no. Como una especie de revelación divina la idea vino a su mente. Era él, aquella cosa que se hizo pasar por Camus y lo metió en un problema, también quiso matar a Syd y quien sabe que cosas tenía planeadas ahora que suplantaba a Shaina.
—Voy a decirlo una vez, déjala ir, tu y yo podemos arreglar lo que sea— Saga dijo en tono severo, su semblante furioso y puños apretados que podrían intimidar a cualquiera, pero no a aquella cosa.
—¿Crees que después de tanto, sería tan fácil? — su vos era ruda, altanera y retadora. Al gemelo no le gusto para nada
—¿Qué es lo que quieres? — gruño —¿Por qué tomas su apariencia? — alzo la voz de forma amenazante
Ella sonrió de forma sardónica, como si tuviera un plan, como si no le importara lo más mínimo tener a un alfa en frente. Saga podría hacerla pedazos si quisiera, pero no con Shaina de por medio, así que frunció el entrecejo con una mueca de fastidio, tampoco podía sentir su presencia, ni su olor, era como si no existiera.
—Debieron irse cuando pudieron, ahora, es demasiado tarde— la chica dijo y apretó el agarre de Shaina ante un forcejeo de la chica
—Juro por todos los dioses que si no la sueltas te voy a romper el cuello— volvió a gruñir el gemelo y esta vez sus garras se mostraron de forma amenazante.
Al ver que la chica carcajeaba y no le daba importancia a sus palabras, Saga avanzo un par de pasos. Aquel ser que replicaba hizo gemir a Shaina con un apretón más fuerte y el gemelo se detuvo en seco.
Saga supo que algo iba mal cuando vio los ojos de Shaina abrirse de par en par, ella quiso advertir al gemelo, pero fue algo tarde, de inmediato una figura lo derribo de un golpe.
La visión de Saga se tornó borrosa, pero estaba lejos de ser derrotado, así que se levantó como pudo sacudiendo la cabeza algo confundido. Por un segundo pensó que era Kanon, sin embargo, pronto descubrió que era una copia de el mismo, idéntico a él, era su reflejo.
—¿Sorprendido? — se burló su propia voz con un mohín divertido
Saga no le respondió, pero lo ataco y logro herirlo en un brazo con sus garras.
—Eres un maldito perro rabioso, yo digo que hay que encerrarte ¿No te parece Shaina querida? —
La chica rio junto al nuevo Saga. Aun así, el gemelo no le dio tiempo de nada y pronto una fiera pelea comenzó, ciertamente el peli azul estaba dando la batalla, pero aquella replica estaba fresca y parecía tener una fuerza física enorme. Saga encajo su puño en el abdomen del replicante, el otro gruño, pero sonrió divertido dándole un empujón.
—Ya deberías saber que no puedes ganar, lobo— dijo cruzándose de brazos— Ser una alfa te da poder, pero ciertamente estas algo acabado el día de hoy ¿no te parece?— sonrió— Además, tu fuerza física, no se compara con la mía—
Saga chasqueo la lengua fastidiado, él tenía razón, y lo sabía, no tenía una oportunidad de pelear bien en su estado. Tal vez pudiera vencerlo, no le parecía tan fuerte después de todo, pero justo ahora no tenía las de ganar.
—¿Por qué no terminan de decir que es lo que quieren? —
La réplica de Saga carcajeo alto y se cruzó de brazos en pose divertida— Creí que eso era obvio— dijo haciendo una mueca de fastidio— Te queremos a ti y a tu jauría de pulgosos, obviamente—
Saga respondería rápido—Bien, entonces déjala a ella y ven por mi desgraciado—
—La chica es importante para ti veo, mmm, creo que la tomaremos también, de algo nos servirá—
Saga se lanzó sobre él, pero fue detenido por una brutal fuerza que le recordó a cierta situación. Su mente hizo las conexiones y antes de golpear el piso ya tenía las respuestas
—Yuri…— susurro— el ruso— su cabeza iba a explotar, la caída había sido tres veces peor que aquella vez en el campo.
—¡Bravo! Denle una galleta al perro por adivinar— la chica que tenía la apariencia de Shaina rio fuertemente y la verdadera peliverde gruño en frustración
—Vamos Yuri deja de jugar con él, tenemos que irnos—
—Ah si, el plan— dijo en tono juguetón y luego se agacho frente a Saga que lo tomo del cuello— Que agresivo eres—
La cabeza le daba vueltas, pero ni de broma se iba a quedar sin hacer nada. Apretó el cuello de aquel ruso que usaba su cuerpo como coartada, lo hizo con toda la fuerza que tenía y el otro comenzó a resentirse por la falta de oxígeno.
La chica que tenía a Shaina le dio un golpe que la dejo muy mareada y con la vista borrosa. La mujer se acercó calmadamente y sin que el gemelo pudiera percatarse, lo inyecto con liquido extraño en el cuello. Saga fue perdiendo la fuerza y soltando al ruso de a poco.
Tras observar como el gemelo caía en la inconsciencia, Shaina fue víctima del mismo sufrimiento y paso a manos de la oscuridad.
—Mas necio de lo que pensé— comento Yuri estirándose
—No pensé que pondría tanta resistencia, pensé que habían dicho que estaba débil— la chica frunció el ceño algo molesta
—Al parecer, sin embargo, tampoco fue tan difícil Irina, no te quejes— dijo tomando a Saga sobre sus hombros
—Pudo haber fallado todo esto, ya no podemos seguir decepcionando— Irina gruño mientras también cargaba a Shaina sobre sus hombros
—Bueno ya no importa, los llevaremos a la fábrica—Yuri dio un silbido y dos chicos aparecieron de las sombras—Ya saben que hacer, traigan el auto esta misma noche— los jóvenes asintieron y con el mismo auto de Saga se encaminaron a aquel lugar desconocido
—Bueno Krasota, estamos listos, prepárate para la actuación de tu vida— Yuri le dijo con una sonrisa e Irina le correspondió
—El acento Yuri, corrígelo, tienes su voz, pero si no cuidas tu acento nos van a descubrir— Irina dijo mientras rodeaba el cuello del nuevo Saga.
Él le correspondió colocando sus manos en la cintura bruscamente atrayéndola en un beso.
—Nada mal esos labios preciosa— comento juguetón el ruso cuando se separó de ella
La chica con la apariencia de Shaina sonrió— Nada mal esos pectorales amorcito— comento colocando las manos en el pecho del ruso
—¡Hey! ¿Insinúas que mi cuerpo real no es tan atractivo como este? —
Irina sonrió divertida y comenzó a caminar hacia la entrada del hospital contoneando sus caderas.
—Este griego… gruño— aunque no está nada mal— dijo abriendo y cerrando sus puños— Tal vez consiga unos brazos iguales a estos— Se percato de que la chica llevaba un buen camino por delante y la siguió— Oye espérame… feh, esta mujer—
…
Arriba en la sala de espera, Saori seguía viendo el reloj, Saga se había tardado mucho más de lo que dijo y se estaba poniendo algo nerviosa, no sabía porque, pero sentía algo extraño. Sin embargo, decidió no prestarle atención, últimamente estaba paranoica con todo lo que le había sucedido a Laika y a Kanon.
Vio a lo lejos a Camus junto a Hilda, ambos sonriendo, se imaginó que se habían reconciliado, o al menos hablado las cosas, asi que pronto ella también se contento con la idea. A lo lejos Marin y Aioria tomaban un café juntos, Dohko y Shion hablaban y Milo, bueno, casualmente el chico caminaba hacia ella.
—¿Has visto a Shaina?— le pregunto acercándose a ella, su semblante era de preocupación, nunca tardaba tanto su chica en fumar un cigarro
—La verdad no ¿te dijo a dónde iba? —
—Err si, si, pero nunca tarda tanto—
Saori entrecerró los ojos— Milo…—
—Ay bueno ya, solo fue a fumar un cigarrillo le dije que me quedaría en el cafetín pagando, pero nunca tarda tanto—
—¡No puede ser! Esa pequeña tramposa me dijo que lo había dejado— Saori se cruzó de brazos molesta
—Oh vamos Saori, no le hace daño a nadie, uno solito— decía haciendo seña con los dedos
—Ahora no lo veras, pero más adelante cuando este muriendo de cáncer no dirás lo mismo—
Milo rodo los ojos — Que dramática— dijo en un susurro
Justo en ese momento, dos figuras se dejaron ver en el pasillo, Saga y Shaina venían de lo más tranquilos hablando.
Ambos rusos tenían las memorias de aquellos a quienes replicaban, sus pensamientos, facciones y gestos, en pocas palabras eran una copia exacta de las víctimas y por eso sus trabajos siempre salían tan bien.
—Amorcito te tardaste una eternidad— se quejó Milo abrazándola con fuerza
—Milo— le gruño ella fastidiada— me asfixias—
—Perdón nena, errr y Saga que hacía contigo, no me digas que…—
El ruso sonrio sabiendo perfectamente que contestar— Tu y yo vamos a tener una charla…Milo—
Milo instintivamente paso saliva, ninguno, ni Saori ni el peliazul notaron el cambio en Shaina y Saga. Así que todo transcurrió con normalidad.
—¿Y mi almohadita? — Saori pregunto
Como pudo ser tan torpe, olvido el detalle de la almohada. Ok no había que entrar en pánico, esa era una de las ultimas memorias de Saga así que no tenía manera de saberlo, sin embargo, una respuesta sencilla y apoyada por "Shaina" funcionaria bien
Así que, rascando su nuca, nervioso respondió—Pues, no la encontré, pregúntale a Shaina—
La peliverde le dio una disimulada mirada mortal— Ah, si, la busco hasta en el motor del auto y nada—
—Bueno, tendré que ir yo— dijo Saori en un suspiro y "Saga" respingo, sus lacayos se habían llevado el auto
—¡No! — dijo rápido y alto— bueno, es decir, que… no vayas porque, ya estoy cansado y quiero dormir—
—Milo y yo buscaremos donde descansar, buenas noches a los dos— dijo rápido la peliverde antes de meterse en más problemas y exponerse delante de Milo
El chico sonrió y le dio un beso inesperado. Sin pensar, el ruso se encontró frunciendo el entrecejo, celoso de lo que veía. ¡Esa era su mujer! Pero no había opción, trago entero y espero a que ambos se retiraran, por suerte Saori no se dio cuenta de nada.
—Y donde se supone que duerma yo— comento cruzada de brazos
Yuri llamo a toda su paciencia y decidió que no iba a meter la pata nuevamente. Si tenía que cambiarse el ADN para ser ese odioso… alfa, lo haría. Así que de inmediato cambio su semblante a uno tranquilo y muy parecido al del verdadero gemelo.
—Te parece si duermes en mis brazos ¿o no son suficientemente cómodos? — le dijo con una sonrisita traviesa
Saori sonrió por el comentario, aunque le pareció algo extraño. De igual forma se apresuró a abrazarlo y él le devolvió el gesto apoyando su barbilla en la cabeza de la chica
Yuri lo tenía muy claro, su plan era asesinar al gemelo y eso ya se estaba llevando a cabo, pero antes, lo haría sufrir y estaba seguro de que esta vez el director estaría complacido. Sin duda parecía ser lo mismo, una pérdida de tiempo hacerse pasar por él, pero estando dentro y como líder del grupo podría ordenar y manejarlos a todos a su antojo, en poco tiempo tendría sus cadáveres.
Fábrica abandonada—Lugar desconocido
Dos jóvenes bajaron del auto con rapidez, abrieron las puertas del auto y pronto arrastraron los cuerpos de Shaina y Saga que yacían inconscientes. Entraron a la fábrica muy seguros de su camino. Tras bajar unas escaleras bastante largas se encontraron con un sótano amplio, en el fondo una pequeña prisión enrejada, cadenas por doquier, garfios de ganado colgando en el techo del lugar.
Ciertamente aquella vista era terrorífica y su ambiente lo hacía mucho peor, la humedad del sitio, la escasa luz y la suciedad daban crédito de lo horrible que era. Literalmente parecía una carnicería de la cual habían sacado cantidades innumerables de cuerpos, aquello podía simplemente adivinarse con tan solo ver la cantidad de sangre seca y de antaño en las paredes, pisos y mesones de hierro.
Aquellos muchachos dejaron ambos cuerpos dentro de la prisión. El chico cerro la reja doble con cadenas de plata para asegurarse de que ninguno escapara.
—Está hecho, anda, lleva el auto— le dijo el pelinegro al rubio y así lo hicieron.
Shaina sintió un escalofrió recorrer su columna apenas abrió los ojos, se sentía tan mareada, la cabeza le dolía y su cuerpo daba reflejos del golpe que había sufrido. Gimió mientras intentaba reincorporarse llevándose ambas manos a la cabeza. Al ver el sitio en el que estaban tembló por instinto, como deseaba haberse quedado con Milo, lo necesitaba, tenía tanto miedo.
—¿Po…porque estoy aquí? — murmuro
Shaina siguió observando sus alrededores, claro, recordaba que el gemelo había estado con ella en aquel estacionamiento, y ambos habían sido prácticamente secuestrados. Confirmo sus sospechas cuando vio el cuerpo inmóvil del peli azul, completamente noqueado.
Lo sacudió un poco pero el muchacho no dio señales de despertar, así que grito en frustración—¿Qué es lo que quieren de nosotros? —
El chico sonrió—Ni te molestes dulzura, no vas a salir de ahí nunca, y ese que tienes ahí esta tan drogado que primero va a necesitar una brújula para encontrar la puerta— dijo carcajeando sonoramente y con una burla descarada
Shaina abrazo sus piernas dándole una última mirada al gemelo a su lado, si tan solo estuviera consciente, tal vez tendrían una oportunidad de salir, pero por ahora estaba perdida. El frio hacía de las suyas y pronto la chica comenzó a sentirse desprotegida.
A la mañana Siguiente—Hospital central
"Shaina" despertó en los brazos de Milo, al ver al muchacho dormir, rodo los ojos, no había manera de quitarse al mocoso de encima, era tan odioso, el peli azul no la dejaba ni respirar, así que aprovecho que dormía para escaparse al cafetín.
Camino por el pasillo mientras veía a ciertas parejas en distintos lugares descansando. Finalmente, cuando llego al cafetín, ordeno un café humeante para pasar el frio y el sueño que traía, su trabajo apenas comenzaba y ya le estaba pasando factura.
Se quedo allí en una esquina del sitio calentando sus manos con la bebida, aunque como buena rusa, estaba acostumbrada al frio. Sin embargo, algo más llamo su atención y ese fue aquel chico con la apariencia del gemelo griego. Lo vio entrar y pedir igualmente un café, aunque se detuvo en cuanto vio a Shaina.
Fábrica abandonada
Alrededor de las 9 de la mañana Shaina despertó helada, tenía muchísimo frio y casi no podía detener sus temblores involuntarios. Un par de lágrimas resbalaron por sus mejillas mientras se ovillaba con todas sus fuerzas, no se podía creer que estuviera en esa situación. Extrañaba a Milo, lo necesitaba.
Sollozo un poco más, no había ningún ruido en el exterior, aquellos muchachos que les encerraron parecían haber desaparecido, como si estuvieran plenamente seguros de que jamás saldrían de ahí. Ah y el gemelo seguía en la misma posición, nada había cambiado en horas.
Pero como si los dioses la escucharan, un gruñido repentino llamo su atención. Observo los dedos de Saga moverse con lentitud y Shaina se levantó de un brinco, tal vez había una posibilidad de salir de ese sitio tan horroroso.
—¿Saga?—
El peli azul no le respondió, apenas y podía abrir los ojos, simplemente emitió un gruñido alto, se estaba esforzando, pero no podía hacer mucho. Ella lo sacudió un poco para que pudiera regresar a la realidad y aquello parecía funcionar.
Saga se volteo sobre su costado, intentando identificar a la persona que tenía frente a él. Sabía que algo malo sucedía, el olor a humedad, el frio, la oscuridad, esas tres cosas en su experiencia, significaban lo peor. Y tristemente así era.
—¿Shaina?— pregunto cuando pudo enfocar
—Gracias a los dioses, por fin estas consciente— le dijo con voz temblorosa
—¿Cuánto…?—
—Estuviste varias horas noqueado, al parecer te drogaron— le explico sin poder evitar frotarse los brazos
Saga apretó los ojos cuando se levantó, apenas se percataba del sitio en el que estaban. Literalmente esa prisión era excesivamente pequeña, una jaula. Media alrededor de dos metros y medio de largo, era diminuta.
El gemelo paso saliva y rápidamente miro a su alrededor buscando una salida, tomo los barrotes con fuerza y de inmediato se quemó las manos por la plata con la que estaban hechos.
—No, no, no— dijo en un tono de desesperación— Encerrado no, maldita sea—golpeo fuertemente los barrotes sin ningún efecto
Shaina lo vio caminar de un lado a otro cual león enjaulado, se extrañó, pero no presto demasiada atención, estaba más preocupada por la idea de salir de ahí.
—¿Alguna idea para escapar? — pregunto cómo quien no quiere la cosa
Saga no le prestó atención, estaba ocupado pateando y golpeando la reja cual desquiciado. Sus manos pronto comenzaron a sangrar y a quemarse tras la fuerza bruta que estaba aplicando. Gruño alto furioso, halando los barrotes de atrás hacia adelante sin importarle aquellas quemaduras.
Shaina le observo curiosa, ella quería salir de ahí también, pero no se había vuelto loca aun, es decir, necesitaban un plan, no eso que el gemelo estaba haciendo.
—Te harás daño ¿no te parece?—
Saga jadeo y retrocedió unos pasos cansado y desesperado, sudaba a montones y su respiración era completamente agitada. Gruño de nuevo, pensó en todo, tal vez si se transformaba podía derribarla, pero corría el riesgo de lastimar a Shaina, tenía un espacio demasiado reducido.
—Ne…necesito salir de aquí— murmuro mirando fijamente la reja que le quitaba su libertad
Shaina alzo las cejas, había algo más ahí que un simple encierro, algo sucedía y no entendía ni podía saber que era.
—No creas que es un picnic para mí, no me gusta este lugar—le dijo la novia de Milo y el gemelo bufo.
Antes de que pudiera responder, la enorme puerta de acero se abrió revelando 2 jóvenes que se acercaban con una sonrisa, distintos a los que Shaina había visto la noche anterior.
—Ah, pero miren quien despertó, lastima, volverás a dormir— comenzó un pelirrojo
Saga se acercó de manera fiera a los barrotes—Lo diré una sola vez, abre esta maldita cosa o juro que te arrancare el cuello de la manera más dolorosa y lenta posible—amenazo en un gruñido
El par de muchachos rieron acercándose a la jaula mucho más sin temerle a ninguna de las palabras del gemelo.
—Perro que ladra no muerde, no puedes tocarme mientras estés encerrado— se burló el pelirrojo
Saga retrocedió un paso y quito las manos de los barrotes que ya le quemaban. Trato de respirar y de calmarse, pero la situación para él era por demás grave. Necesitaba salir de ahí.
—Tienes razón, no puedo hacerte nada, si me sacas, prometo irme y dejarte vivir, a ti y a tu amigo— intento negociar
El de cabellos negros rio fuerte y el pelirrojo se acercó más a la jaula para encararlo con valentía
—¿Estas desesperado no? Eso nos gusta, el jefe estará complacido, y tú vas a quedarte ahí por mucho más tiempo— dijo casi a centímetros de los barrotes para incentivar la furia de Saga
El pelirrojo vio como Saga fruncía el entrecejo y sonrió. Pero lo extraño era que esta vez el gemelo sonrió también, y tras un halo de oscuridad sus ojos brillaron rojo. En menos de un segundo Saga salto con un movimiento rápido. Uno de los barrotes era más ancho que los demás y el gemelo tuvo la oportunidad de atravesar el pecho de aquel joven. Shaina respingo de sorpresa.
—Tu vida, está literalmente en mi mano, puedo sentir tu corazón bombeando sangre tan rápido—Saga sonrió sardónicamente—Estas aterrado—
La sangre brotaba del pecho del muchacho que estaba atragantado, no hablaba, no gemía, estaba ahí conteniendo la respiración. La mano de Saga había atravesado el pecho del pelirrojo con tanta precisión que ahora la mano del lobo apretaba el corazón de aquel cazador.
—¿Ya cambiaste de opinión? O ¿necesitas más persuasión? — le dijo el gemelo con una sonrisa
Shaina estaba ahí petrificada ante la crudeza de la situación, nunca había visto tal cosa. Milo ya le había advertido de ciertas cosas, pero jamás lo había experimentado.
El otro cazador se lanzó en ayuda de su amigo, tomo una magnum con balas de plata y amenazo a Saga apuntándole.
—¡Suéltalo! — grito el muchacho
—¿Vas a sacarme de aquí? — el gemelo ladeo la cabeza
—¡Te he dicho que le sueltes! —
Saga gruño alto—¡ Y Yo te he dicho que me saques de esta maldita jaula!— grito aún más fuerte el gemelo furioso— Si no abres esta cosa ya mismo juro que le sacare el corazón y te lo daré de cenar—amenazo, sus ojos brillante escarlata mientras enseñaba sus colmillos de depredador
El chico ante la adrenalina del momento soltó un disparo que hirió a Saga en un brazo y de inmediato lo quemo abriéndole la piel. Saga gruño y centro su atención en su víctima.
—Esas no son maneras de negociar— y de un movimiento, la vida del pelirrojo termino. Saga saco con fuerza su garra derecha que finalmente sostenía el corazón del cazador cuyo cuerpo inerte cayo pesadamente al suelo
La mano del gemelo chorreaba sangre mientras mantenía el brazo fuera de la reja. El otro chico lo miro con terror, era un simple cazador joven, no estaba acostumbrado. Disparo hasta acabarse el cartucho, errando y acertando varias veces. Definitivamente hirió a Saga, pero el gemelo estaba en un estado que no le permitía sentir dolor.
—Creí haberte dicho lo que tenías que hacer— estrujo el corazón de su víctima haciéndolo pedazos y haciendo que la sangre brotara por todos lados
—No voy a sacarte, vas…vas a matarme, maldita bestia— murmuro el chico más que aterrado
Saga sonrió— Oh estas en lo correcto, te di una oportunidad y no la aprovechaste, ahora, si salgo de aquí… Bueno, creo que deje claro el punto— le dijo mientras dirigía su mirada al cuerpo del otro joven asesinado
El chico salió de ahí velozmente cerrando la enorme puerta tras él.
—Maldita sea— gruño Saga golpeando la reja
Shaina petrificada en un rincón le observo sin decir nada. Saga apenas se percató de que ella estaba ahí, la había olvidado por completo, estaba tan desesperado por salir que no había notado su presencia en aquel momento.
Respiro profundo antes de volver a hablar—Lo siento— se disculpo
Shaina estaba alejada de él lo máximo que le permitía la pequeña jaula. Ella estaba más que sorprendida y algo asustada, pero tampoco podía desconfiar de Saga, les había salvado antes y protegido a todos. Solo necesitaba una respuesta.
—¿Por…Por que? —
—Pensé que podía persuadirlo, veo que no— dijo con frustración el gemelo
Shaina suspiro y se sentó nuevamente en el rincón abrazando sus rodillas.
—Lamento haberte asustado Shaina—
—Solo quiero saber por que, y no me digas que es porque quieres salir de aquí, yo no estoy tan desesperada— dijo en tono calmado
Saga suspiro y se sentó frente a ella evaluando aquellos disparos. Le habían herido, pero nada que no pudiera sanar, solo sería muy molesto.
—Solo quiero salir, no puedo estar encerrado es…—
—¿Eres claustrofóbico? Eso si es nuevo—
Saga agacho la mirada y murmuro—Algo así…—
—¿Por que te tiemblan las manos? — pregunto de repente la peli verde. Saga alzo las cejas mirando sus propias manos, a esa chica no se le pasaba nada.
—En serio, necesito salir, este sitio…me trae malos recuerdos— dijo en un perceptible gruñido
Shaina suspiro, Saga había golpeado esa reja con todo lo que tenía y aun así nada había pasado, solo se había lastimado y seguían encerrados. Suspiro y se abrazó de nuevo a si misma, el frio del sitio hacia mella en su propia piel de una manera que no sabía describir, tal vez era miedo, pero lo cierto era que estaba congelándose ahí.
Además, extrañaba y necesitaba a Milo, si pudiera abrazarlo, si el pudiera darle calor, sus pensamientos positivos, ánimos y energía, tal vez estaría un poco menos descompuesta. También tenía hambre y sed, aunque la primera se le había quitado en cuanto el gemelo asesino a sangre fría a aquel joven humano. Se abrazo nuevamente y froto sus brazos en busca de calor.
Saga por su parte estaba muy concentrado en no volverse loco, sin embargo, aquel gesto de ella no pasó desapercibido para él. La miro de reojo y la vio frotarse sus brazos con bastante insistencia, ella tenía razón, el sitio era helado. No solo el clima como tal, sino lo tétrico que era hacia que hasta el más fuerte tuviera escalofríos. También pensó en que era humana, en que para ella debía ser traumático estar así.
Suspiro. Calmo su respiración intentando por todos los medios conseguir algo de tranquilidad para su mente. Tenía que salir de ahí, pero también tenía que sacarla a ella de ese horrible lugar.
Se movió un poco para sentarse más cerca de ella, generalmente como licántropo su cuerpo estaba caliente siempre, por eso odiaba los lugares cálidos, lo ponían de pésimo humor, pero justo ahora era bastante útil.
Shaina lo observo sentarse junto a ella, definitivamente se diferenciaba la pequeña onda tibia de su cercanía ante el frio. El no dijo nada, bajo la cabeza observando el piso de cemento, también helado, la chica peliverde suspiro con tristeza, ni siquiera sabía que hacían ahí.
Noto que su antes camisa blanca, recién puesta, se había teñido de rojo por los disparos.
—¿Te duele? — pregunto como para hacer conversación, necesitaba distraerse con algo
—No—fue la lacónica respuesta del gemelo, mientras observaba sus heridas
—Milo dice que duele cuando lo hieren, aunque pueda recuperarse muy rápido— acoto ella inconscientemente acercándose más al peli azul
Saga suspiro— Es verdad…— apenas la miro de reojo—Si te preguntas porque no me duele ahora, es porque tengo un alto nivel de adrenalina, no siento nada—
Shaina suspiro igualmente su distancia con Saga se había reducido prácticamente a cero y ella seguía frotando sus brazos con insistencia.
—¿Por qué estamos aquí? — murmuro más para ella misma tras el silencio que se había implantado entre ambos.
Saga no la observaba, en vez de eso, tenía su vista fija en la reja, su corazón latía demasiado rápido, su respiración algo agitada destilaba pura desesperación.
—Cre…creo que, para variar, quieren matarme, a mí, a Kanon, y a todos los lobos— su voz sonaba gutural, ronca y profunda como si estuviera haciendo un esfuerzo.
La puerta enorme de acero se abrió de golpe dejando ver una nueva figura, este caminaba a paso firme, sin miedo, sin temor y sin ningún tipo de intimidación ante la bestia que estaba encerrada.
Paso por un lado del cuerpo inerte de aquel cazador y sonrió mientras negaba con la cabeza. Era un hombre alto y delgado, de aspecto intimidante cabellos grises y ojos dorados, tenía un rostro burlón, sabía lo que tenía en frente. Sonrió al verlo ahí agazapado, se iba a divertir mucho...
Continuara...
Krasota: (красота) Hermosa (ruso)
...
Bueno espero que les haya gustado, hasta aquí lo dejo por hoy, espero actualizar pronto, de verdad se me ha hecho cuesta arriba, pero espero organizarme pronto. Por ahora asumo, que estaré subiendo los fines de semana, pero eso puede cambiar.
Muchas gracias a todos los que dejan sus reviews comentarios, hipótesis y buenos deseos, de verdad es super importante! Mil gracias.
Nos leemos pronto!
Arrivederci!
Radamanthys'Queen
